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Israel llamará a consultas al embajador de México después de que ayer activistas vandalizaran la embajada israelí en la Ciudad de México exigiendo la extradición de Tomás Zerón, acusado de ocultar pruebas en el caso de los 43 normalidas de Ayotzinapa.

«Fue citado para que explique la posición de su Gobierno», dijo un portavoz del Ministerio de Exteriores de Israel a la agencia Efe este jueves.

Y es que ayer, un grupo de activistas y familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa realizaron pintas y destrozos en la embajada de Israel, a cuyo gobierno exigen la extradición de Tomás Zerón, exdirector de la extinta Agencia de Investigación Criminal acusado de irregularidades en el caso.

A días del octavo aniversario de la desaparición, cientos de personas se congregaron frente a la sede diplomática. Y aunque la protesta se inició de forma pacífica, jóvenes encapuchados comenzaron a pintar las paredes y a golpear las cámaras de seguridad del recinto.

Los manifestantes acompañaron sus reclamos con gritos de «Palestina libre» y «Viva Palestina» e incluso pintaron «Palestina vive» y «Muerte al sionismo» en las paredes.

En un mensaje publicado en redes sociales, el embajador de Israel en México, Zvi Tal, indicó que el futuro de la relación diplomática entre México e Israel se mantienen firme pese a los hechos ocurridos ayer.

«Compartimos el dolor de los familiares y respetamos el compromiso» del gobierno federal de conocer la verdad sobre lo ocurrido en Ayotzinapa.

Enfatizó que Israel examina la petición de extradición, aunque en todo momento debe atender sus obligaciones jurídicas internacionales.

Lamentó que ayer durante la protesta se ejerciera violencia y se expresaran mensajes que no tenían relación alguna con el caso de los normalistas.

Recordemos que México anunció en septiembre de 2020 la solicitud para extraditar desde Israel a Zerón, exfuncionario del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto acusado de ocultar pruebas y torturar a testigos del caso de los 43 estudiantes desaparecidos.

Pero el proceso se complicó porque ambos países no tienen acuerdo de extradición. El diario The New York Times publicó en julio que Israel desatendió la petición como presunta represalia al voto de México en la ONU a favor de investigar abusos contra los derechos en los territorios palestinos.

Foto: S. Servin vía @Foro_TV

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dijo este viernes que está «satisfecho» con la carta que recibió de su homólogo estadounidense, Joe Biden, sobre las consultas energéticas que Washington abrió en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

«Con muy buenas relaciones, en muy buen plan, muy bien. Sí, estoy satisfecho», declaró el mandatario en su conferencia matutina.

El tabasqueño reveló que «hace como tres días o cuatro» recibió una carta de Biden en respuesta a la que él envió hace un mes para quejarse de la consulta que inició Estados Unidos en contra de la política energética de México, que se señaló, favorece a la CFE y PEMEX en detrimento de las estadounidenses.

La consulta, a la que se sumó Canadá, ha levantado inquietud en México porque podría finalizar en un panel de controversias dentro del tratado comercial, en vigor desde 2020, aunque López Obrador sostuvo que en la carta de Biden se solventaron los problemas, aunque no reveló su contenido.

«Se resolvió lo básico, y yo creo que esto que les estoy mostrando es más que suficiente, hay confianza, lo considero no solo mi amigo, sino amigo de México, que es lo más importante, respetuoso, lo que dice de nuestra soberanía», dijo López Obrador.

Al ser cuestionado sobre qué más le dijo el mandatario, AMLO enfatizó en que no podía revelar el contenido pues se había hecho un «acuerdo respetuoso» en ese sentido.

«Sobre eso no quiero plantear nada, porque hicimos un acuerdo muy respetuoso. o envié una carta, él me respondió en muy buenos términos, le agradezco su trato», añadió.

El mandatario añadió que «es muy importante» lo que Biden dice en la carta, «y esto es bueno que lo sepa la gente, todo el pueblo, de que es muy buena la relación y, sobre todo, México tiene un lugar estratégico en el mundo».

Eso le sirvió para exhibió una posdata que le escribió a mano el presidente estadounidense: «le reitero mi más profundo respeto por usted y por la independencia y soberanía de México, espero que sigamos en contacto. PD. Espero con agrado volverlo a ver», leyó López Obrador.

El mandatario explicó que este mensaje lo motivó a llamar a Biden «amigo» ayer durante su mensaje con motivo del Cuarto Informe de Gobierno.

Al hablar del tema, dijo que quienes buscaban que hubiera enfrentamiento entre él y el presidente Biden se quedaron con las ganas.

Para España, la relación con México es «privilegiada», dijo este miércoles el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, quien se encuentra de visita por nuestro país, luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) planteara una «pausa» en las relaciones Madrid.

El ministro español se reunió con el canciller Marcelo Ebrard y previo a su entrevista brindaron un mensaje en el que coincidieron en la importancia de la relación bilateral.

«México es, sin duda, un socio estratégico para España (…) es una relación que desde el punto de vista español solo puedo calificar de privilegiada», dijo Albares. Añadió que a mexicanos y españoles los unen sentimientos de «hermandad» y destacó que México es el principal socio comercial de España en América Latina.

Por su parte el titular de la SRE dijo que la relación con España es importante para México, ya que entre ambos países existe un «entrañable afecto, aprecio», además de que reconocen la contribución de los españoles, que tienen unas 7,000 empresas en el país.

Sin embargo, por la mañana el presidente López Obrador señaló en su conferencia de Palacio Nacional que la relación con España debe dar un giro para dejar atrás el «abuso» que cometieron durante muchos años las empresas del país europeo.

«¡Qué bien que está el canciller! ¡Bienvenido! Pero vamos a buscar restablecer por completo, por entero, las relaciones cuando se entienda que vivimos una etapa nueva en la vida pública de México», dijo López Obrador sobre la visita de Albares.

El mandatario insistió en que es necesario reflexionar sobre cómo fue la relación durante el período neoliberal «porque ya no puede ser lo mismo», aunque matizó que entre ambos países reina la fraternidad y no hay motivos para una ruptura.

Recordemos que AMLO ha denunciado supuestos actos de corrupción en los que habrían incurrido empresas españolas, como Repsol e Iberdrola, con inversiones en los sectores petrolero y eléctrico, respectivamente. Las acusa de haber pagado sobornos a cambio de contratos, con la complicidad de gobiernos de España y México.

Pero el mandatario mexicano aseguró que las diferencias con empresarios y con el gobierno de España no tienen que ver con el pueblo español, por el que dijo tener «respeto» y «admiración».

El ministro español propuso «acelerar» la relación con México a pesar de la «pausa» con la que López Obrador pretende marcar los sólidos vínculos bilaterales.

«No sé muy bien qué quiere decir pausa, en cualquier caso mi visita hoy en día lo que hace es acelerar esa relación, que no es nada nuevo, se acelera ya desde hace muchos años, año a año hay más españoles en México y más mexicanos en España», declaró Albares.

Albares se entrevistó además este miércoles con líderes del Senado en momentos en que el Congreso discute la iniciativa de reforma en materia eléctrica que envió el presidente, y que impactaría de gran manera a las empresas españolas.

Los cancilleres de México y España firmaron cuatro instrumentos: el primero complementa el Convenio Básico de Cooperación Científica y Técnica para el Financiamiento de Programas y Proyectos de Cooperación. El segundo para establecer la Subcomisión Política Permanente bilateral; otro en materia de colaboración en Política Exterior Feminista, y el cuarto para trabajar conjuntamente en el marco de la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible «Mondiacult».

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aclaró esta mañana que ayer, cuando propuso pausar las relaciones bilaterales con España, no habló de romper relaciones diplomáticas con ese país.

“Lo que dije ayer es ‘vamos por el bien de nuestros pueblos, a tener una pausa’. No hablé de ruptura. No. Dije ‘vamos a serenar la relación’, que ya no se esté pensando de que se va a saquear a México impunemente, ya eso pasó, es una falta de respeto», explicó el mandatario al referir que su idea es que haya un tiempo en el que autoridades y empresas españolas «internalicen» que ya no cabe el «saqueo» ni la «corrupción» en la relación.

Incluso recordó el tema de la disculpa que sugirió al gobierno español por los excesos cometidos durante la Conquista y que España desestimó. «Deberían ofrecer hasta disculpa. No lo han hecho, no importa, pero vamos a entrar en una etapa nueva, despacio», añadió.

López Obrador apuntó que a veces tarda en que se entienda que ya hay otras condiciones en México y, por tanto, ve necesario «avisar» de que las empresas ya no pueden optar por contratos públicos sin ningún trámite, con la supuesta connivencia con autoridades locales, pues recordó que con cada expresidente mexicana, había una empresa «favorita».

Se refirió concretamente a Repsol, OHL e Iberdrola, siendo esta última a la que acusó que incluso integró a sus órganos directivos a exfuncionarios tales como el expresidente Felipe Calderón.

«Nos han ofendido a los mexicanos, porque no solo es el que trabajen los altos funcionarios con estas empresas, sino lo que nos cuesta este tipo de relación». Acusó que en estos supuestos contubernios, se ha perdido «dinero del presupuesto que es de todos los mexicanos, que en vez de usarse para sacar de la pobreza al pueblos se usaba para favorecer a estas empresas».

AMLO negó que haya una «fobia» hacia España y lamentó que ahora haya quienes «se rasguen las vestiduras» por el planteamiento que hizo. «Ahora se sorprenden, pues no hay ninguna ruptura, si hace falta aclararlo».

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sorprendió este miércoles al anunciar que su gobierno hará una pausa en las relaciones bilaterales con España, luego de señalar a compañías energéticas de ese país de incurrir en «robos».

«Ahora no es buena la relación y a mí me gustaría que hasta nos tardáramos en que se normalizara para hacer una pausa, que yo creo que nos va a convenir a los mexicanos y a los españoles», dijo López Obrador durante su conferencia matutina.

Indicó que la pausa que propone servirá para «respetarnos y que no nos vean cómo tierra de conquista». «No queremos que nos roben», afirmó el mandatario.

Acusó que en los gobiernos anteriores hubo un «contubernio» y una «promiscuidad económica, política» entre México y España. «Vale más darnos un tiempo, una pausa. A lo mejor cuando cambie el gobierno ya se restablecen las relaciones y desearía, cuando no esté aquí, que no fuesen igual a cómo eran antes», agregó.

Y es que López Obrador ha venido acusando durante los últimos años a empresas españolas, tales como la petrolera Repsol, la energética Iberdrola y la constructora OHL, de beneficiarse de jugosos contratos suscritos durantes las administraciones pasadas, que han perjudicado a México, en particular a la estatal Pemex y a la CFE.

Tras conocerse las declaraciones de AMLO, el gobierno español expresó su «sorpresa». El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, expresó en Lyon, Francia su «sorpresa» por las declaraciones de López Obrador.

«El gobierno de España no ha hecho ninguna acción que pueda justificar una declaración de este tipo», aseguró Albares, según declaraciones transmitidas a la prensa por su ministerio.

La «pausa» reclamada por López Obrador, informó el ministro español, «no tiene ninguna traducción oficial, ni se nos ha comunicado nada oficialmente de ningún tipo». «Habría que preguntarle al presidente López Obrador qué es lo que ha querido decir», dijo Albares.

El funcionario español aseguró que la relación entre España y México es una relación estratégica que va más allá de declaraciones verbales súbitas, y pidió a ambos gobiernos velar por el buen curso de las inversiones económicas.

«Lejos de la pausa, de lo que estamos hablando es de un incremento de nuestras relaciones empresariales que los gobiernos, ambos gobiernos, debemos acompañar».

Este no es el primer roce entre López Obrador con España; en marzo de 2019 el morenista dirigió una carta al rey Felipe VI demandándole que pidiera disculpas a México por los excesos cometidos durante la conquista, una solicitud que fue ignorada por Madrid.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio este jueves las gracias a su homólogo estadounidense, Joe Biden, por no tratar a México como «patio trasero» y celebró el trato respetuoso que ha dado a nuestro país.

«Como lo ha expresado el presidente Biden, él quiere que el trato sea respetuoso y entre iguales», dijo López Obrador en su primera reunión en persona con Biden, la cual sostuvo previo a la IX Cumbre de los Líderes de Norteamérica.

«Me lo manifestó desde la primera vez que conversamos por teléfono, ya como presidente de Estados Unidos, me dijo que no nos iban a ver como patio trasero, cosa que agradecemos, porque de esa manera no necesitamos estar reafirmando nuestros principios de independencia y de soberanía», agregó López Obrador.

En sus turno, Biden aseguró que ya no considera a México como el vecino «del sur», sino que quiere que ambas naciones se relacionen como países iguales, con base en el respeto mutuo.

López Obrador se refirió, además, a la integración económica de América del Norte y «de todo el continente», y consideró necesario fortalecerla «ante el avance de otras regiones en el mundo», aunque siempre «con respeto» a la soberanía de cada país.

También reiteró, como dijo en su reunión anterior con la vicepresidenta, Kamala Harris, que México está atento y quiere que avance en el Congreso la propuesta de reforma migratoria de Biden, que describió como «una iniciativa para hacer justicia».

Biden y López Obrador hablaron con los reporteros presentes previo al encuentro privado que sostuvieron, y lo hicieron con ayuda de sus intérpretes. Durante ele encuentro con la prensa, evitaron responder a preguntas de los periodistas sobre temas como los planes de Washington de volver a implementar la iniciativa «Quédate en México».

La Casa Blanca ha asegurado que Biden no tenía previsto hablar con López Obrador sobre ese programa, que forzaba a los solicitantes de asilo en Estados Unidos a esperar el desarrollo de sus solicitudes en el país vecino y que el Gobierno estadounidense suspendió pero está obligado por una orden judicial a reanudar.

Biden aseguró que al igual que México, Estados Unidos está comprometido para que la democracia realmente ayude a los pueblos, pues dijo, la democracia en los últimos 20 años se ha visto reducida.

“Señor presidente, un placer tenerlo aquí, estábamos hablando con el presidente de México de la extensa relación que data de 200 años entre nuestros países y le estaba explicando el por qué del cuadro de Lincoln aquí en el salón Oval, y la razón por la cual el presidente dijo que le gustaba Roosevelt es porque él inicio la política del buen vecino, y en realidad cuando yo era vicepresidente, y ahora durante mi Presidencia siempre dije que no sería la política de buenos vecinos, sino la política de iguales, de igualdad», sostuvo el demócrata.

Más tarde, la cancillería informó que los mandatarios alcanzaron acuerdos, tales como fortalecer las cadenas de suministros; abordar las causas estructurales para que la migración sea opcional, y no forzada por las condiciones de vida en los países de origen; colaboración en la implementación del programa Jóvenes Construyendo el Futuro en Honduras; Estados Unidos invertirá en el sur de México en el programa Sembrando Vida, en beneficio de 40 mil pequeños agricultores y fortalecer los grupos de trabajo en la frontera para identificar e interrumpir el flujo de armas desde Estados Unidos a México.

Tras su reunión en el Despacho Oval, Biden y López Obrador iniciaron el encuentro trilateral junto al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, coincidió este viernes con el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sobre la necesidad de abordar las causas de raíz de la inmigración que se da desde los países del Triángulo Norte, Guatemala, Honduras y el Salvador.

Indicó que está en el interés de ambos países «proporcionar un alivio inmediato al Triángulo Norte y abordar las causas de raíz de la migración».

Harris recordó que ambos países ya han hablado del tema en el pasado y recordaron en que han coincidido en que «la mayor parte de la gente no quiere dejar sus casas y cuando lo hacen es a menudo porque huyen de algún peligro o se ven forzados a marcharse porque no hay oportunidades».

La vicepresidenta llamó a López Obrador a continuar trabajando de manera bilateral y multilateral sobre el tema migratorio, y subrayó que Estados Unidos defiende un enfoque internacional y global. «Nuestro enfoque es trabajar con instituciones internacionales, con naciones de todo el mundo, el sector privado y organizaciones comunitarias», detalló.

Harris destacó que tanto Estados Unidos como México comparten la creencia de que «juntos» pueden progresar para «crear y construir un sentimiento de esperanza en el futuro para la gente del Triángulo Norte». Asimismo, urgió a luchar juntos contra la violencia y la corrupción.

Aparte de la inmigración, Harris citó otros «desafíos» para ambas naciones como la COVID y sus repercusiones económicas, y afirmó que la colaboración con México no puede ser más importante en la actualidad.

«No es necesario decirlo pero lo haré, México es nuestro vecino más próximo y, por supuesto, compartimos una frontera, pero también los valores de dignidad y respeto. Compartimos vínculos familiares y de amistad, y también compartimos una historia larga, profunda y compleja».

La Casa Blanca indicó que los líderes acordaron trabajar juntos para para hacer frente a diversos desafíos, entre ellos a falta de empleo, el acceso limitado al mercado y la deforestación e inestabilidad regional causada por el cambio climático.

Por su parte AMLO celebró la decisión de celebrar la reunión virtual y deseó que la relación con Harris sea permanente y constante. Recordó que ambos países comparten una frontera de unos 3.000 kilómetros de largo, con lo que necesitan entenderse más que pelear.

Aprovechó para mencionar una vez más la frase que le dijo a Biden durante la reunión virtual que mantuvo con él a principios de marzo, atribuida erróneamente al expresidente Porfirio Díaz; dijo que como ahora las relaciones están mucho mejor se puede decir que México está cerca de Dios y no tan lejos de Estados Unidos, lo que desencadenó las risas de los presentes.

Por ello, auguró que ambos gobiernos se van a entender, dado que tienen muchas cosas en común y están de acuerdo en las políticas que hay que adoptar en lo que se refiere a migración. Reiteró su propuesta de ampliar el programa Sembrando Vida a Centroamérica que, según dijo, debería conducir a la obtención de visados de trabajo en Estados Unidos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) acordó este martes con su homólogo guatemalteco, Alejandro Giammattei, llevar a su país dos de los programas sociales más emblemáticos del gobierno de la Cuarta Transformación: Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida.

Recordemos que ambos programas han sido impulsados por el gobierno de México como solución a la crisis migratoria que se vive en la región.

«Fuimos testigos de la firma de los cancilleres de México (Marcelo Ebrard) y Guatemala (Pedro Brolo) para aplicar en ese país los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro», informó López Obrador en sus redes sociales tras el encuentro en el Palacio Nacional de México.

El nuevo acuerdo es parte del Plan de Desarrollo Integral que México presentó en 2019 para abordar las causas de la migración de Guatemala, Honduras, El Salvador y el sureste mexicano, apuntó Maximiliano Reyes, subsecretario de Relaciones Exteriores para América Latina de la Cancillería mexicana.

El presidente Giammattei, quien concluyó con esta firma su visita oficial de dos días a nuestro país, aseguró que México va a apoyar con el fondo, pero el monto aún está por especificarse.

Los mandatarios reconocieron que la relación bilateral presenta importantes retos, dado el carácter de países vecinos que comparten una frontera común, por lo que resaltaron que es importante potenciar el desarrollo, particularmente en la región fronteriza, para evitar que se presenten situaciones que puedan vulnerar las condiciones de vida de las comunidades en ambos lados de la frontera.

López Obrador ha insistido en que sus proyectos ayudarán a aliviar la creciente ola migratoria de la región, reflejada en las cifras récord de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza Estadounidense (CBP), que reportó 172,000 indocumentados detenidos en marzo.

Sobre ello, reiteraron el compromiso de fortalecer los mecanismos de protección y atención integral a niñas, niños y adolescentes acompañados y no acompañados, además de facilitar la cooperación y el intercambio de información para identificar los flujos financieros asociados a la trata de personas.

Recordemos que AMLO pidió al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en la Cumbre de Líderes sobre el Clima del pasado 22 de abril, que apoye a extender el programa en Centroamérica para sembrar 3,000 millones de árboles adicionales y así generar 1.2 millones de empleos.

Adicional, México y Guatemala arrancaron en marzo un operativo binacional en su frontera común para contener la migración.

Durante el encuentro y las pláticas que se mantuvieron también se acordó generar un programa binacional de investigación para fortalecer y agilizar el desarrollo de la vacuna contra el COVID-19 “Patria”, que incluya la participación de científicos y universidades de México y Guatemala.

Arturo Sarukhán

EL UNIVERSAL

 

 

El arranque y la más que bienvenida transición a una nueva administración en Estados Unidos, encabezada por Joe Biden, está preñada de oportunidades para un retorno a la normalidad y para nuevas sinergias y colaboración bilaterales con México. El presidente y su equipo buscarán rápidamente revertir los efectos perniciosos del vandalismo diplomático de Trump estos últimos cuatro años y también intentarán apuntalar y relanzar relaciones bilaterales clave con aliados y socios que fueron dañadas y socavadas en el proceso. Ello incluso ya quedó de manifiesto desde un primer momento con el retorno a los ‘usos y costumbres’ de la diplomacia contemporánea estadounidense cuando Biden, seguido de su secretario de Estado recién confirmado, efectuaron como primer contacto con sus homólogos en el mundo, sendas llamadas con los vecinos y socios estadounidenses, Canadá y México.

Como ningún otro inquilino de la Casa Blanca, Biden llega -producto de sus años en el Senado y su papel como enviado de Obama a Latinoamérica particularmente en los últimos cinco años de su gestión como vicepresidente, con un bagaje de conocimiento y experiencia granulares sobre México y la relación bilateral con el que predecesor alguno en el cargo ha contado. Por si esto fuera poco, el período de dos años de México como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU ofrecería, en circunstancias normales, una legión de oportunidades para crear densidad en la colaboración regional y global entre EE.UU y México y sinergias para promover un sistema internacional basado en reglas. Y dado que Brasil en gran medida ha decidido arrinconarse, tanto en términos de sus ambiciones de política exterior como por el resultado de las políticas de afinidad y el apoyo de Bolsonaro a Trump, esto podría abrir una ventana de oportunidad singular para que México se posicione como el socio estratégico privilegiado de EE.UU en América Latina y el Caribe.

Desafortunadamente, es más fácil decir esto que hacerlo. Para empezar, reinicializar la relación Biden-López Obrador no será fácil, a pesar de las mejores intenciones en Washington y los esfuerzos deliberados de algunos funcionarios del gobierno mexicano. Como en la mayoría de las cosas en la vida, se necesitan dos para bailar el tango o, en el caso de nuestras dos naciones, quizá danzón. Por un lado, el Presidente López Obrador parece empeñado en pintar su raya -e incluso socavar- un relanzamiento de las relaciones con EE.UU. Y por el otro, lo que al principio de su relación con Trump podría haber sido explicado y justificado por algunos como pragmatismo o reflejo de la asimetría de poder entre ambas naciones, al final parece algo mucho peor. Solo hay que ponerse en los zapatos de los Demócratas y del equipo de campaña y transición de Biden para entender cómo se percibe el efecto cumulativo de la larga lista de acciones hostiles y miopes del mandatario mexicano a partir del verano pasado: su tozudez de viajar a Washington para reunirse con Trump en plena campaña electoral estadounidense, su decisión de no reunirse con líderes Demócratas del Congreso y sus declaraciones zalameras en la Casa Blanca; su obstinación en no felicitar (junto con Putin y Bolsonaro, dos lideres que jugaron abiertamente a favor de la elección y reelección de Trump) al presidente electo Biden hasta el 14 de diciembre y su hosca carta de felicitación (sobre todo si se le compara con la meliflua epístola de cuatro páginas enviada a Trump después de su triunfo en la elección mexicana de 2018) trazando líneas en la arena sobre la no intervención y la soberanía nacional; su oferta de asilo a Julian Assange, el hombre que hackeó la campaña Demócrata en 2016; su rotundo silencio y falta de repudio a la intentona de autogolpe de Estado el 6 de enero; y su defensa de Trump luego de que éste fuese expulsado de redes sociales.

Pero Biden no tiene gatos en la panza y su gobierno seguramente va a tener retos mucho mayores con México que potencialmente guardar rencor. Los próximos cuatro años podrían transformarse en una serie de tensiones y desafíos al sur de la frontera con un presidente mexicano que ve a su nueva contraparte con resquemor, sospecha y un dejo de resentimiento (por el hecho de que en su particular visión del mundo, los Demócratas debieran de haberlo apoyado en sus impugnaciones a los procesos electorales de 2006 y 2012). Ya sea en materia de derechos humanos y el Estado de derecho; la criminalidad y procuración de justicia; la erosión de contrapesos, equilibrios e instituciones autónomas; la falta de un piso parejo para empresas estadounidenses con inversiones en México; disputas ambientales y laborales en el TMEC; y políticas y paradigmas energéticos del pasado y basados en combustibles fósiles: todos estos temas que, a diferencia de Trump, ocuparán y preocuparán al gobierno estadounidense, podrían derivar -ya sin el temor pero también la empatía que el ex mandatario estadounidense generó en López Obrador- en posiciones espinosas y chovinistas desde Palacio Nacional en la relación con la nueva administración en Washington. Y por si fuera poco, la arquitectura e institucionalización de la relación bilateral -el andamiaje de mecanismos y protocolos que se han construido en las últimas dos décadas- que permiten que una de las relaciones bilaterales más complejas, fluidas y dinámicas en el mundo mantenga la tracción, el tono muscular y la capacidad de resolución de problemas, se ha ido desgastando durante los últimos cinco o seis años. Ciertamente comenzó con el gobierno de Peña Nieto, pero se ha profundizado con el de López Obrador.

Para un presidente que persiste en subrayar que la mejor política exterior es la política interna y que ve con recelo la posibilidad de que el nuevo gobierno estadounidense se pronuncie, en público o privado, sobre temas que él considera de política interna, la gran paradoja estriba en que son precisamente las debilidades internas -y muchas de sus políticas públicas- las que se erigen en flancos de presión desde el extranjero, particularmente desde Estados Unidos. Y pensar que en el siglo XXI se puede separar en compartimentos-estanco lo interno de lo externo en ambos países es no entender cómo se ha transformado la realidad de la relación entre México y EE.UU en las últimas dos décadas.

El refrán popular sugiere que no se puede mamar y dar de topes. Qué bien que el presidente subraye, con el inicio de la Administración Biden y los primeros contactos con quien será su homólogo durante el resto de su sexenio, que buscará una relación constructiva con EE.UU. Pero entonces sus acciones, decisiones y declaraciones -y las de algunos de sus colaboradores- tienen que ser congruentes con ello. Oportunidades para la sinergia y la colaboración real y efectiva, basada en el paradigma de responsabilidad compartida y en múltiples áreas de la agenda, desde la migración, la competitividad regional, las cadenas productivas y el manejo común de recursos acuíferos transfronterizos hasta la mitigación de la pandemia, la recuperación económica y la seguridad común, abundarán con este nuevo gobierno estadounidense, pero solo si se saben reconocer y aprovechar.

 

Columna completa en El Universal

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) indicó esta tarde que conversó con su homólogo estadounidense, Joe Biden, tal como había informado este medio día el canciller Marcelo Ebrard.

A través de sus redes sociales, el mandatario informó que en la llamada se abordaron temas como la migración, la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 y la cooperación bilateral.

«Fue amable y respetuoso», afirmó López Obrador. «Todo indica que serán buenas las relaciones por el bien de nuestros pueblos y naciones».

Por el momento no hay mayores detalles de la llamada, y todo lo que se sabe es el mensaje que AMLO publicó y la fotografía con la que lo acompañó.

Llamó la atención que Alfonso Romo, ex Jefe de la Oficina de la Presidencia, estuvo presente durante la comunicación. Fue justo en la casa del empresario, en el estado de Nuevo León, donde tuvo lugar la llamada.

En la imagen se observa además al canciller y la traductora de la Presidencia, Lilia Rubio.

La llamada se produce un día después de que el propio presidente descartara conversar con el demócrata, pues dijo, ya había hablado con él pasado 19 de diciembre y no había ‘urgencia’ en volver a hacerlo, toda vez que funcionarios de ambos gobierno ya se encontraban en comunicación.

López Obrador realiza este fin de semana una gira por Nuevo León, donde inaugurará instalaciones de la Guardia Nacional y supervisará el avance de distintos programas sociales.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dijo este miércoles que comparte las prioridades que ha establecido el demócrata Joe Biden para iniciar su mandato en Estados Unidos. Aprovechó la conferencia matutina para desearle éxito en su gestión al demócrata.

«Coincido en sus tres planteamientos principales (…) son muy importantes: (combate a la) pandemia, reactivación económica y migración. Y desde luego, deseándole al presidente Biden que le vaya muy bien en su gestión», expresó López Obrador.

El presidente confió en que la ceremonia de investidura de Biden «salga muy bien», y que se realizara «con tranquilidad, con paz».

Recordemos que López Obrador fue de los últimos en felicitar a Biden por su triunfo en las elecciones de noviembre, pues esperó a la reunión y confirmación del Colegio Electoral, el 14 de diciembre, más de un mes después de los comicios.

Con unos 38 millones de personas de origen mexicano residentes en Estados Unidos, López Obrador consideró que para México uno de los temas más importantes en agenda de Biden es la migración.

«Se debe regularizar a nuestros paisanos que tienen años trabajando en ese país (…) Esto complementado con el apoyo a países de Centroamérica y del sur sureste de México para enfrentar el fenómeno migratorio con desarrollo y bienestar», señaló.

López Obrador subrayó que México podría beneficiarse de la reactivación en Estados Unidos por la integración económica entre ambos países, en el marco del T-MEC.

A pregunta expresa de la prensa, López Obrador aseguró que con Trump tuvo una «buena relación en beneficio para México» y que siempre fue respetuoso con la soberanía mexicana. Confió en que la relación con Biden «va a ser muy buena» y subrayó que la cooperación debe ser «ordenada y respetuosa», y principalmente, «que no haya injerencia».

«Se tiene que buscar que haya cooperación ordenada, respetuosa, y que no haya injerencismo de ningún Gobierno. Que nosotros no nos metamos en asuntos que corresponden a Estados Unidos y que también ellos no vengan a meterse en asuntos que nos corresponden a nosotros. Y como somos vecinos y necesitamos ponernos de acuerdo para trabajar de manera conjunta, tienen que definirse bien las reglas», dijo el mandatario.

Aseguró que gobiernos anteriores permitieron la intromisión de gobiernos extranjeros, lo cual era indebido y violaba la soberanía de nuestro país por parte de agencias estadounidense. Enfatizó que ahora las cosas serán distintas. «Sí queremos la cooperación, pero con respeto a nuestra soberanía», remató.

Pese a que el presidente Donald Trump llamó a los mexicanos violadores, amenazó al país con una guerra comercial, expulsó a decenas de miles de solicitantes de asilo, hizo que México los alojara en campamentos, construyó el muro fronterizo y le dijo a México que lo pagara, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se declaró un gran admirador de su homólogo.

Es por ello que el diario The New York Times (NYT) asegura que AMLO ya extraña a Trump, pues está preocupado de que Joe Biden esté más inclinado a entrometerse en los asuntos de nuestro país.

La periodista n profundo es el aprecio de AMLO por el republicano, que cuando finalmente habló por teléfono con Biden, se aseguró de elogiar al presidente saliente.

«‘Debo mencionar que tenemos una muy buena relación con el ahora presidente de su país, el señor Donald Trump’, dijo López Obrador, según dos personas enteradas sobre la llamada, y que hablaron con condición de anonimato para discutir asuntos internos. ‘Independientemente de cualquier otra consideración, él respeta nuestra soberanía'», relata Kitroeff.

Asegura que López Obrador ha pasado las últimas semanas, de forma preventiva, incomodando al gobierno de Biden, y para muestra señala que AMLO fue uno de los últimos líderes mundiales en felicitar a Biden por su victoria, ha ofrecido asilo a Julian Assange y recientemente, se exoneró al exsecretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, quien fue acusado de tráfico de drogas por fiscales estadounidenses.

La periodista indica que detrás de los «desaires» está el temor de que los demócratas sean más propensos a intervenir para promover derechos laborales y energías limpias en México, obstaculizando así la agenda de López Obrador.

«Aunque los términos de su acuerdo pueden haber sido tácitos, eran claros. López Obrador hizo cumplir la agenda de inmigración de línea dura de Trump y, a cambio, Estados Unidos le permitió dirigir México a su antojo»; en ese sentido, recordó que en su reciente discurso en Alamo, Texas, Trump agradeció «al gran presidente de México», quien dijo, es «un gran caballero, un amigo mío».

Destaca que tanto AMLO como Trump hicieron campaña con la promesa de erradicar a una élite corrupta, y ganaron con una coalición de votantes molestos con la clase dominante de su país y, una vez en el cargo, pintaron a los medios de comunicación y a la oposición como enemigos de su movimiento.

Kitroeff advierte que es probable que Biden le pida más a López Obrador, situación que parece no ser del agrado del gobierno de México. Sin embargo, señala, es poco probable que Biden recurra a las amenazas o a la humillación pública como solía hacer Trump, para conseguir que México haga lo que quiere.

Apunta que si bien AMLO ha dicho que quiere mantener “una política de buena vecindad” con Estado Unidos, también ha criticado a sus predecesores por ser “hasta serviles y muy irresponsables en cuanto a hacer valer nuestra soberanía”.

«Su verdadero objetivo, según los analistas, puede ser avivar un profundo resentimiento del público mexicano hacia la intervención estadounidense en la guerra contra las drogas», alerta la periodista.

 

Texto completo en NYT

Ante el virtual triunfo del candidato demócrata a la presidencial de Estados Unidos, el Partido Acción Nacional (PAN) hizo un llamado al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a reconocer y felicitar a Joe Biden como presidente electo del país vecino, a fin de comenzar una relación constructiva en favor de ambos países.

«No hacerlo oportunamente evidenciará una nula visión de Estado», advirtió el partido, quien dijo que con el nuevo gobierno demócrata, López Obrador deberá revisar y actualizar su postura con Estados Unidos en temas como seguridad, economía, migración, energías limpias y protección al medio ambiente.

Indicaron que México “no puede seguir sumiso y pasivo como lo ha hecho con Donald Trump”.

“Con Joe Biden estamos ante la oportunidad de que México recupere el respeto que tenía en la relación bilateral. Un nuevo entendimiento basado en el diálogo, la negociación y la defensa de la soberanía de nuestro país, porque con Trump, lamentablemente, vivimos un trato irrespetuoso y desigual, porque ha tratado a los mexicanos como criminales y al país como patio trasero de Estados Unidos, aprovechándose de un gobierno sumiso como el de López Obrador”, refirió el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés.

El panista dijo que en seguridad, México deberá corregir su estrategia fallida de seguridad “de abrazos, no balazos” combatiendo decididamente la delincuencia organizada, mientras que Estados Unidos deberían impulsar un programa de control de tráfico ilegal de armas a México, así como para la disminución del consumo de drogas.

En cuanto al tema migratorio, señaló que México deberá corregir “el trabajo sucio y sumiso” que ha hecho López Obrador para dejar de ser blanco de presiones arancelarias y muro de contención de los migrantes que se dirigen a Estados Unidos. Solicitaron que los elementos de la Guardia Nacional desplegados en las fronteras sur y norte para detener migrantes y cumplir los caprichos de Trump, sean canalizados a la tarea de brindar seguridad a los mexicanos.

Además, precisó el blanquiazul, López Obrador deberá de exigir de inmediato que pare la construcción del indigno muro fronterizo; monumento del odio e intolerancia”, sostuvo.

La dirigencia nacional del PRI, a través del Secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), también se refirieron al proceso electoral en Estados Unidos.

Indicaron que como lo demostraron las elecciones en Estados Unidos, cuando se es arrogante y beligerante, aunado a una situación de polarización, la gente opta por personas con una postura sensata, esto en referencia al presidente Donald Trump y al virtual ganador de la elección, Joe Biden.

El presidente Donald Trump afirmó este martes que la «gran» relación que tenía con su homólogo chino, Xi Jinping, ha cambiado en medio de la crisis desatada por la pandemia del coronavirus, de la que responsabiliza a Pekín por no haber controlado el brote en su inicio.

«Solía tener una muy buena relación con él. Tenía una gran relación con el presidente Xi. Le aprecio, pero ya no siento lo mismo ahora», dijo Trump en una entrevista con Fox Sports radio.

El mandatario aseguró que el cambio en la relación con Xi se debe la crisis de la Covid-19, cuyo brote original se ubicó en la ciudad china de Wuhan y que ha provocado más de 160,000 fallecidos en Estados Unidos.

«Ciertamente mis sentimientos son diferentes. Tenía una muy, muy buena relación, y no he hablado con él desde hace tiempo», agregó.

Las relaciones entre Washington y Pekín se encuentran en uno de sus momentos más tensos de las últimas décadas.

La pasada semana Estados Unidos trasladó al ámbito político y militar su estrategia de presión hacia China, con sanciones a la líder hongkonesa, Carrie Lam, y avisos sobre movimientos navales chinos cerca de Taiwán.

Poco después, Pekín anunciaba sanciones a once funcionarios estadounidenses, entre ellos los senadores Marco Rubio y Ted Cruz, por inmiscuirse en los asuntos de Hong Kong después de que Washington hubiese tomado medidas similares el pasado viernes contra otros tantos altos cargos de este territorio autónomo chino.

Todo ello, después de que Trump amenazase con prohibir las populares aplicaciones TikTok y WeChat, de capital chino y declaradas un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Trump, quien buscará la reelección en noviembre frente al virtual candidato demócrata, Joe Biden, ha criticado desde su llegada a La Casa Blanca a China por aprovecharse comercialmente de EUA y negoció un acuerdo comercial con el gigante asiático cuyo cumplimiento se ha visto alterado por la crisis económica desatada.

Sin embargo, China continúa comprando bienes estadounidenses y particularmente materias primas bajo el acuerdo comercial de Fase 1, pese al aumento de las tensiones sobre Hong Kong y otros temas, dijo este martes el asesor económico de La Casa Blanca, Larry Kudlow.

Consultado si los deteriorados lazos en otros frentes entre las dos mayores economías del mundo podrían provocar que el tratado comercial sea desechado, Kudlow afirmó, «No, no». «La única área en la que estamos comprometidos es en comercio», aseguró a periodistas.

Funcionarios de alto rango de ambos países se reunirán en una videoconferencia «de rutina» el sábado para evaluar la implementación del acuerdo Fase 1 seis meses después de que el tratado desactivó una guerra comercial que perjudicó a ambas naciones y a la economía mundial.

El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, dijo esta mañana que aunque muchos hubieran querido que la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sirviera para una confrontación o bien para un sometimiento de su parte, lo que busca es dar pie a una nueva etapa de diálogo y cooperación entre el gobierno estatal y el federal que beneficie a todos los mexicanos.

Alfaro aseguró que defender a Jalisco no significa confrontarse con el gobierno federal, pues tener diferencias en la manera de ver algunos temas no significa que AMLO y él sean enemigos.

«Estoy aquí no solo para acompañarlo en su gira de trabajo, sino para poner sobre la mesa toda nuestra voluntad para construir la relación entre el gobierno estatal y el gobierno de la República. Hoy más que nunca, Jalisco necesita de su presidente. Por eso, vengo hoy a proponerle que nos demos la oportunidad de corregir el rumbo para iniciar una nueva etapa de diálogo y cooperación por el bien de México», dijo Alfaro a López Obrador.

Indicó que la nueva ruta debe basarse en el principio básico del respeto mutuo. Dijo que desde Jalisco se le apoyará para lograr el proceso de transformación que encabeza en el país.

Alfaro sostuvo que la visita de AMLO a Jalisco es una señal clara de que se pueden superar los momentos de tensión que se han vivido entre ambos gobiernos.

En ese sentido, dijo que hará todo lo que esté a su alcance para lograr una mejor relación. «Asumo con entereza y humildad la responsabilidad de corregir lo que haya hecho mal. Usted tiene mi respeto y mi aprecio. Y se que Jalisco contará con su presidente», remató el gobernador.

Por su parte el presidente López Obrador dijo que para enfrentar a la delincuencia organizada, se trabajará de manera coordinada con el gobierno estatal, dejando a un lado las diferencia que puedan llegar a tener, que dijo, son parte de la democracia.

“Podemos tener diferencias y eso es consustancial a la democracia, nadie debe alarmarse. La democracia es garantizar el derecho a disentir. Sin embargo en asuntos como este, que tienen que ver con la seguridad del pueblo, con garantizar la paz de los ciudadanos, estamos obligados a actuar de manera coordinada”, dijo AMLO.

El presidente Donald Trump anunció este viernes que decidió «romper» la relación de su país con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El anuncio que se da en medio de la pandemia por Covid-19, responde a que Trump acusa a la OMS de haber gestionado mal la emergencia sanitaria, al creer en exceso las informaciones aportadas por China.

Aunque no dio más detalles al respecto, el anuncio de Trump supone la suspensión permanente de la contribución de su país a la organización, ahora congelada y que se estima entre 400 y 500 millones de dólares anuales.

Dicha contribución equivale aproximadamente a un 15% del presupuesto total del organismo.

En su conferencia de prensa, Trump comentó sobre la ley de seguridad nacional que China aprobó para Hong Kong. Acusó que China «incumplió su palabra» sobre la autonomía de la región.

Anunció que impondrá sanciones a algunos ciudadanos chinos y que ha ordenado a su Gobierno «eliminar las
excepciones que dan a Hong Kong un trato diferente y especial» respecto al de China, incluidos los beneficios arancelarios.

«Nuestras acciones serán fuertes, nuestras acciones serán significativas».

El mandatario estadounidense también dio a conocer la suspensión de ingreso a su país de ciudadanos de China que presenten «riesgo» de seguridad.