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Un alto funcionario del ISSSTE está en la mira de la Secretaría de la Función Pública (SFP) por su relación con el exdelegado de Programas para el Desarrollo del Gobierno Federal en Jalisco, Carlos Lomelí Bolaños, y un presunto tráfico de medicinas.

Se trata del actual director Médico del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Ramiro López Elizalde, quien estaría ligado a la red de empresas farmacéuticas que controla Lomelí.

El ex superdelegado federal en Jalisco renunció al cargo, en medio de una acusación que lanzó la organización Mexicanos Contra la Corrupción que lo señaló de ser parte de una supuesta red de empresas que venden medicamentos al Gobierno Federal.

El diario Reforma tuvo acceso a la investigación que lleva a cabo la Secretaría de la Función Pública (SFP) en la que se señala que López Elizalde es socio de la empresa «Instituto Internacional de Prácticas de Microcirugía y Endoscopía».

Esta firma a su vez tiene nexos con «Corporativo Internacional Vigilando tu Salud», en la cual Lomelí figura como socio y representante a lado de su esposa.

Reforma señala en la nota que la SFP cuenta con informes de siete expedientes sobre el entramado que tejió Lomelí en los últimos 13 años.

Se indica que el sueldo de Ramiro López Elizalde al mes es de 91 mil 957 pesos y entre sus funciones está la administración de bienes, labor de supervisión, así como manejo de recursos financieros y humanos.

El 2 de febrero de este año, lo nombraron director médico del ISSSTE, tras desempeñar el cargo de subdirector de Gestión y Evaluación del mismo Instituto, desde diciembre de 2018.

La Secretaría de la Función Pública (SFP) dijo que cualquiera que esté involucrado en conflictos de interés no debe ni puede trabajar en el Gobierno.

La SFP compartió el mensaje en su cuenta de Twitter minutos después de que se diera a conocer la renuncia de Carlos Lomelí, delegado del Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador en Jalisco.

El funcionario había sido señalado por supuesto conflicto de interés en licitaciones gubernamentales de medicamentos.

«En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no se toleran los conflictos de interés. Quien los tenga no puede ni debe trabajar en el gobierno de la 4T. Los trabajos del equipo liderado por la Secretaria Irma Eréndira Sandoval dan otro fruto rumbo a la nueva ética pública», escribió Función Pública en Twitter.

En mayo pasado un reportaje de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) señaló que empresas ligadas a familiares y colaboradores de Lomelí forman parte de una red de empresas que venden medicamentos al Gobierno.

El pasado 10 de julio, MCCI reportó que el exdelegado de Jalisco ha tenido acceso al manejo de una de las cuentas bancarias de la farmacéutica que siempre negó como suya (Abisalud), empresa a la que el actual gobierno federal ha otorgado contratos por más de 164 millones de pesos.

Carlos Lomelí, superdelegado del gobierno federal en Jalisco, prometió que ninguna de sus empresa del sector farmacéutico participaría en licitaciones públicas en tanto él fuera funcionario para no despertar sospechas de que se beneficiaba de su relación con Andrés Manuel López Obrador. No sería uno de esos funcionarios neoliberales de los de ‘antes’, cuando en México había la corrupción tolerada que ahora el presidente dice ha desaparecido.

Pero resulta que no. Que Carlos Lomelí mintió.

El pasado 1º de mayo publiqué en este espacio una columna a propósito de los negocios en el ámbito de las farmacéuticas de Carlos Lomelí en donde daba cuenta de como sus empresas en el sector saldrían beneficiadas del veto a Grupo Fármacos Especializados; Maypo y Dimesa que el gobierno les impuso por ser ‘inmorales’.

Como respuesta a este señalamiento, Lomelí publicó en twitter el comunicado en el que decía que “por carecer de sustento y por tratarse de una especulación que perjudica tanto la reputación de su servidor, como de la administración pública federal, me permito rechazar tajante la opinión vertida en la columna de Ana Paula Ordorica, publicada en El Universal. En congruencia con la política del Presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmo y dejo en claro:

  • Ninguna de las empresas en las que su servidor tenga participación, cuenta con contrato vigente con ningún ente gubernamental.
  • Ninguna de las empresas en las que su servidor tenga participación, entrará a concurso o licitación alguna.

Agradezco sea otorgado el derecho de réplica.

Atte. Dr. Carlos Lomelí
Delegado para el Desarrollo del Gobierno de México en Jalisco.

Pues resulta que no han pasado ni dos meses después de ese comunicado tan firme del Dr. Lomelí cuando una de sus empresas ya participa en licitaciones del sector farmacéutico. El lunes 17 de junio se llevó a cabo la Licitación Pública Internacional Abierta Electrónica No. LA-012000991-E82-2019 para la contratación consolidada de bienes terapéuticos (medicamentos, material de curación, material radiológico y de laboratorio) para el segundo semestre del ejercicio fiscal 2019.

En el proceso participaron 311 compañías y en la lista aparece, nada más y nada menos que Laboratorios SOLFRAN SA. Esta firma es de Carlos Lomelí, según aparece dentro de las siete empresas reconocidas por él mismo como de su propiedad en su declaración 3 de 3, presentada el 24 de febrero de 2016.

Así que, Dr. Carlos Lomelí, ¿no que no iba a participar en estas licitaciones mientras fuera funcionario para no afectar la imagen del gobierno federal.

Apostilla: Si un gobierno dice que va a cambiar las cosas para simplemente mover las fichas y repartirlas bajo el mismo cuestionable modus operandi, vale la pena que quienes tenemos la oportunidad de contar con un espacio en los medios lo hagamos patente. AMLO no está acabando con la mafia en el poder; no está terminando con los amiguismos; no está terminando con los contratos en lo oscurito.

AMLO lo que hace es poner a México en el peor de los mundos: funciona como un priísta buscando reconstruir la enorme maquinaria que les permitió a los señores presidentes ser los mandamases durante un sexenio, pero además es alguien que cree que habla en nombre del pueblo y que tiene la batuta del Mesías para salvar a México.

Columna completa en El Universal

 

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Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que la Secretaría de la Función Pública (SFP) investiga el presunto conflicto de interés del superdelegado federal en Jalisco, Carlos Lomelí.

De acuerdo con una investigación, familiares de Lomelí forman parte de una red de empresas farmacéuticas que ha obtenido contratos por más de 164 millones de pesos en el gobierno de AMLO.

“No hay inuyentismo, nepotismo, amigismo, ninguna de esas lacras de la política”, aseguró el mandatario.

“La SFP está haciendo esa investigación para proceder si hay una responsabilidad”, dijo el presidente en su conferencia de prensa matutina.

El titular del Ejecutivo expresó que a diferencia de los “conservadores”, su gobierno actuará con responsabilidad y no habrá impunidad.

“No hay impunidad, no es como en el tiempo de los gobiernos anteriores, antes había corrupción e impunidad” y aseguró que el no va a proteger a nadie, incluida su familia.

«Si no me importa mi familia, que me van a importar los amigos», dijo el mandatario.

Tal como le anticip´´e en mi columna de El Universal hace tres semanas, el empresario Carlos Lomelí excandidato a gobernador en el Estado de Jalisco por Morena y quien actualmente se desempeña como superdelegado del Gobierno federal en aquella región, en la que coordina la entrega de apoyos sociales de la Administración federal, ha sido señalado por el diario El País por un presunto conflicto de interés.

Lomelí es señalado por estar en el centro de una red farmacéutica conformada por nueve empresas controladas por 11 familiares, dedicadas a la venta de medicamentos que han compartido los mismos socios, apoderados legales, representantes e incluso domicilio en Zapopan, Jalisco, a pesar de que el funcionario solo reconoce como propias cuatro de esas compañías.

Ese grupo farmacéutico ha vendido miles de millones de pesos en contratos gubernamentales en siete años (2012-2019). Tan solo una de esas compañías, Abastecedora de Insumos para la Salud, Abisalud, ganó, en lo que va de 2019, más de 164 millones de pesos, adjudicados por el Gobierno Federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

El País retoma una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) que relaciona a Carlos Lomelí Bolaños con Abastecedora de Insumos para la Salud (Abisalud) y señala: «los negocios de Abisalud con dependencias del Gobierno federal representan un nuevo reto para Andrés Manuel López Obrador, quien llegó al poder impulsado por un discurso de combate a la corrupción y a las malas prácticas en la Administración pública».

Según la investigación, Abisalud también firmó a finales de diciembre de 2018 un contrato con otro gobierno surgido de Morena, el de Cuitláhuac García en Veracruz, quien le asignó directamente un contrato por 36 millones.

López Obrador ya ha lidiado con temas similares en los cinco meses y medio que lleva en la presidencia. El 26 de abril, el líder de Morena anunció su intención de cancelar un contrato que había ganado la empresa Bio Pappel Scribe para vender papel a la Secretaría de Educación Pública, debido a que la compañía es propiedad del empresario Miguel Rincón, amigo y compadre de López Obrador, además de ser parte de su Consejo Asesor Empresarial.

Tras las palabras del presidente, el Consejo de Administración de Bio Pappel anunció la retirada del concurso sin solicitar indemnización.

«El caso de Lomelí, sin embargo, resulta potencialmente más tóxico: los superdelegados, un cargo que ya de por sí despierta recelos entre los gobernadores, que temen ver menguados sus poderes, son elegidos y nombrados de forma directa por el Gobierno federal, esto es, por López Obrador», señala el diario español.

Perdió la gubernatura, pero salió ganando. Ese es el caso de Carlos Lomelí, quien se enfrentó en julio del 2018 a Enrique Alfaro por la gubernatura de Jalisco bajo el emblema de Morena y perdió. Pero después Andrés Manuel López Obrador lo nombró súper delegado de Jalisco, con lo que no tiene la silla de gobernador, pero tiene la cartera federal bajo su control.

El argumento de AMLO fue que desaparecían los puestos de delegados para cada secretaría federal en los estados para dejarlo en manos de un solo individuo como medida de austeridad y combate a la corrupción. Pero Carlos Lomelí es la prueba de que los súper delegados son en realidad una figura que creo el nuevo gobierno para ser el poder dentro de las entidades no gobernadas por Morena.

Carlos Lomelí es además una muestra de que el cambio que promete AMLO de que en su gobierno no habrá empresarios favoritos, es una promesa que no se cumplirá. Es una muestra de que las fichas del juego se revuelven y caerán en manos distintas, pero seguirán existiendo los empresarios consentidos del gobierno.

Y es que cuando el presidente anunció en su conferencia matutina que tres empresas quedaban fuera de las licitaciones del gobierno en materia de medicamentos, Carlos Lomelí debió haber sonreído al saber que su propia empresa, Grupo Lomedic, sería la gran beneficiada. Él sería el ganón de que Fármacos Especializados, Dimesa y Maypo quedaran vetadas de las compras gubernamentales.

Grupo Lomedic es la mayor de las empresas de Carlos Lomelí dedicadas a la distribución de medicamentos. Ésta nació y creció cuando López Obrador fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Ahora podrá participar en licitaciones del gobierno sin la competencia de las tres empresas vetadas.

El IMSS es el tercer adquiriente público más grande de bienes y servicios en el país. Sólo Pemex y la CFE hacen compras mayores. A ello hay que sumar las compras de medicamentos del ISSSTE. Compras por las que el gobierno tiene fuertes adeudos, como lo ha reportado la ANDIS, Asociación Nacional de Distribuidores de Insumos para la Salud. En el caso del IMSS, tan solo para 2015 y 2016, hay adeudos por 5 mil millones de pesos. En el caso del ISSSTE, la deuda del 2018 es de 2 mil 600 millones de pesos.

 

Columna completa en El Universal