Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue cuestionado sobre el clima de tensión y violencia que se vive en Aguililla, Michoacán, donde grupos del crimen organizado se disputan el territorio, además de que se han registrado confrontaciones entre la población y los militares.

«Un llamado a la población de Aguililla y de toda esa región de Michoacán, a la gente, a los campesinos, a los productores, a los comerciantes, a religiosos, a todos, a que se ayude a conseguir la paz, que no se tome el camino de la violencia, de la confrontación, que hagamos a un lado el odio, el rencor, que llevemos a la práctica el principio del amor al prójimo, que no nos hagamos daño, no a la violencia, sí a la paz, al diálogo», respondió el presidente.

López Obrador pidió a la población que no se dejen manipular por los grupos delictivos,  que dijo, tienen otros propósitos a pesar de que aparentan que son buenos con el reparto de despensas o ayudas. Dijo que los criminales solo utilizan a la población.

«Nosotros estamos en la mejor disposición de ayudarlos, a toda la población, pero que no opten, que no decidan por querer resolver las cosas con violencia. Se los pide el presidente de México», dijo AMLO.

El mandatario aseguró que conoce muy bien El Aguaje, Aguililla, y toda esa región de Michoacán, cuyos ciudadanos son un «pueblo bueno, un pueblo trabajador».

AMLO reconoció que hay dos o tres grupos criminales que tienen presencia en la zona, que son quienes quieren apoderarse del territorios y provocar confrontación y pérdidas de vidas humanas, incluso de quienes pertenecen a las bandas criminales.

«No estoy de acuerdo con la vía violenta, soy pacifista; que, aunque se burlen porque tengo una razón de fondo, aunque se burlen, voy a seguir diciendo: Abrazos, no balazos. La paz es fruto de la justicia. No se puede enfrentar la violencia con la violencia, no se puede enfrentar el mal con el mal, no se puede apagar el fuego con el fuego», reiteró el presidente.

Sobre la situación que se vive en Aguililla, dijo que el Ejército y la Guardia Nacional mantendrán su presencia ahí, pues no puede dejarse sin protección a la gente; sostuvo que las fuerzas armadas se retiraran, se corre el riesgo de que se convierta en terreno de nadie y que controle quien se imponga mediante la violencia.

Rechazó que se vaya a dejar en manos de los grupos de autodefensa las tareas de seguridad, tal como se hacía en gobiernos anteriores; aseguró que eso fue un grave error que causó muchas vidas.

Sobre si está considerando visitar la zona, a donde incluso el representante del Papa en México, el nuncio apostólico Franco Coppola, visitó en abril pasado, López Obrador dijo que que «a ver cuándo puedo ir», lo que evidenció que no está dentro de sus planes a corto plazo.

Justificó su posición al decir que no quiere visitar Aguililla para no hacerle «el caldo gordo» a la prensa amarillista y a sus adversarios. «¿Se imaginan? Si voy a estar en eso, híjole, el Reforma y El Universal, y las televisoras y todos hablando nada más de eso», refirió el mandatario.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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