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El INEGI dio a conocer este martes la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, Nueva Edición (ENOE-N), la cual refiere que en mayo de 2022 y con cifras originales, la Población Económicamente Activa (PEA) fue de 59.1 millones de personas, con una Tasa de Participación de 59.6%.

Dicha población es superior en 1.9 millones a la de mayo de 2021. Al distinguir por sexo, la tasa de participación de los hombres fue 76.4% y la de las mujeres, 44.8%. Con relación a un año antes, esta tasa en hombres creció un punto y en mujeres 0.9 puntos porcentuales.

Por su parte, la Población No Económicamente Activa (PNEA), que se dedica al hogar, estudia, está jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o lleva a cabo otras actividades, fue de 40 millones de personas (40.4% de la población de 15 años y más), 206 mil menos que en mayo de 2021.

De esta categoría, 7.3 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el sector que eventualmente podría participar en el mercado. Esto significó una caída de 496 mil personas con relación a mayo de un año antes.

De la PEA, 57.1 millones de personas, es decir, el 96.7% estuvieron ocupadas durante mayo pasado, 2.2 millones más que en mayo de un año antes. A su interior, las personas  subocupadas, es decir, las que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, fueron 4.8 millones (8.5% de la población ocupada), una reducción de 2.2 millones de personas con relación a mayo de 2021.

Sin embargo, la población ocupada pasó de 57.7 millones en abril 2022 a 57.2 millones de personas en el quinto mes del año, lo que significa una caída de 518 mil 79 empleos.

En tanto, el INEGI informó que la población desocupada, es decir aquellos que no cuentan con empelo, fue de 1.9 millones de personas y la Tasa de Desocupación (TD) de 3.3 % de la PEA.

Respecto a mayo de 2021, la población desocupada descendió en 352 mil personas y la TD fue menor en 0.7 puntos porcentuales. En mayo de 2022, a tasa mensual y con cifras desestacionalizadas, la Tasa de Desocupación creció 0.3 puntos porcentuales, al ubicarse en 3.4 por ciento. La Tasa de Subocupación disminuyó 0.4 puntos, al situarse en 8.4% en el mismo periodo.

La tasa de desempleo en nuestro país se situó en 3.5% en el primer trimestre del año, una reducción de 0.9 puntos porcentuales frente al 4.4% del mismo lapso de 2021, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

«Un total de 56.1 millones de personas se encontraban ocupadas, 3.1 millones de personas más con relación al mismo trimestre de 2021», indicó el INEI en su reporte.

La Población Económicamente Activa (PEA) totalizó 58.1 millones de personas, lo que implica un aumento de 2.7 millones frente al mismo lapso de 2021, cuando millones de personas se vieron forzadas a salir del mercado laboral por la pandemia.

Aun así, 2 millones de personas permanecen desocupadas, añadió Graciela Márquez, la presidenta del INEGI. «En el mismo periodo, 5 millones de personas tuvieron la necesidad de trabajar más horas (subocupadas), representando un 9% de la población ocupada», agregó la titular del organismo.

El INEGI también señaló una disminución de 0.2 puntos porcentuales en la tasa de desempleo frente al trimestre pasado, con base en cifras desestacionalizadas.

Sin embargo, pese a la caída en el desempleo, el INEGI reportó un incremento interanual de 1.8 millones de trabajadores en el sector informal, que concentró más de 30.97 millones de personas.

De esta manera, la tasa de informalidad quedó en 55.2% de la fuerza laboral total, un aumento interanual de 0.1 puntos porcentuales.

La informalidad ha avanzado a pesar de que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), principal indicador de la formalidad, registró un récord de más de 21 millones de empleos formales en abril.

El INEGI reportó 7.6 millones de personas «disponibles», es decir, que tomarían un trabajo si tuvieran la oportunidad, pero no buscan uno de forma de activa, por lo que el instituto los reporta fuera de la PEA.

El organismo también señaló la persistencia de la brecha de género. Mientras el 75.8% de los hombres están en la fuerza laboral, un incremento de 1.6 puntos porcentuales ante el mismo trimestre de 2021, solo el 43.6% de las mujeres están en el mercado, un aumento interanual de 2 puntos.

Al considerar a la población ocupada con relación al sector económico en el que trabajan, 6.5 millones de personas (11.6% del total) trabajan en el sector primario, 14.2 millones (25.3%) en el secundario o industrial y 35.1 millones (62.5%) están en el terciario o de los servicios. El restante 0.6% no especificó su actividad económica.

Por regiones, las entidades que durante el primer trimestre de 2022 tuvieron las tasas de desocupación más altas fueron Ciudad de México (5.8%), Estado de México (5.3%), Coahuila (5%), Tabasco (4.8%) y Tlaxcala (4.4%).

Se crearon 5,490 empleos formales en abril, una cifra positiva pero que deja ver una desaceleración en el aumento de empleo, según informó este jueves el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Con estos datos, el IMSS registra un total de 21 millones 011 mil 342 empleos formales, lo que representa un avance mensual del 0.03% y uno anual de 4.7%.

Los empleos nuevos de abril se comparan con los más de 64,500 trabajos creados en marzo pasado, los casi 179 mil de febrero y los cerca de 142,000 de enero. Es decir, es el mes en que menos puestos formales se han creado.

«La creación de empleo en el primer cuatrimestre del año es de 391,194 puestos, de los cuales, el 67.5% corresponde a empleos permanentes. Este aumento de puestos es el tercero más alto que se ha registrado en los doce años previos considerando periodos similares», aseveró el IMSS.

Recordemos que el país cerró 2021, según datos del IMSS, con 20 millones 620 mil 148 trabajadores afiliados y con una caída de 312,902 empleos en diciembre.

Con los más de 21.01 millones de empleos hasta este día, el IMSS reporta casi 400,000 empleos más que los 20.61 millones de puestos que tenía en febrero de 2020, antes del impacto de la COVID-19 en el país.

Debido a la pandemia, México perdió cerca de 1.2 millones de puestos formales entre mediados de marzo y julio de 2020. Después recuperó más de 555,000, de agosto a noviembre, pero volvió a perder alrededor de 280,000 en diciembre de ese año.

Aunque el IMSS es el principal indicador del trabajo formal en México, analistas advierten que presenta un retrato parcial porque en el país casi 55% de la fuerza laboral es informal, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El IMSS destacó que los sectores económicos con el mayor crecimiento anual en puestos de trabajo formales son el de transportes y comunicaciones con 11.7%, la construcción con 6.1% y el de transformación con 5.7%. Por estado destacan Quintana Roo, Tabasco y Baja California Sur con aumentos anuales por arriba del 16%.

La portavoz de La Casa Blanca, Jen Psaki, está a punto de dejar el puesto para trabajar en el canal de televisión MSNBC, anunciaron este viernes el sitio Axios, el canal CNN y el New York Times.

Psaki, de regreso este viernes a la famosa sala de prensa de La Casa Blanca tras unos días de ausencia tras dar positivo a COVID-19, esquivó las preguntas sobre su futuro.

«No te vas a deshacer de mí todavía», bromeó en respuesta a un periodista, y agregó: «No tengo nada que confirmar sobre la duración de mi (puesto) de servicio público» o «sobre proyectos futuros».

También se le preguntó a Jen Psaki sobre los problemas éticos que surgen si continúa respondiendo a toda la prensa mientras negocia un empleo con un medio en particular.

«Esta administración impone a todos una serie de obligaciones legales y éticas estrictas (…) en cuanto a las discusiones con futuros empleadores. (…) Respeté (estas reglas) y he ido más allá», afirmó.

Según la plataforma informativa Axios, la primera en revelar la información, Jen Psaki, de 43 años, está en negociaciones con MSNBC, un canal progresista que ya reclutó a la exportavoz de la vicepresidenta Kamala Harris, Symone Sanders.

Según CNN, Psaki permanecerá en el cargo hasta la popular «Cena de la asociación de corresponsales en La Casa Blanca», que tendrá lugar el 30 de abril, luego de dos ediciones canceladas por la pandemia.

La actual portavoz presidencial dijo en 2021 que solo tenía la intención de ocupar el cargo un año más porque quería pasar más tiempo con sus dos hijos pequeños.

Tras ocupar varios puestos gubernamentales durante los dos mandatos de Barack Obama, Psaki se sumó a CNN en 2017 como comentarista política. Luego, en noviembre de 2020, integró el llamado equipo de «transición», responsable de preparar la llegada de Joe Biden a La Casa Blanca.

La tasa de desempleo se ubicó en 3.7% de la Población Económicamente Activa (PEA) en enero, una cifra inferior al 4.7% del mismo mes en 2021, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

«La población desocupada fue de 2.1 millones de personas, 3.7% de la PEA. Respecto a enero de 2021 la población desocupada se redujo en 418,000 personas y la tasa de desocupación fue menor en 1 punto porcentual», indicó el INEGI en un comunicado.

En cifras desestacionalizadas (sin factores coyunturales por temporada), la tasa de desocupación fue de 3.6%, un 0.2 puntos porcentuales menores frente al mes inmediato anterior.

La PEA fue de 57.7 millones de personas de 15 años y más, lo que representó una tasa de participación de 58.3%. Dicha población fue superior en casi 3.3 millones respecto a la de enero de 2021. Dentro de la PEA, la población ocupada se ubicó en un 96.3% en enero.

Las personas subocupadas, es decir, las que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, fueron 5.1 millones (el 9.1% de la población ocupada), lo que significó un decremento de 2.6 millones de personas con relación a enero de 2021.

La ocupación informal en enero ascendió a 30.5 millones y situó la tasa en el 54.9%, inferior en 0.7 puntos porcentuales a la de enero de un año antes.

La población ocupada por sector de actividad se distribuyó de la siguiente manera: en los servicios el 42.8% del total; en el comercio el 19.5%; en la industria manufacturera el 16.8%; en las actividades agropecuarias el 12.2%; en la construcción el 7.5%. Además, en «otras actividades económicas» (que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas) se ocupó el 0.7% de la población activa, mientras que el 0.5% no especificó su actividad.

Del total de ocupados, 68.1% opera como trabajador subordinado y remunerado ocupando una plaza o puesto de trabajo, mientras que 22.6% trabaja de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleados. Por su parte, 5% son patrones o empleadores y finalmente el 4.3% se desempeñan en los negocios o en las parcelas familiares, contribuyendo de manera directa a los procesos productivos pero sin un acuerdo de remuneración monetaria.

Por género, la PEA femenina en enero fue de 22.5 millones y la masculina de 35.1 millones, con una tasa de participación económica de 43.1% en las mujeres en edad de trabajar y de 75.5% en los hombres.

La tasa de desempleo se ubicó en un 3.5% de la población económicamente activa (PEA) en diciembre pasado, una cifra inferior al 3.8% del mismo mes en 2020, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

«La población desocupada fue de 2.1 millones de personas e implicó una tasa de 3.5% de la PEA. Respecto a diciembre de 2020 la población desocupada se mantuvo sin variación y la tasa de desocupación fue menor en 0.3 puntos porcentuales», indicó el Inegi en un comunicado.

En cifras desestacionalizadas, la tasa de desocupación fue de 4%, un 0.1 punto porcentual mayor al del mes anterior.

La PEA fue de 59 millones de personas de 15 años y más, lo que representó una tasa de participación de 59.5%. Dicha población fue superior en casi 4.3 millones respecto a la de diciembre de 2020, cuando la pandemia obligó la salida de millones de personas del mercado laboral.

Tan solo en diciembre se registró un incremento de 455 mil 538 personas a la PEA, lo que representa el tercer mes consecutivo con avances en este rubro.

Dentro de la PEA, la población ocupada se ubicó en un 96.5% en diciembre de 2021. En tanto, la población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas que las que su ocupación actual le permite, representó el 10% del total de la ocupada, un nivel inferior al 14.1% del mismo mes de 2020.

En el informe del INEGI, destaca que la ocupación informal en diciembre de 2021 ascendió a 32.2 millones y situó la tasa en el 56.5%, superior en 0.8 puntos porcentuales a la de diciembre de un año antes.

Así, de los 4.3 millones de personas que se sumaron a la población ocupada, 2.9 millones lo hizo en la informalidad, lo que implica que dichas personas no tengan acceso a los servicios de salud y trabajen sin prestaciones laborales.

Por su parte, la Población No Económicamente Activa (PNEA), que se dedica al hogar, estudia, está jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o lleva a cabo otras actividades, fue de 40.1 millones de personas (40.5% de la población de 15 años y más), 2 millones menos que en diciembre de 2020.

De esta categoría, 7.5 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el sector que eventualmente podría participar en el mercado.

Del total de ocupados, 68% opera como trabajador subordinado y remunerado ocupando una plaza o puesto de trabajo, mientras que 22.9% trabaja de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleados. Por género, la PEA femenina en diciembre fue de 23.3 millones y la masculina de 35.7 millones, con una tasa de participación económica de 44.6% en las mujeres en edad de trabajar y de 76.2% en los hombres.

La tasa de desempleo se situó en 4.2% en el tercer trimestre de 2021, una reducción de un punto porcentual frente a la de 5.2% del mismo lapso de 2020, indicó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

«Con series desestacionalizadas, en el trimestre julio-septiembre de 2021 la tasa de desocupación se redujo en 0.2 puntos porcentuales frente a la del trimestre inmediato anterior», puntualizó el Inegi.

Para el trimestre julio-septiembre de 2021, la población desocupada se situó en 2.5 millones de personas. Las ciudades con la mayor tasa de subocupación fueron Ciudad del Carmen con 31.5%, Coatzacoalcos 26.5%, Morelia 24.5% y, La Paz y Tlaxcala con 21.7% cada una; por su parte, Tijuana con 3.6%, Durango 4.5% y Cuernavaca con 5% mostraron las tasas más pequeñas en el periodo en cuestión.

Durante el trimestre de referencia, la población económicamente activa (PEA) del país llegó a 58.3 millones de personas, cifra superior en 4.7 millones de personas respecto al mismo trimestre de un año antes. La PEA representó 59.4% de la población de 15 años y más.

En tanto, la población ocupada fue de 55.8 millones de personas, un aumento de 5 millones frente al tercer trimestre de 2020.

La población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para disponer más horas de trabajo que las que su ocupación actual le permite, representó el 12.9% del total de la ocupada, un nivel inferior en cuatro puntos porcentuales al mismo mes de 2020.

La encuesta contabilizó 31.4 millones de trabajadores informales en el tercer trimestre de 2021, un incremento de 3.9 millones de personas comparadas con igual trimestre de 2020.

De esta manera, la tasa de informalidad quedó en 56.3%, un nivel 2.1 puntos porcentuales superior al 54.2% del mismo lapso de 2020.

Al considerar a la población ocupada con relación al sector económico en el que trabajan, 6.9 millones de personas (12.4% del total) trabajan en el sector primario, 13.9 millones (24.8%) en el secundario o industrial y 34.7 millones (62.1%) están en el terciario o de los servicios. El restante 0.7% no especificó su actividad económica.

Adicional: mientras que el 67.9% son trabajadores subordinados y remunerados; 22.8% trabajan por su cuenta, sin emplear personal pagado; un 5% son propietarios de los bienes de producción, con trabajadores a su cargo y un 4.3% son trabajadores que no reciben remuneración.

La tasa de desempleo en nuestro país bajó en agosto a 4.3%, es decir, 0.9 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año pasado, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

«La población desocupada se estableció en 2.5 millones de personas e implicó una tasa de 4.3%» de la Población Económicamente Activa (PEA), indicó el INEGI en un comunicado.

Comparada con agosto de 2020, la población desempleada disminuyó en 268,000 personas.

Con cifras desestacionalizadas y con relación al mes inmediato anterior, la Tasa de Desocupación no registró variación en agosto del año en curso al ubicarse en 4.1%, y la Tasa de Subocupación creció 0.2 puntos porcentuales, al establecerse en 12.9%.

La PEA, que agrupa a todos los ciudadanos en disposición de trabajar, alcanzó 58.2 millones de personas, lo que representa una tasa de participación de 59.4%, y un aumento de 5.2 millones de personas frente a agosto de 2020.

Por su parte, la Población No Económicamente Activa (PNEA) fue de 39.8 millones de personas, cifra inferior en 3.3 millones a la de agosto del año previo; a su interior, la PNEA disponible se redujo en 3.1 millones.

El organismo informó además que la población ocupada en agosto sumó 55.7 millones de personas de 15 años a más, una cifra superior en 5.5 millones a la del mismo mes del 2020.

Dentro de la PEA, la población subocupada, es decir, que declara tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, fue de 7.2 millones de personas, 1.2 millones menos que en agosto del año pasado.

Recordemos que según el Banco de México (Banxico), la economía crecerá 6.2% este año, principalmente por un rebote de la actividad económica tras el desplome del 8.5% que experimentó el año pasado, debido a los efectos de la pandemia del COVID-19.

La tasa de desempleo se situó en el 4% de la población económicamente activa (PEA) en junio de 2021, similar a mayo pasado y a niveles prepandemia, reveló este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El índice de desocupación es menor que el 5.5% registrado en julio de 2020, cuando México empezaba la «nueva normalidad» tras la emergencia sanitaria por COVID-19 que suspendió las actividades no esenciales de la economía en todo el país.

El INEGI también reportó una recuperación de la Población Económicamente Activa (PEA), que representó 57.4 millones de personas de 15 años y más.

«Dicha población es superior en 6.5 millones respecto a la de junio de 2020, cuando la población en su mayoría permanecía confinada en sus hogares por la emergencia sanitaria del COVID-19», señaló el INEGI.

El Instituto considera empleadas a las personas mayores de 15 años que trabajan al menos 6 horas a la semana y en cualquier puesto.

En términos absolutos la población desocupada decreció en 484,000 personas a tasa interanual, hasta un total de 2.3 millones, igual que en mayo pasado.

La población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para disponer más horas de trabajo que las que su ocupación actual le permite, representó el 12.4% del total de la población ocupada frente al 20.1% de hace un año.

La tasa de participación laboral se estimó en 58.5% del total de la población.

Por sexo, la tasa de participación de los hombres fue de 75.3% y la de las mujeres de 43.3%, lo que representa un aumento anual de 7.3 puntos porcentuales para ellos y de solo 3.6 para ellas.

La ocupación informal en junio de 2021 ascendió a 30.5 millones y situó la tasa en el 55.4%, un incremento anual de 2.3 puntos.

El 62% de la población ocupada se concentró en el sector de comercio y servicios, el 24.2% en el industrial, el 13.1% en las actividades primarias y un 0.6% no especifica actividad.

El informe del INEGI señala también que cerca de la mitad de la población gana menos de dos salarios mínimos, con 255% del total con ingresos de hasta un salario mínimo y 35.7% con entre uno y dos sueldos básicos.

Del total de ocupados, el 68.8% opera como trabajador subordinado y remunerado ocupando una plaza o puesto de trabajo, un 22.5% trabaja de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleados y 4.9% son patrones o empleadores.

Recordemos que la tasa de desempleo cerró en 4.4% en el primer trimestre de 2021, un incremento de 1 punto porcentual frente al 3.4% del mismo período de 2020.

A nivel nacional, la población desocupada, la cual considera a la población que se encuentra sin trabajar, pero que está buscando trabajo, se situó en 2.7 millones de personas, 574 mil personas más respecto a lo registrado en el mismo mes de 2020 , por lo que la tasa de desempleo se situó en 4.7% de la Población Económicamente Activa PEA, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Mientras la población desocupada era de 2 millones de personas en el primer trimestre de 2020, durante abril pasado se ubicó en 2.7 millones de personas. «Esto implica un incremento de la tasa de desocupación abierta TDA de 3.4% de la PEA en 2020-T1 a 4.7% en abril 2021», indicó Julio Santaella, presidente del INEGI.

El INEGI comparó los datos de abril de 2021 con los tres primeros meses de 2020 porque, por la emergencia sanitaria decretada por el gobierno federal ante la pandemia, no realizó la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en abril de 2020.

La población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para disponer más horas de trabajo que las que su ocupación actual le permite, representó el 25.4% del total frente a una tasa de 8.4% del primer trimestre de 2020.

Por otro lado, el presidente del INEGI destacó el retorno de las personas a la fuerza laboral porque la PEA ascendió a 57.5 millones de personas en abril de 2021, frente a las 44.9 millones del mismo mes de 2020 y las 57 millones que había en el primer trimestre del año pasado.

La población ocupada se ubicó en un 95.3% de la PEA durante abril de 2021. El INEGI considera empleadas a las personas mayores de 15 años que trabajan al menos 6 horas a la semana y en cualquier puesto.

En abril 2021 la población ocupada se estimó en 54.8 millones de personas, superior a los 42.8 millones de abril 2020, primer mes de confinamiento e inferior a los 55.1 millones de 2020-T1.

La ocupación informal en abril de 2021 ascendió a 30.5 millones y situó la tasa en el 56%. El 63.6% de la población ocupada se concentró en el sector servicios, el 23.4% en el industrial, el 12.7% en las actividades primarias y un 0.4% no especifica actividad.

Del total de ocupados, el 74.7% opera como trabajador subordinado y remunerado ocupando una plaza o puesto de trabajo, un 18% trabaja de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleados y 5.3% son patrones o empleadores.

La tasa de desempleo en el país subió a 3.9% en marzo pasado, un punto porcentual más que en el mismo mes de 2020, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística (INEGI).

La población ocupada se situó en 53.8 millones de personas, dos millones menos en comparación con marzo de 2020.

Los y las trabajadoras subordinadas y remuneradas decrecieron 2.2 millones, las personas ocupadas en jornadas de más de 48 horas semanales descendieron en 1.5 millones y en los micronegocios se redujeron en 877 mil personas.

En tanto, la Población Económicamente Activa (PEA), que incluye a todos los ciudadanos en disposición de trabajar, también se contrajo en ese lapso, al pasar de 57.4 millones a 56 millones de personas.

Se especifica que de los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril de 2020 por el tema de pandemia, la recuperación es de alrededor de 10.6 millones para el tercer mes de 2021.

En tanto, la ocupación en el sector informal de la economía ascendió a 30.6 millones de personas en marzo, mientras que la tasa de informalidad se situó en 56.8%, un descenso de 1.1% frente a marzo de 2020.

La población ocupada en el sector secundario registró un descenso de 315 mil personas respecto al tercer mes de 2020 y en el sector terciario presentó una reducción de 2.4 millones de personas.

La población subocupada fue de 7.1 millones de personas, equivalente a 13.2% de la población ocupada. En marzo de 2020, esta población era de 5.1 millones de personas, 9.1% de la población ocupada.

 

Lla Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que unos 34 millones de personas perdieron su trabajo por las medidas de confinamiento impuestas para combatir la COVID-19 en Latinoamérica, la región del mundo donde más empleo se ha destruido durante la pandemia.

De acuerdo a las últimas estimaciones realizadas por la OIT en su nueva actualización del informe «Panorama Laboral en tiempos de la COVID-19», América Latina ha marcado por culpa de la pandemia un récord histórico de tasa de desempleo, así como mínimos históricos de ocupación y de participación en el mercado laboral.

El estudio analiza la tendencia del empleo en esta inédita situación para la región latinoamericana a partir de los datos de nueve países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú, Paraguay y Uruguay, que representan el 80 % del empleo de la región.

Latinoamérica cerró el primer semestre de 2020 con un índice de ocupación del 51.1%, lo que supone un mínimo histórico con 5.4 puntos menos que en el mismo periodo del año anterior. Esto se tradujo en 34 millones menos de empleados, en su mayoría mujeres y jóvenes del sector informal.

«Es una bomba de tiempo porque, a medida que el empleo se reactive, regresarán al mercado de trabajo y puede convertirse en una crisis política, con una presión grande por recuperar esos empleos», advirtió este miércoles en la presentación del informe el director de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro.

La tasa de desempleo se elevó en el segundo semestre hasta un 11.4%, un valor máximo que supera a otras crisis previas como la de 2008, pero que no representa a todas las personas que perdieron su trabajo por la emergencia de la COVID-19.

El índice de desempleo apenas se incrementó 2.2 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2020, lo que equivale a unos 2 millones.

Según los cálculos de la OIT, si todos los latinoamericanos que perdieron su trabajo hubiesen pasado a ser desempleados, la tasa de desocupación se habría disparado hasta el 24%, pero no sucedió así.

Los 32 millones de personas restantes que se quedaron sin empleo se volvieron población económicamente no activa, fuera de la fuerza de trabajo aunque en algunos casos fuese de manera transitoria. «Es población que está expectante para retomar su trabajo», dijo la especialista Roxana Maurizio, coordinadora del informe.

Así, la tasa de participación en el mercado de trabajo también registró un valor sin precedentes al reducirse hasta el 52.6% en el segundo semestre de 2020, casi diez puntos porcentuales menos que en el mismo periodo de 2019.

Estas tendencias refuerzan significativamente las brechas existentes antes de la pandemia, pues la mayoría de los trabajadores que se han quedado sin empleo son mujeres. Mientras el empleo masculino ha caído entre el 3% y 34%, el empleo femenino se redujo entre el 7% y el 43%.

Para la OIT, esto se debe a la mayor presencia de mujeres en ciertos sectores económicos fuertemente afectados por esta crisis y en empleos informales y a las crecientes dificultades de conciliar el trabajo remunerado con las responsabilidades familiares.

También hubo mayor destrucción de trabajos entre los jóvenes con menos formación educativa, empleados mayoritariamente en sectores también afectados como hoteles, comercio, servicios personales y construcción.

Para la OIT, el panorama laboral actual es aún más preocupante debido a que la recuperación esperada para 2021 es más débil que la observada en crisis anteriores.

«Nos parece que hemos llegado al fondo del pozo. Hay señales de reactivación económica muy preliminares e incipientes. Ya se ha empezado a reaccionar, pero no esperemos que la recuperación económica sea sostenida», indicó Pinheiro.

La tasa de desempleo en el país bajó en agosto a 5.2%, sumando 2.8 millones de personas desocupadas, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Reportó la incorporación de 608 mil personas a la Población Económicamente Activa (PEA), al pasar de 52.6 millones a 53.2 millones. De los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril, se han incorporado alrededor de 7.8 millones para agosto.

En el octavo mes de 2020, la población ocupada resultó en 50.4 millones de personas, con un incremento de 653 mil personas respecto a julio.

El índice de desempleo fue menor al 5.4% registrado en julio de 2020, pero mayor al de 3.7% de agosto del año pasado, reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi.

Con los datos de agosto, la PEA ha recuperado un total de 7.8 millones de mexicanos tras la salida de 12 millones de personas del mercado laboral en abril, cuando el gobierno suspendió las actividades no esenciales de la economía por la pandemia de COVID-19.

«La Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible para trabajar, que había ascendido hasta casi 20 millones de personas en el confinamiento de abril 2020, se estimó en 10.7 millones en agosto, es decir 24.7% de la PNEA», detalló Julio Santaella, presidente del INEGI.

La crisis de COVID-19 causó una contracción anual histórica de 18.7% del PIB en el segundo trimestre del año y la pérdida de más de 1 millón de empleos formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El INEGI reportó que la proporción de trabajadores en la informalidad subió a 55.1% del total frente al 54.9% de julio.

«La población ocupada en condiciones de informalidad, que antes de la emergencia sanitaria rondaba los 31 millones de personas y se contrajo a 20.7 millones con el confinamiento de abril 2020, se estimó en 27.8 millones de personas en agosto 2020», precisó Santaella.

Por otro lado, el instituto reportó que la población ocupada ausente con vínculo laboral, que estaba inactiva por la pandemia pero sin un despido, disminuyó de 3.7 millones a 2.6 millones de personas, después de que en abril alcanzó los 9.5 millones.

El instituto situó en 5.3% la tasa de desempleo de los hombres y en 5.2% la de las mujeres, pero con 72.8% de los hombres en la PEA y solo 38.9% de las mujeres en este sector.

Finalmente, reportó un 17% de tasa de subocupación, la población que declara tener necesidad y disponibilidad para ofertar más horas de trabajo que las que su ocupación actual le permite.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer esta mañana los resultados de la La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOEN) correspondiente a julio de 2020.

En ellos refiere que se confirma la recuperación de la ocupación y el empleo iniciada en junio, principalmente impulsada por la reapertura gradual de los negocios y empresas en actividades económicas no esenciales.

El INEGI señaló que los cambios más importantes entre junio y julio de 2020 tuvieron lugar en un aumento de la Población Económicamente Activa (PEA), y en la conformación de la población ocupada, en la que se observó una disminución en los ocupados a tiempo parcial, frente a un crecimiento de la informalidad laboral, del trabajo a tiempo completo y de los ocupados con ingresos laborales entre dos y cinco salarios mínimos.

Entre los principales resultados, el INEGI destaca la incorporación de 1.5 millones de personas a la Población  Económicamente Activa, al pasar de 51.1 millones a 52.6 millones.

Precisa que de los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril de 2020, debido a las medidas de confinamiento a causa de la pandemia, regresaron alrededor de 7.2 millones para el séptimo mes de este año.

La población ocupada fue de 49.8 millones de personas, lo cual equivale a una disminución de 2 millones de ocupados en jornadas de tiempo parcial (al pasar de 14.6 millones a 12.6 millones) y un incremento de 4.2 millones de ocupados en jornadas de tiempo completo (de 28.9 millones a 33.1 millones).

Se refiere un crecimiento de 1.3 millones en las ocupados con ingresos entre dos y cinco salarios mínimos, al pasar de 9.5 millones a 10.8 millones.

Destaca también un regreso de población ocupada en informalidad laboral de 1.7 millones de personas, siendo en junio 25.6 millones y 27.3 millones en julio.

Se tiene una recuperación en el volumen de población ocupada en el sector comercio, a diferencia de los sectores de la construcción, restaurantes, servicios de alojamiento y transportes. Asimismo, se observa una falta de recuperación
en personas ocupadas en trabajos domésticos remunerados.

La tasa de desocupación fue de 5.4% en julio y de 5.5% en junio de 2020, como proporción de la PEA; el porcentaje equivale a 2.8 millones de personas en ambos meses.

La Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible para trabajar, es decir, población que no trabajó ni buscó trabajo pero que aceptaría un trabajo si se lo ofrecieran, fue de 11.3 millones, lo que representa el 26.1% de la PNEA. En comparación con junio de 2020, la situación de la PNEA disponible para trabajar disminuyó en 2 millones en el séptimo mes de este año.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer esta mañana una serie de encuestas para dimensionar el impacto de la pandemia el Covid-19 en la actividad económica y en el mercado laboral del país.

Los tres trabajos que realzó son la Encuesta sobre el Impacto Económico generado por Covid-19 (ECOVID-IE); la Encuesta Nacional de Agencias Funerarias ante Covid-19 (ENAF) y la Encuesta Telefónica sobre Covid-19 y Mercado Laboral (ECOVID-ML).

«El objetivo de la encuesta es generar indicadores cualitativos a partir de las opiniones de los dirigentes empresariales, que permitan conocer de forma oportuna, el impacto registrado en el país y contribuyan en la toma de decisiones de los diversos sectores de la sociedad para superar tal contingencia».

Para el caso de la ECOVID-IE, las encuestas se realizaron del 7 de mayo al 12 de junio de 2020, con un tamaño de muestra de 4,920 empresas grandes y MIPyMES con instalaciones fijas y que realizan actividades económicas correspondientes al sector industria (minería, electricidad, suministro de agua y gas, construcción y manufacturas), comercio y servicios (incluye transportes).

Para la ENAF, las entrevistas se realizaron del 25 de mayo al 12 de junio de 2020, y la muestra se integró por 474 empresas de servicios funerarios. Finalmente, para la ECOVID-ML, las encuestas fueron realizadas en abril de 2020 y el universo de estudio es la población de 18 y más años usuaria de teléfono (68.2 millones de personas); de las cuales, 35 millones forman parte de la Población Económicamente Activa (PEA), cifra que representa una tasa de participación económica del 51.3%.

  • ENCUESTA SOBRE EL IMPACTO ECONÓMICO GENERADO POR COVID-19 (ECOVID-IE)

Se estima que de las empresas en el país estimadas, poco más de la mitad instrumentaron paros técnicos o cierres temporales como medida de prevención, mientras que 40.4% no lo hicieron.

Las empresas consideradas como esenciales y que llevaron a cabo paros técnicos o cierres temporales de 21 días o más, registraron 41.4% y las no esenciales 50.5%.

El 93.2 % de las empresas registró al menos un tipo de afectación debido a la contingencia sanitaria por Covid-19. La mayor afectación fue la disminución de los ingresos, con 91.3% Le siguió la baja demanda que a nivel nacional se  reportó en 72.6% de las empresas consultadas.

La mayoría de las empresas priorizó el no despido de personal, por sobre la reducción de remuneraciones y/o prestaciones con porcentajes a nivel nacional de 19.1% y 15.4% respectivamente.

Solo 7.8% obtuvo algún tipo de apoyo, mientras que el resto (92.2%) no recibió ayuda de ninguna índole. La mayor parte de los apoyos que obtuvieron las empresas (88.8%) provinieron de los gobiernos (federal, estatal o municipal). La causa principal para no recibir apoyos fue porque no tenían conocimiento, con 37.4%.

Se estima que los apoyos que las empresas recibieron fueron por concepto de transferencia en efectivo (54.3%), aplazamiento de pagos a créditos (11.8%) y acceso a créditos nuevos (8.9 por ciento).

Durante abril de 2020, el 60.2% de las empresas instrumentaron acciones operativas, mientras que el 39.8% no lo hizo. La entrega de pedidos a domicilio fue la acción operativa más instrumentada a nivel nacional por el 45.0% de las empresas, seguida de promociones especiales con 33.8%, el trabajo encasa (home office) con 32.6% y las ventas por Internet con 29.6%

  • ENCUESTA NACIONAL DE AGENCIAS FUNERARIAS ANTE COVID-19 (ENAF)

En promedio, una empresa funeraria grande prestó 351 servicios funerarios durante febrero, en tanto que en mayo prestó 516 servicios. Una microempresa realizó 12 servicios funerarios en febrero y 16 mayo.

En la mitad de las empresas de servicios funerarios, los ingresos totales permanecieron sin cambios durante la contingencia originada por Covid-19, en un tercio disminuyeron y en un 17.1% aumentaron.

Cuatro de cada diez empresas realizaron cambios en la duración de la velación de cuerpos, 27.1% aplicó cambios en los trámites, 26.7% modificó los tiempos de espera, 12.5% negó la prestación del servicio y 38% realizó otro tipo de cambios.

Aproximadamente nueve de cada diez empresas realizaron cambios en los protocolos para el manejo de cuerpos por muertes relacionadas con Covid-19 en abril o mayo de 2020.

  • ENCUESTA TELEFÓNICA SOBRE COVID-19 Y MERCADO LABORAL (ECOVID-ML)

En abril de 2020, se estiman 32.9 millones de personas ocupadas, de las cuales 23.5% trabajó desde su casa, 30.3% no trabajó las horas habituales, 46.1% disminuyó su ingreso y 21.8% estuvieron ausentes temporalmente de su trabajo manteniendo un vínculo laboral.

Del 21.8% de ocupados ausentes temporales de su trabajo, en 92.9% de los casos, su ausencia se debió a la pandemia originada por el Covid-19.

De las personas que trabajaron desde su casa, el 70% cuenta con el equipamiento necesario, el 84% cuenta con condiciones se seguridad e higiene y el 27% ha tomado cursos de capacitación para el trabajo.

Se estiman 13.6 millones de personas no ocupadas con disponibilidad para trabajar, pero sin buscar activamente un empleo. De ellos, 11.9 millones de personas son ausentes del trabajo a consecuencia del Covid-19, donde 42.3% considera que retornará a su trabajo al terminar la contingencia.

En 30.4% de las viviendas algún integrante perdió su trabajo por la pandemia y en 65.1% de las viviendas sus ingresos disminuyeron durante la contingencia. De estas viviendas con disminución de ingresos, en 37.4% de ellas, sus integrantes tuvieron que vender algún bien, pedir dinero prestado o recurrir a sus ahorros.

En cuanto a las viviendas y el uso de medidas sanitarias por parte de sus ocupantes, se tiene que en 94.4% de las viviendas, sus integrantes se lavan continuamente las manos, en 81.6% de las viviendas sus integrantes acostumbran a usar cubre bocas, en 76.4% usan gel antibacterial y en 72% mantienen la sana distancia.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) publicó este domingo el reporte mensual de empleo correspondiente a junio, en el cual se reporta que se perdieron 83 mil 311 empleos formales, por lo que de enero a junio, la pandemia de Covid-19 y sus efectos han acabado con un millón 113 mil 677 plazas de trabajo.

El IMSS indicó que al 30 de junio, se tienen registrados 19 millones 499,859 puestos de trabajo; de éstos, el 86.6% son permanentes y el 13.4% son eventuales.

Detalló que tan solo en junio, se registró una disminución mensual de 83 mil 311 puestos, equivalente a una tasa mensual de -0.4%, lo que sumado a los empleos perdidos en marzo (130,590), abril (555,247) y mayo (344,500), suman el millón 113 mil empleos que se han perdido en el primer semestre del año.

La evolución del empleo, es decir, los datos de manera consolidada, indican que durante el primer semestre del 2020, la reducción del número de empleos formales fue de 921,583, de los cuales 72% eran plazas permanentes.

El IMSS añadió que en los últimos doce meses se registró una disminución de 868,807 puestos, equivalente a una tasa anual del -4.3%.

Los sectores que presentaron un crecimiento anual en junio, en cuanto a puestos de trabajo,  son el agropecuario con 3.5%, servicios sociales y comunales con 2.3% y electricidad con 0.1%. Por entidad federativa, Tabasco, Michoacán y Baja California registran una variación anual positiva durante junio.