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Poco más de un año llevó a los gobierno de México, Estados Unidos y Canadá lograr el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y en ese tiempo, los equipos negociadores se reunieron más de 350 veces.
Algunas de las fechas clave que permitieron al TLCAN convertirse en lo que conocemos hoy en día fueron los siguientes:
11 de junio de 1990.- Luego de una reunión entre los presidentes de México y Estados Unidos, Carlos Salinas de Gortari y George H. W. Bush, se instruyó a los respectivos encargados de comercio iniciar las consultas para el acuerdo.
8 de agosto de 1990.- Los encargados de comercio de ambos gobiernos recomiendan a los presidentes a iniciar negociaciones formales.
25 de septiembre de 1990.- El presidente George Bush solicita autorización al congreso norteamericano para iniciar el proceso fast-track.
5 de febrero de 1991.– Canadá solicita ser incluido en las negociaciones del acuerdo. Los presidentes Carlos Salinas de Gortari, George Bush y Brian Mulroney anuncian el inicio de negociaciones trilaterales rumbo al TLCAN.
 8 de julio de 1991.- Tiene lugar la primera reunión de jefes de negociación, en Washington, Estados Unidos
6 de agosto de 1991.– Se celebra la segunda reunión de jefes de negociación, en Oaxtepec, México.
12 de agosto de 1992. – Finalizan las negociaciones del TLCAN en Washington, Estados Unidos.
Si bien concluyeron las negociaciones entre los tres países, las negocioaciones paralelas siguieron adelante para poder resolver aspectos comerciales que habían quedado pendientes al que fueron denominados acuerdos paralelos.
17 de diciembre de 1992.- Se firma el TLCAN por los Presidentes de los tres países.
17 de noviembre de 1993.– La Cámara de Representantes de los Estados unidos de América aprueba el TLCAN. Dos días después el Senado estadounidense aprueba el TLCAN.
22 de noviembre de 1993.- El Senado de México aprueba el TLCAN.
8 de diciembre de 1993.- El TLCAN se publica en el Diario Oficial de la Federación, órgano oficial de difusión del gobierno de México. En los Estados Unidos de América el Presidente Bill Clinton firma el decreto de aplicación del TLCAN.
1° de enero de 1994.- Entra en vigor del TLCAN en los tres países.
Luego de que Trump asumiera el cargo de Presidente de los Estados Unidos, comenzó con declaraciones sobre una posible salida del TLCAN o la idea de reegociarlo. Estas son las fechas que han marcado la etapa moderna del TLCAN.
22 de Enero de 2017.- Trump anuncia planes para renegociar TLCAN.
Febrero de 2017.- Diversas declaraciones del mandatario estadounidense sobre la posibilidad de abandonar el TLCAN.
1 de Febrero de 2017.– México anunció el arranque de un proceso de consultas con el sector privado y otros actores relevantes en México por un periodo de 90 días sobre los cambios al TLCAN.
26 de abril de 2017.– Trump informa que Estados Unidos no saldrá del TLCAN, pero anuncia proceso de renegociación.
15 de Mayo de 2017.– Ratifican al representante de Comercio estadounidense, Robert Lighthizer, quien sería el encargo de las renegociaciones del TLCAN.
18 de Mayo de 2017.– La administración de Trump informa al Congreso su intención de renegociar el TLCAN.
16 de Agosto de 2017.– Inicia la primer ronda de negociaciones del TLCAN en Washington, Estados Unidos. Los negociadores en jefe ofrecen mensaje conjunto.
Con información de tlcan.com.mx

Este miércoles dieron inicio las mesas de trabajo para la renegociación del TLCAN, en donde los gobierno de México, Estados Unidos y Canadá esperan alcanzar acuerdos que permitan la actualización del tratado y con ello hacer más competitiva a la región.

 

Cada uno de los países es representado por una comisión que es representada por los negociadores en jefe, Ildefonso Guajardo Secretario de Economía por parte de México, Robert Lighthizer, representante de Comercio por parte de Estados Unidos, y la canciller Chrystia Freeland por parte de Canadá.

 

Las tres comitivas ofrecieron un mensaje a medios internacionales, en donde dieron inicio formal a los trabajos de negociación en donde el representante estadounidense sostuvo que su país no buscará cambiar menores, sino mejorarlo por completo “pues ha fallado” a su país.

 

“El TLCAN le ha fallado a muchos americanos… Los números son claros: el gobierno de Estados Unidos ha certificado al menos que 700 mil americanos han perdido sus empleos por los cambios de ley que resultaron del TLCAN, mucha gente cree que el número es mucho mayor que eso. En 1993, México y Estados Unidos experimentaban un comercio relativamente balanceado, pero desde entonces hemos tenido déficits persistente, el año pasado 57 mil millones de dólares”, indicó Lighthizer.

 

 

 

Por su parte, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, aseguró que México tiene la voluntad lograr que el acuerdo sea para impulsar “más comercio y no menos”, pues “estamos deseando renovar nuestra alianza norteamericana. No vamos a mirar hacia el futuro y no al pasado”.

El funcionario mexicano resalto que “no se trata de romper aquello que ha funcionado, sino, por el contrario, de mejorar nuestro acuerdo… es ganar-ganar-ganar para los tres países”. Añadió que “estamos aquí por un proceso muy constructivo y ayuda el hecho de que hemos estado involucrados en asuntos comerciales por mucho tiempo”.

 

La canciller canadiense, Chrystia Freeland, coincidió con el secretario mexicano al indicar que su país espera “una conversación productiva y constructiva (…) Hemos estado construyendo durante algún tiempo una muy fuerte relación entre Canadá y México, incluyendo una fuerte relación entre nosotros dos”.

 

Con información de Agencias / Foto:Twitter

Hoy inician las mesas de trabajo que buscarán renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará su deseo de actualizar el acuerdo, el cual asegura, ha puesto en desventaja a su país.

 

Trump tomó el tema desde su campaña presidencial, en donde prometió a sus votantes no permitir más abuso a sus industrias y lograr un reposicionamiento de la economía estadounidense con su ya famoso lema “compra estadounidense, contrata estadounidense”.

 

Luego de resultar vencedor en las elecciones de noviembre pasado, y una vez que asumió el poder, el gobierno de Trump notificó al congreso del país su intención de comenzar la renegociación con México y  Canadá, países que se vieron obligados a asumir los retos que conllevaría para sus economías.

 

Trump alegó que el tratado firmado en noviembre de 1993 y  que entró en vigor el 1 de enero de 1994, había quedado rebasado y abusaba de Estados Unidos, dejándolo en desventaja comercial respecto a los otros países.

 

Recordemos que el TLCAN fue pensado como un instrumento favorecedor de la apertura comercial en el bloque del Norte a través de la eliminación de las principales barreras arancelarias y no arancelarias del comercio y la inversión entre los tres países.

 

México, Estados Unidos y Canadá firmaron el acuerdo para promover condiciones de competencia y proteger los derechos de propiedad intelectual, así como establecer procedimientos eficaces para la solución de controversias, siendo este punto uno de los principales retos a los que se enfrentarán los negociadores de los tres países pues Estados Unidos ha anunciando su idea de “transformar” los mecanismos que den solución a las controversias comerciales,mientras que Canadá ha afirmado que no cederá en dicho aspecto y que en caso de  que se modifiquen las reglas, abandonaría el tratado.

 

Otro de los aspectos que regulaba era el facilitar la circulación transfronteriza de bienes y servicios entre los territorios de los tres países al establecer la llamada “zona de libre comercio”.

Foto: Twitter

A unas cuantas horas de que inicie la primera ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América el Norte (TLCAN), la Secretaría de Economía indicó que los trabajos comenzarán con una reunión entre los equipos negociadores de los tres países, seguido de un mensaje conjunto del Secretario Guajardo Villarreal, el representate de comercio de los Estados Unidos Robert Lighthizer y Chrystia Freeland, Ministra de Asuntos Exteriores de Canadá.

 

 

 

La dependencia indicó que como parte de los trabajos de esta Ronda inicial, el titular de la Secretaría de Economía sostendrá reuniones bilaterales, así como un encuentro trilateral, con Freeland y Lighthizer.

 

En paralelo, los responsables de grupo discutirán alrededor de 30 temas, incluyendo temas como acceso a mercados, reglas de origen, solución de controversias y entrada temporal de personas de negocios; así como temas de nueva generación, como comercio electrónico, Pequeñas y Medianas Empresas, anticorrupción y transparencia.

 

La dependencia añadió que en cada mesa, el equipo negociador mexicano incluye a funcionarios de un amplio espectro de las dependencias que conforman el gobierno federal y órganos autónomos., pues en esta primera ronda de negociaciones, la Secretaría de Economía estará acompañada por ocho senadores de diferentes partidos y, como en otras negociaciones, por representantes de distintos sectores productivos, agrupados en el “Cuarto de Junto”.

 

 

Foto: Twitter

Al ofrecer una conferencia de prensa para hablar sobre los logros manufactureros, el Presidente Donald Trump defendió los tiempos que empleó sobre los episodios de violencia que se registraron este fin de semana en Charlottesville, Virginia, argumentando que necesitaba “conocer los hechos” antes de condenar específicamente a cierto grupos.

 

“No esperé mucho tiempo”, dijo Trump. “Quería asegurarme, a diferencia de la mayoría de los políticos, que lo que dijera era correcto, no hacer una declaración rápida”, aseguró el mandatario.

 

“La declaración que hice el sábado, la primera declaración, fue una buena declaración, pero usted (reportero) no hace declaraciones que a menos que sepa los hechos. Toma un poco de tiempo conocer los hechos completos. Usted todavía no sabe los hechos”, añadió el magnate.

 

Con información de The Hill / Foto: Archivo APO

El Talibán envió el martes una “carta abierta” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiterando sus peticiones de que Estados Unidos abandone Afganistán tras 16 años de guerra.

 

 

En una larga e inconexa carta en inglés enviada a los periodistas por el portavoz talibán Zabihullah Mujahid, los insurgentes dijeron que Trump había reconocido los errores de sus predecesores al pedir una revisión de la estrategia estadounidense en Afganistán.

 

Mujahid afirmó que Trump no debería entregar el control de la política estadounidense en el país al ejército, sino anunciar la retirada de sus fuerzas, y no un aumento de tropas, como ha anunciado Washington.

 

La nota también afirma que una retirada de Estados Unidos “en verdad apartaría a las tropas estadounidenses del peligro” y supondría “el final de una guerra heredada”.

 

 

Con información de AP / Foto: Archivo APO

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró que los ejercicios militares que lleva a cabo Corea del Sur y Estados Unidos podrían provocar una escalada mayor en la situación ya de por si delicada que se vive en la península coreana, luego de las amenazas y declaraciones entre Trump y Kim Jong-un.

 

En conferencia conjunta con su homólogo ruso, el ministro de Exteriores chino aseguró que “Estados Unidos y Corea del Norte deben poner fin a las provocaciones para prevenir una crisis de agosto” tal como se ha advertido por parte de Pyongyang.

 

Por su parte la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, sostuvo que “nosotros (Rusia) ya hemos dicho que la situación ha llegado al límite. Pero a pesar de todo esto, solo escuchamos la misma retórica tanto por parte de Pionyang como de Washington”.

 

Sajárova reiteró que Estados Unidos cuenta con los instrumentos necesarios para resolver las crisis  que se vive por medios diplomáticos, “pero todo esto ha quedado en el olvido” y aseguró se olvidan que una guerra implica afectaciones no sólo para los países implicados, sino que provocarían “un colapso de escala mundial“. “Es como si ambas partes olvidaran los graves riesgos que provocaría una guerra nuclear o los ataques contra objetivos nucleares. La catástrofe se agravaría por el hecho de que la península coreana está rodeada por un océano, lo que haría más difícil contener cualquier posible fuga nuclear. Así que la amenaza va más allá de lo regional”.

 

 

Con información de RT / Foto: Archivo APO

El mes pasado, Simon Kuper escribió en su columna del Financial Times que solicitaba la ciudadanía francesa. Su esposa y sus hijos, todos ya lo habían hecho. Viven en París, por lo que no están dejando un país por otro, pero la columna me hizo preguntarme si alguna vez podría hacer algo similar. La respuesta rápida fue no, pero Donald Trump ha puesto en duda mi relación con mi propio país. Algunos días creo que ya no lo sé.

 

La reacción de Trump el sábado pasado sobre el episodio de odio de Charlottesville es un ejemplo de lo que encuentro tan preocupante. Nunca pensé que un presidente de los Estados Unidos protegiera sus intereses cuando se tratara de denunciar actos racistas y antisemitas. Hay abundantes calificativos para estos incidentes, áticos enteros de clichés, pero Trump no puede pronunciar uno solo. En su lugar, empujó un poco de suciedad sobre una “exhibición atroz de odio, fanatismo y violencia en muchos lados”.

 

El lunes, el presidente endureció su discurso. “El racismo es malo”, dijo Trump, sin duda por presiones de sus asesores. Denunció “al KKK, a los neonazis, a los supremacistas blancos y a otros grupos de odio que repugnan todo lo que queremos como estadounidenses”. Buen intento, pero tres días después y después de muchos dólares menos. La mancha de la declaración original no puede ser eliminada. Es el Trump auténtico, la encarnación genuina de un presidente que ha provocado una rabia en gran parte del electorado estadounidense y lo ha validado.

 

Estados Unidos ha tenido este tipo de momentos antes. El reinado del senador Joseph McCarthy me viene a la mente. Era un oportunista mentiroso que explotó un susto rojo para arruinar vidas y carreras. Pero por toda su villanía, él era sólo un senador y, a su debido tiempo, el Senado se hizo cargo de los suyos. McCarthy lo censuró.

 

Trump, sin embargo, es mucho más poderoso. Sus tuits dominan el flujo de noticias. Su afirmación de que entre 3 y 5 millones de inmigrantes ilegales votaron por Hillary Clinton, privándolo de una victoria popular, ha sido adoptado por el electorado republicano. El Washington Post informó la semana pasada que alrededor de la mitad de los republicanos apoyaría el aplazamiento de las elecciones presidenciales de 2020 hasta que se solucione el problema.

 

Que el problema no puede ser abordado porque no existe, es ese el punto. Más importante es el desprecio flagrante tanto de la Constitución como de la tradición. Llevamos a cabo elecciones presidenciales cada cuatro años. Siempre. El mandato del presidente está establecido por la Constitución. Búscalo.

 

Simultáneamente con la deslegitimación del proceso electoral ha llegado una subversión de la verdad. Se ha reducido a otra cosa, algo así como una alternativa a los “hechos” de la invención de Kellyanne Conway. Los incesantes ataques de Trump contra la prensa han cobrado un costo. Los llamados medios de comunicación han sido durante muchos años verdugo del Partido Republicano, pero ahora no está solo en la oposición. “Están mintiendo, están engañando, están robando”, dijo Trump durante una manifestación el pasado mes de octubre en Grand Junction, Colorado. “Ellos están haciendo todo, esta gente aquí mismo.” Estaba señalando la sección de prensa.

 

Grand Junction, de hecho, es donde Peter Hessler de The New Yorker encontró que el mensaje de Trump de ira e intolerancia no sólo se ha llegado, se ha adoptado. El GOP local, siempre conservador, fue, sin embargo, tomado por los partidarios más conservadores de Trump. El periódico local Daily Sentinel, ha perdido suscriptores y está bajo asedio por su moderación. Grand Junction tiene sus problemas y no es el único caso en Estados Unidos.

 

Las creencias que solían encontrarse sólo en la periferia de la extrema derecha han entrado en la corriente principal republicana. El furioso y desequilibrado odio hacia Hillary Clinton, la convicción de que las elecciones fueron casi robadas, todo esto y mucho más han sido dados por Trump que los neonazis pueden marchar en la ciudad natal de Thomas Jefferson, confiados de que tienen el apoyo de Trump. Ellos estaban equivocados.

 

La última pregunta es si el nombre de Donald Trump estará vinculado a una época, si él cambiará tanto a Estados Unidos, que nunca volverá a ser la misma. La respuesta, creo, está en los miembros del propio partido del presidente, los republicanos que hasta ahora han sido reacios a confrontar al presidente.

 

Tal vez Charlottesville será un punto de inflexión. Tal vez la muerte de la contra manifestante Heather Heyer producirá la comprensión de que ella no puede ser la última en ser asesinada por el odio. Otros pueden seguir porque el presidente de los Estados Unidos guiña el odio y responde a una marcha de odio con una “suave” declaración. No fue lo que dijo inicialmente, sin embargo, eso fue revelador. Era su total falta de indignación. Tal vez ese sea su Estados Unidos. No el mío.

 

 

Texto publicado en RealClearPolitics por Richard Cohen

Foto: Archivo APO

Al participar en un evento en la universidad de Ottawa, la ministra de asuntos exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, quien será la líder de la comisión de su país en las mesas de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), indicó que serán cuatro los principales objetivos que defienda en las pláticas que comienzan este miércoles.

 

  • Impulsar fuertes estándares laborales
  • Reforzar regulaciones ambientales
  • Mantener el mecanismo de resolución de controversias (Capítulo 19)
  • Introducir nuevos capítulos relativos a igualdad de género y derechos indígenas

 

 

“Canadá mantendrá y preservará los elementos del TLCAN que los canadienses consideramos claves para nuestro interés nacional, incluido un proceso para asegurar que los aranceles antidumping y compensatorios se aplican solo de manera justa y con todas las garantías”, sostuvo Freeland.

 

La funcionario canadiese sostuvo que en caso de que Estados Unidos se oponga a adoptar mecanismos independientes respecto a la resolución de controversias, su gobierno” tendrá la misma resolución” que el entonces negociador del tratado en 1987 mostró al dejar la mesa de diálogo ante la negativa de Washington de permitir un mecanismo similar al que ahora se busca.

 

Precisó que si bien se han planteado esos 4 objetivos principales, su gobierno busca impulsar otros aspectos como:

 

  • Agregar un nuevo capítulo sobre derechos de género y otro sobre derechos indígenas.
  • Alcanzar un comercio trilateral “ejemplar y justo” bajo el precepto de “ganar-ganar”.
  • Buscar un mercado más libre para la contratación pública.
  • Revisar el Capítulo 16, referente a la movilidad de profesionales.
  • Reducir o eliminar las prácticas burocráticas “red-tape” (cuotas administrativas o comisiones).

 

Con información de Forbes / Foto: Archivo APO