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La propuesta de Reforma Electoral del Partido Revolucionario Institucional (PRI), “iniciativa sólida y de gran valor para nuestra democracia”, plantea en cuatro ejes una democracia más representativa, más ciudadana, más barata y en paz, afirmó Rubén Moreira Valdez, Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI (GPPRI) en la Cámara de Diputados.

Está orientada “a fortalecer nuestra democracia, las instituciones y el sistema de partidos políticos”, aseguró, al encabezar en la sede nacional del tricolor, en compañía de integrantes de su bancada, una conferencia de prensa. Moreira Valdez recalcó que, en contraste, la propuesta de Reforma Electoral de Morena “es poco seria y no abona a resolver problemas político-electorales del país; fractura a la sociedad mexicana, atenta contra las instituciones y frena el proceso democrático”, por lo que adelantó que “no vamos a permitir la destrucción del árbitro electoral”. Luego de señalar que el PRI “es un partido de propuestas”, que “actúa de manera responsable” y como un partido histórico, sin caer en ejercicios de antagonismo, el también Presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara Baja, sintetizó en 10 puntos la propuesta del Revolucionario Institucional. 1 Reducción de 500 a 300 diputaciones, para evitar la sobrerrepresentación y la conformación de mayorías artificiales, además de ahorrar mil 730 millones de pesos. 2 Segunda vuelta para la elección presidencial. 3 Crear la Vicepresidencia de la República, cargo electo por el mismo término del Presidente, para desahogar asuntos de política interior. 4 Mayor libertad de expresión durante las campañas electorales. 5 Reducción del financiamiento público a partidos. 6 Combate frontal a la injerencia del crimen organizado en los procesos electorales. 7 Voto en modalidad de urna electrónica. 8 Nacionalización plena de los comicios federales y locales. 9 Fortalecimiento del nombramiento de los consejeros electorales. 10 Fortalecimiento de la autonomía y eficiencia de la justicia electoral y del Tribunal Electoral. Finalmente, Rubén Moreira sostuvo que con la propuesta de Reforma Electoral del PRI “disminuiríamos costos, daríamos certeza, dejaríamos de vulnerar la soberanía de los estados y construiríamos una democracia mejor, pacífica, más barata, más cívica y más con la participación de la sociedad civil”.

Todos los sondeos publicados en Francia, antes de la jornada de votación correspondiente a la segunda vuelta de la elección presidencial, auguran la victoria del presidente Emmanuel Macron, quien busca la reelección, con una ventaja que varía entre los 6 y los 14 puntos frente a la ultraderechista Marine Le Pen.

Las últimas encuestas, difundida este viernes, mantiene el pronóstico de las dos últimas semanas, aunque en algunos casos proyectaban en un inicio una tendencia contraria.

El sondeo más ajustado es el de la empresa Odoxa, que otorga un 53% de los votos a favor de Macron y que fue difundido ayer. Ese instituto de opinión daba una ventaja de 9 puntos a favor del actual presidente tras la primera vuelta del pasado día 10, pero desde entonces su tendencia ha sido a la baja.

La mayor ventaja la apuntan los sondeos de Ipsos y Opinion Way, que señalan que el actual inquilino del Elíseo obtendrá el 57% de los sufragios el próximo domingo.

Opinion Way otorga un crecimiento de un punto porcentual a Macron con respecto a la víspera, mientras que Ipsos le rebaja medio punto, la primera caída que registra en ese instituto en una semana.

Elabe, otra empresa demoscópoica, otorga al candidato a la reelección un 55.5% de los votos, un punto más que ayer, mientras que Ifop sitúa su victoria en el 55%, medio punto menos, la primera caída que registra desde la segunda vuelta.

Emmanuel Macron advirtió hoy del exceso de confianza y recordó las sorpresas que no auguraron las encuestas en el referéndum del brexit o la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, en 2016.

«Pocas horas antes del brexit, millones de personas lo dieron por hecho y no consideraron necesario ir a votar. Lo mismo sucedió con la elección de Donald Trump. Al día siguiente se despertaron con disgusto», afirmó Macron en una entrevista a la televisión BFMTV.

«Los franceses, con Emmanuel Macron, estarán condenados a cadena perpetua», aseguró por su parte Le Pen en un mercado en su bastión del norte de Francia, en referencia a la propuesta estrella de su rival de atrasar la edad de jubilación de 62 a 65 años.

La candidata de Agrupación Nacional (RN), que propone adelantarla a 60 años en algunos casos, ha centrado su campaña en suavizar su imagen y en presentarse como la defensora de las clases populares, ante el «presidente de los ricos». «Es Macron o Francia», advirtió.

Emmanuel Macron y Marine Le Pen han iniciado ya con sus campañas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas del próximo 24 de abril, luego de que ayer fueron los ganadores de la primera vuelta, buscando atraer a los votantes de los candidatos que no avanzaron.

Según el recuento de votos que concluyó este lunes, muestra que Macron logró imponerse con un 27.84% de los votos, frente a un 23.15% que obtuvo Le Pen. Ambos mejoraron sus registros de la primera vuelta de 2017, e incluso el presidente logró un margen ligeramente mayor.

En tercera posición terminó el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, de la Francia Insumisa, con un 21.95%. También por encima del 19.58% que había conseguido en 2017, cuando había finalizado en cuarta posición por detrás del que fue entonces el pretendiente de Los Republicanos (LR), François Fillon.

Esta vez, la cuarta posición con un 7.07% de los sufragios correspondió al ultraderechista Éric Zemmour, que fue el gran fenómeno mediático durante varios meses de la precampaña pero que se desinfló después, en parte desde el comienzo de la guerra en Ucrania.

Por detrás de Zemmour y ya por debajo del umbral del 5%, que da derecho al reembolso de los gastos electorales, quedaron Valérie Pécresse de LR (4.78%); el ecologista Yannick Jadot (4.63%); el defensor del mundo rural Jean Lasalle (3.13%); el comunista Fabien Roussel (2.28%), el soberanista Nicolas Dupont-Aignan (2.06%); la socialista Anne Hidalgo (1.75%), el trostkista Philippe Poutou (0.77%) y la también trostkista Nathalie Artaud (0.56%).

La abstención fue relativamente alta para una primera vuelta de las presidenciales en Francia (26.31%), pero sin llegar a los niveles récord de 2002.

Los sondeos de intención de voto divulgados hasta ahora coinciden en una victoria de Macron el próximo 24 de abril, pero por un margen mucho más estrecho que el contundente 66.1% vs 33.9% de 2017. Ahora, la reelección del presidente sería por una diferencia de entre 2 y 8 puntos porcentuales, según cuatro institutos demoscópicos.

Tras conocer los resultados, los candidatos del arco político que va desde la derecha moderada hasta el comunismo hicieron llamamientos a votar a Macron, o al menos a no votar por Le Pen. Se trata de una nueva edición del llamado «frente republicano», como se llama en Francia al cordón sanitario para evitar que la ultraderecha llegue al poder en cualquier nivel de gobierno.

El hundimiento de las dos grandes formaciones tradicionales de centroderecha (Los Republicanos) y centroizquierda (Partido Socialista) hace que los dos aspirantes al Elíseo tengan que buscar votos entre electores más radicalizados o en la abstención, que fue la segunda más alta en una primera vuelta.

Los resultados del domingo muestran que Le Pen fue la más votada en 20,484 poblaciones, por las 11,788 de Macron, mientras que Mélenchon logró 2,970. Esto confirma la posición dominante de Le Pen entre las clases populares de pequeñas poblaciones, que se sienten desatendidas por el gobierno y alejadas de los beneficios de la globalización.

En cambio, las ciudades medianas y grandes han estado dominadas claramente por Macron y Mélenchon.

La primera vuelta ha puesto en evidencia, además, la progresión del electorado de extrema derecha, que suma ya casi un tercio (un 32%) en tres candidaturas, con un claro dominio en la regiones del norte, centro, este y sureste del país.

La diputada del PRI, Dulce María Sauri, presentó una iniciativa para reformar la constitución, con el fin de  establecer la segunda vuelta electoral en elecciones federales y estatales, para la Presidencia de la República y gobernadores de los Estados.

A través de un comunicado, indicó que con estas modificaciones a la Constitución, se lograría fortalecer el sistema de partidos, «con el respaldo de mayoría para el ganador, pero con la salvaguarda para que, en el Congreso de la Unión y en los congresos estatales, se refleje la pluralidad política de forma clara y sin interferencias».

Señaló que su propuesta busca transformar el sistema electoral mexicano, conservando su esencia mixta, tanto de representación proporcional como de mayoría, «pero contribuyendo a una exigencia en el caso del Poder Ejecutivo, de mayoría absoluta».

Sauri Riancho explicó que las reformas a los artículos 41, 81, 116 y 122 de la Constitución servirían para que en las elecciones presidenciales y estatales, se aplique la segunda vuelta sólo en el caso de que ninguno de los aspirantes logre obtener más del 50 por ciento de la votación.

La segunda votación se llevaría a cabo en el plazo que determine la autoridad electoral, después de la primera elección, siempre y cuando en los procesos electorales ordinarios o extraordinarios, que se lleven a cabo para elegir al Presidente de la República, ninguno obtenga la mayoría absoluta de la votación válida emitida a nivel nacional, entidad federativa o distrito electoral», expuso.

Subrayó que es necesario fortalecer a la oposición y darle la representación plural que corresponde en un país democrático, así como la suficiente fuerza para ser un control eficaz y bien estructurado.

Aseveró que las Cámaras del Congreso han permitido que exista una oposición subrepresentada y una mayoría sobre representada.

“Y aún más distorsionado fue que Morena, con una votación nacional de 37.5 por ciento, cuente en esta LXIV Legislatura, con más de 50 por ciento de las curules de diputadas y diputados”, remató.

El candidato del partido de gobierno, Daniel Martínez, reconoció este jueves la victoria de su contrincante de centroderecha, Luis Lacalle Pou, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Uruguay celebradas el 24 de noviembre.

«Saludamos al presidente electo @LuisLacallePou, con quien mantendré una reunión mañana», escribió Martínez en su cuenta de Twitter, tras el ajustado escrutinio primario del domingo que obligó al tribunal electoral a esperar por un recuento antes de oficializar el resultado.

Y es que Lacalle Pou, del Partido Nacional, alcanzó una ventaja irreversible sobre el candidato oficialista. Martínez indicó que seguirá defendiendo la democracia con más fuerza que nunca.

El tribunal aún no lo ha proclamado presidente ya que resta escrutar el 25% de los circuitos electorales, pero varios dirigentes de la coalición oficialista de izquierda Frente Amplio admitieron la derrota de su candidato.

«Saludo y felicito al nuevo presidente de la República», publicó en Twitter Gonzalo Reboledo, dirigente del Frente Amplio.

Se estima que el viernes o el sábado la Corte Electoral termine el conteo definitivo de votos y Lacalle Pou sea proclamado oficialmente presidente electo.

El presidente Evo Morales ganó la elección presidencial en la primera vuelta, según el cómputo del Tribunal Supremo Electoral (TSE) con el 99.82% de los votos escrutados.

Según los resultados que se muestran en la página electrónica oficial del TSE, Morales obtuvo el 47.07% de los sufragios, mientras que el opositor Carlos Mesa habría sumado 36.52%.

Las cifras incluyen los votos válidos de quienes viven en Bolivia y de los bolivianos que radican en el exterior.

Según la tendencia le resultaría imposible a Mesa revertir el resultado oficial, de manera que Morales obtendría el triunfo para un nuevo mandato hasta 2025.

Sin embargo, los resultados están seriamente cuestionados por sectores bolivianos, que mantienen una huelga en varias ciudades del país.

La Unión Europea (UE) se sumó este jueves al pedido de la OEA para que Bolivia vaya a una segunda vuelta electoral, con el fin de restablecer la confianza en el proceso electoral considerado escasamente transparente.

Por su parte el candidato opositor, realizó este jueves la presentación oficial de la Coordinadora de Defensa de la Democracia la cual pidió la realización de una segunda vuelta electoral en Bolivia y llamó a la movilización pacífica en defensa del voto.

La Coordinadora “exige la convocatoria inmediata a la segunda vuelta electoral administrada de manera idónea, independiente e imparcial, por las autoridades electorales, indicó Mesa al dar lectura a la primera resolución de la Coordinadora de Defensa de la Democracia.

Convocó a la ciudadanía, a organizaciones sociales, instituciones y personalidades a sumarse a la Coordinadora de Defensa de la Democracia y mantenerse movilizada pacíficamente hasta lograr el respeto de la voluntad popular, luego de manifestar su descontento con los resultados de los comicios del domingo que dan una ventaja de poco más de 10 puntos porcentuales al mandatario y candidato oficialista Evo Morales.

Agregó que así coincidieron las empresas que realizaron el conteo rápido de votos y lo ha ratificado el informe de la misión de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), “que el partido de gobierno ha ejecutado el gigantesco fraude electoral y que las autoridades electorales han llevado el proceso plagado de irregularidades.

El cómputo de resultados oficiales de las elecciones en Bolivia se encuentra a poco más del 22%, con ventaja momentánea para el opositor Carlos Mesa sobre el presidente Evo Morales, mientras siguen las sospechas de un intento de fraude.

La web del órgano electoral de Bolivia mostró a las 10:00 hora local con el 22.17% de los votos escrutados, un 47.12% para Mesa y un 37.21% para Morales, sumando los votos en el país y recibidos el exterior.

Estos porcentajes representan cerca de 1.4 de los más de 7.3 millones de electores llamados a las urnas en Bolivia, donde el voto es obligatorio para los residentes en el país y voluntario para quienes viven en el exterior.

El ganador necesita al menos el 50% de los sufragios o el 40 con diez puntos de ventaja sobre el segundo; de no lograr estos porcentajes, los dos más votados van a una segunda vuelta.

Los datos preliminares ofrecidos por el órgano electoral tras la jornada de votación, antes de que empezara el cómputo oficial, apuntaban a una victoria de Morales con cerca del 46% de los sufragios, por alrededor del 38% de Mesa, lo que supondría una segunda vuelta que se celebraría en diciembre.

El Tribunal Supremo Electoral detuvo el recuento preliminar con aproximadamente el 83% de actas escrutadas, lo que provocó  las denuncias de Mesa de un intento de manipular los resultados del llamado de los observadores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de la necesidad de un cómputo ágil y transparente.

El expresidente Carlos Mesa, candidato de la alianza Comunidad Ciudadana, tiene previsto comparecer ante los medios en La Paz para pronunciarse sobre el recuento en las próximas horas. Igualmente, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) anuncia una comparecencia para detallar acciones en defensa de los resultados por las sospechas de fraude.

Evo Morales dijo anoche ante sus seguidores que confía que el recuento final le dé el porcentaje suficiente para evitar una segunda vuelta y conservar la mayoría parlamentaria, ahora de dos tercios para el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).

Morales lleva en el poder desde 2006 y siempre había ganado con mayoría en primera vuelta en tres elecciones consecutivas, por lo que de confirmarse una nueva cita con la urnas, sería la primera vez desde que la Constitución que promulgó en 2009 introdujo la posibilidad de una segunda vuelta.

Los brasileños se encuentra en plena jornada electoral, respecto a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, con el ultraderechista Jair Bolsonaro como favorito frente al izquierdista Fernando Haddad, del partido de Luiz Inacio Lula da Silva.

Los primeros colegios electorales abrieron a las 08:00 horas, y se prevé que los últimos cerrarán a las 22:00 horas. Según los medios locales, los resultados se conoceran a los pocos minutos después de haber cerrado los centros de votación.

En la primera vuelta, el 7 de octubre pasado, Bolsonaro, un excapitán del Ejército, obtuvo el 46% de los votos y Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), el 29%.

Dos encuestas divulgadas el sábado por la noche dieron a Bolsonaro de ocho a diez puntos de ventaja (54%-46% y 55%-45%).

Haddad, de 55 años, acortó distancias (a mediados de octubre; Bolsonaro le sacaba 18 puntos), pero su expectativa de remontada es escasa, según los analistas.

Aun así, Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), llamó a sus partidarios a no bajar la guardia. «Las elecciones no están ganadas, tenemos que luchar hasta último momento», dijo Bolsonaro a través de un video publicado en sus redes sociales.

Haddad, que prometió luchar «contra el fascismo» hasta el último momento, no abandona la esperanza de que muchos electores de Bolsonaro cambien de parecer delante de la urna.

 

Colombia elige este domingo a su nuevo presidente en lo que es la segunda vuelta de la elección presidencial. Los ciudadanos tendrán que optar entre un exguerrillero y una figura ligada al exmandatario más popular del siglo en dicho país.

La segunda vuelta enfrenta al derechista Iván Duque y al izquierdista Gustavo Petro. Ambos ofrecen proyectos totalmente opuestas.

Más de 36 millones de votantes tienen la posibilidad de definir la suerte del acuerdo de paz que desarmó a la exguerrilla FARC. «Son elecciones trascendentales», afirmó el domingo Juan Manuel Santos, el impopular presidente que dejará el poder en agosto, al votar temprano en la Plaza de Bolívar de Bogotá.

El Nobel de la Paz 2016 destacó las «garantías» de seguridad que tendrán los electores, en un país en el que la violencia alteró por décadas los comicios.

La jornada electoral inició a las 08:00 horas (hora local) con la apertura de las mesas que se tiene proyectado cierren a las cuatro de la tarde. La autoridad encargada de organizar los comicios alertó de lluvias en varias zonas que podrían afectar las votaciones en un país con una abstención que históricamente ronda el 50%.

Duque, quien promete modificar el acuerdo de paz, parte como favorito en las encuestas Con apenas 41 años, el político ligado directamente con el polémico expresidente Álvaro Uribe, podría convertirse en el mandatario más joven en ser elegido en Colombia desde 1872.

Por su parte Petro, de 58 años, es un exguerrillero del disuelto M-19 que a la defensa de los acuerdos de paz le suma una batería de reformas y pretende romper con la gobernanza histórica de la derecha.

 

Con información de AFP / Foto: Archivo APO

Los candidatos presidenciales Fabricio Alvarado, líder evangélico del Partido Restauración Nacional (PRN), y Carlos Alvarado, del Partido en turno Acción Ciudadana (PAC), lucharán por la presidencia de Costa Rica en la segunda vuelta electoral que se celebrará el próximo 1 de abril.

 

Con un 80.6 % de las mesas escrutadas, el predicador Fabricio Alvarado ganó los comicios de este domingo con un 24.8 % de los votos, seguido del periodista Carlos Alvarado, que obtenía un 21.6 %, pero ambos lejos del 40 por % necesario para acceder a la presidencia en la primera vuelta.

 

De acuerdo a los resultados, en tercer lugar aparece el candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), Antonio Álvarez Desanti, seguido del Rodolfo Piza  del Partido Unidad Social Cristana, (PUSC) y en quinto sitio Juan Diego Castro, candidato del Partido Integración Nacional (PIN).

 

Los candidatos que ahora disputarán la presidencia en la segunda vuelta, se han distinguido por representar posiciones opuestas sobre todo en lo que tiene que ver con el conservadurismo religioso.

 

Fabricio Alvarado, predicador evangélico fue impulsado por grupos defensores de los valores cristianos, mientras que Carlos Alvarado llevó la bandera progresista en la discusión que se desató con el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, tres semanas antes de los comicios.

 

Con información de Medios / Foto: Twitter

Cerca de 14.3 millones de chilenos han comenzado a salir este domingo a las urnas, para decidir quién ocupará el lugar de Michelle Bachelet en lo que es la segunda vuelta de la elección presidencial. La disputa está entre el conservador Sebastián Piñera y el izquierdista Alejandro Guillier.

 

 

De acuerdo al análisis que se ha venido haciendo desde la primera vuelta electoral, la estadística está a favor de Piñeira, pues obtuvo 36% de la primera votación. Alejandro Guillier se quedó con el 22% de los votos.

 

La politóloga chilena Viviana Giacaman, refiere que de acuerdo a un estudio de IDEA Internacional , que midió el efecto político de las segundas vueltas en América Latina, en los últimos 40 años el 75% de esas elecciones se eligió presidente a quien ganó la primera vuelta.

 

Piñeira llegó esta mañana a su centro de votación en compañía de su esposa Cecilia Morel.

Por su parte el senador Alejandro Guillier, quien espera arrebatarle la ventaja al derechista Sebastián Piñera, se dijo confiado en lo que será su triunfo «por dos o tres puntitos».

 

«Las expectativas son altas, vamos a ganar por dos o tres puntitos. Esa es la confianza que tenemos», sostuvo Guillier al momento de votar en la ciudad de Antofagasta.

 

 

Con información de EFE y El País / Foto: Twitter

Mucho se ha hablado de una segunda vuelta en las elecciones mexicanas, por lo que en su más reciente encuesta de preferencia electoral, El Financiero muestra cómo sería el comportamiento de una hipotética segunda vuelta en la elección del próximo año, en la que uno de los que competiría sería Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

 

Al preguntar entre los encuestados, si estaban a favor de una segunda vuelta, el 45% está a favor, mientras que 46% se dice en contra. 

 
 

Fuente: El Financiero

 

La encuesta muestra tres escenarios: López Obrador contra Miguel Ángel Osorio Chong del PRI, en donde AMLO obtendría el 58% contra 42% del secretario de gobernación. Al enfrentar a Margarita Zavala, el tabasqueño obtendría 52% contra 48% de la panista.

 

El tercer escenario, resulta uno donde AMLO no pasara a la segunda vuelta, y la disputa por la presidencia se diera entre el PRI y PAN la ex primera dama ganaría con 58% contra un 42% del priísta. 

 

Con información de El Financiero / Foto: Archivo APO

Las casillas abrieron a las 8 de la mañana hora local, para celebrar así la segunda vuelta de las elecciones legislativas y con ellas renovará la cámara baja. La balanza está inclinada hacia el partido República en Marcha del presidente Emmanuel Macron.

 

En total, en esta segunda vuelta se elegirán 573 de los 577 escaños pues cuatro posiciones lograron definirse desde el pasado 11 de junio en la primera vuelta electoral, que dejó como resultados:

 

  • El movimiento presidencial y MoDem 32.3%.
  • Los conservadores del partido Los Republicanos 21,5%.
  • El ultraderechista Frente Nacional 13.20%.
  • El movimiento ultraizquierdista 13.7%
  • Partido Comunista 9.5%.
  • Ecologistas 4.3%. 

 

Todo parece indicar que la participación ciudadana registrará nuevo récord de abstención. En la primera vuelta votaron menos de la mitad de los 47,5 millones de inscritos (52%), en esta ocasión y con datos del corte de medio día (hora local) se reporta cercana al 54%.

 

Algunas encuestas indican que el partido de Macron se estaría llevando entre 440 y 470 escaños, que podría representar cerca del 80% de la Asamblea Nacional, una mayoría que no ha tenido ningún otro presidente en los últimos años.

 

 

Debido a los últimos hechos de terrorismo en Europa, las autoridades desplegaron un fuerte dispositivo de seguridad con 50 mil agentes en todo el país.

 

Con información de Agencias / Foto: Twitter

En conferencia de prensa desde la cámara de senadores, integrantes de la bancada del PT y Morena rechazaron una reforma que abra la puerta a una segunda vuelta electoral en el país, pues indicaron que además de inconstitucional, la propuesta tiene tintes políticos, pues lo único que busca es «frenar a Andres Manuel López Obrador» rumbo a la contienda presidencial del 2018.

 

 

 

El senador Miguel Barbosa explicó que el artículo 105 constitucional establece que las leyes electorales que serán aplicadas a un proceso electoral deben estar vigentes 90 días antes del arranque del año electoral, por lo que «están agotados los 90 días y por tanto cualquier presupuesto constitucional o leyes secundarias que quieran ser aplicadas para este año electora, son de imposible aplicación».

 

“No lo vamos a permitir, sería tanto como establecer un nuevo desafuero en contra de López Obrador, porque el propósito de esa intención, de aprobar en la Constitución una segunda vuelta, el propósito es parar a López Obrador”, sostuvo Barbosa. «Se los decimos no lo vamos a permitir, que ni se atrevan, el pueblo de México reaccionaría ante lo que quieren sea un descontón al seguro triunfo de López Obrador en 2018».

 

Por su parte el senador Luis Humberto Fernández Fuentes subrayó que “suponer que se va a hacer una reforma constitucional a modo, fuera de tiempo, violando de todas luces la Constitución, nos pondría en una anomalía constitucional gravísima, sería renunciar a todo lo que se ha hecho para tratar de entrar en un proceso democrático”.

 

Con información de El Universal / Foto: Twitter

HÉCTOR AGUILAR CAMÍN

MILENIO

 

 

 

Nuestra democracia necesita correcciones serias al menos en dos frentes: la corrupción electoral y la construcción de mayorías efectivas.

 

Respecto de la corrupción electoral, he oído en estos días, de Luis de la Calle y Luis Carlos Ugalde, una sugerencia interesante: establecer el voto obligatorio para todos los ciudadanos.

 

Buena parte de la corrupción electoral es para inducir o evitar porciones pequeñas del voto porque en escenarios de baja participación, y de fragmentación del voto, ganar esos pocos puntos es ganar la elección.

 

El gasto en la famosa «operación electoral» pierde peso cuando la votación es copiosa. Deja de tener sentido y de ser costeable, si en vez de elecciones de 40 o 50 por ciento de participación, se tienen de 80 o 90 por ciento.

 

El voto obligatorio induciría esto último y volvería ociosa la manipulación en el margen que es la especialidad de gobiernos y partidos.

 

Respecto de la construcción de mayorías efectivas, ayudaría establecer la segunda vuelta electoral entre los candidatos punteros. Esto tendría la ventaja de respetar en la primera ronda la diversidad partidaria existente y arrojar en la siguiente un ganador claro, por mayoría absoluta.

 

El mecanismo le da un doble poder a los votantes: el de votar por quien desea en la primera vuelta y por quien quiere efectivamente que los gobierne en la segunda.

 

Da también a los candidatos y a los partidos la oportunidad de formar alianzas políticas después de la primera vuelta y llegar a la segunda con algo más parecido a lo que pudiera ser después un gobierno de mayoría efectiva.

Los grandes adversarios de la segunda vuelta en México han sido históricamente el PRI y López Obrador. Se oponen porque creen que en una segunda vuelta sus posibilidades de perder serían mayores que las de ganar. Bajo ningún supuesto imaginan que puedan ganar la mayoría absoluta.

 

Una reflexión aparte merece la segunda vuelta legislativa, posibilidad que odian los partidos pequeños, pues normalmente no estarían nunca representados en la segunda vuelta.

 

El Congreso, poco a poco, iría volviéndose un cuerpo de dos o tres partidos. Es posible, pero el interés de los partidos pequeños no puede condicionar el interés mayor de la salud de la vida democrática que estamos perdiendo.