El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), afirmó esta mañana que «no hay nada oculto» ni «nada a cambio» en el acuerdo que se alcanzó con la Fiscalía de Estados Unidos para retirar los cargos contra el exsecretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, y así quede en libertad.

«No hay nada oculto, nosotros actuamos a partir de principios y lo que se hizo en este caso fue intervenir en materia política, diplomática, para expresar nuestra inconformidad» por lo haber sido informado nuestro país sobre la investigación que se seguía al exsecretario, dijo el mandatario.

Recordemos que las autoridades de Estados Unidos detuvieron el pasado 15 de octubre en Los Ángeles al general, quien fue titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) durante la administración del presidente Enrique Peña Nieto. Cienfuegos Zepeda afrontaba cinco cargos de narcotráfico y lavado de dinero tras una investigación a cargo de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).

«No hay nada a cambio, nosotros no establecemos compromisos que afecten nuestros principios, es algo que teníamos la obligación de hacer porque sentimos que no se había cuidado el procedimiento», argumentó el presidente esta mañana.

Enfatizó que ahora corresponderá a la Fiscalía General de la República (FGR) determinar si el extitular de la Sedena permanecerá en libertad o si proceden cargos en su contra.

AMLO afirmó que no habrá impunidad para nadie, aunque dijo que no se permitirá que en ningún caso se fabriquen delitos. En ese sentido, rechazó haber recibido presiones de las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, reconoció que intervino por la reputación del Ejército, esto pese a que un día después de la detención de Cienfuegos había dicho que todos los miembros «involucrados» iban a ser suspendidos, retirados y, si era el caso, puestos a disposición de las autoridades competentes.

«No es cualquier cosa, no podemos nosotros permitir sin elementos que se socaven nuestras instituciones fundamentales, además México es un país, que no se olvide, libre, independiente y soberano», sostuvo López Obrador.

Por su parte el canciller Marcelo Ebrard insistió en que en México no hay una orden de aprehensión contra Cienfuegos, por lo que llegará como «ciudadano en libertad», ya que desde Estados Unidos tendrá dicha figura, y a nuestro país simplemente llega como un ciudadano repatriado.

Ebrard dijo que toda la investigación en torno al exsecretario se limita a la evidencia que mandó el gobierno de Estados Unidos, misma que llegó a México el pasado 11 de noviembre. «No hay otra investigación, hasta donde nos ha informado la Fiscalía General de la República».

El titular de la SRE rechazó la presunta condición impuesta por el gobierno de México de retirar la cooperación con la DEA y otras agencias de seguridad de Estados Unidos en el país si no se retiraban los cargos contra Cienfuegos, aunque destacó la importancia de su liberación para la continuidad de la cooperación.

«En esencia, la cuestión aquí es si vamos a mantener la cooperación entre los dos países, entonces tiene que respetarse el ámbito de la jurisdicción mexicana», sostuvo el canciller.

Aseguró que la decisión de EUA de desestimar los cargos contra el exsecretario mexicano «establece un precedente en materia de cooperación entre los dos países para que esto no vuelva a ocurrir».

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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