Con duras críticas a la gestión del presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta de Argentina, Cristina Kirchner aumentó la tensión por la que atraviesa el gobierno desde el revés electoral en las primarias legislativas del fin de semana pasado, al pedir públicamente un cambio de gabinete.

«¿En serio creen que no es necesario, después de semejante derrota, presentar públicamente las renuncias y que se sepa la actitud de los funcionarios y funcionarias de facilitarle al Presidente la reorganización de su gobierno?», escribió la vicepresidenta en una carta pública en la que criticó a jerarcas que «se atornillan a los sillones».

Estas declaraciones ocurren un día después de que cinco ministros considerados como cercanos a Kirchner ofrecieron su renuncia a Fernández, que por ahora no las ha aceptado.

Kirchner, líder del peronismo de centro-izquierda, señaló que en varias reuniones con el mandatario durante el último año le pidió un cambio de rumbo, sobre todo en política económica.

«Señalé que creía que se estaba llevando a cabo una política de ajuste fiscal equivocada que estaba impactando negativamente en la actividad económica y, por lo tanto, en el conjunto de la sociedad y que, indudablemente, esto iba a tener consecuencias electorales», relató en la carta.

Sin embargo, esta mañana el presidente Alberto Fernández pidió cesar las disputas y resaltó que es él quien está al frente del gobierno.

«He oído a mi pueblo. La altisonancia y la prepotencia no anidan en mí. La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente. Para eso fui elegido. Lo haré llamando siempre al encuentro entre los argentinos», escribió el mandatario en Twitter.

En su carta, Kirchner, expresidenta entre 2007 y 2015, remarcó que fue ella quien lanzó la candidatura de Fernández con la convicción de que era lo mejor para el país. «Sólo le pido al Presidente que honre aquella decisión… pero por sobre todas las cosas, tomando sus palabras y convicciones también, lo que es más importante que nada: que honre la voluntad del pueblo argentino», remató.

En recesión desde 2018, Argentina atraviesa una crisis económica que se vio agravada por la pandemia de COVID-19. Para aminorar los efectos de la parálisis económica por las restricciones sanitarias, el gobierno realizó fuertes emisiones de dinero, especialmente en 2020.

a sus elevados índices de pobreza (42%) y desempleo (10%), Argentina suma una de las tasas de inflación más altas del mundo, 32% de enero a agosto, y tiene pendiente una deuda de 44,000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por la cual el próximo 22 de septiembre el gobierno debe pagar un vencimiento de capital por 1,900 millones de dólares y en diciembre otro por el mismo monto.

El gobierno de Fernández y Kirchner, que se encuentra a mitad de su mandato, quedó duramente golpeado por el resultado de las primarias del pasado domingo, en las que la coalición gobernante ‘Frente de Todos’ consiguió apenas 31% de los votos a nivel nacional, un resultado inesperado que mostró un rechazo mucho más amplio de lo previsto.

En tanto, la coalición de centro-derecha ‘Juntos’, del expresidente Mauricio Macri, obtuvo 40% de los sufragios a nivel nacional y le sacó una ventaja de cinco puntos al oficialismo en la provincia de Buenos Aires, tradicional bastión peronista y donde también pusieron a disposición su renuncia los ministros del gobernador Axel Kiciloff.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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