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Lo que ocurre en México se asemeja a Noruega. No a la Noruega de hoy, desde luego. Me refiero a lo que ocurrió entre 1939, al arranque de la Segunda Guerra Mundial y 1940, cuando Hitler invadió el país. Todo indicaba que esto iba a ocurrir. Las señales eran claras. Era evidente que Hitler necesitaría más pronto que tarde el acceso al puerto de Narvik para transportar el acero de los países escandinavos a Alemania.

Pero los integrantes del gobierno noruego, empezando por el Primer Ministro Johan Nygaardsvold, insistían en que nada ocurriría y que Hitler respetaría a Noruega ya que habían sido neutrales en la Primer Guerra Mundial y habían declarado esa misma neutralidad en el arranque de la Segunda.

Cuando los alemanes atacaron un barco de pasajeros civiles, el príncipe heredero al trono, Olav, se acercó con el Primer Ministro para solicitar que el país respondiera de alguna forma a esta agresión. Insistió antes subsecuentes señales de que Alemania no estaba respetando la neutralidad de Noruega. Pero Nygaardsvold insistió en que nada ocurriría. Hitler no invadiría, como ya lo había hecho en Polonia. Olav, aunque conocedor de temas militares, como integrante de la familia real, no tenía más que funciones ceremoniales.

Y pues llegó el 9 de abril de 1940 y Hitler invadió Noruega. Era evidente que ocurriría. El problema fue pensar que Hitler iba a jugar bajo las reglas de la guerra y no invadiría un país que se había declarado neutral. Pero Hitler no jugó bajo las reglas de los demás. Jugó bajo sus reglas e invadió.

Así ocurre desde hace más de dos décadas en México. Andrés Manuel López Obrador ha sido claro en su desdén por las reglas de la democracia. Mientras todos quieren jugar bajo éstas y perfeccionarlas, él prefiere hace sus propios cálculos. Las leyes y reglas que tenemos hoy se han hecho en gran medida para complacer a López Obrador pensando que así dejaría de gritar fraude. Pues ni así. Hoy, que es presidente, sigue la cantaleta de que el árbitro está vendido y que si no ganan en junio, es porque ocurrió un fraude.

Así que desde hoy, que faltan menos de 40 días para las elecciones, sabemos que a partir de la noche del 6 de junio, pase lo que pase, AMLO y Morena gritarán fraude y muchos de quienes tienen en su poder la decisión de apoyarlo o frenarlo optarán por lo primero. Quienes tienen la posibilidad de hacer algo para mantener la democracia están o queriendo negar lo evidente o capitulando uno a uno ante el presidente.

Las señales son claras. Es claro lo que sigue. Y quienes tienen el poder de decidir – miembros del poder legislativo y judicial – para defender la democracia mexicana prefieren no hacerlo de manera clara y contundente en detrimento del país.

Pero, de qué nos preocupamos si aquí no pasa nada porque tenemos reglas y leyes democráticas.

Apostilla: Para un gran recuento de esto que ocurrió en Noruega durante la Segunda Guerra Mundial recomiendo ver la serie de PBS, Atlantic Crossing.

Columna completa en El Universal

Las autoridades de Salud dijeron este miércoles que cualquier vacuna contra el COVID-19 que esté en venta por Internet, redes sociales, vía telefónica, farmacias, hospitales o cualquier otra vía supone «un fraude y un riesgo a la salud» ya que pueden resultar falsas.

El gobierno reiteró que todos los fármacos autorizados para este fin son gratuitos, como parte de la política nacional de vacunación.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) hizo dicho pronunciamiento después de que la farmacéutica Pfizer informara de la identificación de falsas vacunas suyas tanto en México como en Polonia.

«No se deje engañar», subrayó esta tarde el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell. «Si cualquier persona que no sean las brigadas del Gobierno de México le quiere poner la vacuna, ofrecer la vacuna o, mucho peor, vender la vacuna, se trata de una vacuna ilegal y, más allá de que sea ilegal es que usted no sabe qué le van a poner y podría ser un producto peligroso».

Y es que según lo informado por Pfizer, divulgado este, miércoles por el diario The Wall Street Journal (WSJ), el falso fármaco de Pfizer se localizó a mediados de febrero en venta en un casa de vacunación clandestina, una especie de clínica de Nuevo León.

Se detalló que se localizaron tres envases vacíos con fechas falsas de caducidad con lo que se estima que entre 15 y 18 personas pudieron haberse puesto la falsa vacuna.

El caso sigue en investigación en la fiscalía federal y, según recordó López-Gatell, cada dosis se vendió por entre 2,000 y 2,500 dólares.

Otro caso que sigue en investigación, según el subsecretario, data de marzo, cuando México decomisó el equivalente a más de 5,700 dosis de una falsa vacuna rusa Sputnik V en un avión privado en el aeropuerto de Campeche. La aeronave se dirigía a Honduras.

En lo que va de año, Cofepris ha emitido varias alertas por la venta fraudulenta de supuestas vacunas de AstraZeneca, Cansino, Sinovac, Sinopharm y Pfizer.

«La aplicación de la vacuna preventiva contra COVID-19 es gratuita y universal y, por el momento, esta comisión no ha expedido licencia a ningún particular para su venta o importación», recordó la entidad.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dijo esta mañana que el pueblo de Guerrero debe elegir «libremente» a su próximo gobernador, esto ante la resolución del INE sobre la candidatura de Félix Salgado Macedonio, y señaló que «no confía» en el Instituto Nacional Electoral.

El mandatario aprovechó la pregunta que le realizaron sobre el tema para recomendar a Salgado, que ha instalado un campamento en la sede del INE junto a partidarios de Morena, a protestar por la cancelación de su candidatura de forma pacífica, que luche «contra el fraude de manera pacífica».

«Hay que luchar en contra del fraude de manera pacífica, esa es la recomendación. No a la violencia», expresó el mandatario.

Reconoció que las declaraciones de Salgado en las que advirtió de que si el INE confirma la pérdida de su candidatura «no habrá» elecciones en Guerrero o en las que amenazó con encontrar los domicilios de los consejeros electorales que votaran en su contra «crispan el ambiente electoral».

«Pero también crispan los que hacen fraude», intentó matizar AMLO, quien subrayó que no «justifica» las amenazas aunque insistió en cuestionar «por qué no dejar al pueblo que decida», ya que eso «también es un agravio, un atentado a la democracia».

Y es que Morena mantiene una disputa con la autoridad electoral luego de que este quitara la candidatura a gobernador del estado de Guerrero de Félix Salgado Macedonio y otros candidatos más, por no presentar informes de precampaña.

Llamó la atención que en el plantón que se mantiene en la sede del INE, y que es apoyada por el presidente nacional de Morena, Mario Delgado, se escenificó con una corona de flores la muerte del INE.

El INE tiene que decidir este martes si retira definitivamente la candidatura de Félix Salgado Macedonio luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le ordenara la semana pasada revisar la sanción impuesta previamente; dejó abierta la posibilidad de que concluya la misma sanción.

López Obrador reprochó que el INE es el organismo electoral «más caro del mundo» y abrió la puerta a reformarlo tras las elecciones intermedias de junio próximo.

«Vamos a revisar esto porque estos aparatos onerosos impiden que se liberen fondos para el beneficio del pueblo», expresó López Obrador, quien dijo querer que sea un «órgano realmente independiente».

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump reapareció este miércoles en televisión, al conceder una entrevista telefónica para hablar del fallecimiento de Rush Limbaugh, en la que insistió en sus acusaciones de que hubo fraude en las pasadas elecciones, además de que criticó al Partido Republicano.

Trump, que se encuentra en su club de golf de Mar-a-Lago, en Florida, intervino telefónicamente en la cadena de televisión Fox News para elogiar la figura de Limbaugh, que lo entrevistó en varias ocasiones.

Dijo que Rush creía que él había ganado la elección presidencial, algo con lo que dijo estar de acuerdo; dijo que su triunfo fue «sustancial», y que mucha gente lo sintió así también.

«No creo que eso le hubiera pasado a ningún demócrata, hubieras tenido disturbios en todas partes si eso le hubiera pasado a los demócratas, no tenemos el mismo apoyo en ciertos niveles del sistema (del partido) republicano, pero tenemos gente genial entre los republicanos. Rush sentía que habíamos ganado y estaba bastante enfadado sobre eso», añadió el exmandatario.

Desde que las proyecciones de los medios de comunicación dieron al demócrata Joe Biden como ganador de las elecciones presidenciales cuatro días después de su celebración, Trump ha insistido en sus acusaciones de fraude electoral sin aportar pruebas y no llegó a reconocer el triunfo de su rival hasta después de que la Cámara Baja aprobara el 13 de enero la acusación para abrir un juicio político contra él por el asalto al Capitolio.

Y es que minutos antes del asalto, el entonces presidente saliente pronunció un discurso incendiario desde La Casa Blanca donde instó a sus partidarios a marchar hacia al Capitolio para «detener el robo» de las elecciones.

Esa intervención sirvió de base a los demócratas para abrir un juicio contra él en el Senado, bajo el cargo de haber incitado a la insurrección, del que Trump fue absuelto el pasado fin de semana, al no haber votos suficientes para «condenarlo».

Como Trump ya no es presidente, se hubiera enfrentado a una posible inhabilitación para ejercer cargos públicos en el futuro.

Recordemos que desde el asalto al Capitolio, el exmandatario, que durante su mandato estuvo omnipresente en Twitter, tiene bloqueadas sus cuentas en las principales redes sociales

El presidente Donald Trump aseguró esta mañana que «nunca aceptaremos la derrota», esto al ofrecer un mensaje en un mitin de miles de simpatizantes poco antes de que el Congreso iniciara una sesión conjunta para confirmar la victoria electoral de Joe Biden.

Trump subió al escenario en la manifestación «Save America» (Salvemos a Estados Unidos), que atrajo a miles de partidarios que inundaron la capital del país, mientras los aliados republicanos del presidente en la Cámara y el Senado planean oponerse a su derrota electoral de noviembre ante Biden.

Trump instó al vicepresidente Mike Pence, quien desempeñará un papel en gran parte ceremonial en el proceso, a impedir la certificación de la victoria de Biden, a pesar de que el vicepresidente no tiene ese poder.

«Nuestro país ya ha tenido suficiente», dijo Trump. «No lo soportaremos más», agregó. Pence, sin embargo, desafió a Trump al decir que no tiene autoridad para rechazar votos electorales que darán la presidencia a Biden.

Los organizadores de la concentración, prevén marchar por la tarde hacia el Capitolio, donde el Congreso votará para confirmar los resultados del Colegio Electoral, que Trump continúa poniendo en duda.

Se esperaba que varios partidarios prominentes de Trump asistan a las protestas, que comenzaron el martes con un mitin en la Plaza de la Libertad, a unas cuantas cuadras de La Casa Blanca. En ese lugar, los manifestantes, muchos de ellos sin mascarillas, expresaron su rechazo al voto del Colegio Electoral. Al caer la noche, con la temperatura descendiendo y bajo una lluvia constante, cientos de personas continuaban en la plaza.

Trump tuiteó su apoyo a los manifestantes: «Washington está siendo inundado por personas que no quieren ver que los demócratas radicales de izquierda se roben una victoria electoral. ¡Nuestro país ha tenido suficiente, ya no lo soportarán. ¡Los escuchamos (y los queremos) desde la Oficina Oval. Hagan a Estados Unidos grande una vez más!».

Las protestas han obligado a las autoridades y agencias policiales locales a prepararse para posibles enfrentamientos violentos en las calles. Muchos de los negocios del centro de la capital cubrieron sus ventanas por miedo a que las manifestaciones se conviertan en disturbios similares a los ocurridos en mayo y junio, cuando decenas de establecimientos fueron vandalizados.

Foto: Twitter

El dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, anunció este jueves en sus redes sociales que se presentarían los resultados de la encuesta en Guerrero, la cual definiría al precandidato del partido a la gubernatura del estado.

Sin embargo, lo que Mario Delgado dio a conocer es la realización de dos encuestas, que se llevarán a cabo en los próximos días; una de reconocimiento y otra de preferencia, ya que explicó, es la entidad para la que hay más de aspirantes registrados: 13 hombres y 5 mujeres.

«Invitamos a esta reunión a todos los aspirantes para reiterarles el derecho que tienen a participar en este ejercicio y, segundo, les explicamos la metodología que se va a llevar. Primero, vamos a tener una encuesta de reconocimiento, donde se seleccionarán a tres hombres y tres mujeres, para garantizar la paridad, y después se hará la encuesta final», declaró el dirigente.

Ante lo anunciado, los simpatizantes que se dieron cita en la sede nacional del partido comenzaron a gritar «fraude». Las acusaciones siguieron los minutos siguientes del mensaje que ofreció Delgado, el cual duró apenas tres minutos.

Ante los gritos de los presentes, Mario Delgado reiteró que la dirigencia del partido va a garantizar la participación de todas y todos, pues dijo, lo que se busca es lograr la unidad en Morena y llevar la transformación al estado de Guerrero.

“Así como garantizamos el derecho de participar, las y los aspirantes han reiterado su compromiso con la unidad; quien resulte ganador o ganadora, vamos a ser un solo equipo porque nos interesa llevar la transformación al estado de Guerrero”, concluyó.

Según informó el diario El Universal, fuentes al interior de Morena señalaron que en el mensaje de hoy sería anunciado Pablo Amílcar Sandoval como el precandidato en Guerrero, lo cual no pudo concretarse debido a presiones del senador Félix Salgado Macedonio, quien también busca la candidatura.

Incluso se indicó que fueron los simpatizantes de Félix Salgado quien comenzaron a los señalamientos y gritos de  fraude. Durante el discurso de Delgado, se observó que el senador hizo una señal con la mano pidiendo no se siguiera gritando.

Horas antes del mensaje y reunión en la sede nacional del partido, Beatriz Mojica, quien también aspira a la candidatura, denunció en sus redes sociales que al parecer no había sido incluida en la encuesta de Morena.

«De ser así, parecería que me excluyen por ser una de las 7 mujeres más competitivas en el país. Confío en la palabra de @mario_delgado de no excluir a las mujeres en Morena».

Dijo que excluir no es ético, moral ni político. Más tarde, en otro mensaje de Twitter, dijo que la dirigencia les informó a todos los aspirantes que las encuestas no se han realizado, y que se incluirá a todas y todos.

El secretario de Justicia de los Estados Unidos, William Barr, declaró este martes que su departamento no ha descubierto evidencia alguna de algún tipo de fraude que pudiera cambiar el resultado de las elecciones presidenciales.

Las declaraciones de Barr contrastan con las denuncias y acusaciones del presidente Donald Trump, quien se niega a aceptar su derrota ante el demócrata Joe Biden.

En entrevista con la agencia The Associated Press (AP), Barr divulgó que fiscales y agentes del FBI han estado siguiendo pistas y atendiendo a denuncias que han recibido, pero hasta ahora no han detectado ninguna irregularidad que pueda cambiar el resultado de la votación.

«Hasta la fecha, no hemos visto fraude de una magnitud que pueda llevar a un diferente resultado electoral», indicó Barr.

Lo dicho por el funcionario tienen una gran importancia ya que Barr ha sido uno de los más estrechos aliados del presidente Donald Trump.

Antes de las elecciones, mencionó repetidamente la posibilidad de que los sufragios depositados por correo eran vulnerables al fraude, en momentos en que una parte de la población optó por votar de esa manera a fin de evitar la presencia física en los centros de votación a causa de la pandemia de Covid-19.

El presidente Donald Trump sigue insistiendo en que ganó las elecciones del pasado 3 de noviembre y en que hubo un «fraude» generalizado que dio la victoria a su rival demócrata, Joe Biden.

«Gané las elecciones. ¡Fraude al votante en todo el país!», escribió este miércoles Trump en su cuenta de Twitter junto a una serie de comentarios en los que pone en entredicho la limpieza de los recuentos y las decisiones sobre impugnaciones que ha presentado su equipo de campaña.

«Esta fue una elección amañada. Prohíben a los observadores electorales republicanos, las máquinas de votación fallan por todas partes (¡lo que significa que los atraparon haciendo trampa!)», escribió el mandatario reaccionando a una encuesta que apunta a que sus denuncias pueden estar socavando la confianza en el sistema.

La encuesta indica que cerca de la mitad de los republicanos cree en la veracidad de las denuncias de Trump de que ganó las elecciones y que le fueron robadas por un fraude generalizado que favoreció a Biden, pese a que no se haya demostrado que así sea.

Los comentarios de Trump, marcados por Twitter con una leyenda de que sus denuncias de fraude son cuestionables, también aluden a la decisión de la Junta Electoral del Condado de Wayne, en Michigan, que la noche del martes certificó unánimemente los resultados, tras haber estado bloqueada debido a la negativa de los republicanos a hacerlo.

«¡Incorrecto! Al principio votaron en contra porque había muchos más VOTOS que GENTE (¡Triste!). Luego fueron amenazados, les gritaron y fueron hostigados brutalmente, y fueron FORZADOS a cambiar su voto, pero luego SE NEGARON, como patriotas estadounidenses, a firmar los documentos», escribió Trump.

El de Wayne, donde se encuentra Detroit, es el condado más poblado de Michigan, con un 80% de población negra, que se supone que en su mayoría votó a Biden, quien se llevó los 16 votos electorales en disputa con una ventaja de 2.7 puntos porcentuales.

Trump también se quejó de nuevo de que en Pensilvania a los observadores electorales republicanos «ni siquiera les permitieron entrar al edificio para mirar», algo que han negado las autoridades electorales de ese estado, que también ganó Biden.

Finalmente, sobre el recuento de los votos en Georgia debido a lo ajustado del resultado, dijo que «es una broma y se hace BAJO PROTESTA. Aunque se han encontrado miles de votos fraudulentos, el número real está en firmas coincidentes».

Pese a las denuncias de Trump, el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, ha indicado que los secretarios electorales deben comparar las firmas de los sobres de votación y cotejarlos con los de los votantes.

La campaña de Trump también ha anunciado que hoy presentará una petición de recuento en dos condados de Wisconsin, Milwaukee y Dane, por considerar que hay «votos ausentes alterados ilegalmente y emitidas ilegalmente».

Biden ganó los 10 votos electorales de Wisconsin con una diferencia de unos 20,500 votos.

Este martes, el equipo de Trump también presentó una nueva querella por supuestas «irregularidades sustanciales» y «fraude» por la «falta de fiabilidad» de las máquinas de procesamiento y escaneo de votos en Nevada. En ese estado, Biden obtuvo el 50.1% de los votos, frente al 47.7% de Trump.

El presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió este domingo la victoria de su rival demócrata, Joe Biden, en las elecciones del pasado 3 de noviembre, aunque lo atribuyó, sin pruebas, a un presunto fraude electoral.

Trump aclaró enseguida que esto no significa que reconozca su derrota; replicó que Biden ganó porque las elecciones estuvieron «amañadas». Insistió en que no se permitieron observadores electorales del partido republicano, además de que los votos fueron contados por una compañía vinculada a la izquierda radical Dominion.

Acusó que dicha empresa tiene «una mala reputación y equipo engañoso que no pudo siquiera cumplir con los requisitos para Texas (¡Que yo gané por mucho!), ¡los Medios de Comunicación Falsos y Callados, y más!», escribió Trump en su cuenta de Twitter.

Trump acompañó su mensaje de un extracto de una intervención en la cadena de televisión Fox News del comentarista político conservador Jesse Waters, en el que apuntaba de manera infundada que Biden triunfó por un supuesto fraude.

Lo que llamó la atención de su mensaje fueron las dos primeras palabras de su tuit: «He won» (Él ganó), pues por primera las pronunciaba tras el anuncio de los resultados que se niega a reconocer.

El recién nombrado jefe del futuro gabinete de Biden, Ron Klain, dijo a la cadena NBC que el comentario de Trump era «una confirmación más de la realidad de que Joe Biden ganó las elecciones». «Si el presidente está preparado para empezar a reconocer esa realidad, es positivo», dijo.

Sin embargo, horas después, y frente a las reacciones que generó su tuit, Trump aclaró que Biden «solo ganó a ojos de los MEDIOS FAKE NEWS». «¡No concedo NADA! ¡Tenemos todavía un largo camino por recorrer. La elección estaba AMAÑADA!», insistió el magnate.

Donald Trump se ha mostrado muy activo ayer en sus redes sociales, en donde volvió a insistir en que él es el verdadero vencedor de la elección presidencial; acusó a los medios de «ascender» a la Presidencia  antes de tiempo a Biden.

«¿Por qué los medios de noticias falsas asumen continuamente que Joe Biden ascenderá a la Presidencia, sin siquiera permitir que nuestro lado muestre, lo cual nos estamos preparando para hacer, cuán destrozada y violada ha sido nuestra gran Constitución en las elecciones de 2020?», preguntó Trump.

Este viernes, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo un llamado a todos los ciudadanos a que entre todos se establezca un verdadero sistema político democrático.

Pidió a los ciudadanos no permitir que se regrese a los tiempos en que predominó el fraude, la compra del voto, el relleno de las urnas, la falsificación de actas, entre otras prácticas. Dijo que eso debe quedar atrás.

AMLO insistió en que mucho de los problemas de México, sobre todo el problema de la corrupción, se pudo afianzar en el gobierno por la falta de democracia.

«Cuando hay democracia nadie puede sentirse absoluto en ningún nivel de la escala. La democracia es equilibrios, es competencia, la democracia obliga al que está en el gobierno a hacer bien la cosas porque, si no, en la elección futura sale ese partido y entra otro. Es competencia y eso es bueno», sostuvo el mandatario.

Lamentó que anteriormente en México un solo grupo era el que tenía el predominio y por lo tanto no había democracia; acusó que durante ese tiempo hubo puras imposiciones.

Dijo que se debe garantizar que no haya simulación, pues era costumbre que en el discurso político siempre se hablaba de democracia, pero en los hechos no había. Recordó que hubo fraude en diversas elecciones, señalando específicamente las elecciones del 1988, 1994, 2000, 2006 y 2012.

Puso como ejemplo una de las «traiciones a la democracia más lamentables»: después de muchos años de dominio del PRI, en el año 2000 ganó Vicente Fox, quien permitió que se hiciera fraude al término de su gobierno. «El que llegó con la bandera del cambio democrático propicia el fraude y lo peor de todo es que lo dice, lo confiesa (…) entonces, lamentable».

Señaló que con su triunfo en 2018, se puso un alto al fraude en las elecciones. Prometió no fallarle al pueblo de México, además de que reiteró que su gobierno dejará como herencia que haya democracia.

En ese sentido reiteró que en las elecciones del próximo años, todos los mexicanos tienen que ayudar, «ser guardianes» para que se respete el voto, para que sean elecciones limpias, libres, y en caso de que se presenten irregularidades, denunciarlos.

El presidente Donald Trump ofreció esta tarde un mensaje a medios, en el que dijo, sin prueba alguna, que ganaría las elecciones en Estados Unidos si los demócratas que apoyan a su rival Joe Biden no estuvieran tratando de «robarle» la contienda.

«Si cuentan los votos legales, gano fácilmente. Si cuentan los votos ilegales, pueden intentar robarnos la elección», dijo el mandatario desde La Casa Blanca.

Trump indicó que su equipo de campaña había iniciado una «tremenda cantidad de litigios» para contrarrestar lo que llamó «corrupción» de los demócratas, incluso cuando varios funcionarios en estados en los que el conteo sigue han defendido la integridad de la votación.

«No podemos permitir que nadie amordace a nuestros votantes e invente los resultados», dijo el republicano. «Tengo la sensación de que los jueces van a tener que decidir al final».

El presidente reiteró sus acusaciones de fraude electoral como hizo al declararse ganador de los comicios la madrugada del miércoles, horas después del cierre de las urnas el martes, cuando amenazó con ir hasta la Corte Suprema.

«Están intentando amañar las elecciones. Y no podemos permitir que eso suceda», añadió el presidente quien busca mantenerse por un segundo periodo al frente del gobierno estadounidense.

También criticó las encuestas de intención de voto de los medios, que durante meses presentaron a Biden como favorito, como «una interferencia electoral en el verdadero sentido de la palabra por poderosos intereses especiales».

Trump insistió en que desde meses atrás, él advirtió sobre los problemas que el voto por correo traería. Además dijo, no hubo la llamada ‘ola azul’ que los encuestadores vaticinaron.

El republicano aseguró que «tengo la sensación de que los jueces van a tener que decidir al final», advirtió el mandatario.

El presidente Donald Trump afirmó la madrugada de este miércoles que ganó las elecciones presidenciales, pese a que el recuento de los votos continúa en varios estados claves.

Como lo habían advertido diversos analistas, el mandatario se proclamó ganador y denunció un fraude sin presentar pruebas. Trump anunció que va a acudir a la Corte Suprema de Justicia para pedirle que detenga el conteo de votos enviados por correo.

«Nosotros ganamos esta elección», dijo el mandatario en un discurso en La Casa Blanca. «Este es un fraude al público estadounidense (…) Queremos que la votación se detenga», dijo.

Trump enfatizó que «francamente ganamos esta elección», pues dijo que estaba ganando en varios estados considerando como clave donde los sufragios están siendo contabilizados todavía.

Horas antes, el actual presidente acusó a Biden de intentar «robar» la votación, en un tuit que inmediatamente fue etiquetado como «engañoso» por Twitter.

La campaña de Biden rechazó las declaraciones de Trump calificándolas de «indignantes» y «sin precedentes», y el equipo legal del demócrata se dijo listo para actuar si el presidente trata de detener el recuento.

En un breve mensaje desde Wilmington, Delaware, Biden declaró que estaba «en camino» de lograr la victoria, y pidió paciencia a la población. «¡Mantengan la fe, ganaremos!», prometió el exvicepresidente de Barack Obama frente a simpatizantes congregados en sus automóviles. «Esto no se acaba hasta que cada voto sea contado», añadió.

«Si el presidente cumple con su promesa de ir a la corte para tratar de evitar el escrutinio apropiado de los votos, tenemos un equipo legal que está listo para desplegarse y resistir esta acción», dijo el director de campaña de Biden, Jen O’Malley Dillon, en un comunicado.

La presidencia de la República alertó este lunes sobre prácticas de fraude, corrupción y extorsión por parte de terceros ajenos a la Administración Pública Federal (APF), utilizando el nombre del jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Alfonso Romo.

La oficina indicó que fue notificado en recientes días sobre el actuar de terceras personas se han hecho pasar por el cercano colaborador del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y por algunos miembros de su equipo para solicitar aportaciones monetarias o en especie a cambio de diversos fines, los llamados «moches».

«Dentro de las funciones de la Jefatura de la Oficina de la Presidencia, NO SE ADSCRIBE la solicitud de algún tipo de aportación, contribución o cualquier otro apoyo monetario o en especie para ningún fin», indicó la Presidencia a través de un comunicado.

Fue la propia Oficina de Romo quien señaló que dichas prácticas se enmarcaban en el fraude, corrupción y extorsión; por ello invitaron a presentar las denuncias correspondientes ante dichos actos.

Al respecto, adelantó que se han emprendido las acciones legales respectivas ante las autoridades correspondientes.

Más de 50 exfuncionarios de seguridad nacional republicanos expresaron su apoyo al candidato presidencial demócrata Joe Biden, uniéndose a una de las varias organizaciones republicanas que se oponen a la reelección del presidente Donald Trump.

El grupo, llamado Exoficiales de Seguridad Nacional Republicanos por Biden, se lanzó en agosto pasado con 70 miembros.

Los nuevos apoyos lo llevarán a sumar cerca de 130 personas que han roto públicamente con el presidente Donald Trump, incluyendo a siete que sirvieron bajo su administración.

Otros trabajaron como altos funcionarios de defensa y seguridad en los gobiernos de los presidentes republicanos Ronald Reagan, George H.W. Bush y George W. Bush.

Entre las 56 nuevas personas del grupo que apoyan a Biden se encuentran Greg Brower, ex director adjunto del FBI; Larry Pfeiffer, exjefe de personal de la CIA y Alden Munson, exsubdirector de Inteligencia Nacional.

El grupo comenzará a publicar anuncios de periódico a partir de hoy en siete estados Que pueden decidir la elección del 3 de noviembre: Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Florida, Arizona, Carolina del Norte y Texas, dijo una persona involucrada en el esfuerzo.

El anuncio acusa a Trump de no ser apto para el cargo de presidente y de haberle fallado a Estados Unidos con su respuesta a la nueva pandemia de coronavirus, que ha matado a más de 200.000 personas en Estados Unidos y ha desencadenado una grave crisis económica.

El grupo también emitirá un anuncio de televisión durante «Fox & Friends», un programa de televisión que Trump suele ver. La propaganda presenta a Michael Leiter, exdirector del Centro Nacional de Antiterrorismo, acusando a Trump de volver más inseguro a Estados Unidos debido a su desprecio por los hechos, sus críticas a los funcionarios de inteligencia y su desdén por los aliados internacionales.

Entre las principales razones que la organización señala para no apoyar a Trump, están que el magnate «ha dañado gravemente papel de Estados Unidos como líder mundial»; adicional, aseguran que el hoy presidente ha demostrado que no está en condiciones de conducir al país durante una crisis nacional.

Adicional, acusan que Trump ha solicitado influencia extranjera, y con ello ha minado la confianza en las elecciones presidenciales. Acusan que el republicano se ha alineado con dictadores y no ha defendido los valores estadounidenses.

En temas de la contienda electoral, este jueves Facebook anunció que prohíbe desde ayer, la publicación de anuncios que hagan referencia a un supuesto fraude electoral en las elecciones presidenciales o que insinúen que el resultado de los comicios es ilegal, al igual que cualquier contenido que critique o ataque los distintos métodos de votación.

La compañía aclaró que las nuevas reglas, que se aplican tanto en Facebook como Instagram.

La medida llega un día después de que el presidente Donald Trump dijera en el primer debate electoral que la elección presidencial del 3 de noviembre estará «amañada».

Trump fue especialmente crítico con el voto por correo y durante el debate se sirvió de una serie de pequeños incidentes para argumentar que el fraude ya estaba ocurriendo.

El presidente Donald Trump ha vuelto a intentar sembrar dudas sobre la legitimidad del sistema de voto por correo para las elecciones presidenciales del 3 de noviembre al asegurar que se han enviado «80 millones de papeletas» que «ni siquiera» habían sido solicitadas por los electores.

«Enviar 80 millones de papeletas a personas que ni siquiera han pedido el voto es injusto y un fraude total en desarrollo. ¡Miren lo  que está pasando ahora mismo», dijo el mandatario estadounidense, en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter.

Trump ha arremetido en varias ocasiones contra el sistema de voto por correo en Estados Unidos, una opción que será previsiblemente utilizada por millones de electores teniendo en cuenta que el país sigue siendo el más afectado por la pandemia y así se evitan acudir al colegio electoral y exponerse a contagios.

En las últimas semanas, el mandatario estadounidense ha llegado a llamar a sus seguidores que opten por el voto por correo a que acudan también a sus centros electoral para depositar sus papeletas como una forma de asegurarse de que su voto cuenta.

En Estados Unidos el voto doble es una práctica que está prohibida y que está contemplada como delito por la legislación electoral federal.

Trump también ha criticado este jueves al periodista Bob Woodward por haber publicado ahora fragmentos de las entrevistas que le realizó hace meses y en las que el mandatario reconoció que ha restado importancia a la pandemia de coronavirus.

«Bob Woodward tenía mis declaraciones desde hace muchos meses. Si pensó que eran tan malas y peligrosas, ¿por qué no lo contó de inmediato en un esfuerzo por salvar vidas? ¿No tenía la obligación de hacerlo? No, porque sabía que eran respuestas buenas y adecuadas. ¡Tranquilo, sin panico!», ha asegurado.

Y es que ayer, el diario The Washington Post adelantó algunos puntos clave del libro de Bob Woodward, quien pose grabaciones de algunas de las conversaciones que mantuvo este año con el mandatario.

En ellas Trump admite que minimizó la gravedad de la pandemia de COVID-19 en sus discursos públicos de febrero y marzo a pesar de que sabía que la enfermedad era especialmente «mortal», y subrayó que lo hizo para contener el «pánico» y evitar la «histeria» en los mercados.

«Siempre he querido restarle importancia, todavía me gusta restarle importancia, porque no quiero crear pánico», dijo Trump el 19 de marzo a Woodward, según relata el periodista en su libro «Rage», que saldrá a la venta el próximo martes.

En «Rage», el periodista Bob Woodward, también revela 25 cartas entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, y su homólogo estadounidense. En los textos, Kim utiliza palabras exageradas para halagar a Trump mientras forjaban una amistad inusual.

Dirigiéndose a Trump como «Su Excelencia», las cartas de Kim están plagadas de un lenguaje adulador y comentarios personales, de acuerdo con transcripciones del libro publicadas por CNN.

Steve Bannon, a quien se le atribuye la victoria electoral del presidente Donald Trump en 2016, ha sido acusado de cometer fraude en la recaudación de fondos para una campaña destinada a ayudar al republicano a construir su muro en la frontera de Estados Unidos y México, informó este jueves el Departamento de Justicia.

Como principal asesor de la campaña presidencial de Trump que luego se desempeñó como estratega jefe de La Casa Blanca, Bannon colaboró en articular el populismo de derecha y la feroz oposición a la inmigración que han ayudado a definir los tres años y medio de Trump en el cargo.

Bannon dejó La Casa Blanca en agosto del 2017.

El exasesor fue una de las varias personas denunciadas por fraude electrónico en una acusación de los fiscales federales en Manhattan por supuestamente defraudar a cientos de miles de donantes a través de una campaña de financiación colectiva de 25 millones de dólares llamada «We Build the Wall».

Los fiscales dijeron que Bannon recibió más de 1 millón de dólares de ese dinero a través de una organización sin fines de lucro.

El esfuerzo de Trump para construir un muro a lo largo de la frontera con México, una promesa clave de su campaña de 2016, ha tenido problemas en medio de desafíos judiciales, obstáculos logísticos y oposición de los demócratas en el Congreso.

Mientras tanto, más de 330,000 simpatizantes han donado a recaudadores de fondos privados y especuladores que han prometido construir el muro por su cuenta, según una investigación de Reuters. Dichos esfuerzos han tenido un éxito limitado.

La acusación se produce mientras Trump aparece en las encuestas de opinión detrás de su contendiente demócrata Joe Biden, de cara a las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

El presidente Donald Trump se mostró «triste» por la detención de su excolaborador, y se desmarcó de la campaña privada para construir el muro en la frontera con México con la que Bannon aparentemente defraudó cientos de miles de dólares.

«Me siento muy mal (…) muy triste», aseguró Trump al ser preguntado por la detención y enjuiciamiento de su exasesor en una breve comparecencia en el Despacho Oval de La Casa Blanca, antes de reunirse con el primer ministro de Irak, Mustafa al Kazemi.

El gobernante aseguró que no ha estado en contacto con Bannon «desde hace mucho tiempo» y dijo que él «no sabe nada» del proyecto por el que han sido acusados su exasesor y otras tres personas.

También, sobre la iniciativa objeto del proceso judicial, a través de la cual los acusados supuestamente defraudaron cientos de miles de dólares de donantes, aprovechándose de su interés por financiar el muro fronterizo, el gobernante dijo que no le gustaba.

«No me gusta ese proyecto. Pensé que se estaba haciendo como un alarde», agregó el presidente, que aseguró que siempre le pareció «inapropiado» sufragar la construcción del muro fronterizo, que prometió a sus electores, con fondos de donaciones privadas.

Por su lado, la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, aseguró que «como todo el mundo sabe, el presidente Trump no está involucrado en este proyecto y creía que solo se estaba haciendo como un alarde y quizás recaudar fondos».

«El presidente Trump no ha estado involucrado con Steve Bannon desde la campaña y la primera parte de la Administración, y no conoce a las personas involucradas en este proyecto», dijo.