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Un tribunal de apelaciones suspendió este viernes la ley del gobierno del presidente Donald Trump, ‘Remain in Mexico’, que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar en México mientras se tramitan sus casos en los tribunales inmigratorios de Estados Unidos.

La misma corte decidió mantener en suspenso otro cambio importante, uno que niega asilo a todos lo que llegan a Estados Unidos sin autorización desde México.

Un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del noveno circuito de Estados Unidos falló sobre las dos normas, que son fundamentales para las medidas de Trump contra el asilo. Diversos analistas han indicado que esto se trata de un gran revés para el gobierno, aunque sea temporal.

El gobierno de Trump convirtió el asilo en una posibilidad remota en un momento en que han aumentado las peticiones. Para 2017, Estados Unidos se había convertido en el principal destino del mundo para las personas en busca de asilo.

El programa «Permanecer en México» entró en vigor en enero de 2019 y casi 60,000 personas han sido regresadas en espera de su audiencia. La corte declaró que la política era inválida, pero reconoció que el fallo sólo aplicaba en California y Arizona, los únicos estados fronterizos en su jurisdicción.

Los abogados del Departamento de Justicia aseveraron que Trump estaba en su derecho de imponer las políticas sin aprobación del Congreso y que ayudarían a desalentar las peticiones de asilo sin mérito.

Los opositores, entre ellos la Unión Americana de Libertades Civiles, argumentó que el gobierno violó la ley estadounidense y obligaciones a tratados internacionales al regresar a las personas que probablemente sean perseguidas por su raza, religión, nacionalidad y creencias políticas.

Los que apoyan la política «Permanecer en México» señalan que ha evitado que personas en busca de asilo sean liberadas en Estados Unidos con citatorios para comparecer ante la corte, que consideran un gran incentivo para que personas lleguen.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró sentirse satisfecho con el trabajo que realizó María Teresa Mercado al frente de la embajada de México en Bolivia, de donde tuvo que salir esta semana en medio de la tensión con el gobierno interino de ese país.

El mandatario confió en que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sabrá reconocer la labor de Mercado ante la crisis diplomática y reiteró que su gobierno seguirá defendiendo el derecho de asilo y abrirá las puertas a los perseguidos políticos.

“No vamos a caer en ninguna provocación. Es defender nuestros principios de política exterior. La embajadora hizo un papel destacado. La reconocemos mucho, una diplomática de primer orden que actuó con inteligencia y firmeza”, expresó el mandatario esta mañana en su conferencia de prensa.

Y que recordemos que tras la salida de Evo Morales del gobierno boliviano, nueve integrantes de su gobierno solicitaron asilo en la embajada mexicana en La Paz.

Pese a qué hay presión del gobierno interino para que la representación diplomática entregue a estas personas a las autoridades, López Obrador descartó que se lleve a cabo esta acción.

López Obrador recordó que es tradición mexicana otorgar asilo y que por ello no está a discusión en su gobierno entregarlos.

“Si nosotros entregamos a estas personas, estaríamos acabando con el derecho de asilo que para México es sagrado, es parte del derecho internacional”, sostuvo el mandatario.

El expresidente de Bolivia, Evo Morales, concluyó de manera oficial su asilo en México y decidió continuarlo en Argentina, informó hoy el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

«Sostuve ayer conversación con Evo Morales quien me informó su decisión de trasladarse a Buenos Aires. Agradeció cumplidamente la generosidad de pueblo y gobierno de México», escribió el canciller mexicano en su cuenta de Twitter.

Tras lo que ha llamado el golpe de Estado en su contra, el líder boliviano llegó a México el pasado 12 de noviembre; permaneció en el país alrededor de tres semanas, hasta su traslado a Cuba el pasado fin de semana.

La mañana de este jueves, Morales y varios de sus colaboradores llegaron a Argentina bajo la condición de refugiados, confirmó desde Buenos Aires el nuevo canciller argentino Felipe Solá.

El fin de semana pasado, el vocero de la cancillería, Roberto Velasco, informó que Morales había viajado a Cuba, asegurando que era un viaje temporal. Se indicó que Morales visitó Cuba para una consulta médica.

«Viene para quedarse en Argentina, supongo», dijo el canciller argentino en declaraciones a medios.

El ministro argentino señaló que llegaron al Aeropuerto Internacional de la localidad bonaerense de Ezeiza en la mañana de hoy, aunque hasta el momento no se han difundido imágenes de su llegada.

Piden asilo para entrar en el país, «pero ellos están firmando, a la hora de entrar, el pedido de refugio, que es una condición diferente. Cesa la condición de asilo en cuanto tengan la condición de refugiados», añadió.

En este sentido, especificó que la condición de refugiados la da el Ministerio del Interior y «se la va a conceder» en «pocas horas». Recordemos que es en Argentina donde ya están viviendo sus hijos desde finales de noviembre.

Morales abandonó su país el pasado 11 de noviembre después de que las Fuerzas Armadas le recomendaran dejar el cargo y recibió asilo en México, quien montó un operativo para sacarlo de su país.

El gobierno interino de Bolivia autorizó la salida de Evaliz Morales Alvarado, hija de Evo Morales, para que pueda asilarse en México, donde se encuentra el exmandatario desde el pasado 12 de noviembre, dos días después de renunciar a la presidencia del país andino.

“Hemos decidido otorgar un salvoconducto a Evaliz Morales para que reciba asilo en México, bajo el entendimiento de que la familia no es culpable de las acciones de su padre. Somos un gobierno que busca pacificar nuestra nación», escribió en Twitter la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez.

La hija de Evo Morales, quien se encuentra asilada en la embajada mexicana en esta capital boliviana desde el 11 de noviembre, había solicitado a México asilo político, al igual que su padre y varios ex funcionarios de alto rango del gobierno de Morales.

El Ministerio boliviano de Relaciones Exteriores confirmó que autorizó salvoconductos para Evaliz Morales y para la asambleísta María Inosenta Poñe Poichee, también asilada en la embajada mexicana en La Paz, sin dar mayores detalles al respecto.

El gobierno de Áñez analizará “una a una las solicitudes de salvoconductos que hicieron exfuncionarios y otras personas para salir del país y asilarse en México, entre ellos el hijo de Morales, Álvaro, cuya petición está en trámite.

Hasta ahora, el gobierno ha descartado que vaya a entregar salvoconductos a los exministros de Evo Morales, porque serían importantes para el diálogo.

Actualmente, el gobierno interino y el partido de Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), están negociando un acuerdo sobre un nuevo proceso electoral con la mediación de la Iglesia Católica, la Unión Europea y un enviado especial de las Naciones Unidas.

Bolivia atraviesa una crisis política y social que empeoró tras las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, después que Morales fue reelecto para un cuarto mandato en medio de acusaciones de fraude electoral, y mientras la oposición exigió la renuncia del mandatario, quien finalmente renunció tras varios días de violencia.

Al respecto…

Por Alejandro Aguirre Guerrero

 

 

En caso de que las circunstancias obligaran a que Nicolás Maduro saliera de su país, (tal como ocurrió con Evo Morales en Bolivia), el Gobierno de AMLO ya cuenta con una partida presupuestal para cubrir sus gastos de estancia, seguridad y transporte, entre otros.

De acuerdo a fuentes en Presidencia de la República, México podría convertirse en refugio de mandatarios “estilo 4T” si las condiciones así lo exigen. “La instrucción consiste en mantenerse atentos para activar un esquema similar al de Evo Morales”, me dijeron.

Si bien es cierto, de acuerdo a la Ley de Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Politico, México no está obligado a pagar la manutención de Morales, la orden presidencial fue que se hiciera, y lo mismo ocurriría en caso de que Nicolás Maduro (o Daniel Ortega) lo necesitaran.

De hecho, aunque de antemano en Presidencia contemplan no asilar a otro jefe de izquierda mientras Evo Morales siga aquí, (pues hacerlo podría, ahora sí, generar una crisis con Estados Unidos), en caso de presentarse la lejana coyuntura, AMLO optaría por refugiarlos al mismo tiempo, sin importar lo que pasara.

“Nosotros no nos fijamos en si ocurre a corto o largo plazo, o si eventualmente no fuera necesario, de todas forma tenemos contemplada la partida presupuestal para cubrir los gastos de Maduro u Ortega, por ejemplo, como personalidades históricas que son”, me comentaron.

Tomando en cuenta lo que me dicen, tanto Evo Morales como Nicolás Maduro, o cualquier otro jefe de izquierda, no es considerado refugiado o asilado político, sino “amigo de la nación”, por ello su manutención corre a cargo del Gobierno Federal.

Sobre el primer informe

Cuitláhuac García dedicó buena parte de su mensaje a sostener que en su administración no hay corrupción, lo cual supongo, incluye a todos sus colaboradores, ¿está muy seguro, Gobernador?

 

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Twitter: @aaguirre_g

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Los Grupos Parlamentarios de la Cámara de Sebadores manifestaron sus posturas respecto a la salida de Evo Morales de Bolivia, y al asilo concedido por el gobierno de nuestro país.

A nombre del Grupo Parlamentario de Morena, Héctor Vasconcelos, condenó la amenaza militar que obligó al presidente Evo Morales a renunciar a su cargo. «Hacemos votos para que, a través del diálogo y de manera pacífica se produzca la pronta restauración del orden constitucional y la democracia en ese país suramericano», expresó.

Manifestó el firme respaldo de su bancada a la decisión del gobierno mexicano de otorgar asilo político al presidente Morales, pues dijo, dicha decisión honra la tradición de México de brindar refugio en su territorio a quienes por motivos políticos ven amenazadas, en su país de origen, su vida e integridad personal.

A nombre de la bancada del PAN, la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, recordó que de acuerdo a la Constitución, el Senado es quien puede autorizar la salida de tropas nacionales fuera de los límites del país, sin embargo, acusó que no se preguntó al Pleno de la Cámara de Senadores sobre la salida de militares a Bolivia, con el objetivo de trasladar a Evo Morales hacia México.

La panista propuso realizar una consulta popular para preguntar “al pueblo bueno” de México, como lo ha llamado el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), si acepta dar asilo político a “un dictador” o si no lo aprueban.

Por su parte la senadora Vanessa Rubio del PRI, señaló que el debate no debe basarse en la simpatía de proyectos o ideologías políticas, sino en preservar el derecho internacional. Sostuvo que quienes tengan la condición de asilo deben conducirse conforme Tratados Internacionales y abstenerse de opinar de asuntos políticos nacionales.

De Movimiento Ciudadano, la senadora Verónica Delgadillo, dijo que al expresidente se le puede criticar por “violar las leyes, desestimar un referéndum y la Constitución de Bolivia para perpetuarse en el poder, pero de ninguna manera es meritorio para desconocer” su derecho humano de asilo político. Coincidió en que darle asilo a Evo es honrar la tradición diplomática y continuar con la tradición de puertas abiertas, agregó.

La bancada del PT indicó que México debe coadyuvar para construir la paz en América Latina. Sin embargo, “reclamamos el pronunciamiento de organismos internacionales” para la afrenta del “Golpe de Estado” no quede impune.

Por el PVEM, el senador Rogelio Israel Zamora Guzmán también señaló la importancia de mantener la tradición diplomática para contribuir, desde una postura neutral, a la solución pacífica de las controversias y el respeto a la libre autodeterminación y la soberanía del pueblo boliviano.

El senador Miguel Ángel Mancera del PRD manifestó su respaldo a la decisión tomada por el gobierno mexicano de dar asilo a Evo Morales, con apego al orden legal nacional e internacional. Recordó que México firmó cuatro acuerdos internacionales en la materia y no debe fallar en esos compromisos.

En su turno, el senador Emilio Álvarez Icaza reprobó el golpe de Estado en Bolivia y saludó el asilo al presidente Morales. Pidió al gobierno federal que responda también a los 40 mil centroamericanos que solicitaron asilo y refugio en México.

El líder opositor boliviano Carlos Mesa reclamó este jueves a México que impida que el expresidente Evo Morales siga haciendo política e incitando a la violencia en su país desde el extranjero.

Mesa insistió en que decir que hubo un golpe de Estado en Bolivia es «una mentira flagrante».

El también expresidente ha asegurado que no cuestiona el hecho de que México  haya dado asilo a Morales después de que este dimitiera del cargo el domingo pasado tras la denuncia de irregularidades en las elecciones del 20 de octubre por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA) y que el Ejército y la Policía le sugirieran su renuncia.

Sin embargo, ha cuestionado el que México, «un país que tiene una tradición histórica de asilo (…) le permita al señor Morales declarar políticamente, hacer acusaciones, participar en la política boliviana, promover la violencia y la división cuando uno de los elementos fundamentales del asilo político es no hacer declaraciones» ni participar de forma directa o indirecta en política.

Mesa ofreció una conferencia de prensa para «denunciar» el comportamiento de Morales ante el mundo, y «pedir a México que respete su tradición histórica y que ese gobierno no le permita a Morales seguir haciendo política destructiva y de confrontación» en su país.

Insistió en que lo que Morales quiere es violencia y caos, y señaló que «está mintiendo al mundo»; reiteró que es Morales el responsable de lo que está  pasando en este momento en Bolivia.

Mesa salió en defensa de la nueva presidenta interina del país, Jeanine Añez, que como nueva titular del Senado se proclamó jefa de Gobierno el martes pasado pese a la falta de quórum en la Asamblea Legislativa para refrendarla.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) consideró que fue un acto de provocación los hechos de violencia registrados ayer entre policías federales y policías capitalinos en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), por donde arribó al país el expresidente de Bolivia, Evo Morales.

Incluso, opinó que “no es una casualidad» que justo el día que llegaba Morales a México para recibir asilo político, los inconformes se hayan organizado para protestar, “ahí hay alguien que está meciendo la cuna, ya nada más es decir de parte de quién, pero es evidente que es un acto de provocación».

Al preguntarle su opinión sobre la protesta de policías federales en contra de su incorporación a la Guardia Nacional, indicó que ya dio la instrucción para que haya diálogo con los inconformes y se atiendan las peticiones, a fin de que a quien no quiera estar en la corporación se liquide conforme a la ley y no se despida a nadie.

López Obrador aprovechó para reconocer los resultados de Evo Morales como presidente Bolivia; reiteró que fue una buena decisión concederle asilo en México y no descartó reunirse con él «si es necesario».

«Cumplimos con un deber político y moral. Hicimos lo que consideramos justo y humano, no tengo nada qué ocultar respeto al presidente de Bolivia, Evo Morales», señaló AMLO.

Dijo que lo consideraba un buen gobernante, aunque eso no fue lo que los llevó a la decisión de concederle asilo político; indicó que se le dio asilo porque estaba en peligro su vida y teníamos que actuar de manera consecuente.

López Obrador resaltó que «el presidente indígena dejó muy buenos resultados y ojalá se conozca cómo se comportó la economía, cómo sacó a Bolivia de ser un pueblo con mucha pobreza y marginación, como lo sacó adelante».

Finalmente, confirmó que Morales habita en un inmueble que pertenece al gobierno federal, aunque no reveló su ubicación exacta por motivos de seguridad.

“Está en un lugar, una vivienda que se le proporciona el Gobierno Federal para su estancia y también con la protección necesaria. No puedo por razones obvias comentarle, pero sí está con nosotros, está muy bien, le mando un abrazo desde aquí», remató.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) informó que fue él quien dio la instrucción de ofrecer asilo a Evo Morales, expresidente de Bolivia.

Afirmó que se siente muy orgulloso de encabezar un gobierno donde se garantiza el derecho de refugio, “es un timbre de orgullo».

López Obrador sostuvo que en el marco de la Cuarta Transformación que lleva a cabo su gobierno se aplica una nueva política exterior que retoma lo mejor de la historia diplomática de México, donde se ha dado asilo a perseguidos de todas las corrientes de pensamiento, de todas las religiones.

Durante su conferencia de prensa matutina, dijo que entiende que haya inconformidad de grupos conservadores con respecto al asilo que se le ofreció a Morales, pero pidió entender y aceptar que “tenemos posturas distintas, comprender que no vamos a estar de acuerdo todos.

“Respeto ese punto de vista, el derecho a disentir, pero quiero que comprendan que estamos encabezando una transformación, que no vamos a seguir el camino trillado de siempre, vamos a ser muy respetuosos de todos, pero tenemos el propósito de transformar a México», expresó el mandatario federal.

Por su parte el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, afirmó que la historia reconocerá el asilo político que México otorgó al expresidente Evo Morales.

«¿Tenía México que ofrecer asilo o no a Evo Morales? Sí, y eso la historia lo va a reconocer», expresó el canciller en la conferencia de prensa matutina del presidente.

Ebrard reiteró que fue correcta la decisión de recibir en territorio mexicano a Morales, como lo ha hecho históricamente con políticos y luchadores sociales de diversas partes del mundo.

Recordó la época de la Guerra Civil Española, los golpes de Estado en América Latina y conflictos en otras regiones del mundo, como el caso del revolucionario ruso León Trotsky.

El presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, afirmó este martes que su país estaba dispuesto a conceder asilo político a Evo Morales si lo hubiera pedido.

El mandatario aprovechó para asegurar que si Morales renunció a la Presidencia de Bolivia no se podría tratar de un golpe de Estado como se ha estado diciendo.

«Nosotros manifestamos nuestra predisposición y si hubiese pedido oficialmente asilo se hubiese concedido», dijo Abdo Benítez a los periodistas.

El mandatario detalló que el fin de semana habló con varios presidentes de la región «con el espíritu de pacificar Bolivia» y «dentro de ese análisis se habló de la posibilidad de que el expresidente pudiera solicitar asilo en Paraguay».

«Demostramos nuestra predisposición porque Paraguay es un país que tiene tradición en conceder asilos, no es que le ofrecimos o no, hablamos de la posibilidad», aclaró el mandatario.

Horas antes de esas declaraciones, el avión en el que viajaba Morales, que había aterrizado en el aeropuerto de Asunción para recargar combustible, despegó hacía nuestro país, quien fue el que finalmente concedió el asilo al bolivariano.

La aeronave partió la noche de ayer de Cochabamba, explicó el presidente de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) de Paraguay, Edgar Melgarejo.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, señaló que México no aceptará ningún gobierno en Bolivia que provenga de la acción militar o policial.

«México, por supuesto, no vería con buenos ojos un gobierno que no emane de un proceso electoral legítimo», afirmó el canciller Ebrard en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en Palacio Nacional.

Sin embargo, el punto clave del mensaje que ofreció Ebrard llego cuando aseguró que la renuncia de Evo Morales a la Presidencia de su país por presiones de élites del Ejército representa un golpe de Estado, ya que se alteró el orden Constitucional.

«Habría que decir que, en consecuencia, la postura que México ha definido es de reivindicar, demandar el respeto al orden constitucional y a la democracia en Bolivia, esa es la posición que México quiere hacer valer», dijo Ebrard.

El canciller lamentó que ante los hechos golpistas del domingo en Bolivia, la Organización de Estados Americanos (OEA) haya guardado silencio, acto por el que México pedirá una respuesta en una reunión urgente que pedirá a los estados miembros.

Ebrard explicó que el gobierno de México se mantendrá alerta respecto a quienes asuman el control político de Bolivia ya que, hasta el momento, todo el gabinete del presidente Morales renunció a sus obligaciones. En ese sentido, el canciller reiteró la voluntad de asilo de los bolivianos que así lo requieran, incluido Evo Morales.

Respecto a las versiones sobre ataques a las sedes diplomáticas de México en Bolivia, Ebrard descartó que se hayan producido agresiones, pero pidió la solidaridad internacional ante la violencia suscitada en las representaciones de diversos países como Venezuela o Cuba.

«No hemos tenido registro afortunadamente de ataques a la sede de la embajada de México o la residencia en la ciudad de La Paz, Bolivia», comentó el funcionario.

Hasta el momento, al menos 10 mil mexicanos se encuentran en territorio boliviano, los cuales no han solicitado la asistencia diplomática mexicana.

La tasa de inmigrantes en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) aumentó un 2 % en 2018, según el último informe del organismo, que señaló una caída del número de refugiados registrados y un aumento de las migraciones por motivos de trabajo.

En su informe anual de perspectivas sobre la inmigración, el llamado club de los países ricos destacó una caída del 34% en el número de demandas de asilo, con 1.09 millones de peticiones el año pasado frente al pico histórico de 1.65 millones que se registró tanto en 2015 como en 2016.

La mayoría de peticiones vinieron de Afganistán, Siria, Irak y Venezuela.

Como cayó la demanda, el número de refugiados también dio marcha atrás y en 2017, último año del que se tienen datos de aceptaciones de asilo, se concedieron 700,000 permisos de asilo frente a los 900,000 de 2016.

Estados Unidos fue el principal destino de los demandantes de asilo, con 254,000 demandas, seguido de Alemania (162,000) y Turquía (156,000).

En cambio, subieron las migraciones por motivos laborales en un 6%, hasta los 4.9 millones de personas, y Polonia fue el primer país de destino de migrantes temporales: entregó 1.1 millones de autorizaciones a trabajadores externos de la Unión Europea (UE) y 21,000 a trabajadores de la UE.

En el caso de la UE, los trabajadores desplazados dentro de la Unión fueron la principal franja de migrantes temporales con cerca de 2.7 millones de personas, siendo esta la primera vía de contratación temporal (+16% con respecto a 2016).

La OCDE constató en su informe que sus países miembros están adaptando sus programas de inmigración de trabajo «con el objetivo de mejorar la selección y favorecer las competencias requeridas».

Las perspectivas profesionales de los inmigrantes volvieron a mejorar en 2018, como se viene observando en los últimos cinco años. «De media, un 68.3% de los inmigrantes tienen empleo y su nivel de desempleo es del 8.7%», destaca el informe.

El organismo constató que ante la caída de demandas de asilo, los poderes públicos se han centrado en la mejora de políticas de integración en lugar de la organización de nuevas llegadas, en particular con programas de dominio de la lengua, cursos de valores cívicos o sistemas de validación de diplomas profesionales.

Estados Unidos impulsará negociaciones para alcanzar más acuerdos migratorios con El Salvador, Costa Rica, Honduras y Panamá, en línea con el que se firmó la semana pasada con Guatemala, con la intención de frenar la migración irregular desde Centroamérica.

El secretario interino de Seguridad Nacional estadounidense, Kevin McAleenan, quien visita Guatemala para dar seguimiento al pacto de tercer país seguro, dijo a periodistas que con más convenios «similares» se detendría la trata de personas y la migración irregular hacia su país.

«Ahora estamos tratando de conversar con Honduras y El Salvador para tener arreglos similares a los de Guatemala. El presidente Trump también invitó a Costa Rica y Panamá porque esto lo vemos como una responsabilidad regional», declaró McAleenan.

Recordemos que el viernes pasado, Guatemala firmó en Washington un acuerdo que, según La Casa Blanca, lo convierte en «tercer país seguro». Bajo el convenio, quienes aspiran a pedir asilo en Estados Unidos y pasen antes por este país centroamericano, deberán hacer allí su solicitud.

McAleenan insistió en que el fenómeno migratorio es «una responsabilidad regional» y por ello Washington firmó también «un acuerdo importante con México para abordar temas de seguridad para atacar los contrabandistas» de personas.

Aseguró que con los convenios, los centroamericanos podrán optar a visas agrícolas temporales.

El funcionario señaló que lo que se busca es trabajar con la región, para dar más acceso a empleo legal en los Estados Unidos. Comentó que Guatemala es un país «crucial» para atacar el tráfico de personas debido a su posición geográfica.

Y es que Estados Unidos detuvo un récord de 144,000 inmigrantes indocumentados en la frontera con nuestro país en mayo pasado. En junio la cifra se ubicó en 104.000. La mayoría son familias del llamado Triángulo Norte de Centroamérica: Guatemala, Honduras y El Salvador, que huyen de las condiciones de pobreza y violencia en sus países.

McAleenan enfatizó que su país no dará asilo a personas que hayan migrado por cuestiones económicas.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hizo un llamado a las autoridades de nuestro país para que, mediante las instancias diplomáticas correspondientes, se presenten las acciones oportunas para velar por el pleno respeto de los derechos humanos de los migración ante las enmiendas concernientes a los procedimientos de asilo en los Estados Unidos.

La CNDH indicó que las acciones que debe ejercer nuestro país tienen que tener como fin que el asilo y refugio sean una prerrogativa a la que pueda acceder cualquier persona, haciendo vigente el principio de no devolución.

«Este Organismo Constitucional Autónomo advierte que enviar a quien solicita asilo o refugio a un tercer país, sin que se realice previamente una evaluación individualizada sobre los riesgos de persecución en dicha nación, vulneraría el ‘Principio de No Devolución’; además, podría enfrentar persecución de devolverle a su país de origen, como lo ha señalado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el Caso ‘John Doe y otros c. Canadá'», señaló la Comisión.

Subrayó que con las medidas anunciadas por el gobierno de Estados Unidos, se afectaría principalmente a los cientos de niñas, niños y adolescentes solicitantes de asilo quienes, según lo señalado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no se les puede rechazar en la frontera sin un análisis adecuado o individualizado de sus peticiones con las debidas garantías, y se les debe escuchar para resolver de acuerdo con su mejor interés.

Y aunque reconocieron que el gobierno mexicano ha expresado que no coincide con las medidas de EUA, señalaron que lo cierto es que en la práctica nuestro país se convertiría en un tercer país seguro, ya que la gran mayoría de las personas extranjeras que ingresan de forma irregular a la Unión Americana transitan por territorio nacional.

Advirtió que ante esta situación, el sistema de protección internacional que tiene México, por conducto de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), podría verse colapsado.

La embajadora de México en Washington, Martha Bárcena, afirmó que México le ha dicho a Estados Unidos, «una y otra vez», que no está listo para firmar un acuerdo que obligue a los solicitantes de asilo en el país del norte a dirigirse a su territorio para buscar un refugio seguro.

«Una y otra vez hemos dicho que no estamos listos para firmar ningún acuerdo de tercer país seguro», dijo Martha Bárcena, tras calificar como «unilateral» una reciente política estadounidense dirigida a impedir que casi todos los migrantes puedan optar por asilo.

En un evento en Washington, la funcionaria mexicana llamó al país vecino a acelerar su procesamiento de solicitudes de asilo, pues les dijo, no pueden dejar a la gente esperando en México» por tantos años, hasta tres.

Y es que a principios de junio, Estados Unidos y México acordaron reducir el flujo de migrantes que escapan de la pobreza y violencia en Centroamérica y, atravesando México, llegan al norte en busca de un mejor futuro.

Como parte del acuerdo, ambos se comprometieron a revisar las medidas en 45 días, que se cumplen este próximo lunes. De no haber cambios, México dijo que analizaría cambios legales para ser un «tercer país seguro»; es decir, albergar a quienes soliciten asilo en Estados Unidos y que hayan pasado por su territorio.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) manifestó su preocupación por la nueva normativa que restringe el acceso al asilo a la mayoría de las personas que cruzan la frontera sur de los Estados Unidos.

Considero que la medida pondrá en riesgo a las personas vulnerables que necesitan protección internacional y que huyen de sus países por la violencia o la persecución.

“Comprendemos que el sistema de asilo de Estados Unidos se encuentra bajo mucha presión y estamos listos para jugar un rol constructivo, y poder ayudar a aliviar esta presión”, expresó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi.

“Sin embargo, estamos profundamente preocupados por esta medida, que pondrá a familias vulnerables en riesgo. Eso menoscabará los esfuerzos de los países de toda la región para identificar las respuestas colectivas y coherentes que se necesitan. Es una medida severa y no es la mejor manera de avanzar”, afirmó.

Apuntó que la ACNUR cree que esta disposición restringe excesivamente el derecho a solicitar asilo, amenaza el derecho a la protección contra la devolución, aumenta significativamente la carga de la prueba para los solicitantes de asilo (más allá de los estándares legales internacionales), restringe drásticamente los derechos y libertades básicos de quienes logran satisfacerla, y no está en línea con las obligaciones internacionales.