El presidente estadounidense, Joe Biden, descartó este martes visitar «por ahora» la frontera con México, a pesar de la crisis migratoria generada por la llegada masiva de menores y familias indocumentadas en las últimas semanas.

«No por ahora», respondió Biden a la pregunta de un periodista de si planea visitar próximamente la frontera con México, en un breve intercambio antes de subir al helicóptero presidencial para viajar a Pensilvania.

Y es que La Casa Blanca afronta una creciente presión para responder a la situación de los miles de menores indocumentados que se encuentran en centros de detención de las autoridades fronterizas o en albergues del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).

Según la cadena CBS News, más de 4,200 niños inmigrantes no acompañados permanecían hasta el domingo en instalaciones de detención de corto plazo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), entre ellas algunas no aptas para albergar menores.

Ante esa situación, Biden envió a comienzos de este mes a una amplia delegación de sus asesores a visitar la frontera en el estado de Texas y ha tomado varias medidas, como la de movilizar durante 90 días a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) para atender a los menores.

Sin embargo, La Casa Blanca se ha resistido a describir la situación en la frontera con la palabra «crisis», que sí utiliza en cambio la oposición republicana; la administración federal se empeña en referirse a la situación como un «desafío» y un «gran problema».

Preguntada este lunes sobre por qué Biden no había anunciado planes de visitar la frontera, su portavoz, Jen Psaki, aseguró que el presidente está centrado en «desarrollar soluciones» a la situación migratoria que no necesariamente pasan por desplazarse allí en persona.

Esa postura le ha generado algunas críticas de la oposición, que señala el hecho de que el mandatario sí esté viajando para promocionar el plan de rescate económico recién aprobado, con una visita este martes a Pensilvania y el viernes a Georgia.

El Gobierno de Biden ha insistido en que su predecesor, el expresidente Donald Trump, «desmanteló» el sistema de asilo de Estados Unidos y que le llevará un tiempo reconstituirlo, mientras intenta lidiar de la mejor forma posible con el número creciente de inmigrantes.

Las declaraciones de Biden coinciden con lo expresado por el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, quien este martes reconoció que el país va camino de recibir este año en la frontera con México a más indocumentados que los que han llegado en las últimas dos décadas.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha anticipado que el número de migrantes que intentan llegar desde México se aproxima a alcanzar niveles inéditos en las últimas dos décadas. Mayorkas subrayó el compromiso para respetar los «valores» de Estados Unidos al tiempo que se garantizan cuestiones de seguridad o sanitarias.

«Salvaguardar nuestras fronteras no nos obliga a olvidar la humanidad de quienes las cruzan», proclamó Biden al firmar su orden ejecutiva sobre inmigración, una frase que Mayorkas retomó este martes para insistir en que la integración es «una de las mejores tradiciones» de Estados Unidos y que todo cabe dentro de un sistema «seguro, legal y ordenado».

Explicó que los agentes fronterizos están expulsando a «la mayoría» de familias y adultos que intentan entrar en el país de forma ilegal, aunque no a los menores no acompañados. «Nos estamos encontrando con niños de seis y siete años, por ejemplo, que llegan a nuestra frontera sin un adulto. Son niños vulnerables y hemos terminado con la práctica de la anterior Administración de expulsarlos», añadió.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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