El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, evitó responder a las críticas del gobierno de México, quien le pidió someterse a un «proceso de autocrítica» para determinar si debe seguir al frente del organismo, luego de lo ocurrido el año pasado en Bolivia.

Almagro compareció este jueves ante la prensa después de la Asamblea General de la OEA.

«Yo entiendo que la prensa quiera concentrarse en el país que me criticó, y no en los treinta y pico que me apoyaron, eso lo entiendo perfectamente, aunque me gustaría más lo contrario. Me gustaría más que ustedes dijeran: qué genial el secretario general lo apoyaron treinta y tantos países, qué fantástico, qué apoyo a su gestión», dijo Almagro.

Aseguró no tener ningún problema con las críticas que se le han hecho, pues reiteró que es un tema (Bolivia) del que ya ha hablado largamente, al igual que sobre las misiones de observación electoral.

Almagro resaltó la labor de las misiones de observación electoral que, según explicó, trabajan con mucho menos presupuesto que las de la Unión Europea (UE) y con un «gran sacrificio personal».

El secretario general mantuvo su postura de defender el informe en el que la OEA denunció irregularidades en las elecciones de 2019, que luego fueron anuladas debido a sospechas de fraude en favor del entonces presidente, Evo Morales, quien había sido elegido para un cuarto mandato consecutivo.

En concreto, Almagro destacó que los principales hechos de dicho informe de la misión de la OEA «nunca» fueron rebatidos y citó, entre otros, la alteración y falsificación de actas, los servidores ocultos que transmitían datos para el conteo general y el voto de personas fallecidas que aparecían como electores.

«Nosotros no valoramos otra cosa que la limpieza del proceso electoral», sean cuales sean los resultados, sostuvo.

Y es que ayer, durante la Asamblea General, el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Maximiliano Reyes, sugirió a Almagro someterse a un proceso de autocrítica a partir de sus acciones en contra de la Carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia, para determinar si aún cuenta con la “autoridad moral necesaria para encabezar esta organización».

Almagro se limitó a decir que la OEA puede ayudar a nuestro país en temas de corrupción, lucha contra el narcotráfico, derechos de los migrantes, transparencia electoral e independencia de los órganos electorales, entre otros asuntos.

«Tenemos muchas cosas para aportar en el tema que son prioritarios, desafíos importantísimos que tiene México hoy y estamos dispuestos a hacerlo porque somos un interlocutor permanente para estos temas en todo el hemisferio», manifestó Almagro.

Sobre el tema, el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, reclamó este jueves la renuncia de Almagro, al sostener que el triunfo electoral de su Movimiento al Socialismo del domingo demostró que no hubo fraude en los comicios de 2019.

«Luis Almagro debe renunciar, si tiene ética y moral, si tiene personalidad. Y por supuesto tiene que ser procesado, juzgado. Sus manos están manchadas de sangre de bolivianos y bolivianas», declaró Morales en una rueda de prensa en Buenos Aires.

En el caso de que Almagro no renuncie, Morales dijo que solicitará a los miembros de la Organización de Estados Americanos «que inicien los trámites para su destitución, porque ha ocasionado un daño irreparable al pueblo boliviano, a las misiones de observación electoral y a la propia OEA».

Añadió que además de demostrar que no hubo fraude, los resultados de las recientes elecciones refieren que sí hubo golpe de estado, por lo que reclamó una auditoría independiente sobre el «informe fraudulento» de la OEA.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



Escribe un comentario