La Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó hoy que el regreso a los confinamientos que se plantean ya en algunos países de Europa ante el aumento de casos de COVID-19 debe ser el «último recurso» en la actual lucha contra la pandemia.

«Grandes restricciones de movimiento que mantienen a mucha gente en casa y limitan la posibilidad de muchos para trabajar y socializar debe ser el último recurso a la hora de prevenir la COVID-19 y evitar que los sistemas sanitarios se saturen», señaló el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.

La funcionario de la OMS añadió que este tipo de medidas «no son sostenibles, dado el gran impacto social y económico».

Jasarevic insistió en que no se trata de elegir entre «dejar el virus libre o cerrar nuestras sociedades», y recalcó que hay más herramientas para combatir la pandemia que incluyen la higiene de manos, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, y por parte de las redes sanitarias el rastreo de casos y contactos.

El portavoz afirmó que las medidas de contención del coronavirus han de depender siempre de los informes de riesgo locales, y subrayó que los confinamientos a nivel nacional «no pueden ser la medida de control por defecto».

Sin embargo admitió que algunos países se han visto obligados a dictar órdenes para que sus ciudadanos se queden en casa para gestionar rápidos aumentos en los casos de COVID-19 y las hospitalizaciones, y así ganar tiempo para mejorar la capacidad de respuesta de sus sistemas sanitarios

En más temas de la lucha contra la pandemia de Covid-19, ayer se informó que la farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson suspendió «temporalmente» las pruebas de la fase 3 de su vacuna contra el nuevo coronavirus después de que uno de los participantes voluntarios presentase «una enfermedad inexplicable».

La empresa emitió un comunicado explicando que este tipo de «eventos adversos» forman parte de cualquier estudio clínico, «especialmente en aquellas pruebas a gran escala», y que siguiendo los protocolos de actuación, «la enfermedad del participante está siendo revisada y evaluada».

Sin embargo, el texto no especifica si el paciente voluntario recibió una dosis de la vacuna o un placebo.

El gigante estadounidense, que espera poder lanzar el primer lote de vacunas para principios de 2021, comenzó la tercera fase de las pruebas el pasado 23 de abril con unos 60,000 voluntarios en todo el mundo, en especial en aquellos países con mayor incidencia de la pandemia, como Brasil, Perú, México, Estados Unidos y Sudáfrica.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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