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El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dijo que «no hay problema» en que el Comité Olímpico Mexicano (COM) rechazó usar el polémico avión presidencial, que el gobierno federal no ha podido vender en los poco más de dos años de iniciada la administración, para viajar a los Juegos Olímpicos de Tokio.

«Si no acepta el Comité Olímpico nacional no hay ningún problema, ahí se queda el avión y de todas maneras nosotros vamos a apoyar para que lleguen los deportistas a tiempo y nos representen, que estoy seguro de que nos va a ir muy bien», dijo el mandatario al ser cuestionado sobre el tema.

La controversia surgió el pasado lunes cuando el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, reveló que México enviaría a los atletas a Tokio en el avión presidencial. Horas más tarde, el presidente del COM, Carlos Padilla, rechazó el ofrecimiento al argumentar que «la logística» era «por demás complicada».

La titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) del gobierno federal, Ana Gabriela Guevara, cuestionó el anuncio «sorpresivo» del COM al asegurar que la oferta del presidente era para evitar contagios de COVID-19.

López Obrador sorprendió este miércoles al afirmar que «no sabía del rechazo» del Comité. “Como está parado se pensó que vayan los deportistas en el avión, porque es un grupo, son alrededor de 300 deportistas, entrenadores y todo su personal, en varios viajes ir», mencionó.

Y es que deshacerse del lujoso avión es una de las principales promesas de López Obrador, quien incluso intentó rifarlo el año pasado.

La aeronave fue adquirida por el presidente Felipe Calderón por 218.7 millones de dólares, aunque la aeronave llegó a México en 2016 por lo que fue utilizado por Enrique Peña Nieto.

“Era una opción, el avión no se usa ni se va a usar, lo que queremos es venderlo, pero no hay quien compre el avión porque es tan lujoso, tan lujoso, que les da pena que se sepa que alguien es dueño de un avión así”, justificó el presidente al tratar de explicar la razón por la que no ha sido vendido.

López Obrador aseveró que aún está en gestiones para comercializarlo. “Seguimos buscando la manera de venderlo, estamos hablando ya con líneas aéreas y voy a seguir insistiendo, pero que quede constancia, de que si lo tenemos con mantenimiento, parado, ahorramos», sostuvo.

Finalmente, el presidente prometió que se apoyará a los atletas olímpicos, quienes ya recibieron la vacuna de COVID-19. Adelantó que se reunirá con ellos para ofrecerles ayudas adiciones y un incremento del premio económico que reciben por cada medalla ganada.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, dio a conocer este lunes que el gobierno federal está en disposición de prestar el avión presidencial para enviar a los deportistas a los Juegos Olímpicos de Tokio.

Es la aeronave que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se ha negado a usar, y que tras una rifa no rifa, su administración no ha conseguido vender.

«A finales de mes se tiene hasta ahora programado trasladar a los atletas a los Juegos Olímpicos de Tokio», reveló el titular de Hacienda en un breve encuentro con los medios.

El secretario confirmó que el avión voló con destino a California, Estados Unidos, donde se le dará un mantenimiento rutinario, que fue «adelantado para que esté en las mejores condiciones posibles» para el traslado de los deportistas.

Sobre qué ha pasado con el proceso de compra del que tanto ha hablado el presidente López Obrador, el secretario explicó que «se acaba de iniciar un nuevo proceso de compra» y que el mantenimiento que se realizará en Estados Unidos servirá para «determinar el estado actual y los precios base» para la negociación.

Recordemos que cuando AMLO llegó al poder en diciembre de 2018, puso en venta el avión presidencial usado por su antecesor porque lo consideraba demasiado lujoso, sin embargo ninguno de los intentos han funcionado, aun con el acompañamiento de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyecto (UNOPS).

El presidente mandó el avión a un hangar de Boeing en Estados Unidos pero tras más de un año sin encontrar comprador regresó a México, donde López Obrador anunció un sorteo para deshacerse del aparato, que derivó finalmente en septiembre del año pasado en una rifa simbólica en la que solo se sorteó el valor de la aeronave.

Aunque fue adquirida por el presidente Felipe Calderón por un precio superior a los 218 millones de dólares, la aeronave llegó a México en 2016 y fue utilizada para las giras nacionales e internacionales de Enrique Peña Nieto.

La noticia de la intención del gobierno de utilizar la aeronave para trasladar a los deportistas a la justa olímpica rápidamente se viralizó y ocasionó diversas reacciones; una de ella fue la del Comité Olímpico Mexicano (COM) quien agradeció el ofrecimiento del gobierno federal, aunque de forma clara dijo que no será utilizado, esto al argumentar cuestiones de logística y medidas sanitarias.

“Es una buena intención en respaldo, pero será muy complicado viajar en él, porque no puede hacer los suficientes vuelos para llevar a los atletas, que tienen que estar cinco días antes y regresar al día siguiente de su participación. Es muy difícil”, comentó Carlos Padilla, presidente del COM a El Universal.

Hay que considerar que la delegación mexicana tiene un convenio con la aerolínea All Nippon Airways (ANA) para hacer los más de 120 viajes programados previo, durante y posterior a la competencia.

Los Juegos Olímpicos de Tokio seguirán adelante aunque la ciudad se encuentre en estado de emergencia debido al COVID-19, declaró este viernes un funcionario del Comité Olímpico Internacional (COI), quien subrayó los retos que enfrentan los organizadores de la cita deportiva.

A nueve semanas del comienzo de los Juegos de Tokio, el COI trató de calmar los temores en Japón de que la cita sea una carga adicional para un sistema médico, que ya está sometido a la presión de la pandemia.

Al término de una reunión de tres días para debatir los preparativos y las contramedidas contra el coronavirus, las autoridades afirmaron que más del 80% de los residentes de la Villa Olímpica serán vacunados antes del 23 de julio, la fecha de inicio de los Juegos.

El evento, que se pospuso un año debido a la pandemia de COVID-19, afronta una creciente oposición del público, y en una encuesta de Reuters publicada el viernes casi el 70% de los encuestados dijo que quería su cancelación o un nuevo aplazamiento.

Al ser consultado sobre si los Juegos Olímpicos seguirán adelante aunque Tokio esté bajo estado de emergencia, el vicepresidente del COI, John Coates, quien supervisa los preparativos, dijo: «Absolutamente sí».

Añadió que todos los planes que se tienen en marcha para proteger la seguridad de los atletas y del pueblo de Japón se basan en las peores circunstancias posibles. «Puedo decir que ahora está más claro que nunca que estos Juegos serán seguros para todos los que participen y, lo que es más importante, para el pueblo de Japón», remarcó Coates.

El dirigente añadió que las delegaciones olímpicas extranjeras contarán con personal médico adicional para apoyar las operaciones sanitarias y la aplicación de las contramedidas del COVID-19 en los Juegos.

Coates dijo que espera que la aceptación pública de los Juegos aumente a medida que más personas se vacunen.

Para minimizar el riesgo de infecciones, los organizadores han reducido el número de personas que llegarán a Japón a participar de los Juegos como parte de las delegaciones extranjeras a 78,000 desde unas 180,000, dijo a periodistas Seiko Hashimoto, que dirige el comité organizador.

La funcionaria sostuvo que los Juegos contarían con 230 médicos y 300 enfermeras al día, que se realizarían entre 50,000 y 60,000 pruebas de coronavirus cada jornada y que los organizadores han asegurado alrededor del 80% del personal médico que necesitan.

Una de las principales organizaciones médicas de Japón respaldó las peticiones para que se cancelen los Juegos Olímpicos de Tokio, afirmando que los hospitales ya están desbordados mientras el país lucha contra el aumento de las infecciones por coronavirus a menos de tres meses del comienzo de la cita deportiva.

La Asociación de Médicos de Tokio, que representa a unos 6,000 profesionales de atención primaria, afirmó que los hospitales de la ciudad «están desbordados y casi no tienen capacidad de reserva» en medio del aumento de las infecciones.

«Pedimos encarecidamente que las autoridades convenzan al COI (Comité Olímpico Internacional) de que la celebración de los Juegos es difícil y logren una decisión de cancelarlos», afirmó la asociación en una carta abierta dirigida al primer Ministro, Yoshihide Suga.

El aumento de las infecciones ha avivado la alarma en medio de la escasez de personal médico y camas de hospital en algunas zonas de la capital japonesa, lo que ha promovido que el gobierno prorrogue el tercer estado de emergencia en Tokio y otras prefecturas hasta el 31 de mayo.

Otros expertos en salud y grupos médicos han expresado su preocupación por los Olímpicos, mientras que una petición en línea que pide la cancelación de los Juegos fue firmada por cientos de miles de personas.

Japón ha evitado la propagación explosiva del virus que han experimentado otras naciones, pero el gobierno ha sido objeto de duras críticas por su lenta campaña de vacunación. Sólo el 3.5% de su población, de unos 126 millones de habitantes, ha sido inmunizada.

Los preparativos para los Juegos, que tendrán lugar del 23 de julio al 8 de agosto y que fueron pospuestos el año pasado por la pandemia, avanzan bajo estrictos protocolos de COVID-19, como una prueba de atletismo con 420 atletas a principios de mayo.

Pero varios campos de entrenamiento preolímpicos se han cancelado, incluido el del equipo de atletismo de Estados Unidos, y muchos deportistas han expresado su preocupación por el hecho de que los Juegos se celebren en medio de una pandemia.

En virtud del estado de emergencia en algunas partes de Japón, los bares, restaurantes, karaokes y otros lugares que sirven alcohol permanecerán cerrados, aunque los grandes establecimientos comerciales podrán volver a abrir en un horario reducido. Tokio y Osaka, que han sido duramente golpeadas, seguirán manteniendo cerrados estos grandes establecimientos.

La capital de Japón pidió este jueves al gobierno que extienda hasta el 31 de mayo su estado de emergencia con el que busca frenar los contagios por coronavirus, una medida que podría generar más dudas sobre su capacidad para albergar los Juegos Olímpicos.

Japón espera que una medida de confinamiento «breve y poderosa» contenga una cuarta ola de infecciones cuando quedan poco menos de tres meses antes de que Tokio sea la sede de los Juegos Olímpicos, cuya inauguración está prevista el 23 de julio.

Si bien la medida, ahora vigente desde el 25 de abril hasta el próximo martes, no ha frenado los contagios, continuarla hasta el 31 de mayo deja un margen de menos de dos meses antes de los Juegos, ya pospuesto un año por la pandemia.

«Basado en los análisis desde varios ángulos, mi pensamiento es que necesitamos una extensión del estado de emergencia», declaró la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike.

El primer ministro, Yoshihide Suga, dijo a los periodistas que el gobierno discutiría la extensión el viernes.

El estado de emergencia, el tercero de Japón desde que comenzó la epidemia, cubre las prefecturas de Tokio, Osaka, Kioto y Hyogo, y abarca casi una cuarta parte de la población de Japón. Los medios locales informaron que se agregarían dos prefecturas más al actual estado de emergencia.

Las prefecturas vecinas Kanagawa, Chiba y Saitama, que se encuentran bajo un estado de «cuasi-emergencia» de restricciones específicas, también quieren una extensión hasta finales de mayo. Medios locales reportaron que algunos otros se unirían a la lista.

A medida que se propagan las variantes del COVID-19, más personas jóvenes son víctimas del virus, lo que agrava el miedo a que la cuarta ola actual supere a la tercera, que se registró en enero, indicó Koike. Instó a la gente a reducir el movimiento como una forma de limitar la propagación.

Japón no ha sufrido tanto por el virus como otras naciones, pero su campaña de vacunación ha sido lenta, y muchas personas mayores todavía esperan las vacunas.

Aún así, Japón y el Comité Olímpico Internacional (COI) han insistido en que los Juegos Olímpicos continuarán.

Al respecto, se informó que el COI alcanzó un acuerdo con Pfizer para suministrar su vacuna contra el COVID-19 a los deportistas que participarán en la competencia deportiva. Los Comités Olímpicos Nacionales tendrán la misión de coordinar la distribución con sus respectivos gobiernos, indica el acuerdo.

Según el comunicado el acuerdo «no es solo para contribuir al entorno seguro de los Juegos, sino también por respeto a los residentes de Japón».

Thomas Bach, presidente del COI, dijo que los deportistas al aplicarse la vacuna estarían enviando «un poderoso mensaje de que la vacunación no es solo una cuestión de salud personal, sino también de solidaridad y consideración del bienestar de los demás en sus comunidades».

A tan solo tres meses del inicio de los Juegos Olímpicos, las autoridades de Tokio y de la segunda área metropolitana más grande de Japón, Osaka, establecieron órdenes de emergencia con la intención de frenar un aumento de casos de coronavirus.

Las medidas, que estarán vigentes durante el periodo feriado japonés conocido como la «Semana Dorada», limitarán los viajes y la presencia de personas en espacios públicos.

Están programadas para culminar el 11 de mayo, justo antes de la visita a Hiroshima del presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach.

Bach dijo esta semana que la visita, planeada para el 17 y 18 de mayo, continúa en «fase de planeación». Sin embargo, la presencia de Bach fue criticada de inmediato por legisladores de la oposición que señalan que los Juegos Olímpicos están siendo priorizados sobre la seguridad pública.

«Japón debería decidir sus propias políticas de salud pública. No hay una razón por la que el señor Bach nos diga lo que tenemos qué hacer», sostuvo Yuichiro Tamaki, dirigente del Partido Democrático para el Pueblo.

Bach aseveró que la duración del estado de emergencia no tiene relación con su visita a la ciudad, donde se prevé que dé la bienvenida a la antorcha olímpica.

«Este (estado de emergencia) se apega absolutamente a la política del gobierno», señaló Bach. «Pero no está relacionada con los Juegos Olímpicos. Está relacionada con la semana dorada».

El tercer estado de emergencia de Japón implica el cierre de bares, tiendas departamentales, centros comerciales, parques de diversiones, cines y museos. Incluso los restaurantes que no venden bebidas alcohólicas recibieron la orden de cerrar antes, lo mismo que el transporte público.

Las escuelas seguirán abiertas, pero las universidades volverán a las clases en línea.

«Espero que la situación mejore lo más pronto posible», dijo Seiko Hashimoto, presidenta del comité organizador, en una conferencia de prensa virtual el viernes.

La nueva presidenta del Comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio dejó claro que es casi por un hecho que no se permitirá la presencia de aficionados procedentes del extranjero en las competencias de este año, esto tras una reunión con el presidente del COI, Thomas Bach, y otros funcionarios.

El diario japonés Mainichi informó este miércoles que la decisión de excluir a aficionados extranjeros ya fue tomada. La publicación citó a fuentes anónimas «involucradas en las discusiones».

«Si la situación es complicada y hace que la población (japonesa) tenga recelo, pues es una situación que debemos evitar», dijo la presidenta del comité organizador, Seiko Hashimoto.

La publicación de Mainichi trascendió justo antes de una reunión de Hashimoto con Bach. Dijo que la decisión sobre aficionados de otros países se tomará a finales de mes, específicamente para el 25 de marzo, cuando el recorrido de la antorcha debe comenzar en el noreste de Japón.

Recordemos que los Juegos Olímpicos deben inaugurarse el próximo 23 de julio.

«En las actuales condiciones es imposible traer a aficionados extranjeros», dijo el diario Mainichi, citando a un funcionario no identificado del gobierno.

A Hashimoto se le preguntó tras la reunión sobre cómo Japón se atreve a considerar el ingreso de miles de visitantes cuando existe un fuerte rechazo en el país a la realización de los Juegos. Según encuestas, un 80%  de la población es partidaria de una cancelación o que se posterguen otra vez.

Japón ha registrado 8,000 muertes por COVID-19, pero ha controlado la pandemia mucho mejor que la mayoría de los país.

Hashimoto confirmó que el tema de la presencia de espectadores fue abordado en la reunión de los «cinco actores» con Bach, el presidente del Comité Paraolímpico Internacional, la gobernadora de Tokio Yuriko Koike y la ministra olímpica Tamayo Marukawa.

Bach adelantó que se tendría que tomar una «dura decisión» en declaraciones a la prensa antes que entrar a la reunión que se llevó a cabo a puertas cerradas.

«Nos vamos a enfocar en lo esencial», afirmó Bach. «Y eso es la competencia. Debe ser el objetivo principal. En este sentido quizás tengamos que establecer una u otra prioridad».

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que fueron aplazados debido a la crisis por la pandemia del nuevo coronavirus, comenzarán el próximo 23 de julio de 2021, anunciaron este lunes los organizadores.

La nueva fecha significa que la justa deportiva se realice casi un año después de la fecha prevista inicialmente, el 24 de julio de este año.

«Los Juegos Olímpicos se disputarán entre el 23 de julio y el 8 de agosto de 2021. Mientras que los Paralímpicos irán del 24 de agosto al 5 de septiembre», afirmó el presidente del comité de organización local de Tokio-2020, Yoshiro Mori, en rueda de prensa.

Poco antes de la conferencia, Mori había señalado que se esperaba esta semana una decisión por parte del Comité Olímpico Internacional (COI) sobre las nuevas fechas; minutos más tarde, se había llegado a una decisión definitiva sobre la fecha.

«Nos pusimos de acuerdo en que la organización del evento sería en verano, como estaba planeado originalmente, considerando el tema del coronavirus y que se necesita un tiempo para la preparación, selección y clasificación de los atletas», añadió.

En un comunicado, el COI afirmó que las nuevas fechas darían a las autoridades sanitarias y a los organizadores el máximo tiempo para afrontar los continuos cambios y todo el problema causado por la pandemia del Covid-19.

La decisión de organizarlos en verano causaría «mínimas» alteraciones al calendario internacional, según el organismo.

Poco después de anunciar la decisión, la World Athletics, la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) anunció que retrasaba a 2022 el Mundial de este deporte, previsto en Eugene, en Estados Unidos, entre el 6 y el 15 de agosto de 2021.

«Apoyamos las nuevas fechas para los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021 (…) que dejan el tiempo necesario a los atletas para recuperar el entrenamiento y las competiciones», escribió la federación internacional de atletismo en un comunicado.

La decisión de organizar los Juegos en el verano japonés de 2021 llega menos de una semana después de que los organizadores y el COI anunciaran el histórico aplazamiento, tras una fuerte presión de atletas y federaciones deportivas.

El aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio va a generar «costos muy importantes», admitieron este jueves los organizadores, anunciando la creación de un grupo de trabajo encargado de administrar las consecuencias de esta decisión histórica.

El aplazamiento de los Juegos de 2020 a 2021 representa un desafío logístico mayor para los organizadores, cuando las nuevas fechas del mayor evento deportivo del planeta no han sido fijadas todavía.

«Debemos asegurarnos que los problemas a los que nos enfrentamos pueden ser solucionados, uno por uno», explicó el director general del comité de organización de Tokio-2020, Toshiro Muto, prometiendo decisiones «tan pronto como sea posible».

Indicó que los costos adicionales generados por el aplazamiento) van a ser muy importantes, aunque prefirió omitir cifras de lo que se ha calculado hasta ahora.

Según el diario económico japonés Nikkei, el aplazamiento podría costar 300,000 millones de yenes (unos 2,700 millones de dólares), incluyendo los gastos de renta de los sitios, la modificación de las reservas hoteleras y el empleo prolongado del personal de la organización y de agentes de seguridad, entre otros.

Estos costos extraordinarios podrían evolucionar en función de las negociaciones entre los diferentes actores del evento, en particular el comité de organización japonés, la ciudad de Tokio, el Estado japonés y el Comité Olímpico Internacional (COI), precisó el Nikkei, citando fuentes conocedoras del caso.

En diciembre de 2019, los organizadores habían evaluado el costo total de los Juegos de Tokio en 12,450 millones de dólares para la parte japonesa. «Pienso que debemos revisar ciertas ambiciones a la baja», previno este jueves Muto. «A veces hay que aceptar revisar los planes».

El presidente del comité de organización, Yoshiro Mori, recordó por su parte que nunca hasta ahora los Juegos Olímpicos habían sido aplazados en tiempos de paz.

Los Juegos Olímpicos de Tokio, que iniciarían el próximo 24 de julio, fueron aplazados al verano de 2021, debido a la pandemia del nuevo coronavirus, anunció el martes el Comité Olímpico Internacional (COI).

Es un aplazamiento sin precedentes para este evento, cuya primera edición en la era moderna tuvo lugar en 1896. Hasta ahora únicamente las guerras mundiales habían impedido su celebración. Hasta ahora, únicamente las guerras mundiales evitaron la disputa del evento en 1916, 1940 y 1944, pero en todos esos casos se optó finalmente por una cancelación definitiva.

«En las circunstancias actuales y en base a las informaciones suministradas hoy (martes) por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el presidente del COI y el primer ministro de Japón han concluido que los Juegos Olímpicos de Tokio deben ser reprogramados después de 2020 y tener lugar como más tarde en el verano de 2021, con el objetivo de salvaguardar la salud de los deportistas y de todos los implicados en los Juegos Olímpicos, así como de la comunidad internacional», anunció el COI en un comunicado.

Poco antes, en Tokio, al término de una conferencia teléfonica con el presidente del COI, Thomas Bach, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, había anunciado que había «propuesto aplazar (los Juegos Olímpicos) alrededor de un año» a lo que el dirigente olímpico había accedido.

Esta decisión del COI y de los organizadores parecía inevitable en los últimos días ante la propagación del Covid-19 y la oleada de peticiones de aplazamiento por parte de deportistas y federaciones de peso.

El COI mantuvo hasta hace apenas unos días una posición inamovible de mantener los planes como se tenían previstos, del 24 julio al 9 agosto para los Juegos Olímpicos, y del 25 agosto al 6 septiembre para los Juegos Paralímpicos, pero en los últimos días la presión había incrementado y el domingo llegó a admitir que contemplaba varios escenarios, entre ellos el del aplazamiento, y se dio un plazo de cuatro semanas para tomar una decisión.

Shinzo Abe había admitido el lunes en el Parlamento japonés que un aplazamiento de los Juegos «podría ser inevitable».

Los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 se mantienen tal y como están programados, afirmaron este miércoles los organizadores, en el marco del llamado del gobierno japonés a anular o reducir los grandes eventos por temor a la expansión del coronavirus.

Las anulaciones o aplazamientos de partidos de fútbol o rituales de apertura del torneo de sumo, entre otros, han puesto en el centro del debate el destino de los Juegos Olímpicos, mientras los organizadores, se esfuerzan por mandar mensajes de tranquilidad.

«No hemos pensado en ello. No hemos oído hablar de ello. Hemos preguntado y nos han dicho que no existe tal proyecto», declaró a la prensa el director ejecutivo del Comité de Organización de los Juegos Olímpicos de Tokio-2020, Toshiro Muto.

«En principio, la idea es celebrar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos tal y como está previsto», dijo.

Muto precisó que los organizadores examinarán la forma de responder a las peticiones del primer ministro Shinzo Abe de anular o de aplazar eventos, o de reducir su envergadura, en las próximas dos semanas con el fin de impedir la propagación del nuevo coronavirus.

Afirmó, no obstante, que el encendido de la llama olímpica que debe empezar el 26 de marzo en Fukushima y atravesar el país no será anulado, admitiendo que tal vez tengan que introducir modificaciones.

«No contemplamos la anulación, pero vamos a pensar en la forma de organizarlo para que no lleve a propagar el virus, tal vez reduciendo la escala del evento», declaró.

Muto reaccionó a las declaraciones de Dick Pound, un miembro del Comité Olímpico Internacional, que dijo que se tomará una decisión sobre los Juegos en los próximos dos o tres meses.

«Cuando hemos preguntado al COI (…) nos han dicho que no es la forma de pensar del COI», dijo Muto.

«En la reciente reunión del COI en Tokio, presidido por el presidente del comité John Coates, el coronavirus estuvo en el orden del día», había declarado antes la ministra de los Juegos Olímpicos Seiko Hashimoto en el Parlamento.

Señaló que el grado de preparación que se tiene hasta ahora es alto, por lo que el COI se comprometió a seguir apoyando, e incluso dijo, «es importante prepararse pensando en el peor escenario».

Los Juegos Olímpicos empezarán el 24 de julio y finalizarán el 25 de agosto, mientras que los Paralímpicos están programados para el 25 de agosto.

Pekín, Tokio y Seúl pidieron este martes a Corea del Norte que se abstenga de «provocaciones», refiriéndose a su programa nuclear, esto durante una cumbre tripartita celebrada en China que estuvo marcada por un tímido deshielo de las relaciones entre Japón y Corea del Sur.

«Hemos reafirmado que la desnuclearización de la península (coreana) y la paz durable en Asia del Este son los objetivos comunes de los tres países», indicó este martes el primer ministro chino, Li Keqiang, a la salida de esta cumbre organizada en Chengdu.

Corea del Norte «tiene que abstenerse de provocaciones», señaló su homólogo japonés Shizo Abe precisando que se trata de un mensaje común de Pekín, Tokio y Seúl.

Y es que Pyongyang llevó a cabo recientemente pruebas en su base de lanzamiento de cohetes de Sohae, después de una serie de disparos de proyectiles en las semanas anteriores pese a varias resoluciones de la ONU.

En las últimas semanas el régimen de Kim Jong Un también ha hecho una serie de declaraciones contundentes y ha dado un ultimátum a Washington, dándole un plazo hasta fin de año y prometiéndole un «regalo de Navidad» lleno de amenazas si las negociaciones no avanzan.

El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este martes que espera que Pyongyang desista de hacer este ensayo de misiles presentado como un «regalo de Navidad».

«Tal vez es un buen regalo, tal vez es un regalo en el que me envía un hermoso jarrón en lugar de una prueba de misiles», bromeó el dirigente republicano desde su club de vacaciones de Mar-a-Lago, en Florida.

Después del espectacular acercamiento de 2018, las negociaciones sobre el programa nuclear de Corea del Norte se han estancado desde el fracaso en febrero de la cumbre de Hanói entre Kim y Trump. Japón, aliado de Estados Unidos, es habitualmente uno de los blancos favoritos de las pruebas de misiles del régimen de Pyongyang, cuyos artefactos suelen caer en el mar de Japón o sobrevolar el archipiélago.

La cumbre de Chengdu ha permitido también un acercamiento entre Japón y Corea del Sur con un encuentro, por primera vez en quince meses, entre Shinzo Abe y el presidente surcoreano Moon Jae-in.

En una rueda de prensa tras la reunión, el primer ministro japonés pidió a Seúl hacer lo necesario para que Japón y Corea del Sur «vuelvan a establecer relaciones sólidas», y Moon hizo saber a su interlocutor la importancia de mantener «conversaciones francas» en persona para resolver diferendos entre sus países.