Tag

desaceleración

Browsing

Se crearon 5,490 empleos formales en abril, una cifra positiva pero que deja ver una desaceleración en el aumento de empleo, según informó este jueves el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Con estos datos, el IMSS registra un total de 21 millones 011 mil 342 empleos formales, lo que representa un avance mensual del 0.03% y uno anual de 4.7%.

Los empleos nuevos de abril se comparan con los más de 64,500 trabajos creados en marzo pasado, los casi 179 mil de febrero y los cerca de 142,000 de enero. Es decir, es el mes en que menos puestos formales se han creado.

«La creación de empleo en el primer cuatrimestre del año es de 391,194 puestos, de los cuales, el 67.5% corresponde a empleos permanentes. Este aumento de puestos es el tercero más alto que se ha registrado en los doce años previos considerando periodos similares», aseveró el IMSS.

Recordemos que el país cerró 2021, según datos del IMSS, con 20 millones 620 mil 148 trabajadores afiliados y con una caída de 312,902 empleos en diciembre.

Con los más de 21.01 millones de empleos hasta este día, el IMSS reporta casi 400,000 empleos más que los 20.61 millones de puestos que tenía en febrero de 2020, antes del impacto de la COVID-19 en el país.

Debido a la pandemia, México perdió cerca de 1.2 millones de puestos formales entre mediados de marzo y julio de 2020. Después recuperó más de 555,000, de agosto a noviembre, pero volvió a perder alrededor de 280,000 en diciembre de ese año.

Aunque el IMSS es el principal indicador del trabajo formal en México, analistas advierten que presenta un retrato parcial porque en el país casi 55% de la fuerza laboral es informal, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El IMSS destacó que los sectores económicos con el mayor crecimiento anual en puestos de trabajo formales son el de transportes y comunicaciones con 11.7%, la construcción con 6.1% y el de transformación con 5.7%. Por estado destacan Quintana Roo, Tabasco y Baja California Sur con aumentos anuales por arriba del 16%.

Tras un fuerte repunte en 2021, la economía mundial está entrando en una desaceleración pronunciada en medio de nuevas amenazas de variantes de COVID-19 y un aumento de la inflación, deuda y la desigualdad de ingresos, lo que afectaría a la recuperación de las economías emergentes y en desarrollo, advirtió este martes el Banco Mundial (BM).

Se espera que el crecimiento mundial se desacelere del 5.5% que registró en 2021 al 4.1% en 2022 y al 3.2% en 2023, a medida que se disipa la demanda contenido, se retiran los apoyos fiscales y monetarios en todo el mundo.

América Latina crecerá un 2.6% en 2022 y un 2.7% en 2023, después de la recuperación del 6.7 % que registró el año pasado.

El organismo advirtió que la región se enfrenta a importantes riesgos como un aumento abrupto en la cantidad de casos de COVID-19, tensiones en la financiación y estrés relacionado con la deuda.

El crecimiento se ralentizará en la región a medida que se endurezca la política fiscal y monetaria, se prolongue la demora en las mejoras en las condiciones del mercado laboral y las condiciones externas se vuelvan menos favorables, apuntó el organismo en su informe semestral de «Perspectivas Económicas Globales».

El proceso de recuperación hacia los niveles del Producto Interno Bruto (PIB) anteriores a la pandemia será desigual por países y en algunos tardará más en llegar, aseguró el banco.

Las proyecciones elaboradas hasta fin de 2023 implican que, si se ponderan las cifras en función del PIB, la región de América Latina y el Caribe perderá terreno en el ingreso per cápita no solo en relación con las economías avanzadas, sino también con las de Asia oriental y el Pacífico y las de Europa y Asia central.

Por países, la economía de Brasil se desacelerará hasta el 1.4% en 2022 y repuntará al 2.7% en 2023.El crecimiento de México disminuirá según las proyecciones hasta el 3% en 2022 y el 2.2% en 2023.

En Argentina, el crecimiento se desacelerará al 2.6% en 2022 y al 2.1% el año siguiente, mientras que los fuertes rebotes observados en Chile, Colombia y Perú en 2021 también se debilitarán en 2022 y todavía más en 2023.

En Centroamérica, el crecimiento se mantendrá sólido en 2022 en un 4.7%, debido a la mejora en las perspectivas respecto de la vacunación contra la COVID-19 y la entrada firme y continua de remesas.

El Banco Mundial alertó de que los brotes de coronavirus siguen constituyendo un riesgo incluso en países con altas tasas de vacunación y que un deterioro repentino de la actitud de los inversores podría generar dificultades para afrontar el servicio de la deuda y episodios de salidas de capitales.

La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó este martes que la pandemia del coronavirus «no muestra signos de una desaceleración» en el continente americano, donde la mayoría de las muertes se concentran en Brasil, México y Estados Unidos.

«La pandemia del coronavirus no muestra signos de una desaceleración en la región», advirtió la directora Carissa Etienne.

Etienne indicó que hasta el 20 de julio había 311,000 muertes en las Américas y que la semana pasada la región llegó a registrar 900,000 nuevos casos con 2,.000 muertes, en su mayoría en Brasil, México y Estados Unidos.

La directora de la OPS destacó no obstante la situación en Canadá, que logró aplanar la curva de contagios mientras en el resto de América del Norte los casos siguen aumentando.

Etienne afirmó asimismo que la semana pasada, la mayoría de los países de Mesoamérica reportaron el mayor aumento semanal de casos desde el inicio de la pandemia.

Por otro lado, la funcionaria destacó que en pleno invierno en el Cono Sur, Chile, Argentina y Uruguay lograron importantes progresos en el seguimiento de la influenza.

«Ha habido una circulación muy baja de la influenza reportada en esos países, lo que sugiere que la higiene de manos y el distanciamiento social también pueden contribuir a la reducción de otros virus respiratorios», indicó.

La secretaría de Economía, Graciela Márquez, dijo este viernes que la persistencia de la desaceleración global es uno de los principales desafíos para el desempeño económico del país en 2020.

Márquez dijo también que a pesar de esa tensión mundial «México parece ir a contracorriente» con acciones como la firma del T-MEC, pacto comercial con Estados Unidos y Canadá que sustituye al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994.

La secretaria dijo que el país goza de «finanzas públicas sanas, otro factor que ayuda a generar confianza».

Según Márquez, la contracción de la economía en el país en un 0.1% en el 2019, según cifras preliminares divulgadas el martes por el INEGI, tuvo relación con varios aspectos que generaron inquietud en los mercados, como el proceso de negociación del T-MEC.

«A pesar de que México lo ratificó durante el verano, persistieron dudas en nuestros dos grandes socios comerciales», Estados Unidos y Canadá, lo cual hacía que hubiera inversionistas expectantes» de cómo iba a relación de México con ambas naciones en los próximos años.

También influyó que México tuviera una de las tasas de interés, entre las más altas del mundo, aspecto sobre el que actuó en varias ocasiones durante el año el banco central reduciendo la tasa referencial.

Los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) indicaron que la actividad económica en México muestra una desaceleración mayor a la anticipada, con una contracción en el primer trimestre del año, y que presenta signos de debilidad en el segundo.

En la reunión de la Junta de Gobierno participaron Alejandro Díaz de León, gobernador de Banxico; Irene Espinosa, subgobernadora; Gerardo Esquivel, subgobernador; Javier Eduardo Guzmán Calafell, subgobernador; Jonathan Heath, subgobernador, y Elías Villanueva Ochoa, secretario.

Al justificar la decisión de política monetaria, algunos de los miembros indicaron que todo apunta a que continuará la tendencia negativa de la inversión, asociada principalmente a la incertidumbre derivada de factores internos y externos.

La mayoría de los miembros señalaron que, ante la evolución reciente de la actividad económica en México, las perspectivas de crecimiento han seguido deteriorándose. Uno indicó que las revisiones a la baja han obedecido a un entorno internacional más débil y a factores internos.

Añadió que se prevé que la debilidad de la economía persista, que la inversión siga mostrando atonía y que el consumo continúe perdiendo dinamismo.

Adelantaron que para 2019 se anticipa una tasa de crecimiento en México menor a las observadas en los últimos diez años, y por debajo de las proyectadas para la mayoría de las economías emergentes; además de que las perspectivas económicas para 2019 mantienen una elevada incertidumbre.

La mayoría de los miembros señalaron que el balance de riesgos para el crecimiento ha ampliado su sesgo a la baja. Entre los factores externos, la mayoría coincidió en la posibilidad de que se presenten dificultades en la ratificación del T-MEC por parte de las legislaturas de Estados Unidos y Canadá y que se presenten nuevas amenazas de imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a México.

Entre los riesgos internos, algunos miembros mencionaron la posibilidad de reducciones adicionales en la calificación crediticia soberana y de Pemex y de CFE, además del riesgo de una mayor disminución en los ingresos públicos. Un miembro más señaló la orientación de las políticas públicas en distintos ámbitos.

Jonathan Heath, propuesto como miembro de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico), indicó que de continuar el desabasto de gasolinas que se vive en el país, podría provocar la escasez de alimentos y el alza en sus precios, además de una baja de consumidores en establecimientos como restaurantes, cines o plazas comerciales.

Al comparecer ante la Tercera Comisión de la Permanente de la Cámara de Diputados, Heath agregó que el Índice Global de Actividad Económica podría presentarse con tasa negativa debido a escasez de combustibles. “El problema tendría que resolverse en un par de semanas para que los efectos sean mínimos”.

En cuanto al Indicador de Confianza al Consumidor, que actualmente está en los niveles más altos de los últimos 10 años, señaló que si se extiende la falta de combustibles podrían verse repercusiones.

Sobre el crecimiento económico para 2019 y 2020, dijo que “se ve difícil» alcanzar el 4% que ha prometido el presidente de la República. Explicó que en el primer año de cada sexenio, históricamente, siempre hay una desaceleración. “Un cambio de gobierno tiene más implicaciones, por lo que el efecto es natural”.

Anticipó que para este año se estima un crecimiento de entre 2 y 2.2%, es decir, similar al del 2018.

Quien también compareció fue Gerardo Esquivel, también propuesto para la Junta de Gobierno del Banxico. El economista se manifestó a favor de impulsar la inclusión financiera para reducir desigualdades.

“Creo que Banxico puede intervenir de manera decidida en la inclusión financiera; afortunadamente hay el desarrollo tecnológico, junto con el avance de la institución, específicamente el desarrollo del sistema pagos en tiempo real, conocido como SPEI”, sostuvo Esquivel, quien inicialmente estuvo considerado como subsecretario en Hacienda.

Señaló que de ser aprobado su nombramiento, será activo promotor de la inclusión del país, pues este mecanismo puede reducir las desigualdades. Detalló que su contribución al Banco de México no se limitará al objetivo principal de procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda, sino promover el sano desarrollo del sistema financiero y propiciar el buen funcionamiento de pagos.

 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que la economía de México desacelerará su ritmo en 2018 para crecer un 1.9% frente a una expansión esperada del 2.1% en 2017, según su reporte presentado esta  mañana.

 

De acuerdo a lo detallado, el consumo privado sigue siendo el principal impulsor de la actividad, apoyado por las exportaciones de manufacturas, mientras que la inversión se ha mantenido débil en medio de la incertidumbre sobre la futura relación comercial de México con Estados Unidos, destacó el FMI.

 

«Se espera que el crecimiento disminuya ligeramente en 2018 antes de aumentar la velocidad a medida que se resuelve la incertidumbre», agregó el organismo, quien estimó que la inflación de la segunda economía de América Latina, actualmente en más de un 6.0%, descenderá rápidamente en 2018 para converger a la meta oficial del 3.0% hacia el cierre del 2018.

 

Al respecto indicó que la economía de México reacciona positivamente, aunque con cautela, a un difícil contexto externo por la incertidumbre sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), siendo éste el principal riesgo para el crecimiento económico.

 

El organismo indicó que entre los riesgos más graves destaca la «prolongada incertidumbre sobre el ritmo y el resultado de las negociaciones» del TLCAN, esto de cara a que las delegaciones de Estados Unidos, Canadá y México se reúnan esta semana para dar paso a la quinta ronda de negociaciones para actualizar el acuerdo comercial.

 

Con información de Agencias / Foto: Archivo APO

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recortó el pronóstico sobre el crecimiento económico de México a 1.9% en el 2017, desde un 2.3% que se tenía desde noviembre pasado; para 2018 se redujo en 0.4 puntos porcentuales, (2 %).

 

Ambas proyecciones se encuentran por debajo del crecimiento que espera la OCDE para la economía mundial, que es de 3.5% para este año, y de 3.6% para 2018, de acuerdo con su reporte anual sobre previsiones económicas mundiales presentado hoy en París.

 

En su informe, la OCDE atrobuyó eel cambio de panorama a una desaceleración en el gasto de los consumidores, que fue el «motor» del crecimiento en el pasado, y que ahora mostrará un ritmo más lento, ya que la inflación reduce las compras de los consumidores y las condiciones de poder adquisitivo y de crédito se redujeron.

Respecto a la política monetaria, los economistas de la OCDE destacaron que el 6.75 por ciento de la tasa de interés en México actual está en su nivel más alto en ocho años, y se prevé que permanezca así para contener el aumento transitorio de las presiones inflacionarias.

 

El reporte de la OCDE sostuvo que «hasta ahora, la producción industrial, la inversión y las exportaciones han resistido» en México «ante la posibilidad de renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte» que Donald Trump ha propuesto.

 

«En el lado positivo, una aplicación de las reformas estructurales previstas, en particular para mejorar la eficiencia del sistema judicial, reducir la corrupción y mejorar la calidad de la educación, fortalecería el crecimiento de la productividad», indicó el organismo.

 

Adicional indicó que la economía global crecería un 3.5% este año, para luego acelerarse a un 3.6% en 2018.

 

Con información de Reforma / Foto: Archivo APO