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Nancy Pelosi

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La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, la primera mujer en ocupar ese cargo, confirmó este jueves que dejará de ser la líder demócrata de la Cámara, mientras se prepara todo para el traspaso de dicho puesto al representante Hakeem Jeffries.

Pelosi, una liberal californiana de 82 años que ha sido presidenta de la Cámara en dos ocasiones, dijo que seguirá en el Congreso, representando a San Francisco, como ha hecho durante 35 años.

Hizo el anuncio un día después de que los republicanos se aseguraran una escasa mayoría en la cámara tras las elecciones de mitad de término de la semana pasada.

Jeffries, de Nueva York, sería el primer legislador negro en liderar una de las bancadas de los principales partidos en el Congreso. El actual número 2 de los demócratas en la Cámara de Representantes, el dirigente de la mayoría Steny Hoyer, respaldó a Jeffries para el puesto de dirigente del partido y dijo que él tampoco buscaría un puesto de liderazgo en el próximo Congreso.

Al respecrto, el presidente Joe Biden calificó se refirió a Nancy Pelosi como la líder de la Cámara Baja más importante de la historia.

«La historia la señalará como la presidenta de la Cámara de Representantes más importante de la historia: es la primera, la última y siempre para el pueblo», apuntó el presidente en un mensaje en Twitter.

«Cuando pienso en Nancy Pelosi, pienso en dignidad», añadió el mandatario demócrata, quien aseguró que Estados Unidos tiene con ella «una deuda de gratitud por su servicio, patriotismo y dignidad».

Pelosi reflexionó que ya es hora para que una nueva generación lidere el caucus demócrata del Congreso.

El pasado 7 de noviembre, fecha en que ocurrió el ataque a su marido a finales de octubre en el domicilio familiar de San Francisco por parte de un hombre que la buscaba a ella, adelantó que ese hecho iba a influir en la decisión sobre su futuro político.

En su mensaje de hoy, Pelosi calificó la Cámara de Representantes de «terreno sagrado» y recordó su primera visita al Capitolio de niña, cuando su padre prestó juramento como miembro de la Cámara.

Contó que trabajó con tres presidentes estadounidenses, el republicano George W. Bush y los demócratas Barack Obama y Biden, pero no mencionó al presidente Donald Trump, que recordemos fue destituido dos veces por la Cámara bajo su liderazgo.

Sin embargo, sí se refirió al ataque del 6 de enero de 2021 en el Capitolio por parte de los partidarios de Trump.

«La democracia estadounidense es majestuosa, pero es frágil. Muchos de nosotros aquí hemos sido testigos de nuestra fragilidad de primera mano, trágicamente en esta cámara. Y por eso la democracia debe ser defendida siempre de las fuerzas que desean dañarla», dijo Pelosi.

China anunció este viernes que suspendía su cooperación con Estados Unidos en varios ámbitos clave, incluyendo el clima y la defensa, en represalia a la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi.

China lleva a cabo desde ayer maniobras militares en torno a Taiwán, las mayores hasta la fecha, pese a la condena de Estados Unidos y otros aliados occidentales.

Hoy, el ministerio chino de Exteriores volvió a arremeter contra Estados Unidos, suspendiendo las conversaciones y la cooperación en ámbitos, incluidos los relativos a la lucha contra el cambio climático, esto luego de que los dos países más contaminantes del mundo se comprometieron el año pasado a trabajar juntos para acelerar la acción climática, y prometieron reunirse regularmente para «abordar la crisis climática».

Pelosi, que también fue sancionada por China por la visita, defendió su viaje a Taiwán y aseguró este viernes que Estados Unidos «no permitirá» que China aísle a la isla.

Taiwán también condenó la respuesta de Pekín a la visita, y el primer ministro, Su Tseng-chang, pidió a sus aliados que presionen para reducir la tensión. «No esperábamos que el malvado vecino de al lado mostraría su poderío en nuestras puertas y arbitrariamente pondría en peligro las rutas marítimas más transitadas del mundo con sus ejercicios militares».

China calificó los ejercicios bélicos, que se mantendrán hasta el próximo domingo, como una respuesta «necesaria» a la visita de Pelosi.

Taiwán afirmó que 68 aviones de combate y 13 barcos de guerra chinos cruzaron la llamada «línea media» del estrecho que separa la isla de China continental este viernes. La línea media es una coordenada no oficial pero de aceptación general, a medio camino entre las costas de China continental y las de Taiwán.

Las acciones de China incluyeron un «ataque con misiles convencionales» en la costa al este de Taiwán, dijo el ejército chino. La cadena estatal CCTV informó de que los misiles chinos habían sobrevolado Taiwán, lo que supondría una gran escalada si se confirma oficialmente.

Y es que el Partido Comunista Chino considera a Taiwán como parte de su territorio y ha prometido tomarlo algún día, por la fuerza si es necesario.

Pero la escala y la intensidad de las maniobras provocaron la indignación de Estados Unidos y otros países. Estas maniobras constituyen «una escalada significativa», estimó el Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, tras mantener conversaciones con cancilleres del este de Asia en Camboya. Para Blinken, la visita de Pelosi no «justificaba» los ejercicios lanzados por Pekín.

Japón presentó una queja diplomática formal contra China, ya que cinco misiles cayeron presuntamente en su zona económica exclusiva (ZEE) .

Y Australia, que mantiene una relación complicada con China, su mayor socio comercial, tachó de «desproporcionadas y desestabilizadoras» las maniobras militares.

La hipótesis de una invasión de Taiwán, con 23 millones de habitantes, es poco probable. Pero, desde la elección en 2016 de la actual presidenta, Tsai Ing-wen han aumentado las amenazas de llevarla a cabo. Tsai, que a diferencia del gobierno anterior pertenece a un partido independentista, se niega a reconocer que la isla y la parte continental forman parte de «una misma China».

China disparó múltiples misiles este jueves cerca de Taiwán, en las maniobras militares más extensas en la zona, un día después de que la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, finalizara su visita por la isla.

Los ejercicios comenzaron a mediodía e incluyeron fuego real en aguas del norte, sur y este de Taiwán, que Pekín reclama como propias; esto lleva a que la zona del estrecho esté en su peor momento en un cuarto de siglo.

El Ejército chino dijo alrededor de las 15:30 horas local que realizó múltiples disparos de misiles convencionales en aguas del este de Taiwán como parte de los ejercicios planificados en seis zonas diferentes que se extenderán hasta el mediodía del domingo.

El Ministerio de Defensa de Taiwán dijo que se habían disparado 11 misiles balísticos chinos Dongfeng en aguas cercanas a la isla. La última vez que esto ocurrió fue en 1996.

Las autoridades taiwanesas dijeron que los ejercicios violan las normas de Naciones Unidas, invaden su espacio y amenazan la libre navegación aérea y marítima.

Taiwán es un país autogobernado desde 1949, cuando los comunistas de Mao Zedong tomaron el poder en Pekín tras derrotar a los nacionalistas del Kuomintang (KMT) de Chiang Kai-shek en una guerra civil, lo que llevó al gobierno del KMT a retirarse a la isla.

La visita no anunciada de Pelosi desafió las advertencias de China, que considera la isla como una provincia rebelde.

Antes del inicio oficial de las maniobras, barcos y aviones militares chinos cruzaron brevemente la línea divisoria del estrecho de Taiwán varias veces por la mañana. A mediodía, buques de guerra de ambas partes estaban en la zona y muy cerca unos de otros. Taiwán envió aviones y desplegó sistemas de misiles para rastrear aviones chinos que cruzaban la línea.

China, que lleva tiempo diciendo que se reserva el derecho a tomar Taiwán por la fuerza, dice que sus diferencias con la isla son un asunto interno. Taiwán dijo que las páginas web de sus ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores y de la oficina presidencial fueron atacadas por los hackers, y advirtió de la «guerra psicológica» que se avecina.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, calificó la visita de Pelosi a Taiwán como un acto «demencial, irresponsable y altamente irracional» por parte de Estados Unidos, informó la cadena estatal CCTV.

Reiteró que China había hecho el máximo esfuerzo diplomático para evitar la crisis, pero que nunca permitiría que se perjudicaran sus intereses fundamentales.

En Broojula, Ana Paula Ordorica hace un amplio análisis sobre la visita de Pelosi a Taiwán, con el comentario de Fausto Pretelin, analista internacional y columnista de El Economista.

China ha bloqueado la importación de cítricos y pescado de Taiwán, en represalia por la visita de la legisladora estadounidense Nancy Pelosi, pero evitó afectar las relaciones de tecnología y manufactura más importantes del mundo.

Hoy, Beijing bloqueó las importaciones de cítricos y de pez sable y caballa congelados de Taiwán después de la visita a la isla de Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes.

Sin embargo, China no ha interrumpido el flujo de chips y otros componentes industriales, una medida que hubiera afectado severamente la frágil economía global.

Asimismo, esta semana China bloqueó la importación de otros alimentos de Taiwán como galletas y mariscos, aunque los plazos no estaban claros. El sitio web de la aduana mostró que la importación de esos productos estaba «suspendida».

La fruta, el pescado y otros alimentos son una pequeña parte de las exportaciones de Taiwán a China, pero la medida perjudica a sectores que se considera partidarios de la presidenta Tsai Ing-wen.

Beijing ha utilizado el bloqueo de importaciones de bananas, vino, carbón y otros bienes como palancas en disputas con Australia, Filipinas y otros Estados.

Beijing anunció también cuatro días de operaciones militares con disparos de artillería en las aguas en torno de Taiwán, lo que podría demorar o trastornar el transporte marítimo de la isla, uno de los mayores comerciantes globales.

El Partido Comunista dice que la visita de Pelosi podría envalentonar a Taiwán para declarar permanente su independencia de facto de décadas. Según Beijing, eso provocaría una guerra.

El continente y la isla, divididos desde 1949 a raíz de una guerra civil, no tienen relaciones oficiales, pero sí mantienen lazos comerciales multimillonarios, sobre todo en la provisión de chips para las fábricas chinas armadoras de los teléfonos celulares y otros artefactos electrónicos que utiliza el mundo.

Construyeron ese negocio durante las décadas en que Beijing amenazaba imponer el régimen del Partido Comunista mediante un ataque a la isla autónoma.

El comercio bilateral aumentó 26% el año pasado a 328,300 millones de dólares. Taiwán, que fabrica la mitad de los chips del mundo y tiene tecnologías que el continente no puede igualar, dijo que las ventas a las fábricas chinas aumentaron 24.4% a 104,300 millones de dólares.

La presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, llegó este martes a Taiwán, ignorando las advertencias que hiciera el gobierno Chino, que denunció las acciones «extremadamente peligrosas» de Washington y amenazó con ataques «selectivos» de represalia.

Las imágenes difundidas por cadenas internacionales mostraron a la legisladora demócrata, de 82 años, a su llegada al aeropuerto Songshan de Taipéi, donde fue recibida por el ministro taiwanés de Relaciones Exteriores, Joseph Wu.

La visita muestra el «apoyo incondicional» de Estados Unidos a la isla, aunque «no contradice» la política de Washington hacia China, dijo un comunicado del gabinete de Pelosi. En tanto la cancillería taiwanesa aseguró que la visita muestra el apoyo «sólido» de Washington a la isla.

China, que considera a Taiwán como una provincia rebelde, anunció poco antes que sus aviones caza habían cruzado el estrecho de Taiwán y prometió «acciones militares selectivas» de represalia.

Advirtió que Estados Unidos cargará con la responsabilidad y «pagará el precio por socavar la soberanía y la seguridad de China», según una portavoz de la diplomacia china.

El gobierno de Pekín afirmó que Estados Unidos está desplegando acciones «extremadamente peligrosas» y advirtió que «quienes juegan con fuego, morirán quemados». El ejército taiwanés negó que aviones chinos hubiesen cruzado el estrecho.

China y Taiwán están separadas de hecho desde 1949, cuando las tropas comunistas de Mao Zedong derrotaron a los nacionalistas, que se refugiaron en la isla. Estados Unidos reconoció en 1979 al gobierno de Pekín como representante de China, aunque siguió dando respaldo militar a Taiwán.

Pelosi, que llegó a la isla en el marco de una gira asiática, es la funcionaria de más alto rango en visitar Taiwán desde su predecesor Newt Gingrich en 1997.

Rusia se sumó al tema y expresó su «solidaridad absoluta» con su aliado chino, en un gesto en concomitancia con la negativa de Pekín a condenar la invasión rusa de Ucrania.

La «reunificación» de China es un objetivo prioritario para el presidente chino, Xi Jinping, quien la semana pasada le dijo formalmente a Biden por teléfono que evitara «jugar con fuego».

Expertos han señalado que los políticos y altos funcionarios estadounidenses suelen mantener sus visitas a Taiwán en completo secreto hasta que aterrizan, con el fin de no provocar reacciones por parte del gobierno chino. Además, la visita de Pelosi a Taiwán fue objeto de todo tipo de conjeturas en los últimos días.

La prensa destacó que la visita de Pelosi a Taiwán podría tener un trasfondo: se produciría en momentos en que el Senado de Estados Unidos se prepara para aprobar una legislación que destinaría cerca de 52 mil millones de dólares en subsidios a la producción de semiconductores, así como créditos fiscales de 24 mil millones para sus plantas.

Pero, ¿cuál sería la relación de esto con Pelosi? Su esposo Paul Pelosi, compró y vendió en días recientes acciones de NVIDIA, una empresa de chips, cuyas acciones se dispararon en ese lapso, cerca del 10% de su valor. Y es justo en Taiwán donde tiene su sede TSMC, el fabricante de chips más grande del mundo, la cual podría ser una de las empresas que recibiría subsidios para la planta que tiene en Arizona.

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, inició este lunes una gira por Asia, en medio de crecientes tensiones con China por la cuestión de Taiwán.

En medio de las expectativas sobre si Pelosi va a efectuar una visita a Taiwán, la líder de la Cámara Baja estadounidense se reunió con el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, quien abogó por la estabilidad del vínculo entre Washington y Pekín.

«El primer ministro Lee destacó la importancia de que haya una relación estable entre Estados Unidos y China para la paz y la seguridad regional», según un comunicado difundido por el ministerio de Relaciones Exteriores de Singapur.

La delegación encabezada por Pelosi visitará Singapur, Malasia, Corea del Sur y Japón, pero las expectativas sobre una posible escala en Taiwán centran la atención de la gira.

Las cadena CNN y la taiwanesa TVBS afirmaron este lunes, sin identificar sus fuentes, que Pelosi tiene a Taiwán incluida en su gira.

Los reportes sobre un plan para visitar Taiwán han indignado a China y provocó molestias incluso en La Casa Blanca, en medio de intentos del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de suavizar las fricciones con Pekín.

El ministerio chino de Relaciones Exteriores advirtió que una visita de Pelosi a Taiwán «amenazaría seriamente la paz y la estabilidad» del estrecho de Taiwán.

«Si la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, visita Taiwán, China tomará contramedidas firmes y decididas para defender su soberanía e integridad territorial», dijo el portavoz del ministerio Zhao Lijian, sin detallar cuáles.

Y es que China considera a Taiwán como una de sus provincias que aún no ha conseguido reunificar con el resto de su territorio desde el final de la guerra civil china y evoca reiteradamente la posibilidad de recuperarla, por la fuerza si fuera necesario.

El gobierno chino se opone a cualquier iniciativa que otorgue legitimidad internacional a las autoridades taiwanesas y a todo contacto oficial entre Taiwán y otros países.

El despacho de Pelosi confirmó el viaje a Asia sólo una vez que la líder demócrata ya había despegado, tras días de especulaciones y negativas a confirmar el itinerario.

«Nuestra delegación mantendrá reuniones de alto nivel para discutir cómo podemos seguir avanzando en nuestros intereses y valores compartidos, incluyendo la paz y la seguridad, el crecimiento económico y el comercio, la pandemia de covid-19, la crisis climática, los derechos humanos y la gobernanza democrática», dijo Pelosi en la nota.

El comunicado no hace ninguna referencia a Taiwán, pero los políticos y altos funcionarios estadounidenses suelen mantener sus desplazamientos a esta isla en secreto hasta que aterrizan.

Esta isla de 23 millones de habitantes, lleva años lidiando con el temor de una invasión, pero esta amenaza se ha intensificado durante la presidencia de Xi Jinping.

Estados Unidos sostiene una «ambigüedad estratégica» con respecto a si sus tropas intervendrían en un conflicto. En el plano diplomático reconoce a Pekín y no a Taipéi, pero respalda al gobierno democrático de Taiwán y se opone a un cambio por la fuerza en el estatuto de la isla.

Los políticos estadounidenses suelen visitar discretamente Taiwán, pero un desplazamiento de Pelosi marcaría un hito desde la última visita de un líder de la Cámara de Representantes en 1997. La importancia de la visita radica en que por su cargo, Pelosi es el tercer puesto de representación más importante de Estados Unidos, después del presidente y la vicepresidenta.

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, ha pedido al vicepresidente, Mike Pence, que invoque la 25ª enmienda de la Constitución para destituir al presidente, Donald Trump, sugiriendo que el Congreso podría comenzar un proceso de juicio político (‘impeachment’) si Pence y el Ejecutivo no actúan.

«Al llamar a este acto sedicioso, el presidente ha cometido un asalto indecible a nuestra nación y a nuestro pueblo», afirmó Pelosi en una rueda de prensa.

La posibilidad de hacer uso de la 25ª enmienda se comenta desde ayer que se produjo el asalto al Capitolio por parte de partidarios de Trump durante la sesión conjunta en la que el Congreso de Estados Unidos se disponía a ratificar la victoria de Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre.

Esta enmienda, con la que la Constitución se actualizó tras el asesinato de John F. Kennedy, estipula en su sección IV que el vicepresidente, en este caso Mike Pence y la mayoría de los miembros del gobierno pueden plantear por escrito al Congreso que el presidente no puede seguir en el cargo.

Pence asumiría en este hipotético caso el poder, mientras que a Trump solo le restaría impugnar el proceso, ya sin margen de maniobra por la inminencia de la toma de posesión de Biden. El vicepresidente no ha dado muestras por ahora de dar este controvertido paso.

Si bien esta enmienda se invocó durante la Presidencia George W. Bush, fue en dos ocasiones y por razones médicas, por lo que nunca se ha hecho para apartar a un presidente del cargo. En este sentido, no se aplicó la sección IV sino la III, según la cual el presidente puede ceder temporalmente el mando del país a su ‘número dos’ por incapacidad.

En su mensaje, la demócrata se refirió a Trump como «una persona muy peligrosa que no debería continuar en el cargo».

Al llamado de Pelosi se unió Chuck Schumer, el demócrata de mayor rango en el Senado, quien indicó que «la forma más rápida y eficaz de destituir a este presidente de su cargo, algo que se puede hacer hoy, sería que el vicepresidente (Pence) invoque inmediatamente la enmienda 25».

En un mensaje aparte, el presidente electo, Joe Biden, acusó a Trump de desatar «un asalto total» contra las instituciones democráticas y causar uno de los «días más oscuros» en la historia del país, en referencia a los hechos registrados ayer.

«Desencadenó un asalto total contra las instituciones de nuestra democracia desde el principio», dijo Biden.

El presidente electo Joe Biden sostuvo que la turba enardecida que irrumpió en el Capitolio en Washington son «terroristas domésticos» y culpó de los sucesos directamente al republicano.

En declaraciones en Wilmington, Delaware, Biden dijo que los cientos de partidarios de Trump que invadieron el Capitolio no son manifestantes sino una «turba insurrecta, terroristas internos». Dijo que Trump es culpable de «tratar de usar una turba para acallar las voces de casi 160 millones de estadounidenses» que votaron en noviembre.

Dijo que el presidente ha hecho patente su desdén por la democracia y la Constitución, el estado de derecho en todo lo que ha hecho, además de que lanzó un «ataque frontal» a las instituciones democráticas del país, lo que desembocó en la violencia.

Biden acusó a las autoridades de haber tratado a los manifestantes pro-Trump con mayor condescendencia que a los participantes de una protesta antirracista que fueron dispersados a la fuerza el año pasado en Washington.

«Si hubiese sido un grupo del (movimiento antirracista) Black Lives Matter el que protestaba ayer… hubiera recibido un trato muy distinto al que recibió la turba de matones que invadió el Capitolio», afirmó Biden. «Todos sabemos que eso es cierto, y es inaceptable», remató.

El presidente Donald Trump desafió a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a aprobar de inmediato un segundo cheque de 1,200 dólares para los estadounidenses, como medida para aliviar el impacto económico de la pandemia.

«Si me envían un proyecto de ley separado con un cheque de estímulo (1,200 dólares), irá a nuestro gran pueblo INMEDIATAMENTE», escribió el presidente en su cuenta Twitter. «Estoy listo para promulgarlo en este mismo momento» ¿Está escuchando, Nancy?», añadió.

En otro mensaje, el presidente afirmó que la Cámara de Representantes y el Senado deberían aprobar un paquete de 25,000 millones de dólares para apoyar el pago de sueldos de las aerolíneas, y 135,000 millones de dólares para el programa de protección de sueldos de las empresas pequeñas.

El republicano dijo que ambos apoyos se pagarían totalmente con los fondos no usados de la Ley de Estímulo Económico.

Sus nuevos mensaje llegan horas después de que ordenara ayer suspender hasta después de las elecciones del 3 de noviembre las negociaciones con el Congreso para aprobar un nuevo paquete de estímulo económico por la pandemia del coronavirus.

«He dado instrucciones a mis representantes para que dejen de negociar hasta después de las elecciones, cuando, inmediatamente después de que gane, aprobaremos una gran Ley de Estímulo centrada en los trabajadores Estadounidenses y las pequeñas empresas», escribió Trump en Twitter, en un mensaje al que los mercados de valores reaccionaron inmediatamente con caídas.

Las negociaciones entre la Casa Blanca y los demócratas para aprobar un nuevo rescate han estado estancadas. En marzo pasado, cuando la pandemia de la COVID-19 golpeó a la economía de Estados Unidos, el Congreso aprobó y el presidente Donald Trump promulgó una ley de estímulo económico que incluyó la distribución de cheques por 1,200 dólares a los contribuyentes impositivos.

Otro elemento de la ley de marzo fue un subsidio por desempleo extendido a trabajadores independientes y contratistas que no están cubiertos, normalmente, por la prestación convencional. Esos pagos de 600 dólares por semana terminaron a fines de julio sin un acuerdo entre el Congreso y Trump para extenderlo.

Las negociaciones entre el Ejecutivo y el Congreso para un segundo paquete de estímulo se han prolongado, con recriminaciones de ambas partes, mientras millones de personas siguen desempleadas y sin la capacidad financiera de hacer frente a deberes.

Al respecto, el jefe de gabinete de La Casa Blanca, Mark Meadows, dijo este miércoles que no es optimista ante la eventual consecución de un acuerdo de ayuda financiera por el COVID-19.

No obstante, afirmó que el gobierno del presidente Donald Trump sí respalda una estrategia de aportes más graduales, incluso a pesar de que aseguró que las negociaciones con el Congreso habían terminado.

«Estamos dispuestos a comprometernos. Pero no veo con optimismo un acuerdo integral. Estoy optimista en que podamos resolver unas 10 sobre una base gradual», dijo Meadows en una entrevista a Fox News.

Meadows no precisó qué 10 asuntos quiere abordar el gobierno, pero reiteró la postura tuiteada por Trump, cuando indicó que apoyaría una legislación aparte sobre las aerolíneas, las pequeñas empresas y los cheques de estímulo para las personas.

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, dio este martes su respaldo a la nueva versión del tratado comercial T-MEC con México y Canadá al asegurar que es «una victoria para los trabajadores estadounidenses».

«El acuerdo que presentamos hoy es infinitamente mejor que lo que la Administración propuso en primer lugar. Es una victoria para los trabajadores estadounidenses», subrayó Pelosi en una comparecencia en el Congreso.

La líder demócrata señaló que el respaldo a la nueva versión del tratado comercial se debe a que, lo negociado por sus legisladores, representan «una victoria para los trabajadores estadounidenses».

Indicó que se logró un acuerdo mejor al que les presentó el equipo del presidente Donald Trump, pues se revisaron temas que traerían efectos negativos para Estados Unidos y que iban a afectar a distintos sectores en su país. Insistió en los cambios de dos temas: habrá nuevos controles contra las farmacéuticas y reglas más claras en favor del medioambiente.

En sus declaraciones a la prensa, Pelosi dijo que «no es coincidencia» que el anuncio de esta nueva versión haya llegado el mismo día en que los demócratas anunciaron los dos cargos formales de imputación del juicio político contra el presidente estadounidense, Donald Trump, ya que el fin del año se acerca y es necesario «terminar las cosas».

Por su parte, el presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, el demócrata Richard Neal, catalogó de «transformador» el nuevo pacto. «Fueron negociaciones intensas, argumentativas y complicadas. Creo que establecimos un récord mundial por colgarnos el teléfono el uno al otro, yo y el representante de Comercio Exterior», bromeó Neal.

Adicional, el principal sindicato de Estados Unidos avaló los nuevos acuerdos alcanzados, al afirmar que los cambios negociados suponen una «gran mejora» con respecto al texto original.

«Por primera vez, realmente habrá normas laborales aplicables», incluidas las inspecciones de las fábricas, dijo Richard Trumka, presidente del AFL-CIO, cuyo apoyo es fundamental para que el pacto sea ratificado por el Congreso.

«El T-MEC está lejos de ser perfecto (…) Pero no se puede negar que las reglas comerciales en Estados Unidos ahora serán más justas», dijo en un comunicado.

Este martes, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) informó que firmará la nueva versión del T-MEC junto al representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y la viceprimera ministra de Canadá, Chrystia Freeland.

Se prevé que la Cámara Baja de EUA vote la próxima semana el acuerdo para que sea aprobado antes del 20 de diciembre, cuando la actividad legislativa entra en receso por las fiestas navideñas.

El presidente Donald Trump afirmó este miércoles que México y Canadá están listos para dejar el acuerdo comercial, T-MEC, debido a la larga espera que han aguardado por culpa delos demócratas en su país.

Y es que el republicano aseguró que la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pasará a la historia como la líder menos productiva, ante su falta de intención de ratificar el T-MEC.

«Nancy Pelosi será recordada como la presidenta de la Cámara de Representantes menos productiva de la Historia. La controlan Alexandria Ocasio-Cortez más 3 y la izquierda radical», expresó Trump vía Twitter.

Sobre el acuerdo comercial, Trump indicó que México y Canadá, después de esperar seis meses la ratificación del T-MEC, «están listos para despedirse, y ¿quién puede culparlos? ¡Qué mal!», añadió el magnate.

Recordemos que hasta ahora, México ha sido el uno de los tres países en ratificar el acuerdo en el Congreso.

Y aunque Pelosi ha declarado que el T-MEC podría quedar listo en breve, analistas advierten que se ve difícil, debido a que EUA está entrando en plena campaña electoral.

El presidente Donald Trump anunció este lunes que considerará «seriamente» colaborar en la investigación previa a un juicio político que lleva a cabo la Cámara de Representantes en su contra, como le instó la líder demócrata Nancy Pelosi.

«Aunque no he hecho nada malo y no me gusta darle credibilidad a esta parodia de justicia, me gusta esta idea y, para que el Congreso pueda concentrarse nuevamente (en su papel legislativo), consideraré seriamente» testificar, dijo Trump en un tuit, respondiendo a una entrevista de Pelosi difundida ayer.

Y es que la líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes urgió a Trump a testificar y lo instó a no intimidar al denunciante que lanzó la alerta que inició la investigación en el Congreso.

Las investigaciones de los demócratas buscan averiguar si el presidente presionó a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, para que investigara al expresidente Joe Biden, un posible rival de Trump de cara a las elecciones de 2020.

El mandatario republicano no especificó si tenía en mente alguna forma específica de testificar; lo que se sabe es que el equipo que lo defiende podría oponerse a que comparezca ante el Comité de Inteligencia de la Cámara.

Durante la investigación del fiscal especial Robert Mueller para aclarar si el equipo de campaña de Trump trabajó con los rusos para obtener una ventaja en las elecciones de 2016, el presidente contestó por escrito.

Su colaboración con la investigación solo se produjo después de que sus abogados negociaran los preguntas y en decenas de oportunidades Trump contestó que no recordaba los hechos

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, aseguró este jueves que espera la aprobación, antes de finales de año, del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México, y Canadá, conocido como T-MEC.

«Me gustaría que fuese aprobado este año», señaló Pelosi en rueda de prensa. «Creo que si lo podemos llevar a donde necesita estar, lo cual es inminente, puede ser un patrón para futuros acuerdos comerciales. Un buen patrón», agregó.

Para lograrlo, sin embargo, deberían acelerar las conversaciones ya que la Cámara de Representantes entra en receso por las festividades navideñas el 12 de diciembre.

El gobierno del presidente Donald Trump ha estado conversando, a través de la Oficina del Representante de Comercio Exterior (USTR), con la oposición demócrata en el Congreso para lograr aprobación del nuevo pacto.

Trump ha criticado a Pelosi por haber ralentizado el proceso y no haber sometido el pacto a voto.

«No puedo creer que la nerviosa Nancy Pelosi no esté moviendo más rápidamente el T-MEC. Su gente lo quiere, no saben por qué ella no lo somete a un voto bipartidista. ¡Está tomándose demasiado tiempo!», se lamentó el mandatario a finales de octubre en su cuenta de Twitter.

Tras más de un año de negociaciones, los Gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá concluyeron el 30 de noviembre de 2018 la negociación del T-MEC, que debe sustituir el actual Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que entró en vigor en 1994.

Los republicanos y grupos empresariales han presionado al Congreso para sacar adelante el T-MEC para reducir la incertidumbre comercial, mientras que varios asociaciones sindicales estadounidenses han exigido reforzar las garantías de aplicación de los estándares medioambientales y laborales.

México ya ha ratificado el acuerdo, mientras que en el caso de Canadá, que celebró sus comicios presidenciales recientemente, se espera que el acuerdo sea aprobado en breve.

El presidente Donald Trump se lanzó de nueva cuenta contra la presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, al acusarla de estar «loca» y de ser el único obstáculo en el país para la ratificación del acuerdo comercial con México y Canadá (T-MEC), pues dijo, «no lo entiende».

«La loca de Nancy. Llevo observándola mucho tiempo. Ha perdido (la cabeza)», afirmó Trump durante un encuentro con agricultores en La Casa Blanca que él convirtió en una conferencia de prensa improvisada.

Después de poner en duda la cordura de Pelosi, Trump pidió a cinco de sus asesores que dieran fe de la suya propia, al hacerles garantizar ante las cámaras que él estuvo «calmado» durante la breve reunión que mantuvo este miércoles con los líderes demócratas en el Despacho Oval, y a la que puso fin abruptamente a los pocos minutos.

Pelosi «hizo una declaración muy desagradable, dijo que entré en la habitación gritando y chillando, cuando yo estaba tan calmado», denunció Trump.

Después dio la palabra a la portavoz de La Casa Blanca, Sarah Sanders; la «número dos» de ella, Hogan Gidley; la consejera presidencial Kellyanne Conway; la directora de comunicaciones estratégicas, Mercedes Schlapp; y el asesor económico, Larry Kudlow; y todos ellos repitieron que el mandatario estaba «calmado».

«Soy un genio extremadamente estable», reiteró Trump, que provocó las risas de los asistentes con esa frase que ya había escrito hace tiempo en Twitter.

El mandatario también defendió el T-MEC, firmado con México y Canadá pero pendiente de ratificación en los Parlamentos de los tres países, algo para lo que es necesario que Pelosi acceda a llevar el texto del acuerdo comercial al pleno de la Cámara de Representantes.

«No creo que Nancy Pelosi entienda el acuerdo, cree que es demasiado complicado, pero no es un acuerdo complicado», opinó Trump, y garantizó que «muchos demócratas en el Congreso» apoyan el pacto comercial renegociado para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El mandatario atribuyó así a una pérdida de facultades mentales la renuencia de Pelosi a respaldar el T-MEC, sobre el que la líder demócrata ha dicho que aún tiene algunas preocupaciones.

Trump lanzó esos insultos a Pelosi horas después de que ella le acusara de haber «salido airado» del Despacho Oval durante la reunión de este miércoles, en «otra pataleta de las suyas».

«Deseo que su familia o su Gobierno o su personal tengan una conversación seria con él (Trump), por el bien del país», aseguró Pelosi en una conferencia de prensa.

Luego de haber lanzado una nueva propuesta al Congreso para levantar el cierre parcial de gobierno, en la que planteó un alivio de tres años para los cerca de 700 mil beneficiarios de DACA a cambio de los recursos para construir el muro fronterizo, los demócratas rechazaron el ofrecimiento del presidente Donald Trump.

Nancy Pelosí, presidenta de la Cámara de Representantes, informó que no se aceptaría la propuesta del mandatario, incluso antes del mensaje que ofreció Trump la tarde ayer, esto dado que la prensa filtró el contenido de dicha iniciativa.

Pelosi aseguró que la propuesta era una “compilación de iniciativas previamente rechazadas”, las cuales insistió en que eran “inaceptables”. En específico lamentó que la propuesta para los dreamers no fuera una medida permanente.

Dado los señalamientos que se le han hecho, el presidente aclaró que la propuesta que planteó era un alivio de tres años para los dreamers y no una amnistía.

«No, la amnistía no es parte de mi oferta. Es una extensión de 3 años de DACA. La amnistía se usará solo en un trato mucho más grande, ya sea en inmigración o algo más. Del mismo modo, no habrá un gran esfuerzo para eliminar a las más de 11,000,000 personas que están aquí ilegalmente», dijo Trump a través de sus redes sociales.

Trump acusó a Pelosi de comportarse de manera irracional al rechazar la propuesta, y lamentó que en el partido demócrata solo esté concentrado en el 2020.

 

Nancy Pelosi fue electa este jueves como presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, volviendo a ocupar un cargo que ya ejerció entre 2007 y 2011 y que es el tercero más importante del país, después del presidente y del vicepresidente.

A los 78 años, la demócrata por San Francisco pasó a convertirse en la principal voz de la oposición, en un día en que su partido recupera la Cámara de Representantes, lo que complica el panorama para los dos últimos años del mandato del presidente Donald Trump.

«Nancy Pelosi no sólo ostenta el título de ser la primera mujer presidente de la Cámara de Representantes, ella también es una de las legisladoras y líderes más eficaces de la historia de nuestra nación», dijo tras su elección la Comisión Nacional del Partido Demócrata.

El partido recordó su rol durante el gobierno de Barack Obama para lograr la tramitación en la Cámara de la histórica reforma de salud en 2010.

Recordó que «durante lo más duro de la Gran Recesión», su liderazgo y tenacidad ayudaron a «enderezar» la nación hacia la prosperidad económica.

 

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Nancy Pelosi logró este miércoles el respaldo de los demócratas para convertirse en la próxima presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

«Creo que ha sido una buena tarde», dijo la legisladora tras superar la oposición de algunos miembros de su bancada que querían una cara nueva en su liderazgo. Pelosi obtuvo el respaldo con 203 votos a favor y 32 en contra.

La congresista, que ya fue presidenta de la Cámara Baja entre 2007 y 2011, deberá enfrentar el voto definitivo en enero, en el que necesitará la mayoría de 218 votos, cuando se constituya el nuevo Congreso estadounidense.

Sobre las dudas dentro de su partido, Pelosi urgió a los demócratas a recordar lo que supone haber recuperado el control de la Cámara Baja. «Tomemos un momento para asimilar el hecho de que somos la mayoría. Mayoría. Mayoría. Mayoría», remarcó.

La política de 78 años  cuenta con el respaldo de diversos liderazgos del partido, entre ellos el ex presidente Barack Obama, quien ha asegurado que es persona de espíritu combativo y especialista en tender puentes que permitan alcanzar acuerdos clave.

Incluso el presidente Donald Trump ha expresado en varias ocasiones que considera que Pelosi es la persona idónea para ocupar el cargo.