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Todo parece indicar que dentro de su propio partido, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha encontrado oposición a su política migratoria.

El presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, afirmó que el acuerdo alcanzado con el gobierno de Donald Trump convirtió a la Guardia Nacional en el muro militar para detener a los migrantes.

«Nos quieren convertir en un país enjaulado», dijo el legislador, enfatizando que México la Guardia Nacional se creó para combatir la inseguridad, no para detener a los migrantes.

Muñoz Ledo dijo que México no puede ser un tercer país seguro tal como lo quiere Estados Unidos.

Durante el mensaje que ofreció en el arco del foro «Las Tres Dimensiones del Desarrollo, una oportunidad para legislar con futuro para México», el morenista acusó que se le hayan quitado funciones a la Secretaría de Gobernación, quien es la encargada del tema de la migración.

Señaló que ahora el Congreso tendrá que definir si es Gobernación quien debe atender el tema, o la cancillería como ha quedado de manifiesto los últimos días.

Muñoz Ledo reconoció que las declaraciones del presidente Donald Trump siguen siendo una amenaza, pues al decir que el acuerdo alcanzado tiene otros puntos o acuerdos paralelos y que se van a ir revelando cuando sea necesario, representa una «amenaza adicional» para nuestro país.

Al respecto, el diputado presentó ante la Comisión Permanente una iniciativa de reforma constitucional, para establecer a la migración como un derecho humano que tiene toda persona y precisar los alcances del asilo y refugio.

“Toda persona tiene el derecho humano a migrar, entrar en la República y salir de ella voluntaria y dignamente; transitar por su territorio y mudar de residencia independientemente de su condición migratoria”, subrayó Muñoz Ledo.

Apuntó que la migración es un “derecho de gentes”, por lo que las autoridades deberán atender el cumplimiento del mismo, en los términos de la ley.

Sostuvo que su propuesta modifica el artículo 11, el cual estipula la obligación del Estado de no criminalizar la migración irregular y procurar las condiciones económicas y sociales para que sus habitantes permanezcan en territorio nacional.

Desde la cancillería, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, ofreció una conferencia de prensa en la que ofreció detalles sobre lo conversado y negociado con el gobierno de Estados Unidos la semana pasada.

Ebrard resaltó que es «inusual» dar a conocer un informe pormenorizado sobre lo que discute en un acuerdo de esta naturaleza, pero dijo, esta vez se hace pues el gobierno federal tiene la convicción de que haya total transparencia.

El funcionario mexicano indicó que al llegar a la reunión que sostuvieron el miércoles 5 de junio, se argumentó ante la delegación estadounidense, que estuvo encabezada por el vicepresidente Mike Pence, lo siguiente:

  • México ha implementado diversas acciones para responder al flujo irregular de personas, aunque reconoció que había más que hacer.
  • Las acciones que México ha llevado a cabo han dado buenos resultados para ordenar el transito de migrantes.
  • Se está persiguiendo a las redes de traficantes de personas.
  • Despliegue gradual de 6 mil elementos de la Guardia Nacional en la frontera sur.
  • Modernización de puntos fronterizos en la frontera sur, reforzamiento de puntos de control e intercambio de información con EUA.
  • Solicitar a EUA que acelere la resolución de las solicitudes de asilo que recibe.
  • Manifestar la confianza de que las acciones descritas ayudarán a que el flujo migratorio disminuya.
  • Aumento sustancial en el número de solicitudes de asilo en nuestro país.

Por su parte, el vicepresidente Mike Pence, insistió en que su país quería que se suscribiera un acuerdo de tercer país seguro, pues dijo que eso podría disminuir el numero de migrantes que llegan a su país. Mike Pence, secretario de Estado, les reconfirmó que el presidente Donald Trump estaba interesado en encontrar una respuesta al tema migratorio, por lo que estaba convencido de que la imposición de aranceles podría obligar a resolver el problema.

El canciller reconoció que la delegación mexicana planteó que la respuesta al fenómeno migratorio debe ser regional, pues los países de la región deben de intervenir para ayudar a encontrar una solución, por lo que más que una cuerdo de tercer país seguro, se debían explorar otras opciones tales como un sistema de gestión migratoria regional.

Ebrard señaló que durante las reuniones posteriores, Estados Unidos siguió insistiendo en la firma de un acuerdo de tercer país seguro, a lo que México reiteró que no compartía dicha visión, además de que era algo que no podían firmar en ese momento, pues desconocían su contenido, aunado a que tendría que ser el Senado quien lo autorizara.

Para el viernes 07 de junio, se detalló que la posición de EUA seguía siendo la misma, firmar acuerdo de tercer país seguro, además de que ampliar la sección 235 en todos los puntos fronterizos entre ambos países.

Por la tarde, explicó el colaborador de AMLO, se integró un borrador de los acuerdos alcanzados, que incluían las tres propuestas de México (despliegue de la Guardia Nacional; instrumentación de la sección 235; detonar el desarrollo de Centroamérica), además de una sección que hablara sobre posibles medidas en caso de que lo propuesto no diera los resultados esperados.

De ahí, los abogados de ambos países acordaron los plazos en que se podrían alcanzar los resultados deseados. Dicho borrador fue presentado al presidente Donald Trump.

Confirmó que la tarde del viernes, conversó con el presidente Donald Trump, con quien habló sobre el acuerdo que se discutía, lo que permitió que se concretara lo expuesto en Washington por ambas delegaciones.

Ebrard dijo lo que se logró fue un «plazo de 45 días» para demostrar que lo propuesta daría resultados o bien, para que se prepararan mejor ante una nueva ronda de negociaciones, en las que dijo, saben que se discutirá la opción del tercer país seguro o alguna política parecida.

El canciller concluyó su exposición para afirmar que lo que se obtuvo fue un resulta positivo, especialmente la no imposición de los aranceles, además de que se pudo transmitir al gobierno de Estados Unidos la visión que tiene México para combatir el fenómeno migratorio.

Activistas de Estados Unidos afirmaron que el pacto migratorio alcanzado el pasado viernes entre la Administración del presidente Donald Trump y el Gobierno de México «conducirá a más muertes» de migrantes que pretenden llegar a suelo estadounidense.

“Este pacto conducirá a más muertes: morirán más personas en las ciudades fronterizas y llevará a otras a manos de traficantes y coyotes», dijo la directora de derechos de los migrantes de la Comisión de Mujeres Refugiadas, Michelle Brané.

Señaló que la problemática no solo se vivirá en la frontera entre ambos países, sino también en la que mantienen México y Guatemala.

Brané y otros activistas, como Kerri Talbot, del grupo Centro de Inmigración (IH) y el director ejecutivo de America’s Voice, Frank Sharry, señalaron que México «no es un tercer país seguro» para los miles de migrantes que tratan de arribar a Estados Unidos.

Indicaron que México no es un tercer país seguro para que las familias esperen hasta que sus audiencias ocurran. Alertaron que hay reportes habituales de niños y mujeres migrantes secuestrados y violados en nuestro territorio.

Sharry criticó que el Gobierno de Trump «ha creado una crisis humanitaria en la frontera en lugar de resolver y abordar los problemas» del país. «Este acuerdo con México solo creará más caos y problemas», sostuvo el activista.

Recordemos que Estados Unidos y México alcanzaron un acuerdo el pasado viernes. El acuerdo, detallado en una declaración conjunta de los dos gobiernos, contempla que EUA envíe de regreso a México a todos los solicitantes de asilo.

Al respecto, Ken Cuccinelli, republicano y ex fiscal general del estado de Virginia, dirigirá desde este lunes el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) de forma interina, un nombramiento que llega en pleno proceso para impulsar una reforma migratoria en Estados Unidos.

Cuccinelli fue designado por el presidente de Donald Trump para liderar una agencia que cuenta con más de 19.000 empleados y que manejó en 2018 «más de 8,7 millones de solicitudes para recibir beneficios de inmigración», señaló la propia oficina en un comunicado.

Tal como lo adelantó la semana pasada, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) amplió su posicionamiento sobre la aplicación de la sección 235 b-2 del acta de inmigración y nacionalidad del gobierno de los Estados Unidos, mediante la cual se establece que los migrantes que soliciten asilo a su país permanecerán en México hasta que se resuelva su trámite.

El canciller Marcelo Ebrard dijo que México solicitó a las autoridades estadounidenses mayor información sobre su propuesta de retorno de personas, y advirtió que dichas acciones deberán sujetarse al marco internacional y a la legislación de cada país.

«México no ha aceptado en ninguna condición, ni de jure ni de facto, el estatus de Tercer País Seguro para personas que ingresen a nuestro territorio buscando acceder al de los Estados Unidos de América», dijo el canciller durante la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Ebrard explicó que un acuerdo de Tercer País Seguro es un compromiso internacional con carácter vinculante suscrito por medio de un tratado bilateral, instrumento que México no ha aceptado ni aceptará. Al respecto dijo que las solicitudes de asilo se seguirán haciendo en Estados Unidos.

Señaló que en coordinación con la Secretaría de Gobernación, México privilegiará la protección más amplia de los derechos humanos de las personas migrantes que se encuentran en nuestro país, así como la ayuda humanitaria que requieren para salvaguardar su integridad personal o familiar.

Finalizó indicando que la política migratoria mexicana está cambiando «drásticamente», pues ante los atropellos y violaciones de las que eran víctimas los migrantes que transitan por nuestro país, el Presidente ha dado la instrucción de que sea de una «dimensión humana» de la que se regule toda la política migratoria mexicana.

 

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, habló sobre la implementación de la sección 235 B-12 de la ley de inmigración y nacionalidad de los Estados Unidos, en la que se señala que los inmigrantes que soliciten asilo a su país serán devueltos a México donde tendrán que esperar a concluir el tramite.

Ebrard enfatizó que a pesar de que varios medios afirmaran que México había firmado un acuerdo de Tercer País Seguro, «no es el caso». Dijo que se trata de una medida implementada por Estados Unidos conforme a su ley, por lo que «no se plantea la firma de un tratado o de un acuerdo donde México acepte ser tercer estado seguro».

Señaló que tan pronto fueron notificados por el gobierno estadounidense de su decisión, México emitió un primer posicionamiento basado en «razones humanitarias», pues explicó que México está en posición de definir si las personas que son devueltas son deportadas o son aceptas en territorio nacional.

«México no aceptaría ese tratado, se los hemos dicho (a Estados Unidos) muchas veces (…) Ni hemos firmado un tratado, ni lo vamos a hacer, ni vamos a hacer todo el procedimiento de asilo en México», enfatizó el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Pese a que México podría tomar la decisión de no aceptar a los migrantes devueltos por Estados Unidos, Ebrard dijo que «no es la posición de México deportar a esas personas», ya que dijo que si esa fuera la posición, ya se hubiera deportado a todas las personas que se encuentran en la frontera norte.

El canciller finalizó indicando que México no deportará a las personas que están buscando asilo en Estados Unidos, pues dijo que eso iría en contra de la tradición mexicana en favor del derecho al asilo, e iría en contra de los derechos humanos de los migrantes.

 

El Gobierno de Estados Unidos confirmó hoy que regresará a México a los inmigrantes que accedan al país irregularmente o sin los documentos necesarios por la frontera sur. El gobierno mexicano fijó su postura al respecto.

«Confrontaremos esta crisis de frente, defendiendo la ley y fortaleciendo nuestros compromisos humanitarios», aseguró la secretaria de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen.

Por su parte la cancillería mexicana informó que esta mañana el gobierno estadounidense les informó sobre su decisión de implementar la sección de su ley migratoria que le permitiría devolver a extranjeros, no mexicanos, a nuestro país para que aguarden el desarrollo  de su proceso migratorio en Estados Unidos.

«México reafirma su derecho soberano de admitir o rechazar el ingreso de extranjeros a su territorio, en ejercicio de su política migratoria», expresó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Al respecto informó que decidido tomar algunas acciones en beneficio de las personas migrantes, en particular a los menores de edad, estén acompañados o no:

  • Autorizará, por razones humanitarias y de manera temporal, el ingreso de ciertas personas extranjeras provenientes de Estados Unidos con base en la legislación mexicana vigente y los compromisos internacionales suscritos, como la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, su Protocolo, así como la Convención Contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, entre otros.
  • Permitir que las personas extranjeras soliciten su internación a territorio nacional por razones humanitarias en los lugares destinados al tránsito internacional de personas, permanezcan en territorio nacional bajo la condición de “estancia por razones humanitarias”.
  • Garantizará que las personas extranjeras gocen plenamente de los derechos y libertades reconocidos en la Constitución.

Pese que con dichas acciones México acepta que los migrantes permanezcan en territorio mexicano tal y como lo quería el gobierno estadounidense, la cancillería explicó que no se trata de un «esquema de Tercer País Seguro», pues dijo que dicho concepto obligaría a las personas migrantes en tránsito a solicitar asilo en México.

Aclaró que las decisiones tomadas están dirigidas a facilitar el seguimiento de las  solicitudes de asilo en los Estados Unidos, sin que eso implique obstáculo alguno para que cualquier persona extranjera pueda solicitar refugio en México.