La primera reunión entre los presidentes de EEUU y de Rusia, Joe Biden y Vladímir Putin, junto a sus respectivos ministros de Exteriores, ha durado casi dos horas en la Villa La Grange de Ginebra, informó el Kremlin.

«Hemos acabado el formato reducido» de la reunión, es decir los dos presidentes y sus responsables de la diplomacia, Serguéi Lavrov, y Antony Blinken, señaló el portavoz, Dmitri Peskov.

En el programa inicial estaba previsto en torno a una hora y quince minutos para este encuentro, que se celebró en una de las bibliotecas de la mansión construida en el siglo XVIII. Finalmente se prolongó casi dos horas, según Peskov, quien añadió que ahora hay un breve descanso.

La agenda de las conversaciones se iba a centrar en esta primera reunión en el estado actual y las perspectivas de las relaciones bilaterales, la estabilidad estratégica, temas de seguridad informática y la lucha contra la ciberdelincuencia.

Además de temas relativos a la cooperación económica, el clima, el Ártico y la lucha contra el coronavirus.

Tras el descanso ambos líderes pasaron al formato ampliado, en el que participan además de Putin y Biden cinco asesores de cada una de las delegaciones. Después aún habrá una segunda parte en el formato extendido antes de que los mandatarios ofrezcan una rueda de prensa por separado.

El formato ampliado estará dedicado, entre otros temas, a conflictos y crisis regionales: Oriente Medio, Siria, Libia y Ucrania, el programa nuclear iraní, el arreglo en Afganistán,y la situación en la península coreana y en Nagorno Karabaj.

Putin y Biden, que se saludaron con un apretón de manos, iniciaron su cumbre con un breve intercambio de palabras ante las cámaras de televisión de todo el mundo.

El estadounidense dijo que es mejor verse cara a cara y el ruso apuntó que esperaba una reunión «productiva». El primero en hablar fue Putin, quien destacó que «se han acumulado muchas cuestiones en las relaciones ruso-estadounidenses que requieren una reunión al más alto nivel».

«Espero que nuestro encuentro sea productivo», apuntó el líder ruso, quien agradeció a su homólogo «su iniciativa de celebrar esta reunión». Biden respondió con un «gracias».

El presidente estadounidense agregó que durante esta jornada intentarán determinar dónde están sus intereses mutuos y dónde están sus desacuerdos. «Podemos hacer todo para discutir los asuntos de una manera profesional y predecible», afirmó.

Más tarde, Putin valoró positivamente la cumbre con su homólogo estadounidense y afirmó que «no hubo ninguna hostilidad» pese a las discrepancias existentes.

«Considero que no hubo ninguna hostilidad. Al revés. Nuestro encuentro transcurrió en una clave de principios, nuestras valoraciones difieren en muchos aspectos. Pero desde mi punto de vista, ambas partes demostraron el deseo de comprender el uno al otro y de buscar un acercamiento de las posiciones», afirmó.

Además informó que junto a Biden acordaron el regreso de sus respectivos embajadores luego de diferencias en ambos países. «Regresarán a su lugar de trabajo. Cuándo exactamente es una cuestión puramente técnica».

Las relaciones diplomáticas entre Moscú y Washington estaban muy degradadas desde que el actual mandatario estadounidense llegó al poder en enero. Recordemos que después que Biden comparara a Putin con un «asesino», Rusia llamó a consultas en marzo a su embajador Anatoli Antonov y dijo que su par estadounidense en Moscú, John Sullivan, debería regresar a Washington.

Sullivan abandonó Moscú en abril cuando ambos países anunciaron una ola de sanciones y de expulsiones de diplomáticos.

En un mensaje a medios, Biden calificó de «bueno» y «positivo» el tono de la cumbre con Putin, a quien dijo que infraestructuras críticas deben quedar al margen de ciberataques.

Indicó que comunicó a Putin que EUA y Rusia pueden colaborar en «áreas de estabilidad estratégica», puntualizó que advirtió a Putin de que no tolerará ninguna interferencia electoral en Estados Unidos.

Biden dijo que dejó en claro a su homólogo que su agenda no es en contra de Rusia, sino que «es por el pueblo estadounidense», y en ese sentido, aseguró que seguirá levantando la voz por casos de «derechos fundamentales», como el del opositor ruso Alexéi Navalni.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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