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El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, Santiago Nieto, aseguró que durante los meses que lleva la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha habido un «enorme cambio» en el combate a la corrupción.

«Las cosas han cambiado y el mensaje es muy claro: no vamos a tolerar la corrupción ni la impunidad, eso incluye nombres como que Lozoya comparezca ante los tribunales y que se resuelva conforme a derecho», dijo Nieto en entrevista con El Universal.

El funcionario aseguró que es notable el cambio que se ha visto en el país, pues lamentó que durante la administración del expresidente Enrique Peña Nieto «no pasó absolutamente nada» en materia de combate a la corrupción».

Sobre el caso de Rosario Robles, quien se encuentra bajo prisión preventiva desde el pasado martes, Nieto aseguró que el dicha medida cautelar es derivado de sus actos, más no de una persecución política o venganza como se ha señalado.

Indicó que lo que se busca es el cumplimiento de las normas del Estado constitucional de derecho y que los tribunales resuelvan, como en cualquier sociedad democrática.

Advirtió que desde la UIF seguirán trabajando y presentando denuncias para que ningún caso de corrupción quede sin castigo. Entre los casos a los que buscan dar fin es la intromisión de la iniciativa privada en los procesos electorales, pues explicó que empresarios suelen financiar campañas para recibir favores futuros; también menciona la participación de grupos delincuenciales en campañas electorales.

Luego de que se le dictara prisión preventiva justificada a la exsecretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles. Representantes de las cúpulas empresariales de México aplaudieron el combate a la corrupción llevado a cabo por el Gobierno Federal.

El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales, Francisco Cervantes resaltó el combate de la administración federal contra actos de corrupción.

“Qué bueno que el gobierno tenga esta iniciativa. Hay muchos actos de corrupción y es trabajo de la justicia ‘meter ese orden’. A nosotros nos ayuda mucho eso», apuntó.

Por otra parte, Leopoldo Rodríguez, de la Comisión de Energía del Consejo Coordinador Empresarial, calificó como bueno el combate a la corrupción por parte de la administración federal.

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y la titular de la Secretaría de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, presentaron el programa de Ciudadanos Alertadores Internos y Externos de la Corrupción.

El presidente indicó que con la intención de seguir limpiando de corrupción al gobierno, se necesita del apoyo de todos los ciudadanos, pues se requiere que no se quede sólo en la obligación que tienen los servidores públicos, sino que sean los ciudadanos quienes ayuden para desterrar el gran problema de México.

«No es simulación, como era antes, que se inventaban programas sólo para cubrir el expediente, sólo para fingir que se estaba combatiendo la corrupción cuando en realidad la corrupción estaba permitida, tolerada desde arriba. Entonces, esto es distinto», dijo AMLO.

Señaló que para «sacudir, zarandear» a algunos servidores, es necesaria la participación de los ciudadanos; que les quede claro que ya no son los tiempos en que imperaba la corrupción en el país. Ahora, dijo, será la honestidad como forma de vida y como forma de gobierno.

Por su parte, Sandoval Ballesteros dijo que el programa de Ciudadanos Alertadores Internos y Externos de la Corrupción, tendrá disponible una plataforma para hacer las denuncias correspodientes: alertadores.funciónpública.gob.mx

Señaló que el programa busca garantizar la protección a los derechos de todo tipo, en especial los derechos laborales, pues explicó que normalmente quienes denunciaban actos de corrupción perdían su empleo.

El programa está basado en tres ejes:

  • Garantizar la confidencialidad. Explicó que no se busca fomentar el anonimato por sí mismo, aunque cuando se necesite el anonimato se podría considerar; sin embargo, lo que se pretende es confidencialidad en las denuncias.
  • El acompañamiento en cada una de las diligencias. La funcionaria indicó que habrá acompañamiento a los ciudadanos en cada una de las dependencias que están involucradas con la denuncia que se interpongan.
  • La sanción. Se busca garantizar que la denuncia no quede en «una botella lanzada al mar» con la esperanza de que se cumpla con la investigación, sino que se lleve a buen puerto la denuncia, y haya una  sanción.

Detalló que los actos que se pueden alertar y denunciar a través de la plataforma son actos graves de corrupción, aunque se está dando un énfasis especial al tema del hostigamiento y el acoso sexual.

Adelantó que a 12 días de haber presentado el proyecto en la Función Pública, ya se tienen 172 alertas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo un llamado esta mañana a todos los dirigentes de los partidos políticos a que, atendiendo la realidad del país, regresen un porcentaje de las prerrogativas que recibirán el próximo año.

«Un llamado respetuoso, no es una orden, no es por la fuerza, ya no estamos en los tiempos del derroche, de los gastos superfluos, no puede haber gobierno y partidos ricos, con pueblo pobre», dijo AMLO al ser cuestionado sobre el anteproyecto aprobado ayer por el INE.

López Obrador dijo que no pueden estar recibiendo tanto dinero los partidos políticos, y los invitó a reducir sus gastos y devolver el dinero a la Hacienda Pública.

Confió en que sea este miércoles cuando los dirigentes empiecen a manifestarse al respecto, aunque dijo, espera que los primeros sean los dirigentes de los partidos progresistas.

Señaló que cuando menos, los partidos deben recudir sus gastos y devolver al menos el 50% de los recursos que reciban.

Pidió a los representantes de los medios de comunicación que su llamado no fuera mal interpretado: es una sugerencia, aclaró.

AMLO dijo que hacía ese llamado, pues tiene la autoridad moral para hacerlo, pues recordó que en el gasto de la Presidencia de la República, hubo una reducción del 75%.

Afirmó que si se deja de insistir en el tema de la austeridad, hay quienes hacen como que no se enteran que son otros tiempos.

Fue en ese punto donde acusó que «es corrupción», que los partidos quieran recibir tanto dinero; sostuvo que es como los sueldos. «Quizá sea legal tener sueldos de hasta 700 mil pesos mensuales, pero es inmoral».

Y es que la tarde de ayer, la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó el anteproyecto de acuerdo del Consejo General por el que se distribuyen los montos de financiamiento público que recibirá los partidos políticos el próximo año.

En 2020, el monto total que recibirán los partidos será de 5 mil 239 millones mil 651 pesos.

Morena será el partido que más recibirá; tan solo de actividades ordinarias, recibirá mil 653 millones de pesos. Le sigue el PAN con 908 millones, el PRI con 856, el PRD con 418, el PVEM con 399, Movimiento Ciudadano con 385 y el PT con 366 millones.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reiteró esta mañana que en su gobierno no habrá persecuciones políticas, aunque tampoco habrá impunidad si existen pruebas de actos ilegales cometidos por funcionarios de sexenios anteriores o del actual.

«Desde que tomé posesión dejé en claro que no iba a haber persecución política, que no es mi fuerte la venganza» dijo AMLO.

En ese sentido dijo, en el periodo de transición, hizo un reconocimiento al expresidente Enrique Peña Nieto porque, a diferencia de otros presidentes, no intervino en el proceso electoral y no dio pie a que se hiciera un fraude.

«Ni siquiera a los que nos hicieron el fraude del 2006 los estamos persiguiendo», dijo López Obrador en referencia al gobierno del expresidente Felipe Calderón.

Incluso bromeó y dijo que no perseguirá a alguien porque le haya sacado la lengua o robado la presidencia. «No somos iguales», agregó.

Expresó que, desde su perspectiva, es más importante la condena al régimen neoliberal que a las personas que ocuparon los cargos.

Aseguró que si bien no se persigue a nadie, si hay procesos que están en curso no se van a detener. En ese sentido dijo que él no hace peticiones a la Fiscalía General de la República (FGR) sobre cómo actuar en ciertos casos. Indicó que no ha hablado por teléfono ni una sola vez con el titular de la Fiscalía, Alejandro Gertz Manero.

Sostuvo que cuando hay información que respalda las acusaciones, lo que ha dicho a sus colaboradores es que se proceda de inmediato. 2Hay pruebas de corrupción, procedan, ah pero se trata de no sé quién, procedan. Esa es la diferencia, como también si no hay pruebas, pues no se puede», remató.

José Manuel Carrera, exdirectivo de Pemex, fue sancionado este martes por la Secretaría de la Funsión Pública con 200 millones de dólares y 10 años de inhabilitación por un caso de corrupción.

A través de un comunicado, la SFP informó de las sanciones a Manuel Carrera, exdirector corporativo de Alianzas y Nuevos Negocios de Pemex, y que también dirigió la filial PMI Comercio Internacional.

Según este departamento, el sancionado provocó daños al erario público al comprar en 2013 la planta Agronitrogenados por tres veces su valor de mercado y con maquinaria obsoleta que llevaba 14 años sin operarse. Esa información se ocultó y permitió que en 2016 se realizará una inversión en dicha planta por valor de 760 millones de dólares.

Todas las irregularidades tuvieron lugar cuando Emilio Lozoya era titular de Pemex, de 2012 a 2016, el mismo periodo de la administración de Enrique Peña Nieto.

Al margen de las sanciones internas, la Fiscalía federal lleva meses investigando a varios altos cargos de la energética, empezando por Lozoya, y contra quien este año, bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se emitieron varias órdenes de aprehensión.

Una de ellas está relacionada con los sobornos que la constructora brasileña Odebrecht pagó a numerosos funcionarios de varios países de América Latina para garantizarse contratos y otra es por una venta en 2015 de una planta de fertilizantes a Pemex a un precio inflado.

De pie junto a un agricultor de caña de azúcar que usa una prensa de madera tirada por caballos para exprimir jugo en un cubo de plástico, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador dio una demostración de su visión del mundo económico.

En una visita a La Huasteca la semana pasada, cerca de la región del Bajío, que es la potencia en la fabricación de alta tecnología de México, el presidente nacionalista de izquierda, que se enorgullece de no tener una cuenta o una tarjeta de crédito, enalteció las virtudes de las microempresas artesanales que dijo que eran «como o más importantes» en términos de creación de empleo y desarrollo, que las grandes empresas.

«Esta es la economía que estamos impulsando», dijo, mientras bebía su jugo de caña.

El día después de su viaje, despidió abruptamente al titular del organismo encargado de medir la pobreza y evaluar los programas sociales que han sido un pilar de su gobierno en los ocho meses que lleva.

El despido de Coneval de Gonzalo Hernández Licona, cuatro días después de que escribió un editorial diciendo que los recortes presupuestarios estaban paralizando la capacidad del organismo para funcionar, fue lo último en una purga de tecnócratas e instituciones que el presidente dice que son corruptos, despilfarradores y que obstaculizan la transformación de México después de 36 años de fallidas políticas «neoliberales» centradas en el mercado.

Pero algunos inversionistas y analistas temen que al perseguir el espejismo de un regreso a la era dorada del crecimiento de hace medio siglo, con el estado firmemente conduciendo el país, el hijo de comerciantes de cabello cano está coqueteando con el tipo de demagogia que podría llevar a México por un peligroso camino populista.

«Hay una sensación de que la historia comienza con él, que nada del pasado funciona y que tiene que comenzar una nueva era», dice Enrique Krauze, un prominente historiador que se ha enfrentado a un presidente que alguna vez llamó un «mesías tropical». “No solo está tomando decisiones, buenas o malas, sobre política económica, sino también sobre instituciones, que requirió tanto esfuerzo construir. Estoy realmente preocupado».

México publicará el miércoles datos del PIB del segundo trimestre que se espera que muestren que la economía está cerca de la recesión, luego de una fuerte contracción a principios de año, una caída en la creación de empleo y la actividad económica más baja en 13 años. Citibanamex, un banco líder, ha reducido su pronóstico de crecimiento para 2019 a solo 0.2 por ciento en marcado contraste con la promesa del presidente del 2 por ciento.

Sin embargo, con índices de aprobación de hasta el 70 por ciento y su principal barómetro económico, el peso, manteniéndose estable frente al dólar, López Obrador se siente reivindicado en su apuro por deshacerse de las políticas del pasado y revisar las instituciones en línea con sus creencias, sin importar el malestar que pudiera causar.

«Creo que si su proyecto es cambiar el status quo, las tensiones políticas son normales», dice Ignacio Marván, profesor del CIDE y ex asesor de López Obrador cuando era alcalde de la Ciudad de México. «No es contrario al riesgo. No tiene miedo de tomar decisiones difíciles, luego retrocede».

“[Pero] él puede estar pensando eso. . . dar concesiones ahora debilitaría su apoyo «.

El político de 65 años asumió el cargo en diciembre después de una victoria aplastante que le otorgó un enorme respaldo popular y el control de ambas cámaras del Congreso. Se ha movido rápidamente para centralizar la toma de decisiones en sus manos y consolidar un nivel de poder sin precedentes ahora que finalmente llegó a la presidencia en su tercer intento.

López Obrador ha presionado para cambiar la forma en que muchas dependencias y organismos gubernamentales gastan dinero, con grandes reducciones en los gastos operativos para permitir que más recursos vayan directamente a las personas.

Pero las esperanzas de que demostraría ser un administrador pragmático de la economía, como lo fue durante su período como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, se están desvaneciendo rápidamente. López Obrador ya ha alarmado a los inversionistas al desechar un proyecto aeroportuario de $13 mil millones parcialmente construido y avanzar con una refinería planificada de $8 mil millones que pocos en la industria petrolera creen que tiene sentido o que se puede construir a tiempo y según el presupuesto. Si bien sus objetivos de erradicar la corrupción y la distribución más justa de la riqueza son ampliamente reconocidos, muchos temen que sus métodos signifiquen un regreso a las políticas nacionalistas fallidas de la década de los setentas.

A medida que avanza en su deseo, que espera «con todo mi corazón y mi alma», que los futuros gobiernos no puedan echar atrás, el estilo de confrontación de López Obrador lo ha enfrentado con los reguladores de energía, con la Policía Federal que dijo «no estaba a la altura» y a calificar como «vergonzosa» a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Carlos Urzúa, su aliado desde hace mucho tiempo, renunció como Secretario de Hacienda después de una dramática disputa con el presidente, alegando que las decisiones políticas no se basaban en «evidencia».

Se une a una creciente lista de víctimas: Germán Martínez, que renunció como titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); Guillermo García Alcocer, como titular de la Comisión Reguladora de Energía (CRE)  y Tonatiuh Guillén como jefe del Instituto Nacional de Migración (INM) en medio de recortes presupuestarios, intromisiones interdepartamentales y diferencias de políticas.

El mensaje que se ha dado es que no solo los críticos, aquellos que no están de acuerdo con la forma radical en que el presidente a combatido la corrupción y todo los rastros del «período neoliberal» son enemigos o prescindibles. Pues las instituciones también pueden ser sacrificadas, ya que el presidente impone su agenda intransigente a la segunda economía más grande de América Latina.

«El problema es que su idea no es construir más instituciones técnicas», dice Jacqueline Peschard, ecomisionada presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública. «Él subordina todo a su narrativa, que es más moralizante que técnica».

El presidente se niega a considerar sugerencias de que puede haber ido demasiado lejos en su purga de personal técnico y en la reducción de presupuestos y recortes salariales que ha implementado en un intento por liberar recursos para destinarlos al gasto social.

Culpó a Coneval en Twitter diciendo que gastó más el año pasado en alquiler de oficinas que en sus estudios. Cuando Denise Dresser, una analista que critica a López Obrador, dijo que debería explicar la fuente de sus datos y «mejorar las instituciones y no solo demonizarlos», fue atacada por los seguidores del presidente.

López Obrador dice que los recortes presupuestarios son vitales para acabar con las malas prácticas arraigadas y construir un «nuevo paradigma» en la política económica que brinde bienestar, y no solo un mayor producto interno bruto.

Su cruzada contra instituciones autónomas en un país donde la oposición está cercana a desaparecer después de la paliza electoral y que el presidente enfrenta pocos otros controles y contrapesos, ha alarmado incluso a los principales aliados del gobierno. Gerardo Esquivel, a quien López Obrador designó como miembro de la junta de gobierno del Banco de México defendió la existencia de Coneval.

Algunos analistas temen que el Inegi, el organismo estatal de estadísticas, que ya ha tenido que cortar diversas encuestas debido a los recortes presupuestarios, podría ser la próxima víctima. López Obrador dijo recientemente a La Jornada, un periódico de izquierda, que su presidencia «no fue solo un cambio de gobierno sino un cambio de régimen, por lo que medimos las cosas de una manera diferente».

México es una democracia relativamente joven con instituciones históricamente débiles que incluyen un sistema judicial corrupto y sindicatos poderosos y motivados políticamente. Durante las tres cuartas partes del siglo XX estuvo bajo un régimen efectivo de un solo partido hasta que el Partido Revolucionario Institucional perdió el poder en 2000. Su regreso, de 2012 a 18, en medio de una espiral de corrupción y empeoramiento del crimen, provocó el disgusto de los votantes y una carrera precipitada hacia los brazos de López Obrador.

 

Texto original publicado por Jude Webber en FT

El coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, aseguró que el país vive tiempos de cambio y, enfatizó, en la Cuarta Transformación no hay marcha atrás, por lo que dijo que el país debe acostumbrarse a vivir sin corrupción, con justicia y bienestar.

“Estamos presenciando el periodo de mayores cambios a favor ahora sí del pueblo. De la agenda del gobierno, hemos tenido por lo menos 30 leyes que se han modificado o nuevas y seis reformas constitucionales”, destacó en un comunicado

Al asistir, en Villahermosa, Tabasco, a la presentación del primer informe legislativo por parte de los diputados federales de Morena por esa entidad, subrayó que las reformas más importantes se han hecho en parlamento abierto, con consenso e integrando todos los puntos de vista.

En este sentido, el líder parlamentario destacó que se ha avanzado en diferentes temas como en el combate a la corrupción, nombrando un fiscal en la materia, estableciendo esta acción como un delito grave, y la aprobación, el próximo jueves, de la Ley de Extinción de Dominio.

En el tema de la seguridad, agregó, se creó la Guardia Nacional, que le va a permitir al Estado tener respuesta ante fenómenos delictivos, el aumento de la violencia en algunos territorios del país, y de manera acelerada de está integrando y desplegando este nuevo cuerpo de seguridad.

Además, sostuvo que ya se aprobó una ley, para ponerle tope a esa “burocracia dorada” que existía para que ya nadie pueda ganar por encima de lo que gana el Presidente de la República.

En materia económica, resaltó el aval del Plan Nacional de Desarrollo, que plantea un cambio en el modelo económico y pretende “cerrar la larga noche del neoliberalismo en México que tanta desgracia le ha traído a nuestro país”.

Acerca de los pendientes, en declaraciones a la prensa, el diputado de Morena comentó que comentó que entre las prioridades están la creación del Instituto Nacional de Salud, la Ley de Austeridad Republicana y profundizar en el tema de revocación de mandato y consulta popular.

“Vamos a seguir trabajando en la agenda de la Cuarta Transformación; sabemos el momento histórico que se vive; queremos que cambie para siempre nuestro país (…) vamos muy bien, tenemos logros importantes como ustedes ya lo han testificado aquí y vamos para adelante. No hay reversa en la cuarta transformación”, remató.

En su gira que inició este viernes, de visita por el Hospital Rural Cerritos, en San Luis Potosí, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que se va a acabar con la corrupción, que tanto mal le ha hecho al país; y afirmó que no costará tanto pues él está dando el ejemplo.

AMLO indicó que ahora que se logró un cambio y la gente decidió apoyarles, no van a fallar y no van a defraudar al pueblo de México.

«No va ser más de lo mismo, ya no es más de lo mismo, ya empezó la Cuarta Transformación de la vida pública de México. Ya no se permite, no se tolera la corrupción arriba, ya se empezó a limpiar de corrupción el país de arriba hacia abajo», expuso López Obrador.

Retomó su ya conocido discurso de que la corrupción no se da de abajo hacia arriba, como quisieron hacer creer las anteriores administraciones, Lamentó que llegaran a decir que la corrupción era parte de la cultura del pueblo de México.

Señaló que no les costará acabar con la corrupción y con la impunidad, pues todo depende del proceder del presidente, pues denunció «no hay un negocio jugoso lucrativo que se haga, un hecho de corrupción sin el conocimiento y la autorización del presidente, así de claro».

Indicó que combatir la corrupción no solo beneficia la vida de los mexicanos, sino que mejora la imagen de México en el mundo.

Adicional dijo, se evita que el dinero del presupuesto se vaya por el caño de la corrupción y beneficie a una pequeña minoría a costa del sufrimiento de la mayoría del pueblo.

«Se terminaron todos esos lujos. Hay resistencias, pero, aunque rechine, el cambio va, la Cuarta Transformación va», enfatizó AMLO.

Finalizó diciendo que si se cuida el presupuesto, alcanzará para todas las necesidades que tiene el país, y eso lleva a que no haya necesidad de aumentar impuestos, de decretar gasolinazos y de endeudar al país; señaló que el presupuesto alcanzará para cumplir los compromisos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) habló esta mañana sobre la investigación que se sigue en contra del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, a quien se le acusa de ser el autor material ya de los sobornos de Odebrecht.

Aclaró que lo que su gobierno está haciendo es ayudar a la fiscalía, entregando la información que les solicita.

Sin embargo, recordó que tal como lo expresó cuando tomó posesión al cargo, en su administración no hay espacio para la persecución, pues no es su “fuerte la venganza”.

Insistió en que lo que propuso fue poner un punto final, y no desatar la persecución a los responsables del saqueo; ver hacia adelante.

Y aunque señaló dejó en claro que su gobierno no iba a promover denuncias contra quienes atentaron contra el país, reiteró que todas las denuncias que estuvieran en curso se han continuado, “que no íbamos nosotros a detener, a parar ninguna denuncia, que no íbamos a actuar como tapaderas”.

Aclaró que el punto final del que habló era para los que habían participado en las pasadas administraciones, no para ellos que ahora están en el gobierno; incluso dijo, en “caso de nosotros ninguna contemplación. Yo voy a seguir insistiendo para que desaparezcan los fueros y que se castigue a cualquier funcionario que cometa delito de corrupción. Esa es la postura”.

Al retomar el caso de Lozoya, dijo que era una investigación que venía de tiempo atrás, al igual que el caso de Juan Collado y de Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México (AHMSA).

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo un llamado a todos los mexicanos a que se porten bien, para darle felicidad a las madres y que no se de otro caso como el de “El Chapo” Guzmán y el sufrimiento que ahora tiene su madre.

En ese sentido dijo, se necesita el fortalecimiento de los valores, razón por la cual su gobierno trabaja en no sólo buscar el bienestar material, sino el bienestar del alma; por ello, se distribuye la cartilla moral de Alfonso Reyes.

También dijo, se seguirá trabajando para convocar a un congreso y elaborar la constitución moral de la que habló en campaña.

Tal como lo ha venido manejando en los últimos días, AMLO dijo que, en términos políticos, está demostrado que, si no hay corrupción, hay bienestar; donde hay corrupción, hay pobreza; donde no hay corrupción no hay pobreza.

Puso como ejemplo lo que sucede en países como Suecia, Dinamarca o Noruega, “en todos esos países no hay corrupción, no hay pobreza, no hay inseguridad, no hay violencia, a pesar que de que son países donde la mitad del año padecen de frío y están bajo cero. Por no tener corrupción, no tener pobreza y tener bienestar, a pesar de que no sale el sol son felices. Imaginen nosotros con este paraíso”, expuso el presidente.

Insistió en que, si se acaba con la corrupción, no habrá pobreza y todos los mexicanos van a ser mucho más felices.

Finalizó indicando que al final de cuentas, el propósito de cualquier gobierno, es lograr la felicidad del pueblo.

Al recordar la propuesta que Carlos Urzúa le hizo para retrasar el anuncio de su renuncia, para no causar malestar en los mercados, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró que México ha dejado de ser ejemplo de corrupción y extravagancias.

Relató que cuando rechazó la propuesta de Urzúa le indicó que no temía a los efectos que su renuncia pudiera generar en los mercados, pues no había nada que ocultar, además de que los financieros son gente informada.

En ese sentido, respondió a lo que publicó el diario estadounidense The Wall Street Journal, acerca de que la salida de Urzúa del gobierno debilitaba la economía de nuestro país.

“¡Qué barbaridad! Ya no es lo mismo, ya esto cambió, hay confianza en el país, ¿y saben por qué hay confianza en el país?, porque hay honestidad en el gobierno. ¿Qué confianza le podían tener a quienes se dedicaban a saquear y a robar si era un botín el país?”, expuso AMLO.

En ese sentido dijo que México tiene ahora mayor reconocimiento internacional, pues ha recuperado su fama histórica de ser un país con mucha fortaleza, y ha dejado de ser ejemplo de corrupción. “Eso ya cambió y eso es lo que nos da mucha autoridad, y nos ayuda a sacar adelante la economía y todos los problemas que podamos enfrentar”.

Señaló que aún el modelo económico más perfecto no funcionaría con el componente de corrupción que prevalecía en México.

Finalizó indicando que quienes están nerviosos con los cambios que se están haciendo en el país son los “traficantes de influencias”, pues los verdaderos empresarios están contentos ya que saben que está aumentando el consumo y hay una reactivación de la económica.

Este martes, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue cuestionado de nueva cuenta sobre el caso del ex delegado federal en Jalisco, Carlos Lomelí, quien renunció el pasado viernes, y ahora es investigado en la Secretaría de la Función Pública (SFP).

Le recordaron al presidente el compromiso que hizo sobre supervisar detalladamente la entrega de contratos a particulares. Le indicaron que, si se hubiera revisado la entrega de los contratos, quizá no hubiera sido necesaria la separación del cargo de Lomelí y la investigación que ahora se sigue.

“Es que hay que ver bien la investigación, también para no hacer juicios sumarios, porque no es ajustícialo, condénalo y luego averiguas. No es así. Es que se haga la investigación y que sin influyentismo, sin impunidad, se castigue a los responsables, pero no adelantar vísperas, hay que esperar a que se haga la investigación”, expuso el presidente.

Añadió que la SFP está trabajando sobre el tema, y aseguró que la titular de la dependencia, Irma Eréndira Sandoval, es una persona recta que no va a dejar pasar nada a nadie.

Fue en ese punto donde dijo que, quienes se quedaron con las malas costumbres y permanezcan en el gobierno, mejor se vayan y busquen “otra opción”. Reconoció que no se ha podido limpiar todo el gobierno de funcionarios que preferían la corrupción o el beneficio propio.

“En honor a la honestidad, a la congruencia, si no están de acuerdo con la política económica que estamos aplicando y con la política en general, es mejor que digan: voy a buscar otra opción, otra alternativa, o sea, no estar laborando en contra de la forma en que uno piensa o, mejor dicho, no estar en un gobierno que tiene una política distinta a la manera de pensar del servidor público”, expuso AMLO.

Aseguró que, aunque no es regla, lo que suele pasar es que quienes no están de acuerdo con los cambios, es por qué estaban acostumbrados a las prebendas y al lucro.

Acusó que los conservadores son muy corruptos, solo que, al ser también muy hipócritas, se dicen hasta gentes de bien. Señaló que cuando ha habido más saqueo ha sido en los periodos de gobiernos conservadores; “Son muy ladrones”.