Tag

racismo

Browsing

La exsecretaria de Estado y excandidata a la Presidencia de Estados Unidos en las elecciones de 2016, Hillary Clinton, calificó hoy de “ignorantes y racistas” los comentarios del presidente Donald Trump, que este jueves descalificó a una serie de países con comentarios despectivos.

 

 

“Estamos sometidos a las opiniones ignorantes y racistas de Trump respecto a cualquiera que no se le parezca”, lamentó Clinton a través de Twitter.

 

Esta afirmación se produce horas después de que el diario The Washington Post publicase que el presidente Trump calificó como “agujeros de mierda” a Haití, El Salvador y los países africanos, y aunque el gobernante dijo no haber usado esas palabras, reconoció hoy que había empleado palabras “duras” sobre esas naciones.

 

Clinton lamentó además que la afirmación se produjera precisamente escasas horas antes de que se cumplieran ocho años del “devastador terremoto” que sacudió Haití en 2010. “El aniversario del devastador terremoto de hace ocho años es un día para recordar la tragedia, honrar al resistente pueblo de Haití y reafirmar el compromiso de Estados Unidos a la hora de ayudar a sus vecinos”, apuntó la exprimera dama.

 

 

También el exaspirante presidencial por el Partido Demócrata, el senador Bernie Sanders, utilizó las redes sociales para expresar su absoluto rechazo a las controvertidas palabras del mandatario.

 

“Los republicanos del Congreso deben ahora hacer acopio de coraje y alzarse contra las incoherencias racistas de ese ‘genio estable’ que es el presidente”, dijo Sanders, quien en las últimas elecciones disputó a Clinton la candidatura presidencial demócrata.

 

Con información de EFE / Foto. Archivo APO

La Asociación Nacional del Rifle (NRA) difundió un video donde una mujer advierte que aquellos que se oponen al presidente estadounidense Donald Trump y a sus seguidores “perecerán en las llamas políticas de sus propios incendios”.

El video muestra múltiples referencias a actos de violencia, así como las manifestaciones del edificio del The New York Times y de jugadores de futbol americano hincados en el piso como protesta contra el racismo durante la entonación del himno nacional.

Durante la visualización de estas imágenes, la portavoz Dana Loesch, asegura que en los últimos meses se ha llevado a cabo el más despiadado ataque contra un presidente y contra sus seguidores y que estos ataques provienen de los niveles más altos del gobierno, medios de comunicación, universidades, y multimillonarios, por lo que esto representa un gran desafío a la legitimidad de Donald Trump, e indicó que todo lo anterior se trata de un insulto para cada integrante estadounidense que lo apoye.

Advirtió que no permitirá que los “saboteadores”, hieran con sus filtraciones, burlas, noticias falsas, y su mordaz mojigatería, que envenenan la creencia de que es posible una custodia honesta de las instituciones.

En junio pasado, la portavoz Loesch había emitido un mensaje similar. Ante ello, las condenas a esta clase de anuncios se han multiplicado debido a que se trata de un llamado abierto a la violencia para proteger a la supremacía blanca.

Cabe destacar que a dos meses de haberse difundido el primer video, un simpatizante de la supremacía blanca arrolló a manifestantes liberales en la comunidad de Charlottesville, en el estado de Virginia, con lo que causó la muerte de una mujer y heridas a docenas de personas.


Con información de Agencias / Foto: Youtube

El mes pasado, Simon Kuper escribió en su columna del Financial Times que solicitaba la ciudadanía francesa. Su esposa y sus hijos, todos ya lo habían hecho. Viven en París, por lo que no están dejando un país por otro, pero la columna me hizo preguntarme si alguna vez podría hacer algo similar. La respuesta rápida fue no, pero Donald Trump ha puesto en duda mi relación con mi propio país. Algunos días creo que ya no lo sé.

 

La reacción de Trump el sábado pasado sobre el episodio de odio de Charlottesville es un ejemplo de lo que encuentro tan preocupante. Nunca pensé que un presidente de los Estados Unidos protegiera sus intereses cuando se tratara de denunciar actos racistas y antisemitas. Hay abundantes calificativos para estos incidentes, áticos enteros de clichés, pero Trump no puede pronunciar uno solo. En su lugar, empujó un poco de suciedad sobre una “exhibición atroz de odio, fanatismo y violencia en muchos lados”.

 

El lunes, el presidente endureció su discurso. “El racismo es malo”, dijo Trump, sin duda por presiones de sus asesores. Denunció “al KKK, a los neonazis, a los supremacistas blancos y a otros grupos de odio que repugnan todo lo que queremos como estadounidenses”. Buen intento, pero tres días después y después de muchos dólares menos. La mancha de la declaración original no puede ser eliminada. Es el Trump auténtico, la encarnación genuina de un presidente que ha provocado una rabia en gran parte del electorado estadounidense y lo ha validado.

 

Estados Unidos ha tenido este tipo de momentos antes. El reinado del senador Joseph McCarthy me viene a la mente. Era un oportunista mentiroso que explotó un susto rojo para arruinar vidas y carreras. Pero por toda su villanía, él era sólo un senador y, a su debido tiempo, el Senado se hizo cargo de los suyos. McCarthy lo censuró.

 

Trump, sin embargo, es mucho más poderoso. Sus tuits dominan el flujo de noticias. Su afirmación de que entre 3 y 5 millones de inmigrantes ilegales votaron por Hillary Clinton, privándolo de una victoria popular, ha sido adoptado por el electorado republicano. El Washington Post informó la semana pasada que alrededor de la mitad de los republicanos apoyaría el aplazamiento de las elecciones presidenciales de 2020 hasta que se solucione el problema.

 

Que el problema no puede ser abordado porque no existe, es ese el punto. Más importante es el desprecio flagrante tanto de la Constitución como de la tradición. Llevamos a cabo elecciones presidenciales cada cuatro años. Siempre. El mandato del presidente está establecido por la Constitución. Búscalo.

 

Simultáneamente con la deslegitimación del proceso electoral ha llegado una subversión de la verdad. Se ha reducido a otra cosa, algo así como una alternativa a los “hechos” de la invención de Kellyanne Conway. Los incesantes ataques de Trump contra la prensa han cobrado un costo. Los llamados medios de comunicación han sido durante muchos años verdugo del Partido Republicano, pero ahora no está solo en la oposición. “Están mintiendo, están engañando, están robando”, dijo Trump durante una manifestación el pasado mes de octubre en Grand Junction, Colorado. “Ellos están haciendo todo, esta gente aquí mismo.” Estaba señalando la sección de prensa.

 

Grand Junction, de hecho, es donde Peter Hessler de The New Yorker encontró que el mensaje de Trump de ira e intolerancia no sólo se ha llegado, se ha adoptado. El GOP local, siempre conservador, fue, sin embargo, tomado por los partidarios más conservadores de Trump. El periódico local Daily Sentinel, ha perdido suscriptores y está bajo asedio por su moderación. Grand Junction tiene sus problemas y no es el único caso en Estados Unidos.

 

Las creencias que solían encontrarse sólo en la periferia de la extrema derecha han entrado en la corriente principal republicana. El furioso y desequilibrado odio hacia Hillary Clinton, la convicción de que las elecciones fueron casi robadas, todo esto y mucho más han sido dados por Trump que los neonazis pueden marchar en la ciudad natal de Thomas Jefferson, confiados de que tienen el apoyo de Trump. Ellos estaban equivocados.

 

La última pregunta es si el nombre de Donald Trump estará vinculado a una época, si él cambiará tanto a Estados Unidos, que nunca volverá a ser la misma. La respuesta, creo, está en los miembros del propio partido del presidente, los republicanos que hasta ahora han sido reacios a confrontar al presidente.

 

Tal vez Charlottesville será un punto de inflexión. Tal vez la muerte de la contra manifestante Heather Heyer producirá la comprensión de que ella no puede ser la última en ser asesinada por el odio. Otros pueden seguir porque el presidente de los Estados Unidos guiña el odio y responde a una marcha de odio con una “suave” declaración. No fue lo que dijo inicialmente, sin embargo, eso fue revelador. Era su total falta de indignación. Tal vez ese sea su Estados Unidos. No el mío.

 

 

Texto publicado en RealClearPolitics por Richard Cohen

Foto: Archivo APO

Luego de que el presidente Donald Trump no emitiera un posicionamiento claro respecto a los hechos de violencia que se registraron en Charlottesville, Virginia este fin de semana, en donde tardó 48 horas para llamar por sus nombres a los grupos que propiciaron los enfrentamientos, este lunes diversas manifestaciones se suscitaron en varias ciudades del país.

 

 

 

Una de las más concurridas fue la de New York, en donde desde diversos puntos grupos a favor de la igualdad y la no discriminación marcharon hacia la Torre Trump en donde a las afueras se reunieron para manifestar su rechazo a la actitud adoptada por el mandatario.

 

En Seattle se vivió otra de las movilizaciones, en donde se registraron enfrentamientos entre grupos de extrema derecha y los que rechazan el mensaje del mandatario. Incluso en esta ciudad la policía tuvo que utilizar gas pimienta y balas de goma para dispersar a la multitud.

 

 

 

Por su parte en Chicago, los manifestantes tomaron las calles para exigir que el presidente adoptara una posición a la altura de sus funciones, y llamar por su nombre a los grupos de extrema derecha que ocasionaron los incidentes de Charlottesville.

En Washington los activistas se atrincheraron a las afueras de la Casa Blanca y con gritos como “fascista” y “teócrata cristiano”,  acusaron al magnate de ser parte de la incitación al odio. Los manifestantes portaban carteles con mensajes como “Trump = Odio”.

 

Con información de RT / Foto: Twitter

Luego de los hechos que se registrara  este sábado en Charlottesville Virginia, Estados Unidos, con un total de 3 personas muertas, decenas de heridos y  personas arrestadas, el presidente de Donald Trump reaccionó al respecto condenando la violencia “de odio, fanatismo, procedente de varios lados”, sin mencionar directamente a la supremacía blanca de los Estados Unidos.

 

Sin embargo es el ex mandatario Barack Obama quien se refirió al tema de una forma distinta, pues a través de sus redes sociales, optó por retomar una de las frases más famosas de Nelson Mandela, causando una viralización de la imagen y mensaje que decidió compartir.

 

 

 

“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar. El amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario”, fue el mensaje que en una serie de tuits publicó en referencia a los hechos de Charlottesville.

 

 

A diferencia de su padre, Ivanka Trump optó por señalar directamente al “racismo, supremacía blanca y neonazis” como la cusa de los actos de violencia que afectaron ayer el estado de Virginia, además de llamar a ser un “país unido” en lugar de estar dividido por situaciones de odio.

 

 

Por su parte la ex candidata presidencial, Hillary Clinton, también reaccionó al respecto y aseguró que “la incitación del odio que nos tiene aquí es tan real y condenable como los supremacistas blancos en nuestras calles”y condenó el actuar del magnate por “permitir” que este tipo de sentir se haya arraigado en los estadounidenses.

 

 

Foto: Twitter

Una pequeña ciudad de apenas 45 mil habitantes fue escenario de uno de los enfrentamientos movidos por el racismo y el odio más grande de los Estados Unidos de los últimos tiempos.

El caos llegó a su punto máximo en Charlottesville este sábado, donde en el marco de la marcha de supremacistas blancos dio pie a un enfrentamiento que dejó un muerto (una mujer de 32 años), más de 34 heridos y un número indeterminado de arrestados.

 

 

 

La muerte registrada se dio luego de que un vehículo embistiera a otros autos y a los contingentes de manifestantes críticos con los supremacistas blancos que caminaban por la calle. Lo hizo “de forma premeditada”, según informó la policía local. Las imágenes del momento dieron la vuelta al mundo, lo que generó que la atención se centrada en esta ciudad del estado de Virginia en los Estados Unidos.

 

La madrugada de este domingo, la policía informó sobre la detención del conductor del vehículo que arremetió contra los manifestantes, un joven de 20 años originario de Ohio, y que de acuerdo a los reportes policíacos responde al nombre de James Alex Fields. Fields está acusado de varios delitos, entre ellos asesinato.

 

El Gobierno Federal de los Estados Unidos decidió abrir una investigación por una posible violación de derechos civiles en el ataque automovilístico, pues se sospecha que el conductor podría haber estado motivado por una discriminación racial.

 

Horas más tarde de que se produjera el ataque, un helicóptero de la policía que supervisaba los incidentes se estrelló a 11 kilómetros de Charlottesville, en donde resultaron muertos dos agentes.

 

 

Con información de El País / Foto: Twitter

 

Dos periodistas conservadores desencadenaron controversia en redes sociales al tomarse una fotografía en la sala de prensa de la Casa Blanca, donde realizan un gesto con las manos que es considerado como símbolo de la supremacía blanca.

 

Los periodistas Mike Cernovich, reportero independiente y Cassandra Fairbanks, reportero de salida de noticias rusa Sputnik, posaron para una foto con una seña con la mano que se puede utilizar para significar “poder blanco”.

 

“Sólo dos personas haciendo un gesto con la mano el poder blanco en la Casa Blanca,” Fusión reportero principal Emma Roller tweeted, junto con una captura de pantalla de la imagen.

Sin embargo, Fairbanks asegura que el gesto de la mano no era una referencia al movimiento del poder blanco. Ella señaló a su herencia puertorriqueña parcial como evidencia de que ella no es un supremacista blanco. Sus seguidores aseguran que el símbolo de la mano también se usa para significar ‘OK’. Las fotos muestran a personas de todas las razas utilizando el símbolo para indicar que todo está ‘bien’.

 

El símbolo, sin embargo, se ha vuelto más controversial con el aumento de la alt-derecha, un grupo de extrema derecha en los Estados Unidos, que rechaza tanto el conservadurismo corriente principal y las ideologías liberales. El fundador autoproclamado del alt-derecha, Richard Spencer, es un supremacista blanco conocido.

 

La Liga Anti-Difamación (ADL) caracteriza el símbolo como una “muestra de la mano racista”. “Algunos de la supremacía blanca, particularmente en California, pueden utilizar una muestra de la mano con las dos manos en el que una parte forma la letra ‘W’ y las otras formas de mano de la letra ‘P’, para representar WP o ‘White Power’,” una entrada en símbolos de odio de la base de datos de AVD lee.

 

Con información de The Independent / Foto: Cassandra Fairbanks

El video de un incidente racista en el metro de Nueva York se ha vuelto viral en redes sociales. La grabación muestra a una mujer puertorriqueña hostigando verbalmente a unos pasajeros, hasta que Tracey Tong, una estadounidense de origen peruano y chino de 23 años, interviene en defensa de ellos.

 

 Tong reaccionó al ver que la puertorriqueña estaba acosando a una mujer musulmana y un hombre de origen indio: “yo creo que está siendo bien injusta”, añadiendo que “no tenemos que estar contra de una persona”, calificando su actitud de falta de respeto.

 

“Usted no venga a hacer callarme a mí”, responde la puertorriqueña, por lo que Tong le responde en inglés “por favor respétela, se lo digo en español, en inglés, en chino o en francés, en la lengua que quiera; se lo diré, haya usted nacido aquí, en Puerto Rico o en donde sea”.

 

Después, Tracey Tong le pregunta a la puertorriqueña si lo que le molesta de ellos es que tengan “rasgos de indio musulmán”, a lo que la mujer responde con un rotundo “sí”.

 

 Redacción APO / Foto: YouTube