El exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha recuperado sus derechos políticos, luego de que la Corte Suprema de su país anuló cuatro juicios que pesaban contra él en tribunales de Curitiba por un conflicto de competencias y decidió que las causas deberán reiniciarse en otros juzgados, con lo que dejó sin efecto las penas de casi 26 años de cárcel que pesaban en su contra.

Así, Lula da Silva se convierte en potencial candidato presidencial para 2022, con algunos sondeos que lo sitúan como favorito frente al actual gobernante, Jair Bolsonaro.

«Se trata de otra decisión de la Corte Suprema que restablece la seguridad jurídica y la credibilidad del sistema de justicia del país», declaró este viernes el abogado Cristiano Zanin, jefe de la defensa del exmandatario; el fallo también le devuelve a Lula su derecho a aspirar a cargos electivos.

En ese mismo sentido se pronunciaron todos los partidos del arco progresista, que en algunos casos llegaron a insinuar que Lula será candidato presidencial en 2022.

El más claro fue el gobernador del estado de Maranhao, Flavio Dino, quien era mencionado hasta ahora como posible candidato presidencial para 2022 por el Partido Comunista do Brasil (PCdoB); después de la sentencia dijo que, si le fuera propuesto, «sería un honor aspirar a la vicepresidencia» en una fórmula encabezada por Lula.

El exmandatario no termina de aclarar nada en ese sentido, pero sí empieza a dar algunas pistas sobre sus intenciones.

«Yo estoy vivo, entero, tengo una energía de 30 años y estoy listo para la pelea. Si es necesario para derrotar a un fascista como Jair Bolsonaro, seré candidato a presidente», reiteró Lula a la emisora argentina C5N tras conocerse el fallo del Supremo.

Lula no tenía previsto pronunciarse este viernes sobre el fallo, pero hizo un guiño a sus seguidores en las redes sociales y cambió su foto de perfil por una en la que aparece perfectamente peinado, con un sobrio traje y una corbata con los colores de la bandera de Brasil que solía usar mientras estuvo en el poder.

Aunque Lula tampoco ha hecho referencia a eso, algunos sondeos ya consideran su posible candidatura de cara a las elecciones previstas para el 2 de octubre de 2022 y hasta lo sitúan como claro favorito frente a Bolsonaro, cuya popularidad está en caída en parte por su errática gestión de la pandemia de COVID-19.

La encuesta de la firma PoderData publicada esta semana dice que, en una primera vuelta, Lula se impondría con un 34% frente al 31% que obtendría Bolsonaro. Pero en la segunda vuelta, el antiguo dirigente sindical llegaría al 52% y el líder de la ultraderecha se quedaría en un 34%.

«Este escenario es un fotografía del momento, cuando el país enfrenta el peor impacto de la pandemia de coronavirus y hay una gran incertidumbre sobre la recuperación de la economía», analizó PoderData.

Bolsonaro, acorralado por críticas a su gestión de una pandemia que ya deja más de 365.000 muertos en el país y que será objeto de una investigación parlamentaria promovida por la oposición, acusó el golpe y alertó a los brasileños sobre Lula y la corrupción que, en su opinión, encarna el líder progresista.

«Si Lula vuelve, por el voto directo, el voto auditable, todo bien», dijo Bolsonaro, pero pidió a los brasileños que «piensen cómo será el futuro de Brasil con el tipo de gente que él va a traer para dentro de la Presidencia».

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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