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La Secretaría Estatal de Salud de Nuevo León informó este jueves que se identificaron cuatro casos de hepatitis infantil aguda, una situación que ya había sido reportada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) luego de que surgieran en Reino Unido.

La titular de la dependencia, Alma Rosa Marroquín, indicó que no se tiene un agente causal específico, aunque como ha sucedido con los más de 300 casos que se han reportado en el mundo, en alrededor del 30% de los casos, se ha aislado de forma paralela un adenovirus.

Sin embargo, enfatizó que “todavía no tenemos la certeza de que este sea el agente que está ocasionando la inflamación del hígado”.

El Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica emitió la semana pasada un aviso epidemiológico para que las autoridades sanitarias pudieran saber cómo proceder en caso de que se identificara algún probable caso.

Recordemos que a inicios de abril, Reino Unido notificó a la OMS un incremento de casos de hepatitis aguda de causa desconocida en niños en Escocia. Una semana después se notificaron casos en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte.

Más de 300 casos de hepatitis aguda grave en niños de 1 mes a 16 años, en 20 países, incluyendo cuatro defunciones. En el continente, países como Argentina, Panamá, Estados Unidos y Canadá, ya habían reportado sus primeros casos.

Entre las hipótesis que se manejan está el virus del SARS-CoV-2, que pudo haber favorecido la coinfección con otros virus.

Mañana se celebra en nuestro país el Día del Niño, fecha que fue reconocida en mayo de 1916, en Tenayuca, Veracruz, aunque fue hasta el 30 de abril de 19241 que se oficializó su celebración a nivel nacional.

A propósito, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó datos de la población de 0 a 11 años de edad, a partir de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

En México, el artículo 5º de la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes define a las niñas y niños como las personas que tienen menos de 12 años de edad.

Según datos del Censo de Población y Vivienda, en 2020 residían en México 25.2 millones de personas de 0 a 11 años; los cuales representaban el 20% del total de personas en territorio mexicano (126 millones).  Su distribución por sexo fue 12.4 millones de niñas (49.3%) y 12.8 millones de niños (50.7%).

Del total de la población de 0 a 11 años (25.2 millones) del país, 2% (427 mil) se declararon con autoadscripción afromexicana o afrodescendiente. De este grupo de personas, 51% (216 mil) fueron niños y 49% (211 mil) niñas.

La afrodescendencia se refiere al criterio de autorreconocimiento de la persona como afromexicana o afrodescendiente, es decir, que es descendiente de personas provenientes del continente africano que llegaron a México durante el periodo colonial. También incluye a las personas de origen africano que llegaron posteriormente al país

En 2020, la proporción más alta de niñas y niños afromexicanos o afrodescendientes se concentró en Guerrero con 15% (64 mil); Estado de México con 10% (44 mil); Oaxaca con 9% (41 mil), y Veracruz con 8% (33 mil).

Con base en los datos del Cuestionario Ampliado del Censo de Población y Vivienda 2020, se estimó que 3.8 millones de personas de 3 a 11 años, de acuerdo con su cultura, se autoidentificaron como indígenas: 50% (1.9 millones) fueron niñas y 50% (1.9 millones) niños.

La distribución al interior del territorio nacional mostró que las concentraciones más altas se ubicaron en Oaxaca con 12.5% (476 mil) y en Chiapas con 12.3% (469 mil).

De acuerdo con los datos del Censo de Población y Vivienda 2020, en México había 19.4 millones de personas de 3 a 11 años. De ellas, 95% (18.4 millones) no hablaba alguna lengua indígena y 5% (un millón) es hablante de alguna lengua indígena. De los niños hablantes de lengua indígena, 28% (280 mil) declaró no hablar español.

Las tres lenguas indígenas que más se hablan por niños y niñas de 3 a 11 años fueron: el Náhuatl con 18%, el Tseltal y el Tsotsil, con 14% cada una.

Foto: Twitter @UNICEFMexico

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) informó este miércoles que las vacunas contra el COVID-19 que ha pagado México al mecanismo Covax, y que están pendientes de ser entregadas, serán utilizadas para proteger a los niños.

“Estamos solicitando que nos manden vacunas para los niños, porque no se pueden usar estás vacunas que tenemos o si no son de algunas marcas autorizadas, (…) nos deben porque pagamos por adelantado”, dijo el mandatario durante su conferencia matutina.

Aunque no dio una fecha específica para iniciar la vacunación en menores de 14 años, el presidente dejó entrever que esta se podría dar después de abril, cuando se concluya con la vacunación de refuerzo en adultos mayores de 18 años.

Y es que anunció que este mes se cierra la campaña de vacunación, específicamente con la aplicación de la dosis de refuerzo, para todos los adultos. «Y si abrimos campaña va a ser con los niños”, reiteró.

Dijo que actualmente se están vacunando menores con enfermedades con capacidades diferentes: “eso lo estamos haciendo, pero niños que no tienen ningún tipo de enfermedad, también van a ser vacunados de acuerdo con el protocolo de la Organización Mundial de la Salud”, informó.

Recordemos que la vacuna Pfizer para menores fue autorizada desde finales de marzo por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Sin embargo, hasta ahora solo se aplica en adolescentes de 15 años y en menores de 12 años con padecimientos como afecciones cardíacas, pulmonares o neurológicas.

El mandatario afirmó que en lo que resta del mes se seguirá aplicando la vacuna de refuerzo a adultos que todavía faltan.

“Tenemos vacunas suficientes, y vamos a aplicar vacunas de refuerzo porque todavía faltan muchos mexicanos, mujeres y hombres que no tienen la vacuna de refuerzo, entonces todos, gobiernos estatales, municipales, todos vamos a intensificar la campaña de vacunación, ya ayer logramos de nuevo levantar el número de vacunas aplicadas”, dijo.

López Obrador hizo el compromiso de concluir la campaña de vacunación para adultos y añadió que “van a quedar vacunas en centros de salud y hospitales para los que asistan voluntariamente, pero ya el plan de vacunación nacional concluye este mes”, subrayó.

El gobierno federal defendió este viernes el plan de vacunación que se lleva a cabo, y reiteró que por el momento no se contemplará la inmunización contra el COVID-19 a menores de entre 5 a 14 años, pese a las recomendaciones que hiciera la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Cada niño, cada niña es importantísima, no hay duda, y la infancia es la etapa de la vida que merece mayores protecciones. Sin embargo, la probabilidad de que una persona menor de edad tenga una complicación por COVID o fallezca» es «muy baja», dijo el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud Hugo López-Gatell.

Al intervenir en la conferencia matutina de Palacio Nacional, el funcionario explicó el mapa para priorizar el uso de vacunas de la OMS, actualizado en enero de 2022, en donde se menciona que el uso de vacunas tiene que adecuarse a las condiciones epidemiológicas de cada país y a los recursos que se tienen.

López-Gatell señaló que la OMS emite recomendaciones, «no mandatos obligatorios o vinculantes».

Y es que la semana pasada, el comité asesor de expertos de la OMS recomendó extender el uso de una dosis reducida de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra el COVID-19 para niños de 5 a 11 años. La dosis aconsejada para este grupo de edad es de 10 microgramos en lugar de los 30 microgramos para los mayores de 12 años, señaló el SAGE.

López-Gatell recordó que en México la vacunación considera tres ejes: la edad, las comorbilidades y el uso de la vacuna como un mecanismo para normalizar las actividades sociales mediante la protección de comunidades específicas, como los trabajadores de la educación y de la salud.

Señaló que aunque «todas las personas son importantes» se deben usar «óptimamente» las vacunas por lo que «hay que empezar a proteger a quienes tienen mayor peligro». Por ello, defendió, se han establecido cuatro grupos de priorización.

El de máxima son las personas mayores, personal de salud y personas con inmunosupresión. El de alta prioridad incluye a adultos con comorbilidades, mujeres embarazadas, personal educativo y otro personal esencial. Y los de prioridad media son el resto de los adultos saludables y niños, niñas y adolescentes con comorbilidades. En última instancia, en prioridad baja, se sitúan los niños, niñas y adolescentes saludables.

López-Gatell dijo que antes de implementar una estrategia para vacunar a niñas, niños y adolescentes «hay que alcanzar cobertura alta de esquemas y refuerzos. (…) Es inconfundible la recomendación de la OMS», sostuvo.

Finalmente, el subsecretario de Salud insistió en que la pandemia del coronavirus en México «está en desaceleración». «Se desacelera la pandemia. Todavía no está en reducción pero está en desaceleración», afirmó.

Aunque aseguró que México atiende las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto a la vacunación contra el COVID-19, la Secretaría de Salud indicó que las niñas,  niños y adolescentes sanos pertenecen al grupo de uso de menor prioridad debido a su riesgo relativamente bajo de enfermedad grave, hospitalización y muerte.

Con esto, la dependencia rechazó por ahora considerar en la Estrategia Nacional de Vacunación a los niños y niñas..

La Secretaría de Salud precisó que la hoja de ruta para la priorización de vacunas que elabora la OMS no es vinculante, aunque dijo que sus recomendaciones se encuentran plasmadas en la Política Nacional de Vacunación contra el Virus SARS-CoV-2 para Prevenir COVID-19 en México.

Y es que recordemos que la semana pasada, la OMS recibió una recomendación por parte de su grupo de expertos, en el que recomendaba vacunar a niños de 5 a 11 años de edad con la vacuna de Pfizer, la única autorizada por el momento para este grupo de edad.

La SSA indicó que la ‘Hoja de ruta para priorizar el uso de vacunas COVID-19’ señala que el más alto grupo de prioridad para la vacunación con esquema primario y dosis de refuerzo son las personas adultas mayores, trabajadoras del sector salud y personas inmunodeprimidas. El segundo grupo son las personas adultas con comorbilidades, mujeres embarazadas, personal educativo, personas en desventaja socioeconómica y cuyos trabajos impliquen riesgo.

En tanto, el grupo de mediano riesgo para inmunización es el resto de la población adulta, así como niñas, niños y adolescentes con comorbilidades. Por último, el grupo de menor riesgo para vacunación con esquema primario es el de niñas, niños y adolescentes sanos.

«Es indispensable remarcar que el gabinete de Salud del Gobierno de México revisa periódicamente la política de vacunación para atender los cambios en el curso de la epidemia, la aparición de nueva evidencia científica y las recomendaciones de la OMS y otros organismos internacionales. Desde del inicio del operativo de vacunación se han realizado nueve actualizaciones mayores a la estrategia», indicó la dependencia que encabeza Jorge Alcocer Varela.

Las autoridades recalcaron que el orden de priorización en la vacunación que aplica México, es igual al recomendado por la OMS, y resaltó que en la hoja de ruta de la organización internacional, señala que “la decisión de vacunar a adolescentes y niños debe tener en cuenta la priorización para proteger primero completamente a los grupos de uso de mayor prioridad”. Es decir, que se deberá inmunizar a los grupos de muy alta prioridad, alta prioridad y prioridad media, con las correspondientes dosis inicial, adicional y de refuerzo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró esta mañana que vacunar a menores de 5 a 11 años no es necesario, porque así lo sugieren los expertos de salud de su gobierno, contradiciendo la última recomendación hecha por un grupo de expertos de la OMS.

«Tenemos que ver si eso fue lo que recomendó la Organización Mundial de la Salud (OMS), porque yo tengo la información de los responsables del sector salud de nuestro país que sostienen incluso lo opuesto», respondió el mandatario al ser cuestionado sobre la recomendación realizada por el Grupo Consultivo Estratégico de Expertos (SAGE) de la OMS la semana pasada.

El presidente dijo que se aplica «exactamente» las prioridades que la OMS ha establecido para la inmunización, aunque esto no necesariamente sea cierto.

«Lo que usted (la periodista) plantea no tiene, según mi información, sustento. No lo dijo la OMS, pero vamos a aclararlo», agregó el mandatario. Aunque luego aseguró que, de ser verdad, se escuchará a la OMS: «Vamos a hacer lo que ellos nos recomiendan».

Y es que recordemos que el viernes pasado, el comité asesor de expertos de la OMS recomendó extender el uso de una dosis reducida de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la covid-19 para niños de 5 a 11 años.

La dosis aconsejada para este grupo de edad es de 10 microgramos en vez de los 30 microgramos para los mayores de 12 años, señaló el SAGE, que resaltó que los de 5 a 11 años constituyen la franja de prioridad más baja, salvo que tengan dolencias graves previas.

Recordemos que al frente del SAGE, se encuentra el mexicano Alejandro Cravioto, perfil que incluso el gobierno federal ha resaltado en diversas ocasiones.

Sobre el tema de la vacunación, López Obrador destacó el avance que se tiene en México, donde dijo, se ha alcanzado un 89% de la población mayor de 18 años con al menos una dosis.

«Hay que vacunarnos. Yo creo que fue acertada la política de vacunación y desde luego fue una bendición el tener la vacuna a tiempo, en el mundo», dijo el presidente.

Insistió en que fue «muy importante» tener la vacunación porque con la nueva variante del coronavirus, ómicron, crecen los contagios, pero no al mismo ritmo la hospitalización ni los fallecimientos.

El grupo consultivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó este viernes ampliar el uso de una dosis reducida de la vacuna de COVID-19 desarrollada por Pfizer y su socio alemán BioNTech entre niños de 5 y 11 años.

La recomendación se produce después de que el Grupo Consultivo Estratégico de Expertos (SAGE) en inmunización celebrara una reunión el miércoles pasado para evaluar la vacuna de las empresas.

La vacuna está actualmente recomendada para su uso en personas de 12 años o más. La dosis recomendada para la población más joven es de 10 microgramos en lugar de los 30 microgramos que se ofrecen a los mayores de 12 años.

«Este grupo de edad (de 5 a 11 años) se encuentra en el grupo de uso menos prioritario para la vacunación, a excepción de los niños que tienen comorbilidades», dijo el presidente del SAGE, Alejandro Cravioto.

El panel también recomendó que las dosis de refuerzo de la vacuna de COVID-19 se administren entre 4 y 6 meses después de la finalización de la serie primaria, en grupos de alta prioridad como los adultos mayores y los trabajadores sanitarios.

Mientras la OMS recibe esta recomendación, basado en análisis que hiciera el SAGE, en México las autoridades han descartado que por el momento se pueda inmunizar a este grupo de edad, pese a las críticas que ha recibido.

Recordemos que en nuestro país se vacuna únicamente a personas de mayores de 15 años y a mayores de 12 años con alguna comorbilidad.

Apenas hace tres semanas, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, dijo que no consideran aplicar vacunas contra el COVID-19 a niños menores de 15 años.

“Estamos vacunando (a personas) de 15 años en adelante y personas sin comorbilidad y niños de 12 a 17 años que tienen enfermedades que les aumentan el riesgo de complicaciones por COVID, es una lógica de salud pública, una lógica técnica, científica”, subrayó.

En ese momento, el encargado de la estrategia se justificada diciendo que no existe recomendación alguna por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para vacunar a esta población, y explicó que los países que están vacunando a los menores es por el exceso de vacunas que han adquirido y que están próximas a caducar.

Estados Unidos comenzó este miércoles a administrar la vacuna contra el COVID-19 a niños de entre 5 y 11 años, luego de que cerca de 28 millones de menores de edad han sido incluidos entre la población que puede recibir las inyecciones que protegen contra la enfermedad.

Ayer, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomendaron la vacuna de Pfizer/BioNTech para su uso generalizado en ese grupo poblacional, después de que su panel de asesores emitiera una recomendación al respecto.

Si bien alrededor del 58% de los estadounidenses han completado su esquema de vacunación contra el COVID-19, los menores de 12 años aún no han podido ser inoculados. La variante Delta del virus ha provocado la hospitalización de miles de niños, que constituyen el 25% de los casos en el país.

La vacuna, que ha demostrado una eficacia superior al 90% en la prevención de la infección sintomática en los niños, ofrece una vía para reducir las cuarentenas o el cierre de escuelas y aumentar las libertades.

«Ha habido una gran expectación por parte de los padres en torno a la autorización de las vacunas para nuestros hijos», dijo el lunes la directora de los CDC, Rochelle Walensky. «Comprendo profundamente la urgencia y la preocupación por ofrecer la mejor protección a nuestros niños contra el virus», añadió.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó el viernes la vacuna de Pfizer/BioNTech para niños de 5 a 11 años

El gobierno de Estados Unidos comenzará a enviar 15 millones de vacunas contra el COVID-19 para niños esta semana a los centros de distribución de todo el país, y se espera que el programa pediátrico esté funcionando a plenitud la próxima semana.

Una vez que se entreguen las vacunas, en lugar de los centros de vacunación masiva, la distribución se basará en las consultas de pediatras, hospitales infantiles y farmacias, señaló La Casa Blanca.

El gobierno federal ha comprado 50 millones de dosis de la vacuna de Pfizer para la campaña de vacunación y tiene suficiente suministro para los 28 millones de niños que pueden recibirlas, afirmaron funcionarios estadounidenses esta semana.

La vacuna de Pfizer para los más pequeños contiene una dosis de 10 microgramos, menos que la de 30 microgramos que se administra a los mayores de 12 años.

Un panel científico asesor de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos recomendó este martes la vacuna de Pfizer/BioNTech contra el COVID-19 para niños de entre 5 y 11 años, con lo que la administración de la vacuna podría comenzar en los próximos días en el país.

El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) dio su visto bueno por unanimidad, y ahora solo falta que la directora de los CDC, Rochelle Walensky, firme la recomendación, con lo que la decisión final para que la vacuna estara definitivamente aprobada para uso de emergencia en ese grupo de edad.

La propia Walenksy fue la encargada de abrir la reunión de ACIP, que es un grupo independiente de expertos que asesora a los CDC, con una intervención en la que defendió la vacunación de los niños.

La directora de los CDC destacó que durante la reciente ola de la variante Delta los ingresos pediátricos se han disparado en los hospitales de Estados Unidos. De acuerdo a datos de los CDC, desde el comienzo de la pandemia se han registrado 1.9 millones de casos de COVID-19 entre menores de entre 5 y 11 años, 8,300 hospitalizaciones y 94 muertes.

A ellos se suman 2,316 casos de niños de esas edades que han sufrido un síndrome inflamatorio multisistémico, que supone la inflamación de varios órganos y que es una complicación derivada de la infección por COVID-19.

La vacuna de Pfizer/BioNTech para los niños de entre 5 y 11 años, que será de 10 miligramos, un tercio del suero de los adultos, no será administrada en grandes centros de inmunización, sino en clínicas pediátricas y farmacias. El Gobierno estadounidense informó esta semana que se había asegurado ya las dosis suficientes del suero para los 28 millones de niños entre esas edades, por lo que a partir de la próxima semana la vacunación de menores estará en funcionamiento.

Recordemos que la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) autorizó el viernes pasado la vacuna de Pfizer/BioNTech para uso de emergencia a menores de entre 5 y 11 años.

Un comité asesor de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos recomendó este martes la aprobación para uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer para menores de entre 5 y 11 años.

Tras más de siete horas de reunión, los expertos de este órgano consultivo dieron luz verde a la recomendación, con 17 votos a favor y una abstención.

El comité tuvo que votar sí o no a la pregunta de si los beneficios de la vacuna de Pfizer son superiores a los riesgos en menores de entre 5 y 11 años.

Ahora, la FDA deberá emitir su propia decisión al respecto, que se espera llegue la próxima semana, y una vez que eso suceda, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) deberán someter a escrutinio la inmunización a este grupo de edad.

Está previsto que el propio comité asesor de los CDC se reúna los próximos 2 y 3 de noviembre para examinar los datos de la vacuna de Pfizer para los niños de entre 5 y 11 años, antes de que la directora de esa agencia, Rochelle Walenksy, anuncie la última decisión.

Durante la sesión de este martes, la experta Hong Yang, asesora de Evaluación de Riesgos-Beneficios de la Oficina de la FDA de Bioestadística y Epidemiología, habló de varios escenarios posibles sobre la evolución de la pandemia. En todos los casos, los beneficios de inmunizar a los niños «claramente» superan a los riesgos, dijo Yang, que citó la miocarditis, una inflamación del corazón, como uno de los posibles peligros.

Sobre este tema, la experta indicó que, pese a que existe el riesgo teórico de miocarditis en los chicos y que está más presente en los vacunados, sobre todo en varones jóvenes, los beneficios de inmunizarse parecen que siguen siendo «fuertes».

Un pediatra de los CDC, Matthew Oster, quien también intervino en la reunión del comité, destacó que no han detectado mayores tasas de miocarditis causada por las vacunas entre los menores de 12 a 17 años. Recordemos que en mayo pasado, Estados Unidos dio luz verde a la vacuna de Pfizer para adolescentes de 12 años en adelante.

Una vez que se den ambas aprobaciones, La Casa Blanca desplegará una campaña de vacunación para los menores, la cual adelantó en recientes días podría iniciar el próximo mes. Aseguró que los primeros niños estarían totalmente protegidos para Navidad.

Las dosis infantiles de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19 tienen una efectividad de casi un 91% para prevenir el contagio sintomático en niños de cinco a 11 años, según detalles de un estudio de la empresa.

El estudio de la farmacéutica se da a conocer cuando el gobierno estadounidense afina detalles para la vacunación de este grupo poblacional.

Según adelantó La Casa Blanca, la vacunación de los menores podría comenzar a principios de noviembre y los primeros niños estarían totalmente protegidos para Navidad si los reguladores dan luz verde.

Los detalles del estudio de Pfizer fueron publicados en línea. Se espera que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) publique en las próximas horas su evaluación independiente de la seguridad y efectividad de la vacuna.

Los asesores de la FDA debatirán públicamente las pruebas la semana próxima. Si autorizan las vacunas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) tendrán la última palabra sobre quién debe recibirlas.

Las vacunas de Pfizer de máxima fuerza ya están autorizadas para personas mayores de 12 años, pero los pediatras y muchos padres aguardan la inmunización de niños menores de esa edad para prevenir contagios de la agresiva variante Delta y permitir que los niños vayan a la escuela.

Más de 25,000 pediatras y proveedores de atención primaria participarán en la campaña de vacunación.

El gobierno del presidente Joe Biden ha adquirido suficientes dosis pediátricas para los aproximadamente 28 millones de niños de cinco a 11 años que hay en Estados Unidos. Si se aprueba la vacuna, se enviarán inmediatamente 11 millones de dosis a todo el país, junto con agujas del tamaño especial.

Un estudio de Pfizer incluyó a 2,268 niños de esas edades que recibieron dos dosis con tres semanas de diferencia, se tratara de un placebo o de la vacuna. Cada dosis era un tercio de la cantidad inoculada en adolescentes y adultos.

Los investigadores calcularon que la vacuna de dosis baja era casi 91% de efectividad sobre la base de 16 casos de COVID-19 en niños inoculados con el placebo comparado con tres casos en los vacunados. Ninguno de los niños sufrió una enfermedad grave, pero los vacunados exhibieron síntomas mucho más leves que los no vacunados.

Además, los niveles de anticuerpos desarrollados en los niños que recibieron las dosis bajas fueron tan altos como en los adolescentes y adultos que recibieron la vacuna regular.

El gobierno federal insistió este martes en que hay «un signo claro» de descenso de la tercera ola de la epidemia del COVID-19, que afecta a gran parte del país, pese a los récords de contagios diarios que se han alcanzado.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, indicó que esta semana abre con un 10% menos de contagios, con lo cual el país hilaría tres semanas consecutivas con una reducción semanal inicial.

“Es muy probable que terminemos la semana, este próximo sábado, todavía con una reducción posiblemente alrededor del 5%. Esto ya empezaría a ser un signo más claro de una tendencia de descenso de la tercera ola”, añadió López-Gatell.

Apenas el miércoles pasado, la Secretaría de Salud informó sobre el máximo récord de contagios diarios, con casi 29,000 casos, y superando las 250 mil muertes oficiales.

Como se ha hecho costumbre dentro del gobierno, López-Gatell acusó a los medios de comunicación de «confundir a la ciudadanía» y enviar «mensajes contradictorios», al argumentar que los indicadores «permiten ver mucha consistencia en esta señal de reducción».

“En este momento podemos afirmar, con la información, que por tres semanas consecutivas hay un descenso en el número semanal de los casos. Posiblemente ya empiece una tendencia de reducción sostenida”, sostuvo.

Al menos 20 de 32 estados se encuentran en alerta por una ocupación hospitalaria general mayor al 50%, según la Red de Infección Respiratoria Aguda Grave (Red IRAG) del Gobierno. Pero el subsecretario comentó que «también se empieza a reducir la ocupación hospitalaria en varias entidades federativas», en particular en Ciudad de México, que ha sido el foco rojo de la epidemia en el país.

“La mortalidad también empieza a mostrar signos de reducción. 17 entidades federativas tienen una clara tendencia de reducción de la epidemia a partir de esta semana. Algunas acumulan ya cinco semanas o seis semanas de reducción”, mencionó.

El mensaje del gobierno federal llega a una semana de que se lleve a cabo el regreso a clases presenciales, algo a lo que padres de familias y miembros de la comunidad educativa se oponen ante la falta de protocolos y seguridad para los alumnos.

Cuestionado por las preocupaciones, López-Gatell insistió en que las probabilidades de que un menor de edad tenga que hospitalizarse por COVID-19 son de 0.004 % y que el riesgo de morir «es casi nulo».

«La situación con menores de edad respecto a COVID, ni en México ni en el mundo ha mostrado que sea una población de especial riesgo», justificó.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) anunció este jueves que ayudará a la Secretaría de Educación Pública y a los gobiernos locales a implementar protocolos de sanidad y monitorear posibles focos de infección en las aulas para prevenir contagios del virus SARS-CoV-2 entre niñas, niños y adolescentes, en el próximo regreso a clases presenciales.

Fernando Carrera, nuevo representante de la Unicef en México, celebró este jueves el «gesto de valor» del gobierno federal por la decisión de regresar a clases presenciales, que aún genera dudas ya que ocurrirá en plena tercera ola de COVID-19.

«Este gesto que está haciendo el Gobierno de México de promover el retorno a clases es un gesto de valor mundial, en el mundo entero se está celebrando esta decisión», declaró.

Recordemos que en nuestro país no hay clases presenciales desde marzo de 2020, luego de que se decretara la suspensión ante el estallido de la pandemia en México.

Carrera Castro precisó que mil millones de menores en el mundo ya han retornado a clases presenciales, mientras que 750 millones están por volver; sin embargo aún hay 150 millones que en 18 meses no han regresado a las aulas, 37 millones son estudiantes mexicanos.

«La decisión del Gobierno de México y de ustedes como sociedad de comprometerse a un retorno seguro a las escuelas es, sin duda alguna, un acontecimiento importantísimo para los niños, las niñas de México, pero muy importante para el mundo y quiero destacarlo», sostuvo Carrera.

Además de que el regreso a clases ocurrirá en la tercera ola de la pandemia, el gobierno federal  también ha levantado críticas por minimizar los contagios en los niños, pues en diversos materiales oficiales ha asegurado que «en el mundo no existe evidencia de epidemia por COVID-19 en menores edad».

Sin referirse a las polémicas, el representante de Unicef reconoció que «por supuesto que puede haber focos infecciosos», por lo que eso debe «darse por descontado».

«La pregunta no es si va a haber, porque ha habido focos infecciosos por todo el territorio nacional, ¿por qué no habría de haberlos en las escuelas y en los colegios? Es algo normal que suceda. La pregunta es ¿cómo los manejamos?», indicó.

Y es que la pandemia ha provocado la deserción de 5.2 millones de estudiantes, de los que 3 millones son niñas y niños, apuntó Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob).

Para justificar el retorno a las aulas, el funcionario presentó un estudio de la Segob que alerta del incremento de 24% en la violencia familiar y de 12% en suicidios, además de problemas como embarazos adolescentes.

Además, durante la pandemia se registraron 273 mil 661 nacimientos de bebés de madres adolescentes; 4 mil 401 homicidios de menores entre 2018 y 2020.

El representante de Unicef ofreció cooperación con el Gobierno para establecer protocolos sanitarios, monitoreo de los centros educativos, comunicación para información correcta, y recuperar aprendizajes y la salud mental. «Tendremos un desafío dos o tres años más para sacar adelante todo, pero creo que vamos por el camino seguro», aseveró Carrera.

El gobierno federal insistió este martes que actualmente no existe evidencia científica «publicada, robusta y  consistente» que demuestre que las vacunas pierdan efectividad, y por ende, que sea necesaria la aplicación de dosis de refuerzo de las vacunas contra el COVID-19

Indicó que no hay información de que ninguna vacunas pierde su capacidad protectora contra los desenlaces que busca evitar ante un contagio: la muerte, la hospitalización, la enfermedad grave u otras complicaciones.

Y aunque dijo que que se ha observado en algunas de las vacunas que seis y ocho meses después de haber sido aplicadas los anticuerpos reducen con respecto a la cantidad máxima que se logró a las pocas semanas de la inyección, insistió que eso no es una demostración de que pierdan su efecto.

Al afirmar que al día de hoy no hay información que respalde una tercera dosis o pérdida de eficacia, López-Gatell señaló que estarán atentos a la evidencia científica que mostrara que se redujera la potencia protectora de las vacunas, lo que podría llevar a otra decisión.

En línea con el discurso que ha venido manejando el gobierno federal, López-Gatell aseguró que hay una gran cantidad de información, sobre la necesidad de dosis de refuerzo, que viene de las propias farmacéuticas, de sus áreas de mercadotecnia, cuyos directivos han hecho declaraciones que se sugieren las terceras o segundas dosis para el caso de vacunas de una sola aplicación.

Señaló que en el caso de la vacuna CanSino, una de las que se aplican en nuestro país, la propia representación comercial de la empresa en México anunció que presentaría un expediente técnico para solicitar un cambio en el registro sanitario para una eventual segunda dosis; sin embargo precisó que hasta este momento no ha presentado el expediente técnico, aunque la farmacéutica se ha encargado de publicitar una segunda dosis.

López-Gatell fue cuestionado sobre las vacunas para los jóvenes entre 12 y 18 años del país; se le cuestionó si es necesaria o no vacunación en menores de edad.

El funcionario sostuvo que vacunar a los menores de edad se ampararía en dos propósitos: si fuera una población que tiene un riesgo de desenlaces desafortunados como mortalidad, enfermedad grave, enfermedad complicada o riesgo alto.

Sin embargo, dijo que la información que hay hasta el momento, sugiere que el segmento poblacional de menores de 18 años no tiene riesgos altos de complicarse. Admitió que pueden contagiarse y presentar algunas complicaciones, aunque dijo, no de una magnitud alta.

«Un dato concreto de hoy, al corte de hoy. Menos de 1.6 por ciento de las personas que hoy están hospitalizadas por COVID en México, lo mismo aplica para el caso específico de la Ciudad de México, -que hoy algún periódico sacaba en primera plana información sobre esto- menos del 1.6 por ciento son menores de 18 años. Porque, porque en ese segmento de la población, y eso lo identificamos desde el inicio de la epidemia, afortunadamente no se presentan casos graves con una magnitud como se presentan en las personas adultas intermedias o adultas mayores», detalló López-Gatell.

La segunda potencial utilidad de vacunar a menores de 18 años es la idea de que se eviten contagios a partir de estas personas, de las adolescentes y niños, especialmente ante el inminente regreso a clases presenciales. En ese sentido, justificó que las vacunas, todas,  no han demostrado tener una capacidad sustantiva para reducir el riesgo de contagio, es decir, la persona vacunada puede seguir contagiando.

Lamentó que este dato se haya querido utilizar como argumento de que sólo si se vacuna a menores de edad se pueden abrir las escuelas. «No tiene sentido esto, sentido científico porque las vacunas, todas las existentes, no reducen la posibilidad de transmisión».

México y Estados Unidos reanudarán el próximo 9 de septiembre el mecanismo del Diálogo de Alto Nivel Económico (DEAN), en un encuentro en el que se discutirán los planes de cooperación para impulsar el desarrollo en el sur de nuestro país, y en Centroamérica en un esfuerzo por frenar el flujo migratorio.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, dijo esta mañana que la reunión se realizará en Washington y por el lado de México participarán funcionarios de la Secretaría de Hacienda, Economía y Relaciones Exteriores.

Enfatizó que la reunión estará encabezada por al vicepresidenta estadounidense Kamala Harris, y una comitiva por definir; mientras que por nuestro país estarán la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier y el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, ya que el titular de la dependencia, Rogelio Ramírez de la O, estará ocupado con la presentación del presupuesto.

Ante la especulación que causó el anuncio, Ebrard aclaró que los presidentes López Obrador y Biden no asisten.

La reactivación del mecanismo del DEAN, que tenía cinco años sin sesionar, fue acordada durante la visita que realizó en junio a la capital la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris y ratificada la semana pasada en la reunión que tuvo la delegación encabezada por el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas y el asesor de Seguridad, Jake Sullivan.

Sobre los temas que se abordarán en el encuentro el canciller adelantó que se discutirá la localización de las cadenas de suministro hacia México, los mecanismos de coordinación en situaciones de emergencia, la cooperación internacional para el desarrollo en el sur de México y Centroamérica y la infraestructura fronteriza.

Y es que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha planteado a Washington la necesidad de impulsar planes de desarrollo e inversión en el sur del país así como en Centroamérica para hacer frente al flujo migratorio que ha crecido durante este año en el inicio de la administración de Joe Biden.

Recordemos que el mecanismo del DEAN fue activado en 2013 por los gobiernos de Barack Obama y Enrique Peña Nieto como parte de un acuerdo integral de cooperación para promover el crecimiento económico en ambos países y crear empleos en ambos lados de la frontera.

Sin embargo, con la llegada del presidente Donald Trump, dicho diálogo se suspendió en 2016.

Un padre de familia estadounidense acusado de asesinar a sus dos hijos en nuestro país permanece detenido en California tras declarar a agentes del FBI que tenía que matarlos porque habían sido infectados con ADN de serpiente.

El hombre, de nombre Matthew Taylor Coleman, de 40 años, es seguidor del movimiento QAnon.

El ciudadano estadounidense habría asesinado a su hijo de 2 años y a su bebé de 10 meses el lunes en Rosarito, Baja California, de acuerdo con la denuncia penal federal presentada en el Tribunal de Distrito del Centro de California en Los Ángeles.

El hombre fue acusado de asesinato de ciudadanos estadounidenses en el extranjero ayer por la tarde. La ley estadounidense permite el enjuiciamiento de un asesinato cometido en otro país, siempre que tanto el acusado como la víctima sean ciudadanos estadounidenses y el acusado haya abandonado el país donde se cometió el delito.

Coleman, residente de la ciudad de Santa Bárbara, dijo a los agentes del FBI que mató a sus hijos incrustando un arpón de pesca en el pecho de los niños, según detalla la acusación.

El hombre argumentó que había sido «iluminado por las teorías de conspiración de QAnon e Illuminati» y «creía que estaba salvando al mundo de los monstruos” porque su esposa “poseía ADN de serpiente y se lo había transmitido a sus hijos”, según la denuncia del Departamento de Justicia (DOJ).

Según la investigación, el sábado pasado, la esposa de Coleman se comunicó con la Policía de Santa Bárbara para informar que su esposo había salido con los niños y no sabía a dónde habían ido. Gracias al GPS del teléfono, se pudo determinar que el hombre había estado en Rosarito el domingo por la tarde, mientras que el lunes estaba cerca de San Ysidro, frontera entre Estados Unidos y México.

Agentes del FBI determinaron que había ingresado a Estados Unidos sin los niños. Tras comunicarse con la Policía de Rosarito supieron que la policía habían recuperado esa mañana los cuerpos de dos niños que coincidían con la descripción de sus hijos.

En su declaración, Coleman dijo que no tenía una silla de auto para bebés, por lo que puso a su hija en una caja y así manejo hasta nuestro país. Detalló cómo los asesinó y que trasladó los cuerpos hacia un matorral. La descripción coincide con el reporte de las autoridades de Baja California.

El acusado fue interrogado por los agentes sobre si sabía que lo que hizo estaba mal, a lo que contestó que “él sabía que estaba mal pero que esa era la única manera en que podría salvar el mundo”.

En 2019, el FBI etiquetó a QAnon como potencial amenaza de terrorismo interno tras incidentes como uno registrado en 2018 cuando un hombre cargado de armas y en un vehículo blindado bloqueó el paso en la presa Hoover, en el estado de Nevada, para desvelar «verdades ocultas».

Un informe del FBI y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicado en junio pasado advirtió sobre una acción más violenta por parte de los seguidores de QAnon.