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El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo este lunes que un regreso casi a la normalidad en Reino Unido se podría dar a finales de junio, esto luego de presentar un plan «prudente» e «irreversible» para levantar el confinamiento que se impuso a raíz de la pandemia del Covid-19.

Recordemos que todo el país quedó confinado a principios de enero pasado para luchar contra el Covid-19 que ha dejado más de 120,000 muertos en Reino Unido y colocó a los hospitales al borde del colapso.

Como los efectos del confinamiento y las campañas de vacunación masiva se han traducido en una caída del número de nuevos casos, hospitalizaciones y fallecidos, Boris Johnson anunció este lunes en el Parlamento una estrategia de desconfinamiento en cuatro etapas.

«No podemos continuar de manera indefinida con las restricciones que debilitan nuestra economía, nuestro bienestar mental y físico», dijo Johnson ante los diputados. «Es por ello que es esencial que esta hoja de ruta sea prudente pero también irreversible», agregó.

En Inglaterra, la nación más poblada del Reino Unido con 56 millones de habitantes, las escuelas serán las primeras en beneficiarse, con una reapertura prevista el 8 de marzo. Luego, a partir del 29 de marzo, se levantará la consigna de quedarse en casa y volverán a permitir reuniones al aire libre limitadas a seis personas o dos hogares diferentes.

Los comercios no esenciales, las peluquerías, pubs (bares) y restaurantes (solo en espacios abiertos), cines y museos tendrán que esperar hasta el 12 de abril para reabrir. Los cines, hoteles, estadios (hasta un máximo de 10,000 personas) y la hotelería-restauración al interior podrán reabrir el 17 de mayo, fecha a partir de la cual miembros de diferentes hogares podrán reunirse en espacios cerrados.

Si la situación sanitaria lo permite, las restricciones que limitan los contactos sociales quedarán levantadas el 21 de junio, al igual que las jornadas de trabajo remoto.

Boris Johnson afirmó que toda decisión sería tomada en función de los elementos científicos a su disposición, como la eficacia de las vacunas anti-Covid y la disminución en el registro de hospitalizaciones.

Y es que la campaña de vacunación iniciada en diciembre pasado ha avanzado de manera favorable: un adulto de cada tres ya ha recibido la primera dosis. En la primera fase de la campaña de vacunación, 15 millones de personas habían recibido la primera dosis a mediados de febrero, entre ellos los mayores de las residencias de ancianos. Desde entonces, la campaña se ha ampliado a los mayores de 65 años y a las personas «clínicamente vulnerables».

Para mediados de abril, los mayores de 50 años deberían haber recibido todos una primera dosis de la vacuna. El gobierno ha prometido que todos los adultos recibirán una primera inyección de la vacuna contra el Covid para finales de julio, adelantando este objetivo inicialmente previsto para septiembre.

«Creo fundamentalmente que el programa de vacunación cambió la situación a nuestro favor», subrayó el primer ministro.

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, dejó el optimismo que se le vio en el verano, y anunció medidas en principio para seis meses para hacer frente a la pandemia, admitiendo que el país está en un «peligroso punto de inflexión» y que es necesario «actuar» para contener el repunte de contagios que se ha venido registrando en los últimos días

Al anunciar el nuevo paquete de medidas, el primer ministro confirmó la suspensión del regreso a oficinas, y dijo que la gente debe trabajar desde casa si es posible, mientras que los pubs, restaurantes y otros lugares deberán cerrar entre las 10 pm y las 5 am.

Las personas tendrán que cubrirse la cara en los taxis, así como en el transporte público. El tamaño de las reuniones se reducirá de 30 a 15 personas y se suspendió un plan para llevar a los espectadores a los estadios deportivos a partir de octubre.

Se indicó que el gobierno aumentará las multas por infringir las reglas.

El anuncio se produce un día después de que los asesores científicos y médicos del gobierno dijeran que las infecciones por coronavirus se duplicaban cada siete días y podrían aumentar a 49,000 por día a mediados de octubre si no se hace nada.

El ministro del Gabinete, Michael Gove, dijo a Sky News que reducir la «mezcla social» era clave para frenar la propagación del virus. Agregó que es imposible decir cuánto tiempo estarían vigentes las restricciones.

Algunos legisladores del gobernante Partido Conservador están inquietos por las nuevas medidas para los negocios y la vida diaria, citando el impacto en una economía ya debilitada y la restricción de las libertades civiles. Los empleadores y los trabajadores de las empresas de hostelería también están preocupados.

La mayoría de los epidemiólogos creen que las restricciones son necesarias y les preocupa que las anunciadas por el gobierno no sean suficientes.

Reino Unido ha reportado 41,877 decesos por COVID-19, el mayor número en Europa, de acuerdo con el conteo de la Universidad John Hopkins.

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, admitió este viernes que ha cometido fallos durante su primer año al frente del Ejecutivo británico y pidió disculpas por no decir “lo siento” a menudo.

“Disculparme si no pido disculpas”, afirmó Johnson al ser cuestionado por la prensa sobre sus aparentes dificultades para pedir perdón por lo errores de su gestión, esto durante una visita a un hospital en Londres.

“Por supuesto que hay cosas que hacemos mal. Estamos aprendiendo todo el tiempo y tienes que aprender de tus fallos lo más rápido posible”, dijo Johnson, que pareció sorprendido por la pregunta y balbuceó durante varios segundos antes de contestar.

Sin embargo dijo que sería «injusto» destacar «un fallo en particular» y repasó algunos de los éxitos de su Gobierno, que hoy cumple su primer aniversario después de que llegara en sustitución de Theresa May el 24 de julio del año pasado.

Johnson heredó el cargo de primer ministro y líder conservador tras la dimisión de May, que perdió la confianza de los «tories» tras no lograr obtener el apoyo del Parlamento a su acuerdo de salida de la Unión Europea (UE).

Después de meses de divergencias internas, el actual jefe del gobierno ganó por mayoría absoluta las elecciones del 12 de diciembre de 2019, gracias a lo cual pudo formalizar su ambición de ejecutar el Brexit el 31 de enero de 2020.

Desde entonces, ha sido cuestionada su gestión en las negociaciones con la UE para un acuerdo comercial y de la pandemia del coronavirus, que ha situado a este país como primero de Europa y tercero del mundo en número de muertes, con más de 45,550 hasta la fecha.

Al respecto, Johnson admitió en una entrevista con la BBC que su gobierno «no entendió» la naturaleza de la pandemia de Covid-19 durante «semanas o meses», aunque descartó haber sido lento en ordenar el confinamiento.

Entre los posibles errores del gobierno en la gestión de la pandemia cita «comprender el alcance de la propagación del virus de persona a persona sin síntomas».

En cuando a la tardanza en confinar el país, afirma que «hay preguntas abiertas», incluso entre los científicos, sobre cómo se manejó la pandemia «en sus estadios iniciales», y reconoce que las cosas «pudieron hacerse de manera diferente».

No obstante, subraya que él se adhirió «como el pegamento» a los consejos de sus asesores médicos y científicos.

El Reino Unido, segundo país de Europa más golpeado por la pandemia del coronavirus, con más de 26,700 muertos, «superó el pico» de la epidemia, afirmó el primer ministro británico Boris Johnson.

«Hemos superado lo que podría haber sido un vasto pico, como si hubiéramos estado pasando por un enorme túnel alpino, y ahora podemos ver la luz del sol», afirmó Johnson, que el lunes volvió al trabajo tras su recuperación de Covid-19 que lo llevó a estar una semana hospitalizado.

El Reino Unido comenzó el miércoles a incluir en su balance las muertes por coronavirus ocurridas en hogares, residencias de ancianos y otros centros, por lo que las cifras se dispararon situándolo como segundo país más afectado de Europa, solo por detrás de Italia.

Hasta el momento, ha registrado un total de 26.711 víctimas mortales, anunció el primer ministro.

Acusado de haber reaccionado tarde a la pandemia y haber dudado en ordenar el confinamiento, finalmente anunciado el 23 de marzo, Johnson se encuentra ahora bajo fuerte presión para explicar cuándo y cómo el país relajará las medidas.

El primer ministro se mostró cauteloso y pidió paciencia: «es vital que no perdamos el control y nos apresuremos a una segunda montaña aún más alta», dijo en referencia a una nueva ola de contagios.

Sin embargo, defendió haber tomado la decisión de confinar al país «en el momento adecuado» y prometió presentar la próxima semana una «hoja de ruta» sobre un progresivo desconfinamiento y reactivación de la economía.

Antes de reactivar la actividad, las autoridades británicas quieren confirmar una clara disminución del número de muertes, pero también asegurarse de que disponen de suficientes medios de detección, seguimiento y protección.

Oficialmente, 171,253 personas han sido contaminadas en el Reino Unido y en las últimas 24 horas se registraron 674 muertes adicionales dentro y fuera de los hospitales.

El primer ministro británico Boris Johnson, quien acaba de volver al trabajo tras recuperarse del Covid-19, y su prometida Carrie Symonds dieron a conocer el nacimiento de su hijo, así lo confirmó este miércoles su portavoz.

El pequeño nació «en un hospital de Londres esta mañana temprano» y está «muy bien» al igual que su madre, dijo la portavoz, creando sorpresa ya que el nacimiento no se esperaba tan pronto. Según medios británicos, el primer ministro estuvo presente en el parto.

Johnson, de 55 años, estuvo hospitalizado este mes, incluidos tres días en cuidados intensivos, debido al coronavirus y Symonds, de 32 años, también tuvo la enfermedad en las últimas semanas de su embarazo aunque se recuperó en casa.

«El primer ministro y la señorita Symonds quieren dar las gracias al fantástico equipo de la maternidad», declaró la portavoz.

Johnson tiene cuatro hijos de su segundo matrimonio con Marina Wheeler, una abogada de renombre con quien firmó recientemente un acuerdo de divorcio; su hija mayor es cinco años más joven que Symonds. El primer ministro tiene otra hija, fruto de una relación extramatrimonial de 2009.

Separado de su segunda esposa desde 2018, Johnson anunció públicamente su relación con Symonds a principios de 2019, antes de convertirse en líder del Partido Conservador y primer ministro.

La pareja había anunciado el 29 de febrero que esperaban un bebé «para principios de verano» y que iban a casarse próximamente.

Dos de sus predecesores en Downing Street, el conservador David Cameron y el laborista Tony Blair fueron padres mientras dirigían el gobierno. Johnson debe, sin embargo, convertirse en el primero que se casa durante su mandato.

El Reino Unido, uno de los países europeos más afectados por la pandemia, registraba más de 21,600 muertes por Covid-19 en los hospitales. Este miércoles se actualizó el saldo al sumar al balance los fallecimientos registrados en domicilios y centros como las residencias de ancianos; el número aumento a 26,097, segundo mayor balance en Europa tras Italia.

El país está confinado desde el 23 de marzo y al menos hasta el 7 de mayo.

Asesora de imagen del Partido Conservador, Symonds ha sido muy discreta desde su mudanza a Downing Street. Anteriormente, había trabajado en la campaña para la reelección de Johnson a la alcaldía de Londres en 2012 y luego fue nombrada responsable de comunicación de la formación en el poder.

El coronavirus sigue golpeando al Reino Unido, sobre todo luego del ingreso del primer ministro Boris Johnson a una unidad de cuidados intensivos.

Johnson recibió «algo de oxígeno», pero «no se la ha aplicado un respirador», dijo este martes el ministro del gabinete Michael Gove.

El conservador es el único jefe de Estado o de gobierno de una gran potencia en haber contraído la enfermedad, que ha dejado hasta ahora más de 75,000 muertes en todo el mundo.

Johnson, de 55 años, había subestimado a principios de marzo, cuando la pandemia ya causaba estragos, la propación del nuevo coronavirus, al decir que seguía «estrechando la mano de todos».

Lo reemplaza el ministro de Relaciones Exteriores Dominic Raab, quien se comprometió a actuar para «derrotar al coronavirus» mientras su jefe siga hospitalizado.

Numerosos líderes como el presidente estadounidense Donald Trump, que hasta hace poco también restaba gravedad al coronavirus, desearon a Johnson que se recupere pronto.

En Estados Unidos, donde hay más de 365,000 casos y más de 10,000 muertos por el Covid-19, Trump ha instado a sus compatriotas a prepararse para «sufrir el pico de esta terrible pandemia».

Con más de 50,000 personas que dieron positivo y 5,373 muertos, el Reino Unido se ha convertido en uno de los países europeos más afectados.

En cambio, China no registró ningún deceso en las últimas 24 horas, por primera vez desde enero pasado, cuando comenzó a dar un balance cotidiano de contagiados y muertos por el nuevo coronavirus.

En Wuhan, capital de la provincia de Hubei y cuna de la pandemia, 11 millones de habitantes esperan el fin de la prohibición de salir de la ciudad previsto para este miércoles.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos al haber empeorado su estado de salud, informó un portavoz de Downing Street.

Johnson, de 55 años, contrajo Covid-19 hace 11, por lo que fue ingresado en el hospital londinense de St Thomas ayer por la noche ante los síntomas «persistentes» que presentaba.

Apenas esta mañana, a través de su cuenta de Twitter reportaba que se encontraba bien de salud y de buen humor, asegurando que todo se trataba de algo de rutina y que seguía al tanto de todos los temas de gobierno.

Sin embargo, se indicó que por la tarde su condición de salud empeoró, por lo que sus asesores recomendaron ser ingresado al área de cuidados intensivos.

«En el curso de la tarde, su condición ha empeorado y, por consejo del equipo médico, ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos del hospital», se informó a través de un comunicado. «Está recibiendo un excelente tratamiento, y agradece a todo el equipo del servicio nacional de salud (NHS) por su trabajo y dedicación».

Trascendió que Johnson pidió a su ministro de Exteriores, Dominic Raab, que lo reemplace en la reunión que tiene todas las tarde para abordar el avance del Covid-19, además de que ante su estancia en el hospital, sería él quien asumiría la toma de decisiones en el país.

Fue el canciller Marcelo Ebrard quien a través de su cuenta de Twitter expresó la solidaridad de México con el primer ministro, y deseó su pronta recuperación.

El primer ministro británico, Boris Johnson, contagiado del nuevo coronavirus, «sigue al mando» del gobierno, a pesar de haber sido ingresado a un hospital para «exámenes» adicionales, declaró un ministro del gobierno londinense.

«Hoy está en el hospital para ser sometido a exámenes, pero continuará siendo informado de lo que pasa y estando al mando del gobierno», declaró Robert Jenrick, ministro a cargo de Vivienda y Comunidades.

Tras haber sido diagnosticado hace diez días, Johnson, de 55 años, es el líder político más importante en haber contraído el virus en el mundo, por lo que fue hospitalizado el domingo por la noche para nuevos exámenes.

Así lo dio a conocer el gobierno, aclarando que se trataba de una «medida de precaución».

«El primer ministro ha tenido síntomas persistentes desde hace diez días», explicó Robert Jenrick. «Pasó la noche en el hospital (…). Esperamos que como resultado de esos exámenes sea capaz de volver a Downing Street lo antes posible», agregó el ministro.

Medios locales indicaron que aunque esté atendiendo temas vía remota, el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, debería de todos modos reemplazarlo para presidir la reunión diaria dedicada al Covid-19.

El primer ministro británico, Boris Johnson, que dio positivo en las pruebas del coronavirus, anunció este viernes que prolongará su cuarentena más allá de los siete días recomendados, pues explicó que aún tiene síntomas.

«Aunque me siento mejor, tengo síntomas aún. Tengo fiebre y debo continuar en cuarentena», dijo en un video publicado en su cuenta de Twitter.

En dicho mensaje, pidió a los británicos que no ceder a la tentación y se queden en casa este fin de semana.

El confinamiento fue decretado en el país hace 11 días. «Trabajamos todo el día para vencer al virus», dijo el jefe de gobierno, que sigue ejerciendo sus funciones desde su casa, en Downing street.

Criticado por su manera de gestionar la crisis, el gobierno británico prometió efectuar 100,000 pruebas por día hasta finales de mes e inauguró este viernes un hospital de campaña en el que podría recibir a un máximo de 4,000 pacientes.

Según las últimas cifras oficiales, el Covid-19 ha matado a poco más de 3,600 personas en los hospitales del Reino Unido y se han registrado cerca de 39 mil contagios.

El primer ministro británico, Boris Johnson, fue sometido a la prueba del coronavirus tras mostrar «síntomas leves» y dio positivo, así lo anunció este viernes la oficina de Downing Street.

«Ahora estoy en cuarentena, pero seguiré liderando la respuesta del gobierno mediante videoconferencias mientras combatimos este virus, juntos lo venceremos», afirmó el propio Johnson en un video publicado en su cuenta de Twitter, donde se dejó ver con un aspecto ‘griposo’.

«No tengan ninguna duda de que gracias a la magia de la tecnología moderna puedo seguir comunicándome con todo mi equipo para liderar la lucha nacional contra el coronavirus», aseguró el líder británico.

Un portavoz de Downing Street explicó que el primer ministro experimentó síntomas leves el jueves y se le sometió a la prueba por consejo del máximo asesor médico del ejecutivo, Chris Whitty. La prueba se realizó en su residencia oficial.

En su mensaje, Johnson dio las gracias a los trabajadores del servicio público de sanidad británico (NHS) por sus esfuerzos en la lucha contra la propagación del Covid-19.

Un total de 11,816 casos fueron confirmados hasta ahora en el Reino Unido, con 578 muertes.

No es la única figura prominente en Reino Unido que da positivo al nuevo coronavirus. A principios de esta semana el príncipe Carlos, heredero al trono británico, de 71 años, también dio positivo al virus.

Recordemos que el gobierno británico recibió un sin fin de críticas por el ‘lento’ actuar de Johnson y su equipo, y responder ‘tarde’ a la amenaza.

El Gobierno de Johnson aspiraba a lograr “inmunidad de grupo” para enfrentar el coronavirus, y para lograrla pretendía dejar que el virus se propagara y murieran unos cuantos miles de ciudadanos. “Debo ser claro con ustedes y con la ciudadanía británica: muchas familias van a perder a sus seres queridos antes de lo que pensaban”, decía el primer ministro el pasado 12 de marzo, cuando anunció que había decidido pasar de la fase de contención a la de retraso del virus.

Tres días después del histórico divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea (EU), el primer ministro británico, Boris Johnson, y el negociador europeo Michel Barnier, desvelaron este lunes sus planes y sus líneas rojas para la futura negociación, que podría empezar en marzo.

«Estamos dispuestos a ofrecer un acuerdo comercial muy ambicioso como pilar central de esta asociación, que incluye aranceles cero», dijo en rueda de prensa en Bruselas Barnier, quien reiteró la necesidad de un acceso de los pesqueros a aguas británicas.

Y es que la pesca y el evitar la competencia desleal aparecieron como los principales problemas de la negociación sobre la futura relación posbrexit, especialmente comercial, que esperan ultimar para finales de año.

La UE quiere evitar además la aparición de una economía desregulada a sus puertas que goce de «ventajas competitivas injustas», por lo que propone crear un «mecanismo para mantener los altos niveles» laborales, fiscales, ambientales y de ayudas de Estado.

El ‘premier’ británico aseguró desde Londres que su país no hará «competencia desleal», comprometiéndose a no revisar a la baja las normas europeas, aunque rechazó el pleno alineamiento como un «precio» a pagar por el «libre comercio».

Los 27 países europeos no lo ven así. «Nada es gratis», si se quiere acceder al mercado único europeo, «el más grande del mundo», aseguró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, abogando por unas reglas del juego «justas».

Ante una negociación que se anuncia ya tensa, el plazo previsto para cerrarla no ayuda. Ambas partes quieren un acuerdo para fines de año lo que, en la práctica, supone contar con ocho meses para unas discusiones que suelen tomar años.

El primer ministro británico, Boris Johnson, propuso este martes trabajar para que un nuevo acuerdo negociado por el presidente Donald Trump reemplace el tratado internacional firmado entre Irán y las grandes potencias para impedir que Teherán desarrolle armas nucleares.

Johnson hizo la propuesta al indicar que «si vamos a prescindir de él, entonces necesitamos reemplazarlo».

Reino Unido, Francia y Alemania son los tres países europeos que firmaron en 2015, junto a Estados Unidos, China y Rusia, el acuerdo con Irán sobre su programa nuclear y están intentando rescatarlo desde que Washington lo denunció y abandonó en 2018, provocando que Irán dejase de aplicar algunas disposiciones.

Ante el incumplimiento por Teherán, las tres potencias europeas decidieron el martes activar el mecanismo de resolución de disputas.

Precisaron, sin embargo que con esto «no se suman a la campaña que tiende a ejercer una presión máxima contra Irán», dando a entender que no querían unirse a la política de sanciones de Estados Unidos.

En entrevista con la televisión pública BBC, Johnson subrayó que «desde la perspectiva estadounidense» el actual acuerdo es «defectuoso, además de que fue negociado por el presidente (Barack) Obama». «Desde su punto de vista tiene muchos, muchos defectos», subrayó.

Por ello, propuso que se debe reemplazar con un acuerdo de Trump. «Eso es lo que necesitamos. Creo que sería una gran forma de avanzar», aseguró.

En su opinión, «el presidente Trump es un gran negociador». «Lo dice él y lo dicen muchos», afirmó, al tiempo que llamaba a «trabajar juntos para reemplazar este acuerdo y obtener el acuerdo de Trump en su lugar».

Tras poner en diciembre el acuerdo de Brexit de Boris Johnson en la vía de una aprobación asegurada, los diputados británicos retoman este martes con paso firme los trámites para su histórica salida de la Unión Europea a final de mes.

El primer ministro espera que su proyecto de ley, que traduce a la legislación británica el Tratado de Retirada negociado con Bruselas, sea definitivamente aprobado por los diputados el próximo jueves.

Decidida por 52% de votos en un referéndum en 2016, la salida británica del bloque europeo debía inicialmente tener lugar en marzo de 2019 pero el bloqueo por un Parlamento fragmentado obligó a tres aplazamientos, ahora hasta el 31 de enero a las 23 hora local.

Ahora, gracias a una sólida mayoría conservadora, el Reino Unido pondrá fin en poco más de tres semanas a 47 años de complicada relación con la UE.

Por su parte la Unión Europea perderá por primera vez en su historia, a un país miembro y ganará un poderoso competidor comercial y financiero.

Para marcar el momento, un grupo de legisladores euroescépticos presentó una petición para que el Big Ben, el reloj más famoso del mundo con siglo y medio de antigüedad, desconectado desde hace tiempo debido a una gran restauración, toque excepcionalmente su campana a final de mes.

Un intento anterior había sido bloqueado por el entonces presidente de la Cámara de los Comunes, el controvertido John Bercow, conocido por su teatral grito de «¡Orden, orden!». Pero este fue reemplazado en noviembre por Lindsay Hoyle.

De regreso de sus vacaciones de fin de año, los diputados retoman el debate este martes por la tarde. El calendario acelerado definido por el gobierno prevé que el proyecto de ley sea adoptado por la cámara baja en tres días antes de pasar a la cámara alta, la de los Lores, que tampoco debería poner contratiempos.

El acuerdo de Brexit incluye un período de transición hasta el 31 de diciembre de 2020 en el que, en la práctica, las relaciones entre ambas partes permanecerán inalteradas para evitar roturas brutales hasta que se pueda acordar una nueva asociación económica.

Londres y Bruselas emprenderán inmediatamente una segunda fase de negociación, la de su futura relación, que Johnson prometió terminar antes de finales de este año, aunque los responsables europeos aseguren que el tiempo es insuficiente.

La nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el negociador jefe europeo, el francés Michel Barnier, viajarán el miércoles a Londres para su primer encuentro desde que la alemana tomó las riendas de la institución europea en diciembre pasado.

El Parlamento británico, con mayoría conservadora, aprobó este viernes el proyecto de ley del acuerdo de retirada de la Unión Europea (UE), a fin de que el Reino Unido pueda salir del bloque en la fecha prevista del 31 de enero.

Los diputados de la Cámara de los Comunes autorizaron por 358 frente a 234 votos que el texto auspiciado por el primer ministro, Boris Johnson, pase a su siguiente trámite parlamentario, la fase de comités, donde podrá ser enmendado antes de su aprobación definitiva, ya en 2020.

Horas antes de ser votado, Boris Johnson dijo que cumpliría su promesa de «cerrar la votación del Brexit para Navidad» después de su contundente victoria electoral.

A más de tres años desde que Reino Unido votó a favor de salir de la UE en un referendum de 2016, la profunda incertidumbre sobre el Brexit había sido reemplazada por un plazo claro establecido para el 31 de enero.

«Este es el momento en que avanzamos y descartamos las viejas etiquetas de ‘salir’ y ‘permanecer’ (…) ahora es momento de actuar juntos como una nación revitalizada, un Reino Unido», dijo Johnson al Parlamento antes de la votación.

Las últimas etapas de la ratificación se realizarán después de Navidad y la Cámara baja del Parlamento tiene hasta el 9 de enero para aprobar la ley, lo que le da poco más de tres semanas para que pase por la Cámara alta y que reciba el consentimiento real.

Después de dejar la UE, Reino Unido necesitará lograr nuevos acuerdos de comercio con el bloque, o una futura amistad, según el primer ministro.

Johnson busca hacer algunos cambios a la Ley del Acuerdo de Retiro para asegurarse de que no exista opción legal de extender esas negociaciones más allá de fines del próximo año.

El Gobierno del primer ministro británico, Boris Johnson, publicó este jueves la ley que regulará la salida oficial del Reino Unido de la Unión Europea (UE) el próximo 31 de enero y prohibirá alargar el periodo de transición del «brexit» más allá de diciembre de 2020.

La Cámara de los Comunes someterá mañana a una primera votación esa legislación, que desarrolla el acuerdo sobre los términos de salida que han pactado Londres y Bruselas.

Johnson abrirá el debate en el Parlamento el viernes por la mañana y se espera que la votación se celebre a las 14:30 hora local. En enero continuará la tramitación del texto en ambas cámaras parlamentarias, con vistas a que esté lista para recibir asentimiento de la reina Isabel II en las primeras semanas del nuevo año.

El Partido Conservador obtuvo una sólida mayoría absoluta en las elecciones generales del pasado día 12, por lo que se espera que la ley resulte aprobada sin complicaciones.

Como estaba previsto, el texto revelado hoy incluye una nueva cláusula que prohíbe explícitamente que un miembro del Gobierno extienda la transición del «brexit» más allá de la fecha acordada, el 31 de diciembre de 2020.

Hasta ese momento, el Reino Unido continuará integrado en las estructuras comunitarias, aunque no participará en la toma de decisiones.

La nueva versión de la ley del «brexit» elimina además las disposiciones que otorgaban al Parlamento cierto control sobre el diálogo con Bruselas en torno a la futura negociación comercial entre ambos lados del Canal de la Mancha, que comenzarán una vez el Reino Unido esté fuera del bloque comunitario.

El Gobierno británico también ha suprimido una cláusula en la que se expresaba el compromiso a no rebajar los estándares laborales adquiridos a través de la legislación europea. El Ejecutivo ha asegurado, al mismo tiempo, que planea blindar esos derechos a través de una normativa separada.

El primer ministro británico, Boris Johnson, no quiere perder tiempo: tras su victoria en las legislativas que le dio carta blanca para llevar a cabo el Brexit, el viernes someterá su acuerdo de divorcio al nuevo Parlamento.

«Presentaremos un proyecto de ley que asegure que el Brexit esté listo antes de finales de enero. Reflejará los acuerdos alcanzados con la Unión Europea sobre nuestra salida del bloque», declaró su portavoz este lunes a los periodistas.

No estaba claro, sin embargo, si los diputados votarán alguna fase de este proyecto de ley que debe traducir a la legislación británica el Tratado de Retirada negociado con Bruselas. O si dejarán los debates y la aprobación final para después del receso de fin de año, que debe comenzar ese mismo día.

«Planeamos comenzar el proceso antes de Navidad y lo haremos siguiendo el procedimiento constitucional adecuado en acuerdo con el presidente» de la Cámara de los Comunes, explicó el portavoz.

Las sucesivas versiones del acuerdo de divorcio entre Londres y Bruselas, primero negociado por Theresa May y después por Johnson cuando la reemplazó en julio como líder del Partido Conservador, fueron rechazadas una y otra vez por un Parlamento de Westminster fragmentado entre varios grupos políticos.

Así, el Brexit, decidido por 52% de votos en un referéndum en 2016 e inicialmente previsto para marzo de 2019, tuvo que ser aplazado tres veces, ahora hasta el 31 de enero.

Sin embargo, las legislativas del pasado jueves dieron a Johnson la más amplia mayoría conservadora desde 1987: 365 diputados en una cámara de 650 escaños. Y la salida de la UE tiene ahora vía libre.