Al grito de «¡Presidente, presidente!» o «¡Es un honor estar con Obrador!», cientos de miles de personas se congregaron esta tarde en el primer cuadro de la Ciudad de México.

De acuerdo con cifras difundidas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, cerca de 250 mil personas ocuparon la plancha del Zócalo así como calles aledañas al primer cuadro de la Ciudad, para acompañar al presidente en su mensaje que ofreció con motivo del tercer aniversario de su llegada al poder.

Pasadas las 17 horas, el presidente López Obrador arribó al templete que se encontraba situado a las afueras de Palacio Nacional, donde ya le esperaban miembros de su gabinete, así como algunos invitados especiales, entre los que destacó la presencia de Dilma Rousseff, expresidenta de Brasil.

Al inicio de su mensaje, el presidente afirmó que Méxic «está de pie» a pesar de la pandemia de COVID-19 y el dolor que ha dejado al país.

“Amigas, amigos, como en los mejores tiempos, nos volvemos a concentrar en este Zócalo democrático de la capital de la república. Hoy cumplimos 3 años de Gobierno y estamos de pie a pesar de la pandemia que tanto nos dolor ha causado”, sostuvo el mandatario.

Aseguró que el manejo que se ha dado a la pandemia está permitiendo al país regresar al «plan original» de cuatro para mejorar los servicios de salud, que incluye el tener más médicos, medicamentos y buenas instalaciones. Además, aprovechó para culpar al neoliberalismo de «precipitar» la crisis económica que llevó a que la economía se contrajera un 8.2% en 2020.

Aun así, sostuvo que funcionó su «fórmula» de gobernar con honradez y poner toda la atención en el bienestar de la gente. “No tengo duda de que pronto, muy pronto, terminaremos de salir de la crisis económica. ¿En qué baso mi optimismo? Primero, en que no nos endeudamos, como sucedió en otros países. Segundo, en que no se nos cayó la recaudación de ingresos”, mencionó.

Como ya se ha hecho costumbre, habló sobre la cobertura y entrega de programas sociales, como las pensiones a adultos mayores, jóvenes y niños. Destacó el regreso a clases y cómo el gobierno garantizó la educación a distancia de los estudiantes durante el cierre de actividades por la pandemia. Destacó como fortalezas económicas el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, y resaltó las obras de infraestructura que impulsa su gobierno tales como el Tren Maya, la refinería Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el futuro aeropuerto de Tulum, el corredor interoceánico, y lo que se hace en el Istmo de Tehuantepec.

Resaltó su política energética, que incluye el modernizar las seis refinerías, comprar DeerPark, ubicada en Texas y construir una nueva en el sureste para procesar 1.8 millones de barriles en los próximos años. De igual forma, recordó el «rescate» de la industria eléctrica que pretende con su reforma constitucional para fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Rechazó lo señalamientos que se le hacen a su gobierno de estar militarizando al país. Dijo que dichas críticas «carecen de toda lógica» y afirmó que las Fuerzas Armadas «son pueblo uniformado». En ese sentido, confirmó que serán las Fuerzas Armadas quienes se harán cargo de la distribución de medicamentos en todo el país.

«Las acusaciones de que estamos militarizando al país carecen de toda lógica y de la más elemental buena fe. No se ha ordenado a fuerzas armadas que hagan la guerra a nadie, que vigilen u opriman a la sociedad, que coarten a libertades y mucho menos que se involucren en acciones represoras», dijo el mandatario.

López Obrador aseguró que las acciones que ha llevado a cabo el Ejército se han realizado sin violaciones a los derechos humanos, sin el involucramiento en masacres, sin cometer torturas ni desapariciones forzadas como ocurría antes. «Ya no aplica el: mátalos en caliente», dijo.

El presidente informó que pese a la violencia, él seguirá atendiendo las causas sociales y económicas que son las que causan los problemas de violencia. Afirmó que para él es muy importante el desarrollo de los jóvenes, por eso la implementación de programas del bienestar para evitar que éstos se unan a las filas de los grupos criminales.

Asimismo, destacó que los delitos han ido a la baja en todo el país, aunque reconoció que en delitos como el homicidio esta reducción ha sido apenas del 0.7%, aunque enfatizó que se detuvo la tendencia a la alza que se registraba previo a su llegada a la Presidencia.

El mandatario enfatizó que gracias al combate a la corrupción y la política de austeridad republicana, durante los tres años de su gobierno se han ahorrado un billón 400 mil millones de pesos. También aprovechó para resaltar el aumento al salario mínimo y reconoció la devaluación que el peso sufrió en noviembre debido a «causas externas».

Al final de su mensaje, López Obrador afirmó que las bases de la llamada Cuarta Transformación han quedado asentadas, y aseguró que la revolución de las conciencias en nuestro países irreversible.

“Amigas y amigos, lo más importante es que ya sentamos las bases para la transformación del país, entre todos. En estos años ha cambiado como nunca la mentalidad del pueblo”, declaró. Remató su mensaje con su ya conocida frase: por el bien de todos, primero los pobres.

El presidente se extendió por más de 1 hora, lo que ocasionó que la noche cayera. Eso no impidió que los presentes se fueran. Permanecieron con el presidente hasta el final de su mensaje. En algunos momentos, cuando los miembros del gabinete se despedían de los asistentes, se escucharon porras a favor de Claudia Sheinbaum «¡Presidenta, presidenta!».

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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