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Según un reportaje publicado por la revista estadounidense The New Yorker, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, compartió la opinión que tiene de mandatario de la región, con quién siente simpatías y lo que piensa de sus homólogos.

El reportaje, elaborado durante una serie de diversos encuentros con Noboa entre marzo y abril, realizó un perfil del presidente más joven de Latinoamérica, la percepción que tiene de sí mismo en la “guerra” que le ha declarado a las bandas del crimen organizado y la impresión que maneja de sus homólogos en la región.

Al ser preguntado por el presidente actual de Latinoamérica con el que se siente más identificado, Noboa nombró a Lula y recordó que lo conoció hace quince años durante una reunión de hombres de negocios en México organizada por el multimillonario Carlos Slim.

Sobre Petro, el gobernante ecuatoriano describió al presidente colombiano como “un snob izquierdista”, aunque también reconoció que “es inteligente, pero no está consiguiendo hacer nada”.

Respecto a Milei, Noboa también consideró que hasta el momento no ha demostrado ningún mérito como presidente.

“No sé por qué él piensa que es tan genial. No ha logrado nada desde que asumió la Presidencia. Parece lleno de sí mismo, lo que es muy argentino, por cierto”, dijo Noboa sobre el jefe de Estado de Argentina según las declaraciones citadas por The New Yorker.

Al mencionarle a Bukele, con el que se le ha comparado por su política frontal contra las bandas criminales y la militarización de las cárceles, Noboa aseguró que “el tipo es arrogante y solo busca controlar el poder para sí mismo y hacer rica a su familia”.

Noboa, que asistió a las investiduras presidenciales tanto de Milei como de Bukele, ha tratado siempre de desmarcarse de las comparaciones con el presidente salvadoreño al argumentar que su plan de Gobierno tiene más ejes que únicamente la seguridad y la lucha contra las mafias del crimen organizado.

Al recordarle que Bukele se describió por una temporada en las redes sociales como “el dictador más ‘cool’ del mundo mundial”, el jefe de Estado de Ecuador apuntó que “sí, pero de un país del tamaño de Guayas (provincia costera de Ecuador)”.

Acerca del presidente chileno Gabriel Boric, Noboa consideró que “parece todo correcto” pero según The New Yorker lamentó que esté encorsetado por sus socios de extrema izquierda. “Es un problema que yo no tengo”, apuntó el mandatario ecuatoriano.

Ecuador será en noviembre la sede de la Cumbre Iberoamericana, el espacio de encuentro entre los jefes de Estado y de Gobierno de la región, a los que el país anfitrión debe invitar a la ciudad andina de Cuenca.

Todo esto llega cuando la política de exterior de la administración de Noboa se ha visto fuertemente marcada por el asalto realizado en abril a la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, un episodio por el que México rompió relaciones con Ecuador.

En la región de Latinoamérica y el Caribe, 17 millones de personas, un 3% de la población, tiene un acceso limitado básico al agua o la consumen de fuentes no aptas, mientras más de 160 millones carecen de acceso a agua segura.

Según los datos de CAF, Banco de Desarrollo de América Latina, de una población en la región de casi 650 millones de personas repartidos en 33 países, más de 430 millones no tienen acceso a saneamiento seguro, derechos recogidos en el listado de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2015-2030 de Naciones Unidas.

300 millones de personas en las urbes no tienen sistemas de alcantarillado y más de diez millones defecan al aire libre, lo que conlleva un riesgo muy alto y grave para la salud y la seguridad de las personas.

A pesar de que Latinoamérica posee el 31% de fuentes de agua dulce y de que ha habido progresos en la provisión de los servicios de abastecimiento de agua, sigue existiendo una brecha entre el abastecimiento de agua gestionada de forma segura en zonas rurales (53%) frente a las zonas urbanas (81%), según datos del Programa conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El cambio climático y la influencia del fenómeno meteorológico de El Niño han provocado el incremento del estrés hídrico en la región, con sequías más persistentes, como la que afecta desde hace aproximadamente cuatro años al sur de Latinoamérica, en Argentina, Paraguay o Uruguay, donde miles de hectáreas de cultivos de soja o maíz no han progresado.

Lo mismo sucede en casi toda Centroamérica, con consecuencias económicas graves y que está provocando la migración de cientos de miles de personas de toda la región hacia el norte global, creando conflictos sociales y políticos con países como México y Estados Unidos ante su llegada.

Según datos del Banco Mundial, después de la pandemia, la región latinoamericana y caribeña es la que menos creció desde 2020, un descenso en el crecimiento influenciado por el cambio climático, cuyos impactos suponen en la región 1.7 puntos del PIB anual.

El impacto del cambio climático y el estrés hídrico en la región ha afectado, además, al canal de Panamá, donde el caudal de agua se ha reducido tanto que no se acumula de forma suficiente para alcanzar los niveles para llenar las esclusas para el paso de los barcos de mercancías que atraviesan la infraestructura.

La contaminación de las fuentes de agua con la minería legal e ilegal es otro de los graves problemas, como en Argentina y Bolivia con la extracción de litio, uno de los componentes más utilizados en la tecnología para las energías renovables y los vehículos eléctricos. Para producir una tonelada de litio se requieren 2,2 millones de litros de agua, según datos del informe de la Unesco publicado esta semana.

Los expertos señalan que la financiación climática y el multilateralismo son esenciales para superar los problemas del agua en Latinoamérica y el Caribe.

Estos datos se enmarcan en el Día del Agua, que este año tiene como lema ‘Agua para la paz’. México conmemora el día en medio de una “sequía severa” en la capital del país, según la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Durante el último año, la situación del agua en México se ha mantenido crítica, y activistas y organizaciones llevan años advirtiendo de que el sistema de aguas es deficiente, que las grandes empresas hacen un uso desmedido de este líquido y que la emergencia climática mundial está secando las presas.

Además, la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (Encig) 2023 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló esta semana que solo el 52.3% de la población urbana de México cuenta con un suministro constante de agua potable.

A esto se suma la reducción del presupuesto asignado a las diversas autoridades que participan en la gestión del agua en el Valle de México, la ausencia de un marco institucional o de gobernanza moderno, las bajas tarifas y altos subsidios no cubren en su totalidad el costo real del suministro de agua.

Solo un 36.3% de los habitantes en 2022 tenían confianza en sus gobiernos en Latinoamérica y el Caribe, una cifra en términos globales netamente inferior a la media de la OCDE, aunque con notables diferencias por países, y que más bien ha disminuido desde 2008.

Entre esos dos años, la confianza en los gobiernos ha disminuido en 3.9 puntos porcentuales en el conjunto de los 15 países considerados en el estudio de indicadores de gobernanza en Latinoamérica y el Caribe publicado este miércoles por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La situación en la región es claramente peor que en la OCDE, donde el porcentaje de población que confía en su gobierno era del 47.5% en 2022, después de mejorar 3 puntos porcentuales desde 2008.

Pero esa situación y la evolución en realidad tiene poco qué ver entre unos y otros países latinoamericanos.

Por una parte, la confianza ha sufrido una notable baja en los años considerados en el estudio en Colombia (34 puntos porcentuales, al 30%), Ecuador (30 puntos, al 21%), Chile (12 puntos al 39%) y Bolivia (11 puntos al 33%).

También ha caído, pero de forma mucho más moderada en Uruguay (7 puntos al 52%) y en la República Dominicana (2 puntos al 52%).

La evolución ha sido claramente positiva en Costa Rica, con 24 puntos porcentuales de mejora entre 2008 y 2022, cuando un 60% de los encuestados decían confiar en su Gobierno, la cifra más alta de todos los países de la muestra.

Después se encuentra México, con un 53% de personas que tenían confianza en su Gobierno, 12 puntos más que 14 años atrás.

Uno de los elementos que pesa en esa confianza es la percepción de que la corrupción está generalizada en el gobierno, una idea que suscriben un 75.5% de los latinoamericanos consultados en 2023, una cifra que ha crecido ligeramente respecto a 2013 (74.7%) y sobre todo que es muy superior a la de la media de la OCDE (53.6%).

En todos los países de la región, esa percepción de una corrupción generalizada es mayoritaria, pero es particularmente elevada en Perú (90%), Panamá (86%), Ecuador (84%), Colombia (83%), Guatemala (80%), Argentina (80%) y Bolivia (80%).

Más allá del agravamiento de la confianza, los autores del informe señalan varios retos que tienen planteadas las democracias latinoamericanas, en particular la desigualdad, la informalidad o el “espacio fiscal limitado” para afrontar problemas apremiantes como el cambio climático u otras cuestiones medioambientales.

Por lo que respecta a la desigualdad, hacen notar que ha ido a más con la espiral inflacionista durante los años 2022 y 2023, que ha afectado a los grupos que están en la parte baja de la escala social probablemente porque el aumento de precios afectó a elementos básicos como los alimentos y la energía, que constituyen una mayor parte del gasto de los más pobres.

Hybe, la agencia detrás de exitosas bandas surcoreanas como BTS o NewJeans, anunció la creación de una unidad de negocio con sede en México para expandir la presencia de sus artistas en el mercado latinoamericano.

“Hybe Latinoamérica servirá como puente para que los artistas de los sellos Hybe se establezcan mejor en uno de los mercados musicales de más rápido crecimiento en el mundo y como base para desarrollar nuevos artistas y contenidos”, explicó la empresa en un comunicado.

La empresa planea “establecer un sistema localizado de T&D (capacitación y desarrollo) y artistas y repertorio, además de reclutar productores, compositores, representantes y artistas de primer nivel”.

Para conformar su unidad latinoamericana, Hybe ha comprado por una cantidad no especificada Exile Music, filial de Exile Content, empresa fundada por el periodista y productor colombiano Isaac Lee, quien anteriormente se desempeñó como director de contenido de Univision Communications y Televisa, canales de televisión de contenido en español más grandes del mundo.

Lee será presidente de Hybe Latinoamérica y mantendrá a su vez su cargo de consejero delegado de Exile Content, que seguirá siendo una división de la estadounidense Candle Media.

Con la designación de Lee, la agencia fundada por Bang Si-hyuk pretende forjar “una sólida asociación con Exile Content con el objetivo de crear contenido optimizado para el mercado latino” y afirma que a largo plazo busca “injertar la probada metodología del K-pop en el género latino”.

Big Hit, fundada como una pequeña agencia en 2005, ha acabado por convertirse en la mayor empresa del mundo del K-Pop, superando el valor combinado de los tres antiguos gigantes del sector, SM Entertainment, JYP Entertainment y YG Entertainment, gracias a la formación y gestión de bandas de alcance global como BTS.

El Banco Mundial (BM) anunció este miércoles que Latinoamérica crecerá más de lo esperado en 2023, aunque con tasas similares a las de hace una década, que no son suficientes para lograr los avances necesarios en materia de inclusión y reducción de la pobreza.

El informe presentado hoy estima que el PIB regional crecerá un 2% en 2023, seis décimas más que el 1.4% proyectado en junio pasado, pero “aún por debajo del crecimiento de todas las demás regiones del mundo”, apuntó el organismo.

Esta mejora está relacionada con el crecimiento más elevado que han registrado las grandes potencias del G7.

“Es cierto que los precios de las materias primas se han ido debilitando pero, por otro lado, el crecimiento del PIB de Estados Unidos fue mucho mayor de lo previsto y en general el G7 está funcionando un poco mejor de lo que pensábamos y eso está ayudando mucho a la región”, dijo William Maloney, economista jefe para la región de América Latina y el Caribe del Banco Mundial en entrevista con la agencia Efe.

Para 2024, se espera que la región crezca un 2.3%, tres décimas más de lo estimado en junio, y en 2025 lo haga en 2.6%.

El Banco Mundial ofreció también un desglose por países y, entre las principales economías, México crecerá el 3.2%; Brasil lo hará en 2.6%, Perú 0.8% y Colombia 1.5%, mientras que Argentina decrecerá 2.5% y Chile caerá 0.4%.

La inflación regional, excluyendo Argentina y Venezuela, se sitúa en el 4.4%, frente al 6.4% de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el 8.6% de Europa del Este, señala el banco.

Estas perspectivas de crecimiento, señala el BM, “siguen siendo bajas” en comparación con el potencial de la región y no son “un reflejo de las condiciones globales ni de los daños colaterales de la pandemia”, sino que “reflejan problemas estructurales que no se han abordado durante mucho tiempo”, afirma el informe.

El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) señaló este viernes que México es el segundo país con mayores emisiones de contaminantes de la región, al representar el 17% del total.

El estudio evidencia que en México “las principales emisiones difieren del resto de América Latina”, dijo el Banco en su Reporte de Economía y Desarrollo (RED) “Desafíos globales, soluciones regionales: América Latina y el Caribe frente a la crisis climática y de biodiversidad”.

“México tiene grandes desafíos, pero también oportunidades que requieren de un trabajo coordinado entre el sector público, privado y la sociedad civil”, expresó presidente ejecutivo del CAF, Sergio Díaz-Granados.

Los mayores contaminantes, detalló, provienen del sector industrial (31%); de los sistemas de energía (25%) y del transporte (17%), seguidos por el sector agropecuario (13%); los cambios de uso del suelo (12%) y las edificaciones (3%).

Aún así, el informe refiere que el nivel de emisiones por habitante en México está por debajo del promedio mundial y regional.

La investigación también encontró que en México los fenómenos extremos relacionados con el clima aumentaron en las últimas dos décadas de 3.5 a 5.8 eventos por año, en promedio. Estos eventos afectaron a más de 557,000 personas, con las tormentas y las inundaciones como las de mayor incidencia.

El informe también presenta “escenarios” que prevén que la temperatura media en nuestro país continuará aumentando en las próximas décadas, y contempla una reducción de las precipitaciones que se volverán menos predecibles, con un impacto negativo en el sector agropecuario.

Por otro lado, el banco de desarrollo destacó que México es uno de los países con mayor diversidad biológica del mundo y es considerado uno de los 17 territorios megadiversos.

También resaltó que el país actualizó su “Contribución Determinada Nacionalmente” en 2022, en la que propone una meta de emisiones a 2030 que implicaría una reducción del 5.5% frente a 2015.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) elevó este martes su proyección de crecimiento del PIB regional para 2023 del 1.2%, estimado el pasado abril, a un 1.7%, pero alertó de que el escenario macroeconómico global sigue siendo “complejo”.

El organismo de Naciones Unidas, con sede en Santiago de Chile, explicó en su más reciente informe que la economía mundial “se mantiene en una senda de bajo crecimiento económico” y que “los países desarrollados seguirán con sus políticas monetarias contractivas”, a pesar de las caídas en las tasas de inflación.

“No cabe esperar una baja significativa en las tasas de interés externas durante este año, y los costos de financiamiento para nuestros países seguirán altos”, indicó CEPAL, que para 2024 proyecta una expansión del PIB regional del 1,5 %.

El bajo crecimiento de 2023 y 2024 redundará en una desaceleración del empleo, que crecerá solo un 1.9% en 2023 y en 1.1% en 2024, de acuerdo al documento “Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2023. El financiamiento de una transición sostenible: inversión para crecer y enfrentar el cambio climático”.

La región tendrá además un espacio fiscal “limitado”, debido a los altos niveles de deuda pública, el aumento de las tasas internas y externas y la caída de los ingresos tributarios producto del menor crecimiento, indicó el organismo.

Panamá (5.1%), Paraguay (4.2%) y las islas del Caribe (4.2%, sin incluir Guyana) liderarán el crecimiento económico este año, seguidos de Costa Rica (3.8%), República Dominicana (3.7%). Honduras y Guatemala, ambos con una expansión del 3.4%.

En el medio de la tabla se encuentran Venezuela (3.2%), Brasil (2.5%), Nicaragua (2.4%), Ecuador (2.3%), Bolivia (2.2%) y El Salvador (2.1%).

La previsión que la CEPAL había dado para nuestro país en abril pasado era de 1.5%. Ahora es de 2.9%.

Al final, pero aún con cifras positivas, están Cuba (1.8%), Perú (1.3%), Colombia (1.2 %) y Uruguay (1%), mientras que Chile (-0.3%), Haití (-0.7%) y Argentina (-3%) son los únicos que decrecerán este año, según la CEPAL.

Recordemos que Latinoamérica, la región más desigual del mundo y la más afectada por la pandemia, creció un 6.9% en 2021, como rebote tras el desplome del 6.8% registrado en 2020, la mayor recesión en 120 años.

La desaceleración en la región comenzó en el segundo semestre de 2022, que cerró con un crecimiento estimado del 3.7%, según CEPAL.

La Comisión Europea ha confirmado que la presidenta comunitaria, Ursula von der Leyen, se reunirá con los líderes de Brasil, Argentina, Chile y México durante su gira de cuatro días por la región que inicia el próximo lunes.

En concreto, Von der Leyen inicia la gira el lunes en Brasilia, donde mantendrá un encuentro con el presidente, Lula da Silva, y posteriormente ofrecerá un mensaje ante la Confederación Nacional de Industria.

Para el martes, la líder de la Comisión Europea se trasladará a Buenos Aires, para reunirse con el presidente argentino, Alberto Fernández, y participar en un foro económico.

El miércoles será el turno de Chile, donde le recibirá el presidente Gabriel Boric, uno de los mandatarios con el que los dirigentes comunitarios han mostrado más sintonía en la región de Latinoamérica.

Von der Leyen cierra su gira el jueves en nuestro país, donde se reunirá con el presidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

La gira de la líder del Ejecutivo europeo se enmarca en los intentos del bloque europeo de impulsar los lazos con Latinoamérica de cara a la cumbre entre la UE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) del próximo mes en Bruselas.

Latinoamérica es una región con la que la UE tiene afinidad política e importantes lazos comercial, pero con los contacto y diálogo político no es tan asiduo como con otras zonas geográficas. Es por ello, que la UE se ha propuesto que 2023 sea el año del “reencuentro” entre las dos regiones, tras el “largo lapso” de 8 años sin cumbre.

En este sentido, Von der Leyen quiere dar impulso a esta nueva agenda con el continente a la vez que da un espaldarazo a los esfuerzos para ratificar acuerdos comerciales con Chile y México, y se concluye el pacto con Mercosur, pendiente desde hace años por un anexo sobre cuestiones medioambientales.

La ONU mantuvo en 1.4% su previsión de crecimiento para Latinoamérica y el Caribe en este 2023, lo que dijo, confirma la ralentización de la economía de la región.

En una actualización de sus previsiones económicas, Naciones Unidas dejó sin cambios el cálculo inicial que había publicado en enero pasado, a diferencia de lo sucedido con otras regiones del mundo y para la economía global, donde sí hubo revisiones al alza.

En el caso latinoamericano, el informe apunta que tras el robusto crecimiento de 2022, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) de Latinoamérica y el Caribe aumentó un 3.8%, la región está viendo un pronunciado deterioro como consecuencia del menor crecimiento mundial, la alta inflación y problemas estructurales.

Además, destaca que un mayor costo del crédito está afectando negativamente el gasto de los consumidores y las inversiones y que el poco espacio fiscal del que disponen los gobiernos hace imposible dar más apoyo a la actividad económica en la mayor parte de países.

Según la ONU, la ralentización de este año es generalizada en la región, pero afecta particularmente a Argentina, Brasil, Chile y Colombia.

Brasil, la mayor economía de la zona, crecerá sólo un 1% en 2023, según el último cálculo de Naciones Unidas.

En México y Centroamérica, mientras tanto, espera que el PIB progrese un 2%, cuatro décimas más de lo que pronosticaba en enero, mientras que el Caribe crecerá un 8%. No se ofrecen en esta ocasión datos desglosados por países de la región.

Para 2024, la ONU estima que el conjunto de la región recupere algo de ritmo económico y crezca un 2.4%, una décima menos que en su anterior informe.

En el conjunto del mundo, Naciones Unidas prevé un crecimiento del 2.3% para este año gracias a mejores perspectivas en Estados Unidos, Europa y China y del 2.5% para el año próximo.

El gobierno federal pospuso este martes la cumbre de líderes latinoamericanos contra la inflación, programada para el 6 de mayo en Cancún, tras el contagio de COVID-19 del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

“Esta decisión se da luego de conocerse el diagnóstico positivo de COVID-19 del presidente de la República, quien inauguraría el componente de promoción comercial y las sesiones de trabajo de los jefes de delegación de los países participantes”, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en un comunicado.

El “Encuentro de alto nivel para la integración agroalimentaria” ocurriría tras la Cumbre Antiinflacionaria virtual que México organizó el pasado 5 de abril con mandatarios de Argentina, Belice, Bolivia, Chile, Cuba, Honduras, San Vicente y Granadinas, y Venezuela, además de representantes de Brasil y Colombia.

En la reunión virtual, los países alcanzaron siete acuerdos para combatir la inflación y facilitar el comercio regional, que incluye la creación de un Grupo de Trabajo Técnico con representantes de gobierno de cada nación para determinar las medidas de cooperación.

“En tanto se define la fecha exacta para la realización del Encuentro de Alto Nivel para la Integración Agroalimentaria, los trabajos técnicos y logísticos continúan entre los países de la región bajo la coordinación de la Cancillería mexicana”, añadió la SRE.

La cancillería remarcó que las actividades comerciales y las reuniones de alto nivel de este encuentro que reúne a todos los países de América Latina y el Caribe se realizarán en una nueva fecha por definir. Tentativamente se realizaría en junio próximo.

La postergación de este encuentro, prioridad de López Obrador, ocurre en medio de la inquietud en México por la salud del mandatario, quien hasta la tarde de este martes no había emitido ningún mensaje tras anunciar su contagio de COVID el domingo pasado.

El presidente, de 69 años, ya había enfermado de la covid-19 dos veces, la primera en enero de 2021 y la segunda en enero de 2022.

Al respecto, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, aseguró esta mañana que “no hay nada que ocultar” sobre la salud del presidente, quien reiteró, se sigue recuperando de su tercer contagio de COVID.

“No hay nada que ocultar, hemos dicho desde el primer momento cuál es la situación y que el presidente se está recuperando”, dijo el funcionario, quien sustituye al mandatario en las ruedas de prensa matutinas del Gobierno.

El titular de SEGOB aclaró, además, que el mandatario no acudió a ningún hospital del país para el tratamiento de la enfermedad porque, dijo, después del positivo de la prueba se aisló para evitar contagiar a alguien más.

“No (acudió a un hospital). A él se le practicó (la prueba covid) en las instalaciones de la base aérea de Mérida, Yucatán, donde se llevan reuniones cada 15 días y, posteriormente, cuando llegó a la Ciudad de México se le comunicó el resultado del análisis”, apuntó.

El secretario de Gobernación dijo que los rumores que existen sobre que López Obrador tiene algo más que covid-19 son producto de la desinformación.

“Desde luego que hay voces que se nutren de la desinformación, como dice uno de los libros o posiblemente el libro más leído en la historia de la humanidad: esos son los que tienen podrida el alma”, opinó.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, presentó este jueves un proyecto de presupuesto en el que pide al Congreso que apruebe una partida de 1,430 millones de dólares para reducir la inmigración procedente de Latinoamérica.

Cerca de 1,000 millones estarían destinados a ayudar a Centroamérica y otros 430 millones al resto del continente.

Así aparece en el proyecto presupuestario para el año fiscal 2024, que comprende del 1 octubre de 2023 al 30 de septiembre de 2024, que hizo público este jueves La Casa Blanca, y que suele ser visto como el inicio de las negociaciones del presidente con el Congreso,.

Recordemos que es el Congreso el órgano con autoridad para aprobar el presupuesto.

Una de las partidas lleva el título de “Construir seguridad y prosperidad en Centroamérica y Haití”. En ella, el gobierno de Biden pide que se destinen mil millones de dólares a abordar las “causas de raíz”, entre otras la violencia y la falta de oportunidades económicas, que provocan que millones de centroamericanos migren a Estados Unidos.

Recordemos que durante su campaña a la Presidencia y cuando llegó a La Casa Blanca en enero de 2021, Biden dejó clara que su intención era trabajar con el Congreso para aprobar 4,000 millones de dólares en asistencia a Centroamérica, especialmente Honduras, El Salvador y Guatemala, para acabar con la migración forzada.

Los mil millones que pide ahora Biden son un paso en esa dirección, argumenta el texto del proyecto.

Además, se solicitan 291 millones de dólares para Haití, uno de los países del que provienen gran cantidad de los migrantes que llegan a Estados Unidos de manera irregular y al que Washington quiere ayudar a recuperarse de la crisis que vive en materia de seguridad, salud, economía e instituciones democráticas.

El presupuesto incluye otra partida para implementar la llamada “Declaración de Los Ángeles sobre migración y protección” que Estados Unidos y otros 19 países del continente americano suscribieron durante la Cumbre de las Américas del año pasado.

En concreto, Biden pidió al Congreso 430 millones de dólares para ayudar a los países del continente americano a gestionar los flujos migratorios con medidas que aumenten las oportunidades para migrar legalmente, mientras que al mismo tiempo se trata de contener la migración irregular.

Además, el presupuesto contiene una petición de 40 millones de dólares para programas de ayuda a migrantes en Latinoamérica y 75 millones para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del que Washington ya es el máximo accionista.

Otra de las prioridades de Biden, según muestra el presupuesto, es aumentar las medidas de seguridad en la frontera con México, partida para la que pide una cantidad sustancial de dinero.

Específicamente, el gobierno pide 25,000 millones de dólares para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense (CBP), encargada de la seguridad en la frontera, y para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que gestiona entre otras cosas los centros de detención para migrantes.

También se incluye una solicitud de fondos para contratar a 350 nuevos agentes fronterizos de la CBP, 535 millones para mejorar con nueva tecnología la seguridad en los puntos de entrada en la frontera y 40 millones para la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó este miércoles de que los disturbios y la parálisis política que se viven en distintas regiones de Latinoamérica podrían tener consecuencias para la actividad económica y el crecimiento del continente.

“La posibilidad continua de disturbios y parálisis política tiene el potencial de erosionar la confianza y pesar sobre la actividad económica”, apuntó el Fondo en un artículo escrito por los analistas Gustavo Adler, Nigel Chalk y Anna Ivanova.

Aunque no menciona ninguna de las crisis políticas que se han vivido en las últimas semanas en países como Brasil o Perú, el FMI explica que “el creciente descontento social y la disminución de la confianza en las instituciones públicas ha sido una tendencia importante en la región desde hace algún tiempo”.

Los analistas del FMI explican que, a pesar de que en 2022 la economía de la región se expandió casi 3.9%, la inflación retrocedió y el empleo se recuperó con fuerza, “es probable que 2023 sea un año desafiante para la región”.

Recordemos que esta semana el organismo publicó sus últimos pronósticos de crecimiento mundial y apuntó que Latinoamérica y el Caribe crecerá 1.8%, por debajo de la media global del 2.9%. En 2024, la economía crecerá 2.1%, frente al 3.1% de la media mundial.

Todo ello se deberá, entre otros motivos, a las tasas de interés más altas, la caída de los precios de las materias primas, la desaceleración de la creación de empleo, el debilitamiento de la confianza de los consumidores y el menor crecimiento de sus socios comerciales, en particular Estados Unidos y la euro zona.

El FMI menciona que los bancos centrales no deben reducir su determinación de bajar la inflación y que la política fiscal “deberá enfatizar el gasto social para apoyar a los pobres al mismo tiempo que reduce la deuda pública”.

El texto publicado por el FMI está acompañado de previsiones detalladas para los distintos países de la región.

En el caso de México, el FMI proyecta un crecimiento este 2023 del 1.7% y de 1.6% para el próximo año.

Brasil crecerá 1.2% este año y 1.5% en 2024. Para Argentina se estima un crecimiento del 2% en 2023, cifra similar a la de 2024; Chile, por el contrario, decrecerá el 1.5% en 2023 y crecerá el 1.9% un año después. Colombia lo hará este año 1.1% y 2.1% en 2024; Ecuador el 3% y el 2.8% respectivamente; Uruguay 3.6% en 2023 y 2.7% en 2024; Perú 2.5% y 3.2% el año próximo.

En cuanto a la inflación, tras registrar un 7.9% en 2022, excluyendo a las volátiles Argentina y Venezuela, en 2023 el FMI estima que se situará en el 5.2% la media en la región y en 2024 será de 3.4%.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rechazó que México pueda sumarse a la creación de una moneda común en América Latina para intercambios comerciales, esto luego de la propuesta que han hecho al respecto Brasil y Argentina.

“Nosotros no estaríamos de acuerdo. Nosotros por muchas razones tenemos que seguir manteniendo como referencia al dólar”, respondió el mandatario al ser cuestionado sobre el tema.

López Obrador fue consultado sobre el anuncio realizado el lunes por Brasil y Argentina de que explorarán la posibilidad de desarrollar un mecanismo de intercambio comercial en el que se utilice una “moneda común” y así reducir la dependencia del dólar.

La moneda podría llamarse “Sur” y posteriormente sería propuesta a los demás países de la región, con la mira a conformar el segundo bloque monetario más grande del mundo, después del euro, representando el 5% del Producto Interno Bruto global.

López Obrador dijo que desconoce los detalles de la iniciativa dada a conocer tras un encuentro entre los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Argentina, Alberto Fernández. Incluso puso en duda la veracidad de dicha propuesta.

Sin embargo, Lula da Silva explicó que el objetivo es que los ministros de ambos países hagan una propuesta para que los intercambios comerciales entre ambos países puedan realizarse con una moneda común.

Desde el domingo pasado, los presidentes publicaron un comunicado en conjunto donde anunciaron que habían comenzado los trabajos para crear una moneda común que pueda usarse tanto para los flujos financieros, como comerciales, reduciendo así los costos operativos y la vulnerabilidad externa.

En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Base, sobre la viabilidad de la moneda y los obstáculos que la propuesta enfrentaría.

Las remesas a Latinoamérica y el Caribe ascendieron a 142,000 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2022, un 9.3% más que en el mismo período del año pasado, dijo este miércoles el Banco Mundial (BM).

El mayor aumento se registró en las remesas enviadas a Nicaragua, con un 45% más, seguidas de las recibidas por Guatemala, con un 20%; México, con un 15%, y Colombia, con un 9%, indicó el BM en su más reciente reseña sobre migración y desarrollo.

Las remesas representan una fuente extra de ingresos para los hogares de bajos y medianos ingresos, ya que contribuyen a aliviar la pobreza, mejorar la alimentación y la matriculación escolar, entre otras cosas, apuntó el Banco.

El crecimiento de las remesas a Latinoamérica fue mayor que el registrado a nivel mundial a los países de ingreso bajo y medio, cuyo crecimiento fue del 5% hasta alcanzar los 626,000 millones de dólares.

Las economías de todo el mundo se vieron fuertemente afectadas por la pandemia de coronavirus, pero la reapertura se profundizó en 2022 y contribuyó con el empleo de los migrantes y su capacidad para ayudar con recursos a sus familias en el exterior.

“Las políticas inclusivas de protección social han ayudado a los trabajadores a capear las incertidumbres en materia de ingresos y empleo creadas por la pandemia de COVID-19”, expresó Michal Rutkowski, director global de la Práctica Global de Protección Social y Trabajo del BM.

El BM, sin embargo, pronosticó que en 2023 es probable que las remesas a la región tengan un crecimiento más moderado, de cerca del 4.3% debido a las perspectivas económicas menos favorables en Estados Unidos, Italia y España, los principales países desde donde los migrantes suelen enviar dinero a sus familiares latinoamericanos.

De acuerdo con el informe, el costo de enviar 200 dólares a la región también ascendió un promedio del 6% en el segundo trimestre de 2022 con respecto del 5.6% del mismo período de 2021.

En comparación con otras regiones el crecimiento de las remesas en América Latina y el Caribe fue el segundo más pronunciado. Europa y Asia central se ubicaron al frente de la lista, con un aumento del 10.3% hasta alcanzar los 72,000 millones de dólares.

A mediados de mes, durante una visita a Michoacán, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) habló sobre las remesas que llegan a México, y proyectó que este año se alcanzará un nuevo máximo histórico en recepción de remesas de 60 mil millones de dólares.

“Nos están ayudando nuestros paisanos migrantes. ¿Saben cuánto estimamos que van a mandar a sus familiares este año? Sesenta mil millones de dólares. Histórico. Y eso llega a 10 millones de familias, abajo; por eso resistimos la pandemia y todas las crisis”, destacó.

Cinco capitales latinoamericanas: Buenos Aires, Bogotá, Quito, Lima y Ciudad de México, así como las ciudades de Peñalolén (Chile), Montes de Oca (Costa Rica) e Iztapa (Guatemala), fueron reconocidas con los premios Desafío de Ciudades 2021-2022 de WWF en América Latina, por sus esfuerzos para alinearse con el Acuerdo de París.

El jurado de Desafío de Ciudades (OPCC) organizado por WWF América Latina seleccionó una ciudad ganadora por país y dos ganadoras globales, que en esta edición han sido Bogotá y Lund (Suecia), durante el evento Desafío de Ciudades.

Las urbes premiadas han sido seleccionadas entre las 280 candidaturas de 50 países que participaron en esa edición.

Los expertos han reconocido los proyectos de adaptación y mitigación climática de las ciudades participantes alineadas con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París, centrado en no rebasar el límite del aumento de la temperatura global de 1.5 °C.

Otro de los parámetros utilizados por OPCC en la valoración ha sido el reporte de las acciones urbanas, estrategias y datos climáticos por parte de los gobiernos locales en un sistema de informes unificado de la organización internacional Carbon Disclosure Project (CDP).

Además, han valorado los objetivos climáticos ambiciosos, liderazgo destacado, capacidad para enfrentar los próximos desafíos y un plan de acción climática holístico que esté bien equilibrado con sus objetivos.

Las ciudades ganadoras alientan a las metrópolis a acelerar su transformación climática a través de objetivos y compromisos y sirven como modelos a seguir para educar e inspirar a otras ciudades a emprender acciones climáticas significativas, dijo la organización.

De acuerdo a OPCC, la reducción de las emisiones reportadas de acciones de mitigación planificadas por las metrópolis participantes asciende a 246 millones de toneladas de CO2e, equivalentes aproximadamente a las emisiones anuales de España.

El jurado resaltó las contribuciones de las ciudades en la región latinoamericana, y “en particular la de labor de Ciudad de México, por la posición de liderazgo que la capital ha mostrado a lo largo de más de 20 años, al incluir en su estructura y política pública una agenda y plan de acción climática”.

Según la secretaria de Medio Ambiente de Ciudad de México, Marina Robles García, “entre 2019 y 2021 se ha evitado la emisión de casi 2 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e) al año, lo que equivale al 82% del objetivo establecido para 2024, a través del Programa Ambiental y de Cambio Climático 2019-2024″.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenski habló este miércoles por primera vez a una audiencia latinoamericana y pidió a los gobiernos de la región cesar el comercio con Rusia como parte de las sanciones económicas por la guerra en Ucrania.

Zelenski se había dirigido mediante videoconferencias a audiencias internacionales, principalmente de Europa y Estados Unidos, pero en esta jornada fue el turno de hablarle a América Latina.

La videoconferencia fue organizada por la Universidad Católica de Chile y a la que se conectaron a la transmisión más de 300 universidades del mundo, dijo su rector Ignacio Sánchez. También se sumó una cadena de periódicos del continente.

Zelenski inició su intervención con un relato sobre la situación ucraniana en materia de pérdida de vidas y económicas, y luego respondió a preguntas.

“No mantengan comercio con Rusia para que ellos entiendan que se paga un alto precio” por la invasión a Ucrania, señaló el líder ucraniano en respuesta a una pregunta sobre qué podían hacer los países de la región para ayudar a su nación.

Los “instrumentos” para ayudar a Ucrania tienen que ser “civilizados y democráticos”, dijo Zelenski al insistir que los países de la región deben “cesar cualquier comercio con ellos (los rusos)”.

Pidió a los países unirse a las políticas sancionatorias llevadas a cabo por Estados Unidos y Canadá, “para que esas sanciones sean más eficaces”.

Zelenski aseguró que Rusia busca evitar el contacto de Ucrania con los países latinoamericanos, al tiempo que instó a jóvenes y líderes de la región a visitar su país, para que luego puedan transmitir la situación que vive Ucrania.

“Yo creo que no tenemos suficientes comunicaciones entre nuestros países a nivel de los líderes, a nivel de relaciones bilaterales, y yo creo que tiene que ser corregido”, afirmó.

Enseguida destacó que “lo que nos importa a nosotros es que los países de América Latina sepan la verdad y compartan nuestra verdad con otros”.

Antes del inicio de la videoconferencia la conductora dijo a los presentes y a quienes se conectaron en línea que el presidente Gabriel Boric y su canciller Antonia Urrejola fueron invitados al acto, pero se excusaron por problemas de agenda.

Recordemos que el mandatario chileno ha expresado en múltiples ocasiones su apoyo a Ucrania y ha condenado la invasión rusa.

“Quisiera que después de esta terrible situación que estamos atravesando ahora, cada país comprenda la importancia de respetar la soberanía de otras naciones”, concluyó Zelenski.