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Al ser cuestionado sobre el ajuste que hizo el INEGI respecto al PIB del segundo trimestre de 2019, el cual indicó que no se creció el 0.1% anunciado con anterioridad, sino que que el crecimiento fue de cero, lo que demostraba que la economía estaba estancada, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo algunas precisiones..

¿Mantiene usted su apuesta de crecimiento de dos por ciento para este año o la ajustaría? ¿Cuál sería la estrategia para que despegue la economía? ¿Usted considera normal este arranque lento del sector económico?

Aseguró que es normal un lento arranque en el sector económico al inicio del sexenio, pues son otros parámetros de medición los que se tendrían que tomar; dijo que mantiene sus proyecciones.

«Antes tenían una metodología que se sigue aplicando para medir crecimiento, a nosotros sí nos importa el crecimiento, pero nos importa más el desarrollo porque, repito, crecer es crear riqueza y el desarrollo es crear riqueza y distribuir la riqueza», dijo AMLO.

En ese sentido dijo, todo lo que está haciendo su gobierno tiene que ver con que haya una mejor distribución de la riqueza, lo que permite que haya mayor desarrollo y mayor bienestar.

Insistió en que crecer puede ser que beneficie a un pequeño grupo, por lo que ahora se está creciendo y hay más y mejor distribución del ingreso.

Sobre si modificaría su proyección de crecer 2.0% este año, AMLO dijo que no, que su apuesta sigue en el mismo sentido.

Dijo que el país va muy bien, muy distinto a lo que piensan los expertos quienes pronostican que se caiga en una recesión y que el gobierno tenga un descalabro en materia económica.

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) presentó este viernes los resultados del Producto Interno Bruto (PIB), los cuales indicaron que no registró variación en términos reales durante el segundo trimestre de 2019 respecto al precedente.

Dicho ajuste se realiza con cifras ajustadas por estacionalidad, con lo que el crecimiento estimado inicialmente de 0.1%. Ahora se sabe que la economía nacional se estancó durante el periodo en cuestión.

Por componentes, el PIB de las Actividades Terciarias aumentó 0.2%, en tanto que el de las Primarias se redujo 3.4%, al igual que el de las Secundarias en un 0.2% en el trimestre abril‑junio de este año frente al trimestre previo.

En su comparación anual el Producto Interno Bruto reportó un incremento real de 0.3% en el segundo trimestre del año actual con relación al mismo lapso de 2018.

Por grandes grupos de actividades económicas, el PIB de las Actividades Primarias creció 1.7% y el de las Terciarias 1%, mientras que el de las Secundarias descendió 1.7% en igual periodo.

Durante los primeros seis meses de 2019, el PIB a precios constantes registró una variación de 0.2% frente a igual semestre de 2018, con cifras desestacionalizadas.

El INEGI aclaró que  en el informe presentado este viernes, se destacan las variaciones porcentuales de las series desestacionalizadas o ajustadas estacionalmente, tanto respecto al trimestre anterior como respecto al mismo trimestre del año anterior, ya que la gran mayoría de las series económicas se ven afectadas por factores estacionales.

«Éstos son efectos periódicos que se repiten cada año y cuyas causas pueden considerarse ajenas a la naturaleza económica de las series, como son las festividades, el hecho de que algunos meses tienen más días que otros, los periodos de vacaciones escolares, el efecto del clima en las diferentes estaciones del año, y otras fluctuaciones estacionales como, por ejemplo, la elevada producción de juguetes en los meses previos a la Navidad provocada por la expectativa de mayores ventas en diciembre», indicó el Instituto.

Explicó que la desestacionalización o ajuste estacional de series económicas consiste en remover estas influencias intra-anuales periódicas, debido a que su presencia dificulta diagnosticar o describir el comportamiento de una serie al no poder comparar adecuadamente un determinado trimestre con el inmediato anterior.

El coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado Carrillo, afirmó que con el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020 habrá mayor crecimiento económico y mejor distribución de la riqueza.

“El presupuesto para 2020 va a ser una muy buena señal para toda la economía nacional y para que el esfuerzo, además de erradicar la corrupción, de pacificar al país y tener un Estado de derecho, nos lleve a tener mayor crecimiento, una mejor distribución de la riqueza y de las oportunidades para todos, de eso se trata la Cuarta Transformación”, indicó el legislador.

Sobre el PEF 2019 tuvo una lógica diferente a la de los últimos años, ya que “no hubo más impuestos, se detuvieron los gasolinazos, no se endeudó al país y se le apretó el cinturón al gobierno, quitando excesos y privilegios”.

Delgado Carrillo añadió que esos recursos se destinaron a los programas sociales y proyectos de inversión que ahora van a permitir crecer y generar riqueza a un ritmo diferente.

“Así vamos a continuar, erradicando la corrupción, rescatando al sector salud, pacificando al país e impulsando un presupuesto austero que garantice un crecimiento económico y mejor distribución de la riqueza”, sostuvo.

En el marco de la presentación del primer informe legislativo de los diputados federales de Morena por San Luis Potosí, el coordinador parlamentario destacó que en menos de un año han impulsado temas fundamentales para la Cuarta Transformación, por ejemplo, tipificar la corrupción como delito grave.

Delgado Carrillo destacó que otro tema que han impulsado los legisladores de la 4T ha sido la pacificación del país.

“El presidente (Andrés Manuel López Obrador) no se anduvo por las ramas en el tema de la inseguridad, le entró directo, de frente, como se enfrentan los grandes problemas nacionales”, expresó. “Nos pidió reformar la Constitución para crear una policía nacional con recursos, las capacidades, la organización necesaria para enfrentar la delincuencia que vivimos en México, para que ahora el Estado tenga capacidad de respuesta ante el deterioro del tejido social o el aumento de la criminalidad”, añadió.

El legislador de Morena aseguró que el sistema de salud está “en ruinas y en una etapa terminal por la enorme corrupción”, por ello, impulsan una iniciativa, la cual “vamos trabajar en septiembre para crear el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar”.

Luis Rubio

Reforma

Las calles están limpias, el turismo ha crecido de manera explosiva, los comerciantes parecen felices y los hoteles están llenos. Oaxaca parece finalmente haber roto con sus impedimentos históricos y disfruta de un nuevo momento de paz y crecimiento. Si sólo fuera tan fácil. Lo único que ha cambiado es que los gobiernos federal y estatal le han concedido todo a la Coordinadora de Maestros, la famosa CNTE, con lo que desaparecieron los bloqueos: los (supuestos) maestros le concedieron a la ciudadanía la gracia de vivir de manera normal, al menos hasta que comience la nueva ronda de demandas, amenazas y extorsiones. Todo lo cual impide el crecimiento.

La discusión respecto al crecimiento económico es permanente y se ameniza con discursos políticos que no atienden las causas del fenómeno y que se exacerban cuando la tasa de crecimiento es menor. Pero el problema de fondo nunca acaba por resolverse. En el curso de las décadas se han emprendido diversas estrategias para enfrentar esta ausencia y se ha avanzado en algunos planos, pero ni siquiera se ha llegado a un consenso sobre la causa última de una tasa promedio tan baja, al grado en que, en lugar de buscar elevarla, se festina el que no haya recesión.

El primer gran problema para llegar a un diagnóstico que todo mundo comparta es lo que ocurrió en los setenta, pues ahí yace el corazón de la disputa política. En esa década, la economía creció cerca del 8% anual y ese es el recuerdo que los críticos de las reformas posteriores guardan en su memoria y por lo cual siempre proponen retornar a esa era. Ahora, con AMLO, sienten que llegó el momento de recuperar ese momento idílico.

Hay dos problemas con ese recuerdo: uno es que es falso y el otro que es irrepetible. Lo falso radica en que no se puede aislar el periodo en que efectivamente hubo un alto ritmo de crecimiento de las consecuencias que siguieron, pues la gasolina que impulsó ese crecimiento fue la combinación de una deuda externa creciente, la expectativa de ascensos permanentes en el precio del petróleo y un gasto público exacerbado. Si uno toma no sólo los setenta sino los setenta y los ochenta juntos, la fotografía acaba siendo muy distinta: en los ochenta se tuvo que pagar el exceso de los setenta en la forma de una recesión permanente y niveles extremos de inflación. Esa era es irrepetible porque fue un momento único en que se conjuntaron circunstancias excepcionales que acabaron arrojando un patético crecimiento promedio y cada vez mayor conflictividad social.

En segundo lugar, el problema no radica en la falta de crecimiento, sino en la falta de crecimiento generalizado: cuando uno se apersona en Querétaro o Aguascalientes, resulta de inmediato evidente que eso de bajo crecimiento es ridículo; lo contrario es cierto en Oaxaca o Guerrero. Entonces, el problema no es que el crecimiento sea bajo, sino que algo diferencia a los estados del norte de los del sur.

En tercer lugar, la propensión permanente a modificar las reglas del juego en un país en que el presidente (o la autoridad en general) tiene un poder desmedido, crea un entorno de desconfianza interminable. Esa fue la razón por la cual se procuró el TLC norteamericano: para crear un espacio en que las reglas fuesen permanentes y confiables y es buena parte de la razón por la cual el norte crece con celeridad.

Santiago Levy lleva años argumentando que la economía informal es la gran lacra del país porque impide que las empresas crezcan y se desarrollen y ha propuesto una serie de medidas para disminuir la carga fiscal y facilitar su formalización. El planteamiento tiene sentido, toda vez que si uno compara la recaudación fiscal de quienes se encuentran en la economía formal respecto al PIB, la carga impositiva no es muy distinta a la del mundo desarrollado: el problema claramente se encuentra en la enorme dimensión de la economía informal y los
mecanismos que la promueven.

El ejemplo de Oaxaca sugiere otra explicación (adicional) al problema del crecimiento. Luis de la Calle lo resume con toda elocuencia: “La prevalencia de la extorsión en el país se ha convertido en uno de los principales frenos al crecimiento de las micro y pequeñas empresas, muchas de las cuales se ven obligadas a no crecer y a permanecer en la informalidad, donde la extorsión tiende a ser centralizada y conocida. Esto implica que no tienen un incentivo para invertir, crecer, explorar nuevos mercados y productos, expandirse fuera de sus mercados locales y menos para contratar un número creciente de empleados… Más aún, las probabilidades de extorsión aumentan con el éxito de las pequeñas empresas”.

La realidad es que no es muy difícil dilucidar la causa del estancamiento económico, pero estamos encarrilándonos, una vez más, en la dirección equivocada. El gobierno actual está exacerbando la incertidumbre para la inversión en un momento en que el TLC está en la tablita y cree que con un gran estímulo fiscal todo va a cambiar. Sería mejor que ataque las causas de la extorsión y la informalidad porque ahí yace el corazón del problema estructural que impide el crecimiento. También ayudaría fortalecer, en lugar de destruir, a las instituciones que generan confianza, pero eso ya sería mucho pedir.

El Partido Acción Nacional (PAN) acusó al gobierno federal de que, por resentimiento político y prejuicios ideológicos, el gobierno federal decidió cancelar el aeropuerto internacional de Texcoco, con lo cual comenzaron los graves problemas económicos del país.

El vocero del PAN, Fernando Herrera Ávila, afirmó que en términos económicos, el recién anunciado programa para compensar los ingresos del gobierno, cerca de 120 mil millones de pesos, representa menos de la mitad de lo que se perdió a causa de una decisión irracional (cancelar el aeropuerto) que le costó al país, al menos, 270 mil millones de pesos.

Herrera Ávila subrayó que para dimensionar correctamente la magnitud del impacto causado por la cancelación del aeropuerto de Texcoco, “hay que tomar en cuenta que el empujoncito que promete la Secretaría de Hacienda para reactivar la economía nacional es de 455 mil millones, dinero que nadie sabe de dónde van a sacar”.

El panista señaló que si el gobierno realmente quisiera un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), lo único que tendría que hacer es corregir el error que dio origen a la paralización económica y reiniciar las obras del aeropuerto”.

Añadió que la cancelación de las obras del aeropuerto de Texcoco y otras medidas que le siguieron en materia energética, especialmente la decisión de construir la refinería de Dos Bocas y un plan de negocios de Pemex que a nadie convenció, mantienen un clima de incertidumbre en los mercados internacionales, lo cual afecta las inversiones en México.

Acusó que el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO) recibió una economía creciendo al 2.5% anual y la “achicó” a sólo una décima de punto.

El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró hoy su pronóstico de que la economía de México crecerá al 2.0% en 2019, esto luego de conocer el dato de crecimiento del PIB correspondiente al segundo trimestre del año, en el que la economía creció sólo un 0.1% respecto al trimestre anterior.

«Hay que esperar para el 2.0 por ciento. Lo importante de ayer es que no caímos en recesión. Ahora viene el que podamos crecer al 2.0 por ciento a finales de año. Se están arreglando las cosas para que haya más crecimiento, acompañado de desarrollo», expresó en su conferencia de prensa matutina.

Durante su conferencia de prensa matutina, el presidente fue cuestionado sobre si el dato de crecimiento trimestral reportado por el INEGI es el menor en 10 años. Y aunque no lo desmintió ni confirmó, presentó datos sobre el crecimiento de los dos primeros trimestres de los últimos gobiernos.

Acusó que nadie habla sobre que con el expresidente Ernesto Zedillo, no se tuvo crecimiento en los dos primeros trimestres, sino que por el contrario, el desempeño de la economía fue negativo. Sobre la administración del expresidente Vicente Fox dijo que si bien el primer trimestre tuvo un ligero crecimiento, en el segundo se desplomó,

Respecto al sexenio de Felipe Calderón, indicó que fue el único que tuvo un crecimiento en ambos trimestres aunque acusó que después «huno un derrumbe», pese a que fue cuando más dinero se obtuvo por la venta de petróleo al extranjero.

Señaló que con Enrique Peña Nieto también hubo en un inicio un crecimiento que se vio opacado por el desempeño del segundo periodo.

«Crecimiento es hacer dinero, desarrollo es hacer dinero y distribuirlo, que le llegue a todos. A mí me importa mucho que la gente tenga para comprar, abajo, que se compre en los mercados, en las tiendas de abarrotes, que en los centros comerciales haya movimiento, que haya consumo», defendió AMLO.

López Obrador aseguró que habrá un mayor crecimiento en lo que resta del año, además de que dijo que se tienen ahorros y no hay problemas en las finanzas públicas. En ese sentido dijo que están cuidando no aumentar la deuda pública este año, ni el próximo.

AMLO informó que en la reunión que sostuvo la tarde de ayer con el empresario Carlos Slim, éste le reiteró su disposición a seguir invirtiendo en el país, para fortalecer la economía y contribuir al crecimiento.

Adicional reveló que ha tenido reuniones con empresarios de diversas regiones del país, quienes también le han expresado su deseo de seguir invirtiendo para fortalecer la economía nacional.

Señaló que mantiene una buena la relación con todos los empresarios del país y aseguró que hay comunicación permanente con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). «Estoy seguro de que va a crecer la economía, además estamos hacendo bien las cosas», remató.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó este miércoles su informe anual ‘Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2019’, en que indica que durante 2019 el crecimiento económico de la región mantenga una trayectoria a la baja, debido a un contexto internacional con mayores incertidumbres y complejidades, y a un débil comportamiento de la inversión, las  exportaciones y el consumo.

Según el reporte, la región crecerá este año solo un 0.5%, cifra inferior al 0.9% de 2018. La proyección anterior señalaba un crecimiento de 1.3%.

Indicó que el desempeño es atribuido a los efectos de un debilitamiento sincronizado de la economía global, lo que ha implicado un escenario internacional desfavorable para la región.

Además, mencionó que en el ámbito interno, el bajo crecimiento se debe al poco dinamismo exhibido por la inversión, las exportaciones y a una caída del gasto público y del consumo privado.

A diferencia de años anteriores, en 2019 la desaceleración será generalizada y afectará a 21 de los 33 países de América Latina y el Caribe. En promedio, se espera que América del Sur crezca 0.2%, América Central 2.9% y el Caribe 2.1%.

“La región enfrenta un contexto externo con mayores incertidumbres y complejidades crecientes: menor dinamismo de la actividad económica mundial y del comercio global; mayor volatilidad y fragilidad financiera; cuestionamientos al sistema multilateral y un aumento en las tensiones geopolíticas”, sostuvo la Secretaria Ejecutiva del organismo de las Naciones Unidas, Alicia Bárcena.

De acuerdo con el estudio, el espacio fiscal se ha visto restringido por niveles de ingresos insuficientes para cubrir el gasto, lo que deriva en déficits y en un incremento en el endeudamiento en los últimos años. Además, los efectos de la creciente volatilidad cambiaria y de las mayores depreciaciones limitarían la posibilidad de los bancos centrales de la región para profundizar políticas de estímulo a la demanda agregada, a lo que se suma el hecho de que los condicionantes estructurales acentúan la vulnerabilidad externa y no ayudan a dinamizar el crecimiento.

Según la CEPAL, se requiere expandir el espacio de políticas para hacer frente a la desaceleración y contribuir al crecimiento económico, con medidas tanto en el área fiscal, como en la monetaria y relacionadas con la inversión y la productividad.

Para México, la proyección de crecimiento para 2019 es de 1.0%, 0.7 puntos menor que la proyección anterior.

Bárcena dijo que para nuestra país se tomó en cuenta una desaceleración en la economía que inició a mediados del año pasado, que además está asociada a factores estructurales e históricos, como la situación de Pemex o la merma de la situación fiscal.

Sin embargo, apuntó que la incertidumbre de la política comercial con Estados Unidos y la propia desaceleración del país vecino, «le pega a México”.

“México ha iniciado una profunda transformación de su modelo económico, eso es lo que estamos viendo claramente. Y en ese sentido uno de los cambios estratégicos que está haciendo es en el sector energético, cambiando, reestructurando el modelo de negocios en materia de energía”, apuntó.

 

Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentara los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral, reportando un crecimiento de 0.1% en términos reales para el segundo trimestre de 2019, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) reaccionó.

En voz de su presidente nacional, Gustavo de Hoyos, indicó que si bien era buena noticia que México no haya entrado en recesión técnica, crecer anualmente al 0.4% del PIB, es insuficiente.

Señaló que el crecimiento registrado se produjo por el apalancamiento en el dinamismo de Estados Unidos.

El presidente de Coparmex le recordó al gobierno federal que México podría crecer a una tasa mucho mayor, siempre y cuando se genere confianza y se preserve la estabilidad macroeconómica.

Y es que durante su conferencia de prensa matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó que México amaneció con una buena noticia, pues «contrario a lo que pronosticaban algunos de que se iba a caer la economía e íbamos a entrar en recesión, afortunadamente la economía creció».

Enfatizó que no les funcionó su pronostico a los expertos.

Durante su conferencia de prensa matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó que México amaneció con una buena noticia, pues el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los resultados del crecimiento económico correspondiente al segundo trimestre del año.

«Contrario a lo que pronosticaban algunos de que se iba a caer la economía e íbamos a entrar en recesión, afortunadamente la economía creció, no les funcionó su pronostico a los expertos», dijo AMLO.

El presidente explicó que lo que se había advertido es que no iba a haber crecimiento económico, y que entonces con dos trimestres seguidos de decrecimiento, se iba a entrar en recesión técnica. «Pues resultó que no», respondió.

Indicó que el dato a conocer de que el PIB creció en el segundo trimestre del año un 0.1%, despeja el miedo y la intención de crear desconfianza.

Señaló que su gobierno nunca tuvo duda de que iba a haber un crecimiento, aunque reconoció que la insistencia de que era posible caer en recesión, llevó a crear dudas e incertidumbre.

Y aunque dijo que la economía va muy bien al igual que el país, no quiere decir que todo esté resuelto. Reconoció que hay problemas que se están enfrentando.

Sobre los señalamientos que se hicieron de que no había crecimiento porque no había gasto, AMLO dijo que lo dado a conocer por el INEGI demuestra que con austeridad y gastando bien, también se puede crecer.

Remató diciendo que su gobierno está enfocado a dirigir el gasto en beneficio de quienes más lo necesitan, pues eso es también era reactivar la economía.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó este miércoles los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral, los cuales señalan que un aumentó del 0.1% en términos reales, en el segundo trimestre de 2019.

El dato de crecimiento corresponde al periodo abril-junio de este año, frente al trimestre previo con cifras ajustadas por estacionalidad.

Detalló que por componentes, las Actividades Terciarias crecieron 0.2%, mientras que las Primarias cayeron 3.4%. Por su parte, las Actividades Secundarias no mostraron variación durante el segundo trimestre de 2019 respecto al trimestre precedente.

En su comparación anual, la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto con series desestacionalizadas tuvo un incremento real de 0.4% en el trimestre en cuestión con relación al trimestre abril-junio de 2018. Por actividades económicas, el PIB de las Actividades Primarias creció 1.7% y el de las Terciarias 1%, en tanto que el de las Secundarias descendió (-)1.6% en el mismo periodo.

Durante los primeros seis meses de 2019 el PIB oportuno registró una variación de 0.3% frente a igual semestre de 2018, con cifras desestacionalizadas.

Sin embargo, con cifras originales, la Estimación Oportuna del PIB mostró un caída de 0.7% en el segundo trimestre de 2019 con respecto a igual trimestre de 2018, con lo cual acumula un crecimiento de 0.2% a tasa anual en el primer semestre.

El INEGI precisó que las estimaciones oportunas proporcionadas dadas a conocoer podrían cambiar respecto a las cifras generadas para el PIB trimestral tradicional, las cuales se publicarán el próximo 23 de agosto de 2019.

Esta mañana el INEGI dará a conocer las cifras del crecimiento del Producto Interno Bruto. Se anticipa que este número va a ser negativo. Con esto serán ya dos trimestres al hilo con PIB negativo, lo que algunos definen como una recesión.

No voy a entrar en el debate de si esto es o no la definición precisa de recesión porque ni los economistas más destacados del mundo han logrado ese consenso, pero psicológicamente dos periodos con PIB negativo no pueden considerarse buenos para la economía de un país. Y si algo le pega a la psique de los inversionistas, le pega al bolsillo de los consumidores. Pero aun con este dato del INEGI, el presidente Andrés Manuel López Obrador seguirá firme con su apuesta de que en el 2019 vamos a crecer al 2 por ciento.

Y AMLO va a ganar la apuesta.

La apuesta no la va a ganar por un impulso natural que recibirá México vía el crecimiento de la economía estadounidense. Tampoco por las ganancias del sector exportador que se beneficia del tipo de cambio estable. Ni siquiera ganará la apuesta por el anuncio positivo de que Hacienda va a inyectar 500 mil millones de pesos a la economía vía la banca de desarrollo; créditos para viviendas y créditos al campo. Pero la va a ganar.

La va a ganar a pesar de que esta inyección de capital no va a devolver de la noche a la mañana la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros para que vengan a meter su dinero en proyectos concretos y de largo plazo, no solamente en instrumentos financieros que pueden irse igual de fácil que como llegan.

Va a ganar la apuesta a pesar de que Citibanamex hizo un nuevo pronóstico del crecimiento para el año que lo modificó de .09 a .02 por ciento y de que ni el más optimista de los pronósticos anticipa un crecimiento cercano al 2 por ciento.

Si volteamos a ver otras cifras, todo indica que el presidente tiene una apuesta perdedora. Por ejemplo, la inversión se contrajo 2.1 por ciento entre enero y abril del 2019. La producción industrial cayó 2.1 por ciento en mayo, la caída más pronunciada desde enero del 2009. El subejercicio en el gasto gubernamental, motor fundamental para el crecimiento de la economía, es preocupante porque aun si se decidiera no continuar con este subejercicio, volver a echar a andar la economía que se frenó de tajo no es tan sencillo como pulsar un botón de encendido.

El freno de mano autoimpuesto por el gobierno a la economía significa que las empresas tienen que hacer recortes, que por ello los ciudadanos tienen menos dinero para gastar y que por lo anterior el gobierno tiene menos dinero que recaudar. Lo que hoy es un subejercicio que deja dinero en las arcas, mañana serán unas arcas sin dinero que invertir. Y así el círculo vicioso.

Pero, con todo y todo, el presidente va a ganar la apuesta.

Al final del año la apuesta de AMLO de que crecimos al 2 por ciento la va a sostener el presidente porque si bien los bancos y el INEGI van a reportar una cifra distinta, menor, López Obrador va a presentar sus propios argumentos sustentados en el libro que publicará en diciembre: la economía moral. AMLO dirá que México se está transformando; que ahora medimos el desarrollo y el bienestar y no solamente el crecimiento. Que, si bien antes se crecía poco más del 2 por ciento, el dinero solo se quedaba arriba y ahora, con su 4T, no va a ser necesario esperar a que el chubasco de dinero de arriba les llegue a los de abajo porque él sabe que eso nunca sucede.

 

Columna completo en EL UNIVERSAL

Twitter informó este viernes que tanto sus beneficios como su número de usuarios crecieron más de los previsto por los analistas en el segundo trimestre del año, lo que disparó el valor en bolsa de la compañía.

La red social dijo que obtuvo 1,100 millones de dólares de beneficio, 100 millones más que en el segundo trimestre del año anterior.

Con la nueva forma de contabilizar a sus usuarios, monitorizando aquellos que está activos diariamente, la red social tuvo 139 millones, 17 millones más que en el mismo periodo del año pasado y 4 millones más de lo previsto por los analistas.

A raíz de dar a conocer las cifras de crecimiento, las acciones subieron un 4.9%.

La compañía resaltó que dichos resultados muestran que Twitter sigue siendo productiva y tiene capacidad para aumentar el número de usuarios, a pesar de su campaña agresiva para eliminar cuentas falsas y reducir el contenido abusivo.

«La solidez es nuestra principal preocupación y estamos muy orgullosos del trabajo hecho en el segundo trimestre», dijo en un comunicado el director ejecutivo de la compañía, Jack Dorsey.

Este miércoles, el grupo financiero Citibanamex recortó su previsión de crecimiento para la economía de México a un 0.2% este año, desde un cálculo previo del 0.9%, siguiendo a una ola de rebajas en las proyecciones para la segunda economía más grande de América Latina.

Con esta revisión, la filial en México del gigante estadounidense Citigroup se convirtió en el grupo financiero más pesimista en su estimación del PIB de 2019, al menos entre las 37 firmas que participaron en la última encuesta de expectativas levantada a finales de junio por el banco central.

El recorte se debe a que la recuperación económica interna no se materializó, pues la creación de empleos fue débil, la inversión se desaceleró y la producción industrial tuvo un descalabro, explicó Citibanamex en una nota de análisis enviada a sus clientes.

Adicionalmente, hay factores externos, como el conflicto comercial entre China y Estados Unidos, que también impactarían al crecimiento económico de México este año.

«Parecería que el débil crecimiento está aquí para quedarse. Apenas el mes pasado argumentamos que las perspectivas para el crecimiento de la economía mexicana han venido disminuyendo (…) resultado de una elevada incertidumbre por fuentes tanto globales como internas», afirmó.