Tag

Mike Pence

Browsing

El exvicepresidente de Estados Unidos Mike Pence anunció este miércoles la creación de una organización que tiene como objetivo «promover» las políticas «prolibertad» del gobierno que encabezó junto a Donald Trump y «restaurar el respeto» por la nación norteamericana en el extranjero, entre otras cuestiones.

La organización, llamada Advancing American Freedom (Promover la libertad estadounidense), también pretende defender las políticas del mandato de Trump, de las que ha dicho que han creado una prosperidad nacional «sin precedentes», frente a los «ataques liberales y las distorsiones de los medios».

Además, también busca evitar que «la izquierda radical promulgue su agenda política», que «amenazaría las libertades de Estados Unidos».

«Advancing American Freedom busca construir el éxito de los últimos cuatro años mediante la promoción de los valores conservadores tradicionales y promover las políticas exitosas de la administración Trump», ha señalado Pence en un comunicado.

En la presentación de la organización, el republicano dijo que los conservadores no se quedará de brazos cruzados mientras la izquierda radical y la nueva Administración intentan amenazar la posición de Estados Unidos como la nación más grande del mundo con sus «políticas destructivas».

La organización cuenta con la participación de políticos y caras conocidas de la administración Trump y el movimiento conservador estadounidense. Entre estos, destacan Kellyanne Conway, exconsejera de Trump; Kelly Craft, exembajadora de Estados Unidos ante la ONU; Doug Ducey, actual gobernador de Arizona y Larry Kudlow, presentador de televisión vinculado al Partido Republicano.

“Bajo el liderazgo del presidente Trump y el vicepresidente Pence, los estadounidenses experimentaron una prosperidad sin precedentes. Las políticas que llevaron a esos logros ahora están siendo atacadas por la izquierda radical y la Administración Biden, y la fundación de nuestra Nación está bajo asedio ”, dijo Paul Teller, director ejecutivo de Advancing American Freedom.

Según el diario ‘The Washington Examiner’, el grupo de Pence cuenta con el apoyo del expresidente, a pesar de que en los últimos momentos de su Presidencia la relación se tornó tensa por el rechazo de Pence a revertir la victoria de Joe Biden en las elecciones, tal como lo pedía el magnate.

Tras su rechazo de hacer algo que simplemente no podía, el exvicepresidente fue objeto de amenazas por parte de los partidarios del magnate que asaltaron el Capitolio el 6 de enero.

Advancing American Freedom adelantó que además de articular y promover una agenda política, dejó en claro que se opondrá a la expansión del gobierno bajo la agenda política de la izquierda radical de Joe Biden y Kamala Harris.

Algunos analistas han señalado que Pence tendría interés en presentarse a la Presidencia de Estados Unidos en 2024, pero el fin de su mandato como vicepresidente avivó las preocupaciones sobre si recibirá el apoyo de los partidarios de Trump.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, se convirtió este viernes en el responsable gubernamental estadounidense de mayor rango que recibe la vacuna contra el Covid-19, mientras el presidente Donald Trump sigue sin aclarar si se la pondrá y cuándo.

«No he sentido nada. Bien hecho», dijo Pence en un acto en La Casa Blanca, donde le pusieron la primera dosis de la vacuna a él, a su esposa Karen y al director general de salud pública del gobierno estadounidense, Jerome Adams.

Pence dejó que las cámaras de televisión grabaran mientras los doctores le ponían la vacuna, en un intento de generar confianza en la eficacia y seguridad de la fórmula desarrollada por Pfizer y su socio alemán BioNtech.

Esa vacuna es la primera aprobada en Estados Unidos y empezó a suministrarse el pasado lunes. La acción de Pence tiene como objetivo disipar las dudas de algunos estadounidenses a la vacuna, justo cuando se espera que el gobierno dé luz verde a una segundo, la de Moderna.

«El pueblo estadounidense puede estar seguro: tenemos una, y quizá en cuestión de horas dos, vacunas seguras y efectivas para ustedes y sus familias», garantizó Pence, que describió ese logro como un «milagro médico».

El vicepresidente dijo que espera que la vacuna de Moderna quede aprobada «más tarde en la jornada de hoy», cuando podría recibir la luz verde formal del ente regulador del país, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

El presidente electo Joe Biden, que llegará al poder el 20 de enero, también planea ponerse la primera dosis de la vacuna la semana que viene en un acto público, y el principal epidemiólogo del gobierno estadounidense, Anthony Fauci, ha prometido hacerlo pronto y ante las cámaras.

Los líderes del Congreso estadounidense recibirán asimismo la vacuna en los próximos días, y los expresidentes de EE.UU. Barack Obama (2009-2017), George W. Bush (2001-2009) y Bill Clinton (1993-2001) planean igualmente vacunarse ante las cámaras.

En cambio, Trump ha guardado silencio sobre el inicio de la campaña de vacunación en Estados Unidos y no ha aclarado cuándo se pondrá la vacuna. «No tengo programado que me pongan la vacuna, pero espero recibirla en el momento adecuado», escribió Trump en Twitter el pasado domingo.

La portavoz de La Casa Blanca, Kayleigh McEnany, dijo este martes que Trump está «abierto» a ponerse la vacuna, pero cree que «la gente vulnerable debe tener acceso antes» que él.

La noche de ayer, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y la demócrata, Kamala Harris, se enfrentaron en el único debate de candidatos a vicepresidente, que a diferencia de lo ocurrido entre Trump y Biden, transcurrió en un tono más civilizado.

El debate se celebró desde las instalaciones de la Universidad de Utah, en Salt Lake City.

El tema que acaparó los primeros minutos del debate fue la pandemia de COVID-19, en el que los aspirantes mostraron las diferencias que mantienen

Harris afirmó que si los expertos lo recomiendan se vacunará contra el COVID-19, pero que no lo hará si el presidente Donald Trump lo pide.

«Si el doctor (Anthony) Fauci (el principal epidemiólogo de la Casa Blanca), si los médicos nos dicen que debemos ponérnosla, seré la primera en la fila para ponérmela, absolutamente. Si Donald Trump nos dice que debemos ponérnosla, no lo haré», dijo Harris.

Harris afirmó que el pueblo estadounidense ha sido testigo del mayor fracaso de cualquier administración presidencial en la historia de EUA, cuestionando la respuesta de la administración Trump a la pandemia.

Por su parte el vicepresidente Mike Pence enfatizó que Trump puso desde el primer día la salud de los estadounidenses «primero», y acusó a Harris de «socavar la confianza» de los estadounidenses en una vacuna que pueda surgir durante este gobierno.

«Deje de jugar a la política con la vida de las personas», dijo Pence, tras señalar el plan de los demócratas de «plagio», en alusión a una controversia que hundió la primera campaña presidencial de Biden en 1988.

En respuesta, Harris, que podría convertirse en la primera mujer vicepresidente en la historia de Estados Unidos, dijo que Trump «sacrificó» a los trabajadores de la salud y atacó a La Casa Blanca por no actuar rápidamente a pesar de conocer desde un inicio los riesgos de la pandemia. «El presidente dijo que era un engaño. Minimizaron la seriedad», acusó.

El compañero de fórmula del presidente Trump aprovechó para defender su asistencia a un evento hace once días en la Rosaleda de La Casa Blanca, que pudo ser el foco de los contagios entre personal de la residencia presidencial y el propio presidente.

«Mi mujer Karen y yo estuvimos allí, y estuvimos honrados por estar allí. Mucha gente de quienes estuvieron en el acto, Susan (moderadora), en realidad muchos se hicieron las pruebas de coronavirus, y fue un acto al aire libre, lo que todos nuestros científicos aconsejan habitualmente y rutinariamente», señaló el vicepresidente.

La crisis económica que ha provocado la pandemia también fue abordada en el debate. Harris dijo que según estimaciones de expertos, para el final del actual gobierno va a haber más pérdidas de empleo que en ningún otro gobierno.

Sin embargo, Pence aprovechó el tema para cuestiona la «receta» demócrata «para corregir el rumbo del país: más impuestos, más regulación, abolición de los combustibles fósiles y rendición económica frente a China.

Otro de los temas más polémicos fue el de la justicia racial. Pence acusó a Biden de creer que la policía tiene un «sesgo» hacia las minorías, algo que tachó de «gran insulto» hacia los uniformados. Harris recordó que Trump dijo que había «personas muy buenas» entre los neonazis en una marcha en Charlottesville, Virginia, que derivó en actos de violencia.

Pence insistió en acusar a los demócratas de «insultan» a las fuerzas de seguridad cuando afirman que existe racismo sistémico en el país. Rápidamente la demócrata reaccionó y dijo que no estaba dispuesta a ser sermoneada por el vicepresidente sobre lo que significa aplicar las leyes de nuestro país». Recordemos que Harris es senadora por California y exfiscal general de dicho estado.

Pence también calificó de «insulto» a los policías cuando Biden dijo creer que las fuerzas de seguridad son implícitamente «parciales contra las minorías».

Un momento importante del debate fue cuando Pence aseguró que la Administración de Barack Obama, de la que Biden fue vicepresidente, permitió la expansión del grupo terrorista Estado Islámico (EI), y que los padres de Kayla Mueller, una joven estadounidense asesinada por los yihadistas en Siria en 2015, piensan que estaría viva si Trump hubiera estado a cargo cuando fue secuestrada.

Los padres de la joven, Marsha y Carl Mueller, estaban entre los invitados por Pence al debate en la Universidad de Utah.

A diferencia de la conducta de Trump en el primer debate, Pence demostró calma y estabilidad; incluso felicitó a Harris, hija de inmigrantes de Jamaica e India, por la naturaleza histórica de su candidatura, que podría convertirla en la primera vicepresidente negra.

Y aunque Pence trató de retratar a Harris como de izquierda radical, a pesar de que está más cerca del ala moderada del partido demócrata, destacó su trayectoria en el servicio público.  «Gracias, señor vicepresidente», le dijo varias veces Harris.

Los candidatos debatieron sin cubrebocas, aunque tal como se había anunciado previamente, estuvieron separados entre sí casi a cuatro metros, y protegidos por barreras transparentes.

Una mosca, que se posó sobre la cabeza del vicepresidente Pence durante dos minutos y tres segundos robó cámaras y fue, según las redes sociales, la reina de la noche.

La mancha oscura en el cabello blanco de Pence hipnotizó a los estadounidenses e hizo que se desatara una avalancha de comentarios y memes en Twitter.

Fotografías desde todos los ángulos del insecto se difundieron en la popular red social y hasta el aspirante demócrata a La Casa Blanca, Joe Biden, se sumó a la ola, al publicar una imagen con un matamoscas en la mano, esto con la intención de recaudar fondos.

«Contribuye con $5 para ayudar a que esta campaña vuele», escribió el demócrata, cuyo equipo aprovechó el momento para publicar un tuit con la imagen de un matamoscas y la leyenda: «Ahuyenta moscas y mentiras».

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, anunció hoy que el próximo viernes visitará la zona fronteriza con México en McAllen, Texas, donde acudirá a un centro de detención de migrantes, en el marco de la polémica que han desatado las condiciones en que se encuentran las instalaciones.

«El viernes, la segunda dama (Karen Pence) y yo viajaremos a la frontera EE.UU./México en McAllen, Texas, con una delegación bipartidista de miembros del Comité Judicial del Senado», escribió Pence este lunes en su cuenta oficial de Twitter.

Indicó que, aunque el Senado ha aprobado una medida de alivio humanitario bipartidista, había que hacer “mucho más” para asegurar la frontera sur de su país, y acabar con la crisis que se vive.

Fuentes de la oficina de Pence aseguraron que, durante su viaje a McAllen, el vicepresidente visitará unas instalaciones donde se procesa la llegada de migrantes indocumentados y un centro de detención.

No sería la primera vez que Pence visita un centro de detención de migrantes, algo que ya hizo en abril pasado, en Nogales, Arizona.

Sin embargo, el viaje se producirá en un momento en el que se ha centrado la atención a esos centros, a raíz de informes del Gobierno y de medios de comunicación que han descrito condiciones de hacinamiento, falta de higiene y comida adecuada.

Pence reconoció hoy que «las instalaciones en la frontera están abarrotadas» de migrantes, pero atribuyó ese hacinamiento a que se han visto «sobrepasadas» por la llegada de indocumentados.

En conferencia de prensa desde Pensilvania, Estados Unidos, el vicepresidente Mike Pence aseguró que pese a que las negociaciones con el gobierno mexicano seguirán los próximos días, los aranceles entrarán en vigor el próximo lunes.

Indicó que tal como lo anunció el presidente Donald Trump, los aranceles se implementarán el lunes, pues cuando lo dio a conocer, «hablaba en serio».

Dijo que tal decisión fue expuesto a la delegación mexicana.

Sobre lo que se ha discutido ayer y hoy con los representantes del gobierno mexicano, Pence dijo que han hecho recomendaciones sobre acciones que podrían tomar para detener el flujo migratorio. Señaló que dichas medidas tendrían que ser contundentes e inmediatas.

Añadió que lo que se siga discutiendo de aquí al domingo, será informado al presidente Trump, quien tomará la decisión sobre si lo que México está dispuesto a hacer, es suficiente para modificar la entrada en vigor de los aranceles.

Exhortó a México a hacer más sobre el tema migratorio, para que así «sean los mejores vecinos que hayamos tenido».

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, será quien reciba mañana a funcionarios mexicanos en La Casa Blanca, para conversar sobre la imposición de aranceles que anunció el presidente Donald Trump.

Recordemos que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) envió una comisión encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, para buscar un acuerdo con el gobierno estadounidense, y evitar la represalia comercial.

Al respecto, esta mañana el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, dijo que México llegará mañana a las negociaciones con una posición “digna y eficaz”, y afirmó que hay un porcentaje del 80% de que se logre un acuerdo con el gobierno estadounidense.

Y es que el próximo lunes se cumple el plazo establecido por el presidente Trump, quien amenazó con aplicar aranceles del 5% a las importaciones de productos mexicanos, a menos que el gobierno de AMLO hiciera más para evitar que los migrantes ilegales llegaran a su país.

El pasado viernes, Ebrard informó que su homólogo estadounidense, Mike Pompeo, sería quien encabezaría las conversaciones. Sin embargo, Pompeo viajó a Reino Unido acompañando al presidente Trump en su visita de Estado, y recientemente acudió a la Cumbre Mundial de Emprendimiento (GES 2019) que se celebra en La Haya, Holanda.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, afirmó que el Congreso de su país ratificará el tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

«Estamos trabajando» para obtener los votos favorables, dijo Pence en entrevista con la cadena CNBC, afirmando que tanto él como el presidente Donald Trump confían en la adopción del texto.

«Renegociamos el acuerdo para poner el empleo estadounidense y a los trabajadores estadounidenses en primer lugar, y tenemos toda la confianza en que cuando la presidenta (de la Cámara de Representantes, Nancy) Pelosi lo someta a votación, se aprobará», añadió.

Y es que el T-MEC fue firmado en noviembre pasado entre los tres países, modernizando así el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que estaba vigente desde 1994.

El acuerdo que debe recibir luz verde de los legislativos de los tres países para entrar en vigor, ha encontrado su mayor batalla en el Capitolio.

Los demócratas que controlan la cámara baja se han mostrado escépticos sobre la reforma laboral que recientemente aprobaron nuestros legisladores. En la cámara alta, donde los republicanos dominan, el influyente senador Chuck Grassley ha exigido que se levanten los aranceles del acero y el aluminio antes de cualquier votación, algo que Trump se resiste a hacer.

«Estamos tratando con miembros del Congreso», dijo Pence al ser consultado al respecto; señaló que hubo «reuniones productivas» la tarde ayer sobre el tema de los aranceles.

El vicepresidente insistió en que el T-MEC es una «victoria» para Estados Unidos, una idea rectora de Trump.

Larry Rubin, representante del Partido Republicano en México y Presidente de la Comunidad Americana en nuestro país, se refirió a los comentarios hechos por el Vicepresidente Mike Pence respecto a la posición de nuestro país y la crisis que se vive en Venezuela.

«Estados Unidos, respetando la soberanía de México, exhorta a que (…) se unan al lado correcto de la historia en finalmente liberar a Venezuela de un genocida que no ganó las últimas elecciones ya que no fueron democráticamente conducidas, lo cual da a lugar, según la constitución Venezolana, a que el Presidente del Congreso funga como Presidente hasta que se lleven a cabo elecciones democráticas», dijo el republicano a través de un comunicado.

A nombre del partido republicano, Larry Rubin dijo que el apoyo de México sería un paso en la dirección correcta de la historia, además de que también ayudaría a liberar a un pueblo reprimido por un asesino, en referencia a Nicolás Maduro.

Señaló que ante las deplorables condiciones en que el gobierno de Maduro tiene a  su población, millones de venezolanos han sufrido y huido llegando a México y otros países. Enfatizó que al ser México un gran referente en Latinoamérica, es indispensable que esté alineado en un tema que ha afectado gravemente por años a todo el continente.

«El sumar a la administración del Presidente López Obrador en esta causa (Venezuela) es tan importante más ante los cambios positivos que quiere llevar a cabo para México y la creciente fortaleza que se está construyendo en la relación bilateral entre los dos mandatarios Trump-AMLO,” remató Rubin.

Durante una visita que realizó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el vicepresidente de ls Estados Unidos, Mike Pence, reiteró hoy que la administración del presidente Donald Trump, seguirá luchando por construir un muro en la frontera sur del país.

“Este presidente y esta administración seguirán luchando para construir el muro», dijo Pence ante los empleados de la CBP, que forman parte de los miles de trabajadores federales que han trabajado las últimas semanas sin recibir su salario, debido al cierre parcial del gobierno.

El vicepresidente se comprometió ante los trabajadores a que resolverán la falta de pago, y procedió a felicitarlos por su compromiso con el país.

Pence retomó el discurso de Trump al sostener que había una crisis humanitaria en la frontera sur de su país, la cual dijo, exige acciones prontas y contundentes por parte del Congreso.

Las declaraciones del vicepresidente se dan un día después que el presidente Trump visitara McAllen, Texas, donde reiteró que un muro en la frontera sur es necesario para salvaguardar al país, y tras el fracaso ante las negociaciones en el Congreso para conseguir los fondos para construir la barrera.

 

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, prometió que el gobierno construirá «el muro completo» en la frontera con México y llamó al Congreso a cerrar los espacios legales de la ley migratoria.

Al mismo tiempo, al referirse a la caravana de inmigrantes centroamericanos que llegó a la frontera, Pence señaló que «cada uno de estos son víctimas explotadas por activistas que promueven las fronteras abiertas y por los medios».

El republicano se reunió con miembros de seguridad en el Valle Imperial, área de San Diego, donde supervisó las obras de reemplazamiento de muro fronterizo, distintas de los prototipos que hace un mes Trump supervisó en Mesa de Otay.

«Hombres, mujeres y niños son explotados por contrabandistas y traficantes que buscan en sus dificultades socavar nuestras leyes, y por eso protegemos al pueblo en la frontera sur y por eso ratificamos nuestra promesa de construir el muro completo», insistió.

Pence supervisó este lunes el muro, que es construido con 50 paneles por día en el área de Caléxico, California.

En la estación, Pence agradeció a los empleados de la Patrulla Fronteriza y de Aduanas y Protección Fronteriza por su trabajo, y les dijo que «tienen un gran campeón» en Trump y aseguró que ambos están comprometidos con la reforma de las leyes de inmigración.

 

Con información de Notimex / Foto: Archivo APO

Luego de que abandonara la noche de ayer de último momento las actividades de la VIII Cumbre de las Américas, el Vicepresidente de los Estados Unidos se reunió esta mañana con el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto.

 

Pence se reintegró esta mañana a las actividades de la Cumbre, en donde tal como se había acordado, se encontró con el mexicano, con quien hasta ahora se sabe, habló sobre la perspectivas de la relación bilateral entre ambos países, entre los que se incluiría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

 

La oficina de la Presidencia de la República informó que con dicho encuentro, México reafirmaba su indeclinable voluntad para lograr acuerdos benéficos para los países, siempre mediante el diálogo respetuoso y constructivo.

 

La reunión se da luego de la enérgica respuesta que Peña Nieto dio a Donald Trump por el anuncio del despliegue de elementos de la Guardia Nacional a la frontera con México.

 

Foto: Twitter

Medios internacionales reportan que tras el anuncio del Presidente Donald Trump sobre el bombardeo a territorio sirio, el vicepresidente Mike Pence abandonó Lima, Peru.

 

Pence se encontraba en el país sudamericano para participar en representación de Donald Trump en la Cumbre de las Américas la cual inició sus mesas de trabajo este viernes.

 

Se tenía planeado que el estadounidense se reuniera la mañana de este sábado con el Presidente Enrique Peña Nieto, lo cual ahora está en duda si se confirma la partida de Pence.

 

Con información de RT / Foto: Archivo APO

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, tiene previsto visitar el próximo viernes el sur de Texas para realizar una gira por la zona fronteriza entre Estados Unidos y México, revelaron a la prensa en Brownsville y McAllen, fuentes familiarizadas con los planes.

Pence tiene la intención de visitar el área junto con la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y el jefe de la Patrulla Fronteriza en el sector del Valle del Río Grande, Manuel Padilla, informaron este martes, las fuentes.

Pence tiene programado antes, participar en un evento político durante una comida en San Antonio, tras lo cual se trasladará a McAllen para comenzar su visita a la frontera.

No se informó si Pence planea visitar el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Santa Ana, que podría convertirse en el punto donde pudiera comenzar a construirse el muro fronterizo del presidente Donald Trump.

 

Con información de Notimex / Foto: Archivo APO

En medio de la polémica que se ha producido en las últimas semanas sobre los actos de protesta por parte de algunos jugadores de la NFL sobre arrodillarse al escuchar el himno de Estado Unidos, la tarde de ayer el Vicepresidente Mike Pence se retiró del partido de los Colts contra los 49erse luego de que varios jugadores realizaran dicha acción.

 

 

 

A través de su Twitter, Pence aseguró que «me fui del juego de los Colts de hoy porque @POTUS y yo no dignificaremos ningún evento que falte al respeto a nuestros soldados, nuestra Bandera o nuestro Himno», añadiendo que no es tiempo de caer en dichas provocaciones sobre todo en un momento cuando muchos estadounidenses están inspirando al país con su «valentía, determinación y resistencia».

 

 

 

 

Minutos después, el presidente Donald Trump tuiteó que él le había pedido a Pence dejar el estadio. «Le pedí al @VP Pence abandonar el estadio si algún jugador se arrodillaba, faltando el respeto a nuestro país. Estoy orgullos de él y de @SecondLady Karen», tuiteó Trump.

 

Por su parte el portavoz de la NFL Joe Lockhart aseguró que la liga no tenía comentarios respecto a lo sucedido con el Vicepresidente.

 

Durante su visita a Chile, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, indicó que los países latinoamericanos deberían romper lazos con Corea del Norte y llamó a Chile, Brasil, México y Perú  a ser  «líderes en la región» y tomen acciones de aislamiento al gobierno norcoreano.

 

«La era de la paciencia ha terminado. Estados Unidos hará todo lo que pueda económica y políticamente para que Corea del Norte abandone sus programas nucleares y de misiles balísticos»,

 

 

 

 

Al reunirse con la presidenta Michelle Bachelet, abordaron temas regionales y las tensiones geopolíticas que se viven en la Península de Corea. «Estados Unidos le da gran importancia al aislamiento diplomático del régimen Kim e instamos a Chile, Brasil, México y Perú a romper todos sus lazos económicos y políticos con Corea del Norte».

 

 

Con información de EFE / Foto: Archivo APO

 

 

Con información de Reuters / Foto: Archivo APO

El presidente estadounidense, Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva que facilitará a las iglesias y grupos religiosos participar en la actividad política sin riesgo de perder las exenciones de impuestos de las que se benefician actualmente.

El mandatario estadounidense aseguró que la fe está profundamente arraigada en la historia de Estados Unidos y pidió  que el país norteamericano sea una “nación de la tolerancia”, expresó: “nunca vamos a presentar discriminación religiosa”.

Por su parte, el vicepresidente Mike Pence aseguró que esta orden  ejecutiva refuerza la “importancia de la oración en los Estados Unidos”.  La “Promoción de la Libertad de Expresión y la libertad religiosa”, está destinado a proteger la exención de impuestos de las iglesias políticamente activos.

La corrección a la llamada Enmienda Johnson,  evita que líderes religiosos respalden o se opongan a candidatos políticos sin poner en riesgo su estado de exención de impuestos.

Dicha orden determina que el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés), ejerzan la máxima discreción de la aplicación de  la Enmienda Johnson.

La orden ejecutiva no incluyó ninguna disposición sobre la comunidad LGBT como se esperaba. “La libertad  no es un regalo de gobierno, es un regalo de Dios”, dijo Trump.

 

 

Con información de The Independent / Foto: Facebook