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La Cámara de Representantes de Estados Unidos entregará el próximo lunes al Senado el expediente de juicio político contra el expresidente Donald Trump por acusaciones de incitar a la insurrección, rechazando un pedido de retraso del líder republicano de la Cámara alta, Mitch McConnell.

El líder de la mayoría Chuck Schumer, quien desplazó a McConnell como líder del Senado después de que los demócratas ganaran dos escaños en un los comicios de Georgia, anunció la medida en el pleno de la Cámara alta, pero no dijo cuándo comenzaría el segundo juicio político a Trump.

«La Cámara de Representantes entregará el artículo de juicio político al Senado. El Senado realizará un proceso de juicio político a Donald Trump. Será un proceso completo. Será un juicio justo», declaró Schumer en el piso de la Cámara alta.

Esto ocurre después de que McConnell pidiera a la Cámara que retrasara el envío de los cargos hasta el jueves y que acordara no iniciar el juicio hasta mediados de febrero para dar a Trump más tiempo para preparar una defensa contra la acusación de que incitó a la insurrección a sus seguidores que irrumpieron en el Capitolio el 6 de enero.

«Este impeachment comenzó con un proceso sin precedentes, rápido y mínimo, en la Cámara de Representantes», dijo McConnell. «La secuela no puede ser un proceso insuficiente en el Senado que niegue al expresidente Trump su debido proceso o dañe al Senado o a la propia presidencia».

Esta situación se da en momentos en que Schumer y McConnell están luchando para controlar una cámara dividida donde los demócratas mantienen ahora una estrecha mayoría gracias al voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris.

El juicio podría distraer los esfuerzos del presidente demócrata Joe Biden para impulsar una ambiciosa agenda legislativa que incluye casi 2 billones de dólares en ayuda para personas y empresas, así como la necesidad de confirmar a los nominados de su gabinete.

Si se envía al Senado el lunes, el ‘impeachment’ podría empezar al día siguiente, a no ser que los demócratas y republicanos en el Senado lleguen a un acuerdo para cambiar ese calendario. Aunque el juicio no podrá resultar ya en la destitución de Trump, que abandonó La Casa Blanca el miércoles, los demócratas confían en que el proceso resulte en la inhabilitación del expresidente para ocupar futuros cargos políticos.

Trump se convirtió la semana pasada en el primer presidente de la historia de Estados Unidos en ser sometido a juicio político dos veces, y cuando el Senado se reúna para este proceso será el primero en ser juzgado después de dejar el cargo.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles iniciar un proceso de juicio político (impeachment) contra el presidente Donald Trump, acusado de «incitación a la insurrección» por su participación en el asalto al Capitolio que llevaron a cabo sus seguidores la semana pasada.

La votación finalizó con 232 votos a favor y 197 en contra, cuando se necesitaban 217 para aprobar el juicio político al mandatario.

Al voto de los demócratas de la Cámara de Representantes, quienes tienen la mayoría, se unieron varios legisladores republicanos, entre los que destacan John Katko, Liz Cheney y Jamie Herrera.

Fueron diez los legisladores republicanos que finalmente decidieron apoyar el ‘impeachment’ contra el presidente, lo que muestra el descontento al interior del partido por el incidente del Capitolio.

Al inicio del debate, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que Trump es un «peligro claro y presente» para Estados Unidos, subrayando que «el presidente incitó está insurrección, está rebelión armada contra nuestro país».

Además, indicó que el magnate neoyorquino ha mentido «repetidamente» sobre el resultado de las elecciones presidenciales, celebradas en noviembre, y ha puesto en duda la democracia. De forma paralela, calificó a las personas que irrumpieron en el Capitolio de «terroristas domésticos» y ha hecho hincapié en que Trump «los envió» al edificio. «No son patriotas», añadió.

El texto presentado sostiene que Trump repitió afirmaciones falsas sobre su supuesta victoria en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre y incitó  a sus seguidores mediante un discurso retransmitido el propio 6 de enero.

Los plazos impiden destituir a Trump antes del 20 de enero, fecha en la que Joe Biden tomará posesión como presidente de Estados Unidos, pero sí permitirían inhabilitarle para ejercer cargos públicos y presentarse a la reelección en 2024.

Corresponderá al Senado enjuiciar a Trump, y se espera que esta misma tarde la Cámara de Representantes envíe el artículo de acusación. El Senado empezará el juicio el próximo 19 de enero, un día antes de que Trump abandone La Casa Blanca.

Trump se convierte con este proceso en el primer presidente de Estados Unidos en ser sometido a dos juicios políticos, después de que en febrero del año pasado fuera absuelto tras ser acusado de abuso del poder presidencial y obstrucción al Congreso por presionar a dirigentes de Ucrania para que investigaran a Biden y a su hijo Hunter por sus actividades empresariales.

Una semana después de que los seguidores del presidente Donald Trump irrumpieran en el Capitolio, la Cámara de Representantes votará este miércoles para acusar al mandatario por su papel en lo que consideran un golpe a la democracia estadounidense y dejó cinco muertos.

El Congreso de Estados Unidos inició esta mañana los debates sobre la apertura de un nuevo juicio político (impeachment) al presidente Trump.

Se espera que la Cámara de Representantes vote la acusación formal alrededor de las 15:00 hora local, aunque el resultado está claro desde ahora, ya que los demócratas tienen mayoría en la Cámara baja.

Al menos cinco legisladores republicanos han dicho que se unirán a los demócratas para acusar a Trump por segunda vez, siete días antes de que deje el cargo y el presidente electo Joe Biden preste juramento el 20 de enero.

Una votación mayoritaria de la Cámara baja pondría en marcha un juicio en un Senado aún bajo control republicano, aunque no está claro si dicha instancia se celebraría a tiempo para sacar a Trump de La Casa Blanca.

Los demócratas avanzaron en una votación de juicio político después de que el vicepresidente Mike Pence rechazara un esfuerzo para persuadirlo de que invocara la 25 Enmienda de la Constitución de Estados Unidos para destituir a Trump.

«No creo que tal acción esté en el mejor interés de nuestra nación ni sea coherente con nuestra Constitución», dijo Pence en una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Pese a la carta, la Cámara aprobó una resolución ayer por la noche pidiendo formalmente a Pence que actúe. La votación final fue de 223-205 a favor.

Mientras, había indicios de que el control dominante de Trump sobre el Partido Republicano estaba comenzando a disminuir. Al menos cinco republicanos de la Cámara de Representantes, incluida Liz Cheney, miembro del equipo de liderazgo de su partido, dijeron que votarían por su segundo juicio político, una perspectiva que ningún presidente antes de Trump ha enfrentado.

«Nunca ha habido una traición mayor por parte de un presidente de Estados Unidos a su cargo y su juramento a la Constitución», dijo Cheney, hija del exvicepresidente Dick Cheney, en un comunicado. Trump «convocó a esta turba, reunió a la turba y encendió la llama de este ataque», agregó.

Otros cuatro congresistas republicanos, Jaime Herrera Beutler, John Katko, Adam Kinzinger y Fred Upton, dijeron que también respaldarán el juicio político. En una excepción a su procedimiento estándar, los líderes republicanos de la Cámara no instaron a sus miembros a votar en contra de la impugnación de Trump, diciendo que es un asunto de conciencia individual.

El presidente saliente Donald Trump consideró «absolutamente ridículo» que se le vaya a abrir otro juicio político en el Congreso por el asalto al Capitolio del miércoles pasado, y advirtió que dicha acción está causando «un tremendo enfado» en los ciudadanos de su país.

Trump realizó estas declaraciones a los periodistas en La Casa Blanca poco antes de salir de viaje hacia Texas, donde visitará las labores de construcción del muro fronterizo, y en medio de la tensión política que vive el país tras las caóticas jornadas de la pasada semana.

A su juicio, el enjuiciamiento político que ha anunciado la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, es «absolutamente ridículo» y «una continuación de la mayor cacería de brujas de la historia de la política», algo que está causando «un tremendo enfado».

Y es que los demócratas han dicho que acusarán al mandatario del cargo de «incitación a la insurrección».

Ante la pregunta de si piensa dimitir, como ha solicitado la oposición demócrata, Trump evitó dar una respuesta directa.

Sobre los disturbio en el Capitolio, Trump no mostró señales de remordimiento al respecto: «La gente pensó que lo que dije fue totalmente apropiado».  Añadió que «no queremos violencia».

Trump vive los últimos días de sus mandato, dado que cederá la Presidencia al demócrata Joe Biden, quien ganó las elecciones de noviembre pasado y cuya toma de posesión se producirá en Washington el próximo 20 de enero bajo un enorme despliegue de seguridad.

Trump aprovechó para expresar que los gigantes de las redes sociales como Twitter y Facebook cometieron un «error catastrófico» al suspenderle sus cuentas acusándolo de incitar a la violencia.

«Están cometiendo un error catastrófico… Están dividiendo y dividiendo y están mostrando algo que he estado prediciendo durante mucho tiempo».

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este viernes seguir dándole una «voz» a sus seguidores, un día después de sus promesa de una transición ordenada luego de que el Congreso certificó a Biden como presidente electo.

«Los 75,000,0000 de personas que votaron por mi, tendrán una VOZ GIGANTE a futuro. No se les faltará el respeto ni se les tratará de forma injusta en ninguna forma, manera o vía», escribió Trump en Twitter, sin dar ningún otro detalle.

Paralelamente, un portavoz del equipo de transición, dijo que el presidente electo, Joe Biden, está concentrado en prepararse para asumir el cargo y dejará que el Congreso, el vicepresidente Mike Pence y el gabinete del presidente Donald Trump «actúen como mejor les parezca» en los asuntos de la acusación y la 25a Enmienda.

El portavoz Andrew Bates hizo la declaración en respuesta a una pregunta de Reuters sobre los llamados para que Trump sea acusado luego del ataque del miércoles contra el edificio del Capitolio de Estados Unidos por partidarios de Trump.

En un segundo mensaje, Trump rechazó que vaya a acudir a la toma de posesión de Biden el próximo 20 de enero.

Según informes no oficiales, la Cámara de Representantes asegura que iniciará un juicio político a mediados de la próxima semana si el vicepresidente Mike Pence y el Gabinete no invocan la Enmienda 25 para destituir al presidente.

Adicional, se ha señalado que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos no descarta presentar cargos en contra del presidente Trump por incitar y motivar a los manifestantes a que asaltaran el Capitolio.

Medios estadounidenses reportan que un grupo de miembros del gabinete de Trump han sostenido reuniones informales para discutir el uso de la Enmienda 25 y remover al presidente de su puesto. Entre los funcionarios que habrían participado se encuentran el secretario de Estado, Mike Pompeo, y secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

 La cadena CNBC informó que de acuerdo a tres fuentes consultadas, no hubo un avance formal sobre el tema, ya que consideraron que el proceso legal tomaría más de una semana, lo que significa que el esfuerzo probablemente no tenga un efecto inmediato. 

También se debatió si los encargados de oficina de algunos de los departamentos podrían participar en una votación de este tipo. También había preocupaciones de que presionar al presidente Trump a dejar el cargo empeoraría las tensiones entre la base del partido, lo que podría causar más daño a largo plazo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó este viernes al Congreso a «borrar» su juicio político impulsado por la oposición demócrata en la Cámara de Representantes, luego de ser absuelto en el Senado de mayoría republicana.

«¿Deberían borrar la acusación en la Cámara (Baja)? Deberían porque fue una farsa. Fue una farsa política total», dijo a los periodistas en La Casa Blanca.

El miércoles, con el apoyo de la mayoría republicana, el Senado exoneró a Trump de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso de los que había sido acusado en diciembre, en el tercer juicio político de un presidente en la historia de Estados Unidos.

El jueves, en un acto en La Casa Blanca que definió como una «celebración», Trump se mostró eufórico por su victoria, pero también furioso, describiendo a sus oponentes demócratas como «viles» y «perversos».

El líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, dijo que si su partido recupera el control de la Cámara Baja en las elecciones generales de noviembre, buscarían revocar o anular el juicio político.

Trump también arremetió contra la presidenta demócrata de la Cámara, Nancy Pelosi, quien rompió en pedazos una copia de su discurso sobre el Estado de la Nación en el Congreso el martes después de que éste lo pronunciara.

«Eso fue terrible, fue terrible, muy irrespetuoso», dijo, «y en realidad muy ilegal».

Tras su proceso de destitución, que comenzó hace seis meses con revelaciones sobre la congelación del pago de ayuda militar estadounidense a Ucrania en el marco de presiones de Trump a Kiev para que investigara a su rival político Joe Biden, Trump quiere concentrarse en su reelección en noviembre.

El viernes, se lanzó en Twitter en contra de sus oponentes demócratas, acusándolos de los problemas técnicos que enfrentaron en la primera instancia de las primarias, el lunes en Iowa.

En lo que consideró como una «celebración», el presidente Donald Trump, ofreció un mensaje luego de ser absuelto por el Senado en el juicio político en su contra, en el que se acusaba de los delitos de abuso de poder y obstrucción al Congreso.

«Esto no es una rueda de prensa, no es un discurso, esto es una  celebración», dijo el republicano desde La Casa  Blanca en la que fue ovacionado por sus «amigos» y miembros del gobierno y del partido republicano, a los que ha descrito como «guerreros» y ha agradecido su «fantástico trabajo».

El mandatario estadounidense reiteró que ha sido víctima de «una caza de brujas» prácticamente desde el día en el que fue elegido candidato republicano a la presidencia por parte de los demócratas y  sus simpatizantes.

Reiteró sus acusaciones a su exrival demócrata, Hillary Clinton, y al Partido Demócrata de pagar «millones de dólares» para fabricar «fake  news» durante la campaña electoral. «Pensamos que después de la elección acabaría, pero no acabó, no hizo mas que empezar», lamentado Trump.

El presidente recordó la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la supuesta injerencia de Rusia en las
elecciones presidenciales de 2016 para favorecer su victoria. «Fue una estupidez», sostuvo.

En su opinión, la presidenta de la Cámara de Representantes, la líder demócrata Nancy Pelosi, principal promotora del impeachment quería juzgarlo «desde hacía tiempo». «Querían infligir un daño político a alguien que solo ha ganado una elección».

Sentenció que lo sucedido ayer en el Senado, fue una de las mejores victorias de todos los tiempos.

«Hemos pasado un infierno de forma injusta porque no he hecho nada malo. Si hubiera hecho algo malo en mi vida lo habría admitido (…) pero no lo he hecho y este es el resultado final», dijo Trump sosteniendo la portada de este jueves de diario The Washington Post, en el que se lee: Trump absuelto.

Añadió que el proceso del juicio político fue malvado y corrupto, en el que hubo filtraciones y mentiras, y aprovechó para insistir en que los demócratas, especialmente Pelosi, son políticos viciosos y  corruptos.

Trump insistió en que el ‘impeachment’ ha obedecido únicamente a motivos políticos, sin fundamento jurídico, y confió en que «esto no debería volver a pasarle nunca a un  presidente de Estados Unidos», sugiriendo que otro presidente quizá no habría superado dicho obstáculo.

Lejos de lo que pretendían los demócratas, Trump dijo que el juicio político logró unir al partido republicano y hacer que el apoyo de los estadounidenses a él y a los republicanos esté en «su cifra más alta» de los últimos años.

El Senado de Estados Unidos exoneró este miércoles  al presidente Donald Trump, de los cargos de abuso de poder y
obstrucción al Congreso presentados en su contra en el marco de un  proceso de destitución (impeachment) por presuntamente haber presionado a Ucrania para obtener favores políticos.

Con 48 votos a favor y 52 en contra, el Senado concluyó que el magnate neoyorquino no incurrió en un delito de abuso de poder. Poco después y en una rápida votación, Trump obtuvo el apoyo de 53 senadores frente a 47 que votaron a favor de condelarle, por el segundo cargo de obstrucción al Congreso.

Así, Trump podrá finalizar su mandato, tal y como estaba previsto  dado que los republicanos poseen la mayoría en el Senado y todo  apuntaba a que pocos romperían la disciplina de partido.

El único que se ha desmarcado del voto republicano y apoyó la moción de condenar a Trump por abuso de poder fue Mitt Romney, que se ha convertido en el primer senador de la historia de Estados Unidos en votar a favor de condenar a un presidente de su misma formación.

Así fue como estar tarde, concluyó el tercer juicio político en contra de un presidente de Estados Unidos.

El Senado de Estados Unidos inició este jueves formalmente el juicio político al presidente Donald Trump con una lectura pública de las acusaciones en su contra y la presencia del presidente de la Corte Suprema John Roberts.

La cámara alta del Congreso estadounidense se transforma así en un tribunal para enjuiciar al máximo cargo del Poder Ejecutivo.

Con el traspaso de responsabilidades, el proceso queda a cargo del Senado, donde los republicanos son mayoría y sale de la jurisdicción de la Cámara de Representantes, donde los demócratas dominan.

Los legisladores de la cámara baja que estarán encargados del proceso leerán las acusaciones en voz alta en el Senado, tras lo cual Roberts le tomará el juramento a los nuevos responsables, los 100 senadores, comprometiéndolos a aplicar justicia de manera imparcial.

Trump ha calificado el proceso como «una farsa», a pesar del surgimiento de nuevas pruebas de que presionó al gobierno de Ucrania para que investigue a sus rivales políticos al tiempo que le retenía asistencia financiera ya aprobada por el Congreso.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, declaró que las nuevas evidencias ratifican la necesidad de que el Senado llame a más testigos para que hablen de las acciones de Trump en Ucrania.

Pelosi señaló que usualmente ese tipo de hechos serían investigados por un fiscal especial, pero dudó que eso ocurra ahora. «Esto es un ejemplo de lo que hacen los secuaces del presidente y espero que los senadores no se conviertan en los secuaces del presidente», expresó Pelosi.

Trump está acusado de abuso de poder al presionar a Ucrania a que investigara al demócrata Joe Biden, ex vicepresidente y posible contrincante de Trump en las elecciones de noviembre próximo, mientras le retenía la ayuda financiera al país europeo. Además, Trump está acusado de obstruir las labores del Congreso, ya que se negó a cooperar con la pesquisa, impidiendo la entrega de documentos o la presentación de testigos.

Dos legisladores que encabezaron la investigación que condujo al juicio político al presidente Donald Trump serán  los fiscales por parte de la cámara baja en el juicio político que se vivirá en el Senado.

Son los demócratas Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia, y Jerry Nadler, presidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos, anunció este miércoles la presidenta de la cámara, Nancy Pelosi.

Recordemos que la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobó el cargo de abuso de poder contra Trump por presionar a Ucrania para que investigara a su rival demócrata Joe Biden, y también lo acusó de obstruir la investigación subsecuente.

El proceso contra Trump será el tercer juicio político presidencial en la historia de Estados Unidos, y tiene como telón de fondo una nación políticamente dividida y un año de elecciones.

«El presidente y los senadores tendrán que rendir cuentas», dijo Pelosi en un comunicado el martes. «El pueblo estadounidense merece la verdad y la Constitución exige un juicio».

Se prevé que el Senado se transforme en una corte política a partir del jueves y se acumula la presión sobre los senadores para convocar nuevos testigos. La Constitución exige que el magistrado presidente lleve el proceso y los senadores, que fungen como jurado, rindan juramento de una «justicia imparcial».

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell dijo el martes que el magistrado presidente iniciaría el juicio esta semana, pero los procedimientos más significativos comenzarían el próximo martes después del fin de semana largo.

Señaló que los 53 senadores republicanos estaban de acuerdo con su plan de comenzar la sesión y considerar posteriormente el tema de los testigos.

McConnell sostuvo el martes una reunión privada con senadores republicanos en momentos en que negocian los términos del juicio. Los republicanos indicaron que rechazarían la idea de simplemente votar para desechar los cargos de juicio político contra Trump, como sugirió el mandatario. McConnell reconoció que no tenía los votos para seguir con ese plan.

Pelosi, anunció en total a los siete managers que participarán en el juicio político.

El procedimiento de destitución del presidente Donald Trump en el Congreso estadounidense por abuso de poder se basa en acusaciones «totalmente inventadas», dijo este jueves Vladimir Putin.

«Aún debe pasar al Senado, donde los republicanos son mayoría. Y es poco probable que quieran sacar del poder a un representante de su partido basándose en acusaciones totalmente inventadas», dijo Putin durante su rueda de prensa anual.

El presidente ruso consideró que la crisis que sacude a Washington era la «continuación de las luchas políticas internas» en Estados Unidos.

El líder ruso acusó que el partido que perdió las elecciones, el partido demócrata, intenta lograr sus objetivos usando otros medios y otras herramientas, acusando a Trump de complot con Rusia. «Y cuando queda claro que no fue así entonces inventan la historia de presión contra Ucrania», dijo Putin.

Y es que la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la noche de ayer los cargos de abuso de poder y obstrucción del Congreso contra Trump, lo cual abre la vía para un juicio en el Senado para su destitución.

Trump se convirtió así en el tercer presidente de Estados Unidos en ser sometido a este tipo de juicio en el Senado, después de Andrew Jonhson en 1868 y de Bill Clinton en 1998.

Se necesitan al menos 67 votos en el Senado para una destitución. Los republicanos tienen 53 senadores actualmente.

La Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó esta noche cargos de abuso de poder y obstrucción del Congreso contra el presidente Donald Trump.

Controlada por la oposición demócrata, la Cámara baja convirtió así a Trump en el tercer mandatario en la historia de Estados Unidos en ser llevado a juicio político, luego de Andrew Jonhson en 1868 y de Bill Clinton en 1998.

Trump fue acusado de abusar de su cargo al pedirle a Ucrania investigar a su posible rival electoral en 2020 Joe Biden, y de bloquear los esfuerzos de los legisladores para investigar sus acciones.

La Cámara baja, de 435 miembros, aprobó el primer cargo por 230 votos contra 197, en tanto el segundo se adoptó por 229 contra 198.

Trump enfrentará un juicio en el Senado, donde se necesitan al menos 67 votos para removerlo del cargo, aunque es poco probable que eso ocurra ya que en la Cámara alta los republicanos tienen 53 de los 100 escaños.

El mandatario recibió el resultado rodeado por sus simpatizantes en un mitin en Michigan, desde donde denunció que los demócratas están «consumidos por el odio» y los acusó de intentar «anular» su triunfo electoral.

Durante el debate que se prolongó por más de 9 horas, la presidenta de la Cámara baja, Nancy Pelosi, dijo que sus correligionarios demócratas no tenían otra opción que lanzar el proceso de destitución y tildó a Trump de representar una amenaza continua para la seguridad nacional.

«Lo que está en riesgo es la idea misma de lo que es Estados Unidos», dijo antes de la votación Adam Schiff, el legislador que dirigió la investigación contra Trump.

Decenas de personas se congregaron este miércoles afuera del Capitolio para pedir la salida del presidente: «Trump tiene que irse», sentenciaron.

La Subcomisión de Examen Previo de la Cámara de Diputados aprobó iniciar el proceso de juicio político contra la extitular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), por el presunto desvío de siete mil millones de pesos, relacionado a la llamada Estafa Maestra.

La resolución surgió a partir de dos peticiones de juicio político presentadas en 2013 por diputados del PAN y PRD, y la más reciente por la diputada Tatiana Clouthier, en contra de la también titular de la Sedatu durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

La diputada presidenta de la subcomisión y de la Comisión de Gobernación y Población, Rocío Barrera Badillo, indicó que mañana sesionarán en comisiones unidas con la de Justicia, para que se le dé trámite a la resolución, y ésta pueda entrar a la Sección Instructora, que tiene 60 días para hacer el análisis del documento “y ellos definirán si se va al pleno y se vota en el pleno y posteriormente se le hace del conocimiento al Senado”.

La legisladora reconoció que es un proceso bastante largo que, de acuerdo a los plazos, estaría concluyendo en el mes de febrero.

Finalmente, Rocío Barrera comentó que como consecuencia del juicio político, se podría ampliar el tiempo de inhabilitación que ya enfrenta Rosario Robles.

Al respecto, Mariana Moguel, hija de Robles Berlanga, utilizó la cuenta de Twitter de la exfuncionaria para señalar que la decisión “fast track” de iniciar juicio político confirma «la venganza política en su contra».

Lamentó que sin una condena judicial de por medio, la Cámara de Diputados haya emitido una sentencia por el simple hecho de que hay quienes la quiere fuera del mapa político.

Un grupo de parlamentarios opositores chilenos presentó este martes una solicitud de juicio político contra el presidente Sebastián Piñera por su responsabilidad en abusos cometidos por cuerpos de seguridad durante la reciente ola de protestas.

Sin embargo, una Acusación Constitucional para inhabilitar al presidente requeriría de la aprobación de la mayoría de los diputados en ejercicio y dos tercios de los senadores, por lo que se necesitaría apoyo del oficialismo.

La solicitud se funda en «las graves, reiteradas, generalizadas y sistemáticas violaciones a los derechos fundamentales de las personas, ejecutadas por agentes del Estado en el último mes», dijo la diputada comunista Carmen Hertz.

Grupos de derechos humanos acusan un uso excesivo de la fuerza por parte de los cuerpos uniformados, dejando centenares de personas con lesiones oculares y otras lesiones; mientras, el Gobierno sostiene que el protocolo de actuación es compatible con estándares internacionales.

«Esta situación ha infringido claramente la Constitución y las leyes y así lo señalamos en un argumento sólido y responsable», agregó Hertz.

La iniciativa respaldada en un documento de más de 100 páginas fue presentada por diputados del bloque izquierdista Frente Amplio, el Partido Comunista, Socialista y el centrista PPD.

Las protestas de más de un mes por demandas variadas que van desde salud, educación y pensiones, entre otros temas, han dejado más de 20 muertos, heridos y miles de detenidos.

Las primeras audiencias públicas de la investigación de la Cámara Baja de Estados Unidos, que podrían derivar en un
juicio político al presidente estadounidense, Donald Trump, comenzaron este miércoles en medio de una gran expectación y con la presencia de centenares de periodistas.

Se trata de las primeras audiencias sobre un juicio político a un presidente de Estados Unidos en dos décadas, desde que Bill Clinton (1993-2001) tuviera que responder sobre su relación con la becaria de La Casa Blanca, Monica Lewinsky, un proceso del que salió absuelto.

«Estas son las primeras audiencias públicas», dijo dando inicio a esta fase el legislador demócrata Adam Schiff, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

En testimonios televisados, dos diplomáticos de carrera, el embajador interino en Ucrania, William Taylor, y el subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, George Kent, testifican ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, en lo que se espera sea un enfrentamiento feroz entre los demócratas y los partidarios republicanos de Trump.

Al respecto, el presidente Trump replicó en sus redes sociales las declaraciones que Charlie Hurt dio para la cadena Fox.

«A Nancy Pelosi le importa más el poder que los principios. Ella no quería llegar hasta el final de este camino. Ella sabe que esto es una gran pérdida para los demócratas. Los Fundadores sabían que las peores personas estaría en la política, sin embargo ellos siguieron considerando este proceso. Vemos cómo esas personas usan la herramienta más poderosa del poder legislativo, el juicio político y lo han convertido en un mazo político, y eso no fue lo que querían los Fundadores. Cuando uno escucha a Schiff usar todas esas palabras como quid pro quo, es porque no pueden especificar que Donald Trum quebrantó ninguna ley y no hizo nada malo y ellos ahora se alejan del quid pro quo porque no eso no existió, nada de eso. Ucrania recibió su dinero (3 semanas antes) y no hubo investigación», declaró el analista

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, aseguró este lunes que no tendrá «más opción» que someter a juicio político al presidente estadounidense, Donald Trump, si la Cámara Baja, de mayoría demócrata, lo aprueba.

«No tendría más opción que asumirlo. Cuánto (tiempo) vayamos a estar en ello es otra cuestión totalmente distinta», afirmó McConnell en una entrevista en la cadena CNBC.

Y es que el pasado martes, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, anunció una investigación de juicio político contra Trump a raíz de una conversación telefónica que el mandatario sostuvo en julio con su homólogo ucraniano, Vladímir Zelenski, en la que le pidió investigar a Biden y su familia por presunta corrupción en ese país.

«Bajo las reglas, se nos requiere avanzar el proceso si la Cámara va por ese camino y seguiremos las normas del Senado», agregó McConnell.

El Senado, actualmente controlado por los republicanos, deberá contar con el respaldo de dos tercios de la cámara, 67 senadores, para destituir al presidente.

La Cámara de Representantes, por su parte, necesita una mayoría simple de 218 legisladores para enviar los cargos de acusación al Senado, algo que parece factible dado que los demócratas cuentan con 235 escaños.

McConnell, no obstante, aprovechó la ocasión para criticar el «exiguo historial» de aprobación de leyes por parte del liderazgo demócrata en la Cámara de Representantes. «Si fuese la presidenta (Nancy Pelosi), no querría entrar en las
elecciones del próximo año habiendo dicho que todo lo que hizo por el Congreso fue acosar al presidente e intentar sacarlo del cargo», subrayó.

La llamada telefónica entre Trump y Zelenski motivó que un funcionario, un agente de la CIA, según el diario The New York Times,presentara una queja interna, que tras una pugna política entre el Congreso y el Gobierno se hizo pública la semana pasada.