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Un hombre que se encontraba entre un grupo de personas a las cuales se acercó el presidente de Francia, Emmanuel Macron, cacheteó al mandatario, esto en una provincia al sur de Francia.

El equipo de seguridad del mandatario tiró al hombre al suelo y alejó a Macron. Dos personas fueron arrestadas según información difundida por las cadenas BFM TV y RMC radio.

El primer ministro, Jean Castex, dijo que el ataque fue una afrenta a la democracia.

Macron estaba de visita en la región de Drome, donde se reunió con restauradores y estudiantes para hablar sobre el regreso a una vida normal después de la epidemia de COVID-19.

En un video que circula por las redes sociales se puede ver a Macron, caminando, incluso corriendo, hacia el grupo de personas que deseaban saludar al mandatario, esto tras una barrera que se había montado. En ese momento, Macron extiende la mano para saludar y un hombre con playera verde, lentes y mascarilla arremete contra él.

Entonces se pudo escuchar al hombre gritando «Abajo Macronia» antes de golpear a Macron. También se oyó al hombre gritando «Montjoie Saint Denis», el grito de batalla del ejército francés cuando el país aún era una monarquía.

Hasta el momento no ha sido revelada la identidad del agresor ni los motivos que lo llevaron a golpear al presidente.

Las reacciones de la clase política no tardaron en llegar. El primer ministro, Jean Castex, denunció en el parlamento que «la política no puede ser la violencia, la agresión verbal y menos la agresión física».

Los líderes de la oposición también condenaron la agresión. El candidato de izquierda radical a la presidencia, el diputado Jean-Luc Mélenchon, se dijo «solidario» con Macron.

«Es inadmisible atacar físicamente al presidente de la República, a responsables políticos, pero más aún al presidente», declaró por su parte Marine Le Pen, candidata ultraderechista.

Este incidente se produce en un clima cada vez más tenso en Francia, donde se multiplican los insultos y los ataques verbales.

Minutos antes de ser abofeteado, Emmanuel Macron llamó a «todo el mundo al respeto y a la calma para no debilitar la democracia».

Las agresiones físicas a presidentes son poco habituales en Francia. La más grave en las últimas décadas remonta a 2002 cuando un militante de extrema derecha intentó asesinar a balazos a Jacques Chirac durante el desfile militar del 14 de julio.

Las explosiones del martes pasado en el puerto de Beirut ha golpeado a un país, Líbano, «ya muy frágil, tras meses de crisis económica y de pandemia» de coronavirus, por lo que los efectos adversos de la catástrofe durarán mucho tiempo, advirtió hoy el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

La organización, que trabaja sobre el terreno para atender a víctimas y afectados por el siniestro, que causó 137 muertos y dejó más de 5,000 heridos, subrayó que unas 250,000 personas se han quedado sin hogar debido a las explosiones, algunas de ellas se han visto obligadas a dejar la capital, y varios hospitales en la zona afectada han sufrido graves daños.

«Líbano seguirá sintiendo durante largo tiempo los efectos de la explosión, ya que, además de las pérdidas de vidas humanas y los heridos, se ha quedado mucha gente sin hogar y sin su modo de vida», indicó la organización, al tiempo que reiteró su compromiso de «apoyar al Líbano en estos momentos difíciles».

Cruz Roja subraya además que la destrucción del puerto de Beirut tendrá un efecto devastador, al reducir la capacidad importadora del Líbano y las posibilidades de recibir ayuda humanitaria tanto para esa nación como para la vecina Siria.

Asimismo, el CICR indicó que ha entregado ayuda médica a 12 centros médicos de Beirut y sus alrededores y recordó que desde 2016 colabora directamente en el Hospital Rafik Hariri, que es el principal centro de respuesta a la pandemia de COVID-19.

Topadoras del ejército libanés trabajaban este jueves entre los escombros para reabrir las carreteras en torno al puerto de Beirut, al día siguiente de que el gobierno prometiera investiga la devastadora explosión de esta semana y pusiera a los responsables del puerto bajo arresto domiciliario.

También podría haber acelerado los contagios de coronavirus en el país, ya que miles de personas llenaron los hospitales tras la detonación, advirtieron autoridades del país.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, llegó este jueves al país, donde aseguró que «Líbano no está sola». Hizo un llamado por ayuda urgente.

En la primera visita de un jefe de Estado al Líbano luego de la tragedia, Macron prometió ayudar a organizar la asistencia internacional pero dijo que el Gobierno local debe implementar reformas económicas y abordar la corrupción.

«Si no se llevan adelante reformas, el Líbano continuará hundiéndose», dijo Macron luego de ser recibido en el aeropuerto por el presidente libanés, Michel Aoun. «Lo que también se necesita aquí es un cambio político. Esta explosión debería comenzar una nueva era», sostuvo.

Vistiendo una corbata negra en señal de luto, Macron recorrió el lugar de la explosión y las calles destruidas de Beirut donde multitudes enardecidas exigían el final del «régimen» de la jerarquía política del Líbano, a la que acusan de corrupción y de provocar un desastre en el país.

El candidato a la alcaldía de París por el partido del presidente francés Emmanuel Macron, Benjamin Griveaux, anunció este viernes el retiro de su candidatura tras la difusión de un video sexual, a un mes de las elecciones.

Tras padecer «ataques infames (…) he decidido retirar mi candidatura a la elección municipal parisina», afirmó Griveaux, en un video difundido en redes sociales.

Un sitio de internet difundió la noche del miércoles un video íntimo y mensajes dirigidos a una mujer, afirmando que procedían del exportavoz del gobierno. Poco a poco fueron divulgados en las redes sociales.

Indicó que su familia no merece ese tipo de ataques.

«Durante más de un año, mi familia y yo hemos sido objeto de comentarios difamatorios, mentiras, rumores, ataques anónimos, la revelación de conversaciones privadas robadas y amenazas de muerte», indica en su video. «Como si esto no fuera suficiente, ayer se alcanzó otro nivel».

El polémico artista ruso, Piotr Pavlenski, famoso por impactantes performances de protesta contra el poder, dijo haber publicado el video que incrimina a Griveaux.

Pavlenski explicó que filtró el video para «denunciar la hipocresía» de Griveaux, que «dice que quiere ser el alcalde de las familias y cita siempre como ejemplo a su mujer y niños, pero hace todo el contrario».

De 42 años, Griveaux es considerado como un político cercano al presidente francés. Ayudó a Macron a fundar su partido La República en Marcha (LREM) con el que ganó las elecciones presidenciales en 2017.

Griveaux indicó que se reunió el jueves por la noche con el presidente francés que, según él, le dijo que le apoyaría «cualquiera» que fuera su decisión.

Las últimas encuestas lo mostraban rezagado en el tercer lugar para las elecciones municipales, detrás de la actual alcaldesa, la socialista Anne Hidalgo, y la candidata conservadora Rachida Dati.

La líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, anunció hoy que competirá en las elecciones presidenciales de 2022, postulación que hará oficial en el próximo congreso de su partido, Rassemblement National (RN).

En conferencia de prensa en la sede de la agrupación en Nanterre, precisó que el actual presidente Emmanuel Macron ya inició la campaña y no lo dejará «correr solo».

De acuerdo a lo que reportó el diario francés Le Figaro, Le Pen indicó que ante el importante trabajo que es necesario llevar a cabo, es importante comenzar lo más pronto posible la campaña.

Hizo un llamado a sus seguidores «de decirles, al igual que a los franceses, que ahora es necesario trabajar y comprometerse para que Macron no sea reelecto».

Bajo la consideración de que oficialmente la campaña por la presidencia de Francia iniciará hasta dentro de un año, dijo que aprovechará ese tiempo para presentar una serie de «libros blancos» sobre seguridad, fraudes, transición energética y defensa.

Le Pen, de 51 años de edad, es hija de Jean-Marie Le Pen fundador del Frente Nacional que luego se transformó en el Rassemblement National.

En las elecciones de 2022 será la tercera vez que busque la presidencia francesa, luego de que en los comicios de 2012 quedó en tercer lugar y en 2017 subió a la segunda posición, detrás de Macron, el actual presidente francés.

La huelga en los transportes en Francia contra la reforma del sistema de pensiones entró este jueves en su jornada número 29, un récord histórico, mientras sigue el bloqueo en las negociaciones con los sindicatos a la espera de nuevas movilizaciones la semana siguiente.

La tregua de facto durante las vacaciones de fin de año permitió una leve mejoría este jueves, con solo una línea de metro totalmente cerrada en París y un tren de alta velocidad de cada dos circulando en el país.

En el inverno de 1986-1987 los trabajadores de la compañía francesa de ferrocarriles (SNCF) estuvieron en huelga 28 días.

Unos 200 manifestantes, entre ellos trabajadores del ferrocarril y funcionarios territoriales, se concentraron este jueves frente a una refinería en Donges (oeste de Francia) donde bloquearon las salidas.

Para el jueves 9 de enero hay convocada una nueva movilización nacional aunque a partir del próximo lunes están previstas manifestaciones de varias profesiones liberales, como los abogados, y en el sector petrolero.

El sindicato CGT en el sector químico pidió bloquear a partir del martes refinerías y depósitos petroleros durante cuatro días.

Por su parte el secretario general de CGT, Philippe Martinez, pidió a «todos los franceses que se movilicen, que vayan a las manifestaciones y se pongan en huelga».

La secretaria de Estado de Economía, Agnès Pannier-Runacher, condenó este tipo de movilizaciones. «El bloqueo de refinerías es ilegal. No es el derecho de manifestarse, el derecho a la huelga», afirmó a la cadena de televisión BFMTV.

En su mensaje de fin de año, el presidente francés Emmanuel Macron pidió un «compromiso rápido» entre el gobierno y los sindicatos. El ejecutivo apuesta por buscar una salida negociada con los sindicatos más reformistas (CFDT, CFTC et Unsa).

El detonante de la huelga es una reforma del sistema de pensiones que prevé fusionar los 42 regímenes de pensiones existentes en un sistema único y atrasar dos años la edad de jubilación (de 62 a 64 años) para recibir una pensión completa.

Esta última cuestión, que Macron no abordó en su mensaje, es uno de los principales obstáculos en las negociaciones y el número uno de la CFDT, Laurent Berger, dijo que se trata de «una línea roja», aunque el sindicato no ha pedido de momento participar en las manifestaciones del 9 de enero.

Macron sí aseguró que la reforma «tomará en cuenta las tareas difíciles para permitir a los que las ejercen irse antes».

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, aseguró este miércoles que podría hacer alguna concesión en su proyecto de reforma de pensiones durante las negociaciones con los sindicatos, después de dos semanas de huelga de transporte y movilización en las calles que amenazan con arruinar las fiestas de fin de año de los franceses.

«El presidente no abandonará el proyecto, pero está dispuesto a mejorarlo durante las conversaciones previstas con los sindicatos», afirmaron este miércoles fuentes cercanas al jefe de Estado, que auguran «avances importantes» antes de que finalice la semana.

El primer ministro francés, Edouard Philippe, recibirá este miércoles por la tarde a los responsables de los sindicatos y la patronal para intentar encontrar una salida a la crisis que tiene entre la espada y la pared al gobierno, preocupa a los comerciantes y tiene cansada a la población.

Macron, al que esta protesta no ha perjudicado aún en términos de popularidad, quiere «obtener una pausa» en la movilización social «durante las fiestas» de fin de año, según fuentes del gobierno.

Los sindicatos, sin embargo, reiteraron esta semana que no tienen intenciones de hacer una «tregua» navideña si el gobierno no cede y retira su proyecto de reforma.

Según información filtrada por fuentes cercanas a Macron, el ejecutivo podría hacer concesiones sobre uno de los puntos más polémicos de su reforma: la llamada «edad de equilibrio» o edad oficial de jubilación, que la reforma sitúa en 64 años a partir de 2027 frente a los 62 actuales.

Trabajar menos de esa edad daría derecho a una pensión más pequeña, trabajar más allá de esa edad, a una remuneración mayor. Esta idea ha sido rechazada en bloque por los sindicatos, sobre todo la CFDT, que era hasta hace poco el principal aliado del gobierno.

Philippe hará todo lo posible para recuperar a su aliado, con la ayuda de Laurent Pietraszewski, el nuevo encargado del gobierno para esta reforma de las pensiones, que reemplaza a otro responsable que dimitió en plena crisis social por un presunto conflicto de intereses.

Los sindicatos llegan a la mesa de negociaciones fortalecidos después de que ayer lograran sacar a las calles a cientos de miles de personas en todo el país, en la tercera jornada de protestas nacionales en dos semanas.

Más de 600,000 manifestantes, según el ministerio del Interior, y 1.8 millones, según los sindicatos, participaron en las protestas en varias ciudades de Francia, en rechazo a esta reforma que prevé fusionar los 42 regímenes de pensiones existentes en un sistema único.

Según una encuesta, 62% de los franceses sigue apoyando la huelga, pero el 69% desea una «tregua» por Navidad.

Turistas frustrados en toda Francia se enfrentaron este viernes por segundo día consecutivo con un caos en el transporte, mientras los sindicatos se preparan para lo que esperan sea una larga protesta contra los planes del presidente, Emmanuel Macron, para rediseñar el sistema nacional de jubilación.

La mayoría de los trenes están detenidos, incluyendo los del metro de París, mientras las carreteras se colapsaron en todo el país.

El Palacio de Versalles seguía cerrado el viernes y el Museo del Louvre advirtió a los visitantes que podrían encontrarse con demoras y algunas galerías cerradas. La Torre Eiffel volvía a recibir turistas, pero los turistas de todo el mundo seguían sufriendo las consecuencias de las protestas.

Envalentonados por la mayor muestra de descontento público en años, los sindicados anunciaron nuevas protestas, «intergeneracionales» y a nivel nacional, para el martes contra una reforma que ven como un ataque a los derechos conquistados por los trabajadores.

Al menos 800,000 personas se manifestaron en todo el país este jueves dentro de una huelga que cerró escuelas y algunos servicios públicos y alteró el funcionamiento de hospitales y refinerías. La policía disparó varias rondas de gases lacrimógenos y los manifestantes prendieron fuegos en el este de Paris.

La mayoría de las movilizaciones fueron pacíficas y la violencia de los radicales no desanimó a los sindicatos para llamar a toda la sociedad francesa a unirse a las marchas la próxima semana.

El presidente Macron está decidido a seguir adelante con una de sus medidas clave, los cambios en el complicado y relativamente generoso sistema de pensiones francés, para transformar la economía.

Quienes se oponen a la reforma temen que los cambios en cómo y cuándo podrán jubilarse los trabajadores amenace el estilo de vida francés y les haga trabajar más años por una pensión más baja.

El gobierno de Macron lleva meses negociando con sindicatos y otros colectivos, aunque ha dicho que no hará públicos los detalles del plan hasta la próxima semana. El ejecutivo dijo que no cambiará la edad oficial de jubilación de 62 años, pero se espera que los cambios orillen a la población a trabajar por más tiempo.

La incertidumbre en torno a las repercusiones de la reforma está alimentando los temores de la gente. Las encuestas muestran que la mayoría de los franceses respaldan la huelga y el movimiento de protesta, al menos por ahora, con la esperanza de que empuje al gobierno a prestar más atención a las preocupaciones de los trabajadores.

Los mandatarios del Reino Unido, Canadá, Francia y Holanda fueron captados por las cámaras en el Palacio de Buckingham riéndose del presidente estadounidense, Donald Trump, por sus largas apariciones ante la prensa en la cumbre de la OTAN.

Las imágenes, filmadas por el anfitrión británico el martes por la noche y emitidas con subtítulos por la cadena canadiense CBC, podrían afectar este miércoles la reunión de los aliados en Watford, en las afueras de Londres.

En ellas, se puede escuchar al primer ministro británico, Boris Johnson, preguntando al presidente francés, Emmanuel Macron: «¿Es por eso que llegaste tarde?».

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, interviene: «Llegó tarde porque su rueda de prensa duró 40 minutos».

A principios del martes, la reunión bilateral entre Macron y Trump estuvo precedida por un largo encuentro con los medios, en el que los líderes mostraron públicamente sus desacuerdos sobre la estrategia de la OTAN y sobre comercio.

En el video, Macron parece contar una anécdota sobre el encuentro, ante las miradas de la princesa Ana y el primer ministro holandés, Mark Rutte, aunque el líder galo está de espaldas a la cámara, por lo que sus palabras resultan inaudibles.

«Oh, sí, sí, anunció…», apunta en tono de burla Trudeau, agregando: «Acabas viendo a su equipo boquiabierto».

Al igual que en la reunión de la OTAN del año pasado, Trump ha rechazado el protocolo de la cumbre y ha usado sus apariciones públicas con aliados para responder a decenas de preguntas de los periodistas.

El dirigente calificó así de «insultantes» las críticas de Macron sobre la muerte cerebral la OTAN, cargó de nuevo contra los países europeos «morosos» por no gastar los suficiente y contra la investigación de cara a un juicio político en su país.

Tras la segunda jornada de cumbre, que debería terminar con una declaración común para reiterar la unidad de los aliados, Trump debe dar otra conferencia de prensa, en esta ocasión en solitario.

El presidente francés, Emmanuel Macron, reiteró este martes sus polémicas declaraciones sobre la OTAN, a la que había acusado de estar en «muerte cerebral», provocando el disgusto de sus socios de la Alianza Atlántica poco antes del inicio de una cumbre en Londres.

«Mi afirmación provocó la reacción de mucha gente», pero «mantengo» esas palabras, afirmó el mandatario en rueda de prensa conjunta con el presidente estadounidense Donald Trump, que horas antes había calificado estas declaraciones de «muy insultantes».

«Cuando se mira lo que la OTAN debería ser, en primer lugar se ve el desplazamiento en el peso y el presidente Trump ya lo recordó», afirmó Macron, subrayando que Estados Unidos es el primer contribuidor «con diferencia».

Pero «cuando hablamos de la OTAN no se trata sólo de dinero», agregó.

En su polémica entrevista con The Economist, en que denunció la «muerte cerebral» de la organización, Macron había puesto como ejemplo la ofensiva de un aliado, Turquía, contra las milicias kurdas en el norte de Siria, clave en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico, lo que enfureció a Ankara.

Al respecto, el presidente Donald Trump reconoció este martes que tiene una «pequeña disputa» con Macron, sobre la OTAN, pero dijo que confía en que «probablemente» puedan «resolverlo».

Mientras Trump insistió en la necesidad de que los aliados hagan más aportes a las arcas de la OTAN, Macron fue más duro al insistir en que no se trata de hablar «solo de dinero», sino de tener una «estrategia clara» sobre lo que debe ser la Alianza.

Este martes el gobierno de Brasil rechazó  20 millones de euros en fondos de emergencia para combatir los incendios del Amazonas que había ofrecido el presidente francés Emmanuel Macron en nombre de los países del G-7.

El dinero, parte de un plan del G-7 para apagar los incendios y luego proteger la selva tropical, es una amenaza para la soberanía de Brasil, declaró el presidente Jair Bolsonaro a los periodistas. Agregó que Macron tendría que «disculparse por los insultos en mi contra» antes de cualquier discusión sobre la ayuda al Amazonas.

En una respuesta iracunda a un comentario hecho por Bolsonaro en las redes sociales, Macron señaló el lunes que esperaba que «los brasileños pronto tengan un presidente digno de ellos».

Se refería a un comentario sarcástico hecho por el mandatario brasileño en una publicación de Facebook en la que se burló de la apariencia física de la primera dama francesa, Briggite Macron.

Anteriormente, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Araujo, calificó la iniciativa liderada por Francia en esa región del país sudamericano como «redundante» y acusó a la comunidad internacional de no cumplir con las promesas anteriores de financiamiento para la región acordada con las Naciones Unidas.

El presidente Jair Bolsonaro dijo este martes que Brasil estaría dispuesto a analizar la ayuda ofrecida por el G7 para combatir los incendios en la Amazonía si su homólogo francés Emmanuel Macron «retira los insultos» que hizo contra él.

«Primero el señor Macron debe retirar los insultos que hizo contra mi persona. Primero me llamó mentiroso y después, por informaciones que tuve, (dijo) que nuestra soberanía en la Amazonía es una cuestión abierta», afirmó Bolsonaro a periodistas que lo cuestionaron sobre el anuncio de su jefe de gabinete, Onyx Lorenzoni, de rechazar la ayuda del G7.

«Para conversar o aceptar cualquier cosa de Francia, que sea con las mejores intenciones posibles, él (Macron) tendrá que retirar esas palabras y a partir de ahí, podemos conversar», añadió.

Y es que la noche de ayer, Lorenzoni dijo que Brasil rechazaría el fondo de 20 millones de dólares ofrecido por las potencias del G7 durante su cumbre de Biarritz para combatir los incendios en los países amazónicos.

«Agradecemos (la oferta), pero tal vez esos recursos sean más relevantes para reforestar Europa», dijo Lorenzoni a un blog del portal de noticias G1.

Las tensiones entre Francia y Brasil se vienen incrementando desde que Macron llamó la semana pasada a los líderes de las principales democracias industriales a una discusión de urgencia en la cumbre del G7 sobre los incendios en la Amazonía. Bolsonaro replicó acusándolo de tener una «mentalidad colonialista».

El intercambio de palabras alcanzó incluso el lado personal con el presidente Bolsonaro riéndose en Facebook de un comentario hecho contra Brigitte Macron, primera dama de Francia.

«Es triste», respondió Macron. «Espero que rápidamente los brasileños tengan un presidente que se comporte a la altura», agregó.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo este viernes que podría enviar al Ejército para ayudar a combatir los incendios que están afectando a la selva amazónica, y que se tomará una decisión a lo largo del día.

Bolsonaro, sometido a una creciente presión internacional por el desarrollo de la crisis, dijo a los periodistas en Brasilia que se reunirá con sus ministros este mismo viernes para discutir las próximas medidas.

Sin embargo, el presidente francés Emmanuel Macron consideró que su homólogo brasileño «mintió» sobre sus compromisos en favor del medio ambiente, y anunció que, en estas condiciones, Francia se opone al acuerdo de libre comercio UE-Mercosur.

«Teniendo en cuenta la actitud de Brasil de las últimas semanas, el presidente de la República constata que el presidente Bolsonaro le mintió en la cumbre (del G20) de Osaka», declaró la presidencia francesa, que considera que «el presidente Bolsonaro decidió no respetar sus compromisos climáticos» o sobre «biodiversidad».

«En esas condiciones, Francia se opone al acuerdo Mercosur (con la UE) en el estado actual», agrega el Elíseo.

En respuesta, Bolsonaro dijo que Macron busca provecho político personal con su decisión de pedir que la Cumbre del G7 aborde con urgencia la «crisis internacional» provocada por los incendios que destruyen la Amazonía.

«Lamento que el presidente Macron busque instrumentalizar un asunto interno de Brasil y de los otros países amazónicos para obtener beneficios políticos personales», dijo el líder ultraderechista brasileño al reaccionar a la decisión del presidente francés.

«El tono sensacionalista con el que se refiere a la Amazonía (usando hasta fotos falsas) no contribuye en nada en la solución del problema», agregó el mandatario brasileño en un mensaje que publicó en su cuenta en Twitter.

Bolsonaro, en su mensaje, alegó que el Gobierno brasileño está dispuesto a dialogar sobre el asunto pero con base en hechos objetivos y con respeto mutuo.

Según datos divulgados esta semana por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), la región amazónica ha registrado más de la mitad de los 71.497 incendios forestales detectados en Brasil entre enero y agosto de este año, una cifra un 83 % superior al del mismo período de 2018.

Bolsonaro, que admitió la situación y la intencionalidad criminal de algunos de los incendios, volvió a insinuar este jueves que las Organizaciones no Gubernamentales (ONG) podrían estar detrás de los incendios provocados en la Amazonía, aunque admitió que son «sospechas» sin pruebas, ya que están contrariadas con la decisión de su Gobierno de no sustentarlas con recursos públicos.

Este jueves, el presidente francés Emmanuel Macron dijo que los incendios en el Amazonas son una emergencia internacional y pidió que la situación se discuta en la cumbre del G-7.

«La selva amazónica, los pulmones que producen el 20 por ciento del oxígeno de nuestro planeta, está ardiendo. Es una crisis internacional. Miembros de la Cumbre del G-7, discutamos esta emergencia», escribió en Twitter.

«Nuestra casa se está quemando», agregó.

La cumbre del G7 se celebrará el fin de semana en Francia.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, respondió a Macron en una publicación en Facebook:

«Lamento que el presidente Macron busque usar un asunto interno de Brasil y de otros países amazónicos para una ganancia política personal».

El Amazonas está siendo consumido por más de 70 mil incendios forestales que se extienden ya por más de una semana.

Algunos estados en Brasil han declarado emergencia por los siniestros que afectan a la selva más grande del mundo.

Hasta este miércoles, se reportaban 72 mil 843 incendios forestales en el Amazonas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil (INPE).

Como comparativo, la cifra representa un aumento de 83 por ciento de los siniestros registrados en el mismo periodo de 2018.

En Brasil es común observar por parte de agricultores la práctica de provocar incendios para ‘ganar’ terrenos que luego utilizan para la cría de ganado.

Bolsonaro llegó a sugerir que detrás de estos siniestros están Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

La política de amenazas del presidente estadounidense Donald Trump no cesa. Y es que, ahora Trump ha amenazado con aplicar aranceles sobre la industria vinícola francesa después de que el Gobierno de Emmanuel Macron anunciara la aplicación de la llamada «tasa Google». Una cuestión que marcará su próximo encuentro en el G7 que se celebra este mes en Biarritz.

La relación entre Emmanuel Macron y Donald Trump ha sido tormentosa desde el principio. El presidente estadounidense, que no genera grandes simpatías en la mayoría de países del bloque comunitario, ha encontrado en su homólogo francés la oposición más frontal de todas. La decisión de Donald Trump de abandonar el Acuerdo sobre Cambio Climático de París ha supuesto el veto de Macron a cualquier intento de llevar a cabo un acuerdo comercial con sus antes socios preferentes al otro lado del Atlántico.

Una enemistad que durante la última semana ha escalado aún más y ha puesto sobre la mesa el instrumento negociador por excelencia de la Administración Trump, la aplicación de aranceles, esta vez sobre un producto icónico para la cultura e industria francesas, el vino.

El motivo no es otro que la propuesta del Gobierno francés de introducir próximamente la denominada “tasa Google”, el impuesto a las grandes compañías digitales. Una norma que, por otro lado, “no está dirigida sólo a empresas estadounidenses, sino que también afectará a compañías europeas o chinas”, según palabras de Bruno Le Maire, ministro de Economía y Finanzas francés.

Esta tasa se aplicaría a empresas multinacionales que facturen más de 750 millones de euros y les exigirá pagar un 3 % de su facturación en los países en los que efectivamente operan y no sólo en aquellos que eligen como sede social porque las condiciones fiscales resultan más favorables, como sucede con Irlanda y numerosas empresas con actividad en el continente europeo.

La propuesta de crear la “tasa Google” a nivel europeo también fue esgrimida por la Comisión Europea el año pasado, aunque fue paralizada en el ECOFIN del pasado mes de marzo por la falta de consenso. Incluso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de la que Estados Unidos forma parte, ha propuesto la aplicación de esta norma entre sus 34 miembros.

Sin embargo, el Gobierno de Macron ha tomado la delantera en su aplicación, lo que le ha convertido en la primera víctima potencial de la agresiva política negociadora de Donald Trump. El mismo viernes, el presidente de Estados Unidos anunciaba en su cuenta personal de Twitter “una acción recíproca sustancial sobre la estupidez de Macron en breve”.

El jefe de Gobierno estadounidense añadía además que si alguien debía cobrar impuestos a las “GAFA” (Google, Amazon, Facebook, Apple) debía ser “su país de origen, Estados Unidos” y ponía como posible objetivo de nuevos aranceles al vino francés. “Siempre he dicho que el vino estadounidense es mejor que el vino francés”, concluía  Donald Trump en el que supone un nuevo incendio en su polémica política exterior.

Estados Unidos es el principal mercado para el vino francés y, solo en 2018, supuso casi un 25 % de cuota del mercado vinícola francés por valor de más de 3.200 millones de euros. En cualquier caso, y como suele suceder con Donald Trump, la batalla de momento se encuentra únicamente en el terreno de la dialéctica.

La próxima fecha a tener en cuenta será el próximo G7 en Biarritz (Francia), entre el 24 y 26 de agostasa Google”, el impuesto a las grandes compañías digitales. Una norma que, por otro lado, “no está dirigida sólo a empresas estadounidenses, sino que también afectará a compañías europeas o chinas”, según palabras de Bruno Le Maire, ministro de Economía y Finanzas francés.

Esta tasa se aplicaría a empresas multinacionales que facturen más 750 millones de euros y les exigirá pagar un 3 % de su facturación en los países en los que efectivamente operan y no sólo en aquellos que eligen como sede social porque las condiciones fiscales resultan más favorables, como sucede con Irlanda y numerosas empresas con actividad en el continente europeo.

Una medida que, además, no surge únicamente del Elíseo. La propuesta de crear una “tasa Google” a nivel europeo también fue esgrimida por la Comisión Europea el pasado año, aunque fue paralizada en el ECOFIN del pasado mes de marzo por la falta de consenso. Incluso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de la que Estados Unidos forma parte, ha propuesto la aplicación de esta norma entre sus 34 miembros.

Sin embargo, el Gobierno de Macron ha tomado la delantera en su aplicación, lo que le ha convertido en la primera víctima potencial de la agresiva política negociadora de Donald Trump. El mismo viernes, el presidente de Estados Unidos anunciaba en su cuenta personal de Twitter “una acción recíproca sustancial sobre la estupidez de Macron en breve”.

El jefe de Gobierno estadounidense añadía además que si alguien debía cobrar impuestos a las “GAFA” (Google, Amazon, Facebook, Apple) debía ser “su país de origen, Estados Unidos” y ponía como posible objetivo de nuevos aranceles al vino francés. “Siempre he dicho que el vino estadounidense es mejor que el vino francés”, concluía un abstemio Donald Trump en el que supone un nuevo incendio en su polémica política exterior.

Estados Unidos es el principal mercado para el vino francés y, solo en 2018, supuso casi un 25 % de cuota del mercado vinícola francés por valor de más de 3.200 millones de euros. En cualquier caso, y como suele suceder con Donald Trump, la batalla de momento se encuentra únicamente en el terreno de la dialéctica.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, dijo este martes que quiere que la Catedral de Notre Dame, devastada por el fuego, quede reconstruida dentro de cinco años.

“Reconstruiremos la catedral aún más bella y quiero que esté acabada en cinco años” dijo el jefe de Estado desde el Palacio del Elíseo.

Y añadió: «podemos hacerlo y, una vez más, nos movilizaremos» para hacerlo.

El mandatario, quien debía hacer una alocución la víspera sobre las medidas para hacer frente a la crisis de los “chalecos amarillos“, pero que fue anulada debido al siniestro, dijo hoy que volvería a abordar las cuestiones políticas “en los próximos días”.

“Mañana la política y sus tumultos volverán a imponerse pero todavía no es el momento”, añadió.

Durante su discurso, Macron dio las gracias a los bomberos, policías, personal sanitario y a los donantes que están aportando dinero para la renovación del emblemático monumento e insistió en la unidad del país después de la tragedia: “Hemos visto esta capacidad para movilizarnos y de unirnos para vencer”.

Durante su mensaje de fin de año, el presidente francés Emmanuel Macron criticó la violencia ejercida por miembros del grupo de protesta de los «chalecos amarillos» en sus violentas manifestaciones del último mes en París y otras ciudades francesas.

«He visto estos últimos tiempos cosas impensables y escuchado otras inaceptables», declaró Macron en su mensaje transmitido a la nación por televisoras públicas y privadas de Francia, en referencia a las protestas que comenzaron el pasado 17 de noviembre y que han dejado 10 muertos y cientos de heridos.

«La libertad en la que vivimos necesita un orden republicano y el respeto por cada uno y por todas las opiniones», afirmó el jefe de Estado durante su discurso de 17 minutos de duración.

«Algunos toman como pretexto hablar en nombre del pueblo, pero ¿cuál?, ¿de dónde? ¿cómo?», comentó Macron al criticar a los que «haciéndose los voceros de una masa llena de odio, atacan a los políticos en función, a las fuerzas del orden, a los periodistas, a los judíos, a los extranjeros y a los homosexuales».

«Todo esto es simplemente la negación de Francia», subrayó Macron sobre la oleada de protestas que no cesa y que esta misma noche, en el marco del movimiento popular de los chalecos amarillos, ha convocado a una nueva concentración en París, principalmente vigilada por 12 mil policías.

«El pueblo es soberano y se expresa en las elecciones», subrayó Macron al aseverar que «el orden» social será «asegurado» en Francia «sin contemplaciones» ante el movimiento de los autodenominados «chalecos amarillos» que ha dejado también un balance de más de cuatro mil detenidos.

«Somos un Estado de derecho», reiteró Macron y afirmó: «espero de cada uno el respeto indispensable a la vida en sociedad».