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El presidente Donald Trump se dijo dispuesto a reunirse con el mandatario venezolano Nicolás Maduro, además de que externó que no confía plenamente en el líder parlamentario Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por un grupo de más de medio centenar de países liderados por Washington.

Las declaraciones del mandatario publicadas por el portal digital Axios, contrastan con la política de «máxima presión» hacia Venezuela que había adoptado el republicano.

«Podría pensarlo (…) A Maduro le gustaría reunirse. Y nunca me opongo a las reuniones», dijo Trump. «Siempre digo que se pierde muy poco con las reuniones. Pero hasta ahora, las he rechazado», agregó, refiriéndose a un encuentro con Maduro.

Pese al apoyo firme que el gobierno de Trump ha dado a Guaidó, Axios explicó que durante la entrevista (de la que el portal difundió unos extractos), Trump mostró sus reservas hacia Guaidó y su desempeño e «indicó que no tiene mucha confianza» en él.

Guaidó, presidente del Parlamento venezolano, se autoproclamó presidente interino de Venezuela en enero de 2019 y ha sido reconocido como tal por cerca de 60 países, que consideran ilegítimo el segundo gobierno de Nicolás Maduro por las irregularidades en las elecciones de 2018.

Guaidó «fue elegido. Yo creo que estaba necesariamente a favor, pero a alguna gente le gustaba, a otra no. A mí me parecía bien. No creo que fuera muy significativo de una u otra manera», dijo Trump.

Las declaraciones de Trump coinciden con la publicación esta semana de un libro de memorias del exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, que ha causado un gran revuelo en Estados Unidos. En él, Bolton menciona a Venezuela y a Guaidó.

Según extractos del libro publicados por Axios y otros medios estadounidenses, Bolton escribió que Trump tuvo sus dudas sobre Guaidó desde el principio ya que lo consideraba «un niño» frente a Maduro, cuya imagen era «fuerte».

Respondiendo a una pregunta sobre si lamentaba su decisión de haber apoyado a Guaidó, como sugiere Bolton, Trump dijo: «Podría haber vivido con Guaidó y sin él, pero yo estaba muy en contra de lo que pasaba en Venezuela».

En febrero, Trump recibió con honores en La Casa Blanca a Guaidó, que dos días antes había acudido como invitado al discurso anual del mandatario sobre el estado de la Unión en el Capitolio, durante el cual recibió una ovación de pie tanto de los republicanos como de los demócratas. En ese momento, Trump prometió «aplastar» la «tiranía» de Maduro.

Sin embargo, esta mañana matizó sus declaraciones, y utilizó sus redes sociales para asegurar que solo se reuniría con Maduro para discutir su salida del poder.

El jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, dijo este viernes que fueron congeladas las cuentas de las personas y empresas mexicanas sancionadas por Estados Unidos, tras ser acusadas de ayudar a Caracas a evadir sanciones mediante el comercio de petróleo venezolano.

Nieto Castillo no dio detalles del número de cuentas bancarias ni montos, pero afirmó que están congeladas las de «todos los listados por OFAC (Oficina de Control de Bienes Extranjeros)».

En su primera medida contra entidades mexicanas ligadas al comercio de crudo venezolano, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó ayer que impuso sanciones a tres individuos, ocho firmas extranjeras y dos embarcaciones por actividades relacionadas con una red que intentaba eludir las sanciones, con las que Washington busca presionar al presidente Nicolás Maduro.

En la lista negra figuran la empresa mexicana Libre Abordo y su relacionada Schlager Business Group, así como sus copropietarios, la mexicana Olga María Zepeda Esparza y su madre, Verónica Esparza García.

También incluyó la Tesorería a Joaquín Leal Jiménez, a quien Estados Unidos acusó de haber trabajado con el empresario Alex Saab, Libre Abordo y Schlager Business Group para negociar la reventa de millones de barriles de crudo venezolano.

Libre Abordo y Schlager comenzaron a recibir crudo venezolano para su reventa en los mercados asiáticos a finales del año pasado tras firmar dos acuerdos de «petróleo por alimentos» con el gobierno de Maduro que aseguran están exento de las sanciones de Estados Unidos.

Las empresas mexicanas acordaron suministrar a Venezuela 210,000 toneladas de maíz blanco y 1,000 camiones cisterna para agua, de las cuales han llegado a Caracas alrededor de la mitad. El maíz no fue provisto debido a cambios en el cronograma de entregas, según Libre Abordo.

Hasta finales de mayo, Libre Abordo y Schlager recibieron unos 30 millones de barriles de petróleo venezolano, según documentos de exportación de PDVSA.

Desde que los millonarios venezolanos comenzaron a abandonar su país ante el desastre del régimen de Hugo Chávez, se ha dicho en tono de broma que los alcaldes de Miami deberían poner una estatua del líder bolivariano en Ocean Drive o en Key Biscayne para agradecerle la cantidad de dinero que ha llegado a esa ciudad de Florida de venezolanos. Unos huyendo del autócrata; otros producto de la corrupción y saqueo al Estado.

Ahora, con la noticia que ha dado a conocer el investigador del Diálogo Internacional, Michael Camilleri, y el periodista de Univisión, David C Adams, podríamos pensar que las sumas de dinero venezolano en Estados Unidos dan para mucho más que para una estatua de Hugo Chávez.

Y es que en esta investigación se muestra que el dinero de la corrupción en Venezuela que ha terminado en Estados Unidos ha servido hasta para pagar parte del muro de Trump en la frontera con México. Seiscientos millones de dólares del Fondo de Confiscación del Departamento del Tesoro han sido canalizados para este fin.

Ya sabemos que Donald Trump prometió a sus bases electorales que acabaría con la migración indocumentada a su país mediante la construcción del muro fronterizo, y que México pagaría por éste. Pero pues México no ha pagado directamente nada. Aunque el envío de la Guardia Nacional a la frontera sur podría ser considerado un muro humano pagado por México.

Y desde que Trump asumió el poder en 2017 el Congreso le ha negado los fondos requeridos para el muro. Por ello, en febrero del 2019 La Casa Blanca declaró que en su frontera sur existía una emergencia nacional, lo que le permitió al ejecutivo tener acceso a un esquema para darle la vuelta a la falta de fondos que eran bloqueados por el Congreso.

El plan de La Casa Blanca le abrió la puerta a Trump para acceder a estos $601 millones de dólares confiscados a funcionarios venezolanos corruptos. Esto ocurre mientras Juan Guaidó, a quien Estados Unidos reconoce como el presidente interino de Venezuela, pide al gobierno de Trump que le regrese los más de mil millones de dólares que han robado venezolanos y han sacado para depositar en cuentas; yates; casas de lujo; autos; joyas y otros bienes en Miami, principalmente. Guaidó argumenta, con razón, que el pueblo venezolano está enfrentando enormes carencias que se han vuelto mucho peores a partir de la pandemia del COVID19.

El tema es que, mientras la situación en Venezuela entre Maduro y Guaidó no se resuelva, Guaidó no tiene forma legal de presionar a EUA de que le devuelva estos fondos y el gobierno de Trump argumenta que están siendo utilizados correctamente ya que su gasto tiene que estar relacionado con la aplicación de la ley. La construcción del muro en la frontera con México encaja con esta descripción porque su propósito es evitar el paso de drogas y delincuentes.

Así que la promesa de Trump de que México pagaría por el muro en la frontera se ha convertido en que sea Venezuela quien pague parte de este muro. Venezuela, con todo y las carencias de gran parte de su población; con todo y la cercanía entre varios integrantes de Morena que no paran de elogiar a Chávez y a su sucesor, Nicolás Maduro, está financiando ese muro que simboliza todo lo que está mal en la relación México y Estados Unidos.

Columna completa en El Universal

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró este lunes que estaría dispuesto a vender a Venezuela gasolina y otros combustibles por razones humanitarias pese a las sanciones impuestas por Estados Unidos a varios funcionarios del régimen de Nicolás Maduro, así como a la petrolera estatal.

Sin embargo, López Obrador aclaró que no ha recibido ninguna solicitud en ese sentido por parte del gobierno venezolano.

«No nos ha hecho ninguna solicitud. En el caso que nos hiciera la solicitud y fuese una necesidad humanitaria, lo haríamos», dijo desde Xalapa, donde hoy realizó su conferencia matutina.

Al ser cuestionado sobre las medidas que Washington tiene sobre Venezuela y algunos de sus funcionarios, el mandatario sostuvo que México es un país independiente y soberano, por lo que toma sus propias decisiones; indicó que México no se mete con las políticas de otros países.

«Nadie tiene derecho a oprimir a otros, ninguna hegemonía puede aplastar a ningún país», añadió.

Venezuela, en medio una severa crisis económica e hiperinflación, enfrenta además una grave escasez de gasolina debido a la casi total parálisis de su red de refinerías.

Irán envió una flotilla de cinco tanqueros con combustible a su aliado entre mayo y junio. Teherán dijo que continuará con los cargamentos si Caracas pide más, pese a las críticas de Estados Unidos al comercio entre las naciones, ambas bajo el régimen de sanciones de Washington.

El gobierno del presidente Donald Trump está evaluando la imposición de castigos a decenas de petroleros extranjeros por hacer negocios con Venezuela, dijo un funcionario estadounidense.

Leopoldo Martínez, un excongresista venezolano que forma parte del Comité Nacional Demócrata, afirmó este viernes en un acto de campaña del virtual candidato a La Casa Blanca, Joe Biden que las similitudes entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el chavismo son «impresionantes» y «dolorosas».

En un momento en que la muerte de George Floyd desató las protestas más importantes en Estados Unidos desde la muerte de Martin Luther King Jr. en 1968 y el rol del presidente fue criticado por reprimir las protestas, Martínez afirmó que Trump supone una «amenaza similar» a la que sufrió Venezuela.

«Tratar de representar a los manifestantes como terroristas o como personas que están tratando de desestabilizar el país en lugar de escuchar sus reivindicaciones es muy similar a lo que (Hugo) Chávez o (Nicolás) Maduro hicieron», dijo el asesor en una llamada con periodistas.

«Para mí el paralelismo y las similitudes entre el ‘trumpismo’ y el chavismo son impresionantes y dolorosas», agregó Martínez.

Biden está a un paso de ser el candidato oficial de los demócratas para enfrentarse a Trump en las elecciones de noviembre próximo.

Sin ningún contendiente en el camino, sólo le queda ser nominado oficialmente por el partido en la Convención que se celebrará en agosto.

Martínez agregó que el neoautoritarismo populista que lastra la democracia «no sólo viene de la extrema izquierda, también viene de la extrema derecha».

La congresista demócrata por Florida Debbie Mucarsel-Powell, nacida en Ecuador, también participó en la conferencia y dijo que las políticas de Trump ante la crisis se han remitido en «recurrir a un manual de caudillo» y atacar a los medios.

Con respecto a Venezuela, la legisladora afirmó las políticas de Trump fracasaron y además han «envalentonado» a Maduro.

Según Martínez las acciones de Trump han debilitado la coalición internacional que el líder del Parlamento, Juan Guaidó, formó para respaldar su proclamación como presidente interino en 2019.

Además, el excongresista venezolano consideró que en un gobierno de Biden se avanzaría en dar protección migratoria a los venezolanos en Estados Unidos y en impulsar elecciones «libres y justas» en el país.

El gobierno de Estados Unidos pidió este martes un gobierno de transición para compartir el poder en Venezuela compuesto por la oposición y algunos miembros del Partido Socialista del presidente Nicolás Maduro, y expuso por primera vez cómo se podrían levantar las sanciones de Estados Unidos.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció formalmente el «Marco de transición democrática» del gobierno de Trump para Venezuela, que ofrece una «ruta de salida» de las duras sanciones si Maduro y sus aliados cooperan.

La iniciativa llega después de que el gobierno de Estados Unidos acusara a Maduro y a más de una docena de otros altos funcionarios y exfuncionarios por cargos de «narcoterrorismo», acusaciones que Maduro, quien cuenta con el respaldo de China, Rusia y Cuba, calificó de falsas y racistas.

«El régimen está ahora bajo una presión más fuerte que nunca», dijo el representante Especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams. «Quizás esta presión conduzca a una discusión seria dentro del régimen».

La propuesta de Estados Unidos, que Abrams dijo que fue aprobada por Trump, pide que Maduro «se haga a un lado» y que la Asamblea Nacional controlada por la oposición «elija un gobierno de transición inclusivo aceptable para las principales facciones» y luego supervise las elecciones a fines de 2020.

La jornada electoral se podría llevar a cabo en un periodo de seis a doce meses, y se aclaró que el presidente del gobierno de transición no podría postularse en dichas elecciones.

Al describir la propuesta, Pompeo también instó al líder opositor Juan Guaidó, reconocido por Washington como mandatario interino, a hacerse a un lado para celebrar las nuevas elecciones, sin embargo, sl ser consultado sobre si Guaidó podría ser candidato en los nuevos comicios, Pompeo contestó que sí.

«Es el político más popular en Venezuela, creo que si se celebraran elecciones hoy, le podría ir increíblemente bien», apuntó, destacando que Estados Unidos sigue «apoyándolo». «Nicolás Maduro se debe ir», enfatizó.

Lo mismo podría aplicar a Maduro, pues en la propuesta no aparece alguna restricción para que se presente como candidato. «Cualquier ciudadano venezolano elegible de conformidad con la Constitución de 1999 puede competir en las elecciones».

Guaidó agradeció al gobierno de Donald Trump su respaldo para conformar un Gobierno de emergencia que debe incluir, según la propuesta estadounidense, representantes del presidente Nicolás Maduro y ser un paso previo a la celebración de «elecciones libres y justas».

«Me comuniqué con el secretario de Estado, Mike Pompeo, para agradecer el respaldo de EE.UU. a la conformación de un Gobierno de Emergencia y Consejo de Estado para resolver la crisis», escribió Guaidó en su cuenta de Twitter acerca de la propuesta que supondría el fin de las sanciones estadounidenses a Venezuela.

Consideró que es el momento de que Maduro, «el usurpador», como lo denomina, «asuma su responsabilidad y acepte la oferta que le ha hecho la comunidad internacional».

Por su parte el Gobierno de Venezuela rechazó la propuesta de Estados Unidos de formar un gobierno de transición
que esté integrado por oficialistas y opositores.

«El Gobierno Bolivariano reitera que Venezuela es un país libre, soberano, independiente y democrático, que no acepta, ni aceptará jamás tutelaje alguno, de ningún Gobierno extranjero», señaló un comunicado de la Cancillería, que califica la propuesta como un «adefesio».

El Fiscal General de los Estados Unidos William Barr junto a otros fiscales federales acusaron formalmente este jueves al presidente Nicolás Maduro y a otros 14 funcionarios venezolanos ​​de narcotráfico, corrupción y otros cargos penales.

Se indicó que Maduro y los funcionarios venezolanos de alto rango, tanto actuales como anteriores, se asociaron con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para «inundar» a los Estados Unidos de droga.

«El régimen venezolano, una vez dirigido por Nicolás Maduro Moros, sigue plagado de criminalidad y corrupción», dijo el Fiscal General Barr. “Durante más de 20 años, Maduro y varios colegas de alto rango supuestamente conspiraron con las FARC, causando que toneladas de cocaína ingresaran y devastaran las comunidades estadounidenses», añadió.

Se precisó que el anuncio de hoy busca erradicar la extensa corrupción dentro del gobierno venezolano, un sistema construido y controlado para enriquecer a aquellos en los niveles más altos del gobierno.

«Estados Unidos no permitirá que estos funcionarios venezolanos corruptos utilicen el sistema bancario estadounidense para trasladar sus ganancias ilícitas desde Sudamérica ni promover sus esquemas criminales», añadieron.

Además de Maduro, entre los acusados figuran Diosdado Cabello; Hugo Armando Carvajal Barrios; Clíver Antonio Alcalá Cordones; Luciano Marín Arango; Seuxis Paucis Hernández Solarte; Vladimir Padrino López; Maikel José Moreno Pérez;  Tareck Zaidan El Aissami Maddah, entre otros.

Según lo anunciado, Maduro y los otros acusados ​​tenían la intención expresa de «inundar» los Estados Unidos con cocaína para socavar la salud y el bienestar del país. Describieron que Maduro desplegó deliberadamente cocaína como arma.

Acusaron que durante la última década, funcionarios del gobierno venezolano han saqueado sistemáticamente a Venezuela con miles de millones de dólares. “Con demasiada frecuencia, estos funcionarios corruptos y sus co-conspiradores han usado bancos e inmuebles del sur de la Florida para ocultar y perpetuar su actividad ilegal», dijo la fiscal federal Ariana Fajardo Orshan.

Los fiscales indicaron que las acusaciones presentadas hoy envían un mensaje claro a los funcionarios corruptos en todas partes del mundo de que nadie está por encima de la ley o más allá del alcance de la  justicia estadounidense. Precisaron que el Departamento de Justicia y la Administración de Control de Drogas continuarán protegiendo al pueblo estadounidense de los traficantes de drogas, sin importar quiénes sean o dónde vivan.

Derivado de las denuncias, el Departamento de Estado de EUA a través de su programa de recompensas de narcóticos, ofrece hasta 15 millones de dólares por información que conduzca al arresto y/o condena de Maduro, y hasta 10 millones  y 5 millones respectivamente por información que conduzca al arresto y/o condena del resto de los funcionarios acusados.

En las denuncias se añade que en su papel de líder del Cártel de Los Soles, Maduro negoció envíos de toneladas de cocaína producida por las FARC; ordenó que el Cártel de Los Soles proporcionara armas de grado militar a las FARC; coordinó asuntos exteriores con Honduras y otros países para facilitar el tráfico de drogas a gran escala; y solicitó asistencia de los líderes de las FARC para capacitar a un grupo de milicianos no autorizados que funcionaba, en esencia, como una unidad de las fuerzas armadas para el Cártel de Los Soles.

 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) desestimó un pedido de ayuda de Venezuela de 5,000 millones de dólares para enfrentar el brote de coronavirus en el país, que atraviesa una aguda crisis económica en medio de cuestionamientos a la legitimidad del gobierno.

La institución multilateral con sede en Washington rechazó el pedido de financiamiento del presidente venezolano, Nicolás Maduro, dado a conocer la mañana de ayer, argumentando la controversia sobre la autoridad del mandatario.

«Desafortunadamente, el Fondo no está en condiciones de considerar esta solicitud», dijo un vocero del organismo. «El compromiso del FMI con los países miembros se basa en el reconocimiento oficial del gobierno por parte de la comunidad internacional, como se refleja en la membresía del FMI. No hay claridad sobre el reconocimiento en este momento», agregó.

La legitimidad del Ejecutivo venezolano está en cuestión desde el 23 de enero de 2019, cuando el líder opositor, Juan Guaidó, se declaró presidente interino al considerar fraudulenta la reelección de Maduro en 2018.

Maduro, quien asumió un segundo mandato hasta 2025, sigue en el poder con apoyo interno de los militares y externo, en particular, de Rusia y China. Pero Guaidó ha sido reconocido por más de 50 países, incluido Estados Unidos, principal socio del FMI.

Por ahora, los 189 miembros del FMI no han adoptado una posición común sobre qué gobierno reconocen en Caracas.

Venezuela vive un colapso económico agudizado desde la llegada al poder de Maduro en 2013, que provocó la huida del país de casi cinco millones de personas, según la ONU.

El FMI ha dicho que está listo para ayudar al país tan pronto exista un gobierno reconocido y las autoridades legítimas hagan la solicitud.

La última ayuda financiera del Fondo a Venezuela se remonta a 2001. Y la última visita técnica, a 2004. En 2018 y 2019, el organismo hizo críticas a la opacidad de las cifras proporcionadas por el gobierno venezolano.

Maduro pidió ayuda al FMI en una carta dirigida a la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, divulgada este martes por el canciller Jorge Arreaza, en la que requiere «una facilidad de financiamiento por 5,000 millones de dólares del fondo de emergencia del Instrumento de Financiamiento Rápido».

Este mecanismo permite a todos los países miembros del FMI obtener asistencia financiera sin necesidad de tener un programa económico acordado con el organismo.

Esos fondos, escribió Maduro, «contribuirán significativamente para robustecer» los «sistemas de detección y respuesta» ante la pandemia del nuevo coronavirus, que deja casi 8,000 fallecidos en todo el mundo desde su surgimiento en China en diciembre.

Venezuela reportó hasta ahora 36 enfermos y ningún fallecido, pero la crítica situación económica del país y las carencias de su sistema de salud hacen temer un desastre sanitario.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, expresó hoy su intención de crear un movimiento social, diplomático, político y mundial para defender a su país, e invitó a los gobiernos de México, Argentina y Rusia a participar en el diálogo venezolano.

«Es público y notorio que nosotros le hemos propuesto al Gobierno argentino oficialmente que participe de un conjunto de gestiones y acciones para ayudar al diálogo nacional de Venezuela», dijo Maduro. «Se lo hemos hecho también del conocimiento de otros gobierno del mundo, del Gobierno de España, de México, de Panamá, para que se pueda conformar un grupo de países amigos de Venezuela para ayudar, apoyar, favorecer un diálogo inclusivo y soberano (…) para fortalecer la democracia».

Por otra parte, Maduro denunció que desde Brasil hay grupos que pretenden atacar y ejecutar incursiones militares contra su país, aunque su gobierno está dispuesto a mantener buenas relaciones con los empresarios brasileños.

Acusó que el gobierno de Jair Bolsonaro es un gobierno fascista, que albergó a un grupo de terroristas que están convictos y confesos de haber participado en un ataque militar terrorista contra un cuartel militar, en el estado de Bolívar cercano a la frontera de Brasil.

Sobre su relación con Colombia, enfatizó que la senadora Aída Merlano se encuentra en Venezuela en calidad de procesada judicial, y continuará así a espera que los tribunales colombianos y la Fiscalía se acerquen a Venezuela para directamente atender este proceso.

Al referirse al presidente colombiano, Iván Duque, afirmó que “no es un presidente que se pone a la altura y ha roto todas las reglas básicas de la política internacional. Cree que puede conquistar el poder político en Venezuela. ¿Qué creía que podía poner unos camiones e ingresar a territorio venezolano?, lo pusimos en su lugar», agregó.

Destacó que la participación de “países amigos» es importante antes de las elecciones parlamentarias en el país suramericano, donde se buscará lograr un Consejo Nacional Electoral (CNE) de consenso.

Sin embargo, aclaró que el día que los tribunales de la República Venezolana emitan una orden para detener al autoproclamado presidente encargado, Juan Guaidó, “por todos los delitos que ha cometido, lo haremos. Ese día no ha llegado, pero llegará», precisó Maduro.

Juan José Márquez, tío del líder opositor venezolano Juan Guaidó, fue detenido por autoridades venezolanas en Caracas tras ingresar al país con explosivos, confirmó hoy el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello.

“Fue detenido un señor, que dice ser tío de Juan Guaidó, porque traía dentro del avión un material muy peligroso, violó las normas de aeronáutica civil. Primero, entró a un vuelo de estos con chaleco antibala, eso está prohibido. A nombre de quién está esos chalecos antibalas, en la factura dice JJ Rendón. No lo declaró y lo traía puesto», anunció Cabello en el canal estatal VTV.

Juan José Rendón, conocido como JJ Rendón, es un estratega político venezolano perseguido por el chavismo que vive exiliado en Estados Unidos desde 2004.

Márquez fue puesto a la orden de las autoridades nacionales, al arribar en compañía de Guaidó, quien terminó el miércoles una gira internacional para pedir el respaldo de diversos representantes.

Cabello detalló que tras una revisión del teléfono del detenido, encontraron pruebas que revelan su “contacto telefónico con un funcionario del Servicio Secreto de Estados Unidos, de nombre Charles.

Cabello detalló que Márquez también portaba linternas que en su interior tenían sustancias químicas presumiblemente C-4, al igual que cápsulas de recarga de perfumes pero con presuntos elementos dañinos.

“Eso no es todo, este señor traía un control remoto y dentro de ese un pendrive, memoria con documento en inglés que detalla operaciones que iban a hacer contra Venezuela y que no puedo revelar por motivos de seguridad», dijo.

Sobre la denuncia realizada por Guaidó sobre la situación de su tío, Cabello cuestionó, “¿Qué pensaron? ¿Que no lo íbamos a detener porque es tío de ‘Juanito Alimaña’? Que van a chillar, que chillen, pero si esto permite salvarle la vida a un venezolano se la vamos a salvar.

Por su parte la esposa de Guaidó, Fabiana Rosales, señaló que el gobierno venezolano realizó una “simulación de audiencia de presentación en los tribunales del estado de Vargas para el tío de su marido.

 

El autoproclamado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó,  advirtió este miércoles al presidente venezolano, Nicolás Maduro, de que «la presión va a llegar al nivel que deba llegar», tras su regreso al país después de una gira en la que ha revitalizado el apoyo internacional a su causa.

Guaidó puso fin el martes a una gira que empezó el 19 de enero y que le ha llevado a Colombia, Reino Unido, Bruselas, Davos, Francia, España, Canadá y Estados Unidos. El líder opositor ha asegurado que sus socios internacionales se han comprometido a adoptar medidas concretas para aumentar la presión sobre Maduro.

El jefe de la Asamblea Nacional ha convocado un encuentro con la prensa para este viernes durante el cual ha avanzado que explicará en detalle los compromisos a los que ha llegado en cada país que ha visitado.

Guaidó ha hecho hincapié en que ahora los venezolanos deben hacer su parte, urgiendo a reactivar la movilización popular contra Maduro. A partir de ahora, «vamos a ver a un pueblo unificado, no solo con protestas, sino con una escalada en la presión que va a llegar al nivel que deba llegar», ha dicho, según informa el Centro de Comunicación Nacional.

También ha pedido a sus simpatizantes que estén preparados «para la respuesta violenta de la dictadura». En este sentido, ha recordado los forcejeos que se produjeron el martes a su regreso a Venezuela debido al fuerte despliegue de seguridad en torno al aeropuerto internacional de Maiquetía, en Caracas.

En este punto, se ha referido igualmente a la situación de su tío, Juan José Márquez, que está desaparecido desde que agentes de aduanas le interceptaran el martes en Maiquetía para que explicara por qué llevaba una «camisa protectora», según ha detallado este miércoles su esposa, Romina Botero.

«Como es cobarde Maduro, que no da la cara, que no se atreve a pisar una plaza sin seguridad, arremete contra un miembro de mi familia, que está desaparecido por la cobarde dictadura», ha denunciado Guaidó.

El gobierno de Nicolás Maduro acusó este miércoles a Donald Trump de lanzar «violentas amenazas» contra Venezuela, un día después de que el presidente estadounidense prometiera «aplastar la tiranía» que según él encabeza el líder socialista.

«Trump ofende e irrespeta al pueblo venezolano al proferir violentas amenazas contra su integridad y contra el gobierno constitucional, legítimo y democrático del presidente Nicolás Maduro», señaló en conferencia de prensa el canciller Jorge Arreaza.

Arreaza afirmó que Donald Trump es un «charlatán soberbio», en respuesta a las críticas del presidente de Estados Unidos a Nicolás Maduro durante su discurso sobre el estado de la Unión.

En su aparición ante el Congreso el martes por la noche, Trump calificó al Gobierno del líder socialista de ilegítimo y sostuvo que «la tiranía de Maduro será aplastada».

Arreaza acusó a Trump de faltar el respeto a la soberanía de Venezuela y despreciar la paz por sus «ínfulas de emperador».

En ese sentido, recordemos que e líder opositor venezolano Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más 50 países, fue uno de los invitados al discurso del Estado de la Unión que ofreció Trump la noche de ayer,

Trump no se ha reunido nunca con Guaidó, aunque sí recibió en la Casa Blanca en marzo del año pasado a su  esposa, Fabiana Rosales, a quien aseguró que estaba con ellos «al cien por cien».

Estados Unidos fue el primer país en reconocer a Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional venezolana, como presidente interino de Venezuela después de que el líder opositor se proclamara el 23 de enero de 2019 mandatario encargado de ese país tras invocar la Constitución.

Sin embargo, desde mediados del año pasado, Trump ha dado señales de frustración por la falta de resultados en la estrategia de su Gobierno para derrocar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y llevar al poder a Guaidó.

Trump responsabilizó de los errores en esa campaña a su exasesor de seguridad nacional John Bolton, al que acusó el pasado mayo de querer meterle «en una guerra» en Venezuela, según informó entonces el diario The Washington Post.

Un año después de haber sido reconocido por medio centenar de países como presidente encargado de Venezuela, el opositor Juan Guaidó apareció este jueves en el Foro Económico Mundial (WEF) que se celebra en Davos, Suiza.

Ahí, el líder venezolano pidió a los líderes mundiales ayuda contra la «dictadura» de Nicolás Maduro y aseguró que «solos no podemos».

«Hoy, y por eso estamos aquí, solos no podemos. Nos enfrentamos a un conglomerado internacional, criminal y necesitamos de su ayuda», dijo Guaidó. «Europa, el Grupo de Lima, Estados Unidos, estamos todos reunidos para lograr una elección libre, real, transparente. Nos hemos movilizado una y otra vez, lo vamos a seguir haciendo», añadió.

Su visita a Davos coincide con el primer aniversario de su autoproclamación como presidente encargado de Venezuela, el 23 de enero de 2019 en Caracas.

En su discurso, Guaidó dibujó un panorama sombrío para Venezuela, que enfrenta según él, una tragedia sin precedentes. «Venezuela no es un país en guerra. No oímos las bombas, pero sentimos el llanto, el dolor de las madres», aseguró.

También denunció que el país está en manos de un «conglomerado criminal» donde actúan grupos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia y del Hezbolá.

Violando una prohibición para salir de su país, Guaidó viajó esta semana a Colombia, y desde allí a Europa. El líder opositor venezolano mantuvo encuentros con responsables británicos en el Reino Unido y representantes europeos en Bruselas.

La imposibilidad de desplazar a Maduro del poder hizo caer la popularidad de Guaidó, un ingeniero de 36 años, de 63% a 38.9% en 12 meses, según la encuestadora venezolana Datanálisis. El líder opositor ha tratado de revitalizar las protestas contra Maduro, pero sus llamados han tenido débil respuesta, con cientos de manifestantes frente a las decenas de miles que movilizó un año atrás.

El líder opositor Juan Guaidó se juramentó este martes como presidente del Parlamento de Venezuela con los votos de diputados opositores, a pesar de que los militares intentaron impedir su entrada al recinto, además de los corte de luz sufridos en el Palacio Legislativo.

«¡Lo juro!», gritó Guaidó desde el podio presidencial de la unicameral Asamblea Nacional, único poder en manos de la oposición en Venezuela.

El opositor, quien al frente del Legislativo se proclamó mandatario interino en 2019, cargo reconocido por medio centenar de países, juró cumplir «en nombre de Venezuela (…) con los deberes de presidente encargado» para buscar una «solución a la crisis».

El diputado rival Luis Parra, autoproclamado el domingo presidente de la cámara con el apoyo del chavismo, presidió justo antes otra sesión. A la llegada de Guaidó, abandonó del hemiciclo.

Guaidó llegó a la sede del Congreso en una camioneta acompañado por una caravana de autobuses donde se trasladaban varios diputados de la bancada opositora, tras recorrer unos cinco kilómetros por el centro de Caracas sorteando varios piquetes policiales.

Luego de que Guaidó entonara el himno nacional venezolano junto a parlamentarios opositores, el Congreso quedó a oscuras por un corte eléctrico, momento en que varios diputados iluminaron el recinto con las linternas de sus celulares.

Cuando Guaidó abandonaba el Parlamento, miembros de grupos prochavistas acusados por la oposición de ser el «brazo armado» del gobierno, le arrojaron una pequeña granada de gas lacrimógeno. El líder opositor salió ileso.

Varios periodistas sufrieron agresiones de estos colectivos, según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), principal agrupación del gremio periodístico en el país caribeño.

Juan Guaidó fue ratificado este domingo como presidente del Parlamento de Venezuela por diputados opositores en la sede de un periódico, después de que un congresista rival, Luis Parra, se proclamara en el Palacio Legislativo como jefe de la cámara con apoyo chavista.

«Juro (…) hacer cumplir» la Constitución como «presidente del Parlamento y presidente encargado de Venezuela», dijo Guaidó tras recibir votos de 100 legisladores en una sesión en la que participaron diputados inhabilitados por acusaciones penales que la oposición denuncia como actos de «persecución política». El proceso fue nominal, congresista por congresista.

Parra, quien tras ser acusado de corrupción rompió lazos hace un mes con Guaidó, se juramentó horas antes a los gritos con un megáfono en el Congreso mientras el dirigente parlamentario intentaba, sin éxito, entrar a la unicameral Asamblea Nacional. La oposición calificó ese acto como «un golpe de Estado parlamentario».

Guaidó subió las rejas perimetrales del edificio, pero militares con escudos antimotines le impidieron saltarlas.

El dirigente tildó a las fuerzas militares y policiales que establecieron piquetes en las calles de acceso al palacio de «órganos represivos de la dictadura».

El presidente Nicolás Maduro, quien ha logrado mantenerse en el poder apoyado por la Fuerza Armada y países como China, Rusia o Cuba, reconoció a Parra.

«La Asamblea Nacional ha tomado una decisión y hay una nueva junta directiva (…). Venía sonando que el diputado Juan Guaidó iba a ser sacado», celebró Maduro, vestido de beisbolista, en la inauguración de un estadio en el estado Vargas, donde nació Guaidó.

Ante la ausencia de Guaidó en el Palacio Legislativo, el diputado Héctor Agüero, del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), subió a la tribuna presidencial apoyado por la bancada chavista y llamó a sesión alegando que se trataba del legislador de mayor edad, con 79 años, y que por ello tenía esa potestad.

Fue entonces cuando Parra se proclamó tras una consulta a mano alzada. No se contaron los votos.

Parra aseguró a la prensa que la sesión contó con 140 diputados y que 81 aprobaron su postulación, presentada apenas unas horas antes por otro legislador opositor que marcó distancia con Guaidó, José Brito. El congresista chavista Pedro Carreño, no obstante, aseguró que fueron 84 votos, mayoría simple en la cámara.

La oposición ganó 112 de 167 escaños en las elecciones legislativas de 2015, pero ha sufrido divisiones y, además, una treintena de legisladores se exiliaron o se refugiaron en sedes diplomáticas por procesos judiciales. Guaidó ha denunciado «sobornos» a diputados para ponerlos en su contra.

Parra y Brito son acusados de cabildear ante autoridades de Colombia y Estados Unidos para librar de responsabilidad a un empresario en casos de presuntos sobrecostos en la importación de alimentos para el gobierno de Maduro. Tras esa denuncia, ambos rompieron con Guaidó, asegurando que aún adversan al chavismo.

Guaidó había prometido desplazar a Maduro en 2019, después de que la mayoría opositora del Parlamento lo declarara «usurpador» acusándole de haber sido reelegido fraudulentamente en 2018. 

Tras la proclamación de Parra, que tildó de «show burdo», Guaidó llamó a una sesión a diputados opositores en las instalaciones de El Nacional, medio de comunicación crítico de Maduro, donde fue ratificado.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respondió a su homólogo venezolano quien este fin de semana se refirió a él como un “traidor y pelele del imperialismo”, en referencia al gobierno de Estados Unidos.

Fue a través de sus redes sociales, donde Bukele respondió a lo expuesto por Maduro en un evento realizado en Cuba. “Más respeto Sr. @NicolasMaduro. Habla de un presidente electo democráticamente, a diferencia suya”, soltó vía Twitter.

Bukele añadió, en su defensa, que en su país «sin estar sobre mares de petróleo, un rollo de papel higiénico no nos cuesta el salario de un mes”.

Y es que Maduro aseguró que da vergüenza como se «desfigura, se derrite» el mandatario de El Salvador frente al imperialismo. Se refirió a Bukele como una persona que llegó a la presidencia de su país como una «esperanza» para el pueblo salvadoreño.

Maduro acusó que de la historia nadie se salva, por lo que dijo, «no te salvas Bukele, te toca tu lugar como traidor y pelele del imperialismo».