Esta tarde se ha dado a conocer la muerte del Dr. José Mario Molina Pasquel Henríquez, mexicano premio Nobel de Química en 1995. Su deceso coincide con el día en que la Academia Sueca de Ciencias dio a conocer a las ganadores de la edición 2020 del Nobel de Química.

El Centro Mario Molina, que dirigía el científico mexicano, confirmó el deceso. «Con profundo dolor, comunicamos el fallecimiento del Dr. José Mario Molina Pasquel Henríquez (…) Su esposa, sus hijos y sus hermanos agradecen las muestras de cariño y pensamientos en estos difíciles momentos».

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) también informó sobre la muerte del premio Nobel. Minutos después, el canciller Marcelo Ebrard comentó en sus redes sociales sobre el fallecimiento.

«Antes de entrar a la secundaria ya me fascinaba la ciencia. Aun recuerdo mi emoción cuando vi por primera vez paramecios y amibas a través de un microscopio de juguete más bien primitivo. Convertí entonces en laboratorio un baño de la casa que apenas usábamos y pasé largas horas ahí entreteniéndome con juegos de química», narró Molina en su autobiografía que publica la UNAM.

Mario Molina es uno de los tres mexicanos que han obtenido el reconocimiento de la Academia con sede en Estocolmo.

Junto a Mario Molina, Alfonso García Robles fue galardonado con el premio Nobel de la Paz en 1982 y Octavio Paz, Nobel de Literatura en 1990.

El 11 de octubre de 1995, se informó que Mario Molina, junto a el estadounidense Frank Shewood Rowland y el holandés Paul Crutzen, habían obtenido el Premio Nobel de Química por haber advertido al mundo sobre el peligro del adelgazamiento de la delgada capa de ozono.

El propio Molina relataba que un año después de que terminó sus estudios de posgrado, se unió al equipo del profesor Sherwood (Sherry) Rowland como becario de posdoctorado; Sherry le ofreció una lista de opciones de investigación, siendo el proyecto que más llamó su atención el que consistía en averiguar el destino de ciertos productos químicos industriales muy inertes, los clorofluorocarbones (CFCs), que se habían estado acumulando en la atmósfera, y que no parecían tener para entonces ningún efecto significativo en el medio ambiente.

«Tres meses después de mi llegada a Irvine, Sherry y yo habíamos creado la “Teoría del agotamiento del ozono por los CFCs”. El científico reconocía que en un principio la investigación realizada no parecía particularmente interesante.

«Advertimos que los átomos de cloro producidos por la descomposición de los CFCs destruyen por catálisis al ozono. Nos hicimos realmente conscientes de la seriedad del problema cuando comparamos las cantidades industriales de CFCs con las de óxidos de nitrógeno que controlan los niveles de ozono; Paul Crutzen había identificado el papel de estos catalizadores de origen natural unos cuantos años antes. Nos alarmaba la posibilidad de que la liberación continua de CFCs en la atmósfera pudiera causar una degradación significativa de la capa de ozono estratosférica de la Tierra».

El mexicano señalaba que cuando eligió por vez primera el proyecto de investigación sobre el devenir de los clorofluorocarbonos en la atmósfera, fue simplemente por curiosidad científica.

 Molina Pasquel Henríquez fue asesor de los presidentes de Estados Unidos Barack Obama y Bill Clinton en temas de calentamiento global.

En los últimos meses, en el marco de la pandemia mundial de Covid-19, Molina participó en una investigación sobre la propagación del Covid-19 a través de los aerosoles que permanecen en la atmósfera. Defendió el uso del cubrebocas como medida para prevenir la propagación del virus.

Mario Molina señaló que el uso del cubrebocas contribuía a disminuir los contagios en el transporte público, además de que representaba una medida determinante para definir la forma de propagación de la pandemia entre la población.

«El Dr. Mario Molina parte siendo un mexicano ejemplar que dedicó su vida a investigar y a trabajar en favor de proteger nuestro medio ambiente. Será siempre recordado con orgullo y agradecimiento», añadió el Centro Mario Molina.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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