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Banco de México (Banxico) elevó este jueves la tasa de interés al 8.5%, el décimo incremento consecutivo y el segundo de 75 puntos base, con el objetivo de hacer frente a la inflación más alta de las últimas dos décadas en el país.

«La Junta de Gobierno evaluó la magnitud y diversidad de los choques que han afectado a la inflación y sus determinantes, así como la evolución de las expectativas de mediano y largo plazo y el proceso de formación de precios», indicó Banxico en su comunicado.

Los cinco integrantes de la Junta de Gobierno, que aprobaron el aumento por unanimidad, tomaron en cuenta «los mayores retos para la conducción de la política monetaria».

El incremento estaba dentro de las expectativas del mercado tras revelarse el martes pasado que la inflación general subió en julio hasta el 8.15%, su mayor nivel desde el año 2000, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Banxico indicó que la política monetaria se ajusta a la trayectoria que se requiere para que la inflación converja a su meta del 3%, dentro del horizonte de pronóstico, que por el momento se prevé sea en el cuarto trimestre de 2023.

Banxico advirtió del «apretamiento de las condiciones financieras globales, el entorno de acentuada incertidumbre, las presiones inflacionarias acumuladas de la pandemia y del conflicto geopolítico (Rusia-Ucrania), y la posibilidad de mayores afectaciones a la inflación».

Adicional, las expectativas de inflación para 2022 volvieron a incrementarse. Banxico prevé ahora que la inflación general promedie un 8.1% anual en el último trimestre de 2022 tras la expectativa anterior de 7.5%.

México recibió en junio pasado un 7.8% más de turistas internacionales que en el mismo mes de 2021, acompañado de un incremento de más del 20% en ingreso de divisas, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

México recibió 3.36 millones de turistas extranjeros en el sexto mes del año, comparado con los 3.12 millones del mismo mes del año anterior.

La cifra también es superior al poco más de 1 millón de turistas de junio de 2020, en uno de los puntos más álgidos de la pandemia de COVID-19 en el país.

El principal repunte anual se dio en los turistas llegados por vía aérea, que en junio de 2022 aumentaron 28.5%, hasta llegar a los 1.88 millones de personas, mientras que en el mismo mes de 2021 fueron 1.46 millones.

Los turistas fronterizos, en cambio, cayeron un 16.6% interanual en junio hasta los 1.07 millones de viajeros.

Los datos reflejan el impacto de la evolución de la pandemia, que ha dejado más de 6.88 millones de contagios y más de 328,000 decesos en nuestro país, el quinto país con más muertes absolutas en todo el mundo.

En junio de 2022, el gasto total de los turistas se disparó un 20.2% interanual al pasar a 2,261.8 millones de dólares desde una cifra previa de 1,881.8 millones de dólares del año pasado.

Adicional, el gasto medio de cada turista se elevó un 11.5% al pasar de 603.07 dólares en junio de 2021 a 672.5 dólares en el sexto mes de 2022.

Para este 2022, la Secretaría de Turismo (Sectur) estima la llegada de más de 40 millones de turistas internacionales. México fue el tercer país más visitado en el mundo en 2020, lo que se atribuye a las medidas sanitarias flexibles en las zonas turísticas del país.

Antes de la pandemia, México se consolidó en 2019 como uno de los 10 países más visitados del mundo, con más de 45 millones de turistas internacionales que dejaron 24,563 millones de dólares, un crecimiento del 9% anual.

Tal como diversos analistas lo habían adelantado, la inflación de Estados Unidos registró un ligero descenso, al reportar una tasa interanual de 8.5%, seis décimas menos que lo registrado en junio, según los datos publicados este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

Respecto al mes anterior, los precios de consumo se mantuvieron estables (0%), gracias principalmente a la caída de los precios de la gasolina, que fue del 7.7% en julio.

En su conjunto, los precios de la energía se redujeron 4.6% el mes pasado. Y, mientras la gasolina y el gas bajaron, el precio de la electricidad aumentó, al igual que los precios de los alimentos, que se siguieron encareciendo, 1.1% en un mes.

La inflación subyacente, que mide el aumento de los precios de consumo quitando los de mayor volatilidad, se situó en una tasa interanual del 5.9%, equivalente a un aumento mensual del 0.3.

La baja de la tasa de inflación, que en junio había alcanzado su cifra más alta en cuarenta años, da un pequeño respiro a la economía estadounidense, que a finales de julio entró en lo que los expertos consideran una recesión técnica al encadenar dos trimestres de caídas del Producto Interior Bruto (PIB).

Sin embargo, dicho diagnostico no fue compartido por el gobierno estadounidense, que no cree que el país se encuentre en un escenario de recesión dada la robustez de su economía, especialmente de su mercado de trabajo, que registra una tasa de desempleo del 3.5%.

En cualquier caso, la elevada inflación sigue siendo la principal preocupación de la administración Biden, y también de la Reserva Federal (Fed), que el pasado 27 de julio volvió a subir la tasa de interés, que ahora se encuentran entre el 2.25% y el 2.50%.

La inflación de México se aceleró en julio más de lo esperado y alcanzó un nuevo máximo en más de 21 años, confirmando las perspectivas de que el Banco de México (Banxico) continuará endureciendo su política monetaria el resto del año.

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 8.15% a tasa interanual, un nivel no visto desde diciembre del 2000, de acuerdo con cifras divulgadas este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Analistas consultados por Reuters anticipaban una inflación de 8.13%.

Recordemos que Banco de México, que tiene un objetivo permanente de inflación de un 3% +/- un punto porcentual, ha aumentado la tasa de interés referencial en 375 puntos básicos en sus últimas nueve reuniones de política monetaria, hasta su nivel actual de un 7.75%.

Su siguiente decisión está programada para el jueves próximo y el mercado anticipa una nueva alza de 75 puntos base. De concretarse, la tasa cerraría 2022 en un 9.5%, según los pronósticos.

La inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, registró un avance de 0.62% mensual e interanual del 7.65%, también por encima de las expectativas de un 7.60%. La cifra, de igual forma, fue la más alta desde diciembre de 2000.

El índice de precios no subyacente aumentó 1.09% a tasa mensual y 9.65% a tasa anual. Al interior del índice subyacente, a tasa mensual, los precios de las mercancías incrementaron 0.72% y los de servicios, 0.50%, mientras que dentro del índice no subyacente, a tasa mensual, los precios de los productos agropecuarios subieron 1.64% y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, 0.63%.

El Banco de Inglaterra anunció este jueves el máximo aumento en su tasa de interés en 27 años, a pesar de advertir de que se avecina una larga recesión.

El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra votó por 8 votos a favor y 1 en contra dictar un aumento de medio punto porcentual del tipo de interés bancario, desde el 1.25% hasta el 1.75%, su nivel más alto desde finales de 2008.

La mayoría de los economistas preveían la subida de 50 puntos base, en un momento en que los bancos centrales de todo el mundo se esfuerzan por contener el aumento de los precios.

El gobernador Andrew Bailey dijo que todas las opciones estaban sobre la mesa para la próxima reunión del BoE en septiembre, y en el futuro. «Volver a situar la inflación en el objetivo del 2% sigue siendo nuestra prioridad absoluta. No hay peros al respecto», dijo en una conferencia de prensa.

El alarmante panorama económico llega en un momento de mayor agitación política en Reino Unido, con el primer ministro Boris Johnson obligado a dimitir, lo que ha desencadenado una larga carrera para sustituirlo que ha dividido al partido gobernante.

La favorita para ganar, la ministra de Asuntos Exteriores Liz Truss, ha prometido grandes recortes fiscales y una revisión del mandato del Banco de Inglaterra.

El Banco de Inglaterra advirtió de que Reino Unido se enfrentaba a una recesión con una caída acumulada del PIB del 2.1%, similar a la caída en la década de 1990, pero muy inferior al impacto del COVID-19 y la desaceleración causada por la crisis financiera mundial de 2008-09.

La economía comenzaría a contraerse en el último trimestre de 2022 y se contraería a lo largo de todo 2023, lo que la convertiría en la recesión más larga desde después de la crisis financiera mundial.

La inflación de los precios al consumo podría alcanzar un máximo del 13.3% en octubre, el nivel más alto desde 1980, debido sobre todo al aumento de los precios de la energía tras la invasión rusa de Ucrania.

La libra esterlina caía frente al dólar estadounidense, mientras los futuros preveían una nueva subida de los tipos de interés de 25 puntos base, hasta el 2%, para la próxima reunión del Banco de Inglaterra en septiembre.

La inflación de los precios al consumo en Reino Unido alcanzó en junio su nivel más alto de los últimos 40 años, 9.4%, más de cuatro veces el objetivo del 2% fijado por el Banco de Inglaterra, lo que ha desencadenado huelgas y ha metido presión al eventual sucesor de Boris Johnson como próximo primer ministro británico para que ofrezca más ayudas.

El BoE había previsto anteriormente que la inflación alcanzara un pico superior al 11% y que la economía británica no creciera casi antes de 2025, como muy pronto. En sus nuevas previsiones, el BoE prevé que la inflación volverá a caer hasta el 2% dentro de dos años, a medida que el impacto de la economía haga mella en la demanda.

Recordemos que el banco central británico ha subido los tipos de interés en seis ocasiones desde diciembre, pero el movimiento de hoy fue el mayor desde 1995.

La presión sobre el gobernador Andrew Bailey y sus colegas para que actúen con medidas más amplias se intensificó tras las recientes subidas de las tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y otros bancos centrales.

El plan del gobierno federal para tratar de contener la creciente inflación ha costado casi 575,000 millones de pesos al Estado, y ha logrado mantener al indicador 2.6 puntos por debajo de su nivel.

Fue el titular de la Secretaría de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, dijo que del monto total del costo del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) unos 430,000 millones de pesos han sido por el subsidio a las gasolinas y 73,000 millones de pesos a la electricidad doméstica.

Además, se destinan a la seguridad alimentaria 68,000 millones; a Sembrando Vida 29,000 millones; a la producción para el Bienestar 14,000 millones; precios de garantía a productos alimentarios básicos 1,1000 millones, y a fertilizantes 5,200 millones.

«Sin este paquete, la inflación habría sido 2.6 puntos porcentuales mayor a lo que hoy es de 8.16% por eso es que entre otras razones la inflación de México es menor a la de otros países», dijo Ramírez de la O al participar en la conferencia de Palacio Nacional. Según la proyección que hizo, la inflación se ubicaría en 10.76%.

Agregó que como hay «buenos resultados» serán reforzados algunos puntos al programa, como no aumentar los costos de los energéticos; acelerar la apertura a las importaciones de bienes básicos; limitar las exportaciones de maíz blanco para tener una reserva estratégica y asegurar acuerdos con Estados Unidos para asegurar más leche y fertilizantes.

Destacó que la canasta básica, integrada por 24 productos, se ha estabilizado en el período que lleva activo el PACIC, propiciando que la inflación sea más baja que en otros países como Estados Unidos.

Ramírez de la O también dijo que gracias al PACIC el salario mínimo se mantiene en 8 mil 943 pesos, ya que si no hubieran los apoyos habría caído un 12%.

Recordemos que a inicios de mayo, López Obrador lanzó el plan temporal para hacer frente a la inflación, mismo que fue pactado con las principales empresas de alimentos del país y que incluyó la promesa de aumentar la producción de granos como el maíz y el frijol, así como el arroz y descartó la aplicación de controles de precios.

El mandatario dijo entonces que el PACIC buscaría garantizar que la canasta básica de alimentos tuviera un «precio justo», mientras que el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, aseveró que las medidas tendrían una duración inicial de seis meses prorrogables.

No obstante, la inflación no ha dado tregua y se ubicó en un 8.16% hasta la primera mitad de julio, alimentando las expectativas de que el banco central vuelva a aumentar su tasa clave de interés, que analistas prevén cierre el año en un 9.5%.

Analistas del sector privado subieron a 7.83% el pronóstico de inflación para México al cierre de este año y elevaron ligeramente a 1.78% su estimación para el crecimiento económico, de acuerdo con la más reciente encuesta del Banco de México (Banxico) sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado.

Esta estimación de crecimiento es ligeramente mayor a la del mes pasado, cuando se proyectaba 1.77%, según la media de las proyecciones de 38 grupos de análisis locales y extranjeros recibidas entre el 21 y 28 de julio.

En contraste, para 2023, los expertos estiman que la economía crezca un 1.51%, menor que el 1.74% pronosticado en junio pasado.

En cuanto a la inflación, para 2023, los precios al consumidor se estarían elevando a 4.58%, un dato superior al 4.50% estimado un mes antes.

Sobre el tipo de cambio, los analistas previeron que el peso cierre el 2022 en 20.80 unidades por dólar, mientras que para el cierre de 2023, se calculan que la moneda mexicana se intercambiará en 21.27 unidades por dólar, un dato inferior al estimado de 21.30 del mes anterior.

Los especialistas del sector privado consultados por Banxico consideraron que, a nivel general, los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México en los próximos seis se asocian, en lo general, con la gobernanza (39%) y la inflación (21%).

A nivel particular, los principales factores son: los problemas de inseguridad pública (16% de las respuestas); las presiones inflacionarias en el país (16% de las respuestas); la incertidumbre política interna (11% delas respuestas); otros problemas de falta de estado de derecho (8% de las respuestas); y la debilidad en el mercado externo y la economía mundial (6% de las respuestas).

Las remesas en México crecieron en junio pasado, impulsadas tanto por un mayor número de envíos como por un avance en el monto promedio de las operaciones, según cifras divulgadas este lunes por el Banco de México (Banxico).

Los ingresos captados por este concepto durante el sexto mes del año sumaron 5,153 millones de dólares, un 15.6% más que en junio del año pasado, con lo que se ligaron  26 meses de crecimiento, de acuerdo con un reporte mensual de Banco de México.

Los 5,153 millones de dólares captados, se desprendieron de 12.6 millones de transacciones, con un envío promedio de 408 dólares, alzas del 11.4% en el número de envíos y del 3.8% en el valor de la remesa promedio.

En cifras acumuladas, las remesas se incrementaron un 16.6% interanual entre enero y junio a 27,565 millones de dólares, añadió Banxico.

El 98.8% del total de los ingresos por remesas en el periodo enero–junio de 2022 fue realizado mediante transferencias electrónicas, las cuales ascendieron a 27,240 millones de dólares. Por su parte, las remesas efectuadas en efectivo y especie y las money orders representaron respectivamente el 0.9% y 0.3% del monto total, al alcanzar niveles de 240 y 85 millones de dólares, en el mismo orden.

Así, el flujo acumulado de los ingresos por remesas en los últimos doce meses (julio 2021 – junio 2022) se ubicó en 55,504 millones de dólares, monto mayor al acumulado a doce meses en mayo previo de 54,809 millones de dólares (junio 2021 – mayo 2022).

Recordemos que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha utilizado este dato sobre el comportamiento de las remesas que recibe el país, para destacar que la economía del país avanza, pese a la  alta inflación que golpea el bolsillo de los ciudadanos.

La economía creció 1.9% interanual en el segundo trimestre de 2022, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La estimación preliminar del comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) de abril a junio de este año arrojó «un aumento de 1% respecto al trimestre inmediato anterior real», y a 12 meses «un incremento de 1.9%» en cifras desestacionalizadas, señaló el INEGI. A cifras estimadas del PIB, el crecimiento anual fue de 2.1%.

Por actividades, el aumento fue de 3.3% en el sector de minería, manufacturas, construcción y electricidad, 1.4% en agricultura y ganadería y 1% en comercio y servicios.

Recordemos que en el primer trimestre del año, el PIB creció 1.8%, mientras que en 2021 aumentó a 5% tras desplomarse 8.4% en 2020 golpeado por la pandemia de coronavirus.

La guerra en Ucrania ha llevado al gobierno a reducir las expectativas de crecimiento para 2022 de una previsión inicial del 4.1% al 3.4%.

Pero en junio el Banco de México (Banxico) recortó su pronóstico para el crecimiento económico este año a 2.2% frente al 2.4% previsto anteriormente.

La institución considera que si bien la economía enfrenta un entorno más favorable en cuanto a la pandemia, lo que impulsaría la demanda interna, elementos como el comportamiento de la producción petrolera «se han revisado a la baja».

El pronóstico para 2022 de Banxico es mayor que el 1.8% que estiman analistas privados pero menos optimista que el 3.4% esperado por el gobierno.

Analistas consultados por la agencia Reuters, anticipaban un crecimiento de un 0.8%, lo cual habría quedado rebasado con el dato dado a conocer.

«Muy buena noticia, INEGI reporta crecimiento por arriba de lo esperado para el segundo trimestre», escribió el subgobernador de Banxico, Jonathan Heath, en su cuenta de Twitter, tras la difusión de los datos.

En su breve conferencia, el presidente hizo referencia al dato dado a conocer por el INEGI. Dijo que «presumiría».

«Hubo crecimiento económico, ya, por segundo trimestre. Tenemos 2% de crecimiento en este semestre con relación al anterior, mientras en otros países se está informando que se está decreciendo, en México, hoy el INEGI da a conocer información de que el primer semestre de este año hubo crecimiento del 2%», destacó el presidente.

Finalizó asegurando que en México la recuperación está en marcha, y se avanza en materia económica .»Es una buena noticia», remató.

El presidente argentino Alberto Fernández reformó ayer su gabinete y designó a un «superministro» económico en un intento por salir de una crisis que ha puesto en duda la gobernabilidad.

El mandatario removió a la ministra de Economía, Silvina Batakis, que tenía 24 días en el cargo, y designó a Sergio Massa, actual presidente de la Cámara de Diputados, al frente de un nuevo «superministerio» que aglutinará Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca.

Massa también será responsable de relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito.

Recordemos que Silvina Batakis había asumido apenas el 4 de julio en reemplazo de Martín Guzmán, quien había renunciado en medio de la tensión entre el presidente Fernández y su vicepresidenta y exmandataria Cristina Fernández de Kirchner por el manejo económico.

La ahora exministra, que acababa de regresar de una gira por Estados Unidos en la que había presentado su plan económico a las autoridades de la secretaría de Tesoro y del Fondo Monetario Internacional (FMI), asumirá como presidenta del Banco Nación.

En tanto, Julián Domínguez, titular de Agricultura, presentó la renuncia y Daniel Scioli, ministro de Producción, regresará a su anterior cargo como embajador de Brasil que había abandonado hace poco más de un mes.

De perfil moderado, buena relación con sectores del establishment económico y Estados Unidos, la llegada de Massa se presenta como la última apuesta del presidente Fernández para salir de una crisis económica que combinada con una inflación superior al 60% en los últimos 12 meses, la carga de un endeudamiento externo por más de 100,000 millones de dólares, escasez de reservas en el Banco Central y restricciones cambiarias amenaza la estabilidad del propio gobierno, cuyo mandato concluye en diciembre de 2023.

Antes de oficializarse la llegada de Massa al gabinete, los mercados reaccionaron positivamente con una fuerte caída de la cotización del dólar en el mercado informal, casi 4% respecto al miércoles, y alza de bonos argentinos y de las principales acciones en la bolsa de Buenos Aires.

En contraste, referentes de la oposición se mostraron escépticos con los cambios.

Massa, de 50 años, es una de las figuras principales de la coalición gobernante como líder del Frente Renovador, una corriente de centro dentro del peronismo. La otra es Fernández de Kirchner, del ala de centro-izquierda, quien todavía no se ha pronunciado sobre los cambios en el gabinete.

El nuevo «superministro» fue jefe de gabinete durante el segundo gobierno de Fernández de Kirchner. Luego se distanció de la dirigente y fundó una nueva fuerza con la que se presentó como candidato a la presidencia en 2015.

Massa asumirá la semana próxima luego que la Cámara de Diputados designe a su reemplazante.

No es la primera vez en la historia del país sudamericano que un ministro concentra tanto poder. En la década de 1990 Domingo Cavallo también tuvo bajo su control todas las áreas económicas del gobierno.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dijo esta mañana que el plan de su gobierno para combatir la elevada inflación será reforzado, esto en momentos en que las alzas de precios no ceden.

Recordemos que fue en mayo pasado cuando el gobierno federal lanzó un programa temporal y prorrogable contra la inflación pactado con las principales empresas de alimentos del país; sin embargo, el indicador no ha cedido terreno lo que ha llevado al Banco de México (Banxico) a aumentar su tasa de interés.

«Vamos a reforzar el plan antiinflación, hoy precisamente tenemos reunión con productores y distribuidores de alimentos, están ayudando», afirmó el mandatario en su conferencia de prensa matutina.

López Obrador sostuvo que la economía del país va bien, pese a que la inflación se ubicó en un 8.16% hasta la primera mitad de julio. También destacó que la peso sigue fuerte.

En ese sentido, a pregunta expresa de si coincide con lo que expresado por Moody’s, quien afirma que México no se salvará de una recesión en 2023, el presidente López Obrador fue enfático en decir que no.

«En México no, nosotros no vamos a tener problemas, ya enfrentamos lo más difícil, lo más doloroso, el daño que causó la pandemia. Esto lo vamos a ir enfrentando, inflación, buscando que no se pierda poder de compra, poder adquisitivo en las familias», respondió.

Dijo que las predicciones de Moody’s se basan en modelos de medición que van de la mano con la política neoliberal, que afirmó, va en franca decadencia en todo el mundo. Sostuvo que en México hay estabilidad financiera, menos inflación y una moneda fuerte, a diferencia de otros países, gracias a la disciplina fiscal que se tiene.

Insistió en que la inflación es una situación externa, que no se produjo en México, por lo que México tiene ventajas para enfrentar la situación: si cercanía con el mayor mercado del mundo, Estados Unidos; la honestidad que prevalece en México. Si hay honestidad, y no hay corrupción, se puede enfrentar cualquier crisis, dijo. La otra ventaja, es la justicia: darle más a quién tiene menos.

Mientras el presidente hacía estas declaraciones, el peso mexicano se apreciaba por quinta sesión consecutiva, mientras el mercado asimilaba un informe que mostró que la economía de Estados Unidos se contrajo nuevamente en el segundo trimestre en medio de un agresivo endurecimiento monetario de la Reserva Federal (Fed) para combatir la alta inflación.

El peso mexicano cotizaba en 20.3066 por dólar en la apertura de la jornada, con una ganancia del 0.43% frente al precio de referencia de la agencia Reuters de ayer miércoles. En las últimas cinco jornadas, el peso acumula un retorno del 1.5%.

Tal como se preveía, la Reserva Federal estadounidense (Fed), anunció este martes la cuarta alza consecutiva de sus tasas de interés, en 0.75 puntos base, para llevarlas a un rango de entre 2.25 y 2.50 por ciento.

La Fed indicó que prevé continuar este movimiento ante una inflación que sigue alta, reconociendo que los indicadores de gastos de consumo y producción se han venido moderaron, que ña creación de empleo siguió robusta en los últimos meses, y la tasa de desempleo sigue a la baja.

Es la segunda vez que se toma la decisión de subir la tasa en tres cuartos de punto, luego de que en junio se iniciara con esta tendencia, el mayor incremento desde 1994.

La decisión fue adoptada unánimemente por los 12 integrantes del comité de política monetaria de la Fed  que tienen derecho a voto. Llamó la atención que la reunión de hoy tuvo, por primera vez desde 2013, a todos los miembros del organismo.

Se espera que esta tarde el presidente de la Fed, Jerome Powell, ofrezca una conferencia de prensa donde detallará aspectos que los llevaron a tomar la decisión.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este lunes que en mayo pasado la actividad económica en el país se contrajo 0.2% en comparación contra el mes previo, lo que evidencia la desaceleración que se presenta en todo el mundo.

INEGI informó que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) disminuyó 0.2% a tasa mensual, su primera contracción desde octubre del 2021.

Por componente, las actividades terciarias (comercio y servicios) cayeron 0.3%, las primarias (agricultura, ganadería, caza, pesca y aprovechamiento forestal) aumentaron 2.2% y las secundarias (sector industrial) 0.1%.

A tasa anual, el IGAE avanzó 1.3% en términos reales. Por grandes grupos de actividades, las secundarias crecieron 3.1%, las primarias, 3% y las terciarias, 0.3%.

Recordemos que la semana pasada, el INEGI también dio a conocer las cifras preliminares de la actividad económica correspondiente a junio, en las que se reportaba un avance de 2.1% interanual. Sin embargo, dichas cifras deben revisarse.

El INEGI se refería al Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), que estima anticipadamente el desempeño de la economía antes de la publicación del índice general IGAE, un referencial del PIB mensual.

En otros indicadores relacionados con la economía, el INEGI también dio a conocer que la inflación se aceleró a 8.16% en la primera quincena de julio, su mayor nivel desde enero de 2001.

En respuesta, el presidente López Obrador dijo que su administración trabaja todos los días en contener el alza de los precios mediante subsidios a los precios de las gasolinas y el control en el costo de ciertos alimentos, entre otras medidas.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este viernes que durante la primera quincena de julio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.43% respecto a la quincena anterior.

Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 8.16%, superando así la barrera del 8%, un dato no visto en más de dos décadas.

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Base, apuntó que la inflación quincenal es la mayor para una quincena igual desde 1998 y a tasa anual la es la mayor o desde la 1 quincena de enero del 2001.

El aumento de la inflación llega pese a los esfuerzos del gobierno federal, acciones de la Iniciativa Privada, y el endurecimiento de la política monetaria por parte de Banco de México (Banxico), mediante las alzas en la tasa de interés, para contener el encarecimiento de los precios.

El INPC es un indicador que mide la variación promedio de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares del país a lo largo del tiempo. Estas variaciones de precios repercuten de manera directa en el poder adquisitivo y en el bienestar de las y los consumidores.

La tasa de crecimiento del INPC, de un periodo a otro, permite medir el fenómeno económico conocido como inflación.

El INEGI apuntó que en la misma quincena de 2021, la inflación quincenal fue de 0.37 % y la anual, de 5.75%.

Añadió que el índice de precios subyacente avanzó 0.34% a tasa quincenal y anual, 7.56%, mientras que el índice de precios no subyacente, que incluye productos agropecuarios, energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno,  subió 0.68% quincenal y 9.96% a tasa anual.

Al interior del índice subyacente, a tasa quincenal, los precios de las mercancías incrementaron 0.38% y los de servicios, 0.30%. En tanto, dentro del índice no subyacente, a tasa quincenal, los precios de los productos agropecuarios crecieron 1.22% y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, 0.23%.

México suma un año con niveles inflacionarios fuera del objetivo establecido por Banxico, que es del 3% +/- un punto porcentual.

La actividad económica en México creció un 2.1% en junio pasado, en relación a igual mes del año anterior, de acuerdo a las cifras preliminares dadas a conocer este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) estima anticipadamente el desempeño de la economía antes de la publicación del índice general IGAE, un referencial del PIB mensual.

El INEGI señaló que para los Grandes Sectores de Actividad del IGAE se calcula un incremento anual de 3.5 % en las Actividades Secundarias y 0.9 % para el Sector Terciario.

Sin embargo, en el informe del INEGI, para junio de 2022, el IOAE estima que el IGAE registró un decremento de 0.4% respecto a mayo del mismo año, es decir, el mes previo. Al ser datos preliminares, si se confirma dicha cifra, se trataría de su segunda caída en lo que va del año y su peor resultado en 10 meses.

Al considerar los principales Grandes Sectores de Actividad del IGAE, se calcula una disminución mensual de 0.3% para las Actividades Secundarias y de 0.5% para las Actividades Terciarias.

La inflación general de México no cede, y según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se habría acelerado en junio más de lo esperado, alcanzando su mayor nivel en más de 21 años.

INEGI informó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en un 7.99% a tasa interanual en el sexto mes del año. La variación mensual fue de 0.84% respecto al mes anterior.

Este dato llega a reforzar las proyecciones de analistas, que apuntan que Banxico tendrá que seguir endureciendo su política monetaria y subir las tasas de interés.

Según una encuesta de la agencia Reuters, los analistas anticipaban una tasa de un 7.95%, lo cual muestra que el comportamiento se la inflación se mantiene al alza.

El INEGI también apuntó que la inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, registró una variación mensual del 0.77% y anual de 7.49%, por debajo de las expectativas del mercado de eran del 7.54%. Aún así, se trata de la cifra más alta desde diciembre de 2000.

Al interior del índice subyacente, a tasa mensual, los precios de las mercancías aumentaron 1.00% y los de servicios, 0.50%. Dentro del índice no subyacente, a tasa mensual, los precios de los productos agropecuarios subieron 1.76% y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, 0.49%.

Recordemos que a finales del mes pasado, Banco de México anunció un histórico incremento de 75 puntos base a la tasa de interés referencial, advirtiendo que seguiría subiéndola, incluso en la misma magnitud, en caso de ser necesario.

Y es que el Banco de México, que desde mediados de 2021 inició un ciclo de alzas a la tasa clave, tiene una meta de inflación del 3% más/menos un punto porcentual. Su próxima reunión de política monetaria está programada para el próximo 11 de agosto.