La Asamblea General de la ONU condenó una vez más el embargo estadounidense impuesto a Cuba hace casi 60 años por 184 votos contra dos, los de Estados Unidos e Israel. Hubo tres abstenciones: Ucrania, Brasil y por segunda vez Colombia, aliado de Washington.

En 2019, durante la presidencia del republicano Donald Trump, el gobierno brasileño del ultraderechista Jair Bolsonaro votó contra la resolución cubana que condena el embargo.

Por primera vez desde 1992, el voto anual de condena al embargo estadounidense contra la isla fue suspendido en 2020 debido a la pandemia de coronavirus.

«Como el virus, el bloqueo asfixia y mata y debe cesar. ¡Patria o muerte! ¡Venceremos!», dijo el canciller cubano, Bruno Rodríguez Padilla, al culminar un discurso presencial de 30 minutos en la Asamblea General.

El canciller cubano indicó que desde que el presidente John F. Kennedy impuso el embargo a Cuba en febrero de 1962, en plena Guerra Fría, menos de un año después de que Fidel Castro declarase el carácter socialista de la revolución, éste ha provocado perjuicios a la isla por 147,853 millones de dólares a precios corrientes.

El embargo a Cuba fue aprobado por ley y solo el Congreso estadounidense puede ponerle fin. Una sola vez, en 2016, Washington se abstuvo de votar en contra de la resolución cubana de condena al embargo, en un contexto de acercamiento del gobierno de Barack Obama hacia la isla. Las relaciones entre ambos países fueron restablecidas en 2015.

Pero Donald Trump dio marcha atrás a ese histórico acercamiento: volvió a declarar al país comunista como estado patrocinador del terrorismo e impuso cerca de 250 nuevas sanciones contra Cuba.

Las medidas provocaron una crisis de energía y combustible, restringieron los viajes de turistas estadounidenses a la isla y el envío de remesas de cubano-estadounidenses a sus familiares en Cuba.

El presidente estadounidense, Joe Biden, que como vice de Obama participó en la política de acercamiento con Cuba, no ha revertido ninguna de las sanciones impuestas por Trump desde su llegada a La Casa Blanca en enero. No obstante, en su campaña había prometido hacerlo y había señalado que la línea dura de Trump contra Cuba «no ha hecho nada para avanzar en la democracia y los derechos humanos» en la isla.

Al respecto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó de «contundente victoria» la aprobación por 184 votos de la resolución ante la Asamblea General para pedir el fin del embargo económico de Estados Unidos.

«El mundo está con Cuba», escribió el gobernante cubano en Twitter segundos después de realizada la votación.

Díaz-Canel criticó la postura del representante de EUA ante la Asamblea General al justificar su tradicional voto en contra y aseguró que «el discurso imperial cínico, mentiroso y calumnioso es tan inmoral, descarado y obsoleto como lo es el criminal bloqueo».

El diplomático estadounidense aseguró que su país vuelve a apoyar el embargo por ser «una herramienta para promover la democracia y el respeto a los derechos humanos».

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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