El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) presumió esta mañana que en el país no hay «vacunación secreta» de altos funcionarios y puso como ejemplo que buena parte de miembros de su gobierno se han contagiado de Covid-19, incluido él mismo.

«No se ha abusado, (no ha habido) toda esta situación que se ha presentado en varios países de que hay vacunación secreta para los de arriba. Es muy importante esto (…) No hay preferencia para nadie. Es evidente que nos ha dado covid a los servidores públicos del gobierno, del más alto nivel. Al presidente, al secretario de Marina, al secretario de la Defensa, al subsecretario responsable de la campaña contra el Covid y a muchos otros», dijo AMLO.

Y es que López Obrador fue cuestionado sobre lo que ha ocurrido en otros países como Perú o Argentina, donde se destapó el llamado «Vacunagate», un escándalo político de vacunaciones en secreto de altos funcionarios; en el caso de Argentina fue destituido el ministro de Salud por el presunto acceso privilegiado a la vacuna por parte de allegados al poder.

El tema sirvió para que AMLO se lanzara una vez más en contra de los opositores del gobierno, quienes dijo pasaron 36 años sosteniendo que lo mejor era lo privado y por eso había que desmantelar al Estado. Dijo que avanzaron en su propósito pero no acabaron de socavar al Estado mexicano, pues además no contaban con que el pueblo iba a decir «basta».

López Obrador dijo que sus adversarios tenían la esperanza de que si él llegaba a la presidente iba a hacer lo mismo que sus antecesores y que «me iban a meter al aro».

«Pues no, imagínese cuántos años de lucha ¿para venir a hacer lo mismo?, ¿para permitir el saqueo?, ¿para permitir, como era, que los de arriba no paguen impuestos? ¿Para permitir que vengan del extranjero y nos saqueen como en la época colonial? ¿Para permitir que se empobrezca nuestro pueblo?, que México se convierta, como sucedió, en fosas clandestinas, en un país de violencia, con decadencia por la pérdida de valores culturales, morales, espirituales. ¿A eso, a eso quieren que regresemos? No, no, no, y están por eso completamente despistados».

Reiteró sus dichos de este fin de semana, en los que aseguró que en México hay una oposición fifí, que no sabe cómo defender la democracia, cómo hacer valer la justicia y cómo defender las libertades. Afirmó que los principales perfiles de la oposición no saben como llevar a cabo esa función. «En la desobediencia civil, en la no violencia, uno aprende de cómo ser opositor; por ejemplo, no puede uno poner en riesgo la vida de las personas, un dirigente puede poner en riesgo su vida, pero no tiene el derecho de poner en riesgo la vida de los demás».

Puso como ejemplo que tras el llamado que hicieran para que los mexicanos ayudaran a disminuir sus consumos de energía ante los apagones que se vivieron, la oposición llamó a consumir más luz, a prender los focos, a encender la luz y a dormir con la luz encendida.

López Obrador aseguró que siempre debe de haber oposición, aunque la oposición tiene que ser digna, respetable y eficaz.

Indicó que una democracia implica oposición. Mientras en la dictadura es pensamiento único, es autoritarismo; la democracia es pluralidad, es suposición, es competencia, son contrapesos necesarios para que nadie se sienta absoluto en ningún nivel de la escala. Dijo que eso era la democracia y a eso aspira su gobierno.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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