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Las economías de América Latina y el Caribe profundizarán su desaceleración el próximo año, en un contexto marcado por aumentos de la volatilidad financiera y mayor aversión al riesgo, advirtió este jueves la CEPAL.

En 2023, las economías regionales crecerán apenas un 1.3%, por debajo del 3.7% proyectado para este año y muy por lejos del 6.7% de expansión que mostraron en 2021, señaló la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en su reporte Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2022.

En octubre, el organismo de Naciones Unidas había previsto que la región crecería 1.4% en 2023 y 3.2% este año.

«La actividad económica de la región se ha desacelerado, reflejando, por una parte, el agotamiento del efecto rebote en la recuperación de 2021 y, por otra, los efectos de las políticas monetarias restrictivas, mayores limitaciones del gasto fiscal, menores niveles de consumo e inversión y el deterioro del contexto externo», apuntó la CEPAL.

Factores externos como la guerra en Ucrania y sus efectos en el alza de los precios afectan las proyecciones para la región.

«Las respuestas de política monetaria adoptadas a nivel mundial en 2022, en un contexto de aumento en la inflación global, han provocado incrementos en la volatilidad financiera y en los niveles de aversión al riesgo y, por tanto, han inducido menores flujos de capital hacia economías emergentes, incluyendo las economías de la región», añadió el organismo.

Sin embargo, dijo que una menor inflación en la segunda mitad de este año junto a la desaceleración de la actividad que se espera para el próximo, podrían reducir la presión sobre las autoridades de la región para continuar subiendo las tasas.

Brasil, la principal economía de América Latina, crecerá un 0.9% en 2023, por debajo del 2.9% esperado para 2022. México, la segunda economía regional, avanzará 1.1% el próximo año, que dista del 2.9% de este año.

Colombia se desacelerará fuerte el próximo año con una expansión de 1.5% contra un 8% esperado para 2022 y Perú, que se encuentra sumido en una fuerte crisis política, crecerá 2.2% este año y 2.7% el próximo.

Chile, mayor productor global de cobre, será el único país junto con Haití que caerá en 2023, con un retroceso de 1.1% en su economía.

América Latina y el Caribe recibió un 40.7% más de Inversión Extranjera Directa (IED) en 2021 respecto a 2020, lo que supone un ingreso de 142,794 millones de dólares, pero este crecimiento no fue suficiente para alcanzar los niveles previos a la pandemia, informó este martes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

“En una región con bajos niveles generales de inversión, la inversión extranjera directa es fundamental para el diseño de una política productiva”, indicó el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs.

Si bien a nivel mundial, los montos de IED aumentaron un 64% en 2021, alcanzando aproximadamente 1.6 billones de dólares, la región «perdió participación» como destino de las inversiones mundiales, representando 9% del total, uno de los porcentajes más bajos de los últimos diez años y lejano del 14% que se registró en 2013 y 2014.

En el informe anual La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2022, se señala que la reactivación de las inversiones en 2021 se produjo en todas las subregiones.

Los países que recibieron más montos de IED fueron Brasil (33% del total), México (23%), Chile (11%), Colombia (7%), Perú (5%) y Argentina (5%).

En Centroamérica, Costa Rica se posicionó como el principal receptor de la subregión por segundo año consecutivo. En el Caribe, Guyana fue el país que presentó el mayor crecimiento en monto, superando a República Dominicana, que en años anteriores había liderado la recepción de inversiones en esta subregión.

Los sectores de servicios y recursos naturales, con aumentos de 39% y 62%, respectivamente, fueron los más dinámicos, indica el reporte. En el sector de las manufacturas, la caída de las entradas de IED en 2021 (-14%) se explicó por la disminución de inversiones en Brasil.

La Unión Europea y Estados Unidos fueron los principales inversionistas en 2021, representando el 36% y 34% del total, respectivamente.

«Las telecomunicaciones y las energías renovables se mantuvieron como los sectores que despiertan el mayor interés de los inversores extranjeros para la realización de nuevos proyectos; sin embargo, los anuncios de nuevos proyectos de inversión no repuntaron en 2021 y están en su punto más bajo desde 2007 (51,500 millones de dólares)», añade el organismo.

El número de fusiones y adquisiciones en la región en 2021 aumentó (33%), pero aún está en uno de los niveles más bajos de la década. Las 20 mayores operaciones totalizaron 18,000 millones de dólares y ocurrieron en Brasil, Chile, Colombia, Guatemala y México.

El 32.1% de la población total de la región, lo que equivale a 201 millones de personas, vivirá en situación de pobreza para finales de este año, de los que 82 millones (13.1%) se encontrarán en pobreza extrema, informó este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

“La cascada de choques externos, la desaceleración del crecimiento económico, la débil recuperación del empleo y la inflación al alza profundizan y prolongan la crisis social en América Latina y el Caribe”, planteó el secretario ejecutivo de institución, José Manuel Salazar-Xirinachs.

Después de un fuerte crecimiento de la pobreza y un leve aumento de la desigualdad de ingresos en 2020, a consecuencia de la pandemia, 2021 dio cuenta de una reducción de las tasas de pobreza extrema y pobreza y un crecimiento de los estratos de ingresos medios, que no fue suficiente para revertir completamente los efectos negativos de la crisis sanitaria, explica el informe Panorama Social de América Latina y el Caribe 2022.

“No se ha logrado revertir los impactos de la pandemia en materia de pobreza y pobreza extrema y los países enfrentan una crisis silenciosa en educación que afecta el futuro de las nuevas generaciones”, agregó Salazar-Xirinachs.

Las cifras implican que 15 millones de personas adicionales estarán en la pobreza con respecto a la situación previa a la pandemia y que el número de personas en pobreza extrema será 12 millones más alto que el registrado en 2019.

«Los niveles proyectados de pobreza extrema en 2022 representan un retroceso de un cuarto de siglo para la región», subraya el organismo regional de las Naciones Unidas.

La incidencia de la pobreza es mayor en algunos grupos de la población: más del 45% de la población infantil y adolescente vive en la pobreza y la tasa en las mujeres de 20 a 59 años es más alta que en los hombres en todos los países de la región. De igual forma, la pobreza es considerablemente más alta en la población indígena o afrodescendiente, revela el documento.

En 2021, la desigualdad de ingresos disminuyó levemente con respecto a 2020 en América Latina, situándose en 0.458, en niveles similares a los de 2019.

La desocupación proyectada para 2022 representa un retroceso de 22 años, y afecta especialmente a las mujeres, para quienes la desocupación sube de 9.5% en 2019 a 11.6% en 2022.

Latinoamérica, la región más afectada por la pandemia, creció un 6.9% en 2021 como rebote tras el desplome del 6.8% registrado en 2020, la mayor recesión en 120 años. Para 2022, la Cepal proyecta un crecimiento del 3.2%, aunque prevé una desacelaración en 2023 del 1.4%.

En una carta enviada a la Secretaria del Tesoro de EU, Janet Yellen, la congresista republicana por Florida, Maria Elvira Salazar, solicitó al gobierno de Joe Biden «bloquear» la candidatura de Alicia Bárcena para dirigir el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En el texto, la congresista señala que Bárcena ha mostrado simpatías por gobiernos de ideología comunista, tales como el de Fidel Castro en Cuba y el de Hugo Cávez en Venezuela,
«No podemos permitir que una simpatizante comunista dirija el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Usted tiene un rol clave para detener esto», expresó Salazar sobre la ex secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas (CEPAL).

Acusó que tras la muerte de Fidel Castro, a quien se refirió como un «asesino masivo», Bárcena se refirió al fallecimiento como el de «un gigante que pasó su vida luchando por la igualdad».

Además, dijo que al frente de la CEPAL, donde se desempeño por más de una década (2008-2022), Bárcena afirmó haber sido testigo del «compromiso inquebrantable con los desposeídos, los más humildes» que tuvo Hugo Chávez.

Recordemos que en septiembre pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reveló que el gobierno presentaría la candidatura de Alicia Bárcena, quien recientemente fue designada embajadora de México en Chile, para ocupar la presidencia del BID.
Y es que la dirección del Banco se encuentra actualmente vacante luego de la destitución de Mauricio Claver-Carone, quien fue nombrado durante la presidencia de Donald Trump, debido a un escándalo ético vinculado a una relación íntima al interior del organismo.
Además, Maria Elvira Salazar alertó que quien aspira a dirigir una de las instituciones bancarias públicas más importantes del mundo, en referencia Bárcena, no cree en los mercados libres. Acusó que en reiteradas ocasiones ha cuestionado los beneficios de la economía de libre mercado y por el contrario, ha defendido modelos como el comunista como un ejemplo a seguir.
Pese a la solicitud de la Congresista estadounidense, México no ha formalizado la candidatura de Alicia Bárcena. La única candidatura presentada es la del Ilan Goldfajn, actual director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI).
A finales del mes pasado, el Departamento del Tesoro aseguró que Estados Unidos no presentaría un candidato propio para el organismo.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) informó este miércoles que prevé que la desaceleración se acentúe en América Latina y el Caribe, con un crecimiento de 1.4% en 2023, aunque espera un crecimiento de 3.2% para este año, superior a lo proyectado en agosto pasado.

El organismo dependiente de la ONU, con sede en Santiago de Chile, aseguró en un nuevo estudio que «el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania afectó negativamente el crecimiento global, y con ello la demanda externa que enfrentó la región este año, junto con acentuar las presiones inflacionarias, la volatilidad y costos financieros».

A esto, agregó la Cepal, se suman una «mayor aversión al riesgo, junto a la política monetaria más restrictiva por parte de los principales bancos centrales del mundo», por lo que el crecimiento .

Lo anterior, señaló el organismo, perjudicó los flujos de capital hacia los mercados emergentes, incluyendo América Latina, además de propiciar depreciaciones de las monedas locales y tornar más onerosa la obtención de financiamiento para los países de la región.

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Para 2023, los países de la región se verán nuevamente enfrentados a un contexto internacional desfavorable, en el que se espera una desaceleración tanto del crecimiento como del comercio global, tasas de interés más altas y menor liquidez global, añadió la Cepal.

El bajo dinamismo de la economía China afectará particularmente a varios países de América del Sur, en tanto el gigante asiático es uno de los principales mercados para la exportación de sus bienes y materias primas.

Para esta región, la CEPAL proyecta un crecimiento en 2022 del 3.4%, mientras que para el próximo año lo ajusta a 1.2%.

«América del Sur se verá afectada también por la baja en los precios de los productos básicos y por las restricciones al espacio que la política pública tiene para apuntalar la actividad. La alta inflación ha impactado los ingresos reales y los efectos sobre el consumo privado ya se han observado en algunos países a partir de la segunda mitad de este año», advirtió el organismo

De igual manera, la ralentización económica de Estados Unidos tendrá especial impacto en América Central y México.

En este caso, para América Central y México, la proyección de crecimiento para este año es del 2.5% mientras que para 2023 es del 1.7%. Si solo se toma a América Central, las proyecciones cambian a 3.9% para 2022 y a 3.1% para 2023.

Para México en concreto, la previsión es del 1.9% para este año y del 1.1% para el próximo. En su análisis previo, la CEPAL esperaba que México creciera 1.9% este 2022, por lo que mantiene sin cambio dicha proyección.

Para el caro del Caribe, excluyendo a Guyana, la previsión de crecimiento es del 4.3% para este año y del 3.1% para 2023.

El gobierno federal propondrá a Alicia Bárcena para suceder a Mauricio Claver-Carone como titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Así lo dio a conocer esta mañana el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) quien resaltó la experiencia que tiene la ahora embajadora de México en Chile.

«México tiene una propuesta, Alicia Bárcena. Ella estuvo en la ONU, fue directora de la CEPAL mucho tiempo; es una mujer excepcional, muy preparada, con muy buenas relaciones, con todos los gobiernos. Desde luego es una propuesta por si se requiere una gente recta, profesional, conciliadora, ahí está», dijo AMLO.

Y es que el BID inició el proceso de elección de su próximo presidente después de que Mauricio Claver-Carone fuera destituido a raíz de una investigación sobre su conducta ética.

Los 48 países miembros disponen de 45 días para proponer candidatos a presidente, que será elegido por la asamblea de gobernadores.

Para ser elegido el candidato debe obtener una mayoría en función de los derechos de voto de los países miembros, que varían según el número de acciones en la institución.

Los tres principales accionistas del banco son Estados Unidos, Argentina y Brasil, que poseen juntos casi el 53% de los derechos de voto.

Además el candidato ganador debe contar con el respaldo de al menos 15 de los 28 países americanos (26 de América Latina y el Caribe, junto con Canadá y Estados Unidos).

El presidente sucederá en el cargo a Claver-Carone, quien llegó a dicha posición en 2020 apoyado por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y cesado de sus funciones esta semana después de que una investigación concluyera que mantuvo una relación íntima con una subalterna, a quien habría dispensado un trato de favor, algo prohibido por los estatutos del BID.

La elección del estadounidense de origen cubano estuvo envuelta en polémica desde un inicio, pues se acusó que rompía con la tradición de que el puesto de esta entidad financiera recayera en un latinoamericano.

Hasta que se elija a un nuevo presidente, le sustituye la vicepresidenta ejecutiva del BID, la hondureña Reina Irene Mejía Chacón, bajo la dirección del directorio ejecutivo.

«El trabajo del BID está construido sobre sólidas fundaciones institucionales, altos valores éticos y excelencia operativa», afirma Mejía tras anunciar el proceso de elección.

El BID nació en 1959 y es una de las principales fuentes de financiamiento a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe.

La Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal) mejoró este martes su proyección de crecimiento para la región para 2022, que pasó de 1.8% a 2.7%, aunque advirtió que hay factores que aún podrían jugar en contra.

«Una secuencia de crisis ha llevado al escenario de bajo crecimiento y aceleración inflacionaria que presenta la economía global, lo que junto al menor crecimiento del comercio, la apreciación del dólar, y el endurecimiento de las condiciones financieras globales, afectarán negativamente a los países de la región», apuntó la Cepal al presentar el estudio «Estudio Económico de América Latina y el Caribe».

El director de Desarrollo Económico del organismo, Daniel Titelman, afirmó que la región se encuentra en una «coyuntura muy difícil» debido a que está retornando a una tendencia y a una trayectoria de bajo crecimiento que ya se observaba antes de la pandemia con mucha fuerza.

Las economías que más se expandirán este año son Venezuela (10%), Panamá (7%), Colombia (6.5%), República Dominicana (5.3%), Uruguay (4.5%), Guatemala (4%) Honduras (3.8%), Bolivia (3.5%) y Argentina (3.5%), de acuerdo a la institución.

En medio de la tabla se encuentran Costa Rica (3.3%), Cuba (3%), Nicaragua (3%), Ecuador (2.7%), Perú (2.5%) y El Salvador (2.5%). Entre los países que menos crecerán se ubican Chile (1.9%), Brasil (1.6%), Paraguay (0.2%), Haití (-0.2%) y México (1.9%)

En el caso de nuestro país, aunque se encuentra en el grupo de los países que menos crecerán, la previsión fue revisada al alza, en 1.9%, dos décimas por arriba de la proyección anterior, que era del 1.7%.

Con la nueva previsión, la perspectiva de la CEPAL se coloca por encima del 1.7% proyectado por el Banco Mundial, aunque por debajo de lo proyectado por el FMI (2.4%) y de la previsión de Hacienda quien señala que la economía nacional avanzará 3.4% este año, entre su rango de 1.4% y 3.4%

Para el Caribe, la Cepal estima una expansión del 10.2% o del 4.7 % sin contar a Guyana, que vive desde hace un tiempo un boom petrolero.

El informe muestra también que la inflación ha seguido aumentando, llegando al 8.4% regional en junio, «lo que equivale a más del doble del valor promedio registrado en el período 2005-2019».

«Si bien el alza del precio de las materias primas ha beneficiado a los países de la región exportadores de bienes primarios, en particular hidrocarburos y alimentos, para el promedio de la región se proyecta una caída del 7 % de los términos de intercambio de productos básicos», resaltó el organismo.

Para este año, la Cepal espera que el valor de las exportaciones regionales aumente un 22% y el de las importaciones un 23%, por lo que el superávit en la balanza de la cuenta de bienes será menor que en 2021.

Unos 7.8 millones de personas están en riesgo de caer en inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe debido a la inflación y la desaceleración del crecimiento económico, estimó este lunes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Esa cifra se sumaría a los 86.4 millones de personas que se encuentran en esta situación en la región en estos momentos.

«Esto es solo tomando en cuenta inflación y crecimiento. Si se le suma que (la pandemia y sus efectos en el empleo e ingresos) golpea mucho más al tema de las mujeres, a los sectores informales, que no hay recursos para mejorar en lo social, (entonces) el impacto de la situación puede ser todavía mayor», señaló el secretario general interino de la Cepal, Mario Cimoli.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la inseguridad alimentaria supone para una persona el riesgo de no acceder a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias para llevar una vida activa y sana.

La Cepal presentó este lunes su informe «Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania: ¿cómo enfrentar esta nueva crisis?», en el que también actualiza datos sobre pobreza y pobreza extrema en la región tras el surgimiento de este conflicto luego de la pandemia de coronavirus.

La pobreza pasaría de 29.8% en 2018 a 33.7% en 2022 y en el caso de la pobreza extrema el aumento sería de 10.4% en 2018 a 14.9% este año, con énfasis en México, Colombia, Brasil y Paraguay.

Cimoli matizó que «lo que está pasando ahora es un proceso de distintos ‘shocks’, secuencias de crisis y un proceso acumulativo» que comenzó con la debacle financiera mundial de 2008, siguió con las tensiones políticas entre Estados Unidos y China en 2019, la pandemia del coronavirus a partir de 2020 y actualmente la guerra en Ucrania.

La región América Latina y el Caribe creció 6.3% en 2021, en plena recuperación económica de la pandemia. La proyección cae para 2022 a 1.8%, 0.3 puntos porcentuales menos que lo previsto en enero pasado, y «tiende a regresar al lento patrón de crecimiento de 2014-2019», señala el informe.

La inflación regional, que sigue la tendencia mundial, pasará de 6.6% en 2021 a 8.1% en 2022, añade el reporte.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) rebajó este miércoles sus proyecciones de crecimiento para 2022 en la región del 2.1% estimado en enero pasado a un 1.8%, debido al impacto de la guerra en Ucrania.

«Las economías de América Latina y el Caribe enfrentan una coyuntura compleja en el 2022 debido al conflicto bélico entre Rusia y Ucrania», dijo en un comunicado el organismo dependiente de la ONU, con sede en Santiago de Chile.

De acuerdo a la Cepal, las economías que más se expandirán este año son Panamá (6.3%), República Dominicana (5.3%), Venezuela (5%), Colombia (4.8%), Guatemala (4.2%), Honduras (4.1%) Uruguay (3.9%), Costa Rica (3.7%) y Bolivia (3.5%).

En medio de la tabla se encuentran Cuba (3.4%), El Salvador (3%), Argentina (3%), Ecuador (2.7%), Perú (2.5%), Nicaragua (2.5%), y México, para quien proyecta un crecimiento de 1.7%. En enero pasado vaticinaba un crecimiento de 2.9%. Los países que menos crecerán serán Paraguay (0.7%), Haití (0.6%) y Brasil (0.4%).

Para el Caribe, la Cepal estima una expansión del 10.1% o del 4.7% sin contar a Guyana, que vive desde un tiempo un boom petrolero.

El organismo explicó que «el menor crecimiento esperado se verá acompañado por una mayor inflación y una lenta recuperación del empleo» y que la guerra «ha aumentado la volatilidad y los costos financieros».

En marzo, la inflación regional fue del 7.5%, además de que muchos bancos centrales anticipan que la inflación se mantendrá elevada en lo que resta de año, según dijo la Cepal.

Para frenar el alza de los precios, se han subido las tasas de interés en la mayoría de los países de manera significativa, alcanzando en gran parte de los casos niveles similares a 2017.

De acuerdo a la Cepal, la guerra también ha provocado una mayor volatilidad en los mercados financieros y ha perjudicado los flujos de capital hacia los mercados emergentes.

Alicia Bárcena dejará este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), donde ejerce como secretaria ejecutiva desde 2008 y donde le ha tocado lidiar con grandes crisis como la Gran Recesión o la pandemia de COVID-19.

Bárcena sustituyó hace 14 años al frente del organismo de Naciones Unidas con sede en Santiago de Chile al argentino José Luis Machinea, quien estuvo al frente de la Cepal de 2003 a 2008.

Previamente, se desempeñó como jefa adjunta del gabinete de Kofi Annan, secretario general de la ONU entre 1997 y 2006, y coordinadora del Programa de Desarrollo Sostenible de América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Bárcena es licenciada en Biología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y cuenta una maestría en Administración Pública en la Universidad de Harvard. Ha sido posiblemente la secretaria más influyente desde la época de Raúl Prebisch, el economista argentino que lideró el organismo entre 1950 y 1963.

Fuentes de la Cepal indicaron que «aún no hay candidato» para sustituirla y que la designación depende «directamente» del actual secretario de la ONU, el portugués António Guterres, quien podría demorarse aún «algún tiempo».

Bárcena ha insistido durante su mandato en que Latinoamérica debe «recuperar» una voz única en el debate mundial y dejar a un lado las diferencias ideológicas que existen entre los gobiernos de los distintos países.

En enero pasado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que Bárcena dirigirá el Instituto Matías Romero, la academia diplomática del gobierno mexicano, cuando terminara su periodo como secretaria ejecutiva de la Cepal.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó este miércoles un alza del Producto Interno Bruto (PIB) regional de 6.2% en 2021 y de apenas 2.1% en 2022.

El organismo elevó su previsión del PIB de 2021 tras su estimación de 5.9% hecha en agosto pasado, pero redujo su pronóstico de crecimiento para 2022, que antes era de 2.9%.

“Con las tasas de crecimiento esperadas para 2021 y 2022, menos de la mitad de los países de la región habrán logrado recuperar los niveles de actividad de 2019, antes de la crisis: 11 países lo lograrán en 2021 y otros 3 países se sumarían en 2022”, advirtió en el informe “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe”.

Los países latinoamericanos que más crecieron en 2021, según las estimaciones, son Perú (13.5%), Panamá (12.4%), Chile (11.8%), República Dominicana (10.4%), El Salvador (10%), Argentina (9.8%), Colombia (9.5%) y Honduras (9%). En el medio se encuentran Nicaragua (7.4%), México (5.8%), Costa Rica (5.5%), Guatemala (5.4%), Bolivia (5.2%), Brasil (4.7%) y Paraguay (4.6%).

Mientras que los de peor desempeño en 2021 fueron Uruguay (3.9%), Ecuador (3.1%), las islas del Caribe (3%), Cuba (0.5%), Haití (-1.3%) y Venezuela (-3%).

Para 2022, México crecerá 2.9%, lo cual representa una reducción respecto al 3.2% de crecimiento que proyectó en agosto pasado.

Las tasas de crecimiento proyectadas recaen «principalmente sobre el componente interno, dado que se prevé que el aporte del sector externo al crecimiento del PIB no sea significativo», observó el informe de la Cepal, organismo de la ONU con sede en Santiago de Chile.

Sin embargo, el reporte, presentado virtualmente desde la Ciudad de México, observó que «este año los cuellos de botella en las cadenas de suministro han afectado, en una magnitud mayor a la prevista, la producción manufacturera de los países que cuentan con importantes centros de fabricación como el Brasil y México».

El informe reitera que Latinoamérica es la región más afectada en términos económicos y sanitarios por la pandemia de COVID-19, que ha dejado cerca de 50 millones de casos y más de 1.5 millones de muertes, con Brasil, México, Perú, Colombia y Argentina a la cabeza.

Para la región, que tuvo una contracción histórica de 6.8% en 2020, «la coyuntura macroeconómica también se volverá más incierta y compleja en 2022», advirtió la Cepal.

El organismo calculó una tasa de desempleo cercana al 9.7% en 2021, por debajo de la de 10.3% de 2020, pero superior a la de 8.1% de 2019.

La Cepal también expuso que, en los primeros diez meses de 2021, 16 monedas de la región se depreciaron ante el dólar estadounidense frente a 2020. Aun así, la depreciación media, excluyendo a las economías con «inflación crónica», fue de 5.9%, inferior a la de 8.7% de 2020.

El reporte también estimó que las exportaciones de la región crecieron un 25 % en valor durante 2021, con aumentos del 17% en los precios de exportación y del 8% en el volumen exportado.

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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) elevó este martes su previsión de crecimiento en 2021 para la región del 5.2% estimado en julio pasado al 5.9%, una cifra que seguirá siendo insuficiente para recuperar el nivel del Producto Interno Bruto (PIB) de 2019.

«La dinámica de crecimiento en 2021 refleja el efecto de una base de comparación baja por la caída de 2020 y de un marcado componente de arrastre estadístico», dijo la CEPAL al presentar su informe «Estudio Económico de América Latina y el Caribe».

Agregó que a esto se suman «los efectos positivos» del contexto internacional y de la gradual apertura de las economías y la flexibilización de las medidas de distanciamiento físico.

La CEPAL advirtió que el buen desempeño no será suficiente para recuperar el nivel de 2019 y hacia adelante está marcado por la incertidumbre sobre el avance desigual en los procesos de vacunación y la capacidad de los países para revertir los problemas estructurales previos a la pandemia.

El organismo subrayó que tras desplomarse en 2020, las exportaciones de la región aportarán positivamente al crecimiento del PIB tanto este año como en 2022, con una contribución similar a la inversión.

El consumo privado será el mayor impulsor del crecimiento en 2021 y 2022, representando más de la mitad del incremento de la actividad económica.

En mucha menor medida estará el consumo público, ya que pese a las medidas extraordinarias implementadas por los gobiernos para combatir la pandemia, muchas corresponden a transferencias monetarias directas a los hogares «cuyos efectos contablemente se registran como aumento del consumo privado».

Entre los ajustes al alza, la economía de Brasil crecerá un 5.2%, desde el 4,5% previo; mientras que la economía de nuestro país avanzará 6.2%, desde la anterior previsión que era del 5.8%.

Para 2022, el organismo mantuvo su proyección de una disminución de la tasa de crecimiento, que llegaría al 2.9% en promedio.

«Los problemas estructurales que limitaban el crecimiento de la región antes de la pandemia se agravaron y afectarán negativamente la actividad económica y los mercados laborales más allá del repunte del crecimiento de 2021 y 2022», señaló el organismo.

«Solo 9 de los 33 países de la región lo lograrían, mientras que en 2022, con un crecimiento esperado promedio del 2,9 %, otros 5 países habrían alcanzado los niveles de 2019», indicó el organismo dependiente de la ONU, con sede en Santiago de Chile.

La pandemia de la COVID-19 hizo retroceder la Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina a niveles no vistos en la última década al provocar una caída del 34.7% en el flujo de capital el año pasado, el mayor descenso desde el que se registró en 2009, durante la Gran Recesión.

«Las entradas desde el extranjero fueron las menores desde 2010, una gran caída que da continuidad a una tendencia a la baja que comenzó en 2013», dijo este jueves la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena.

La región recibió 105,480 millones de dólares de trasnacionales el año pasado, lo que implica una caída interanual de 56,000 millones de dólares y un retroceso que va en sintonía con el promedio mundial, que experimentó una caída de la IED del 35%, según datos del organismo dependiente de la ONU.

El escenario de crisis sanitaria y de incertidumbre económica generada por la COVID-19, agregó Bárcena, hizo caer la inversión extranjera en todos los países de la región excepto en cinco: Bahamas, Barbados, Ecuador, Paraguay y México.

«Además, la participación de la IED en el PIB fue únicamente del 2.5% en 2020, frente al promedio de la década anterior, del 3.5%», enfatizó el organismo.

Y es que con 41.1 millones de infectados y 1.38 millones de muertos por COVID-19, América Latina y el Caribe es una de las regiones más afectadas del mundo por la crisis sanitaria en términos económicos.

La pandemia, que provocó un caída del 6.8% del PIB regional en 2020, la mayor recesión en 120 años, disminuyó un 21% las adquisiciones y fusiones transfronterizas, que totalizaron 26,000 millones de dólares, una cifra levemente superior a la de 2009, agregó la Cepal.

Brasil, el país que más capital extranjero recibió, perdió en 2020 un 35.4% de sus entradas, aproximándose de forma inédita al segundo país de la lista, México, que aumentó sus flujos en un 6.6%

En Suramérica en su conjunto, la IED se redujo en un 40.4%, siendo los países más afectados Bolivia con una caída del 406%, Perú con 87% y Uruguay con 53%.

En tanto, los países que conforman el Caribe cayeron un -25.5% en promedio, aunque la zona más afectada fue Centroamérica, con un descenso de la inversión en todas sus naciones y una caída en promedio del 89.4%.

Con estas cifras, alertó Bárcena, «la IED no va a ser un motor de recuperación en la región a menos que haya una mayor decisión en materia de las políticas que garanticen su reactivación».

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) elevó este jueves su previsión de crecimiento en 2021 para la región del 4.1% estimado en abril pasado al 5.2%.

Esta cifra refleja un rebote desde la profunda contracción de 6.8% registrada en 2020 como consecuencia de los efectos adversos producidos por la pandemia de COVID-19.

«Esta expansión no alcanzará para asegurar un crecimiento sostenido ya que los impactos sociales de la crisis y los problemas estructurales de la región se han agudizado y se prolongarán durante la etapa de recuperación», alertó el organismo dependiente de Naciones Unidas.

Para 2022, la Cepal proyecta una tasa de crecimiento regional del 2.9%, «lo que implica una desaceleración», indicó en el documento «La paradoja de la recuperación en América Latina y el Caribe. Crecimiento con persistentes problemas estructurales: desigualdad, pobreza, poca inversión y baja productividad».

Los países que más van a crecer este año son Panamá (12%), Perú (9.5 ), Chile (8%), República Dominicana (7.1%), Argentina (6.3%), México (5.8%), Colombia (5.4%) y Bolivia (5.1%).

Le seguirían El Salvador (5%), Honduras (5%), Guatemala (4.6%), Brasil (4.5%) Uruguay (4.1%), las islas del Caribe (4.1%), Paraguay (3.8%), Costa Rica (3.2%) y Ecuador (3%).

Mientras que los que tendrán un peor desempeño este año son Cuba (2.2%), Nicaragua (2%), Haití (0.1%) y Venezuela (-4%).

«La tasa de crecimiento actual no es sostenible y existe un riesgo de retorno a trayectorias mediocres, con insuficiente inversión y empleo, y mayor deterioro ambiental», advirtió el organismo.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, urgió a los gobiernos a mantener las políticas de transferencias de emergencia para fortalecer una reactivación que sea sostenible en el tiempo, más justa, igualitaria y amigable con el medio ambiente.

Se apuntó que al 30 de junio, la región acumulaba más de un millón 260 mil 000 muertos a causa del COVID-19 (32% del total mundial), a pesar de que su población representa el 8.4% a nivel global, y presenta grandes brechas en la vacunación respecto a los países desarrollados.

En ese sentido, detallaron que en América Latina y el Caribe (30 países) el porcentaje de la población total con esquema de vacunación completo llega a solo 13.6%, mientras que en la Unión Europea es de 34.9% y en América del Norte 46.3%.

El 2020 no fue un buen año para el comercio exterior en América Latina y el Caribe a raíz de la pandemia del nuevo coronavirus. La región registró los peores índices de comercio desde la crisis económica global de hace algo más de una década, informó este viernes la CEPAL.

En su informe anual «Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2020», el organismo de las Naciones Unidas estimó que las exportaciones regionales cayeron el año pasado un 13%, mientras que las importaciones se redujeron en un 20%, respecto al año anterior.

Sin embargo la contracción de las exportaciones es menor a la proyectada por el organismo en agosto, cuando otro informe de la institución anticipaba una caída del 23%.La CEPAL señaló que «en ese momento aún no se evidenciaba el repunte de la demanda en los principales socios de la región, especialmente China».

Centroamérica exhibió la menor caída de sus exportaciones, con un 2% debido al comercio de productos esenciales como agroalimentarios y farmacéuticos, que suponen un 25% de las exportaciones de esa zona. América del Sur y México presentaron una contracción similar de un 13% y el Caribe un 16%.

«El COVID está magnificando la debilidad y la caída del comercio de bienes, con excepción de alimentos y medicamentos», lo que en el primer caso favorece a la región, apuntó durante la presentación del informe la secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena.

La CEPAL se mostró cautelosa en sus proyecciones respecto al comportamiento del comercio regional en 2021. Estima que las exportaciones podrían crecer entre un 10% y un 15%, aunque advierte que la nueva ola de contagios detectada a fines de 2020 y el lento avance de la vacunación podrían afectar dichas perspectivas.

El comercio exterior ha dejado de ser un motor de crecimiento de las economías desde la crisis económica global de 2008 y 2009, recordó Bárcena.

El COVID interrumpió la producción y el consumo en todo el mundo, deprimiendo la demanda global, señaló. «El impacto en América Latina y el Caribe del COVID ha sido una fuerte caída del comercio» que ha profundizado la fragmentación regional, que ya venía de antes, añadió.

Según el informe, la pandemia también ha intensificado tendencias ya presentes en el comercio mundial, como las tensiones comerciales y tecnológicas entre Estados Unidos y China; el debilitamiento de la cooperación multilateral; la digitalización de la producción y del comercio, el proteccionismo y el creciente nacionalismo económico.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dio a conocer su Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2020, en el cual mejoró levemente sus proyecciones de crecimiento para la región, aunque indicó que cerrará el año con una contracción del 7.7% en 2020.

Dicha contracción significará que la región vivirá su peor crisis en los últimos 120 años, con una tasa de desocupación del 10.7%.

«Si se comparan diferentes indicadores sanitarios, económicos, sociales y de desigualdad, América Latina y el Caribe es la región más golpeada del mundo emergente», dijo la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena.

La nueva proyección mejora la dada en julio pasado, cuando anticipaba una recesión del 9.1% para la región, así como una tasa de desempleo del 13.5%.

De acuerdo al informe, se señala que los países más afectados son Venezuela con una contracción del 30%, Perú (-12,9 %); Panamá (-11 %); Argentina (-10,5 %); Ecuador (-9 %); El Salvador (-8,6 %); Cuba (-8,5 %); Bolivia (-8 %) y Honduras (-8 %).  En el caso de nuestro país, se proyecta una contracción del 9%.

Con casi 14.2 millones de contagios y más de 475,000 muertos, América Latina y el Caribe fue durante meses uno de los principales focos mundiales de la pandemia y Brasil, México y Argentina algunos de los países más afectados del mundo.

La mayor parte de la región ya se encuentra desconfinada y con sus actividades económicas en marcha, aunque los países temen la llegada de una segunda ola tras las fiestas navideñas que podría obligar a imponer nuevas cuarentenas.

Para 2021, la CEPAL anticipa un rebote del PIB regional del 3.7%, un crecimiento que «sólo permitiría recuperar un 44% de la pérdida de PIB registrada en 2020» y que podría empeorar en función de cómo evolucione el proceso de vacunación, así como las políticas monetarias expansivas y fiscales de los distintos países.

Las consecuencias económicas y sociales de la pandemia han sido exacerbadas por los problemas estructurales que la región arrastra históricamente, y la recuperación del nivel del PIB de antes de la crisis será lenta y se alcanzaría hacia el año 2024, apuntó el organismo en el informe.

«La dinámica del crecimiento en 2021 está sujeta a una alta incertidumbre relacionada con el riesgo de rebrotes de la pandemia, de la agilidad para producir y distribuir las vacunas y de la capacidad para mantener los estímulos fiscales y monetarios para apoyar la demanda agregada y a los sectores productivos», señaló Alicia Bárcena.

De acuerdo con las proyecciones entregadas por el organismo de las Naciones Unidas, América del Sur se contraería 7.3% en 2020 y crecería 3.7% en 2021; América Central caería 6.5% en el presente período y se expandiría 3.8% el próximo año; mientras que El Caribe anotaría una contracción de 7.9% en 2020 y un crecimiento de 4.2% en 2021.

Recordemos que antes de la pandemia la región registró un crecimiento promedio del 0.3% entre 2014 y 2019, y en 2019 se situó en el 0.1%.

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