Tag

RESERVISTAS

Browsing

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, defendió el jueves a su hijo Nikolai, acusado de haberse negado a ser movilizado para la ofensiva rusa en Ucrania, tras la publicación de una conversación telefónica que se hizo viral en internet.

En este video, un bloguero llama en directo al hijo del portavoz ruso y se hace pasar por un reclutador del Ejército a cargo de llamar a los reservistas movilizados, tras el anuncio del presidente Vladimir Putin.

«Se le ha enviado hoy una convocatoria», dice Dmitri Nizovtsev, presentador de «La política popular», un canal de YouTube creado por miembros del círculo del opositor ruso encarcelado Alexei Navalni.

«En ella, hay un número al que tiene que llamar y mañana, a las 10:00 de la mañana, tiene que presentarse en un centro de convocación», añade el bloguero, en tono serio.

Nikolai Peskov, de 32 años, parece un momento desconcertado y luego contesta: «Evidentemente, que no iré mañana a las 10:00 de la mañana», dando a entender que no se dejaría reclutar por el Ejército.

«Debe usted entender, que siendo yo un Peskov, no es correcto que yo esté allí», añadió. «Resolveré el tema a otro nivel».

«No tengo ningún problema en defender la patria. Pero primero tengo que comprender lo que puedo hacer en lo que me concierne», dijo el hijo del portavoz del Kremlin, para justificarse.

Preguntado por este video, Dmitri Peskov declaró a los periodistas «estar al tanto» pero aseguró que «el texto íntegro (de la conversación) no se publicó».

Ayer, el presidente Vladímir Putin anunció una «movilización parcial» que concierne a unos 300,000 reservistas con el objetivo de apoyar las operaciones que Rusia mantiene en Ucrania a casi siete meses de que inició la invasión.

Aunque el mandatario explicó que esta movilización la van a realizar para defender su soberanía y la integridad territorial, ya que el objetivo de Occidente es debilitar a Rusia, dividirla y destruirla, muchos rusos temen que el despliegue sea mucho mayor.

En Broojula, Ana Paula Ordorica conversa con Mauricio Meschoulam, analista internacional, sobre qué hay detrás del anuncio del presidente ruso.

Finalmente, el ministro ucraniano de Exteriores, Dmytro Kuleba, aseguró este jueves ante la ONU que la movilización parcial decretada por Rusia será inútil: «pueden movilizar a 300.000 o a 500.000 personas, pero no ganarán esta guerra».

«Rusia debe saber una cosa: nunca será capaz de matarnos a todos», recalcó Kuleba en un discurso ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El presidente ruso, Vladímir Putin, puso hoy en pie de guerra a los rusos al decretar la movilización parcial de 300,000 reservistas rusos para la guerra en Ucrania, medida que busca contrarrestar lo que llamó «chantaje nuclear» de la OTAN, que se propone «destruir» a Rusia.

«Al día de hoy nuestras Fuerzas Armadas actúan a lo largo de una línea de combate que supera los mil kilómetros, combaten no sólo contra formaciones neonazis, sino prácticamente contra la máquina militar del Occidente colectivo», dijo Putin durante un discurso televisado.

La medida, una reacción «desesperada», según la propia Unión Europea, es a todas luces un reconocimiento del fracaso de la «operación militar especial» en Ucrania, que en casi siete meses de combates no ha logrado el principal objetivo, conquistar el Donbás, e incluso ha cedido en las últimas semanas territorio en las regiones de Járkov y Lugansk.

Para el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la movilización es «una tragedia, ante todo, para el pueblo ruso», y también un resultado de la «incapacidad del Ejército profesional» de Rusia, según dijo hoy su portavoz Serhiy Nikíforov,

Sin mencionarlo, Putin, según los analistas, admitió con esta medida por primera vez que su país está en guerra, aunque el jefe del Kremlin insiste en que los soldados rusos no sólo combaten con Ucrania, sino también con sus aliados occidentales.

La movilización sigue a la convocatoria para este viernes de referendos de integración con Rusia en las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, y en los territorios ocupados del sur de Ucrania en las regiones de Jersón y Zaporiyia, consultas ya condenadas por la comunidad internacional.

Putin centró gran parte de su discurso en acusar a Occidente de amenazar a su país con el suministro de armamento ofensivo de largo alcance que permitiría a Ucrania lanzar ataques en Crimea y otras regiones de Rusia. «Con su política agresiva y antirrusa, Occidente ha superado todos los límites», denunció.

El objetivo de Occidente es «debilitar, dividir y destruir finalmente a nuestro país», dijo el jefe del Kremlin, quien destacó que Occidente dice abiertamente que en «1991 pudieron desmembrar la Unión Soviética y que ahora ha llegado el turno de Rusia».

«Se trata no solo de los ataques alentados por Occidente contra la central nuclear de Zaporiyia (en Ucrania, aunque bajo control militar ruso), que pueden provocar una catástrofe atómica, sino también de las declaraciones de altos cargos de la OTAN acerca de la posibilidad en emplear contra Rusia armas de destrucción masiva», precisó.

Putin enfatizó que los ciudadanos de Rusia pueden estar seguros de que la integridad territorial, la independencia y la libertad del país están garantizadas «con todos los medios a nuestro alcance», lo que incluye armamento más moderno que el de la OTAN.

Al respecto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que «no cree» que Rusia vaya a usar armas nucleares en la guerra.

«No creo que se vayan a utilizar esas armas. No creo que el mundo deje que eso ocurra», afirmó el jefe del Estado ucraniano, según unos extractos de una entrevista televisiva.

En tanto, en declaraciones a la televisión pública, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, aseguró que serán movilizados 300,000 reservistas, un 1% del potencial del país.

Dichos reservistas deben haber cumplido el servicio militar obligatorio, tener experiencia en combate o alguna especialidad militar que necesiten las Fuerzas Armadas, aunque es improbable que sean destinados al frente.

Shoigú explicó que hay que «asegurar» y «controlar el territorio» ocupado por las tropas rusas en el Donbás y las regiones de Jersón y Zaporiyia.

Los primeros movilizados serán suboficiales de reserva de menos de 35 años y oficiales de menos de 45 años, según Andréi Kartapólov, el jefe del comité de Defensa de la Duma o Cámara de diputados.

Recordemos que los reservistas que sean movilizados no tienen elección. El Parlamento ruso aprobó recientemente leyes que endurecen hasta con diez años de cárcel el castigo por deserción, rendición voluntaria o negarse a entrar en combate.

Adelantándose a la oposición de muchos rusos, especialmente en las grandes ciudades, a enviar a sus hijos al frente, Shoigú aseguró que «no habrá movilización de estudiantes universitarios». En principio, tampoco serán movilizados los reclutas, aunque las organizaciones de derechos humanos denunciaron el despliegue en las últimas semanas de un gran número de reclutas en la frontera con Ucrania.

El anuncio de Putin hizo temer que algunos hombres en edad de combatir no pudieran salir del país. El Kremlin se negó a comentar si las fronteras se cerrarán para los sujetos a la orden de movilización, y pidió a la gente que tenga paciencia mientras se aclara la ley.

Sin embargo, los vuelos de ida desde Rusia se dispararon en precio y se agotaron rápidamente este mismo miércoles.

Por su parte Estados Unidos dijo que se toma «en serio» la amenaza del presidente ruso Vladimir Putin de usar armas nucleares en la guerra de Ucrania, y anunció «graves consecuencias» si Moscú avanza en ese sentido.

«Es una retórica irresponsable de una potencia nuclear», dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, entrevistado por la cadena ABC. «Estamos monitoreando lo mejor que podemos su postura estratégica para poder modificar la nuestra si es necesario. No hemos visto ninguna indicación de que eso sea necesario en este momento», agregó.