El presidente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, señaló que la compra de votos, la coacción en favor de un candidato y demás irregularidades que se registraron este fin de semana en la elección interna de Morena, constituyen la esencia del partido.

Afirmó que la violencia, el fraude, el acarreo de beneficiarios de programas y la compra de votos, evidencian la podredumbre y lo antidemocráticos que son en Morena, mostrando todo lo que están dispuestos a hacer con tal de lograr sus objetivos.

Acusó que Morena es un partido político de cacicazgos locales y regionales cuyo único objetivo es mantener el poder para encubrir sus fechorías.

“Estamos viendo una muestra de lo que pretenden hacer en el 2024, lo mismo que hacía el partido oficial en los años de Echeverría: robo de urnas, carruseles, acarreo, compra de votos y coacción corporativa para obligar a la gente a votar por un candidato oficial”, señaló.

Los hechos ocurridos en las elecciones de consejeros morenistas revelan de manera contundente y clara, por qué la nueva élite del poder busca acabar con el Instituto Nacional Electoral (INE).

“No quieren reglas democráticas, no quieren árbitro imparcial, lo único que quieren es imponerse por la fuerza bruta, recordándole a Mario Delgado que cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde”, agregó Cortés Mendoza.

En tanto, el dirigente del PRD, Jesús Zambrano, dijo que lo acontecido al interior del partido fundado por AMLO, es el reflejo de ese tipo de  «democracia» que quieren establecer en México: ganar con trampas, procesos desaseados, con mapacherias, por lo que quieren desaparecer al árbitro electoral.

“Ese es el tipo de democracia que quieren establecer en México, por eso quieren desaparecer al INE, para controlar las elecciones y hacer las cosas a su modo, con trampas, triquiñuelas, con el uso de recursos públicos de manera ilegal, con acarreo, manipulación, con la ignorancia de la gente que no sabía que iba a votar y no sabía para qué o para quién iba a votar, no sabía de qué se trataba, ni nada por el estilo», acusó el perredisata.

Recalcó que la democracia que quieren establecer Morena es terriblemente costosa, pues recordó que hay un despilfarro de recursos para moverse y para mover a las corcholatas.

Sin embargo, el presidente López Obrador defendió el proceso interno de Morena, y lo calificó como una «buena jornada democrática porque participaron alrededor de dos millones 500 mil ciudadanos, fue masiva la participación para ser una elección interna, además para elegir delegados, es muchísimo», dijo el mandatario en sus conferencia matutina.

En línea con lo expuesto por Mario Delgado, dijo que muchos de los que participaron y que provocaron los actos de confrontación, no eran militantes de Morena.

«Me informan que se inscribieron, al mismo tiempo se estaban afiliando a Morena, y pues conducir esta jornada fue muy meritorio de los dirigentes Mario Delgado, Citlalli (Hernández), y muchos dirigentes que ayudaron para la celebración de las elecciones», dijo AMLO.

Sin embargo, reconoció que hay inconformidades sobre el proceso, por lo que dijo, se debe mejorar este tipo de procesos para que no haya violaciones o irregularidades. Defendió que fue en muy pocas casillas donde se presentaron estos problema, asegurando que no sé generalizó este tipo de conductas, como «los conservadores hubiesen querido».

Resumió que de 553 centros de votación que se instaron, solo se anularán 19, es decir el 3.43% del total; de los 300 distritos, solo se tienen que anular 5, el 1.66%. Indicó que en estos se tendrá que reponer la votación.



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