Un tribunal de Moscú confirmó este martes la pena de tres años y medio de cárcel dictada en 2014 contra el dirigente opositor Alexei Navalni, cuya detención a mediados de enero ha motivado la mayor movilización reciente contra el gobierno de Rusia.

Navalni fue detenido el 17 de enero al regresar desde Alemania, donde había estado convaleciente de un envenenamiento sufrido en agosto de 2020. Las autoridades alegaron entonces que el líder opositor había incumplido las medidas excepcionales que mantenían en suspenso una pena dictada en 2014 por acusaciones de fraude.

La jueza Natalia Repnikova determinó que Navalni ingresara a prisión para cumplir con la pena, según la agencia de noticias Sputnik. A Navalni, no obstante, solo le restarían por cumplir dos años y ocho meses, ya que se tendrían en cuenta los diez meses que pasó bajo arresto domiciliario.

Las partes tienen ahora diez días para presentar algún recurso, algo que ya han adelantado que harán los abogados del acusado.

Durante su comparecencia ante la jueza, Navalni ha reiterado sus críticas al gobierno en un duro discurso. «Alguien no quería que volviese a Rusia como un hombre libre. Todos sabemos quién», ha declarado el impulsor de la Fundación Anticorrupción.

El opositor ha señalado directamente a Putin, al que ha descrito como «envenenador de calzoncillos», en alusión a la prenda donde se habría puesto el agente nervioso que casi le cuesta la vida. El Kremlin siempre ha negado cualquier responsabilidad en este supuesto ataque.

Según Navalni, no es sólo él quien se sienta en el banquillo, sino toda la oposición. «El principal punto de este juicio no es lo que me pase a mí, meterme en la cárcel no es duro, sino que la principal razón (del proceso) es intimidar a un gran número de personas», ha señalado.

Al respecto, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha vuelto cuestionado las declaraciones de Navalni, alegando que hasta ahora Moscú «no ha recibido nada que demuestre las acusaciones», según la agencia TASS. En este sentido, ha negado que se pueda hablar de «secreto» para justificar el recelo a compartir datos: «Tenemos razones para creer que es una farsa».

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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