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Si algo sabe hacer bien Andrés Manuel López Obrador, es comunicar. Hoy la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) es su bandera.

Bandera que ha merecido una historieta tipo cómic en la que AMLO explica porque quiere cancelar esa obra que describe como cara, innecesaria y herramienta de corrupción de la mafia del poder. La historieta se titula: Un aeropuerto que no debe aterrizar y se ilustra con una pista encharcada sobre la cual va a aterrizar un avión mientras un puerco gordo, vestido de empresario, sostiene una bolsota de dinero que se entiende es producto de la corrupción.

El discurso de AMLO en el sentido de que va a cancelar la obra es como ese comic. Es ya la caricatura de lo que AMLO representa: el político que finalmente le pondrá un ‘hasta aquí’ a los empresarios de siempre, los mismos beneficiarios de décadas. Para AMLO la cancelación de la obra se puede equiparar al muro de Donald Trump. Enciende emociones de los ciudadanos cansados con las corruptelas de siempre.

¡No al NAICM! es el ¡Build the Wall! región 4.

Y por ello le vino como anillo al dedo que Carlos Slim se subiera al ring para decir que la cancelación del proyecto supondría suspender el crecimiento económico del país. El Ing. Slim tiene una participación importante en el proyecto. Su constructora CICSA es parte del consorcio que construirá el edificio Terminal con una participación del 14.29% del contrato. Tiene además el 25% de la Pista 3 junto con la constructora La Peninsular. FCC, la constructora española de la cual es socio, también es parte del consorcio y tiene el 14.28% de los contratos para la construcción del edificio Terminal.* Así que AMLO quedó feliz de responderle.

Le permitió decir que de Los Pinos mandaron al empresario más rico de México a defender un proyecto que va a seguir engordando su cartera. Justo obtuvo el material para encender la furia y la división que tanto le gusta a AMLO. Aquello de ‘nosotros los pobres contra ustedes los ricos; nosotros los honestos contra ustedes los corruptos’.

La historieta de AMLO, su comic sobre el NAICM, está plagado de imprecisiones y mentiras. Pero están bien dibujadas y bien explicadas y por ello no sorprende que sean bien recibidas y aceptadas.

Por ejemplo, el comic arranca diciendo que existen muchas ciudades con dos aeropuertos, por lo que su propuesta de habilitar el de Santa Lucía es viable. Entre las ciudades mencionadas está Nueva York, Roma, Londres. Lo que no explica el comic de AMLO es que en esas ciudades la distancia entre aeropuertos cumple con el mandato del Centro para el Desarrollo de Sistemas Avanzados de Aviación, Mitre, que es el organismo internacional que se encarga de checar, entre otras cosas, la distancia entre aeropuertos para autorizar su viabilidad tomando en cuenta que no exista interferencia entre los radiales.

 

Columna completa en EL UNIVERSAL

Ayer por la tarde el INE sesionó para definir que siempre sí entra El Bronco en la boleta electoral y que Armando Ríos Piter tiene 10 días para ejercer su derecho de audiencia, lo que le permite revisar las firmas entregadas para que se vuelva a considerar su inclusión en la boleta electoral.

¿Por qué El Bronco ya la libró y Ríos Piter no? Porque mientras El Bronco ejerció su derecho de audiencia y con ello ‘limpió’ gran parte de las firmas que le invalidó inicialmente el INE, Ríos Piter no buscó ejercer dicho derecho. O cuando menos eso dice el INE. Ríos Piter argumenta que sí busco ejercer el derecho pero que el INE cambió las reglas del juego de último momento. Ahora la gran pregunta para saber si tiene oportunidad de entrar o no en la boleta Ríos Piter es si va a buscar esclarecer las inconsistencias en los 10 días que le acaba de dar el Tribunal Electoral.

Jaime Rodríguez entregó 2 millones 34 mil 403 firmas. De ellas, el INE le invalidó 1 millón 223 mil 408 firmas y se quedó solo con 849 mil 937 válidas, quedando corto por 16 mil 656 firmas. El INE decidió que debía aplicar de forma estricta la ley y decidió bajarlo de la boleta. Sin embargo, el lunes el Tribunal Electoral falló que no se volverían a revisar las firmas para ver si se subsanaban las poco más de 16 mil firmas ante la falta de tiempo dado que ya han arrancado las campañas, pero que ante la incertidumbre de si estas firmas podían ser válidas, se le diera el registro.

Es decir, ante la duda razonable de la validez de las firmas, el Tribunal decidió respetar el derecho de ser votado a El Bronco.

En el caso de Ríos Piter, del millón, 765,599 firmas entregadas al INE, éste detectó inconsistencias en 1 millón, 149 mil 63 firmas. Es decir, 4 de cada 10 firmas no cumplían los requisitos. Como no buscó revisarlas al no ejercer su derecho de audiencia, sus apoyos válidos fueron 242 mil 646 firmas. Se quedó corto casi por 700 mil firmas.

Ahora el Tribunal Electoral decidió darle diez días a Ríos Piter para ejercer el derecho de audiencia.

Lo que ha ocurrido con los candidatos independientes es justo lo que nuestro sistema electoral NO necesitaba. Aquello que se concibió como la posibilidad de inyectarle una bocanada de aire fresco a un sistema que ha decepcionado, se ha vuelto en una oportunidad más para que todos los actores involucrados demuestren que el hartazgo ciudadano no es de a gratis.

Columna completa en El Universal

Estamos a dos días de que arranquen formalmente las campañas hacia la elección del 1º de julio y el puntero sigue siendo Andrés Manuel López Obrador. Entre más se acerca el día de la elección y entre más se consolida AMLO, más nerviosos se ponen quienes ven en su triunfo el regreso de las más viejas prácticas antidemocráticas y retrógradas. Es decir, banqueros, empresarios e intelectuales liberales, están asustados de lo que la victoria de López Obrador pueda generar para México.

 

Ante un AMLO que habla de referéndums y consulta popular en dos años ¿qué lo va a detener para pedir lo mismo al concluir su sexenio para ver si el pueblo quiere que permanezca más tiempo en la presidencia?

 

Ante un AMLO que no está dispuesto a respetar normas y compromisos ya adquiridos, como la reforma energética o los contratos ya en marcha para la construcción del Nuevo Aeropuerto ¿qué Estado de Derecho esperar si gana el 1º de julio?

 

Tener a México en manos de un mesías que cree en la divinidad de su proyecto que incluye propuestas que han probado haber fallado en el pasado se antoja como el último clavo en el féretro de un México que se ha ido en picada. Y sin embargo, hay quienes están dispuestos a apostarle a ese nuevo experimento una vez más.

 

Ante el susto de los que no quieren que la apuesta nueva sea con Andrés Manuel ¿qué ofrecen quienes tienen en sus manos el poder de hacer una diferencia para los ciudadanos mexicanos que están cansados?

 

Por ejemplo: ¿Qué ofrecen los empresarios y banqueros que quedaron asustados con López Obrador y su discurso en la Convención Bancaria? Más allá de amenazar con que no volvería a amarrar al tigre si hay fraude el 1º de julio, en Acapulco AMLO hablo sobre la necesidad de que los banqueros le otorguen créditos a los millones de pobres y campesinos que ni siquiera tienen una cuenta de banco. Es decir, AMLO quiere que los banqueros le otorguen créditos a quienes no son sujetos de créditos lo cual es absolutamente irracional. Los banqueros lo critican y se alinean con Anaya o con Meade.

 

Esta actitud de los banqueros no resuelve el problema de que millones de mexicanos que no son sujetos de crédito escuchen a AMLO y lo vean como su salvador.

 

Se filtran comunicaciones de los consejeros de los bancos en donde se dicen horrorizados por lo que viene si gana López Obrador, pero ¿qué proponen ellos para que ese 37-44% de los ciudadanos que voltean a ver a AMLO como la apuesta que queda para arreglar a México se de cuenta que él no sacará al país adelante?

 

Asustar con que AMLO implica el regreso de Echeverría es hablarle sobre algo que no comprenden los 14 millones de jóvenes que van a votar esta vez por primera ocasión y para quienes Echeverría es un nombre y un concepto totalmente ajeno y desconocido.

 

Columna completa en El Universal

¿Quién hizo el video de la niña bien? Esa ha sido una de las dudas que han circulado desde el fin de semana cuando se volvió viral el llamado a votar por ‘ya sabes quién’ de Almudena Ortiz Monasterio.

 

¿Fueron el PRI o el PAN en un esfuerzo de guerra sucia contra López Obrador? ¿Fue López Obrador mismo aprovechando las redes sociales para viralizar con una canción de reggaetón que le compita al ‘Movimiento Naranja´?

 

Esa respuesta parece ser lo de menos. Lo que muestra el video en sí es lo interesante. Apenas la semana pasada me comentó la ministra en retiro, Olga Sánchez Cordero, que la elección del 2018 sería una elección clasista. La ex ministra fue anunciada por AMLO como su Secretaria de Gobernación, de ganar la elección del 2018. Pues vaya que el video de la niña bien llegó para comprobar que ella está en lo correcto.

 

Esta elección no será ideológica. No son las propuestas de la izquierda versus las de la derecha. No es la intervención del Estado en la economía ni qué tantos impuestos nos van a cobrar dependiendo el partido que llegue a Los Pinos.

 

López Obrador tiene propuestas de todos los colores y sabores y alianzas igual de multicoloridas. Así como dice que bajará los sueldos a los funcionarios públicos y que está en favor de un salario básico universal (propuesta que dice le robó Ricardo Anaya), también habla de la elaboración de una Constitución Moral al más puro estilo conservador.

 

La supuesta niña bien que dice llamarse Almudena Ortiz Monasterio, es estudiante del ITESO, la Universidad Jesuita de Guadalajara. Ahí no tienen registros de una estudiante con ese nombre, pero nada es casualidad en ese video. Todo apunta a una joven guapa, de nombre rimbombante; de sociedad; con educación costosa y familia bien acomodada.

 

Aún así, Almudena se atreve a llamar a votar por López Obrador. Ese es el centro del mensaje. Que AMLO es la opción de los pobres, pero que en esta ocasión también los ricos deben atreverse al cambio de régimen que él propone.

 

Es el típico mensaje populista de nosotros contra ustedes llevado un paso más allá. Invitando a los otros a unirse. A dejar al status quo atrás. A que el pueblo en contra del sistema sea una realidad en la que participen ´hasta los ricos y acomodados´ para sacar a los que en definitiva no pueden entrar en el reino del ‘nosotros’: los priístas.

 

 

Columna completa en El Universal

Todo iba bastante bien en el discurso de Andrés Manuel López Obrador el viernes pasado en el marco de la 81 Convención Bancaria que se celebró en Acapulco. El puntero en las encuestas hizo hasta reír a los presentes cuando, en un ejercicio de autocrítica, se burló de sus pausas al hablar. De que él no es alguien que hable de corrido.

 

También relajó el ambiente ver a AMLO sentado tan cómodo en la silla, que hasta la guayabera se le abrió y los ahí presentes pudimos ver el ombligo del Peje, literal, en una imagen que muy rápido se volvió viral en las redes.

 

Y de pronto, ya para cerrar su intervención, a la pregunta de si reconocería o no los resultados de la elección del 1º de julio, soltó su frase del tigre: Yo tengo dos opciones, Palacio Nacional o Palenque, Chiapas. Si pierdo limpio, me voy a Palenque; pero si pierdo por fraude, también me voy a Palenque y a ver quién amarra al tigre. Yo ya no lo voy a amarrar.

 

¡Zaz! AMLO dejó su lado de amor y paz por unos segundos y la crema y nata del mundo financiero nacional pudo ver al López Obrador de siempre. Al que amenaza que o gana él o viene la hecatombe. Como en 2006; como en 2012.

 

Si todo iba tan bien ¿por qué la regó al cierre del evento AMLO? ¿En qué estaba pensando?

o-o-o

 

En la misma Convención, José Antonio Meade fue recibido y despedido con aplausos de pie. Al ser asistente constante por los últimos veinte años, Meade jugaba de local entre los banqueros.

 

Su exposición tiene, como él mismo, un diagnóstico claro y certero de en dónde está México. La pregunta es, ante esta claridad en el panorama ¿por qué no se han aplicado las medidas y los remedios que propuso en un país en donde él, de una u otra forma ha participado en la elaboración e implementación de políticas públicas?

 

En este sentido, Meade habla como oposición, pero aun sin ser militante del PRI sigue siendo cercano al partido en el poder que es el peor evaluado entre la ciudadanía.

 

Y ya de paso, otra pregunta ¿por qué no ha presentado su declaración 3 de 3? AMLO y Anaya ya lo hicieron. ¿Por qué no lo hace Meade, que es el político que ha estado en el servicio público por décadas sin nada que ocultar?

 

 

Columna completa en El Universal

Con tal de distraer a los medios de comunicación sobre la atención que se le estaban dando a la investigación sobre los vínculos de su campaña con Rusia, Donald Trump decidió dejar a un lado a los globalistas de La Casa Blanca y hacerle caso a los nacionalistas. El resultado fue el anuncio de querer imponer aranceles del 25 por ciento a las importaciones de acero y 10 por ciento a las de aluminio.

A lo anterior se debe agregar las notas que dieron a conocer el Washington Post y el New York Times sobre el yerno de Trump, Jared Kushner, respecto a sus conflictos de interés como funcionario del gobierno y empresario. Por un lado se supo que las centrales de inteligencia estaban investigando si cuatro países, uno de ellos México, estaban abusando de la ingenuidad de Kushner para querer avanzar agendas propias. Por el otro, se supo que Kushner aprovechó juntas en La Casa Blanca con directivos de dos grandes bancos para obtener préstamos para sus empresas por cerca de $500 millones de dólares.

Si bien los gobiernos del mundo han tenido que irse acostumbrando a los exabruptos de Trump, este anuncio de imponer aranceles vuelve a poner al mundo en estado de shock. La globalización vista como un factor de estabilidad política y económica está siendo sacudida por Estados Unidos. Y como bien sabemos, México es uno de los países que más resulta afectado por todo lo que ocurre con nuestro vecino. Más aun cuando el anuncio llegó en plena renegociación del TLCAN, la 7ª ronda.

¿Qué significa este anuncio de Trump? ¿Es el último clavo en el ataúd del TLCAN?

Son las preguntas que ha estado sopesando el gobierno mexicano con dos apuestas en mente. La primera es que Trump deje a México y Canadá, junto con Reino Unido, fuera de dicha medida ya que somos aliados y no representamos una amenaza a la seguridad nacional, razón por la cual Trump dice invocar los aranceles.

La segunda es a que Trump cambie de opinión y decida retractarse de aplicar los aranceles. Esta alternativa podría haberse considerado viable hasta ayer por la tarde. Trump ha cambiado de opinión en varios temas. En migración y en control de armas de forma notable. ¿Por qué no en materia arancelaria?

La respuesta parece haber llegado con la renuncia de Gary Cohn, el ex directivo de Goldman Sachs y ex empleado de US Steel, quien renunció a su jugoso salario privado para incorporarse como el principal Asesor Económico de Donald Trump cuando éste asumió la presidencia de EUA.

Cohn era uno de los pocos funcionarios pro libre comercio y globalización que quedaban en La Casa Blanca. Junto con él estaba Rob Porter, asesor que renunció cuando dos de sus ex esposas lo acusaron de violencia doméstica, y el Jefe de Gabinete, John Kelly.

 

 

Columna completa en El Universal

Hay un Ricardo Anaya que es visto como alguien talentoso, preparado, buen orador y con proyecto claro por llegar a ser presidente de México. Pero hay otro Ricardo Anaya. El que es visto como un traicionero, un joven dictador, alguien que pregona en contra de la corrupción pero que cuando de hacer un buen negocio se trata, no deja pasar la oportunidad, así implique alguna que otra trampa.

 

¿Cuál de los dos Ricardos es el bueno?

 

Por un lado, está el Ricardo Anaya que, con apenas 39 años, ha logrado lo que muchos quisieron desde hace más de dos décadas: conformar una alianza izquierda-derecha para sacar al PRI del poder.

 

Lo quiso Vicente Fox con su famosos ¡Hoy! ¡Hoy! ¡Hoy! a Cuauhtémoc Cárdenas para que ambos fueran juntos como oposición a Labastida en la elección del 2000, sin éxito. Lo ha buscado durante años gente como Jorge G. Castañeda, con distintas variantes, también sin éxito.

 

Anaya lo ha logrado. Que en el camino traicionó, hizo enojar a algunos y generó un éxodo importante dentro de su partido, ni duda cabe. Ahí están Margarita Zavala, Javier Lozano, Ernesto Cordero, Roberto Gil y compañía mostrando que, en política, como en la vida misma, no hay enemigos pequeños.

 

El #pelucagate de esta semana no le habría explotado a Anaya si sus métodos para quedarse con la candidatura del partido no hubiesen sido tan burdos. Anaya creyó que negoció bien cuando dejó que su acérrimo enemigo, Francisco Domínguez, se quedara con la candidatura del PAN para la gubernatura en Querétaro a cambio de que él se quedara con la presidencia del partido, confiado en que la buena gestión de José Calzada dejaría en manos del PRI el estado. Pero acabó ganando Domínguez y el equipo de Anaya sabe que ese frente del hoy gobernador de Querétaro es posiblemente la fuente de las filtraciones en su contra.

 

Anaya el traicionero es también Anaya el implacable. ¿Hay de otra forma para llegar hasta donde ha llegado? México necesita justo un político con proyecto de futuro, como el que presentó Anaya en el Auditorio Nacional cuando asumió la precandidatura del Frente, en dónde habló con datos duros de energías renovables; del futuro de los autos eléctricos y vehículos autónomos; de tiendas del futuro que ya existen en el presente, como la de Amazon en la que no hay cajeros ni dependientes.

 

Anaya presentó así su idea para que México se inserte en las tendencias tecnológicas para poder alcanzar a los que nos llevan décadas de ventaja. Pero también hemos visto al otro Anaya, al que niega amistades como Manuel Barreiro y Juan Carlos Reyes para deslindarse de negocios en su estado natal, Querétaro, que generan suspicacias en el tema más sensible de esta elección: la corrupción.

 

Columna completa en El Universal

Rindiendo protesta como candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador declaró que “con terquedad, con necedad, con perseverancia, rayando en la locura, de manera obcecada, voy a acabar con la corrupción.”

 

Antes, en entrevista con El Universal, AMLO tocó este tema, el de la corrupción, que es uno de los más sensibles y que más lastiman el desarrollo de México, para decir que, con voluntad, él iba a acabar con la corrupción.

 

Y, sin embargo, tenemos sus listas de candidatos plurinominales. Para llorar, no para acabar con la corrupción.

 

AMLO, el tres veces candidato a la presidencia, es sin duda terco. Pero su terquedad no parece estar dirigida en acabar con la corrupción. Más bien parece estar enfocada en hacer todo lo posible por quedarse con el segundo lugar en la elección presidencial. Como le ocurrió en el 2006 y de nuevo en el 2012.

 

¿Qué otra explicación hay para sus alianzas y absoluciones? Primero decidió decirle que no al PRD, su natural aliado, para abrazar al PES. Después ha sumado a personajes ya muy mencionados por ser tan cuestionados a su campaña. Caso emblemático, Elba Esther Gordillo, la villana de villanas en la política mexicana. Y ahora está la lista de SUS plurinominales.

 

SUS en mayúscula porque, a diferencia de lo que ocurre en otras campañas, en la de AMLO no hay mayor imposición que su voluntad. Si Napoleón Gómez Urrutia está en la lista de plurinominales de Morena es porque así lo decidió, y negoció, él y nadie más que él.

 

¿A cambio de qué es que a AMLO le conviene que regrese a México por la puerta del fuero Napoleón Gómez Urrutia? Es como si Lula da Silva decidiera en su campaña presidencial declarar que, de ganar, le otorgaría perdón presidencial a Marcelo Odebrecht, el rostro de la corrupción en Brasil.

 

Columna completa en El Universal

Sin haberme suscrito, de pronto comenzaron a llegar a mi correo electrónico mensajes de Pejeleaks.org. Esta semana el Pejeleak ha sido sobre la relación entre el diario que dirige Carmen Lira, La Jornada, y Andrés Manuel López Obrador desde que era Jefe de Gobierno de la hoy CDMX.

En Pejeleaks publican una columna ilustrada con un video de poco más de dos minutos en el que se menciona el gasto publicitario del GDF cuando AMLO era su Jefe de Gobierno y se menciona que uno de los hijos de López Obrador vive en la casa de quien es asistente de la dueña de La Jornada.

No hay firmas; no hay fuentes primarias. Hay denuncia.

Esta estrategia de sacar una página usando un nombre similar al de Wikileaks en el que de forma anónima se puede entregar información y el portal lo publica, ha sido descrita como guerra sucia en contra de AMLO. Más que guerra sucia es parte de la guerra digital que se juega hoy en prácticamente todos los ámbitos, desde el empresarial, hasta sin duda el político.

En el caso de Pejeleaks.org, el portal busca dar a conocer “al verdadero López Obrador” dado que ha estado por más de dos décadas en el ojo público y aún hay preguntas básicas sobre él que quedan sin responder. Desde cómo paga la vida de eterna campaña bajo la premisa de honestidad y desempleo.

Cuando AMLO es cuestionado sobre ello, sus respuestas, lejos de aclarar la situación, crecen la incógnita. Para muestra reciente, su declaración de que a veces no tiene ni para pagar un taxi y que él carga solamente $200 pesos en su cartera.

AMLO siente que esa pobreza inexplicable lo hace ser honesto. Lo piensa así porque vive en un país en el cual ser millonario es sinónimo de corrupción, de trampas y de cochupos con el gobierno. Hay otros países en los que ser tan pobre y aspirar al servicio público es muy mal visto porque precisamente la falta de recursos vuelve más vulnerable a la corrupción al político en cuestión.

Pejeleaks.org es entonces la respuesta para tratar de hacer transparente a un político opaco. Y la estrategia es a través de las redes digitales para poder acercar al ‘verdadero’ AMLO a los 4 millones de millenials que podrán votar por primera vez en esta elección del 2018.

Para este segmento del electorado los años de AMLO tomando pozos petroleros en Tabasco o cerrando Reforma ocurrieron cuando ni se asomaban a leer las noticias. La estrategia de Pejeleaks.org es entonces dar a conocer por medios más modernos a un segmento de la población más joven quien es AMLO.

 

Columna completa en El Universal

Alfonso Navarrete Prida arrancó con el pie derecho su encargo como Secretario de Gobernación al negociar con Javier Corral la crisis económica y política de Chihuahua. México, por el contrario, perdió porque una vez más fueron acuerdos políticos en lo oscurito los que resuelven una crisis en la que en medio queda la duda de qué pasará con la investigación sobre la triangulación de recursos de Hacienda a las campañas políticas del PRI.

Recordemos que el caso Chihuahua se complicó cuando Gustavo Madero, Coordinador de Gabinete de Javier Corral, le pide a su amigo José Antonio González Anaya, Secretario de Hacienda, conocer por qué Chihuahua no había recibido los 900 millones de pesos que la federación se había comprometido a depositarle.

González Anaya le respondió a Madero: “Hay que platicar” y de ahí surgió la reunión en donde se le aclaró al gobierno de Corral que no se le depositaba ese dinero por insuficiencia presupuestal, pero que también había un problema con la detención del PRIísta Alejandro Gutiérrez, acusado de la triangulación de recursos para las campañas. Eso fue una plática que se entendía se daba entre amigos, pero que generó la crisis que todos vimos con Corral flanqueado por personalidades de la sociedad civil e incluso del mundo del cine exigiendo el pago de lo adeudado y la extradición del ex gobernador Cesar Duarte.

El problema escaló al grado que el precandidato del PRI, José Antonio Meade, entró en escena y se subió al ring al llamar torturador a Corral, refiriéndose al trato que se especula el gobierno de Chihuahua estaba dando a Alejandro Gutiérrez.

Mala estrategia de Meade la de subirse a ese ring ultra PRIísta. Pero eso es otra historia.

El tema pasó de Chihuahua a Hacienda a la campaña de Meade y de ahí a Gobernación. ¿Qué tiene que ver la SEGOB en un conflicto hacendario? Nada, si se tratara solo de eso. Pero como el problema con Corral era mucho más que 900 millones de pesos, entró Navarrete Prida en escena para firmar un documento que reconoce juridicidad a los convenios de Hacienda con los estados, y por ello admite que sí era obligación de la SHCP depositarle los fondos a Chihuahua, a cambio de permitir el traslado de Alejandro Gutiérrez de una prisión estatal al Centro Federal de Readaptación Social No. 8 en Ciudad Juárez.

 

 

Columna completa en El Universal 

Cierra el mes de enero. Quedan once días de periodo de precampañas. El saldo es positivo para Andrés Manuel López Obrador; de neutral a bueno para Ricardo Anaya y preocupante para José Antonio Meade.

Para AMLO el saldo es positivo porque sigue siendo el candidato a vencer. Su campaña logra que los mensajes del candidato sean replicados, comentados y recordados. El rasgo más preocupante de AMLO, sus desplantes autoritarios y su semblante desencajado, hasta enojado, ha sido sustituido por el candidato bromista y dicharachero. Qué mejor muestra que su video a lado del mar en Veracruz en el que dice estar esperando el submarino con el oro ruso para él, que ahora se llama Andrés Manuelovich.

Si bromear sobre la intervención rusa es negativo para la democracia mexicana o no, ese es otro tema. Pero actualmente no tenemos esa imagen del político rancio y desencajado de las dos elecciones pasadas.

En el caso de Ricardo Anaya el discurso ya no se centra en su fortuna inexplicada e inexplicable. Se le ve cantando y tocando la guitarra. Parecería que embarrarle a los mexicanos la superioridad intelectual con anuncios en inglés y francés no sería la mejor estrategia, pero tampoco le ha restado simpatías al panista.

Por el otro lado, los saldos de forzar su candidatura siguen mostrando una sangría dentro de su partido y las dificultades por afianzar al Frente en los estados están lejos de ser zanjados. Anaya no va bien; tampoco va mal.

Por el lado del PRI, sabemos que el partido arrancó con una crisis importante. Basta tomar en cuenta la pérdida de estados gobernados por el tricolor en lo que va del sexenio. En el 2012 el PRI gobernaba 20 estados. Hoy gobierna 14. La pérdida de población gobernada no ha parado. Por eso entendemos se eligió a José Antonio Meade como el candidato priísta que no es priísta.

 

 

Columna completa en El Universal

Estamos en una elección en donde el enojo y el miedo abunda mientras que el entusiasmo escasea.

Ninguno de los candidatos ni partidos emociona. No tenemos al Vicente Fox del 2000 que significaba la alternancia en el poder ejecutivo por primera vez en la historia ni al Enrique Peña Nieto del 2012 que enarbolaba el regreso de los que “sí sabían”. Tampoco tenemos al Andrés Manuel López Obrador y su peligro para México en la versión 2006 cuyos desplantes antidemocráticos acabaron otorgándole el triunfo a Felipe Calderón.

Ahora tenemos candidatos con partidos en crisis, en el caso específico de PAN, PRD y PRI. Y a un tercer candidato, Andrés Manuel López Obrador, que encabeza no un partido sino un movimiento que se dice anti-sistema a pesar de estar recogiendo a los jugadores políticos de antaño que tanto ha criticado.

Es demasiado temprano para que las campañas se pongan a pensar en el voto útil ya que en estos momentos deberían estar más bien presentando propuestas y vendiendo a sus respectivos candidatos, pero como ninguno de ellos entusiasma, las estrategias en cada casa de campaña se centran en analizar como se va a comportar el voto útil y cómo lo pueden atraer.

Ese que recogió Peña Nieto de los panistas en el 2012 cuando vieron que Josefina Vázquez Mota no iba a ganar y querían evitar a toda costa que lo hiciera AMLO. O el que sumó Felipe Calderón de los priístas en el 2006, cuando Roberto Madrazo simplemente no logró despegar y tampoco querían que ganara AMLO. Ambos atrajeron también a los independientes y/o indecisos.

Para este 2018 ¿quién se quedará con el voto útil? La respuesta no es tan sencilla como en las últimas dos elecciones ya que tendremos dos posibles votos útiles. Melón será el voto útil anti-AMLO y sandía el voto útil anti-PRI.

El anti-AMLO lo ejercerán los PANistas, PRIístas, PRDistas… que al ver que su candidato no despega prefieren votar por quien vaya en mejor lugar en las preferencias frente a AMLO antes que darle su voto al tres veces candidato presidencial que hace propuestas del pasado que ya han fracasado o simplemente inviables y que asustan. Aquellos que ven en AMLO la posibilidad de destruir las de por sí frágiles instituciones mexicanas. Los que miran en López Obrador el reflejo de Chávez y de Venezuela.

 

 

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Si bien hacia principios de octubre del año pasado la situación para el TLCAN parecía estar al borde del fin, hoy los esfuerzos conjuntos del grupo empresarial encabezado por Moisés Kalach; el equipo de negociadores del gobierno mexicano encabezados por la dupla Videgaray-Guajardo y los asesores de ambos han logrado inclinar la balanza a favor de la continuidad del tratado o en contra de la salida de EUA de éste.

 

Platicando con quienes han estado en las renegociaciones del TLCAN veo un lamento; un miedo y dos señales de optimismo ahora que está por comenzar una nueva ronda de renegociaciones.

 

Arranco por el optimismo. Los negociadores mexicanos han logrado reunirse con 27 gobernadores de Estados Unidos para sensibilizarlos de lo que significaría el fin del TLCAN para sus ciudadanos. Para varios de ellos la relación comercial con México les resultaba o desconocida o ajena. Un ejemplo fue la plática que sostuvieron los negociadores mexicanos con la gobernadora Kim Reynolds de Iowa. Ella no sabía que México representaba el 95% de las exportaciones de puerco de una de las empresas más importantes de su Estado, Sioux –Preme Packing Co. Y que, sin el TLCAN, México podría importarle en lugar de a esta empresa, a otras en Europa o Japón, que son los competidores más importantes para Iowa y con quienes México tiene también acuerdo de libre comercio.

 

Como este ejemplo, hay varios que han logrado hacer ver a gobernadores, congresistas y empresarios estadounidenses que el TLCAN es conveniente para la región. Con ello, cada vez que alguno de estos actores siente que Trump vuelve a querer cancelar el acuerdo, son los propios estadounidenses los que abogan por seguir en él.

 

Otra señal de optimismo proviene del enfriamiento de las relaciones EUA-China. Si bien una guerra comercial entre ambos países no es una buena noticia para nadie, el discurso anti déficit que Trump ha tenido en contra de México parece estar girando hacia China. Esto hace sentido en la visión mercantilista de Trump ya que el déficit de EUA con México (63 mil mdd) es muy inferior al que tiene EUA con China (más de 500 mil mdd).

 

El lamento viene para el sector empresarial por haber abandonado el gran cabildeo que tuvo México en EUA durante las negociaciones del TLCAN en los 80s y principios de los 90s. La duda que flotan es: si este esfuerzo hubiese permanecido quizás Trump nunca habría agarrado a México como su pieza de golpeteo favorita desde que estuvo en campaña.

 

 

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