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La deuda de más de 70 países de bajos ingresos aumentó un 12% en 2020, hasta un récord de 860,000 millones de dólares, debido a la repuesta fiscal y monetaria desplegada para hacer frente a la pandemia de COVID-19 y supone un «trágico retroceso» en el desarrollo de esos países, alertó este lunes el Banco Mundial (BM).

El auge del pasado año se suma al 9% que ya habían registrado previamente en 2019, lo que agrava la situación de vulnerabilidad de las cuentas públicas en esos países, gran parte de los cuales se encuentran en África.

En este sentido, el presidente del BM, David Malpass, aseguró que es necesario «un enfoque integral del problema de la deuda», que incluya «la reducción del endeudamiento, una reestructuración más rápida y una mayor transparencia».

Malpass remarcó que, según los datos del organismo, el problema de la desigualdad económica seguirá agravándose ya que los ingresos medios per cápita en los países avanzados ascenderán un 5% frente al 0.5% de media en los países en desarrollo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el BM, junto con el G20, han aprobado una moratoria en el pago de intereses por parte de estos economías de bajos ingresos, pero esta medida tiene pocos efectos ya que es limitada y expira a finales de 2021.

En total, las entradas netas de los países de ingreso bajo y mediano provenientes de acreedores multilaterales ascendieron a 117,000 millones de dólares en 2020, el nivel más alto en una década.

Según las estimaciones del BM, el coronavirus ha «empujado a casi 100 millones de personas a la pobreza extrema», sobre todo en países en desarrollo, después de «décadas de disminución constante».

Recodemos que el FMI y el BM celebran esta semana en Washington su asamblea anual, de nuevo en formato virtual por la pandemia, y que estará centrada en la recuperación económica, el acceso a las vacunas para los países en desarrollo y el impulso de políticas económicas para encarar la crisis climática.

La recuperación económica de América Latina y el Caribe se acelerará a una tasa del 6.3% en 2021, impulsada por el rebote en México y Brasil, aunque las secuelas de la pandemia tardarán en desaparecer, indicó este miércoles el Banco Mundial (BM).

Recordemos que hace cuatro meses, el organismo había anticipado un crecimiento para este año del 5.2%.

En su nuevo informe sobre la economía de la región, el BM advirtió de que la estimación del 6.3% para este año, impulsado por la aceleración de la vacunación contra la COVID-19, no logrará revertir del todo la contracción de 6.7% que tuvo lugar el año pasado.

Las dos grandes economías regionales mostrarán un sólida expansión, pero lo harán por debajo de la media: Brasil crecerá un 5.5% este año, por encima del 4.5% previsto en junio; y nuestro país lo hará en 5.7%, mejorando así el 5% anticipado cuatro meses atrás.

Asimismo, el Banco Mundial explicó que las previsiones de crecimiento para los próximos dos años en Brasil y México caerán por debajo del 3%, lo que supondría un regreso a las tasas de crecimiento bajas de la década de 2010.

En su informe, el BM asegura que «la crisis de COVID-19 se sumó a otra `década perdida’ de bajo crecimiento, lo que sugiere problemas estructurales más profundos».

Antes del COVID-19 Latinoamérica venía ya con una trayectoria hacia el estancamiento: entre 2014 y 2019 creció a una tasa promedio del 0.3%, menor al promedio del 0.9% registrado en los años de la Primera Guerra Mundial, y al del 1.3% de la Gran Depresión, de acuerdo con CEPAL.

En 2019 el crecimiento fue de sólo un 0.8% y cayó a un 6.7% en 2020, según el BM.

A nivel país, el BM prevé que la economía de Perú, una de las más castigadas en 2020 con una contracción del 11.1%, será la que más crezca en 2021 en Latinoamérica, un 11.3%, aunque podría contraerse nuevamente a una tasa del 3.2% en 2022. Chile, cuyo PBI retrocedió un 5.8% en 2020, podría crecer un 10.6% en 2021 y un 2.4% en 2022; y Panamá, cuya actividad se contrajo un 17.9% en 2020, crecería un 9.9% en 2021 y un 7.5% en 2022.

El reporte, titulado «Recobrar el crecimiento: Reconstruyendo economías dinámicas pos-COVID con restricciones presupuestarias», advierte además de los numerosos obstáculos que encara la región.

Entre ellos, destaca que «la persistencia» de las presiones inflacionarias a nivel mundial podría derivar en tasas de interés más elevadas y reducir la demanda, y que los crecientes niveles de déficit público y endeudamiento limitan el potencial de cualquier intervención pública futura.

«Ahora más que nunca, es necesario recuperar un crecimiento dinámico, inclusivo y sostenible para reparar tanto el legado de la pandemia como necesidades sociales persistentes», consideró el banco en su informe.

El banco asegura que la región debe implementar «de manera urgente reformas muy postergadas aunque viables» en los sectores de la infraestructura, salud, educación, política energética e innovación, y además encarar los desafíos del cambio climático.

El presidente del Banco Mundial (BM), David Malpass, lamentó hoy que la pandemia de COVID-19 haya «empujado a casi 100 millones de personas a la pobreza extrema», sobre todo en países en desarrollo, después de décadas de disminución constante de las tasas de pobreza.

Malpass, que dio una conferencia hoy en la que aseguró que para reanudar el progreso en el desarrollo tras la pandemia, una prioridad inmediata es asegurar el acceso a las vacunas y acelerar su despliegue.

«Los retrocesos en el desarrollo amenazan la vida, el empleo, los medios de subsistencia y el sustento de las personas. En muchos lugares del mundo, la pobreza está aumentando, los niveles de vida y las tasas de alfabetización están disminuyendo», dijo el presidente del BM.

Sostuvo que los logros pasados ​​en materia de igualdad de género, nutrición y salud están retrocediendo, mientras que para algunos países la carga de la deuda que ya era insostenible antes de la crisis está empeorando.

En este sentido, señaló que si bien lo países ricos están proporcionando billones de dólares en programas de gasto, las naciones con bajos ingresos se enfrentan a una alta inflación, desempleo, escasez de vacunas y de alimentos, algo que agudiza todavía más las desigualdades mundiales.

En esta línea, dijo que a mediados de 2021, más de la mitad de los países más pobres del mundo enfrentan problemas de deuda externa o en riesgo de padecerla, algo que podría empeorar en caso de que los precios de las materias primas sean volátiles y las tasas de interés aumenten.

Malpass recordó que, desde abril de 2020 hasta junio de este año, el Banco Mundial ha aportado más de 157,000 millones de dólares para lidiar con los impactos sanitarios, económicos y sociales del COVID-19, que catalogó como «la crisis más grande de nuestra historia».

Según el presidente de la organización, el BM ha proporcionado financiación para las vacunas en 62 países.

La economía mundial crecerá un 5.6% este año, por encima del 4% previsto en enero pasado, aunque lo hará de manera desigual con un fuerte rebote en Estados Unidos y China en plena recuperación tras la crisis desatada por la pandemia del COVID-19, y frente a una débil expansión en los mercados emergentes.

Al presentar su reporte «Global Economic Prospects», el Banco Mundial (BM), indicó que se trata del ritmo de recuperación más rápido posterior a una recesión en los últimos 80 años.

«Aunque damos la bienvenida a las señales de recuperación global, la pandemia continúa imponiendo pobreza y desigualdad en la gente de los países en desarrollo en todo el mundo», señaló David Malpass, presidente del BM, al presentar el reporte.

Se espera que cerca del 90% de las economías avanzadas retomen sus ingresos per cápita en 2022, mientras que solo un tercio de los mercados emergentes lo harán el próximo año, en gran medida debido al desigual acceso global a las vacunas, advirtió el principal organismo de desarrollo mundial.

La economía de Estados Unidos registrará una expansión del 6.8% este año, tras la contracción del 3.5% el pasado; China lo hará un 8.5%, tras ralentizarse al 2.3% en 2020; y la zona euro crecerá este año un 4.2%, frente al frenazo del 6.6% del previo.

En el caso de América Latina, el Banco Mundial prevé un repunte del 5.2% este año, por encima de las previsiones del 3.2% estimadas seis meses atrás, aunque matiza que dependerá del «moderado progresos en la vacunación, la relajación de las medidas de restricción y un aumento de los precios de las materias primas», entre otros factores.

Las dos grandes economías regionales mostrarán sólidas expansiones: Brasil crecerá un 4.5% este año, gracias a una nueva ronda de pagos directos; mientras que México lo hará un 5%, impulsado por el esperado auge en la demanda de Estados Unidos en sector manufacturero y de servicios.

Para nuestro país proyecta que mientras este año se crecerá al 5.0%, después de una contracción del 8.3% en 2020, en 2022 el crecimiento será del 3.0%, y del 2.0% en 2023.

 

La empresa minera canadiense First Majestic solicitó este martes la intervención del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial (BM) ante «la negativa» del gobierno de México de «establecer negociaciones en buena fe» para resolver una disputa fiscal.

First Majestic señaló en un comunicado firmado por su presidente y consejero delegado, Keith Neumeyer, que «a pesar de los repetidos intentos de la compañía para establecer con el gobierno de México negociaciones de buena fe para resolver la disputa, el gobierno se ha negado».

La compañía minera, que opera en México las minas San Dimas, Santa Elena y la Encantada para la producción de plata y oro, considera que las autoridades mexicanas están incumpliendo la normativa fiscal al reclamar a su filial, Primero Empresa Minera (PEM), más de 500 millones de dólares en impuestos atrasados.

Según First Majestic, «las acciones del gobierno son contrarias» a la normativa que estableció los ingresos e impuestos de PEM entre los años fiscales 2010 y 2014, normativa que es válida «hasta que sea anulada por un tribunal de última instancia».

First Majestic también acusó al Ejecutivo de «rechazar participar en el Procedimiento de Acuerdo Mutuo establecido bajo tres tratados internacionales de doble imposición firmados por México».

La decisión de First Majestic de recurrir al Banco Mundial, utilizando el Capítulo 11 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) supondrá la creación por parte del CIADI de un panel de arbitraje que decidirá sobre la reclamación de la compañía.

En septiembre de 2020, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa de México falló en favor del Servicio de Administración Tributaria (SAT), aprobando la rescisión de un acuerdo previo que permitía a la empresa minera pagar impuestos a una tasa más baja.

En noviembre, First Majestic dijo que apelaría la decisión al considerar que la resolución del Tribunal Federal era errónea, pero afirmó que seguía intentando llegar a una solución amistosa «con el gobierno de México, incluidos canales diplomáticos de resolución» además de considerar recurrir al Capítulo 11 del TLCAN.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, presidirá la junta de gobernadores del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) el próximo año, informó este jueves el propio Herrera.

«Estoy muy honrado por la nominación para presidir la junta de gobernadores del Banco Mundial y el FMI para el año 2021. Esta es la segunda ocasión que un mexicano ocupa este cargo, el anterior fue el entonces secretario de Hacienda, Antonio Carrillo Flores, en 1956», escribió en su cuenta de Twitter.

El funcionario aclaró que su nombramiento deberá ser ratificado el próximo 4 de noviembre por la junta de gobernadores del FMI.

La junta de gobernadores es el órgano de mayor jerarquía en ambas instituciones financieras, y se integra por los ministros de finanzas o gobernadores de bancos centrales de los 189 países miembros.

Hacienda precisó que Herrera usará su rol para buscar que ambas instituciones redoblen sus esfuerzos para apoyar la recuperación económica global, den atención prioritaria a los países de ingresos bajos y medios altamente afectados por la pandemia de Covid-19 y que contribuyan a fortalecer el sistema financiero internacional.

Además, en esta función el secretario presidirá algunas de las comisiones más importantes tanto del FMI como del Banco Mundial.

Dicha junta sesionará durante las reuniones de primavera del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, en Washington, y en la reunión anual en octubre de 2021, en la ciudad de Marrakech, Marruecos.

Recordemos que Arturo Herrera asumió el cargo en julio de 2019, tras la renuncia de Carlos Urzúa, quien acompañó al presidente López Obrador desde campaña y una vez que llegó al poder en diciembre de 2018.

Herrera fue asesor del Banco Mundial en el sector público en varios países de América Latina y El Caribe, y también fue responsable de la Unidad de Gobernanza para el sudeste asiático.

El Banco Mundial (BM) ajustó sus proyecciones sobre el efecto que la pandemia de Covid-19 tendrá en la población, y advirtió que hasta 115 millones de personas pueden caer en la pobreza extrema este año a causa de la contingencia sanitaria.

Para el BM la pobreza extrema, definida como quienes viven con menos de 1.9 dólares al día, puede aumentar en un rango de entre 88 millones y hasta 115 millones de personas en el mundo.

«Se prevé que en 2020 la pobreza extrema mundial aumentará por primera vez en más de 20 años como resultado de las perturbaciones ocasionadas por la pandemia de Covid-19», advirtieron los economistas del Banco.

Las previsiones del organismo han ido empeorando a medida que avanza la pandemia y que se extiende su duración.

El Banco Mundial estima que la economía va a contraerse un 5.2% en 2020, la mayor caída del PIB en 80 años.

En mayo, en el peor escenario trazado, los economistas vaticinaron que 60 millones de personas podrían caer en la pobreza extrema; ya en agosto, la previsión más pesimista subía a 100 millones. Si se confirman las peores previsiones, en 2021 casi 150 millones de personas en todo el mundo pueden caer en la pobreza extrema.

Sin el golpe de la pandemia, los expertos esperaban que la tasa global de pobreza extrema bajara de un 9.2% en 2017 a un 7.9% este año.

El presidente del Banco Mundial, David Malpass, indicó además que «las evidencias preliminares indican que la crisis va a aumentar la inequidades en el mundo».

El estudio proyecta que la región del Sur de Asia va a ser la más golpeada, con casi 57 millones de personas empujadas a la pobreaza, en el peor escenario, seguida del África subsahariana con 40 millones.

En la perspectiva más adversa, en Latinoamérica, una región donde viven más de 650 millones de personas, la tasa de pobreza extrema pasaría de 3.9% que se registró en 2017 a 4.4% a final de este año y alcanzaría a un total 28.6 millones de personas.

Según la investigación, los recortes de ingresos durante la pandemia se han trasladado rápidamente a recortes en el consumo. «En siete países de Latinoamérica y el Caribe, 40% o más de la población reportó que se quedó sin alimentos durante el confinamiento», indicaron los economistas.

Según la proyección del Banco Mundial, la pobreza extrema afectará a cada vez más habitantes de zonas urbanas en el mundo, una novedad ya que tradicionalmente la miseria afectaba más a las zonas rurales.

El Banco Mundial revisó a la baja las previsiones de la economía latinoamericana en 2020, con una contracción del 7.2% en 2020, desde la proyección anterior que apuntaba una caída del 4.6% este año.

Así lo ha indicado la entidad a través de su informe de previsiones macroeconómicas globales de junio, en el que ha destacado que el Covid-19 ha empeorado de manera significativa las condiciones económicas de la región.

«Las condiciones económicas en América Latina y el Caribe han empeorado de manera dramática a raíz de los efectos que la Covid-19 ha tenido a través de América Latina y el Caribe. La región comenzó con un pequeño número de casos de Covid-19, pero las propagaciones en la región se han propagado de manera rápida. Además, en muchos países el número de casos registrados podría ser mayor a los datos oficiales», ha explicado el organismo.

En concreto, el Banco Mundial subraya que las previsiones en América Latina y el Caribe, las cuales son «mucho peores que las de la crisis financiera global», reflejan el deterioro en las condiciones financieras y la caída en los precios de las materias primas, así como la propagación de una recesión global.

Por países, el Banco Mundial proyecta una caída del 8% en 2020 y una recuperación del 2.2% en Brasil; en México anticipa una contracción del 7.5% en 2020 y un repunte del 3% en 2021; en Argentina apunta a un descenso del 7.3% en 2020 y una subida del 2.1% en 2021 y en Colombia estima una contracción del 4.9% en 2020 y un repunte del 3.6% en 2021.

Además, en Ecuador prevé un descenso del 7.4% en 2020 y una recuperación del 4.1% en 2021; en Bolivia contempla una caída del 5.9% en 2020 y un repunte del 2.2% en 2021; en Chile apunta a una contracción del 4.3% en 2020 y un repunte del 3.1% en 2021; en Perú se proyecta una caída del 12% en 2020 y una recuperación del 7% en 2021; y en Uruguay el informe prevé una caída del 3.7% este año y un repunte del 4.6% en 2021.

En Centroamérica, las previsiones para la economía estiman que se contraiga en un 3.6% en 2020, como consecuencia de las medidas de aislamiento social instauradas para evitar la propagación del Covid durante la primera mitad del año, así como por la caída pronunciada de las remesas, el detenimiento del turismo y una bajada en los precios de productos agrícolas con respecto a 2019. Las previsiones para 2021 de esta región apuntan a un crecimiento del 1.8%.

El informe explica que el crecimiento del 2.8% de Latinoamérica y el Caribe en 2021 se debe a que las medidas para contener el virus cada vez son menos intensas en los diferentes países, así como porque las condiciones financieras y las condiciones de la demanda externa apoyan más a la región.

Estados Unidos, por su parte, se contraerá un 6.1% este año y la zona euro un 9.1%, según el reporte de la principal institución de desarrollo mundial.

Adicional, señaló que la economía mundial se contraerá este año un 5.2%, el mayor desplome desde el fin de la II Guerra Mundial en 1945; Asia será la única región que registrará un crecimiento positivo, pronosticó el Banco Mundial (BM).

«Estas son unas perspectivas profundamente aleccionadoras, con una crisis que probablemente dejará cicatrices duraderas y planteará gigantes desafíos globales», dijo Ceyla Pazarbasioglu, vicepresidente de Crecimiento Equitativo del BM.

Los ingresos per cápita se prevé que desciendan un 3.6 % a nivel global, lo que supondrá que entre 70 y 100 millones de personas puedan quedar por debajo del umbral de la extrema pobreza (menos de 1.90 dólares al día).

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró esta mañana que el préstamo de mil millones de pesos que obtuvo México del Banco Mundial, es una operación de rutina que se solicitó el año pasado.

«Lo del crédito es una operación de rutina, es algo que se solicitó del año pasado como parte del manejo de las finanzas, nosotros seguimos sosteniendo que no va a aumentar la deuda, no la aumentamos el año pasado y este año queremos que no aumente con relación al PIB por eso tomamos algunas medidas de austeridad”, respondió AMLO.

El mandatario dijo que están eficientando la administración, por lo que consideran que se obtendrán ahorros de alrededor de 500 mil millones de pesos. Para ello dijo, ayudará que Hacienda va a concentrar fondos de los fideicomisos y al mismo tiempo vamos a destinar el presupuesto a lo fundamental.

Según documento a los que El Economista accedió, en la Propuesta de Financiamiento de Políticas de Desarrollo (DPF), que es el documento que acompaña al acuerdo, se detalla que el objetivo del crédito es “respaldar parte de la respuesta de las autoridades a la crisis económica y social desencadenada por la pandemia global Covid-19. Más allá de las consecuencias para la salud y la vida humana”.

Se detalla que el préstamo fue solicitado el 19 de mayo, y aprobado el 31 de mayo con una comisión inicial de 0.25% del monto total del préstamo. El crédito se amortizará en cuotas semestrales hasta 2034, y las fechas de pago son el 15 de marzo y el 15 de septiembre de cada año.

Y aunque el crédito sí indica que es un crédito que respaldará la respuesta ante la pandemia, este fin de semana el subsecretario de Hacienda y Crédito Publicó, Gabriel Yorio, explicó que los recursos solicitados al organismo internacional se enmarcan en la clasificación de Préstamo para Políticas de Desarrollo (DPL) por lo cual no tienen un destino específico y no se rebasará el techo de endeudamiento que aprobó el Congreso.

”El crédito que se hace referencia en las notas de medios es un DPL y no tienen destino específico. En resumen este crédito no es adicional a la deuda autorizada por el Congreso y no va a financiar el programa de respuesta al COVID-19”, aclaró el subsecretario en sus redes sociales.

Y pese a que el discurso del presidente López Obrador ha sido el de no endeudamiento, con solo 18 meses en el poder, la presente administración ha obtenido préstamos del Banco Mundial por 2 mil 130 millones de dólares; tan solo 201 millones de dólares menos a lo que el BM prestó a México durante todo el sexenio de Enrique Peña Nieto.

El gobierno de AMLO ha recibido cinco créditos: el primero el 28 de marzo de 2019 por 400 millones de dólares para aumentar el financiamiento de créditos para pequeñas y medianas empresas en comunidades rurales. El segundo el 18 de junio de 2019 por 500 millones de dólares para apoyar “los esfuerzos de México para profundizar la inclusión financiera”. El tercero y el cuarto se registraron el 6 y 27 de febrero de 2020 por 110 y 120 millones de dólares, respectivamente, para la “modernización de los sistemas de finanzas públicas” y la “seguridad y la resiliencia del agua en el Valle de México».

El presidente del Banco Mundial, David Malpass, advirtió este martes que la pandemia por el nuevo coronavirus podría ocasionar que 60 millones de personas en todo el mundo caigan en pobreza extrema este 2020.

Al presentar el Informe de Perspectivas de la Economía Global, correspondiente a junio de 2020, indicó que la economía global sufre un golpe devastador debido a la pandemia, pues las medidas de confinamiento ha provocado el cierre de diversas industrias, dejando grandes pérdidas económicas, y con ello afectando a miles de millones de personas.

Sostuvo que los países en desarrollo se enfrentan a una crisis económica y de salud sin precedentes.

«El alcance y la velocidad de los efectos devastadores de la pandemia de Covid-19 y los confinamientos económicos en los habitantes pobres de todo el mundo no tienen precedentes en los tiempos modernos. Las estimaciones actuales indican que 60 millones de personas podrían caer en la pobreza extrema en 2020. Es probable que estas estimaciones aumenten aún más, lo que dependerá, primordialmente, de la reapertura de las economías avanzadas”, declaró Malpass.

Señaló que los pobres y los más vulnerables serán los grupos poblacionales más afectados, lo que se suma a la profunda desigualdad causada por el crecimiento que no fue lo necesariamente rápido para generar los empleos suficientes, y garantizar mayores ingresos y mejores niveles de vida.

Aseguró que desde el Banco Mundial están trabajando para limitar el daño económico y ayudar a los países a prepararse para una recuperación adecuada.

Ante ello, dijo que los países deberán propiciar una asignación ordenada de capital hacia sectores que sean productivos en las nuevas estructuras pospandémicas, utilizando sistemas que puedan construir y retener más capital humano y físico durante la recuperación. Adelantó que habrá la necesidad de nuevos tipos de trabajos, negocios y sistemas de gobierno.

Explicó que los recursos del Banco Mundial se han ampliando drásticamente, especialmente a los países más pobres; destacó que han alcanzado la implementación de programas de ayuda en más de 100 países en desarrollo.

Puntualizó que el informe de Perspectivas de la Economía Global señala una profunda recesión global, acompañada de un colapso en el comercio mundial, el turismo y los precios de los productos básicos y una volatilidad extraordinaria del mercado.

Advirtió que la pandemia también tendrá impactos socioeconómicos severos y duraderos que pueden debilitar las perspectivas de crecimiento económico a largo plazo, reducir la inversión debido a la elevada incertidumbre y conducir a la erosión del capital humano.

Malpass reconoció que a pesar de los desafíos que se enfrentan, algunas de las preocupaciones que el Banco Mundial tenía no se han cumplido; por ejemplo dijo, la mayoría de las restricciones a la exportación que se anunciaron a principios del año no se han implementado, por lo que los precios mundiales de los alimentos se han mantenido estables.

«Estoy muy satisfecho con las acciones del personal del Banco Mundial para apoyar a nuestros países socios (…) Continuaremos tomando medidas amplias y rápidas en nuestra respuesta a las necesidades de las personas en los países en desarrollo», remató.

Debido a las tensiones comerciales, la inquietud en los mercados financieros y una desaceleración más marcada de lo previsto en varias economías avanzadas, el Banco Mundial (BM) recortó este martes sus previsiones de crecimiento para todo el mundo en 2019.

Según las proyecciones semestrales de la institución, el crecimiento mundial va a desacelerarse a 2.6% este año, lo que significó 0.3 puntos por debajo que lo proyectado en enero. Para 2020, la nueva proyección es de 2.7%, un nivel también 0.1 puntos por debajo de lo calculado anteriormente.

El BM espera que el crecimiento de América Latina y el Caribe, exceptuando Venezuela, sea de 1.7% en 2019, respecto al 2.1% que proyectó en enero.

El organismo dejó sin cambios las previsiones de crecimiento para Estados Unidos, proyectando una expansión de 2.5% este año, aunque recortó las de la zona euro, a un 1.2%, es decir, una reducción de 0.4 puntos.

Especialistas han advertido que el crecimiento global podría verse aún más afectado ya que las previsiones del Banco Mundial fueron elaboradas antes del anuncio hecho por el presidente Donald Trump, de imponer aranceles a las importaciones provenientes de México.

Según lo publicado por el Banco, la reducción en América Latina «refleja las complicadas condiciones que enfrentan varias de las grandes economías de la región».

Respecto a México, el Banco pronosticó una expansión de 1.7%, un desempeño que está 0.3 puntos por debajo de lo pronosticado en enero (2.0%). Para 2020, también modificó su previsión, pasando de 2.4% a 2.0%

La asesora de La Casa Blanca,  Ivanka Trump, dijo este miércoles que su padre sí le preguntó en algún momento si le interesaría encabezar el Banco Mundial.

Durante un viaje a África para promover una iniciativa global en favor de las mujeres, la también hija del presidente Donald Trump indicó en entrevista con la agencia The Associated Press (AP) que ella declinó la propuesta que le hizo su padre.

Ivanka Trump confirmó que su padre le propuso el cargo en el Banco Mundial con «una pregunta» y ella le respondió que estaba «contenta con su trabajo» actual, rechazando así el cargo.

Recordemos que la hija del mandatario trabajó en el proceso de selección de David Malpass, el nuevo titular del Banco Mundial, que cuenta con 189 países miembros. Dijo que Malpass hará un «trabajo increíble» al frente del organismo.

A la pregunta de si su padre le había sugerido otros puestos de alto nivel, Ivanka Trump señaló que eso quedaría entre ambos. Remató asegurando que no considera postularse a la presidencia en un futuro.

Este viernes, el Banco Mundial dijo que su junta ejecutiva aprobó por unanimidad a David Malpass, el principal diplomático del Departamento del Tesoro, como próximo presidente de la entidad, continuando la tradición de 73 años de un estadounidense liderando la entidad.

Malpass, subsecretario del Tesoro para asuntos internacionales que asesoró la campaña electoral del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, era el único candidato para el puesto.

Malpass comenzará a desarrollar su nuevo cargo la próxima semana, durante las Reuniones de Primavera del Banco Mundial y el FMI, dijo un portavoz del banco.

David Malpass fue subsecretario adjunto del Tesoro en el Gobierno de Ronald Reagan y subsecretario de Estado adjunto de George H. W. Bush.

Estados Unidos, que tiene la mayor participación en la entidad, ha elegido tradicionalmente al Director del Banco Mundial.

El Banco Mundial (BM) advirtió hoy de la ralentización de la economía global, para la que redujo sus previsiones de crecimiento al 2.9 % en 2019 y 2.8 % en 2020.

El anuncio del Banco se da en el marco de la atenuación del comercio internacional y las crecientes presiones financieras sobre los mercados emergentes.

En ambos años, la cifra incluida en el informe de Perspectivas Económicas Globales del organismo, publicado hoy bajo el título de «Los cielos se oscurecen», es una décima menor de lo esperado hace seis meses.

Como causas, el BM sitúa el continuado proceso de desaceleración de China, que se prevé pase de una expansión económica del 6.5 % en 2018 al 6.2 % en 2019, una décima menos de lo previsto hace seis meses; y la moderación del ya débil crecimiento en la zona euro, del 1.9 % el pasado año al 1.6 % en 2019.

En el caso de Latinoamérica, el Banco recortó 0.6 puntos porcentuales sus previsiones de crecimiento para la región, pronosticando una expansión de 1.7% tras un «decepcionante» año 2018.

«Se espera que el crecimiento comience a repuntar a 1.7% en 2019, a medida que la expansión se acelere en Brasil y la recesión en Argentina comience a ceder», indicó el Banco Mundial que pronostica que Argentina y Venezuela seguirán en crisis con una contracción de 1.7% y 8%, respectivamente.

 

Jim Yong Kim, el presidente del Banco Mundial renunciará a su cargo a partir del 1 de febrero, más de tres años antes del final de su mandato en 2022, informó hoy el organismo.

Kim, de 59 años, anunció que se unirá de inmediato a una empresa y se centrará en aumentar la infraestructura en los países en desarrollo, pero el banco no proporcionó más detalles.

Tras la dimisión de Kim, Kristalina Georgieva, la directora ejecutiva del Banco Mundial, asumirá la presidencia interina.

El Banco Mundial ofreció este domingo una ayuda de hasta 1,000 millones de dólares a Indonesia para apoyar los esfuerzos de reconstrucción tras los sismos y tsunami que han golpeado a la región.

«El Banco Mundial pone a disposición de las autoridades indonesias hasta 1.000 millones de dólares, para usar cuando se tenga una mejor visión de las necesidades», dijo la directora de la institución, Kristalina Georgieva, en Bali, donde están reunidos el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

La isla indonesia de Célebes se vio sacudida el 28 de septiembre por un sismo seguido de un tsunami que dejaron hasta ahora 2,091 víctimas mortales.

Según medios locales, el jefe de Relaciones Públicas del gobierno provincial de Célebes Central afirmó que «a pesar de que la operación de búsqueda y rescate a gran escala se completó el 12 de octubre, los rescatistas siguen encontrando cadáveres en el proceso de excavación de escombros».

Por su parte la Agencia para la Prevención de Desastres de Indonesia, difundió que el número total de heridos es de más de 10.600 personas.

 

Con información de Agencias / Foto: Archivo APO