Tag

PRI

Browsing

El Presidente Enrique Peña Nieto recibió esta tarde a los gobernadores electos de Nayarit y del Estado de México, Antonio Echevarría García y Alfredo del Mazo, respectivamente, con quienes dialogó por separado, en torno a la situación de sus entidades.

 

Peña Nieto reiteró a los gobernadores su felicitación por su triunfo que obtuvieron en las elecciones del pasado 4 de junio, y les refrendó el compromiso y la voluntad del Gobierno de la República de “respaldar las acciones que emprendan en sus administraciones estatales para elevar el nivel de bienestar de los nayaritas y los mexiquenses”.

 

Recordemos que Alfredo del Mazo es primo del mandatari, por lo que dicha reunión causó más revuelo que en el caso de Echevarría, además de que el triunfo de Del Mazo se encuentra ensombrecida por los señalamientos de la “cargada” priísta que participó en la entidad para lograr su triunfo.

 

En el caso de Coahuila no hubo gobernador electo, pues a pesar de que el priísta Miguel Riquelme había sido declarado ganador, no le ha sido entregada su constancia de mayoría debido a las irregularidades que se han encontrado en la votación local. y que apuntan a un rebase del tope de gastos de campaña por parte de la coalición encabezada por el PRI , lo que podría costarle la anulación de la elección.

 

 

Foto: Presidencia

El dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, exigió al Gobierno Federal dar marcha atrás a la reserva a la información concerniente al caso Odebrecht, pues aseguró podría tener relación con el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, quien desde este fin de semana ha sido señalado por haber recibido sobornos de la empresa brasileña.

“Ahora entendemos por qué la Procuraduría General de la República pidió que se reservara por cinco años toda la información relacionada con Odebrecht”, sostuvo el dirigente nacional. “Esto es inmoral, es absolutamente inaceptable. Es clarísimo que ahí hay actos de corrupción. Lo que exigimos en el PAN es transparencia plena, que esa información se ventile. Exigimos que se dé marcha atrás a esa reserva por cinco años”.

Anaya sostuvo que “Basta ya de impunidad y de corrupción. Este tema de Odebrecht es gravísimo y más grave aún, porque resulta que no sólo recibieron dinero ya estando en el Gobierno, sino desde la campaña electoral. Exigimos una investigación a fondo”, dijo Anaya.

Por su parte la Coordinadora de la bancada de Morena en la cámara de Diputados, Rocío Nahle,  indicó que al interior de la Procuraduría General de la República (PGR) hay un posible conflicto de interés por el caso Odebrecht, pues el ahora procurador, Raúl Cervantes, fue coordinador jurídico de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, tiempo en que de acuerdo a lo revelado por O Globo, comenzaron los flujos de dinero de Odebrecht hacia Lozoya.

De acuerdo al diario Reforma, Nahle sostuvo que “hay una presunción de que el dinero de Odebrecht estuvo en la campaña de Peña, estamos muy atentos porque Cervantes puede estar en conflicto en intereses porque él era el coordinador jurídico de la campaña de Peña Nieto (…) estamos en un problema serio porque no puede reservarse la información y él era el abogado de Peña Nieto, el legislativo se tiene que meter, el legislativo tiene que entrar porque si hay un conflicto de intereses el Procurador debe separarse de este caso”.

Al respecto la morenista indicó que su partido (Morena) acudirá a la PGR para interponer una denuncia administrativa y una denuncia penal en contra de Lozoya y contra quien resulte responsable de los sobornos de la firma brasileña.

 

Con información de Reforma / Foto: Twitter

Concluyó la Asamblea Nacional del PRI y las cúpulas del partido decidieron abrir los candados de los estatutos para que el partido se viera incluyente hacia el 2018 y el futuro, pero… ¿a quién beneficia tal apertura?

 

No te pierdas este análisis en voz de Ana Paula Ordorica.

 

 

JORGE CASTAÑEDA

EL FINANCIERO

 

Parece absurdo a estas alturas insistir de nuevo en la completa falta de vuelo intelectual del PRI. Su agotamiento abstracto ha sido patente desde hace tiempo, y cuando uno u otro de sus gobiernos emprende o logra algunas reformas importantes, el partido simplemente las aplaude o las deforma, sin tener nada que decir de sustancia al respecto. Pero en su última Asamblea, los priistas de plano se volaron la barda en materia de mediocridad conceptual.

 

Ante los enormes retos que enfrenta el país, en lo económico, social, político e internacional, frente a una elección presidencial decisiva en 2018, el PRI se fijó –y alcanzó– como gran avance quitar unos candados burocráticos redundantes y de interés sólo para… los priistas.

 

Como se sabe, los estatutos del PRI estipulan desde hace tiempo que el requisito de ser miembro del mismo, o contar con un mínimo de años de militancia, se hacen a un lado si el partido va a una elección en alianza. El partido de gobierno cuenta con por lo menos tres aliados posibles, y en realidad seguros, si los quiere. Se trata del Partido Verde –que sirvió en 2006 y 2012–, el Partido Encuentro Social (cercano al secretario de Gobernación) y Nueva Alianza, arrebatado a Elba Esther Gordillo cuando fue encarcelada.

 

Con cualquiera de los tres, o con los tres, el PRI puede hacer más o menos lo que quiera. Lo esencial es cuánto puede dar a cambio; cada vez menos, sin duda, pero algo es algo, sobre todo para organizaciones pequeñas en riesgo de perder su registro si van solas a una elección presidencial. Si lo que Peña Nieto pretendía era designar a Meade como candidato del PRI, no necesitaba cambiar los estatutos de su partido, ni mucho menos armar tanto escándalo al respecto. Con sus prestigiados e íntegros aliados le bastaba.

 

Pero entonces no hubiera podido librar dos escollos importantes. El primero: la indigencia teórica, política y estratégica del PRI. No puede ofrecer nada, porque además de estar poblado de políticos sin pensamiento ni decoro –¿en verdad Enrique Ochoa piensa que su partido va a ganar en la Ciudad de México, en Jalisco y en Veracruz?– sus integrantes no estarían de acuerdo en nada. Salvo lo que tratara de imponer Peña Nieto, lo cual implicaría que supiera qué imponer.

 

Pero en segundo lugar, el PRI hubiera tenido que proponer por lo menos un par de ideas en serio, que habrían involucrado algún tipo de dedicatoria. Cualquier tesis programática sustantiva le quedaría bien a un precandidato y mal a otro, lo cual no tendría nada de grave si Peña Nieto perteneciera a su siglo. Pero proviene de –y es parte de– la era de López Mateos.

 

Es obvio que los jerarcas priistas siguen pensando que la selección de su candidato equivale a la elección del próximo presidente de México. Está en su ADN; es el chip priista. El destape no es de candidatos y mandatarios hipotéticos; es del ‘bueno’. Para ellos, resulta impensable que a 80 por ciento de los mexicanos les dé enteramente lo mismo si el candidato del PRI es Nuño, Meade o Narro: los odian a todos. Creen que perdura la época del ‘dedazo’ y que lo más importante son las florituras priistas y el lenguaje críptico del siglo pasado. No recuerdan la segunda o tercera película de Indiana Jones, cuando Harrison Ford se enfrenta a un enemigo árabe feroz, armado de una cimitarra aterradora, la cual manipula con extrema destreza, hasta que el héroe de las tres películas desenfunda su revólver y le mete un balazo a su contrincante. Todas las mañas y despistes de Peña servirán de muy poco; Indiana Jones, whoever that may be, los va a liquidar en julio de 2018.

 

Twitter: @JorgeGCastaneda

 

 

 

JESÚS SILVA-HERZOG MÁRQUEZ

REFORMA

 

 

 

Ya no son tiempos de simulación en el PRI. Son tiempos de cinismo. Ese no ha sido nunca un partido de ideas y ya no quiere dar apariencia de tenerlas. ¿Para qué disfrazar la disciplina como si fuera coincidencia intelectual? Basta con hablar del progreso y de tachar a los otros de regresivos. El PRI no ha sido espacio deliberativo y no le interesa aprender a discutir. Alzar la mano, echar porras, aclamar al Presidente son los ritos de una identidad que ha vuelto con orgullo. Sabemos que el PRI no ha sido nunca un partido democrático. Los priistas lo saben mejor que nadie y están hartos de fingir que adoptan prácticas ajenas. Así somos y así podemos ganar, nos dicen.

 

La atlacomulquización del PRI es el retorno a la identidad primaria: un partido disciplinado que aplaude y espera la instrucción. Un partido volcado a la cortesanía y refractario a la discusión. Una guarida de corruptos. Ya no hay asomo de aquellos pudores que empezaron a sentirse en las últimas décadas del siglo pasado. No hay ala crítica, no hay disidencia. El único ruido que se escucha en su reunión es el de las matracas, los aplausos y las porras. Se ha dejado el discurso de la renovación. Ya nadie apuesta al “nuevo PRI”. Una enorme fortuna acompaña el retroceso: la fragmentación. En ella radica la esperanza del PRI. Gracias a la pulverización, el partido más abominado ve con optimismo el futuro. La reelección del PRI es probable. Por lo que hemos visto, se mantendrá unido, respaldará al candidato que designe el Presidente, logrará la adhesión de un par de partidos chatarra. La oposición estará dividida. Un gobierno aborrecido puede terminar premiado.

 

Debe reconocerse que la asamblea de los priistas fue un éxito. El partido se mostró unido, logró cambiar sin disturbios un par de reglas, celebró al mandamás. Nada salió de control. Una asamblea atada y bien atada. El Presidente tiene libertad para designar a quien quiera. El dirigente del PRI consumó su legitimación. No encara adversarios de importancia y podrá ejecutar puntualmente las instrucciones de su jefe. En las lecciones del Estado de México se funda una estrategia razonable. Unir al PRI y dividir a la oposición. En todo cinismo hay una lectura de la realidad. El PRI sabe bien que no necesita ganar la mayoría, no necesita siquiera estar cerca de la mayoría. Necesita alcanzar el tercio mayor y está en la peor fase de desprestigio, cerca del umbral. El PRI puede perder millones de votos y ganar. El PRI puede tener una gran mayoría en su contra, y ganar. De ahí que al PRI no le interese ya hacer una convocatoria nacional. Ha renunciado a ella. No perderá el tiempo buscando votos imposibles. Le interesa cuidar sus lealtades. Apenas necesita ampliar mínimamente su base para alzarse con el triunfo. Por primera vez en su historia, el PRI está convencido de que le basta con el PRI. O casi.

 

Un partido para sí mismo. Lo podemos ver en el evento reciente. El PRI que se festejaba este fin de semana no era una organización que intentara enviar un mensaje a la sociedad mexicana. Dudo que alguien fuera del Palacio de los Deportes crea que el gobierno de Peña Nieto sea una “autoridad moral”, como dijo el presidente de la República. Los mensajes de la asamblea del PRI fueron bocados para la tribu. El PRI se atrinchera porque se separa voluntariamente del resto de la sociedad mexicana. Sabe bien que no necesita ser un instrumento de la diversidad sino una palanca de esa facción aún determinante de la vida política del país. No importa la mayoría. En el México de la fragmentación política, para el PRI es prescindible el resto de la sociedad mexicana. Puedo exagerar pero no mucho. El PRI de Ochoa no es un partido que quiera hacerse simpático. No es un partido que ofrezca un proyecto, que pretenda persuasión de los escépticos. Refugiándose en sí mismo es un partido en las antípodas del de Colosio.

 

Si el PRI se encierra en sí mismo no es por distracción sino por estrategia. Puede verse este PRI como el más viejo de su propia historia porque es el más abiertamente faccioso. En su larga historia, en sus tres encarnaciones, el partido de Calles se ha pensado instrumento nacional. Hoy el PRI es un instrumento para el PRI. Lo importante ahora es la unidad. Mañana será el miedo.

 

Durante su visita al estado de Coahuila, el líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador (AMLO),  afirmó que pese a que “el PRI y el PAN son lo mismo, es lo mismo Riquelme que Anaya” seguirá denunciando el fraude electoral que se cometió en la entidad en contra del PAN.

El tabasqueño indicó que lo que defenderá es el respeto a la democracia y a la voluntad del pueblo, pues al igual que en el Estado de México, pretenden robarse la elección. AMLO aprovechó para indicar que en el caso del EdoMex, el PAN estña “calladito” debido a un acuerdo que el blanquiazul y el PRI han acordado para asegurar el triunfo de Guillermo Anaya en Coahuila.

 

“Nos quieren robar la Gubernatura en el Estado de México y están calladitos (los panistas) porque tienen alianzas arriba, pero están buscando, aquí sí, llegar a un acuerdo, a una negociación, una concertacesión, al estilo de Salinas de Gortari”.

 

López Obrador recalcó que “la maestra Delfina ganó en el Estado de México. ¿Cuál es la lección de la elección? Debemos atender los distritos más pobres de todo el País, porque ahí les funciona traficar con la pobreza. Por eso hacemos gira en el norte, para fortalecer la organización. Sin organización, se les facilita el fraude”, advirtió.

 

Con información de Reforma / Foto: Archivo APO

Al ofrecer un mensaje como parte de la XXII Asamblea Nacional del PRI, su secretaria general Claudia Ruiz Massieu, afirmó que “la sensibilidad para escuchar las exigencias de los mexicanos y la determinación para instrumentar nuevas vías” fue uno de las características que definieron a la asamblea. 
Ruiz Massiei indicó que “para gobernar un país diverso como el nuestro, primero hay que ser plurales como partido; para dirigir los destinos de un pueblo libre como el mexicano, hay que tener antes prácticas democráticas; para aspirar a transformar a México, primero hay que demostrar capacidad de transformarnos como instituto político”.

 

La ex funcionaria federal indicó que la verdadera fuerza del PRI, es “nuestra vocación plural y social, en nuestra capacidad permanente de adaptarnos a lo que la realidad exige. Hoy más que nunca el PRI debe refrendar una gran alianza con la ciudadanía, que reconozca que el ciudadano es el actor central de la vida pública y que son sus causas las que le dan sentido al partido.

 

La dirigente del PRI indicó que “la ruta de nuestra Asamblea ha sido clara: construir, reconstruir y mantener la confianza ciudadana, con una propuesta clara, viable, deseable, que ofrecemos como partido para ejecutar como gobierno”.

Foto: Twitter

El presidente Enrique Peña Nieto participó como orador en la XXII Asamblea General del PRI, en donde sostuvo que “siempre he trabajado para lograr que los ideales del PRI orienten el desarrollo de México”, incluso aseguró que “pocas organizaciones políticas en el mundo han desempeñado un papel tan importante en la construcción de instituciones en su país, como lo ha tenido el PRI en México”.

 

Peña Nieto se dijo confiado en que “el PRI seguirá siendo el gran actor de la historia de México. Somos los que a cada paso construimos una mejor nación”.

 

Al hablar sobre los retos que ha enfrentado su partido a lo largo de la historia del país, indicó que “los priístas emprendimos la tarea de transformar a México. Advertimos que no habría intereses intocables. Y hemos actuado en consecuencia”.

 

Aseguró que “los cambios profundos que el país ha logrado en décadas” es el claro ejemplo de que todo es posible a pesar del complejo entorno internacional “en particular, en nuestra relación con los Estados Unidos. Hemos actuado con claridad y firmeza en la defensa de los intereses de México”

 

“Lo digo con orgullo, con mucho orgullo, los priistas somos factores de cambio positivo, de prosperidad y de progreso para la sociedad mexicana”, indicó el mandatario, aunque reconoció que “la verdadera tarea es atacar la impunidad en todas sus manifestaciones y construir, día a día, un genuino Estado de Derecho”

 

 

El mandatario recibió una ovación mayor cuando sostuvo que “El PRI no se intimida ante los retos. El PRI es un partido audaz, valiente y resuelto. Debemos mantener la convicción de nuestras fortalezas y hacer valer la fortaleza de nuestras convicciones”.

 

“Nuestra responsabilidad en esta coyuntura es clara: estamos llamados a defender las instituciones y a consolidar la unidad y estabilidad de nuestro país. El PRI se presentará a la elección de 2018, después de haber impulsado con éxito la transformación del país”, sostuvo el presidente.

“Hemos asumido costos en el camino, los costos naturales de habernos atrevido a cambiar y mejorar las cosas. Esto es, precisamente, lo que nos da autoridad moral para salir nuevamente a reafirmar la confianza ciudadana. Nuestros adversarios buscan confundir a la sociedad, pero los mexicanos no se dejan engañar, porque son testigos de que el país gradualmente está avanzando. Los mexicanos saben que lo bueno cuenta y cuenta mucho. En 2018, estarán en juego distintos futuros para nuestro país. Uno, de progreso que ofrece el PRI y, otros, de franco retroceso”, reiteró Peña Nieto.

 

Foto: Twitter

Al ofrecer un mensaje ante los delegados que se dieron cita en la XXII Asamblea Nacional Ordinaria del PRI, su dirigente nacional, Enrique Ochoa Reza, indicó que “fue todo un éxito, han sido 107 días de trabajo destacado de todo el priismo nacional. De intensas deliberaciones. De un debate con pasión y con inteligencia. Y sobre todo, de grandes consensos alcanzados”.

Indicó que durante la asamblea se presentaron “las mejores propuestas para responder a los problemas y para aprovechar las oportunidades de desarrollo en el país”. Resaltó que “celebramos más de 3,050 asambleas municipales, estatales, de los sectores y organizaciones, además de las cinco mesas temáticas nacionales. Y con esta Sesión Plenaria y todos los trabajos celebrados en el país, hemos registrado una presencia de más de 390 mil militantes del partido.

Ochoa Reza sostuvo que tras los trabajos realizados “se reivindica así nuestro origen revolucionario. Estamos orgullosos de nuestro pasado. Estamos conscientes de nuestra capacidad transformadora, estamos conscientes de las asignaturas pendientes y de nuestros errores, pero sobre todo, vemos con entusiasmo, pasión y patriotismo el gran futuro que tiene nuestro país”

El prísta resaltó que uno de los temas en los que más se avanzó fue el de Ética y Rendición de Cuentas pues “creamos un nuevo Código de Ética, dando respuesta a la lucha en contra de la corrupción y contra la impunidad”, con el que aseguró “se fortalece la Comisión de Justicia Partidaria a fin de prevenir que un priista le falle a su partido, y para sancionar oportunamente a quienes traicionen nuestro ideario”

Subrayó que ahora todas las candidatas y candidatos se verán obligados a “presentar, antes de su registro, su Declaración Patrimonial, de Impuestos y de posible Conflicto de Intereses”.

Ochoa Reza indicó que el objetivo de lo creado es garantizar que el desempeño de los candidatos  se lleve a cabo conforme al Código de Ética y garantizar que “que ningún militante más, jamás, le falle a la sociedad ni a su partido.

 

 

 

 

Foto: Twitter

Previo al arranque de su XXII Asamblea Nacional, miembros del PRI fueron recibidos por el presidente Enrique Peña Nieto en la residencia oficial de Los Pinos la tarde de ayer.

 

 

A través de su cuenta de Facebook, el mandatario reportó sobre el encuentro en el que entre otros políticos estuvieran el presidente nacional del partido, Enrique Ochoa; la secretaria general Claudia Ruíz Massieu; la ex presidenta Beatriz Paredes; el ex dirigente César Camacho; Humberto Roque Villanueva, el secretario de energía Pedro Joaquín Coldwell; Dulce María Sauri y María de los Ángeles Moreno.

 

Quien sorprendió fue el ex dirigente Manlio Fabio Beltrones, quien se sumó a la comitiva luego de algunos desencuentros que ha tenido con la cúpula de su partido.

Trascendió que uno de los temas que trataron fue la situación en que se encuentra el partido previo al arranque de la contienda por la presidencia y en donde se encuentra en tercer lugar de las preferencias en las encuentras.

 

 

Foto: Facebook EPN