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El dirigente nacional de Acción Nacional, Marko Cortés, señaló que Donald Trump ya le tomó la medida al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), con la medida de poner aranceles y así concederle todo lo que pide.

Cortés puntualizó que López Obrador sobre reaccionó, se equivocó y hoy estamos sujetos a que en 45 día se vuelva a revisar la política migratoria, donde parte de las cláusulas que no se habían informado, destacan que México podría ser país huésped de todos aquellos migrantes que sean deportados.

“Es inaceptable que México, su gobierno, haya aceptado estas condiciones, porque vulneran la soberanía de nuestro país. Y lamentablemente Donald Trump ya le tomó la medida a nuestro presidente López Obrador”, dijo.

Con respecto a la renuncia del titular del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén, Marko Cortés lamentó que no haya una estrategia ni una buena coordinación.

“Es muy preocupante ver que simplemente muchos funcionarios del gobierno federal están como floreros, no tomados en cuenta, no considerados, en esto no vemos tampoco a la secretaria Olga Sánchez Cordero”.

Además, destacó, todas las funciones del gobierno federal lamentablemente las está llevando el presidente López Obrador, sin hacer equipo, sin coordinarse, sin delegar. Advirtió que México se encuentra ante el peor intento de regresión, de concentración de poder y con un presidente que mira al pasado.

El Dirigente panista expresó que Acción Nacional está a favor de que se respeten los derechos humanos de todas las personas, independientemente de su condición legal. Sin embargo, el gobierno de México debió tomar medidas preventivas en materia migratoria.

Marko Cortés dijo que la próxima semana se va a buscar aprobar la revocación de mandato en la que López Obrador pretende ir en la boleta en 2021 para jalar la marca y mantener en diputados esa mayoría que evita el debate.

Finalizó indicando que el reto que se tiene, es que en 2021 regrese la pluralidad y el debate en la Cámara de Diputados, para que el presupuesto no se asigne a capricho y el recurso se debata en la pluralidad y no esté sometido el Poder Legislativo al Poder Ejecutivo.

En un mitin en la alcaldía de Gustavo A. Madero, donde dijo, llevaba seis años sin visitar debido a que no se lo «permitían», el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) habló sobre el acuerdo que se alcanzó con Estados Unidos.

Reconoció que el país acaba de pasar por una situación difícil, porque de manera unilateral, el gobierno de Donald Trump querían imponerle a México impuestos a sus mercancías, los aranceles que iban a comenzar ayer con un 5%, y que iban a ir aumentando hasta llegar al 25%.

«Nos iba a afectar, ¿por qué no reconocerlo?, porque nosotros le vendemos más a Estados Unidos de lo que le compramos. Entonces, sí iba a afectar mucho a las empresas, iba a provocar desempleo, sobre todo un mal ambiente, no iba a llegar la inversión a México, podíamos tener problemas de devaluación de nuestra moneda», dijo AMLO.

Aceptó que fue un tema complicado, pero resaltó que siempre optaron por mantener una buena relación con el gobierno de Estados Unidos y sobre todo la amistad con el pueblo del país vecino.

Subrayó que tras el acuerdo alcanzado, van dos días en que se ha fortaleciendo el peso mexicano, para convertirse así en la moneda que más se ha fortalecido en los últimos días en el mundo.

López Obrador reconoció que se alejó la amenaza de los aranceles por algún tiempo, pero no para siempre, aunque confió en que en el tiempo que se ganó, México va a demostrar que si se atienden las causas que provocan la migración: el hambre, la pobreza, la falta de oportunidades de trabajo, reducirá el flujo migratorio.

Enfatizó que su gobierno va a multiplicar los apoyos para que no se vuelva a tener dichas «presiones», y también pueda demostrarle al mundo que hay una manera de enfrentar el fenómeno migratorio que no sea con el uso de la fuerza, con medidas coercitivas.

LUIS RUBIO

REFORMA

 

 

La carta que envió el presidente López Obrador al presidente Trump puede tener muchas lecturas, pero una gran certeza: es un documento concebido desde y para fines de la política interna y, en esos términos, ha sido un gran éxito. En adición al apoyo popular que, desde el comienzo, ha sido masivo, ahora puede jactarse de contar con la simpatía, si no es que con el reconocimiento, de buena parte de la sociedad -empresarios, comentaristas y críticos- que no estaban con él. El éxito es notable. Captando la nueva tónica, un comentarista afirmó que “Trump logró convertir a AMLO de líder en Jefe de Estado”. El apoyo es innegable; la pregunta es si eso resuelve el problema.

El contexto es fundamental: en los de facto diez meses en que AMLO ha gobernado, la característica central ha sido de confrontación en un país sumamente dividido. La estrategia de ataque que ha empleado el presidente le ha rendido frutos, pero ha sido sostenible sólo porque los mercados financieros internacionales, en contraste con otras eras de la política y economía del país, han sido indiferentes a las discusiones internas. Mientras las exportaciones fluyan, el diferencial de tasas de interés se mantenga y las calificadoras ignoren sus propias admoniciones respecto a la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, los inversionistas de portafolio no verán razón alguna para cambiar su estrategia, muy rentable hasta la fecha. La reciente acción por parte de Trump podría cambiar esa ecuación, como ilustró el cambio de calificación.

En “Cien años de soledad”, Gabriel García Márquez crea personajes que habitan mundos paralelos que, aunque se ven, nunca se acercan. El famoso realismo mágico que describe el escritor colombiano no parece muy distante de los
sucesos de los últimos días. Trump -otro personaje de un realismo igualmente hechicero- logró combinar dos obsesiones de una manera catastrófica para México. Su prejuicio de que los déficits comerciales son malos y dañinos para la economía es bien conocido, pero ahora lo combinó con el asunto de los flujos migratorios, quizá el elemento más trascendente en su estrategia electoral de 2016. Es evidente que, para Trump, el más reciente amago constituye el cimiento perfecto para lanzar su campaña para la reelección. Cada lado con su propio realismo mágico.

Cualquiera que sea el devenir de largo plazo del asunto arancelario o de la campaña, el impacto sobre México puede
ser descomunal. La verdadera asimetría en la relación no radica en el poder de cada uno de los gobiernos, sino en el desproporcionado impacto que cualquier medida de allá tiene sobre México: mientras que una decisión del gobierno mexicano no es más que un pequeño murmuro para los estadounidenses, casi cualquier acción del gobierno estadounidense entraña consecuencias desmedidas sobre nuestro país. La pura amenaza de los aranceles provocó una devaluación de más de 3%, patrón que ha sido no sólo histórico, sino especialmente característico del actuar de Trump desde su campaña presidencial hace tres años.

El problema de la más reciente táctica de Trump para México es que ataca, de un golpe, los tres elementos clave de la estabilidad del país. Primero, con su amenaza de imponer aranceles crecientes, se ponen en entredicho las exportaciones; segundo, la inestabilidad cambiaria que la misma medida ha generado reduce el atractivo que el diferencial de tasas ofrecía hasta ahora; y, tercero, la presión sobre las agencias calificadoras seguirá aumentando, toda vez que dos de los vectores clave en sus consideraciones -los proyectos de infraestructura que consideran imposibles de financiarse y las exportaciones que garantizan el flujo de dólares ahora juegan en sentido contrario. Y lo peor es que no hay mucho que el gobierno mexicano pueda hacer para cambiar la realidad migratoria en el corto plazo.

Al mismo tiempo, todos los mexicanos sabemos que el gobierno mexicano lleva décadas prometiendo acciones y respuestas a los flujos migratorios y no ha hecho nada al respecto. Como nunca hubo consecuencias a la inacción, en México siempre se pretendió que esto no era más que un juego de espejos, situación que cambió desde la campaña del hoy presidente de EUA. El extremo ha sido el otorgamiento de visas de trabajo y tránsito del gobierno actual, creando un incentivo que contribuyó a desatar el súbito y enorme crecimiento en esos flujos. En el peor momento: con Trump.

El momento es propicio para un reencauzamiento de la política interna. El presidente ha logrado generar, en buena
medida gracias a Trump, una tregua en política interna, lo que confirma su propio dicho, así sea a la inversa, de que la mejor política interior es una buena política exterior, recurso frecuente en décadas pasadas. La oportunidad está en sus manos: el presidente tiene el sartén por el mango y podría emplearlo para empecinarse en una estrategia divisiva y cierta de provocar a las calificadoras, o para sumar a toda la población y convertirse en el factor transformador que el país necesita y con el que él ha soñado. La oportunidad es única y extraordinaria y, con suerte, podría contribuir a evitar que se consumen las peores consecuencias de la conflagración que entraña el actuar de Trump y la estrategia del gobierno de AMLO a la fecha.

@lrubiof

Esta manaña, el presidente Donald Trump respondió a lo publicado por el diario The New York Times, acerca de que el acuerdo migratorio alcanzado con Estados Unidos, contiene compromisos que ya habían sido pactados con anterioridad con México.

El rotativo señaló que el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur fue un punto que ya se había acordado durante conversaciones que mantuvieron en marzo pasado por la entonces titular de Seguridad Nacional de EUA, Kirstjen Nielsen, y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Dicha información echaría por tierra que el republicano hubiera obtenido el triunfo que tanto ha presumido en los últimos días.

Al respecto, Trump dijo que la información era «falsa, y señaló que su gobierno llevaba «mucho tiempo tratando de conseguir estas medidas en la frontera, pero no había podido lograrlas, o no por completo, hasta el acuerdo firmado con México» el viernes pasado.

Como ya se ha hecho costumbre, Trump indicó que México no estaba cooperando en cuanto a lo que sucede en la frontera, sin embargo señaló que ahora tiene la certeza, especialmente después de hablar con el presidente Andrés Manuel López Obrador, que nuestro país colaborará arduamente y hará su trabajo de manera correcta.

Fue en ese punto donde amagó con revelar «cosas que no se anunciaron en el comunicado» del viernes, y que se incluyeron en el acuerdo alcanzado. Hizo énfasis en «una en particular», que aunque no dio más detalles de qué se trataba, por su tuit de ayer por la mañana podría dejar ver que se refiere a la compra de productos agrícolas.

Trump señaló que la totalidad del acuerdo se anunciará en el momento oportuno, aunque por ahora, va a haber una gran cooperación entre México y Estados Unidos, algo que no existía durante décadas.

El republicano finalizó indicando que si por alguna razón la cooperación entre ambos países no se desarrolla en beneficio de su país, «siempre podemos volver a nuestra medida anterior y muy rentable, la imposición de aranceles, aunque no creo que sea necesario».

Autoridades mexicanas emitieron esta tarde un posicionamiento respecto al tema migratorio y la imposición de tarifas arancelarias por parte del gobierno de Estados Unidos.

Los titulares de las secretaría de Relaciones Exteriores, Economía y Agricultura, así como la embajadora de México en el país vecino y el subsecretario para América del Norte, Jesús Seade, indicaron que se deben atender las causas estructurales de la migración, tal y como se ha expuesto en el Plan de Desarrollo Integral El Salvador–Guatemala–Honduras–México.

«A partir de nuestra nueva política migratoria, anunciada en diciembre de 2018, el Gobierno de México ha enfatizado su visión humanitaria y de protección de derechos humanos, al tiempo que hace cumplir la legislación mexicana», indicaron los funcionarios.

Detallaron que entre diciembre de 2018 y mayo de 2019, las autoridades migratorias mexicanas han devuelto a 80,537 personas migrantes, principalmente a los países del norte de Centroamérica; se ha detenido a más de 400 personas por delitos vinculados al tráfico de personas y se han recibido 24,541 solicitudes de refugio.

Adicional indicaron que 8,835 migrantes han sido retornados de Estados Unidos, para esperar en nuestro país a que se realice su proceso migratorio ante tribunales estadounidenses. Adicionalmente, señalaron que alrededor de 18,778 personas esperan en un puerto de entrada fronterizo, aún en territorio mexicano, para presentar solicitudes de asilo ante Estados Unidos.

Fue en ese punto donde respondieron de manera directa a los reclamos del presidente Donald Trump: sin los importantes esfuerzos mexicanos en materia migratoria, Estados Unidos recibiría 500,000 personas migrantes más, sólo en 2019.

«Si la lamentable imposición de tarifas arancelarias llegara a implementarse, los flujos migratorios serían aún más numerosos y ambas economías serían menos competitivas al exterior y menos prósperas al interior», aclararon al republicano.

A nombre del gobierno federal, los colaboradores del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) insistieron en que México apuesta por el diálogo como una estrategia que puede evitar una confrontación costosa e innecesaria.

Sin embargo, adelantaron que ya se analizan los potenciales mecanismos retaliatorios en materia arancelaria.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se solidarizó este viernes con el gobierno de México, luego que Estados Unidos anunció que impondrá aranceles a las importaciones mexicanas si no frena de manera efectiva la inmigración indocumentada.

En un mensaje difundido en Twitter, Díaz-Canel subrayó que su país se solidariza con «la hermana nación mexicana ante las medidas coercitivas, discriminatorias y arbitrarias por parte de Estados Unidos».

«Nuestra amistad y apoyo. De América somos hijos y a ella nos debemos. Somos Cuba, Somos Continuidad», agregó.

El canciller cubano Bruno Rodríguez rechazó de manera enérgica la aplicación de medidas que calificó como coercitivas, discriminatorias, imperialistas y arbitrarias de EUA contra México, que dijo, están inspiradas en «Doctrina Monroe».

«La pobreza es la causa de la emigración y la solución es la cooperación para el desarrollo», indicó Rodríguez a través de Twitter.

Recordemos que el presidente estadounidense Donald Trump anunció la tarde de ayer que todos los productos o bienes provenientes de México pagarían hasta 25% de aranceles en octubre próximo si nuestro país no frena de manera significativa la inmigración ilegal.

Recurriendo al Acta de Facultades Económicas de Emergencia Internacional, Donald Trump señaló que se impondrá un arancel de 5.0% a partir del 10 de junio a los bienes provenientes de México.

Parece que todo lo tenía perfectamente planeado, pues el presidente Donald Trump aprovechó los reflectores que tiene debido a la amenaza que lanzó a México de imponer aranceles en tanto el gobierno no detenga el flujo migratorio, para anunciar la fecha y hora del anuncio oficial de su segunda candidatura.

Y es que, cómo ya se ha hecho costumbre, el republicano ocupó sus redes sociales para invitar a sus seguidores a adquirir sus boletos para el evento en donde anunciará oficialmente su segunda candidatura a la presidencia de los Estados Unidos.

«Estaré anunciando mi Carrera Presidencial de Segundo Término con la Primera Dama Melania, el Vicepresidente Mike Pence y la Segunda Dama Karen Pence el 18 de junio en Orlando, Florida, en el Amway Center con 20,000 asientos. ¡Únete a nosotros en este histórico rally!», expuso el magnate.

Diversas voces en el partido demócrata, así como analistas, han asegurado que la medida arancelaria anunciada por Trump no es más que un tema electoral, con el que busca apuntalar su reelección.

Al respecto, este viernes, la subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Luz María de la Mora, indicó que se debía actuar con cautela ante la amenaza de Trump, y se debía entender por dónde va el anuncio. «Es un tema electoral, de política interna, de política migratoria. No debemos ubicar un tema de política interna como un tema de política comercial».

El gobierno del presidente Donald Trump está considerando suspender o limitar el ingreso a Estados Unidos a quienes provengan de países cuyos ciudadanos suelen exceder los tiempos de estancia de sus visas, de acuerdo con un memorando enviado el lunes por el mandatario.

El documento instruye a su gobierno a examinar la manera de reducir las permanencias tras la expiración de visados, como parte de medidas generales para frenar la migración.

El memo solicita que los Departamentos de Estado y Seguridad Nacional encuentren maneras efectivas de combatir lo que el gobierno asegura es una cifra descontrolada de personas que permanecen en Estados Unidos al expirar sus visas.

Las dependencias deben hacer recomendaciones dentro de un plazo de 120 días.

El Centro de Estudios Migratorios, una organización apartidista, asegura que los casos de personas que exceden sus visados superan en número a los cruces fronterizos ilegales.

Este martes, el presidente Andrés Manuel López Obrador inició su conferencia matutina aclarando el comentario que hizo ayer sobre la prensa.

López Obrador dijo que su intención era indicar que ejercerá su derecho de réplica, lo que de ningún modo representa una represalia como se tomó.

“Dije que cada quien era responsable de sus actos y que el diálogo era circular, y quise dejar en claro una regla que se utilizaba en la época liberal, una frase atribuida a Sebastián Lerdo de Tejada de que la prensa se regula con la prensa, es decir, que no debe haber censura por parte del gobierno”, agregó.

López Obrador afirmó que tanto los medios como los servidores públicos tienen derecho a ejercer su libertad de expresión y a ser libres para dialogar, debatir, argumentar y replicar.

“Aclaro esto porque algunos sintieron que era una amenaza, ya les he dicho: nosotros no vamos a actuar como los gobiernos conservadores, no vamos a hacer lo que injustamente le hicieron a muchos periodistas”, expuso AMLO.

Por último, el presidente solicitó que no ‘encajonen’ a su gobierno como autoritario o que no es respetuoso de la libertad, “nada de eso, libertad total, plena, completa a todos, respeto; aquí pueden venir a expresarse todos, son libres, y no hay ningún problema con nadie”, agregó.

Y es que este lunes, López Obrador dijo: “Creo que ustedes no solo son buenos periodistas (sino que) son prudentes, porque aquí los están viendo y si ustedes se pasan, pues ya saben lo que sucede”, al ser cuestionado sobre el episodio vivido con el periodista Jorge Ramos.

Los principales fabricantes de automóviles de Estados Unidos advirtieron este miércoles que el cierre de la frontera con México, tal y como ha amenazado el presidente Donald Trump, causará graves problemas al sector.

Auto Alliance, que representa a algunos de los principales fabricantes de automóviles del mundo y que producen el 70% de los vehículos que se venden en Estados Unidos, solicitó hoy en un comunicado evitar el cierre de la frontera.

El grupo, al que pertenecen empresas como BMW, Fiat Chrysler (FCA), Ford, General Motors (GM), Mercedes-Benz, Toyota, el grupo Volkswagen y Volvo, recordó que las factorías estadounidenses dependen de piezas y componentes producidos en México para montar automóviles.

«En muchos casos, los componentes pueden cruzar la frontera varias veces antes de ser integradas en el montaje final del vehículo. Solicitamos a todas las partes que trabajen juntos para evitar el cierre de la frontera que causaría graves trastornos al sector del automóvil de Norteamérica», dijo el grupo.

Los especialistas estiman que el comercio bilateral de componentes del automóvil entre Estados Unidos y México tiene un valor de 252 millones de dólares al día. Casi un 40% de los componentes necesarios para producir vehículos en Estados Unidos proceden de México.

Auto Alliance añadió que «el coste de todo esto recaerá sobre los consumidores y hará más difícil que sean capaces de pagar un vehículo nuevo que es más limpio, más seguro y más eficiente en su consumo».

Además de Auto Alliance, el grupo que representa a los tres fabricantes estadounidenses (GM, Ford y FCA), American Automotive Policy Council (AAPC), expresó también su preocupación por el posible cierre de la frontera y su impacto en el sector.

AAPC dijo en un comunicado que el cierre de la frontera «dañaría la economía de Estados Unidos y en particular al sector del automóvil».

El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, dijo que cerrar la frontera de Estados Unidos con México podría tener consecuencias económicas devastadoras.

Con estas declaraciones, el republicano se unió a sus colegas demócratas para advertir al presidente Donald Trump respecto a la amenaza que ha lanzado en los últimos días.

«Cerrar la frontera tendría un impacto económico potencialmente catastrófico para nuestro país y espero que no hagamos ese tipo de cosas», dijo McConnell a periodistas en el Congreso.

Al respecto, el presidente Donald Trump insistió este martes que está listo al «100%» para cerrar la frontera con México, si las autoridades de nuestro país no logran frenar el flujo de migrantes.

«Si ellos, México, no lo hacen o si nosotros no logramos un acuerdo con el Congreso, la frontera será cerrada, eso es 100% seguro», dijo el presidente estadounidense a periodistas.

A la par, el alcalde de Laredo, Texas, Pete Saenz, aseguró este martes que autoridades nacionales le anticiparon que se preparan para un cierre «parcial» de los puertos fronterizos de EUA con México, lo que, en su opinión, tendría un impacto millonario en la economía del sur del país.

Saenz indicó que había hablado con responsables de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y que le dijeron que están «moviendo empleados porque se contempla un cierre de carriles».

Trump viajará el próximo viernes hasta la frontera con México en Caléxico, California, donde tiene previsto visitar un nuevo tramo de la valla en la línea divisoria entre ambos países, y reunirse con responsables de agencias del orden local.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, afirmó que México no ha cambiado ni cambiará su política migratoria pese a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump.

El canciller dijo que hasta ahora no está previsto por el gobierno de Estados Unidos el cierre de las fronteras, aunque aseguró que están preparados para hacer frente a cualquier escenario.

En conferencia de prensa, Ebrard negó que esté cerrada alguna de las garitas o puentes con la Unión Americana, aunque precisó que el intenso flujo migratorio que en marzo alcanzó poco más de 100 mil migrantes, ha hecho más lento el proceso de atención.

Explicó que la medida tomada por el gobierno de Estados Unidos de reforzar su frontera con México con más agentes ha generado lentitud en el tráfico comercial de varias aduanas, particularmente en la de Ciudad Juárez-El Paso.

Descartó que haya devoluciones masivas de migrantes desde Estados Unidos a México, pues han sido mínimos los deportados hacia nuestro país.

Finalmente indicó que México seguirá otorgando registro humanitario a los migrantes que así lo soliciten.