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El Pleno del Senado de la República avaló esta tarde el Tratado comercial México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), que reemplaza al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Con 114 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones se logró la aprobación del acuerdo comercial, que según se señala el dictamen, es un nuevo acuerdo de alto estándar del siglo XXI.

Llamó la atención que tres de los cuatro legisladores que votaron en contra del dictamen, así como una de las abstenciones, fueron de la bancada de Morena.

Los Senadores indicaron que con el T-MEC se fortalece la competitividad de México como plataforma de producción y exportación, además de que promueve una mayor participación de más industrias y empresas del país en las cadenas globales de valor y fortalece la proveeduría regional.

Resaltaron que uno de los principales logros del T-MEC es mantener el libre comercio para todos los bienes originarios de la región, por lo que las exportaciones mexicanas de este tipo seguirán gozando del acceso preferencial y continuarán exentas del pago de arancel en los mercados estadounidense y canadiense.

Tras haber sido recibido por la Mesa Directiva por parte del gobierno federal, el proyecto se remitió a las Comisiones Unidas para su respectivo análisis y eventual ratificación. Participaron la de Relaciones Exteriores, Puntos Constitucionales, Economía y Relaciones Exteriores América del Norte.

Dicha ratificación sucedió el pasado viernes, luego de que el canciller Marcelo Ebrard y la secretaria de Economía, Graciela Márquez, comparecieran ante la Comisión Permanente y respondieran a los cuestionamientos de los legisladores sobre el acuerdo que se alcanzó con el gobierno de Estados Unidos en materia migratoria.

Ayer, en el primer día de trabajos del Segundo Periodo Extraordinario de Sesiones, el Pleno del Senado de la República dio primera lectura al dictamen, para hoy ser llevado de nueva cuenta al Pleno y ser votado.

¿Por qué nos debe importar en México la conclusión de la investigación especial de Robert Muller sobre Donald Trump? Dos años de investigaciones; 55 de ellas a Donald Trump; 34 acusados y/o tras las rejas, el reporte se lo entregó el viernes pasado Muller al procurador William Barr. Su contenido no se ha hecho público salvo un resumen de parte de la Procuraduría.

La conclusión es que no hubo colusión con los rusos, pero deja abierta la posibilidad de que Trump haya querido obstruir las investigaciones y, por ende, la justicia. Sin embargo, el procurador William Barr llegó a su propia conclusión y la hizo pública: tampoco hubo obstrucción de justicia de parte del presidente Trump.

Así, Trump acaba de tener sus mejores días. Y esa felicidad de Trump es inversamente proporcional al enojo de los demócratas con el cierre del informe Muller. Enojo porque esperaban que Muller daría una conclusión más definida: sí o no hubo colusión; sí o no hubo obstrucción de la justicia. Pero el que la segunda parte de lo investigado fuese inconcluso ha molestado a los demócratas que argumentan que la vaguedad fue así porque Muller nunca entrevistó a Trump cara a cara, solamente vía un cuestionario por escrito.

El encono entre Trump y los demócratas va a estar más exacerbado que antes. Y es por ello que se antoja muy complicado que los demócratas, con su mayoría en la Cámara de Representantes, le quieran dar un triunfo más a Trump.

Aquí es en donde entra en escena México.

Aprobarle a Trump el T-MEC en la Cámara de Diputados, se vuelve más improbable. Por eso nos importa en México la conclusión de Muller. La felicidad de hoy de Trump bien puede convertirse en desesperación en unos meses si los demócratas no aprueban el T-MEC.

Algunos dirán que si no se aprueba el T-MEC, seguiremos en un acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá vía el TLCAN original. Pero hay que tomar en cuenta que Trump, para arrinconar a los demócratas, tiene la herramienta de aplicar el artículo 2205 del tratado, que implica el anuncio de la salida de Estados Unidos del TLCAN original. El anuncio implicaría que seis meses después se daría la salida. Así, Trump piensa que los demócratas tendrán que optar por aprobarle el T-MEC o quedarse sin acuerdo comercial con México.

En los círculos encargados de la renegociación del TLCAN, tanto en México como en Estados Unidos, han tomado en consideración esta posibilidad de que Trump, con su carácter impredecible, decida recurrir al artículo 2205 del tratado para presionar a los demócratas.

Por un lado, me han confirmado que despachos legales estadounidenses, contratados tanto por México como por empresarios del país vecino, están listos para demandar a Trump si decidiera aplicar el 2205.

Esto no hace más que volver aún más atractiva la herramienta del 2205 para un Donald Trump que sabemos se echa más hacia adelante entre mayor conflicto vea venir.

Para complicarle más el escenario a México, el TLCAN renegociado incluyó un Anexo 23A que obliga a México a una reforma laboral antes de que el T-MEC sea ratificado. Esta reforma laboral no se está discutiendo siquiera actualmente, ante una Cámara de Diputados que está distraída con la reforma educativa, entre otras prioridades.

 

Columna completa en El Universal

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este miércoles en que México está pagando, indirectamente, el muro fronterizo que prometió desde su campaña.

Fue a través de sus redes sociales que Trump dijo: «¡México está pagando (indirectamente) el muro a través del nuevo T-MEC, el remplazo del TLCAN!», idea que ya había expresado con anterioridad, y que diversas figuras de la política de su país rechazaron.

Trump dijo que su país está recibiendo «mucho más dinero» gracias a la actualización del acuerdo comercial.

El republicano reiteró que ante «los peligros tremendos en la frontera, como un ingreso a gran escala de delincuentes y drogas», serán las Fuerzas Armadas estadounidenses quienes construirán el muro, esto pese a que el propio Pentágono rechazó que esté dentro de sus planes tal proyecto.

En otros temas, el presidente utilizó sus redes sociales para afirmar que su «única razón» para permanecer en Siria era la derrota del grupo terrorista Estado Islámico (EI), un objetivo que su Gobierno considera cumplido después de haber arrebatado a los yihadistas casi todo el territorio que ocuparon en 2014.

«Hemos derrotado al EI en Siria, la única razón para estar allí durante la presidencia de Trump», dijo el mandatario. Su mensaje llegó luego de que medios locales reportaran que el presidente había decidido retirar inmediatamente de Siria a los 2,000 soldados que permanecían en el territorio.

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que dará aviso formal al Congreso en el “futuro cercano” de que terminará con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), dándole seis meses a los legisladores para aprobar el nuevo pacto comercial firmado el viernes en Argentina.

«Estaré terminando formalmente con el TLCAN pronto”, dijo Trump a periodistas a bordo del Air Force One de regreso a su país desde Argentina, en donde participó en la Cumbre del G20.

“Para que entiendan, cuando hago eso, si por alguna razón no logramos hacer un acuerdo debido al Congreso, entonces el Congreso tendrá la opción de: un nuevo acuerdo o de volver a las reglas comerciales de antes de 1994, cuando el TLCAN entró en vigor», señaló el mandatario.

Trump; el primer ministro canadiense, Justin Trudeau; y el todavía presidente de México, Enrique Peña Nieto, firmaron un nuevo acuerdo comercial el viernes conocido como el Tratado Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC), con el cual se busca reemplazar al TLCAN.

El expresidente, Ernesto Zedillo, ofreció un consejo al gobernador del Banco Central de China, Yi Gang, con respecto a la creciente disputa comercial con Estados Unidos: siga el ejemplo de México y Canadá y no ceda ante las demandas de la primera economía del mundo.

«México y Canadá dejaron en claro que preferían no tener un TLCAN en lugar del acuerdo que quería Estados Unidos», dijo Zedillo durante una sesión de preguntas y respuestas en un seminario bancario en Bali, Indonesia. «Al final, México y Canadá se salieron con la suya en cada tema para los que habían marcado una línea roja», dijo. «Así que espero que China no ceda».

Zedillo asumió el cargo de presidente poco después de la adopción del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, y guió a México a través de la llamada Crisis del Tequila. Según el pacto comercial original, la producción industrial y las exportaciones de México aumentaron, aunque no redujeron la tasa de pobreza.

El acuerdo negociado recientemente entre Estados Unidos, México y Canadá no es tan bueno como el TLCAN «pero no es un desastre», gracias en gran medida al sector privado de Estados Unidos, dijo Zedillo, quien fue miembro de la audiencia y se dirigió a Yi en el panel. El evento se llevó a cabo al margen de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial en Bali esta semana.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, aseguró que el gobierno de México buscará quedar exento de la salvaguarda anunciada por Canadá esta semana a productos de acero.

Guajardo dijo que la afectación sobre las exportaciones mexicanas de acero por la salvaguarda es de alrededor de 200 millones de dólares y que la salida para resolver el tema no es tomar medidas recíprocas.

Anteriormente la dependencia señaló que revisaría cuidadosamente las medidas impuestas, ya que podrían resultar violatorias a los compromisos internacionales de Canadá incluidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), además de dijo ponen en riesgo la competitividad e integración comercial de la industria regional.

«México lamenta también, que estas medidas sean tomadas cuando ambos países han logrado avanzar en las negociaciones comerciales que promoverán una mayor integración regional», dijo la tarde de ayer a través de un comunicado.

 

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, lanzó a través de sus redes sociales una encuesta para encontrar el nombre que debe tener el nuevo tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.

«¿Qué nombre debe tener el Tratado de México con EU y Canadá? Como ha sucedido en el caso del uso de NAFTA (en inglés) y TLCAN (en español), el nuevo tratado debe tener un nombre en nuestro idioma. Invitamos a los ciudadanos a participar en la siguiente encuesta», escribió el tabasqueño en sus redes sociales.

Cabe señalar que luego de que se logró un acuerdo entre los tres países en el marco de la renovación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se ha dado la discusión sobre el nuevo nombre que debe llevar este tratado comercial.

AMLO señaló que Jesús Seade, quien fue su negociador en la renegociación del TLCAN, le envió un mensaje, donde afirmaba que es necesario buscarle un nombre al tratado porque las siglas USMCA (en inglés) no son adecuadas.

«El nombre que Donald Trump le dio al tratado (USMCA) está estableciéndose en México a falta de un nombre propio. Esto convendría corregirlo (1) porque ese nombre, así como algunas traducciones que se han hecho llevan la «A» de «Acuerdo», mientras que el instrumento sería en México un Tratado y no Acuerdo y, sobre todo, (2) porque USMCA es el acrónimo del nombre en inglés. Adoptemos un nombre en nuestra lengua», se lee en la publicación hecha por López Obrador.

El tabasqueño decidió consultar a sus seguidores en redes sociales sobre las opciones: TEUMECA o T-MEC como posibles nombres para el nuevo tratado.

El TLCAN tenía más ventajas que el nuevo pacto USMCA, según un editorial publicado por el diario The Wall Street Journal y dos académicos que escribieron para The New York Times.

Aunque se evitó “un desastre” derivado de las amenazas proteccionistas del presidente estadounidense, Donald Trump, en relación a sus socios comerciales, el nuevo acuerdo “es peor para el comercio y el crecimiento económico que el estatus quo”, afirmó The Wall Street Journal.

El periódico manifestó que son positivos el mayor acceso para los agricultores de Estados Unidos al mercado de lácteos de Canadá, mantener algunos de los mecanismos de resolución de disputas, y añadir capítulos sobre comercio digital, servicios financieros y propiedad intelectual.

Además, celebró que el acuerdo prohíbe discriminar cultivos modificados genéticamente, que reforzara la protección de datos para medicamentos biológicos, y que la cláusula de expiración se fijara en 16 años en vez de solo cinco años, como proponía Estados Unidos.

Sin embargo, The Wall Street Journal criticó la eliminación de protecciones contra comportamiento abusivo de un gobierno para la mayoría de inversionistas extranjeros, salvo en las industrias del petróleo y gas, electricidad, telecomunicaciones, transporte y obras públicas.

Lamentó, además, que las nuevas reglas del mercado automotriz agreguen costos y complejidad al sector, lo que provocará que el producto final sea menos competitivo en todo el mundo.

Por otra parte, dos académicos, uno de la Universidad de Harvard y otro de Cornell, aseguraron en un artículo publicado en el Times, titulado “Peor que el TLCAN”, que el nuevo acuerdo socava la certidumbre de inversionistas y hace que sean más probables las disputas entre Estados Unidos y México, porque aunque el USMCA moderniza áreas como comercio electrónico y propiedad intelectual, al final resta certeza a las reglas para facilitar intercambios comerciales.

Tras el anuncio que se realizó la noche de ayer, en el que se informaba sobre la incorporación de Canadá al acuerdo comercial con México y Estados Unidos, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) felicitó al equipo negociador mexicano, con quien dijo desde el Cuarto de Junto se mantuvo cerca y trabajó de manera intensa.

Señaló que si bien aún falta la aprobación del texto por el siguiente Congreso estadunidense en el 2019, así como la aprobación por el nuevo Congreso mexicano y el de Canadá durante un año de elecciones federales, confiaron en que los acuerdos alcanzados traerán un gran beneficio para la economía regional, particularmente para el mercado mexicano.

“Para COPARMEX los avances obtenidos con esta negociación son contundentes para la integración regional de América del Norte y el libre comercio”, indicó a través de un comunicado.

La Confederación resaltó los que a su punto de vista son los avances más significativos que se tendrán con el nuevo acuerdo comercial: preservar el mecanismo de controversia Estado-Estado, capítulo 20, que permanece inalterado con respecto al TLCAN original. El capítulo 11, donde se preservan todos los esquemas de solución de controversias en los sectores más importantes para las inversiones que recibe México dentro de los flujos internacionales, y la conservación del capítulo 19, a pesar de que el gobierno de Estados Unidos buscaba eliminarlo por completo.

Resaltó también que se logró eliminar la llamada cláusula de extinción, y sustituirla por un mecanismo de revisión de impacto sexenal, con un desfase respecto a periodos presidenciales en cualquiera de los países involucrados, y que incluya una renovación del Tratado cada 16 años.

En uno de los temas que más preocupaban al gobierno electo, la Coparmex señaló que en materia energética, se mantuvo la soberanía del sector energético y la propiedad de los mexicanos de los recursos de este mismo sector.

Enfatizó la inclusión de un capítulo sobre pequeñas, medianas y microempresas, mecanismos de cooperación, mecanismos de intercambio de mejores prácticas, mecanismos para desarrollar incubadoras y aceleradoras de emprendedores y de PyMES. Otro de los avance del nuevo acuerdo fue la inclusión de temas de naturaleza progresista, como lo es un capítulo laboral y otro ambiental.

Desatacó la inclusión de un capítulo Anticorrupción, que rebasa los estándares alcanzados en el Tratado del Pacífico y que es uno de los más ambiciosos que se tienen en cualquier convenio internacional.

La “Coparmex reconoce el trabajo y experiencia del equipo negociador mexicano para llevar a buen puerto las propuestas, exigencias y preocupaciones frente al reto que implica contar con un Tratado Comercial de cara al desarrollo y los nuevos retos económicos para nuestro país”, remató la Confederación.

Este lunes, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, afirmó que su país hizo algunas concesiones difíciles para alcanzar un acuerdo para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Un trato alcanzado a última hora del domingo comprometió a Canadá, México y Estados Unidos en un pacto trilateral que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificó como «el acuerdo comercial más importante que hemos hecho hasta ahora».

«Tuvimos que hacer concesiones y algunas fueron más difíciles que otras», dijo Trudeau en una conferencia de prensa en Ottawa.

«Nunca creímos que sería fácil, y no lo fue, pero hoy es un buen día para Canadá», dijo el premier.

Tras el nuevo acuerdo, el dólar canadiense se fortalecía este lunes a un máximo de cuatro meses.

A última hora del domingo, Estados Unidos y Canadá acordaron la actualización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en un pacto en el que ambas partes cedieron en temas importantes.

Los dos países se unirán ahora a México en la actualización del acuerdo, que a partir de ahora recibirá el nombre de Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá o USMCA, por sus siglas en inglés.

En materia automotriz, la negociación ofrece una medida de protección para Canadá y México, quienes no quedarían afectados por las tarifas a las importaciones de automóviles por parte de Estados Unidos, a menos que sus envíos alcancen los 2.6 millones de unidades anualmente.

No obstante, este acuerdo no resuelve el conflicto sobre los aranceles de Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio desde Canadá y México, o las tarifas en represalia que cada país pueda imponer, pero garantiza que ninguna tarifa aplicada por la ley estadounidense sea aplicada a Canadá o México por 60 días.

El TLCAN tenía tres sistemas de resolución de conflictos. El nuevo acuerdo mantiene dos, prácticamente sin cambios, aunque con nuevos nombres, explicaron altos funcionarios de la Casa Blanca.

Además, como parte del acuerdo, Estados Unidos obtiene acceso al protegido mercado lácteo canadiense, que ha sido un viejo punto de conflicto en las negociaciones comerciales.

Por otra parte, Estados Unidos había pedido una cláusula de finalización que pondría fin al TLCAN después de cinco años, a menos de que los países acuerden su extensión; pocas propuestas generaron más molestia a Canadá y México que ésta.

Al final, los tres países acordaron un plazo de 16 años para el acuerdo, con una revisión para identificar y arreglar problemas y la posibilidad de extender el acuerdo después de 6 años.

 

TEXTOS COMPLETOS AQUÍ

 

Marcelo Ebrard, próximo secretario de Relaciones Exteriores,ofreció este lunes su posicionamiento en torno al acuerdo comercial alcanzado la noche del domingo del antes llamado TLCAN entre Estados Unidos, México y Canadá.

En conferencia de prensa desde la Casa de Transición, Ebrard aseguró que se alcanzaron pactos importantes en el nuevo Acuerdo de México, Estados Unidos y Canadá (USMCA).

“México estará mejor posicionado para dar curso a los programas prioritarios establecidos por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador”, dijo.

Ebrard aseguró que desde el principio el objetivo fue mantener la unidad de la región y la conclusión de la renegociación propicia certidumbre, inversión y creación de empleos.

Asimismo, señaló que el próximo gobierno de México, que asumirá el 1 de diciembre, promoverá una nueva política industrial de cara a los retos que representan las reglas de origen en el marco del nuevo acuerdo comercial.

«Algunas nuevas disposiciones como los cambios en reglas de origen pueden presentar retos de adaptación para las empresas, en particular, las pequeñas y medianas. Es por eso que el gobierno electo buscará impulsar una nueva política industrial activa para fortalecer el mercado interno de la mano del sector privado», dijo Ebrard a los medios.