La emergencia en el Reino Unido y en Sudáfrica ante las nuevas variantes del virus SARS-CoV-2 preocupa a la comunidad internacional puesto que, según los datos que se tienen hasta ahora, son más contagiosas que la que se identificó en diciembre de 2019 en Wuhan, China.

Considerando que todos los virus mutan, es decir, se modifican cuando se replican; el SARS-CoV-2 ha sufrido múltiples variaciones desde su aparición, pero en general éstas no han tenido consecuencias. Algunas mutaciones, sin embargo pueden favorecer su sobrevivencia, por ejemplo, si logra un mayor contagio.

La variante B.1.1.7, llamada ahora VOC 202012/01, fue detectada en noviembre pasado en el Reino Unido, tras desarrollarse «probablemente» en septiembre en el sureste de Inglaterra, según el Imperial College de Londres.

Tras propagarse rápidamente en ese país, esta variante fue detectada en otras decenas de países, desde Estados Unidos hasta Corea del Sur, pasando por India, Francia y Dinamarca.

La mayoría de los casos fueron importados del Reino Unido pero algunos no tienen ninguna relación probada con ese país, como es el caso de Dinamarca, con 86 pacientes identificados.

La variante 501.V2, ahora mayoritaria en Sudáfrica, fue detectada en octubre y ha sido localizada en otros países como el Reino Unido y Francia. Según los expertos, el número de casos de ambas variantes está por ahora subestimado.

Las dos presentan varias mutaciones de las cuales una, la N501Y, afecta a la proteína «spike» del coronavirus, una punta que sirve para pegarse al receptor ACE2 de las células humanas y penetrar en ellas.

Esta mutación aumenta las capacidades de adhesión del virus al receptor ACE2. Y aunque «no hay ninguna relación claramente establecida entre la adhesión al ACE2 y una mayor transmisión, es posible que esta exista», de acuerdo al Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

Varios estudios científicos, basados sobre todo en estudios de modelos y todavía no evaluados por otros expertos en acuerdo al protocolo científico, concluyen que la variante británica es mucho más transmisible, cosa que confirma la evaluación inicial del grupo de investigadores NERVTAG, que asesora al gobierno británico y que estimó la diferencia entre +50% y +70%.

Así, según los cálculos de la London School of Hygiene and Tropical Medicine (LSHTM), la variante británica sería entre 50% y 74% más contagiosa. Para el Imperial College de Londres, que analizó miles de genomas del virus SARS-CoV-2, la capacidad de contagio es entre 50% y 75% mayor y la tasa de reproducción (R) es de entre 0.4 y 0.7 superior al virus habitual.

Las conclusiones preliminares sobre la variante sudafricana también dan cuenta de una mayor transmisión, pero hay menos datos disponibles.

Los primeros estudios sobre la variante británica apuntan a que es más contagiosa entre los jóvenes menores de 20 años que la cepa habitual, lo que plantea la cuestión del cierre de las escuelas.

El laboratorio alemán BioNTech, creador junto a Pfizer de la primera vacuna contra Covid-19 autorizada en el mundo, aseguró que de ser necesario podría proveer un nuevo producto en «seis semanas» para responder a una mutación.

Reino Unido se convirtió este lunes en el primer país en administrar la vacuna de AstraZeneca/Oxford contra el Covid-19.

Con más de 75,000 muertes, el Reino Unido es uno de los países de Europa más castigados por el coronavirus. Casi 55,000 personas dieron positivo en 24 horas el domingo, superando las 50,000 por sexto día consecutivo.

El país, que ya ha inoculado a un millón de personas con la vacuna desarrollada por Pfizer/BioNTech, se enfrenta a la nueva cepa del coronavirus mucho más transmisible.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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