En un apartado de la denuncia que Emilio Lozoya presentó ante la Fiscalía General de la República (FGR), y que se filtró ayer, el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, incluye un apartado titulado «Otros hechos que reflejan el uso indebido del poder y tráfico de influencias».

En dicho apartado, Lozoya Austin refiere que como ejemplo del «abuso sistemático que se ejercía a escala gubernamental», Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Hacienda al momento de los hechos, ordenó la compra de una bolsa de mujer de la marca Chanel para regalársela a una amiga, la periodista Lourdes Mendoza.

Relata que la bolsa, con un costo de entre 4 mil y 5 mil dólares, fue comprada cuando recibieron las maletas con dinero en efectivo que Luis Videgaray consiguió en efectivo; detalla que el artículo fue comprado en una tienda de Polanco y entregada a la periodista, quien mandó decir que «se veía muy guapa» con ella.

Sin embargo, Lozoya Austin refiere que Mendoza habría pedido «considerar» el pagar la colegiatura de su hijo/hija, pues la empresa que solía ayudarle con ese pago, solía retrasarse.

«Pregunté a Luis Videgaray Caso cómo hacía para mantener una prensa favorable, me dijo: ‘tu no sabes usar el poder. Yo tengo una lista de periodistas, como Lourdes Mendoza, a quienes mantengo contentos con cañonazos de $50,000.00 a $100,000.00 pesos mensuales».

Videgaray habría mencionado que solo con la ayuda de la prensa, es que pudo tener el control y «ganarle» a Miguel Ángel Osorio Chong, quien dijo, lo quería «desplazar».

Además, del caso de Lourdes Mendoza, la denuncia de Lozoya menciona el caso de «El Financiero», grupo que acudió a Luis Videgaray para conseguir un crédito con NAFIN por 100 millones de dólares, ya que el grupo estaba a punto de quebrar.

Videgaray «consiguió que Bancomext hiciera el préstamo (…) a menos de un año del otorgamiento de dicho crédito ya había impagos y fue reestructurado de nueva cuenta, con riesgos financieros para el Estado», menciona Lozoya.

Otros casos, a los que el exdirector de Pemex llama «métodos» que llevaron a cabo Peña Nieto y Luis Videgaray para conseguir recursos, Lozoya Austin menciona el apoyo que dieron a Grupo HIGA, para adjudicarse proyectos de ingeniería y obra; refiere que luego del escándalo de ‘La Casa Blanca’, HIGA se dedicó a intermediar entre empresas de construcción, SCT y Pemex.

«Es de mi conocimiento -por voz propia de Juan Armando Hinojosa- que recibía este tipo de comisiones que, normalmente, oscilaban entre el 2 y el 5% del total de costo final de las obras». Dichas comisiones eran entregadas en efectivo a Juan Armando Hinojosa y, éste, a su vez, las compartía con Enrique Peña Nieto.

Relata que el empresario, fundador de HIGA, le mencionó que Peña Nieto le ordenó hacer negocios con Pemex pues requerían «liquidez» pues estaban construyendo una «Egoteca», que tras el paso del tiempo supo se trataba del llamado «Museo del Presidente».

Lozoya asegura que Hinojosa se refería a Peña Nieto como su «socio».

Cuenta que Hinojosa extorsionó a una reconocida empresa de servicios petroleros, para que invirtiera con él en la compra de una plataforma marítima de perforación, prometiéndole a dicha empres que él conseguiría una adjudicación directa de Pemex para la rente de este equipo.

De hecho asegura que al negarse a dar dicho contrato, Hinojosa lo amenazó con pedirle a Peña Nieto que lo removiera del cargo. El 5 de febrero de 2016, cuando se reunió con EPN, el presidente le dijo que había sido un «obstáculo en el cumplimiento de mis instrucciones respecto de mi compadre Juan Armando y constantemente te negaste a obtener recursos para mi proyecto político».

El fundador de HIGA habría presumido que él fue quien «salvó el pellejo» de Luis Videgaray, ya que para pagar el crédito que había obtenido de la empresa para la adquisición de la famosa casa de Malinalco, proporcionó a Videgaray diversas obras de arte que utilizó para liquidar la deuda.

Incluso, Lozoya Austin revela que el proyecto del tren México-Querétaro, se canceló a causa del compra de de Peña Nieto.

«Es que tenemos un problema Videgaray y yo porque Higa le facilitó la casa de Malinalco a Luis y a mi me está apoyando con otra casa», explicó el presidente a Lozoya al preguntarle las razones de cancelar dicho proyecto. Él habría sugerido al mandatario dejar fuera del proyecto a Grupo HIGA para que no hubiera problema, sin embargo, EPN decidió sacrificare el proyecto y la relación con China, para intentar esconder el tema de las casas, siendo una de ellas, ubicada en el Estado de México, donde se encuentra el «Museo del Presidente».

Otro de los casos que menciona Lozoya en su denuncia, es el relacionado al grupo Tradeco, del empresario Federico Martínez Urmenta.

Relató que durante un foro empresarial en Cali, Colombia, en mayo de 2013, el empresario se le acercó a Peña Nieto para decirle que él y su socio, Carlos Salinas de Gortari, estaban operando para sumar al PAN y conseguir votos para las reformas estructurales, por lo que el presidente le ordenó a Lozoya recibir a Martínez Urmenta.

«Por instrucciones de Enrique Peña Nieto, recibí a Federico Martínez, quien tenía una serie de peticiones sobre obras que tenía con Pemex, pero todas presentaban quejas, retrasos e incumplimiento». El empresario habría pedido modificar los contratos y perdonar penalidades,

Lozoya Austin dedica un apartado especial a la «Gestión de Contratos por Carlos Salinas de Gortari y el robo de combustible».

Señala que el día de la entrega/recepción en Pemex, José Antonio González Anaya recibió al menos cuatro llamadas de Carlos Salinas, para «asesorarlo»; en una de ellas, le indicó temas relativos a los proyectos que Pemex encausaría.

Emilio Lozoya apunta a que el expresidente cabildeaba a favor de los proyectos de su hijo, entre los cuales se encontraba pagarle a la empresa TRESE más de 15 millones de dólares, porque Pemex le había cancelado el contrato de una plataforma marítima.

El extitular de Pemex hace énfasis en el robo de combustible, el llamado huachicol. Pese que al asumir la dirección de la paraestatal propuso la creación de un grupo de trabajo de cara a enfrentar dicho problema, que obtuvo importantes resultados, tras su salida, sus sucesores decidieron dar por finalizado dicho programa al considerarlo un gasto.

Sin embargo, revela que hubo rumores que señalaban que había pactos, en cierto estados del país, entre directivos de Pemex para financiar campañas de allegados a José Antonio González Anaya, Luis Videgaray y José Antonio Meade.

Lozoya menciona además los casos de la planta de Agronitrogenados, que involucran a Alonso Ancira, dueño de la empresa Altos Hornos de México S.A. (AHMSA).

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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