Una sola dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer o AstraZeneca reduce a casi la mitad la transmisión del virus en el entorno familiar, según un estudio divulgado este miércoles por la autoridad sanitaria en Inglaterra.

Las personas que se infectaron tres semanas después de recibir la primera dosis tenían entre un 38% y un 49% menos posibilidades de contagiar a otros de su entorno que no habían sido vacunados, indica la investigación del Public Health England (PHE), organización asesora y de apoyo del ministerio de Sanidad.

El análisis también observó una protección contra la COVID-19 catorce días después de la vacunación, en todas las edades.

Sobre la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech, el fundador y director de éste último, Ugur Sahin, declaró este miércoles que «confía» en la eficacia de la vacuna frente a la variante india del COVID-19.

Aunque las pruebas todavía continúan, «la variante india presenta mutaciones que ya hemos estudiado y contra las cuales nuestra vacuna actúa, lo que nos hace confiar», dijo Sahin, en una rueda de prensa virtual.

La variante B.1.617, conocida como variante india por haber sido detectada por primera vez en aquel país, ya ha sido identificada en al menos 17 naciones, entre ellas Reino Unido, Estados Unidos, Bélgica, Suiza o Italia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

BioNTech ya ha probado su vacuna en más de 30 variantes y en cada ocasión obtuvo, al menos, una «respuesta inmunitaria suficiente», explicó.

El director de este laboratorio alemán también anunció que su vacuna, usada en la Unión Europea (UE) y en Estados Unidos desde diciembre, obtendrá pronto el visto bueno de las autoridades chinas.

Adicional, dijo que la vacuna que desarrollan junto a Pfizer necesitará una tercera dosis de refuerzo entre seis meses y nueve meses después de haber recibido la segunda dosis y después otro refuerzo «cada 12 a 18 meses».

En más de Pfizer, se informó que el fármaco oral experimental, que sería el primero diseñado específicamente para combatir al nuevo coronavirus, podría estar disponible a finales del 2021.

De acuerdo a lo que se ha informado, la píldora antiviral evita que el virus se propague dentro del cuerpo al bloquear una enzima que el coronavirus necesita para copiarse a sí mismo. El tratamiento pertenece a una clase de fármacos conocidos como inhibidores de la proteasa.

Conocido como PF-07321332, el medicamento se recetaría a los pacientes al primer signo de infección por COVID-19.

Las pruebas que se llevan a cabo se dividen en tres fases, con una duración total de 145 días, lo que significa que concluiría a mediados de julio. La primera fase concluirá en mayo, por lo que si todo sale bien, el medicamento podría distribuirse a hospitales y consultorios médicos para el otoño de 2021.

Finalmente, Ugur Sahin aseguró que otorgar exenciones de propiedad intelectual no es la forma correcta para aumentar la producción de vacunas COVID-19.

Tales exenciones están entre las opciones que está evaluando el gobierno de Estados Unidos para maximizar la producción y suministro de vacunas, aunque no se ha tomado una decisión, dijo ayer la vocera de La Casa Blanca, Jen Psaki.

BioNTech, que produce y comercializa su inyección basada en ARN mensajero en asociación con Pfizer, considera que la cooperación estrecha con socios de producción seleccionados es el enfoque correcto porque su vacuna es difícil de elaborar.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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