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Todo listo para que Joe Biden asuma como el 46º presidente de Estados Unidos. Kamala Harris juramentará como vicepresidenta del país, convirtiéndose en la primer mujer en asumir dicho cargo.

Aquí puedes seguir la transmisión en vivo de la ceremonia.

Minutos antes de que diera inicio la ceremonia, el expresidente Barack Obama utilizó sus redes sociales para felicitar a su excolaborador, ahora próximo presidente, indicándole que «es su momento».

Joe Biden podría firmar varias órdenes ejecutivas este mismo miércoles, entre las que se espera estén: protección a dreamers; desbloqueo a ciudades santuario, y detener la construcción del muro fronterizo.

Se informó que todos los expresidentes de Estados Unidos que asisten a la investidura ya se encuentran en el Capitolio. George W. Bush y su esposa Laura fueron los primeros en arribar, varias horas antes de la ceremonia de investidura. Poco después arribaron Barack y Michelle Obama y Bill y Hillary Clinton, en caravanas por separado.

El presidente Donald Trump compartió esta tarde un mensaje de despedida, a unas horas de finalizar su mandato, en el que destacó que deja La Casa Blanca siendo «el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras».

«Estoy especialmente orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras», subrayó en un discurso grabado en video, y compartido por La Casa Blanca en sus diferentes canales de comunicación.

Así, Trump romperá la tradición y no acudirá a la ceremonia de investidura de su sucesor, y abandonará mañana Washington con destino a su mansión privada en Palm Beach, en Florida, horas antes de que Biden llegue a La Casa Blanca.

En su discurso, en el que no mencionó a Biden por el nombre, se limitó a señalar que «rezará» por la nueva Administración. «Esta semana, inauguramos una nueva administración y oramos por su éxito en mantener a Estados Unidos seguro y próspero. Extendemos nuestros mejores deseos y también queremos que tengan suerte, una palabra muy importante».

El republicano prosiguió a decir que estaba orgulloso de haber logrado más de lo que se había propuesto en un inicio.

Sus primeros agradecimientos fueron para su familia: su esposa Melania, a su hija Ivanka, a su yerno Jared Kushner, a sus hijos Barron, Donald, Eric, Tiffany y Lara. Añadió un agradecimiento al vicepresidente Mike Pence y su familia, así como a todo el personal de La Casa Blanca y el gabinete.

«Quiero agradecer al pueblo estadounidense. Servir como su presidente ha sido un honor indescriptible. Gracias por este extraordinario privilegio. Y eso es lo que es: un gran privilegio y un gran honor», sostuvo.

Aseguró que todos los estadounidenses se «horrorizaron» por el asalto al Capitolio, pues dijo, la violencia política es un ataque a todo lo que apreciamos como estadounidenses, por lo que «nunca se puede tolerar». En ese sentido afirmó que aunque habrá desacuerdos, Estados Unidos es un país de ciudadanos «increíbles, decentes, fieles y amantes de la paz».

Sostuvo que junto a millones de estadounidenses, construyó el mayor movimiento político en la historia de nuestro país, así como la mayor economía de la historia. Recordó que se trató de «America First», apostando a que Estados Unidos volviera a ser grande. Indicó que restauró el principio de que una nación existe para servir a sus ciudadanos, además de que dijo que su agenda no tenía que ver con la derecha o la izquierda, ni se trató de republicanos o demócratas, sino del bien de la nación.

Al hablar de sus logros, dijo que su administración aprobó el paquete más grande de recortes de impuestos, e impulsó reformas históricas, entre las que mencionó los acuerdos comerciales, y la imposición de aranceles a China, con quien dijo, se hizo un gran «trato».

Fue en ese punto en el que habló sobre el Covid-19, que dijo, obligó a tomar otros caminos a los planeados. Indicó que su país produjo no una, sino dos vacunas contra el nuevo coronavirus a una velocidad récord. «Dijeron que no se podía hacer pero lo hicimos. Lo llaman un ‘milagro médico'».

Mencionó que confirmó a tres nuevos magistrados de la Corte Suprema, para que interpretarán la Constitución tal como está redactada.

Destacó que logró la frontera más segura en la historia de Estados Unidos, dándole a los agentes fronterizos y oficiales de ICE las herramientas que necesitan para hacer su trabajo mejor. «Con orgullo, dejamos la próxima administración con las medidas de seguridad fronteriza más fuertes y sólidas jamás implementadas. Esto incluye acuerdos históricos con México, Guatemala, Honduras y El Salvador».

En material internacional, dijo que «borramos el califato de ISIS» y acabaron con la miserable vida de su fundador y líder, al Baghdadi. Indicó que enfrentaron al opresivo régimen iraní y mataron al principal terrorista del mundo, «el carnicero iraní Qasem Soleimani». Recordó que reconocieron a Jerusalén como la capital de Israel y reconocieron la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. Destacó que lograron una serie de acuerdos de paz históricos en el Oriente Medio.

Sin mencionarlo explícitamente, pero en clara referencia a su boqueo en redes sociales, Trump dijo que hay una firme creencia en la libertad de expresión y el debate abierto. «Solo si olvidamos quiénes somos y cómo llegamos aquí, podríamos permitir que se lleve a cabo la censura política y las listas negras en Estados Unidos. Ni siquiera es pensable. Cerrar el debate libre y abierto viola nuestros valores fundamentales y las tradiciones más duraderas».

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, asumirá el poder la próxima semana con una opinión positiva de seis de cada diez estadounidenses, según una encuesta de Pew Research.

Un 64% de los estadounidenses aprueban la conducta de Biden desde su victoria en las elecciones del 3 de noviembre, y también son mayoría quienes respaldan tanto su selección de gabinete como sus políticas para el futuro, de acuerdo con el sondeo, realizado entre el 8 y el 12 de enero.

Un 29% de los encuestados consideran que Trump ha realizado bien su trabajo al frente del país, y un 76% consideran que se ha comportado de manera inaceptable desde su derrota, el inicio de un periodo atropellado que culminó el pasado 6 de noviembre con el asalto de sus seguidores al Capitolio.

De hecho, un 68% de los encuestados se muestran en contra de que Trump, ahora inmerso en un nuevo juicio político que podría inhabilitarle para presentarse a los comicios en 2024, siga siendo un factor a tener en cuenta en la política norteamericana, y tres cuartas partes de los encuestados creen que debe asumir su responsabilidad del asalto al Capitolio.

Sobre los comicios, un 67% de los encuestados atribuye buena parte la derrota de Trump a sus infundadas denuncias previas sobre la falta de fiabilidad del voto por correo en Estados Unidos. Más de la mitad de los encuestados (55%), considera la incapacidad del mandatario para gestionar la pandemia de coronavirus como otro factor determinante en su fracaso para la reelección.

Por otro lado, los demócratas respaldan ampliamente los esfuerzos de Biden para forjar compromisos bipartidistas con los republicanos este año. Los republicanos, por el contrario, son mucho más reacios a que los líderes del Congreso de su partido trabajen con Biden.

Aproximadamente seis de cada diez demócratas (62%) dicen que Biden debería tratar de trabajar con los líderes republicanos «incluso si eso significa decepcionar a algunos de sus votantes». En contraste, aproximadamente la misma proporción de republicanos (59%) quiere que los líderes de su partido «le hagan frente» a Biden, «incluso si eso significa que será más difícil abordar los problemas críticos que enfrenta el país».

Por último, los estadounidenses están divididos en sus opiniones sobre la vicepresidenta electa, Kamala Harris. La mitad de los encuestados cree que Harris está cualificada para servir como presidente, mientras que casi la misma cantidad (47%) se muestra en contra. Son mayoría (55%) quienes esperan que ejerza la «influencia adecuada» en la Administración Biden.

En contraste, otro 36% considera que acabará asumiendo una excesiva carga de responsabilidades mientras que solo un 7% anticipa que será una figura testimonial.

La encuesta se conoce a la par de la información acerca de que el presidente Donald Trump piensa dejar Washington en la mañana del 20 de enero, luego de haber evaluado una partida el 19 de enero.

Trump, quien ya había anunciado su intención de no asistir a la toma de posesión de Biden, está organizando un evento de despedida en la Base Conjunta Andrews, ubicada en las afueras de Washington donde se mantiene el avión presidencial, el Air Force One, afirmó la fuente.

Luego Trump volará a Palm Beach, Florida, para comenzar su vida tras la presidencia en su club Mar-a-Lago, según informes de la agencia Reuters.

El presidente ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, dijo que vetar al presidente Donald Trump de su plataforma tras los hechos de violencia de la semana pasada en el Capitolio de Estados Unidos fue la «decisión correcta», aunque reconoció que sienta un precedente peligroso.

Twitter eliminó la semana pasada la cuenta de Trump, que tenía 88 millones de seguidores, en base al riesgo de más violencia tras el asalto al Capitolio por parte de partidarios del mandatario.

«Tener que tomar estas acciones fragmenta la conversación pública», escribió Dorsey en Twitter el miércoles. «Nos dividen. Limitan el potencial de aclaración, redención y aprendizaje. Y sientan un precedente que considero peligroso: el poder que un individuo o corporación tiene sobre una parte de la conversación pública global».

El bloqueo generó críticas de algunos republicanos que opinaron que atentó contra el derecho del presidente a la libertad de expresión. Uno de los comentarios que más relevancia han tomado en el tema, fue el hecho por la canciller alemana, Angela Merkel, quien advirtió que las empresas privadas no deberían decidir sobre posibles restricciones a la libertad de expresión.

En su hilo de Twitter, Dorsey sostuvo que si bien no se enorgullecía de la prohibición, «el daño fuera del internet como resultado del discurso en línea es demostrablemente real». Reconoció que una prohibición como la hecha a Trump es un fracaso en su intento de promover una «conversación saludable» dentro de la red social.

Recordemos que Twitter ha introducido una serie de medidas durante el último año, como etiquetas, advertencias y restricciones de distribución para reducir la necesidad de tomar decisiones sobre la eliminación total del contenido del servicio.

Al respecto, el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, aseguró que debido a su modelo comercial, Twitter y Facebook gestionaron «mal» la desinformación durante la presidencia de Donald Trump; explicó que el ataque del 6 de enero al Capitolio recae «al 100%» en el presidente de Estados Unidos, pero a Twitter y Facebook «les costó lidiar con la desinformación».

«Respecto a Donald Trump, hicieron un mal trabajo durante mucho, mucho tiempo», afirma Wales, dado que el mandatario «claramente difundía desinformación (…) Ellos tienen un modelo comercial que dice: ‘necesitamos tantas visitas a la página como sea posible’, y eso también perjudica a su marca, así que lo tienen que solucionar, pero creo que les va a costar», explicó.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió esta tarde un mensaje en el que afirmó condenar «inequívocamente» los hechos violentos que se suscitaron la semana pasada en el Capitolio; el mensaje del mandatario llega luego de que se aprobara el nuevo juicio político en su contra, al cual no se refirió.

«Quiero ser muy claro. Condeno inequívocamente la violencia que vimos la semana pasada. La violencia y el vandalismo no tienen absolutamente ningún lugar en nuestro país», dijo Trump en el mensaje.

En referencia a sus seguidores, mencionó que hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande siempre ha consistido en defender el Estado de derecho, apoyar a los hombres y mujeres de las fuerzas del orden, hacer cumplir y defender las tradiciones y valores del país.

«La violencia de las turbas va en contra de todo en lo que creo», sostuvo el republicano al asegurar que ninguno de sus seguidores podría «faltar el respeto a la ley o a nuestra gran bandera estadounidense». «Si haces cualquiera de esta cosas -advirtió-, no estás apoyando nuestro movimiento».

Reconoció que en los últimos días se han visto disturbios y demasiados actos de «intimidación y destrucción», por lo que llamó a quienes lo propician a detenerse, se identifiquen con la izquierda o con la derecha.

«Ahora les pido a todos los que alguna vez han creído en nuestra agenda que piensen en formas de aliviar las tensiones, calmar los ánimos y ayudar a promover la paz en nuestro país», agregó.

Indicó que ha sido advertido por el Servicio Secreto de «amenazas potenciales», debido a manifestaciones que han sido convocadas para los próximos días en Washington y otras zonas del país con motivo de la ceremonia de traspaso de mando el próximo miércoles.

En ese sentido refirió que ordenó a las agencias federales que utilicen todos los recursos necesarios para mantener el orden en Washington, y adelantó que están trayendo miles de miembros de la Guardia Nacional a la capital del país para asegurar la ciudad y garantizar que el próximo 20 de enero se dé una transición «segura y sin incidentes».

Antes de finalizar el mensaje, Trump criticó los «esfuerzos de cancelación y censura», en alusión a las medidas adoptadas por distintas plataformas y redes sociales que han suspendido sus cuenta y de algunos de sus seguidores por considerar que sirvieron para incitar la violencia en el Capitolio.

«Hoy hago un llamado a todos los estadounidenses para que superen las pasiones del momento y se unan como un solo pueblo. Elijamos seguir adelante unidos por el bien de nuestras familias, nuestras comunidades y nuestro país», remató Trump.

Una semana después de que los seguidores del presidente Donald Trump irrumpieran en el Capitolio, la Cámara de Representantes votará este miércoles para acusar al mandatario por su papel en lo que consideran un golpe a la democracia estadounidense y dejó cinco muertos.

El Congreso de Estados Unidos inició esta mañana los debates sobre la apertura de un nuevo juicio político (impeachment) al presidente Trump.

Se espera que la Cámara de Representantes vote la acusación formal alrededor de las 15:00 hora local, aunque el resultado está claro desde ahora, ya que los demócratas tienen mayoría en la Cámara baja.

Al menos cinco legisladores republicanos han dicho que se unirán a los demócratas para acusar a Trump por segunda vez, siete días antes de que deje el cargo y el presidente electo Joe Biden preste juramento el 20 de enero.

Una votación mayoritaria de la Cámara baja pondría en marcha un juicio en un Senado aún bajo control republicano, aunque no está claro si dicha instancia se celebraría a tiempo para sacar a Trump de La Casa Blanca.

Los demócratas avanzaron en una votación de juicio político después de que el vicepresidente Mike Pence rechazara un esfuerzo para persuadirlo de que invocara la 25 Enmienda de la Constitución de Estados Unidos para destituir a Trump.

«No creo que tal acción esté en el mejor interés de nuestra nación ni sea coherente con nuestra Constitución», dijo Pence en una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Pese a la carta, la Cámara aprobó una resolución ayer por la noche pidiendo formalmente a Pence que actúe. La votación final fue de 223-205 a favor.

Mientras, había indicios de que el control dominante de Trump sobre el Partido Republicano estaba comenzando a disminuir. Al menos cinco republicanos de la Cámara de Representantes, incluida Liz Cheney, miembro del equipo de liderazgo de su partido, dijeron que votarían por su segundo juicio político, una perspectiva que ningún presidente antes de Trump ha enfrentado.

«Nunca ha habido una traición mayor por parte de un presidente de Estados Unidos a su cargo y su juramento a la Constitución», dijo Cheney, hija del exvicepresidente Dick Cheney, en un comunicado. Trump «convocó a esta turba, reunió a la turba y encendió la llama de este ataque», agregó.

Otros cuatro congresistas republicanos, Jaime Herrera Beutler, John Katko, Adam Kinzinger y Fred Upton, dijeron que también respaldarán el juicio político. En una excepción a su procedimiento estándar, los líderes republicanos de la Cámara no instaron a sus miembros a votar en contra de la impugnación de Trump, diciendo que es un asunto de conciencia individual.

El presidente Donald Trump viajará este martes a Texas, en lo que será su primera salida desde el violento asalto al Capitolio, haciendo patente su intención de permanecer en La Casa Blanca hasta el final de su mandato, pese a la presión de los demócratas del Congreso que exigen su salida inmediata.

En plena tormenta a pocos días del fin de su gobierno, Trump se reunió ayer por la tarde con su vicepresidente, Mike Pence, quien ha decidido hacer frente común con él ante los demócratas, rechazando los pedidos para apartarle del poder invocando la 25ª Enmienda de la Constitución.

La salida del presidente estadounidense hacia Alamo, en el sur de Texas, fue alrededor de las 10:00 hora local. La Casa Blanca ha sido especialmente discreta sobre el programa de la jornada en este Estado fronterizo con México.

Según lo difundido por el gobierno, el objetivo del viaje, es «marcar la finalización de más de 400 millas (640 km) de muro fronterizo, promesa realizada, promesa cumplida, y poner en valor los esfuerzos de su gobierno para reformar un sistema de inmigración disfuncional».

Los resultados, sin embargo, están muy lejos del «gran, magnífico» muro prometido por Trump en la campaña de 2016. Del total, solo una veintena de kilómetros han sido construidos en zonas en las que no existía ninguna barrera física antes. El resto corresponde a mejoras o refuerzos de barreras existentes. Además, nuestro país nunca ha pagado por el muro, como había prometido el magnate inmobiliario.

Mientras, en Washington, Trump podría convertirse en el primer presidente estadounidense que es sometido a dos juicios políticos en el Congreso, o «impeachment». La Cámara de Representantes examinará mañana el acto de acusación y debería votarlo el mismo día.

Apoyado por un gran número de demócratas, y posiblemente de algunos republicanos, el texto debería ser adoptado fácilmente. Esta votación marcará la apertura formal del segundo proceso de destitución contra el presidente de Estados Unidos.

Mientras no lo saquen del poder, la «complicidad» de los republicanos con Trump pone «en peligro a Estados Unidos», afirmó la poderosa presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, quien acusó al mandatario de haber «incitado a una insurrección mortal».

Ayer, Pence y Trump se reunieron en el Despacho Oval, con lo que el vicepresidente ya dio a entender que no optaría por pedir la salida del mandatario a través de la enmienda 25.

Biden prestará juramento bajo un gran dispositivo de seguridad el 20 de enero, justo en las escaleras del Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos.

Criticado por su demora en enviar a la Guarda Nacional el miércoles pasado, el Pentágono autorizó esta vez el despliegue de 15,000 soldados para la ceremonia de investidura. «No tengo miedo», pese a los riesgos de nuevas manifestaciones pro-Trump, aseguró el demócrata la tarde ayer.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este viernes seguir dándole una «voz» a sus seguidores, un día después de sus promesa de una transición ordenada luego de que el Congreso certificó a Biden como presidente electo.

«Los 75,000,0000 de personas que votaron por mi, tendrán una VOZ GIGANTE a futuro. No se les faltará el respeto ni se les tratará de forma injusta en ninguna forma, manera o vía», escribió Trump en Twitter, sin dar ningún otro detalle.

Paralelamente, un portavoz del equipo de transición, dijo que el presidente electo, Joe Biden, está concentrado en prepararse para asumir el cargo y dejará que el Congreso, el vicepresidente Mike Pence y el gabinete del presidente Donald Trump «actúen como mejor les parezca» en los asuntos de la acusación y la 25a Enmienda.

El portavoz Andrew Bates hizo la declaración en respuesta a una pregunta de Reuters sobre los llamados para que Trump sea acusado luego del ataque del miércoles contra el edificio del Capitolio de Estados Unidos por partidarios de Trump.

En un segundo mensaje, Trump rechazó que vaya a acudir a la toma de posesión de Biden el próximo 20 de enero.

Según informes no oficiales, la Cámara de Representantes asegura que iniciará un juicio político a mediados de la próxima semana si el vicepresidente Mike Pence y el Gabinete no invocan la Enmienda 25 para destituir al presidente.

Adicional, se ha señalado que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos no descarta presentar cargos en contra del presidente Trump por incitar y motivar a los manifestantes a que asaltaran el Capitolio.

Medios estadounidenses reportan que un grupo de miembros del gabinete de Trump han sostenido reuniones informales para discutir el uso de la Enmienda 25 y remover al presidente de su puesto. Entre los funcionarios que habrían participado se encuentran el secretario de Estado, Mike Pompeo, y secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

 La cadena CNBC informó que de acuerdo a tres fuentes consultadas, no hubo un avance formal sobre el tema, ya que consideraron que el proceso legal tomaría más de una semana, lo que significa que el esfuerzo probablemente no tenga un efecto inmediato. 

También se debatió si los encargados de oficina de algunos de los departamentos podrían participar en una votación de este tipo. También había preocupaciones de que presionar al presidente Trump a dejar el cargo empeoraría las tensiones entre la base del partido, lo que podría causar más daño a largo plazo.

Tras los hechos violentos registrados la tarde de ayer en la capital de Estados Unidos, Twitter, Facebook e Instagram bloquearon temporalmente las cuentas del presidente Donald Trump; sin embargo, expertos aseguran que la medida es poca y tardía.

Aunque algunos aplaudieron las acciones de las redes sociales, los expertos recalcaron que las acciones de las empresas ocurren luego de años en los que permitieron a Trump y sus partidarios difundir información errónea y peligrosa, además de alentar acciones y declaraciones que contribuyeron a la violencia de este miércoles.

Jennifer Grygiel, profesora de comunicaciones de la Universidad de Syracuse y experta en redes sociales, estimó que los eventos de ayer son el resultado directo del uso de Trump de las redes sociales para difundir propaganda y desinformación, y que las plataformas deberían asumir cierta responsabilidad por su falta de acción oportuna.

Twitter, que bloqueó la cuenta de Trump durante 12 horas, también amenazó al mandatario saliente con aplicarle una prohibición permanente si volvía a infringir las reglas. La compañía procedió a la eliminación de tres de los tuits de Trump.

Facebook e Instagram impidieron que Trump pudiera publicar durante 24 horas después de que hubo dos violaciones de sus políticas. Las dos plataformas, así como YouTube, ya habían eliminado el breve video en el que Trump instó a «irse a casa» a sus simpatizantes que antes irrumpieron en el Capitolio.

The shocking events of the last 24 hours clearly demonstrate that President Donald Trump intends to use his remaining…

Publicado por Mark Zuckerberg en Jueves, 7 de enero de 2021

Sin embargo esta mañana, el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció a través de un mensaje en la red social que se tomó la decisión de extender la suspensión de la cuenta de Trump indefinidamente, al menos hasta la toma de posesión de Biden, que será el próximo 20 de enero.

«Su decisión de usar su plataforma para aprobar en lugar de condenar las acciones de sus seguidores en el edificio del Capitolio ha perturbado con razón a la gente en los Estados Unidos y en todo el mundo», escribió Zuckerberg. «Creemos que los riesgos de permitir que el presidente continúe utilizando nuestro servicio durante este período son simplemente demasiado grandes».

Añadió que era claro que el presidente Donald Trump tiene la intención de utilizar el tiempo que le queda en La Casa Blanca para «socavar» una transición pacífica y lícita del poder a Joe Biden.

«En los últimos años, hemos permitido al presidente Trump usar nuestra plataforma consistente con nuestras propias reglas, a veces eliminando contenido o etiquetando sus publicaciones cuando violan nuestras políticas. Lo hicimos porque creemos que el público tiene derecho al acceso más amplio posible al discurso político, incluso al discurso controvertido. Pero el contexto actual es ahora fundamentalmente diferente, que implica el uso de nuestra plataforma para incitar a la insurrección violenta contra un gobierno democráticamente elegido».

La medida también incluirá la cuenta de Instagram del presidente Trump.

El asalto al Capitolio de Estados Unidos por parte de partidarios del presidente saliente Donald Trump generó 23.46 millones de tuits, es decir, un promedio de 430 por segundo, según datos compilados el jueves por Visibrain.

El suceso produjo 2.5 veces más tuits que las últimas 24 horas de las elecciones presidenciales de noviembre, indicó la plataforma de seguimiento de las redes sociales. Estos comicios ya habían generado un volumen de tuits seis veces superiores a las anteriores elecciones de 2016.

Además de que Trump fue silenciado por las principales plataformas de comunicación digital, lo sucedido ayer en el Capitolio ha llevado a revelar las fracturas que se venían dando al interior de su gobierno, las cuales se han visto traducidas en una serie de dimisiones de altos cargos de la Administración, entre ellos el consejero adjunto de Seguridad Nacional, Matt Pottinger.

Pottinger, que tenía intención de renunciar el día de las elecciones, permaneció en el cargo a petición del consejero de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, quien estaría ahora evaluando presentar igualmente su dimisión, tras  posicionarse del lado de Pence en su disputa de ayer con Trump.

Asimismo, en las últimas horas han dimitido la jefa de eventos sociales de La Casa Blanca, Anna Cristina Niceta, y Stephanie Grisham, jefa de gabinete de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump. La decisión de Grisham, quien fue también secretaria de prensa de La Casa Blanca, tiene efecto inmediato.

Por su parte, la secretaria adjunta de prensa de La Casa Blanca, Sarah Matthews, se ha sumado a la lista de personas que se despiden, algo que también ha hecho Mick Mulvaney, antiguo jefe de gabinete de Trump y actual enviado a Irlanda del Norte.

«Llamé anoche a (el secretario de Estado) Mike Pompeo para hacerle saber que dimito. No puedo hacerlo. No puedo quedarme», ha dicho Mulvaney en una entrevista a la cadena de televisión CNBC. «Los que han elegido quedarse, y he hablado con varios, lo hacen porque les preocupa que el presidente elija a alguien peor», ha añadido.

En este contexto, la secretaria de Transportes, Elaine Chao, está considerando presentar su dimisión, según la cadena de televisión NBC. Chao está casada con el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

Estas dimisiones, junto con las condenas por parte de personas cercanas a Trump, incluido el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, reflejan el creciente malestar en el gobierno estadounidense por el comportamiento del presidente, quien no ha dejado de reiterar su teoría del fraude tras la decisión del Congreso de certificar la victoria de Biden.

La última renuncia que se confirmó fue la de la secretaria de Transporte, Elaine Chao, quien renunció esta tarde al afirmar que «no puedo dejar a un lado» el asalto contra el Capitolio por parte de una turba de simpatizantes del presidente Donald Trump.

Es la funcionaria de mayor jerarquía del gobierno de Trump que renuncia en protesta por la insurrección de partidarios de Trump en el Capitolio.

Chao, cuyo esposo es el líder del bloque de senadores republicanos, Mitch McConnell, dijo que el ataque violento al Capitolio «me ha perturbado profundamente en una forma que no puedo simplemente dejar de lado».

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rechazó este jueves pronunciarse sobre el episodio de violencia que se registró ayer en Washington, Estados Unidos, causada por los seguidores de Donald Trump, al argumentar que la política exterior mexicana es de no intervención.

“No vamos nosotros a intervenir en estos asuntos que competen a los estadounidenses, esa es nuestra política, eso es lo que puedo comentar», respondió López Obrador al ser cuestionado sobre el tema en su conferencia matutina en Palacio Nacional.

Las declaraciones de AMLO llegan un día después del asalto al Capitolio por parte de los seguidores de Trump que se niegan a reconocer su derrota electoral, un asedio que duró casi cuatro horas y dejó cuatro muertos, 14 policías heridos y al menos 52 detenidos.

Países como Canadá, España, Reino Unido, Francia, Australia, y otros latinoamericanos como Chile, Argentina, Uruguay, Colombia e incluso Venezuela se pronunciaron al respecto y condenaron los hechos de violencia; sin embargo, López Obrador insistió en que la Constitución de México no permite opinar.

«La Constitución establece en los conflictos internacionales la solución pacífica de las controversias, y esto también debe ser norma en lo interno, por lo demás no tomamos postura, deseamos que siempre haya paz, que prevalezca la democracia, que es el poder del pueblo, y que haya libertades, eso es todo”, añadió.

La postura de López Obrador contrasta con la del presidente del Senado, Eduardo Ramírez, y el líder de la bancada de Morena en el Senado , Ricardo Monreal, quienes sí condenaron los hechos a través de sus redes sociales.

Aunque López Obrador ha defendido su neutralidad exterior, ha despertado críticas de la oposición luego de haber ofrecido asilo político al expresidente de Bolivia, Evo Morales, y al fundador de Wikileaks, Julian Assange. La oposición también lo acusó de ayudar a la campaña de reelección de Trump con su visita a Washington en julio pasado, el único viaje al extranjero que ha hecho como jefe de Estado.

Otro punto a destacar, es que López Obrador tardó cerca de un mes en reconocer a Joe Biden como presidente electo al recordar el fraude electoral que él afirma que padeció en 2006, cuando perdió la presidencia frente al ahora expresidente Felipe Calderón.

López Obrador, quien ha presumido su «muy buena relación» con el presidente Donald Trump, se limitó a pedir que prevalezca la paz.

«Siempre es muy lamentable el que se pierdan vidas humanas, en eso sí podemos expresarnos, siempre hemos buscado que todos los conflictos, y esto aplica para política exterior y para política interna, se resuelvan mediante el diálogo y la vía pacífica», sostuvo.

Altos funcionarios de la Unión Europea (UE) condenaron enérgicamente la situación en Estados Unidos, y pidieron que se respete el resultado de las elecciones presidenciales de noviembre.

Para el Alto Representante de la UE, Josep Borrell, se trató de un asalto sin precedentes a la democracia en Estados Unidos.

«A ojos del mundo, la democracia estadounidense parece estar bajo asedio. Es un asalto sin precedentes a la democracia de Estados Unidos, sus instituciones y el estado de derecho. Esto no es Estados Unidos. Los resultados de las elecciones del 3 de noviembre deben ser plenamente respetados», apuntó Borrell en Twitter.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, apuntó que «el Congreso de EEUU es un templo de la democracia. Presenciar las imágenes en Washington ha sido un shock».

A su vez, el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, lamentó la «escenas profundamente inquietantes en el Capitolio», y dijo que se debe respetar los votos de los ciudadanos. «Confiamos en que Estados Unidos garantizará la protección de las reglas de la democracia», escribió en un tuit el titular del legislativo europeo.

En tanto, el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, publicó en Twitter una foto que muestra a partidarios de Trump en los pasillos del Capitolio y añadió un mensaje de una palabra: «Vergüenza».

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltengerg, lamentó igualmente las escenas «impactantes» y pidió el respeto al resultado electoral. «Escenas impactantes en Washington. El resultado de las elecciones democráticas debe ser respetado», señaló el jefe de la alianza militar atlántica.

En tanto, el primer ministro británico, Boris Johnson, denunció las «escenas vergonzosas» en Washington, mientras Irlanda condenó una «agresión deliberada a la democracia».

«Escenas vergonzosas en el Congreso estadounidense. Estados Unidos es el defensor de la democracia en el mundo entero y ahora es vital que el traspaso del poder se haga de manera pacífica y ordenada», estimó en un tuit Johnson.

Recordemos que los manifestantes entraron en las dos cámaras, Senado y Cámara de Representantes, así como en la rotonda del Capitolio, donde se usó gas lacrimógeno. Según un agente citado por el Washington Post, una mujer resultó herida de bala en el interior y fue evacuada en camilla.

«Escenas impactantes y profundamente tristes en Washington DC que deben nombrarse por lo que son: una agresión deliberada de la democracia por un presidente saliente y sus seguidores, que intentan revertir una elección libre y legítima», condenó por su parte su homólogo irlandés, Simon Coveney.

El Gobierno italiano también mostró su  preocupación por el asalto al Capitolio, y pidió que cese este «ataque a las libertades» y esta «vergüenza democrática».

«Estoy siguiendo con gran preocupación lo que está sucediendo en Washington. La violencia es incompatible con el ejercicio de los derechos políticos y las libertades democráticas. Confío en la solidez y fortaleza de las instituciones de Estados Unidos», escribió el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en las redes sociales.

En la misma línea se mostró el ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, que describió lo sucedido como «una verdadera vergüenza para la democracia» y un «ataque a las libertades del pueblo estadounidense».

Finalmente, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian, condenó las manifestaciones, mismas que calificó como «un ataque grave contra la democracia».

«La violencia contra las instituciones estadounidenses son un ataque grave contra la democracia. La condeno. La voluntad y el voto del pueblo estadounidense deben respetarse», tuiteó el ministro francés.

El Gobierno de Costa Rica expresó que sigue de cerca los acontecimientos ocurridos en el Capitolio de Estados Unidos y condenó cualquier acto de violencia en contra del sistema democrático. «Costa Rica reitera su condena a todo acto de violencia que interfiera con el sano desarrollo del sistema democrático», manifestó la Cancillería costarricense en un breve comunicado de prensa.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, mostró su «preocupación» por el asalto al Capitolio, y expresó su confianza en la «fortaleza de la democracia» de Estados Unidos.

El líder español dijo que la nueva presidencia de Joe Biden «superará la etapa de crispación uniendo al pueblo estadounidense».

Simpatizantes del presidente Donald Trump irrumpieron esta tarde el Capitolio en Estados Unidos, durante una caótica protesta emprendida con el propósito de impedir la transición pacífica del poder, lo que provocó que los legisladores fueran evacuados del inmueble e interrumpió el proceso para confirmar la victoria del demócrata Joe Biden.

Inicialmente, Trump había exhortado a marchar hacia el Capitolio. En un segundo mensaje, utilizando sus redes sociales, Trump pidió a los manifestantes «regresar a casa en paz», pero insistió en que le «robaron unas elecciones» que ganó «por mayoría». «Se tienen que ir a casa ahora, tenemos que tener paz; tenemos que tener ley y orden (…) No queremos a nadie herido es un período muy difícil».

«Esta fue una elección fraudulenta, pero no podemos hacerle el juego a esta gente. Necesitamos paz, así que vayan a casa. Los queremos, son muy especiales», dijo el presidente.

El Pentágono dijo que unos 1,100 miembros de la Guardia Nacional del Distrito de Columbia se movilizaron para ayudar a mantener el orden en el Capitolio.

En imágenes que fueron captadas por medios y por usuarios de redes sociales, se vio a manifestantes eludir a la policía e ingresaron en el edificio, gritando y ondeando banderas estadounidenses y en favor de Trump mientras caminaban por el recinto.

Se reportó que una persona fue baleada en el Capitolio, de acuerdo con una persona familiarizada con la situación. De momento se desconocía el estado de salud de la persona.

Los senadores estaban siendo evacuados. Algunos representantes tuitearon que se refugiaron en sus oficinas.

Los manifestantes se enfrentaron con la policía del Capitolio y lograron ingresar al edificio, poco después de que se llevó a cabo un enorme mitin cerca de La Casa Blanca durante el cual Trump les dijo que marcharan hacia el Capitolio.

Aunque algunos republicanos respaldaban la impugnación a la victoria de Biden, que obtuvo 306 votos electorales respecto a los 232 de Trump y que fue confirmada por el Colegio Electoral, el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, trató de disminuir las tensiones y se opuso a ello. Advirtió que la nación «no puede seguir a la deriva con dos tribus separadas» con «hechos separados».

A partir de este lunes y hasta el miércoles, el cuerpo del ex presidente de Estados Unidos, George H.W. Bush, reposará en el Capitolio en Washington para un último adiós. En esta gira final por Washington, el mandatario número 41 de los Estados Unidos será recordado por sus admiradores, que destacan en él la generosidad, decencia y bondad.

No obstante, la imagen que despertó más emoción tras la muerte del ex presidente, fallecido el viernes en su casa a los 94 años de edad, fue la de su perro labrador de servicio, llamado Sully, fotografiado recostado junto al ataúd de su propietario.

Sully tiene previsto volar desde Texas a Washington para acompañar a su dueño hasta el final.

Cabe destacar que el ataúd del exmandatario ya ha sido llevado desde Texas a Washington y hará el vuelo de regreso el miércoles, con Sully presente.

Tras las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la construcción del muro en la frontera con México, legisladores latinos del Partido Demócrata pidieron al Congreso que se invite al presidente Enrique Peña Nieto a ofrecer un discurso en el Capitolio.

 

«Una relación de respeto y cooperación entre México y EE.UU. es esencial para el bienestar económico de ambas naciones. Mientras EE.UU. y México han mantenido una sólida asociación durante las últimas décadas, los recientes comentarios y acciones del presidente Trump han amenazado las relaciones diplomáticas entre nuestros
países», señalaron a través de una carta miembros del Caucus Hispano del Congreso.

Agregaron que «esta invitación demostraría la buena voluntad» del país hacia México, y un discurso de Peña Nieto ofrecería a los legisladores la oportunidad de conocer mejor la alianza entre ambos países. 

 

 

 

Con información y foto de EFE