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En un intento de hacer frente a las críticas que ha recibido por la derrota que Morena sufrió en la capital del país en las elecciones del pasado fin de semana, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, indicó que defenderá el proyecto que encabeza, y señaló la necesidad de resaltar los logros alcanzados durante su administración.

Sin embargo, su mensaje volvió a levantar polémica pues dijo que era importante que los habitantes de la Ciudad supieran que los derechos que tienen ahora son parte, en buena medida, de la transformación que encabeza el presidente López Obrador desde que fue mandatario de la Ciudad; es decir, que son gracias a él.

Además, aseguró que «la verdadera democracia» llegó con la Cuarta Transformación. Recordó que la CDMX es una Ciudad de derechos, donde no se está a favor del clasismo o la la discriminación.

Sheinbaum Pardo resaltó que, en 2020 durante la pandemia derivada por COVID-19, se mantuvo el apoyo a niñas y niños que cursan educación básica con el programa de “Mi Beca para Empezar”, así como con otro tipo de becas; destacó los apoyos para la mejora de la Unidades Habitacionales; los centros PILARES, donde se imparten de manera gratuita actividades educativas, culturales y deportivas; los proyectos de movilidad y salud que se implementaron, así como el combate a la corrupción, que dijo, permitió que se recuperaron 25 mil millones de pesos (mdp) los cuales se reorientaron en inversión pública en la Ciudad.

Pese a los señalamientos que se han hecho a la falta de apoyos para la clase empresarial durante los meses más fuertes de la pandemia, la mandataria capitalina dijo que se destinaron 500 mdp en 2020 y 500 mdp este año para apoyos a las microempresas en la capital del país, así como una entrega de apoyos especiales a los trabajadores de restaurantes y se aplicó una disminución del Impuesto Sobre Nómina en diversas zonas de la ciudad, tales como el Centro Histórico .

“Aquí, nadie está derrotado, al contrario, aquí sacamos fuerza para seguir defendiendo este proyecto de Transformación que representamos, y vamos a seguir informando, difundiendo y trabajando por una Ciudad de Derechos en donde a nadie se le olvide que estos derechos se ganaron gracias a esta transformación y desde que el Presidente, Andrés Manuel López Obrador fue Jefe de Gobierno (…) ese es el mensaje que damos a los habitantes de la Ciudad de México, que este trabajo sigue, continua y que esta Ciudad de Derechos nadie la para”, sostuvo.

Pese a ser un apoyo federal que está garantizado para todos los adultos mayores del país, Sheinbaum Pardo señaló que, en 2020 se benefició a 844 mil 582 adultos mayores mediante el apoyo bimestral de 2 mil 620 pesos, lo que representa una inversión anual de 13 mil 276.8 mdp; y a 73 mil 285 personas con discapacidad con apoyo bimestral de 2 mil 620 pesos, es decir, una inversión anual de mil 152 mdp.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó esta tarde los hechos que se registraron ayer en el Capitolio, indicando que los manifestantes, la mayoría seguidores de él que estuvieron el el mitin que ofreció horas antes cerca de La Casa Blanca, «profanaron la sede de la democracia estadounidense».

Poco más de dos meses después de los comicios, Trump reconoció su derrota.

«Estados Unidos es y debe ser siempre una nación de ley y orden, los manifestantes que se infiltraron en el Capitolio han profanado la sede de la democracia estadounidense», ha dicho Trump, quien ha prometido una transición de poder «sin problemas».

«Para aquellos que participaron en los actos de violencia y destrucción, no representan a nuestro país. Y para aquellos que violaron la ley, pagarán», dijo Trump en un mensaje que se difundió vía redes sociales. El republicano asegurado sentirse, como cualquier otro estadounidense, «indignado por la violencia, la anarquía y el caos» ocurrido ayer.

«Ahora, el Congreso ha certificado los resultados y la nueva Administración será inaugurada el 20 de enero. Mi enfoque ahora se centra en asegurar una transición de poder sin problemas y ordenada. Este momento exige reconciliación», añadió.

Con estas palabras, el todavía presidente de Estados Unidos reconoce por primera vez de manera pública su derrota frente a Joe Biden en las pasadas presidenciales del 3 de noviembre, aunque ha justificado la campaña legal para impugnar estos resultados afirmando que «sólo luchaba por defender la democracia estadounidense».

«Sigo creyendo firmemente que debemos reformar nuestras leyes electorales para verificar la identidad y elegibilidad de todos los votantes y garantizar la fe y la confianza en todas las elecciones futuras», insistió.

Trump, quien ha pedido ahora que se «enfríen los ánimos» y se «restablezca la calma», ha apelado a la unión de los estadounidenses para «derrotar» la crisis del coronavirus, que «ha trastornado» la vida del país, dañado «la mayor economía del mundo» y que además ha cobrado la vida de miles de estadounidenses.

Por último, Trump señaló que ha sido «el honor» de su vida haber ejercido como presidente de Estados Unidos, y ha querido animar a sus «maravillosos seguidores», los cuales, ha dicho, sabe «que están decepcionados», que su «increíble viaje» juntos «apenas ha comenzando».

Horas antes, la secretaria de prensa de La Casa Blanca, Kayleigh McEnany, calificó a los manifestantes que protagonizaron los hechos de ayer, como «violentos agitadores» que «socavaron los legítimos derechos de la primera enmienda (de la Constitución) de las muchos miles de personas que han hecho oír sus voces pacíficamente en nuestro Capitolio».

La funcionaria indicó que condenaban los hechos «el presidente y esta Administración, en los más enérgicos términos posibles», destacando que lo ocurrido es «inaceptable» y los involucrados «deben ser castigados con todo el peso de la ley».

McEnany «lamentó» la muerte de cuatro personas durante el incidente y agradeció a los agentes de Policía, a los que ha llamado «valientes» y «verdaderos héroes americanos», su labor.

Después de la irrupción en el Capitolio, «todas las opciones están sobre la mesa» para encausar a los miembros de la violenta turba de simpatizantes del presidente Donald Trump, incluidos cargos de sedición, informó este jueves Michael Sherwin, el fiscal federal interino del Distrito de Columbia.

Sherwin dijo que los fiscales planean presentar 15 casos federales el jueves por delitos como acceso no autorizado y robo de propiedad. Señaló que los investigadores están revisando montones de evidencia para presentar cargos adicionales.

Y es que más de 90 personas han sido arrestadas por la policía de Washington y es probable que se realicen más detenciones. Los fiscales estadounidenses a lo largo y ancho de la nación han prometido encontrar a cualquier residente que haya participado en la insurrección emprendida para obstruir la transición pacífica del poder y llevarlo ante la justicia.

El presidente Donald Trump aseguró esta mañana que «nunca aceptaremos la derrota», esto al ofrecer un mensaje en un mitin de miles de simpatizantes poco antes de que el Congreso iniciara una sesión conjunta para confirmar la victoria electoral de Joe Biden.

Trump subió al escenario en la manifestación «Save America» (Salvemos a Estados Unidos), que atrajo a miles de partidarios que inundaron la capital del país, mientras los aliados republicanos del presidente en la Cámara y el Senado planean oponerse a su derrota electoral de noviembre ante Biden.

Trump instó al vicepresidente Mike Pence, quien desempeñará un papel en gran parte ceremonial en el proceso, a impedir la certificación de la victoria de Biden, a pesar de que el vicepresidente no tiene ese poder.

«Nuestro país ya ha tenido suficiente», dijo Trump. «No lo soportaremos más», agregó. Pence, sin embargo, desafió a Trump al decir que no tiene autoridad para rechazar votos electorales que darán la presidencia a Biden.

Los organizadores de la concentración, prevén marchar por la tarde hacia el Capitolio, donde el Congreso votará para confirmar los resultados del Colegio Electoral, que Trump continúa poniendo en duda.

Se esperaba que varios partidarios prominentes de Trump asistan a las protestas, que comenzaron el martes con un mitin en la Plaza de la Libertad, a unas cuantas cuadras de La Casa Blanca. En ese lugar, los manifestantes, muchos de ellos sin mascarillas, expresaron su rechazo al voto del Colegio Electoral. Al caer la noche, con la temperatura descendiendo y bajo una lluvia constante, cientos de personas continuaban en la plaza.

Trump tuiteó su apoyo a los manifestantes: «Washington está siendo inundado por personas que no quieren ver que los demócratas radicales de izquierda se roben una victoria electoral. ¡Nuestro país ha tenido suficiente, ya no lo soportarán. ¡Los escuchamos (y los queremos) desde la Oficina Oval. Hagan a Estados Unidos grande una vez más!».

Las protestas han obligado a las autoridades y agencias policiales locales a prepararse para posibles enfrentamientos violentos en las calles. Muchos de los negocios del centro de la capital cubrieron sus ventanas por miedo a que las manifestaciones se conviertan en disturbios similares a los ocurridos en mayo y junio, cuando decenas de establecimientos fueron vandalizados.

Foto: Twitter

Arturo Sarukhán

El Universal

“Justo cuando me quería salir, me vuelven a meter”. Así, como Michael Corleone en El Padrino III, me siento esta semana. Mi intención era compartir hoy con ustedes algunas reflexiones sobre el retorno del General Cienfuegos a México (lo haré en mi próxima columna), pero el vandalismo de Donald Trump me obliga a retomar las secuelas que las acciones pueriles y peligrosas de quien será pronto un ex mandatario tienen para la democracia y la política estadounidenses.

El hecho de que al final del día Joe Biden asumirá la presidencia el 20 de enero y que las prácticas e instancias democráticas, las cortes y los medios han ido cortando de tajo el nudo gordiano que Trump le colocó al proceso de calificación poselectoral y a la transición no significa que el presidente y sus facilitadores en el Partido Republicano -y los medios y plataformas digitales de la extrema derecha- no le estén haciendo un daño profundo a Estados Unidos. El mandatario está instalado en un arco de bipolaridad que ha ido de la patraña de que dizque ganó la elección y le robaron el triunfo, al cabreo y pataleta por su derrota y una fijación por obstaculizar la transición, todo ello seguramente acicateado además por el cálculo de cómo reinventarse -y sobre todo cómo blindarse de las deudas que lo acechan y las investigaciones de las que será objeto al dejar la Oficina Oval- a partir de enero. Y en el proceso, se está llevando entre las patas a su país, colocando a EE.UU –y al mundo- en un potencial punto de quiebre, un momento de inflexión en el que o bien se rescata el peso e influencia del mundo democrático liberal o atestiguamos su declive precipitoso.

Trump lleva cinco años -si incluimos su campaña- no solo troleando a quienes lo critican o le desagradan; ha troleado a la democracia así como a las sociedades plurales, tolerantes, abiertas. Pero ahora ya está troleando a la Constitución de los Estados Unidos de América. Después de más de tres semanas, en el transcurso de los últimos días ya se empezó finalmente a reconocer y a hablar abiertamente en Washington de lo que en cualquier otro país y en cualquier otra latitud ya habría sido calificado por la comentocracia y los medios estadounidenses como un golpe de Estado en potencia. Como bien apunta la científica política Anne Applebaum, podrá bien ser un golpe ineficaz, un golpe de ópera bufa, un golpe ridículo y absurdo, pero no deja de ser un intento de golpe. Y si los medios y los políticos no están dispuestos a usar ese término para caracterizar las acciones de Trump y el Partido Republicano, entonces ya no creen en la democracia ni están preparados para defenderla.

En las semanas posteriores a los comicios, Trump y su equipo no han podido impugnar los resultados finales en las cortes. Sin embargo, en la corte de la opinión pública, han logrado un progreso sorprendente, un progreso que podría amenazar la capacidad del presidente electo Biden para gobernar e incluso a la propia democracia estadounidense. Al principio, Trump estaba convencido de que podía revertir el resultado de las elecciones a través de la judicialización del proceso electoral con una serie de amparos. Y no es ninguna sorpresa. Esa ruta estaba cantada desde hace meses y el presidente disfruta, vive, se alimenta de -y a su vez alimenta- el caos y el pleito. A lo largo de su vida, ha sido parte de no menos de 4,000 litigios. En este caso, sin embargo, calculó mal el terreno y va perdiendo o ha perdido más de 25 casos y amparos detonados a partir del 3 de noviembre hasta la fecha. Y en Georgia, el recuento -ahora sí, voto por voto, casilla por casilla- refrendó la victoria de Biden en ese estado.

Si Trump tuviese un mínimo de clase, madurez, sentido de Estado, decoro o respeto por la investidura presidencial, habría aceptado su derrota desde hace días, habría dado vuelta a la página y habría ofrecido apoyo a su sucesor, tradiciones que se remontan a más de dos siglos en la vida política de EE.UU. Pero el narcisista en jefe tal vez esté jugando a ganar tiempo, esperando a ver cómo se desarrolla un segundo frente de batalla que ha abierto y que ciertamente parece más prometedor para él. Solo hay que considerar una encuesta de Monmouth Poll publicada el miércoles pasado, que encontró que el 32% de los estadounidenses cree que Biden ganó como resultado de un fraude electoral; el 77% de los partidarios de Trump piensan lo mismo. Estos datos dañinos encuentran aún más resonancia en entrevistas que Reuters condujo con 50 personas -de distinta edad, grupo sociodemográfico y procedencia geográfica- que votaron a favor de Trump. El común denominador fue que «todos dijeron que creían que las elecciones fueron manipuladas o eran de alguna manera ilegítimas». Algunos agregaron que ahora estaban boicoteando a Fox News -que finalmente ha marcado distancias con Trump- y sintonizando a los medios emergentes de la extrema derecha, Newsmax y One American News Network, que han estado apoyando y regurgitando las patrañas y las falsas e infundadas afirmaciones de Trump de fraude electoral. Y en un sondeo de Harris Poll este lunes, 47% de los votantes registrados encuestados afirma estar a favor de una nueva candidatura presidencial de Trump en 2024. Y esto esboza quizá la hoja de ruta en la cabeza del mandatario; dejar la Casa Blanca habiéndose negado a reconocer que fue derrotado (lo que más detesta en la vida es el calificativo de «loser») y usar los recursos que está recaudando para financiar sus procesos de litigio para saldar las deudas que le caerán encima como el famoso yunque marca «ACME» de las caricaturas y lanzar su propia plataforma mediática.

Nunca antes en la historia de EE.UU la oposición había socavado la legitimidad de un presidente electo antes de que éste asumiese el cargo de la manera en que este presidente y su partido lo han hecho ahora. Es importante recordar que esto no es un accidente. Durante meses -y lo advertimos muchos- Trump y su campaña han desplegado un esfuerzo sistemático para minar a Biden y su eventual presidencia. En el período previo a las elecciones, Trump cuestionó reiteradamente la legitimidad de las boletas por correo y sugirió que no aceptaría los resultados de las elecciones si perdía. En resumen, esta ha sido una campaña deliberada de sabotaje, emprendida con un nulo miramiento por el daño que podría infligir a la democracia. Desde su temprana adopción de la mentira de que Barack Obama no había nacido en EE.UU (que luego retractó) hasta las miles de falsedades que ha difundido en Twitter, mítines y conferencias de prensa, Trump ha construido un imperio político mentira sobre mentira. Pero no tiene la menor intención de abandonar la escena pública. Espera ganar influencia política a través de las millones de personas que creen en él con más fervor que en las propias tradiciones y procesos democráticos de la nación.

Este es un problema endiablado para la vida nacional estadounidense. El rechazo generalizado de los resultados de las elecciones entre los simpatizantes de Trump y, con contadas excepciones, en el GOP en general refleja -a pesar de que los sistemas de pesos y contrapesos siguen funcionando, si nos atenemos a los fallos en las cortes y el rechazo incluso de gobernadores Republicanos a que haya habido irregularidades y mucho menos fraude en sus estados- una dinámica nueva y peligrosa en la política del país. La decisión de subvertir la elección en el GOP se extiende más allá de Trump, ya sea por sicofancia o porque como he señalado previamente en esta página de opinión, el partido ya está cooptado -por miedo o por convicción- por el mercachifle convertido en presidente. Si la mayoría de los votantes Republicanos, que no forman una mayoría electoral en el país pero sí son críticos para la viabilidad electoral futura del GOP, realmente no creen en la democracia y no pueden ser convencidos de datos duros, realidades y hechos descaradamente obvios, los políticos Republicanos permanecerán atrapados en el universo político paralelo de Trump.

Por ello, la próxima ocasión en la que militantes del GOP -que había sido el partido de la legalidad, el orden y el Estado de derecho- se arranquen con la oda a la Constitución y a la sabiduría sempiterna de sus redactores, habrá que recordarles que se comportaron como una cofradía de cobardes descarados en el momento tan delicado en el cual el sistema que diseñaron los llamados

padres de la patria enfrentó uno de sus retos más seminales. Y a diferencia de Las Vegas, lo que sucede en EE.UU no se queda en EE.UU; la erosión democrática ahí conlleva consecuencias para la democracia liberal en otras partes del mundo y para la recalibración que harán muchas otras naciones acerca de lo que esto implica para el equilibrio de poder internacional

El primer ministro británico, Boris Johnson, sufrió este jueves su séptima derrota consecutiva en el parlamento, a poco más de un mes que se cumpla la fecha para concretar el Brexit.

Por 306 votos contra 289 los diputados rechazaron una propuesta conservadora de hacer un breve receso la próxima semana, de lunes a miércoles, para permitir a los miembros del partido gubernamental acudir al congreso anual de su formación.

El parlamento no suele trabajar durante las semanas de septiembre destinadas a las conferencias de los partidos.

Pero este año, después de que Johnson impusiese una controvertida suspensión de las labores parlamentarias durante cinco semanas que el martes fue anulada por la justicia al considerarla «ilegal», los ánimos de los diputados están muy alterados.

Es la séptima derrota desde que llegó al poder en julio el controvertido primer ministro, criticado incluso en sus propias filas por su estrategia respecto a la Unión Europea (UE) y sus provocadoras declaraciones.

El miércoles, Johnson recriminó a los legisladores por aprobar una «ley de rendición» que le obligaría a solicitar un nuevo aplazamiento del Brexit y afirmó que «no traicionaría» el mandato popular de abandonar la Unión Europea.

Este tema divide profundamente al país desde el referéndum de 2016, en que el Brexit ganó por 52%, y el ambiente está cada vez más enrarecido por el caos político y los sucesivos retrasos de la fecha de salida, inicialmente fijada para el pasado mes de marzo.

Una diputada antibrexit, la laborista Jo Cox, fue asesinada por un ultraderechista durante la campaña para el referéndum, conmocionando al país. Y este año, hubo que aumentar la seguridad para proteger a varios diputados que recibieron amenazas por sus posiciones.

«Muchos de nosotros sufrimos amenazas de muerte y abusos todos los días», le lanzó a Johnson la diputada laborista Paula Sherriff el miércoles. Y, llamándolo a «moderar su lenguaje», aseguró que dichas amenazas «a menudo citan sus palabras: ‘rendición’, ‘traición'».

«Nunca en mi vida había oído semejante patraña», respondió Johnson y consideró que la mejor manera de honrar a Cox «sería llevar a cabo el Brexit», lo que provocó una ola de indignación.

Downing Street rehusó disculparse por las palabras de Johnson. Su portavoz dijo: «el primer ministro defendió el argumento general de que necesitamos resolver la cuestión del Brexit porque está causando ansiedad y malestar en el país».

Según los sondeos, los enfrentamientos de Johnson con la oposición le están ganando apoyos entre los votantes cuando se vislumbra la convocatoria de legislativas anticipadas en los próximos meses. Pero lo cierto es que también el primer ministro ha sido blanco de insultos y duros ataques verbales.

El líder del opositor Partido Laborista, Jeremy Corbyn, lo acusó el miércoles de utilizar un lenguaje «indistinguible del de la extrema derecha».

El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, reconoció que «se pronunciaron palabras airadas, el ambiente era tóxico» y llamó a los diputados a «tratarse como oponentes y no como enemigos».

En conferencia de prensa, Enrique Cárdenas, abanderado de la coalición PAN-PRD-MC a la gubernatura de Puebla, reconoció su derrota en la jornada electoral de ayer.

“Ahora que ya tenemos los datos definitivos del PREP, sus resultados nos colocan en un segundo lugar a nivel estatal, el cual aceptamos”, dijo el ex rector de la Universidad de las Américas Puebla.

Pese a que indicó que no haber sido favorecido con el voto de los poblanos, resaltó que tuvo un amplio apoyo en la ciudad de Puebla y en la zona conurbada, así como en los principales centros urbanos del estado.

Lamentó que solo el 33% de los electores acudieran a las urnas ayer, además de que insistió en que el proceso electoral dejó mucho qué desear.

Dio las gracias a quienes acudieron a votar, pues recordó que la participación ciudadana es el elemento más importante de cualquier elección. Agradeció también a los partidos que lo postularon (PAN-PRD-MC) por haber creído en su proyecto y que era él la mejor opción.

Presumió que su campaña permitió hacer visible la necesidad de que los políticos de siempre se acerquen a la gente para poder gobernar.

Afirmó que, con su postulación a la gubernatura, no buscaba acceder a una posición de poder o enriquecerse del erario público. En ese sentido dijo que su compromiso no termina con la elección, sino que seguirá dando batalla.

“Hoy marcamos un camino, le plantamos cara a un régimen que cada día enseña con más claridad su verdadero rostro”, dijo Cárdenas.

Finalizó su mensaje asegurando que luchará por una mejor democracia, por un mejor estado y por un mejor país. Pidió a los ciudadanos no desentenderse de la vida y poder público, pues solo así podrán asegurarse de tener buenos gobernantes.

Cuando Andrés Manuel López Obrador perdió la elección en el año 2006, se proclamó Presidente Legítimo y tomó Avenida Reforma para protestar lo que él calificó de fraude electoral. La historia en la elección del 2012 fue similar. AMLO acusó que se volvió a cometer fraude.

Finalmente ganó la elección de este 2018 y todo ha sido tranquilidad. Nadie le regateó un triunfo arrasador en el que obtuvo el 53 por ciento del voto. Por el contrario, el candidato del PRI, José Antonio Meade, salió incluso poco antes de las 8pm a reconocer su derrota, poniendo el ejemplo para Ricardo Anaya, quién hizo lo mismo más de una hora después.

Además de ganar la presidencia, la Cámara de Diputados y el Senado, AMLO y Morena arrasaron en las elecciones estatales y municipales. De no tener una sola gubernatura, hoy Morena gobierna 5 estados y 19 legislaturas locales. Además, ganó 23 de las 25 capitales que renovaron su ayuntamiento.

De las nueve gubernaturas que estuvieron en juego en julio pasado, Morena ganó la CDMX, Veracruz, Chiapas, Tabasco y Morelos.

Entonces, habiendo arrasado de esa manera y reconociendo que las autoridades electorales supieron contar los votos de la elección presidencial, uno esperaría que AMLO acepte las pocas derrotas que tuvo. Pero no.

Primero está el caso Puebla. Ahí AMLO apoyó las impugnaciones del candidato de Morena, Miguel Barbosa, hasta el final. Hoy el Tribunal Electoral ha quedado sumamente fragmentado, con uno de los magistrados, José Luis Vargas, pidiendo la renuncia de la magistrada presidenta, Janine Otálora, quien tuvo el voto que definió que la elección no se anulaba ni repetía y que la ganadora es Martha Erika Alonso, de la coalición PAN, PRD, MC y dos partidos locales.

López Obrador ha cuestionado la actuación del Tribunal Electoral y se rehusó no solo a acudir a la toma de protesta de Alonso, sino que ni enviado del gobierno federal hubo. No todas se pueden ganar y esto, claramente no le gusta a AMLO.

Pero este desprecio por la derrota va más allá de Puebla. Con la figura de los Delegados de Programas Integrales de Desarrollo, mejor conocidos como los virreyes o súper delegados, AMLO pone una cuña en los gobernadores que no son de Morena disfrazado de ser una medida de austeridad.

 

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Manuel Granados, Presidente Nacional del PRD, informó que se realizaron mesas de análisis con las cinco circunscripciones del país, en relación a lo sucedido el pasado 1 de julio, con el fin de que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) elabore un documento que se presentará ante el Consejo Nacional.

El dirigente nacional detalló que en dichos encuentros, se dio voz a las dirigencias estatales con el propósito de tener una valoración clara, un diagnóstico puntual del partido en cada una de las entidades federativas tras la derrota sufrida a inicios de mes.

“En estas mesas de análisis se reconocieron los errores, fortaleceremos los aciertos y a partir de ahí también escuchamos de ellos cómo, hacia futuro, se van a generar las condiciones del PRD en la parte organizacional, en la parte de sus órganos de decisión, en la parte de enfrentar lo que se viene hacia adelante en estas nuevas condiciones de nuestro partido”, precisó el perredista.

Dijo que dentro de estas reflexiones todos los perredistas refrendaron su compromiso por hacer crecer al PRD “hubo coincidencias en temas de análisis, de crítica, pero al final hay PRD para mucho y sobre todo la parte ideológica es la que hoy nos debe de sacar adelante frente al escenario político”.

Granados adelantó que las mesas de análisis se realizan con el fin de dar paso a una etapa de reorganización interna.

 

El dirigente nacional del PRI, René Juárez Cisneros, aseguró que el tricolor debe de aceptar la derrota que sufrió el pasado 1 de julio, e indicó que asume lo sucedido en los dos meses que estuvo al frente del partido.

En entrevista con el diario Reforma, el líder priísta sostuvo que José Antonio Meade fue un esplendido candidato presidencial, pues los ciudadanos miraban en él a un candidato apartidista que poseía cualidades muy buenas.

Sin embargo reconoció que hubo una falta de empatía entre el ex titular de Hacienda con la base priísta. Indicó que los candidatos tienen que surgir de la base de los militantes, pues son ellos quienes impulsan los proyectos en todo el país.

«Perdimos contundentemente, quien no entienda la dimensión del rechazo de los ciudadanos en esta elección a nuestra opción política no está leyendo esta lección que nos dio la elección de este domingo 1 de julio», indicó Juárez Cisneros.

Relató que a él le tocó una buena parte importante de la campaña, pero afirmó que cuando comenzó a recorrer el país, encontró una militancia molesta y dividida. Fue cuestionado sobre la labor que Enrique Ochoa hizo al frente del PRI; Juárez Cisneros indicó que durante su gestión Ochoa hizo un buen trabajo, pero a la hora de la campaña, ambos fallaron.

Pidió serenidad y prudencia a todas las voces que han salido a llamar a refundar el partido, pues dijo que se debe revisar todo en lo que se falló para corregirlo, pero no caer en el autoflagelo. Señaló que hay voces al interior del PRI, que con un claro oportunismo, ahora quieren dividir al partido. «Mientras yo sea presidente del partido, voy a cuidar la unidad».

 

Con información de Reforma / Foto: Archivo APO

Tras la derrota del pasado 1 de julio, el ex candidato presidencial por la coalición PRI-PVEM-PANAL, José Antonio Meade, se tomó unos días de descaso en Acapulco, Guerrero.

La encargada de difundir las imágenes fue su esposa, Juana Cuevas, quien a través de sus redes sociales aseguró que se encontraba junto a su familia en el puerto de Acapulco.

«Nada como Acapulco… un pequeño descanso y a seguirle!», escribió Cuevas, mensaje acompañado de dos imágenes en donde se ve a ella y al ex funcionario federal y a su hijo el mayor.

Recordemos que Meade obtuvo el tercer lugar en la votación para la Presidencia de la República, por lo que la tarde del 1 de julio fue el primero de los candidatos en salir a reconocer el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

 

La dirigencia del PRD en la Ciudad de México, emitió un posicionamiento sobre lo sucedido el pasado 1 de julio, en donde tras 21 años de gobernar la capital del país, le fue arrebatado por Morena el que era considerado su principal bastión en el país.

Indicaron que en los años que estuvieron al frente del Gobierno, dieron resultados indiscutibles en beneficio de millones de hombres y mujeres. «Hicimos de la Ciudad de México la entidad más avanzada, progresista, libre, segura, preparada, productiva y con la mayor red de programas sociales de todo el país. La convertimos en el mejor lugar para vivir».

Recordaron que fue de la mano de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997 cuando sacaron al PRI del gobierno gracias a 1 millón 859 mil 866 votos. Enfatizaron que en la pasada jornada electora, Alejandra Barrales obtuvo 1 millón 673 mil 15 votos.

Señalaron que la derrota vivida tuvo varios componentes políticos y sociales, entre los que mencionó la fuerza y liderazgo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). «En una nación devastada por la desigualdad y la violencia, López Obrador con sus dos derrotas anteriores, pudo erigirse y mantenerse durante 12 años como un líder nacional con un supuesto discurso antisistema».

Añadió que el virtual candidato ganador presidencial utilizó la fuerza política y territorial del PRD para extrapolarla a un “nuevo movimiento” que capitalizó el descontento y enojo de la ciudadanía hacia los tres partidos que gobernaban en el país: PRI, PAN y PRD.

Otro de los factores que mencionaron fue que todos los partidos en el gobierno sufrieron un revés electoral de diferente magnitud y recibieron el voto de castigo de la ciudadanía. Resaltaron que el PRD significó un parteaguas en la historia política del país, el cual fue hasta el pasado domingo el partido de izquierda más importante de Latinoamérica.

Reconocieron que influyó la descomposición interna del partido como resultado de la rivalidad entre las diferentes corrientes y los cacicazgos en las delegaciones. Añadieron que el ambiente político resultado del sismo de septiembre que afectó la capital también influyó en su derrota, pues el tema de la reconstrucción se convirtió en un botín electoral. «El PRD y el Frente fueron castigados por el mito que Morena y sus aliados crearon respecto a un supuesto desvió de 3 mil millones de pesos de la reconstrucción».

Finalmente indicaron que en 2018 el PRD recibió los últimos golpes de los muchos que soportó tras la división de la izquierda provocada por la separación de López Obrador en 2012, para construir su nuevo partido y conseguir llegar a la Presidencia de la República.

Ulises Ruíz, dirigente de la corriente del PRI ‘Democracia Interna’, aseguró que la derrota que sufrió el tricolor en la elección de este 1 de julio, se debió a una larga cadena de desaciertos, entre los que mencionó la percepción de un gobierno corrupto, el aumento de la inseguridad y la pobreza.

A través de un carta abierta reconoció que la victoria de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) era apabullante e indiscutible, mientras que el tricolor, debido a un los desaciertos en la conducción del Partido por parte de quienes “lo secuestraron” en los últimos años, lo llevaron a un penoso tercer lugar.

Indicó que el PRI cometió errores como privilegiar las decisiones cupulares en la definición de liderazgos y candidaturas, confundiendo la política de madurez con el amiguismo. “La percepción de la sociedad de un gobierno corrupto, el desgaste del partido que había recuperado la presidencia; el aumento en la inseguridad y la pobreza”, fueron situaciones que condujeron a los resultados de este domingo».

Indicó que después de la decisión cupular por nombrar al candidato presidencial, prevalecieron las imposiciones, el amiguismo, el compadrazgo, los caprichos de una clase gobernante “insensible y prepotente”. Lamentaron que no hubo ejercicio político que privilegiara candidaturas fuertes, y sólidas, y por el contrario, hijos, amigos y funcionarios sin carrera ocuparon los espacios en las boletas.

Señalaron que siempre existió un reclamo desde los estados por la falta de apoyo por parte del Comité Ejecutivo Nacional.

Condenaron la “estrategia de campaña a todas luces fallida”, la cual dijeron buscó el segundo lugar dedicando más recursos para atacar al candidato del PAN, que apostarle por alcanzar al primer lugar.

“Lo señalamos en repetidas ocasiones, era indispensable abanderar las demandas de la sociedad y proponerle un cambio decidido en las políticas fallidas de desarrollo social, de combate a la inseguridad y a la corrupción. No era posible insistir en una continuidad que repudió la ciudadanía”, señala la carta de Ruíz.

Señalaron como factores de la derrota, la dirección que dio al partido Enrique Ochoa y la labor de Aurelio Nuño como coordinador de campaña.

Aseguraron que el rechazo al gobierno de la República del 80% se trasladó como rechazo al Partido.

Sin embargo, concluyeron afirmando que como dice el refrán que «no hay mal que por bien no venga», la derrota de este domingo le otorga al partido la posibilidad de recuperarse, de resurgir y de reconstruirse. “En un país que se dice democrático, nadie gana para siempre y nadie pierde para siempre”.

 

La corriente alterna del PRI, Democracia Interna, culpó al presidente Enrique Peña Nieto y a sus funcionarios de la derrota del partido en estas elecciones al no ganar ninguna gubernatura y muy pocos cargos en todo el país.

A través de una carta pidieron la renuncia del Comité Ejecutivo Nacional, de los dirigentes de los sectores y de organizaciones por la situación en la que se encuentra el partido.

“El Presidente Peña y sus funcionarios de primer nivel en el Gobierno, principalmente quienes han estado encargados del combate a la inseguridad, a la pobreza y quienes cometieron actos de corrupción o quienes se debieron dedicar a erradicarla, son responsables en gran medida del resultado electoral», dice la misiva.

Los integrantes de Democracia Interna llamaron a la reconstrucción del partido y exigieron que el presidente Peña y sus funcionarios se abstengan de involucrarse en la ‘refundación’ del PRI, ya que dicen que las decisiones las tomaron con frivolidad y prepotencia, mismas que, dicen, llevaron a la humillación de los priistas en todo el país.

«Hay que esperar a que los ánimos se serenen para que el proceso de reconstrucción (del partido) se dé en condiciones de equidad e inclusión”, comentó Democracia Interna.

En el documento se dice que el PRI, como todos los partidos, olvidaron que el modelo del país es la democracia y se dejó de practicar en su interior.

“Privilegiar la postulación de jóvenes a gobernadores no es un asunto negativo por definición, pero confundir madurez política con amiguismo sí lo es y así se dio entrada a la generación de la vergüenza”, añade el documento firmado por la corriente Democracia Interna, encabezada por el exgobernador de Oaxaca Ulises Ruiz.

Los candidatos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México de la coalición «Por la CDMX al Frente», Alejandra Barrales, y el candidato del PRI, Mikel Arriola, reconocieron su derrota en la jornada electoral de este domingo.

En conferencias de prensa por separado, los candidatos reconocieron que las tendencias  de resultados que la autoridad electoral ha difundido no les favorecen,  y ambos reconocieron que la candidata de Morena-PT-PES, Claudia Sheinbaum, será la próximo Jefa de Gobierno.

Alejandra Barrales indicó que celebraba que una mujer sea la próxima Jefa de Gobierno aunque no fuera ella, e indicó que era necesario cerrar filas para que a la Ciudad le vaya bien. Señaló que trabajará desde su trinchera para abonar al desarrollo de la capital.

Agradeció el apoyo de todos los políticos que conformaron el Frente, e indicó que ahora, ante la derrota, será cuando se vea de qué talla y de qué están hechos, pues dijo, su lucha apenas comienza.

Por si parte Mikel Arriola también reconoció que los resultados no le favorecían, y envió su felicitación a Claudia Sheinbaum por ser quien se se impuso en las urnas.

Reconoció que su campaña fue exitosa, pues logró dar un impulso al priísmo en la capital del país.

 

El candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, aseguró ante los medios de comunicación que mañana se reincorporará a su labor como gobernador de Nuevo León, esto tras competir por llegar a la Presidencia.

El gobernador con licencia se dijo muy satisfecho por la campaña que realizó, pues dijo que ahora existen muchos más mexicanos independientes en el país, y señaló que pese al resultado que se obtenga, su campaña fue exitosa.

El comentario del candidato ha sido tomado como un adelanto de reconocimiento de su derrota en las urnas.

“Yo regreso mañana temprano al Gobierno, bueno, no tan temprano, depende de cómo terminemos hoy”, indicó El Bronco, quien aseguró que era necesario que hubiera participado por la vía independiente, pues demostró que existen otros medios que no son los partidos, para dar ánimos y poner el ejemplo de cómo se lucha contra la adversidad.

El candidato independiente fue el último de los cuatro aspirantes a la Presidencia en acudir a emitir su voto. Ahora se concentrará en un salón del municipio de García, desde donde seguirá la jornada electoral.

 

Este viernes comenzó a circular un mensaje en redes sociales en el que se aseguraba que Ricardo Anaya había tenido una plática privada con miembros de su equipo para decidir las acciones que tomaría tras la derrota que habría aceptado para el próximo domingo.

El mensaje decía que «Ayer en la noche en una reunión a puerta cerrada, el candidato del Frente reconoció que no tiene oportunidad alguna de vencer a López Obrador».

Se señalaba que uno de sus colaboradores filtró el video a fin de generar conciencia en los miles de mexicanos que pueden salvar al país de AMLO. «Si el candidato del PAN no puede, la opción que queda es solo una. El único en condiciones de ganarle de ganarle a AMLO es José Antonio Meade».

El mensaje era acompañado de un video, el cual el PAN aclara que está editado y para muestra compartió el video original. Indicó que en una franca violación de la veda electoral, el PRI difundió el material. «Los priístas no paran de mentir incluso cuando la campaña ha concluido».

Señalaron que en el video original se aprecia que, al llegar al cierre de campaña en León el pasado miércoles, Ricardo Anaya conversó con diversos liderazgos del partido, con los que comentó la importancia del Partido Acción Nacional, a partir de la premisa de que este domingo vencerá en las elecciones.

Exigieron a las autoridades electorales que actúen de manera inmediata para que cese la guerra sucia del PRI.

Al respecto, y pese a que se encuentre vigente la veda electoral, el candidato presidencial subió un video a sus redes sociales en el que asegura que a pesar de no poder pedir el voto, si pide a los mexicanos no dejarse engañar por video falsos.