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El Partido Laborista de Reino Unido ha cerrado este lunes el plazo para presentar candidaturas a las primarias con cinco candidatos, entre los cuales destaca el diputado Keir Starmer, responsable de las cuestiones relativas al Brexit dentro de la principal formación opositora de Reino Unido.

Para optar al puesto que ocupa actualmente Jeremy Corbyn, que tras la reciente debacle electoral anunció que no repetiría como candidato, los aspirantes debían reunir en una primera fase los avales de al menos 22 diputados o eurodiputados, el diez por ciento de los legisladores electos, antes de las 14:30 horas de este lunes.

Cinco candidatos han superado el requisito, entre ellos Starmer, que encabeza la terna gracias a la obtención de más de 80 apoyos, incluido el del antiguo líder laborista Ed Miliband. Le siguen las diputadas Rebecca Long Bailey, Lisa Nandy, Jess Philips y Emily Thornberry, esta última después de presentar los avales apenas diez minutos antes de que expirase el plazo y gracias en gran medida al desvío de apoyos tras la retirada ‘in extremis’ de Clive Lewis.

Los candidatos, no obstante, también están obligados a lograr antes del 14 de febrero el respaldo del 5 por ciento de las circunscripciones o de tres organizaciones afines, de las cuales al menos dos deben ser sindicatos. Unison, el principal grupo sindical, ya ha dado su apoyo a Starmer.

La fase de votación comenzará el 21 de febrero y a ella están llamados tanto los miembros del Partido Laborista como los simpatizantes que estén registrados. Cada participante deberá establecer un orden entre los distintos candidatos, de tal forma que, si ninguno de ellos obtiene una mayoría, se redistribuyan los votos
hasta que alguno supere el umbral del 50%.

Los resultados se conocerán el 4 de abril, momento en el que se sabrá quién sucede a Corbyn y, por tanto, se convierte en el principal contrapeso político al actual primer ministro, Boris Johnson.

La persona elegida tendrá como reto recuperar la confianza del electorado y calmar las divisiones internas tras el fracaso electoral del 12 de diciembre, cuando el Partido Conservador obtuvo una sólida mayoría absoluta.

El expresidente boliviano Evo Morales ha propuesto este martes al líder ‘cocalero’ Andrónico Fernández, a la senadora Adriana Salvatierra y a los ex ministros Diego Pary y Luis Arce como posibles candidatos de su partido político, el Movimiento Al Socialismo (MAS), a los comicios que el país tiene previsto celebrar el próximo año para salir de la crisis desatada desde octubre pasado.

Morales ha despejado la incógnita de los candidatos del MAS en una entrevista concedida a un canal de televisión en Argentina, sus primeras declaraciones desde que llegó la semana pasada como refugiado.

Fernández, de 30 años de edad, tiene un perfil similar al de Morales. Es vicepresidente de la Coordinadora de las Seis Federaciones de Cocaleros del Trópico, organización sindical de la que surgió el antiguo mandatario. En estos días, se ha mostrado dispuesto a asumir el reto, asegurando que hay que hacer «autocrítica» pero dispuesto a defender los «grandes aciertos» de los últimos años.

Salvatierra, de 30 años y con ascendencia boliviana y chilena, milita en el MAS desde los 16 años aunque no dio el salto a la política activa hasta 2015, cuando consiguió un escaño en el Senado. El pasado mes de enero, fue elegida presidenta de la cámara alta, cargo que le ha conferido un papel destacado en la actual crisis. Salvatierra protagonizó un enfrentamiento verbal con los guardias del Congreso cuando le impidieron la entrada en la primera sesión tras la dimisión Morales por haber renunciado, algo que ella negó.

Pary, de 42 años, es quizá el rostro más conocido de esta terna. Este indígena quechua ha ejercido la representación diplomática del Gobierno de Morales desde 2011, primero como embajador de Bolivia en la Organización de Estados Americanos (OEA) y después como ministro de Exteriores.

Arce ofrece, en cambio, un perfil técnico. De 56 años, ha sido el ministro de Economía de Morales prácticamente durante toda su estancia en el Palacio Quemado, salvo un paréntesis de año y medio. Desde la comunidad internacional se le señala como el artífice del milagro económico de Bolivia.

Morales, que dimitió el pasado 10 de noviembre después de que la OEA detectara «irregularidades» en las elecciones presidenciales del 20 de octubre, no puede repetir como candidato por un acuerdo al que han llegado el MAS y sus opositores en el Congreso para resolver la crisis política. A modo de compensación, el MAS le ha nombrado jefe de su campaña electoral. «Vamos a ver la forma de cómo aportar a la campaña desde acá, si no me permiten entrar» en Bolivia, ha dicho Morales, que se ha mostrado «seguro» de que el Movimiento Al Socialismo ganará los próximos comicios.

Interrogado sobre su potencial regreso a Bolivia, el líder indígena ha indicado que puede hacerlo «en cualquier  momento. «Si quiero, puedo entrar en cualquier momento», ha aseverado.

Morales ha explicado que, al ser expresidente, no se le puede procesar con la misma facilidad que a otro ciudadano, sino que «tienen que hacer un juicio de responsabilidades». «A mí no pueden procesarme», insistió.

El próximo domingo seis candidatos buscarán alcanzar la presidencia de Argentina en comicios en los que también se elegirán vicepresidente, gobernadores y legisladores nacionales.

Además de la renovación de un tercio de la cámara de senadores y la mitad de la de diputados, otros cargos a elegir son los gobernadores de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, un distrito en el que habita el 37% de la población de Argentina.

En total son 33,841,837 los argentinos habilitados para votar el domingo. El ganador de las elecciones debe lograr al menos el 45% de los votos positivos o el 40% más una diferencia de 10 puntos porcentuales sobre el segundo para evitar una segunda vuelta.

En caso de no alcanzar esas cifras, la elección se definiría en una segunda vuelta el 24 de noviembre. Estos son los aspirantes a la presidencia en orden alfabético:

  • NICOLÁS DEL CAÑO

El candidato del Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad, de 39 años, va acompañado en la fórmula por Romina Del Plá. Milita en el Partido de los Trabajadores por el Socialismo, es una de las jóvenes figuras de la izquierda y en la actualidad ejerce como diputado por la provincia de Buenos Aires. Tiene un apoyo acotado para las elecciones del 27 de octubre luego de obtener en las primarias de agosto cerca de 3% de los votos. En 2015 también fue el candidato a presidente de la izquierda.

  • JOSÉ LUIS ESPERT

Es un economista y docente de 57 años de corte liberal devenido en actor político con la coalición Frente Despertar, en la que va acompañado del periodista Luis Rosales. En las primarias de agosto obtuvo más de 2% de los votos, lo que augura un apoyo muy acotado para las generales. Espert cuestiona la «incapacidad» del gobierno de Macri para revertir la crisis y señala que el kirchnerista Alberto Fernández es un populista que ayudó a encubrir la corrupción durante los años en que fue jefe de Gabinete de los presidentes Néstor Kirchner y su esposa y sucesora Cristina Fernández (2003-2015).

  • ALBERTO FERNÁNDEZ

Fernández, de 60 años, es el favorito para las elecciones en las que se presentará acompañado de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) en la fórmula del Frente de Todos. Es abogado, profesor de Derecho Penal en la Universidad de Buenos Aires y ocupó varios cargos públicos en distintas administraciones, siendo el último el de jefe de Gabinete de Ministros durante toda la presidencia de Kirchner (2003-2007) y parte del primer mandato de Fernández de Kirchner (2007-2015). Fernández se convirtió en favorito para las generales luego de que en las primarias de agosto obtuvo el primer lugar con una diferencia de más de 15 puntos respecto del presidente Macri al atraer el voto independiente y el de los desencantados con el gobierno por el deterioro económico.

  • JUAN JOSÉ GÓMEZ CENTURIÓN

El excombatiente de la guerra que Argentina libró en 1982 con Gran Bretaña por las islas Malvinas tiene 61 años y es el candidato del derechista Frente NOS en el que lo acompaña la evangélica Cynthia Hotton. Gómez Centurión formó parte del gobierno de Macri ocupando los puestos de vicepresidente del Banco Nación y titular de la Aduana. Cuenta con un apoyo acotado para las elecciones luego de obtener cerca de 3% de los sufragios en las primarias de agosto.

  • ROBERTO LAVAGNA

El economista de 77 años fue ministro de Economía durante la gestión del presidente Eduardo Duhalde (2002-2003) y parte de la de Kirchner y artífice del programa que ayudó a Argentina a superar la crisis de principios de siglo, la peor de su historia. Es acompañado del gobernador peronista de la provincia de Salta, Juan Manuel Urtubey, como candidato a vicepresidente en la fórmula de Consenso Federal. En las primarias de agosto quedó en tercer lugar con alrededor de 8% de los votos y las encuestas vaticinan un porcentaje de apoyo similar para las generales.

  • MAURICIO MACRI

El conservador presidente Mauricio Macri, de 60 años, pelea por la reelección encabezando la fórmula de Juntos por el Cambio con el senador peronista Miguel Ángel Pichetto. Macri, proveniente del mundo empresarial, fue jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires y presidente del popular club de fútbol Boca Juniors y llegó a la primera magistratura en diciembre de 2015 con la promesa de reducir la pobreza y la inflación que heredó de su antecesora Fernández de Kirchner (2007-2015). Pero esas dos variables empeoraron durante su gestión, lo que le ha restado apoyo electoral. Macri sostiene que necesita otro mandato de cuatro años para combatir la crisis y ha pedido un voto de confianza de los argentinos que la «han pasado muy mal» por las políticas de ajuste de los últimos años.

LUIS RUBIO

REFORMA

 

La ley lo dice, por lo tanto tiene que ser verdad. Cicerón hubiera dicho: Lex dixit, verita est. Bajo ese rasero, si la ley lo prohíbe, no existe: no hay secuestros, no hay robos, no hay homicidios, no hay violencia intrafamiliar, porque todo eso está prohibido por ley.

Al menos eso es lo que nos dicen nuestros legisladores de manera recurrente; los anuncios que emergen del Congreso son siempre iguales: «nosotros ya legislamos, por lo tanto el problema ya desapareció». Excepto que, todos lo sabemos, nada cambió, excepto lo que se publica en el Diario Oficial: miles de páginas de nueva legislación que no cambia nada en la realidad: siguen los secuestros y los robos y la corrupción. Lo único que falta es que a alguien se le ocurra decretar la felicidad. Con eso nuestros problemas serían historia.

Los políticos, máxime cuando son candidatos, se desviven en prometer que resolverán todos los problemas: unos porque ellos son la personificación del bien, otros porque traerán la legalidad a la vida cotidiana. Para quienes viven en el mundo terrenal, ese en el que los problemas no se resuelven por sí solos ni con más leyes y regulaciones inútiles, las promesas de legalidad son vagas, reiteradas y falsas.

La legalidad se ha convertido en un mito retórico: todos la prometen, pero nadie la define. Para nuestros «gobernantes» leguleyos, si está en la ley, es legal y, por lo tanto, vivimos en un Estado de derecho, lo que ha llevado a la práctica de modificar la ley para que lo que el gobierno quiera se pueda hacer. Lo que todos esos políticos no entienden -igual los de barriada que los que se sienten superiores- es que la esencia de la legalidad radica en que el gobernante no pueda cambiar la ley a su antojo. Es decir, la legalidad es imposible mientras alguien tenga, por sí mismo, el poder para modificarla.

El reino de la ley consiste en tres cosas muy simples: primero, que los ciudadanos tengan sus derechos (legales, políticos y de propiedad) perfectamente definidos; segundo, que todos los ciudadanos conozcan la ley de antemano; y, tercero, que los responsables de hacer cumplir la ley lo hagan de manera apegada a los derechos ciudadanos. Es decir, la legalidad implica que ambas partes -la ciudadanía y el gobierno- viven en un mundo de reglas claras, conocidas y predecibles que no pueden ser modificadas de manera voluntaria o caprichuda, sino siguiendo un procedimiento en el que prevalecen pesos y contrapesos efectivos cuya característica medular sea el respeto a los derechos de la ciudadanía.

Esta definición, aunque sea escueta, establece la esencia de la plataforma de reglas que norman el comportamiento de una sociedad. Cuando existe ese marco y éste se respeta y hace cumplir, existe el Estado de derecho. Cuando las reglas son desconocidas, cambiantes o ignorantes de los derechos ciudadanos, la legalidad es inexistente.

Es en este contexto que debe analizarse la problemática que encara el Estado de derecho en el país. La propensión natural de nuestros políticos y abogados (y, más recientemente, de la OECD) es a proponer más leyes en lugar de atender el problema de fondo. Ese problema de fondo es muy simple y en este radica el dilema: la legalidad en México no existe porque quienes ostentan el poder político tienen -de facto- la capacidad de ignorar la ley, violarla, modificarla a su antojo o aplicarla, o no, cuando quieran. Es decir, el problema de la legalidad en México reside en el enorme poder que concentra el gobierno -y, crecientemente, una persona- y que le permite mantenerse distante e inmune respecto a la población.

Hay dos componentes del «Estado de chueco» que prevalece en el país, como lo llamó Gabriel Zaid: uno es la enorme, excesiva, latitud y discrecionalidad -que acaba siendo arbitraria- que les otorgan todas las leyes y regulaciones a nuestros funcionarios, desde el policía de crucero hasta el presidente de la República. Los funcionarios en México pueden decidir quién vive y quien muere (o quien tiene que pagar una mordida) porque la ley les otorga esa facultad. Esto no es algo que ocurrió por error: es la forma en que se nutre y preserva el sistema político, la forma en que se pagan los moches, la corrupción y la impunidad.

La única forma de construir un régimen de legalidad es quitándole el poder tan desmedido que tiene nuestra clase política y eso sólo puede ocurrir por voluntad propia -o por un liderazgo efectivo que reconoce que aquí reside una de las fuentes esenciales de la corrupción y la impunidad- o por una revolución. No hay otra posibilidad.

A riesgo de repetir un ejemplo que es imbatible, el gobierno de los 80-90 entendió que la ausencia de Estado de derecho hacía imposible atraer inversión privada, sin la cual el crecimiento económico es imposible. Así, la razón de ser del TLC norteamericano es precisamente esa: un espacio de legalidad en el que hay reglas claras y conocidas y una autoridad que las hace valer. Ese régimen se adoptó porque el gobierno de entonces estuvo dispuesto a aceptar reglas «duras» a cambio de la inversión.

Si queremos un régimen de legalidad, tendremos que hacer lo mismo para todo el país, para toda la población, para todos los ciudadanos. Esa es la revolución que le falta a México.

@lrubiof

Las dos candidatas y el candidato que buscan la dirigencia nacional del PRI, Ivonne Ortega, Lorena Piñon y Alejandro Morena, participaron este miércoles en el segundo debate organizado por la Comisión Nacional de Procesos Internos, en el que expusieron su visión sobre las propuestas que el partido ofrece a la sociedad.

El debate se realizó el Auditorio “Plutarco Elías Calles” de la sede nacional del tricolor; la actual dirigencia dijo que el ejercicio se realizó en el más amplio ejercicio democrático y de libertad de expresión.

Los tres candidatos coincidieron en que el PRI debe renovarse para responder a las demandas de la sociedad, en el nuevo entorno político que vive el país.

Alejandro Moreno abordó los temas relativos al crecimiento y el desarrollo de México, la protección de los derechos de los ciudadanos y la elevación de la calidad de vida de las familias.

Por su parte, Ivonne Ortega tocó los aspectos referentes a las crisis económica y social del país, la problemática de la inseguridad, la necesidad de más empleo y la igualdad de género.

Lorena Piñón se centró en los temas de la construcción de las instituciones, el futuro del país, el reto de los jóvenes para superar obstáculos y los errores del gobierno federal.

Sin embargo, lo que más llamó la atención fue el cruce de ataques que se lanzaron los candidatos, en especial Ortega y Moreno; ambos se señalaron de enriquecimiento ilícito aprovechando los cargos que tuvieron en sus respectivos estados.

Moreno acusó a Ortega de haberse quedado con 1,708 hectáreas «en su pueblo» tras haber concluido su encargo de gobernadora de Yucatán. Calificó a su rival como una política «mentirosa» e «incongruente», y la señaló de ser la candidata de la cúpula, además de que ha fracturado al partido y tener una visión del pasado que no le conviene al partido.

Ortega por su parte cuestionó a «Alito» si quería ser recordado como alguien que acordó con “algunos” para poder ser candidato, además de que le acusó de tener su propia “Casa Blanca” de más de 40 millones de pesos en Campeche, cuando los pobres en el estado han aumentado.

Otra de las acusaciones que lanzó Ortega fue que Moreno endeudó a su estado con un crédito de 2,300 millones de pesos. “Por cierto Alejandro, tendrás que aclarar dónde están los más de 2,300 millones de pesos que pediste en crédito».

Recordemos que la campaña interna por la dirigencia nacional concluirá este viernes 9 de agosto y la jornada electoral se realizará el próximo domingo 11.

De acuerdo a la más reciente encuesta de la firma Massive Caller, los candidatos de las coaliciones que encabeza Morena en Puebla y Baja California, mantienen ventaja para la elección a gobernador.

En el caso de Baja California, Jaime Bonilla, candidato de la coalición Morena-PVEM-PT-Transformemos, tiene un 40.4% de la preferencia ciudadana, con lo que se colocaría a 12 puntos de su más cercano rival.

En segunda posición se coloca Oscar Vega Marín, abanderado del PAN, quien registra el 22.1% del apoyo ciudadano. En tercera posición se encuentra Héctor Osuna Jaime de Movimiento Ciudadano con el 8.6%.

Jaime Martínez Veloz del PRD se coloca en cuarta posición con el 5.5%, seguido de Ignacio Anaya Barriguete, del Partido de Baja California, quien se adjudica el 5.2% de la preferencia electoral. Finalmente el abanderado del PRI, Enrique Acosta Fregoso, obtiene 4.2%.

En Puebla, Miguel Barbosa, candidato de la coalición Morena-PVEM-PT, se mantiene a la cabeza con el 41.4% de la preferencia electoral. Es seguido por el abanderado de la coalición PAN-PRD-MC, Enrique Cárdenas, con el 22.6%.

Con esto, el morenista se ubica a 19 puntos de su más cercano rival. Alberto Jiménez Merino del PRI se rezaga a la tercera posición con el 13.%.

Llama la atención que, de acuerdo a los datos de Massive Caller, en la elección a gobernador en Puebla los indecisos obtienen un porcentaje mayor al que tienen dos de los tres candidatos. 22.8% indicó que aún no decide por quién votará.

Este domingo por la noche se llevó a cabo el Debate Puebla 2019, en el que participaron los tres candidatos a la gubernatura de ese estado.

El encuentro fue moderado por Gabriela Warkentin y Patricia Estrada.

El primer tema abordado fue el del empleo y desarrollo regional.

Sobre esto, el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Miguel Barbosa, señaló que buscará crear un programa para 21 regiones del estado y apoyar las actividades productivas:

«Los gobernantes tenemos que garantizar que los gobernados tengan, que la gente tenga las posibilidades de tener empleo, ingreso, seguridad, estudios, salud, que puedan tener todos las condiciones para que provoquen un estado de felicidad. Para nosotros es importante que eso llegue, tanto en la zona rural como en la ciudad, nosotros estamos seguros, estamos seguros de que vamos a crear esas condiciones provocando el desarrollo regional”, afirmó.

Mientras tanto, el candidato del PRI, Alberto Jiménez Merino aseguró que la crisis del empleo, para 47 mil poblanos que se integran cada año al mercado laboral, se combatirá a través de la producción y la inversión a los sectores económicos con más solidez de la entidad:

«Solo a través del fomento a la producción, donde destinemos recursos suficientes para rescatar el campo, el turismo, la gastronomía, todas aquellas actividades potenciales que nuestro estado tiene y que, de esta forma, podamos generar ingresos, por eso propongo un nuevo comienzo para hacer un cambio de rumbo, para hacer un cambio en la forma en como se ha manejado la administración publica en los últimos ocho años”, señaló.

Por su parte, el candidato de la Coalición PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, Enrique Cárdenas, dijo que sus propuestas para mejorar el desarrollo regional y el empleo consisten en invertir en educación y promover incentivos fiscales.

«Yo quiero que todos los poblanos tengan el mismo chance, que no importe donde la cigüeña te aventó, yo no quisiera que dependiera de eso el futuro de cada poblano, por eso vamos a hacer tres programas muy importantes, primero, impulsar el programa de infraestructura más ambicioso que ha tenido Puebla en su historia, segundo, educación, educación y más educación, con garantía para todos, y tercero, promover incentivos fiscales para que las empresas puedan pagar más a los empleados”.

Durante el encuentro, el abanderado de la coalición, Juntos Haremos Historia, Miguel Barbosa, descalificó a su contrincante del PAN-PRD-MC, Enrique Cárdenas, ya que dijo, no tiene el conocimiento necesario para apoyar a las comunidades indígenas.

“Toda mi vida he sido parte del origen y de la vida de comunidades indígenas. Señor candidato del PAN, usted no, usted es fifí, usted no sabe de esto. Por eso me refiero a ellos para preservarlos, respetando su cultura, sus tradiciones, yo conozco de ello, y he vivido con ellos”, dijo.

Por su parte, Enrique Cárdenas, acusó a Barbosa de conducir su carrera política por medio de traiciones y corrupción.

“Solo un gobernante honesto puede luchar contra la corrupción y la inseguridad, tenemos todo para crecer, solo nos falta un buen gobierno. Por eso Barbosa no garantiza honestidad, como sabemos él no es de fiar, por eso Andrés Manuel no quería que fuera candidato, usted representa lo contrario a López Obrador”, afirmó el abanderado del PAN-PRD-MC

El Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, invitó a las y los electores de Puebla a ver el debate entre candidatos a gobernador el próximo domingo 19 de mayo a las 20:00 horas, pues dijo, podrán hacerse de elementos para emitir su voto.

Córdova Vianello recordó que la confrontación de ideas es parte consustancial de la democracia, por lo que consideró no sólo deseable, sino necesario, que en el encuentro se cotejen las diversas visiones de gobierno y las personalidades de quienes aspiran a gobernar la entidad.

“No va a ser un debate con un formato pensado en los contendientes, sino pensado en la ciudadanía. Es decir, va a ser un formato exigente que no va a permitir espacios de confort, va a propiciar el debate y no esos monólogos a los que nos tenían acostumbrados en el pasado los contendientes a los cargos de elección popular. Es un espacio en el que tienen que abrirse, confrontarse, como tiene que ocurrir en democracia”, dijo.

El Consejero Presidente recordó que las elecciones extraordinarias de Puebla fueron asumidas totalmente por el INE, a petición de los partidos políticos, por lo que el debate de candidatos a la gubernatura está siendo organizado por el Instituto.

Sobre lo que se espera para el debate, el consejero presidente del INE dijo que, si los candidatos deciden hacer del debate un espacio de confrontación de ideas, será algo bueno para la democracia, pero si deciden hacer un espacio de descalificaciones, “allá ellos; eso no es un asunto que le toque al INE”.

Córdova dijo que los tres candidatos a la gubernatura: Alberto Jiménez, Enrique Cárdenas y Luis Miguel Barbosa han confirmado su asistencia al debate, que tendrá lugar en el Complejo Cultural de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

De acuerdo a la más reciente encuesta de la firma Massive Caller, los candidatos de las coaliciones que encabeza Morena en Puebla y Baja California, mantienen ventaja para la elección a gobernador.

En el caso de Baja California, Jaime Bonilla, candidato de la coalición Morena-PVEM-PT-Transformemos, tiene un 35.9% de la preferencia ciudadana, con lo que se colocaría a 12 puntos de su más cercano rival.

En segunda posición se coloca Oscar Vega Marín, abanderado del PAN, quien registra el 23.6% del apoyo ciudadano. En tercera posición está Ignacio Anaya Barriguete, del Partido de Baja California, quien se adjudica el 8.7% de la preferencia electoral.

Héctor Osuna Jaime de Movimiento Ciudadano se coloca en cuarto sitio al registrar 6.3%. El abanderado del PRI, Enrique Acosta Fregoso, obtiene 5.5% y Jaime Martínez Veloz del PRD el 3.7%.

En Puebla, Miguel Barbosa, candidato de la coalición Morena-PVEM-PT, se mantiene a la cabeza con el 39.1% de la preferencia electoral. Es seguido por el abanderado de la coalición PAN-PRD-MC, Enrique Cárdenas, con el 23.9%.

Con esto, el morenista se ubica a 15 puntos de su más cercano rival. Alberto Jiménez Merino del PRI se rezaga a la tercera posición con el 11.5%.

Llama la atención que, de acuerdo a los datos de Massive Caller, en la elección a gobernador en Puebla los indecisos obtienen un porcentaje mayor al que tienen dos de los tres candidatos. 25.5% indicó que aún no decide por quién votará.

De acuerdo a la encuesta del periódico Reforma, Barbosa también estaría a la cabeza con el 52% de las preferencias, seguido de Enrique Cárdenas con el 32%. En tercera posición se ubica el abanderado del PRI, Alberto Jiménez.

Reforma afirma que Miguel Barbosa es el candidato que recibe la opinión más favorable (39%), pero también la más negativa (26%). Contrariamente, sus oponentes son desconocidos por más del 40% de los poblanos.

El actual consejero de Morena, y quien ha manifestado su deseo por llegar a la dirigencia del partido, Alejandro Rojas Díaz-Durán, propuso poner filtros para determinar las candidaturas rumbo a la elección intermedia de 2021, con el fin de tener buenos perfiles en todo el país.

Rojas Díaz-Durán señaló que el establecimiento de filtros en las candidaturas es necesario para tener los mejores dirigentes, con aceptación y representatividad.

Entre las propuestas que dio a conocer está que los aspirantes tengan una militancia comprobada de mínimo dos años, haber tomado los cursos que imparte el Instituto de Formación Política de Morena y que las precandidaturas tengan el respaldo de un porcentaje, a determinar, de Consejeros Estatales y Nacionales.

Además, pide que los aspirantes compruebe excelente reputación social y probidad absoluta entre la sociedad, además de no haber sido condenados por algún delito.

«Si hay preocupación por la posible infiltración de personajes que formaron parte de la mafia del poder, con estos filtros se le otorga certeza a la militancia de Morena de que no vendrán al abordaje quienes tanto daño le hicieron al país», añadió el morenista.

El consejero consideró que lo mismo debería aplicarse para los que quieran ocupar un cargo público en cualquier nivel de la administración pública federal, estatal o municipal, pues acusó que en lugar de que simpatizantes y militantes que apoyaron a Morena y a AMLO sean tomados en cuenta, han ingresado personajes que fueron pésimos funcionarios en las administraciones del PRIAN.

De acuerdo a la más reciente encuesta publicada por el diario El Universal, el candidato de la coalición Morena-PVEM-PT, Miguel Barbosa, aventajaría dos a uno a su más cercano rival.

Barbosa, quien busca la gubernatura por segunda vez, registra 47.2% de la preferencia ciudadana, casi 23 puntos por encima de Enrique Cárdenas, abanderado de la coalición PAN-PRD-MC, que cuenta con 24.2% del apoyo ciudadano.

El candidato del PRI, Alberto Jiménez Merino, se coloca en tercera posición, al registrar 13.1% de la preferencia.

En cuanto al apoyo que tendrían los partidos políticos, la coalición encabezada por Morena pasó del 48% que obtuvo en la anterior medición, al 43% de las preferencias electorales. En el caso del PAN-PRD-MC pasó del 19% al 25.6%. El PRI incrementó su presencia cinco puntos, ya que de 8.4% que registró anteriormente, ahora cuenta con el 13.6%.

Sobre el rechazo que tienen los partidos, el PRI mantiene el porcentaje más alto, pues 42.5% asegura que nunca le otorgaría su voto.

En otro dato, el 48.2% de los habitantes tiene poca confianza en los ciudadanos que realizarán el conteo de los votos al interior de las casillas. Aunado a ello, 41% opina que es muy probable que se cometa fraude electoral; otro 40.5% admite que es poco probable que eso suceda.

Finalmente, 36% ve poco probable que López Obrador intervenga en favor de un partido en las elecciones en Puebla. 27.8% dice que es muy probable que ello ocurra.

El Secretario Ejecutivo del Instituto Nacional Electoral (INE), Edmundo Jacobo Molina, informó que en las seis entidades donde se llevarán a cabo elecciones este año, se elegirán 148 cargos.

Detalló que 13.5 millones de ciudadanas y ciudadanos conforman la Lista Nominal de Electores, mismosq ue podrán acudir a las urnas el próximo 2 de junio; además, se han recibido mil 992 solicitudes de observadores electorales, de las cuales se han acreditado a 992.

En el caso de Puebla, elección que está totalmente a cargo del INE, mencionó que ya se cuenta con los 4 millones 788 mil 312 boletas electorales tanto para la elección de Gobernador como de los cinco ayuntamientos.

4 mil 269 poblanos que residen en el extranjero están próximos a recibir su Paquete Postal Electoral, pues el envío concluyó el pasado 30 de abril.

Enfatizó que también se avanza en la organización del debate entre los candidatos a la gubernatura, que tendrá lugar el 19 de mayo a las 20:00 horas en el teatro del Complejo Cultural Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

En lo que se refiere a la fiscalización en precampañas y apoyo ciudadano se revisó la actividad de 450 aspirantes y precandidatos, con un total de 13.3 millones de pesos de ingresos y 13.2 millones de pesos de egresos a través de 2 mil 085 operaciones.

Reportaron que, en el periodo de campañas, 710 candidatos han registrado 2 mil 795 operaciones, por un total de 103.3 millones de pesos de ingresos y 93.7 millones de pesos de egresos.

Estos son los cinco principales candidatos que participan en la elecciones generales de España, y que aspiran a llegar a la presidencia de gobierno del país.

– PEDRO SÁNCHEZ, Partido Socialista Obrero Español (PSOE)

Es el favorito en los sondeos aunque, en principio, requeriría de apoyos externos para gobernar. Después de uno de los peores resultados para el socialismo en las elecciones de 2016 y ser defenestrado del liderazgo por su propio partido, Sánchez retomó las riendas de su formación en 2017 y en junio de 2018 llegó al poder gracias a una moción de censura contra el conservador Mariano Rajoy, tras una sentencia por corrupción contra su partido.

– PABLO CASADO, Partido Popular (PP)

En julio se convirtió en el líder más joven del Partido Popular. Encargado de la comunicación de la formación con Mariano Rajoy; responsable de un giro inesperado dentro del PP, pues selló en la región de Andalucía un pacto con Ciudadanos (centroderecha liberal) y la extrema derecha de Vox para conquistar este histórico feudo socialista. Si repite la misma alianza este domingo, Casado podría convertirse en el jefe de gobierno más joven de la historia de España.

– PABLO IGLESIAS, Podemos

El inconformista exprofesor de ciencias políticas busca un segundo soplo después de convertirse en tercera fuerza del país en 2015 y contribuir al fin del bipartidismo junto con Ciudadanos. Nacido al calor del movimiento antiausteridad de los «indignados», la formación de izquierda radical Podemos, que apuesta por formar una mayoría con los socialistas, está desgastada por las divisiones internas.

– ALBERT RIVERA, Ciudadanos

Político que defiende la unidad de España ante los separatistas catalanes, así como que apoya un programa muy liberal tanto en el plano económico como en el moral. Después de años dedicado a la política regional catalana, Rivera saltó a la escena española en 2014 y al año siguiente irrumpió como cuarta fuerza en el Congreso, apostando por superar el enfrentamiento entre izquierda y derecha. Tras inclinar su discurso hacia la derecha, rechaza cualquier alianza con Sánchez, con quien sin embargo trató de formar gobierno en 2016. Durante esta campaña, se ha posicionado abiertamente en favor de gobernar con el PP.

– SANTIAGO ABASCAL, Vox

Este exmilitante del PP, amenazado por el grupo armado vasco ETA en su juventud, quiere ser la sorpresa de los comicios con Vox, una formación ultranacionalista, antiinmigración y antifeminista a la que los sondeos otorgan más del 10% de los votos en un país donde la extrema derecha era residual. Desconocido hasta hace pocos meses, Abascal se benefició de su hostil discurso contra el separatismo catalán. Ha conseguido marcar la agenda mediática a golpe de polémicas proposiciones, como la liberalización de la tenencia de armas.

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