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El canciller Marcelo Ebrard fue cuestionado esta mañana sobre la decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos de permitir al gobierno de Donald Trump negar el asilo. Se le preguntó si dicha decisión llevaría a que México se convierta en Tercer País Seguro.

«No, la posición de México va a ser la misma. Nada más para aclarar sobre ese tema, el tercer país seguro significa que todas las solicitudes de asilo se tramiten en México, eso significa, y eso implica un tratado», respondió Ebrard.

Reiteró que la posición del gobierno mexicano ha sido no aceptar dicho acuerdo, posición que comparte el Senado de la República, a quien la Secretaría de Relaciones Exteriores le consultó al respecto y manifestó su rechazo de aceptar algo así.

Indicó que dicha posición sobre no aceptar ser Tercer País Seguro ya se le ha hecho saber a Estados Unidos en las diferentes ocasiones en que se han reunido, además de que se les ha transmitido en el posicionamiento por escrito que se les entregó.

«México no lo va a aceptar (…) México no lo va a aceptar bajo ninguna circunstancia», insistió Marcelo Ebrard.

Sobre si tras la reunión de esta semana, hay alguna posibilidad de alguna amenaza o presión hacia nuestro país, el canciller dijo que no se fijó un plazo o amenaza arancelaria, pues destacó, es otro escenario el que hay en otro momento.

La prensa aprovechó para preguntar al titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores si en la reunión de ayer se habló sobre un posible encuentro entre el presidente López Obrador y su homólogo Donald Trump.

«Sí, se menciona siempre que se está en la mejor disposición para en algún momento dado tener un encuentro, pero no, no se habló de alguna fecha específica, ni tenemos una intención de corto plazo de llevar a cabo ese encuentro», respondió Ebrard.

El comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos, Mark Morgan, dijo este lunes que su país sigue discutiendo con México la posibilidad de un acuerdo de Tercer País Seguro para migrantes que buscan llegar a la frontera sur estadounidense.

El acuerdo, al que México se ha negado en repetidas oportunidades, supone que los solicitantes de asilo en Estados Unidos, que hayan pasado antes por otro país, deben pedirlo primero en esa nación, considerada «segura».

Morgan agregó que un acuerdo similar, firmado con Guatemala a fines de julio, aún no está finalizado y que la administración de Donald Trump también mantiene conversaciones con otros países en la región.

Al respecto, a través de sus redes sociales, el canciller Marcelo Ebrard reaccionó a las declaraciones del funcionario estadounidense.

Indicó que México no aceptará ser Tercer País Seguro, pues es un mandato del Presidente López Obrador, además de que hay un consenso con todas las fuerzas políticas en el Senado.

Recordemos que el viernes pasado, durante la mañanera del presidente, el canciller también consultado sobre si existía la posibilidad de que Estados Unidos insistiera en que México se convirtiera en Tercer País Seguro.

«Nosotros desde un principio les dijimos que eso es inaceptable para nuestro país, no lo vamos a hacer. El argumento nuestro fue:  Hay una estrategia propia mexicana que puede dar resultados y no estamos dispuestos a implementar ese Tercer País Seguro», respondió Ebrard.

En ese sentido dijo, México ha mostrado que tuvo la razón, pues resaltó que la estrategia mexicana está funcionando y que los números lo demostraban.

«Tienes una reducción en tres de más del 56 por ciento, evidentemente está funcionando, según cualquier estándar. No consideramos que el tercer país seguro sea aceptable para México y menos aún con los resultados que se tienen», enfatizó.

Esta mañana, durante la conferencia de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el canciller Marcerlo Ebrard fue consultado sobre si existe la posibilidad de que se ponga sobre la mesa de negociación con Estados Unidos que México se convierta en Tercer País Seguro.

Indicó que en efecto, la delegación estadounidense puso sobre la mesa en las reuniones de junio pasado que se firmase un acuerdo entre México y Estados Unidos de Tercer País Seguro, que en esencia lo que implicaría es que en México se procesen las solicitudes de asilo de cuanta persona llegue a su país por la frontera sur.

«Nosotros desde un principio les dijimos que eso es inaceptable para nuestro país, no lo vamos a hacer. El argumento nuestro fue:  Hay una estrategia propia mexicana que puede dar resultados y no estamos dispuestos a implementar ese Tercer País Seguro», respondió Ebrard.

En ese sentido dijo, México ha mostrado que tuvo la razón, pues dijo que la estrategia mexicana está funcionando y que los números lo demostraban. Indicó que los números se verifican diariamente entre ambas partes (México y Estados Unidos), por lo que descartó que las autoridades del país vecino pueda desestimar las cifras.

«Tienes una reducción en tres de más del 56 por ciento, evidentemente está funcionando, según cualquier estándar. No consideramos que el tercer país seguro sea aceptable para México y menos aún con los resultados que se tienen», enfatizó.

El canciller dijo que al consultar con el Senado de la República, a quienes les planteó una diplomacia de unidad nacional en dicho tema, le fue informado que la posición de todos los grupos parlamentarios que están representados en el Senado es que por ningún motivo aceptarían un tratado de Tercer País Seguro.

Y es que recordó que dicho acuerdo, al ser un tratado oficial, tendría que ser aprobado por el Senado.

Finalizó indicando que desconoce si el próximo martes que visitará La Casa Blanca se encuentre con dicho planteamiento. «Desconozco si sea uno de sus objetivos en esa reunión plantearlo, pero la respuesta nuestra ellos ya la conocen».

Estados Unidos impulsará negociaciones para alcanzar más acuerdos migratorios con El Salvador, Costa Rica, Honduras y Panamá, en línea con el que se firmó la semana pasada con Guatemala, con la intención de frenar la migración irregular desde Centroamérica.

El secretario interino de Seguridad Nacional estadounidense, Kevin McAleenan, quien visita Guatemala para dar seguimiento al pacto de tercer país seguro, dijo a periodistas que con más convenios «similares» se detendría la trata de personas y la migración irregular hacia su país.

«Ahora estamos tratando de conversar con Honduras y El Salvador para tener arreglos similares a los de Guatemala. El presidente Trump también invitó a Costa Rica y Panamá porque esto lo vemos como una responsabilidad regional», declaró McAleenan.

Recordemos que el viernes pasado, Guatemala firmó en Washington un acuerdo que, según La Casa Blanca, lo convierte en «tercer país seguro». Bajo el convenio, quienes aspiran a pedir asilo en Estados Unidos y pasen antes por este país centroamericano, deberán hacer allí su solicitud.

McAleenan insistió en que el fenómeno migratorio es «una responsabilidad regional» y por ello Washington firmó también «un acuerdo importante con México para abordar temas de seguridad para atacar los contrabandistas» de personas.

Aseguró que con los convenios, los centroamericanos podrán optar a visas agrícolas temporales.

El funcionario señaló que lo que se busca es trabajar con la región, para dar más acceso a empleo legal en los Estados Unidos. Comentó que Guatemala es un país «crucial» para atacar el tráfico de personas debido a su posición geográfica.

Y es que Estados Unidos detuvo un récord de 144,000 inmigrantes indocumentados en la frontera con nuestro país en mayo pasado. En junio la cifra se ubicó en 104.000. La mayoría son familias del llamado Triángulo Norte de Centroamérica: Guatemala, Honduras y El Salvador, que huyen de las condiciones de pobreza y violencia en sus países.

McAleenan enfatizó que su país no dará asilo a personas que hayan migrado por cuestiones económicas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que está considerando aplicar una «prohibición», aranceles y comisiones a las remesas, a Guatemala, esto luego de que decidió que no avanzaría con un acuerdo para designarla tercer país seguro.

«Guatemala … ha decidido romper el acuerdo que tenía con nosotros de suscribir como un necesario acuerdo de tercer país seguro. Estábamos listos para avanzar», dijo Trump en su cuenta de Twitter.

«Ahora estamos analizando la ‘PROHIBICIÓN’, aranceles, comisiones a remesas, o todas ellas. Guatemala no ha sido buena», recriminó Trump.

Y es que ser un tercer país seguro supone que una nación de paso para los solicitantes de asilo en Estados Unidos los albergue mientras se realiza el proceso.

Trump ha hecho de las restricciones a la inmigración un punto clave de su mandato y de su campaña por la reelección.

El republicano ha instado a Guatemala, México y otros países de la región a actuar como zonas intermedias y acoger a los solicitantes de asilo que, de otra manera, ingresarían a Estados Unidos.

El gobierno de Guatemala tenía previsto sostener una cumbre con Trump en la cual el presidente Jimmy Morales firmaría el acuerdo de tercer país seguro, pero la corte constitucional del país bloqueó la idea del mandatario de hacer la declaración.

México, en voz del canciller Marcelo Ebrard, también ha dicho que nuestro país no cederá a la petición de Estados Unidos de firmar una acuerdo de tercer país seguro.

Durante su intervención en la conferencia matutina del Presidente de la República, el canciller Marcelo Ebrard insistió en que México se mantiene firme en su rechazo a convertirse en tercer país seguro, tal como lo sugiriera el gobierno de Estados Unidos.

Explicó que Estados Unidos ya tiene vigente dicha medida (tercer país seguro) con Canadá, y el cual consiste en que las personas que buscan asilo en Estados Unidos, los que desean que llegan por el norte o a Canadá, hacen todo su trámite en Canadá, y no en Estados Unidos.

En ese sentido, el gobierno canadiense se compromete y se corresponsabiliza de apoyar al norteamericano en esa tarea, dijo Ebrard.

Al respecto, reiteró que México ha dicho ya en varios momentos, desde el periodo de transición del gobierno federal, que no aceptaría dicha medida.

Recordó que tanto en las conversaciones que se mantuvieron en Washington cuando se alcanzó el acuerdo migratorio, como en la reunión que tuvo ayer con el secretario de Estado de los Estados Unidos, México va a aplicar sus políticas, lo que dice la Constitución, sobre que una persona que ingresa y no registra o no presenta sus documentos, debe ser retornada o bien ofrecerle la condición de refugio.

En ese sentido dijo, no se tocó durante la reunión con Pompeo la idea del tercer país seguro pues no es parte de la agenda que contemple nuestro país.

«México logró sus objetivos. Hay una caída importante en el flujo, como se había dicho desde junio y por lo tanto no hay ningún, no hubo discusión sobre el tercer país seguro que, insisto, es una propuesta que estuvo en la mesa en aquellos días de situación muy difícil, pero que nosotros no admitimos. Y seguimos en lo mismo, o sea, no ha habido cambio», enfatizó AMLO.

Sobre el flujo migratorio, Ebrard indicó que de los tres países que más migrantes llegan a nuestro país, Honduras es el país que está enviando más personas a México y por ende a los Estados Unidos.

Al ser consultado si en la próxima reunión que sostenga con autoridades estadounidenses seguirán insistiendo en la idea del tercer país seguro, el canciller dijo que no podría anticipar cuál será la postura de Estados Unidos, aunque dijo, la posición mexicana está muy clara y seguirá siendo la misma.

«Nosotros no vamos a variar esa postura; es decir, nosotros no estamos de acuerdo y no hemos admitido hacer negociaciones sobre eso, porque no estamos de acuerdo y creo que el consenso en México, no veo que nadie vaya a estar de acuerdo.

Confió en que en los próximos 45 días el tema migratorio sea cada vez menos importante para México y Estados Unidos debido a su gravedad, y permita que otros temas que interesan a nuestro país sean cada vez más importantes en la agenda bilateral.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hizo un llamado a las autoridades de nuestro país para que, mediante las instancias diplomáticas correspondientes, se presenten las acciones oportunas para velar por el pleno respeto de los derechos humanos de los migración ante las enmiendas concernientes a los procedimientos de asilo en los Estados Unidos.

La CNDH indicó que las acciones que debe ejercer nuestro país tienen que tener como fin que el asilo y refugio sean una prerrogativa a la que pueda acceder cualquier persona, haciendo vigente el principio de no devolución.

«Este Organismo Constitucional Autónomo advierte que enviar a quien solicita asilo o refugio a un tercer país, sin que se realice previamente una evaluación individualizada sobre los riesgos de persecución en dicha nación, vulneraría el ‘Principio de No Devolución’; además, podría enfrentar persecución de devolverle a su país de origen, como lo ha señalado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el Caso ‘John Doe y otros c. Canadá'», señaló la Comisión.

Subrayó que con las medidas anunciadas por el gobierno de Estados Unidos, se afectaría principalmente a los cientos de niñas, niños y adolescentes solicitantes de asilo quienes, según lo señalado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no se les puede rechazar en la frontera sin un análisis adecuado o individualizado de sus peticiones con las debidas garantías, y se les debe escuchar para resolver de acuerdo con su mejor interés.

Y aunque reconocieron que el gobierno mexicano ha expresado que no coincide con las medidas de EUA, señalaron que lo cierto es que en la práctica nuestro país se convertiría en un tercer país seguro, ya que la gran mayoría de las personas extranjeras que ingresan de forma irregular a la Unión Americana transitan por territorio nacional.

Advirtió que ante esta situación, el sistema de protección internacional que tiene México, por conducto de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), podría verse colapsado.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que la reunión entre el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo y el canciller Marcelo Ebrard, se llevó a cabo de manera cordial y derivó en resultados positivos para ambos países.

Destacó que con dicha reunión, concluyó la visita de Pompeo a México; sobre lo hablado por los funcionarios, dijo que se discutieron los principales asuntos de la relación bilateral.

Según lo informado, en materia migratoria, el secretario Pompeo reconoció los significativos avances de los operativos mexicanos, en cumplimiento con el acuerdo entre ambos países alcanzado el 7 de junio en Washington.

El secretario Ebrard puntualizó que, en virtud de dichos avances, no consideraron necesario iniciar ningún tipo de negociación con respecto a un eventual acuerdo de Tercer País Seguro entre México y Estados Unidos. Asimismo, el canciller precisó que la estrategia migratoria para garantizar flujos ordenados, seguros y regulares continuará durante los próximos 45 días.

El secretario Ebrard subrayó la preocupación del Gobierno de México con respecto a los aranceles impuestos al tomate mexicano puesto que estas medidas afectan negativamente a más de un millón de empleos en México.

Por otra parte, se planteó la conformación de un grupo binacional para recuperar los bienes y activos vinculados con Joaquín «El Chapo» Guzmán.

Adicional, se solicitó que el Gobierno de Estados Unidos despliegue un operativo, en conjunto con el Gobierno de México, para frenar el tráfico ilegal de armas que entran a nuestro país en San Diego-Tijuana, El Paso-Ciudad Juárez, Laredo-Nuevo Laredo, McAllen-Reynosa y Brownsville-Matamoros, cinco puntos estratégicas para frenar este tipo de trasiego vinculado a los índices de inseguridad en México.

Por último, Ebrard solicitó al secretario Pompeo la reinstalación del Programa de Repatriación (PRIM) que brindaba apoyo a los ciudadanos mexicanos repatriados de Estados Unidos y que fue suspendido en 2018.

La embajadora de México en Washington, Martha Bárcena, afirmó que México le ha dicho a Estados Unidos, «una y otra vez», que no está listo para firmar un acuerdo que obligue a los solicitantes de asilo en el país del norte a dirigirse a su territorio para buscar un refugio seguro.

«Una y otra vez hemos dicho que no estamos listos para firmar ningún acuerdo de tercer país seguro», dijo Martha Bárcena, tras calificar como «unilateral» una reciente política estadounidense dirigida a impedir que casi todos los migrantes puedan optar por asilo.

En un evento en Washington, la funcionaria mexicana llamó al país vecino a acelerar su procesamiento de solicitudes de asilo, pues les dijo, no pueden dejar a la gente esperando en México» por tantos años, hasta tres.

Y es que a principios de junio, Estados Unidos y México acordaron reducir el flujo de migrantes que escapan de la pobreza y violencia en Centroamérica y, atravesando México, llegan al norte en busca de un mejor futuro.

Como parte del acuerdo, ambos se comprometieron a revisar las medidas en 45 días, que se cumplen este próximo lunes. De no haber cambios, México dijo que analizaría cambios legales para ser un «tercer país seguro»; es decir, albergar a quienes soliciten asilo en Estados Unidos y que hayan pasado por su territorio.

A diferencia de lo que han informado las autoridades, el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, advirtió que la nueva medida ordenada por el presidente estadounidense para negar asilo a los migrantes centroamericanos, configura a México como tercer país seguro.

El diputado presidente subrayó que ante la medida del gobierno estadounidense, el gobierno de México debe responder de manera firme, ya que la SRE aseguró a los legisladores que no aceptaría el principio de tercer país seguro.

“Hoy, el señor Trump expidió una ley que prohíbe el asilo en los Estados Unidos a personas que hayan ingresado (por México). Eso significa tercer país seguro, y eso sí pido que responda la SRE”, enfatizó el legislador.

Hizo un llamado a realizar una negociación bilateral, en la cual México debe hacer valer los acuerdos internacionales y los bilaterales.

Sobre lo que sucede en el país vecino, el presidente Donald Trump respondió a las acusaciones que han hecho en contra de su administración por las condiciones en los centros de detención de migrantes. Como ha solido hacer, Trump aventó la bolita y dijo que fue la administración de su antecesor la que construyó las jaulas que tanto se han criticado.

«¡La administración de Obama construyó las jaulas, no la administración de Trump!», señaló el mandatario estadounidense. Al respecto, aprovechó para pedir a los demócratas darles sus votos para «cambiar las malas leyes» que tiene su país.

De igual forma, este lunes, las cuatro legisladoras que fueron atacadas por el presidente Donald Trump con comentarios xenófobos afirmaron que el mandatario promueve una «agenda nacionalista blanca» y prometieron que sus voces no serán silenciadas.

«No nos callarán», afirmó la congresista afroestadounidense por Massachusetts, Ayanna Pressley, en rueda de prensa junto a Alexandria Ocasio-Cortez, representante de Nueva York, de origen portorriqueño, Ilhan Omar, de Minnesota, estadounidense nacida en Somalia, y Rashida Tlaib de Michigan, de ascendencia palestina.

Este lunes, el gobierno estadounidense dio a conocer que pretende concretar cambios para no aceptar más solicitudes de asilo de migrantes centroamericanos que lleguen a su frontera sur.

Según la nueva norma publicada en el Registro Federal, los solicitantes que pasan primero por otro país y les es concedido el asilo, no podrán pedir asilo en la frontera sur estadounidense; incluso aplicará cuando se trate de niños que hayan cruzado la frontera solos.

En la norma, que en principio entraría en vigor mañana, se consideran algunas excepciones: si alguien ha sido objeto de trata; si el país que atravesó el migrante no firmó uno de los tratados internacionales importantes que rigen la gestión de los refugiados, o si un solicitante de asilo buscó protección en un país, pero se le negó.

Al respecto, el gobierno de México emitió un posicionamiento e informó que dicha medida es tomada en el ámbito de la jurisdicción de Estados Unidos, y aunque no están de acuerdo, será respetada toda vez que no afectará a ciudadanos mexicanos.

Indicó que nuestro país mantendrá su política de asilo y refugio como señala la Constitución, la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, así como los instrumentos internacionales de los que México es parte.

“México no coincide con medidas que limiten el acceso al asilo y refugio a aquellas personas que temen por su vida o seguridad en su país de origen por motivos de persecución”, enfatizó el gobierno a través de la cancillería.

En conferencia de prensa, el canciller Marcelo Ebrard indicó que el gobierno se mantendrá atento a las implicaciones que dicha decisión del gobierno estadounidense podría conllevar para los solicitantes de asilo de otros países que ingresen al país.

Enfatizó que se prestará especial atención a que se respete el principio de no devolución reconocido por el Derecho Internacional vigente.

El titular de la SRE rechazó que lo anunciado por el gobierno de Estados Unidos implique que nuestro país se convierta en tercer país seguro, pues enfatizaron que en caso de que el país vecino niegue asilo a una persona, será deportado a su país de origen.

Todo parece indicar que dentro de su propio partido, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha encontrado oposición a su política migratoria.

El presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, afirmó que el acuerdo alcanzado con el gobierno de Donald Trump convirtió a la Guardia Nacional en el muro militar para detener a los migrantes.

«Nos quieren convertir en un país enjaulado», dijo el legislador, enfatizando que México la Guardia Nacional se creó para combatir la inseguridad, no para detener a los migrantes.

Muñoz Ledo dijo que México no puede ser un tercer país seguro tal como lo quiere Estados Unidos.

Durante el mensaje que ofreció en el arco del foro «Las Tres Dimensiones del Desarrollo, una oportunidad para legislar con futuro para México», el morenista acusó que se le hayan quitado funciones a la Secretaría de Gobernación, quien es la encargada del tema de la migración.

Señaló que ahora el Congreso tendrá que definir si es Gobernación quien debe atender el tema, o la cancillería como ha quedado de manifiesto los últimos días.

Muñoz Ledo reconoció que las declaraciones del presidente Donald Trump siguen siendo una amenaza, pues al decir que el acuerdo alcanzado tiene otros puntos o acuerdos paralelos y que se van a ir revelando cuando sea necesario, representa una «amenaza adicional» para nuestro país.

Al respecto, el diputado presentó ante la Comisión Permanente una iniciativa de reforma constitucional, para establecer a la migración como un derecho humano que tiene toda persona y precisar los alcances del asilo y refugio.

“Toda persona tiene el derecho humano a migrar, entrar en la República y salir de ella voluntaria y dignamente; transitar por su territorio y mudar de residencia independientemente de su condición migratoria”, subrayó Muñoz Ledo.

Apuntó que la migración es un “derecho de gentes”, por lo que las autoridades deberán atender el cumplimiento del mismo, en los términos de la ley.

Sostuvo que su propuesta modifica el artículo 11, el cual estipula la obligación del Estado de no criminalizar la migración irregular y procurar las condiciones económicas y sociales para que sus habitantes permanezcan en territorio nacional.

Desde la cancillería, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, ofreció una conferencia de prensa en la que ofreció detalles sobre lo conversado y negociado con el gobierno de Estados Unidos la semana pasada.

Ebrard resaltó que es «inusual» dar a conocer un informe pormenorizado sobre lo que discute en un acuerdo de esta naturaleza, pero dijo, esta vez se hace pues el gobierno federal tiene la convicción de que haya total transparencia.

El funcionario mexicano indicó que al llegar a la reunión que sostuvieron el miércoles 5 de junio, se argumentó ante la delegación estadounidense, que estuvo encabezada por el vicepresidente Mike Pence, lo siguiente:

  • México ha implementado diversas acciones para responder al flujo irregular de personas, aunque reconoció que había más que hacer.
  • Las acciones que México ha llevado a cabo han dado buenos resultados para ordenar el transito de migrantes.
  • Se está persiguiendo a las redes de traficantes de personas.
  • Despliegue gradual de 6 mil elementos de la Guardia Nacional en la frontera sur.
  • Modernización de puntos fronterizos en la frontera sur, reforzamiento de puntos de control e intercambio de información con EUA.
  • Solicitar a EUA que acelere la resolución de las solicitudes de asilo que recibe.
  • Manifestar la confianza de que las acciones descritas ayudarán a que el flujo migratorio disminuya.
  • Aumento sustancial en el número de solicitudes de asilo en nuestro país.

Por su parte, el vicepresidente Mike Pence, insistió en que su país quería que se suscribiera un acuerdo de tercer país seguro, pues dijo que eso podría disminuir el numero de migrantes que llegan a su país. Mike Pence, secretario de Estado, les reconfirmó que el presidente Donald Trump estaba interesado en encontrar una respuesta al tema migratorio, por lo que estaba convencido de que la imposición de aranceles podría obligar a resolver el problema.

El canciller reconoció que la delegación mexicana planteó que la respuesta al fenómeno migratorio debe ser regional, pues los países de la región deben de intervenir para ayudar a encontrar una solución, por lo que más que una cuerdo de tercer país seguro, se debían explorar otras opciones tales como un sistema de gestión migratoria regional.

Ebrard señaló que durante las reuniones posteriores, Estados Unidos siguió insistiendo en la firma de un acuerdo de tercer país seguro, a lo que México reiteró que no compartía dicha visión, además de que era algo que no podían firmar en ese momento, pues desconocían su contenido, aunado a que tendría que ser el Senado quien lo autorizara.

Para el viernes 07 de junio, se detalló que la posición de EUA seguía siendo la misma, firmar acuerdo de tercer país seguro, además de que ampliar la sección 235 en todos los puntos fronterizos entre ambos países.

Por la tarde, explicó el colaborador de AMLO, se integró un borrador de los acuerdos alcanzados, que incluían las tres propuestas de México (despliegue de la Guardia Nacional; instrumentación de la sección 235; detonar el desarrollo de Centroamérica), además de una sección que hablara sobre posibles medidas en caso de que lo propuesto no diera los resultados esperados.

De ahí, los abogados de ambos países acordaron los plazos en que se podrían alcanzar los resultados deseados. Dicho borrador fue presentado al presidente Donald Trump.

Confirmó que la tarde del viernes, conversó con el presidente Donald Trump, con quien habló sobre el acuerdo que se discutía, lo que permitió que se concretara lo expuesto en Washington por ambas delegaciones.

Ebrard dijo lo que se logró fue un «plazo de 45 días» para demostrar que lo propuesta daría resultados o bien, para que se prepararan mejor ante una nueva ronda de negociaciones, en las que dijo, saben que se discutirá la opción del tercer país seguro o alguna política parecida.

El canciller concluyó su exposición para afirmar que lo que se obtuvo fue un resulta positivo, especialmente la no imposición de los aranceles, además de que se pudo transmitir al gobierno de Estados Unidos la visión que tiene México para combatir el fenómeno migratorio.