El gobierno de Estados Unidos anunció este lunes que destinará 64 millones de dólares adicionales en ayuda humanitaria para Afganistán, aunque advirtió de que el nuevo régimen talibán está poniendo trabas a las operaciones de asistencia y exigió que permita que éstas continúen de forma segura.

La partida de ayuda humanitaria, anunciada por la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, en la conferencia internacional organizada hoy en solidaridad con Afganistán, se dirigirá principalmente a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Los talibanes están obstruyendo e interfiriendo los envíos de ayuda, prohibiendo la labor de personal femenino e incluso tomando represalias contra personas que entregan o reciben asistencia», advirtió Thomas-Greenfield.

Y es que tras la reciente «transición» en Afganistán, en palabras de la diplomática, los talibanes deben mantener sus promesas de protección no sólo a los trabajadores humanitarios, sino también a mujeres y niñas.

Con la ayuda anunciada hoy el total destinado por Estados Unidos para la asistencia humanitaria en Afganistán este año asciende a 330 millones de dólares, destacó la embajadora, quien urgió al resto de la comunidad internacional a mostrar igual solidaridad con la difícil situación del pueblo afgano.

La conferencia internacional, organizada por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, busca recaudar 606 millones de dólares con el fin de financiar operaciones de asistencia en el país y ayudar a 11 millones de personas, casi un tercio de la población nacional.

Al respecto, Guterres advirtió que Afganistán afronta sus «horas más peligrosas» y necesita más ayuda internacional para superarlas.

«Es el momento de que la comunidad internacional esté con ellos», subrayó Guterres, quien matizó que incluso antes de que el poder en Afganistán fuera recuperado por los talibanes el país ya experimentaba una de las peores crisis humanitarias globales.

Guterres alertó que uno de cada tres afganos no sabe cuándo será su próxima comida, además de que cientos de miles de personas han tenido que abandonar sus hogares.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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