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El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este martes que el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) registró un aumento real de 17.9% en junio, respecto al mes previo.

Por componentes, las industrias manufactureras se incrementaron 26.7%, la Construcción 17.5%, la Minería 1.6% y la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final 0.7% durante junio frente a mayo.

El Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) mide la evolución real de la actividad productiva en el país.

Sin embargo, en su comparación anual, la Actividad Industrial retrocedió 17.5% en términos reales en el mes de referencia.

Por sectores de actividad económica, la Construcción disminuyó 26.1%, las Industrias manufactureras 18.3%, la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final 13.3% y la Minería 5.3 por ciento.

Así, en buena medida provocado por la crisis del coronavirus, la actividad industrial cayó un 14.1% entre enero y junio frente al mismo periodo de 2019.

En el primer semestre del año, la construcción  cayó un 20.9%; la industria manufacturera un 16.2%; la generación y transmisión de energía eléctrica, agua y gas un 5.1%, mientras que la minería fue la única que avanzó un 0.1%.

En junio, con el comienzo de la llamada «nueva normalidad», la economía empezó a reabrirse aunque de forma gradual y por regiones, y es que meses atrás, la pandemia llevó a las autoridades a ordenar el cierre de todas las actividades no esenciales.

Recordemos que la actividad industrial cayó un 1.8% en 2019 frente al 2018 debido al decrecimiento de la construcción y la minería. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 2.1% en 2018, al igual que el 2.1% del año anterior. En cambio, el PIB se contrajo 0.3% en 2019, lo que supone una sustancial caída.

Para este 2020, la pandemia ha llevado a la mayoría de analistas y organismos financieros a situar la caída del PIB por encima del 8%. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha elevado su pronóstico a una contracción del PIB hasta el 10.5%, una estimación que el presidente López Obrador tacha de «pesimista».

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este viernes que durante julio el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un alza de 0.66% respecto al mes inmediato anterior, por lo que la tasa de inflación interanual se ubicó en 3.62%.

En el mismo mes de 2019 las variaciones fueron de 0.38% mensual y de 3.78% anual.

Así, el INPC se volvió a ubicar un mes más dentro del objetivo inflacionario establecido por el Banco de México (Banxico) que fue del 3% +/- un punto porcentual. Además, dicha cifra representa el nivel más alto del indicador desde febrero pasado, cuando se ubicó en 3.7%.

El índice de precios subyacente aumentó 0.40% mensual y 3.85% anual; por su parte, el índice de precios no subyacente se acrecentó 1.48% mensual y 2.92% anual.

Dentro del índice de precios subyacente, se tuvo un incremento a tasa mensual en los precios de las mercancías de 0.64% y en los servicios de 0.13%

Al interior del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios descendieron (-)0.03 por ciento mensual, en tanto que los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 2.70 por ciento.

El índice de precios de la canasta básica registró una variación mensual de 1.29% y anual de 4.42%. En el mismo mes de 2019 las cifras correspondientes fueron de 0.06% y de 2.93%, respectivamente.

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es un indicador económico que mide, a lo largo del tiempo, la variación promedio de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares del país.

Dichas variaciones de precios repercuten directamente en el poder adquisitivo y en el bienestar de los consumidores, razón por la cual el INPC es un indicador trascendente y de interés general para la sociedad en su conjunto.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este jueves que la Inversión Fija Bruta registró una caída del 38.4% en mayo frente al mismo periodo del año anterior, arrastrada por la crisis de la pandemia de Covid-19, llegando a un nivel no visto desde 1997.

La Inversión Fija Bruta, que representa los gastos realizados en Maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de Construcción, registró también una disminución en términos reales de 4.5% durante mayo respecto al mes inmediato anterior.

Por componentes, los gastos efectuados en Maquinaria y equipo total cayeron 9.5% y en Construcción 0.5% en el quinto mes de 2020 frente al mes precedente, según datos ajustados por estacionalidad.

«Para alcanzar el mismo nivel de mayo de 2020 nos tenemos que remontar a junio de 1997», afirmó en Twitter Julio Santaella, presidente del Inegi, quien explicó que ello permite «dimensionar la contracción de la inversión fija bruta».

Sin embargo, es la mayor caída desde agosto de 1995, cuando el indicador retrocedió 41.1%.

El mes de mayo fue el segundo mes completo en el que la pandemia de coronavirus golpeó con fuerza el país, llevando al cierre de las actividades productivas no esenciales y al distanciamiento social.

Con los datos de mayo, la Inversión Fija Bruta acumula una caída de 20.6% en los primeros cinco meses del año debido al retroceso de la maquinaria y equipo (24.6%) y de la construcción (17.8%).

En 2019 esta inversión se contrajo el 4.9%, mientras que creció 0.6% en 2018 y disminuyó un 1.5% en 2017.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó este miércoles los resultados de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) correspondiente a junio de 2020, en la que reporte que la tasa de desocupación (desempleo) registró un aumento, al pasar de 4.2% en mayo a 5.5% en junio de 2020.

Dicha cifra equivale a un total de 2.8 millones de personas, 901 mil personas más que en el mes inmediato anterior; un dato mayor al del mismo periodo del año pasado, cuando la tasa era del 3.6%.

Se reportó que 5.7 millones de personas se incorporaron al mercado laboral gracias a la reapertura parcial de la economía; de ellas, 4.8 millones se integraron como personas ocupadas y 901 mil en condición de desocupación.

El Inegi detectó «una primera recuperación de la ocupación y el empleo en junio respecto al mes previo, principalmente impulsada por la reapertura gradual de los negocios y empresas en actividades económicas no esenciales» durante la pandemia de Covid-19.

Precisó que al interior de la población ocupada, se observó una disminución en 2.4 millones de los ausentes temporales con vínculo labora; el regreso a jornadas de tiempo completo con un incremento de 4.4 millones de ocupados; el incremento de 3.5 millones de ocupados con ingresos entre uno y dos salarios mínimos,

También se registró un crecimiento de la informalidad laboral en 3 millones de ocupados, así como una disminución de 3.4 millones en la población subocupada.

La Población Económicamente Activa (PEA), aquella mayor a 15 años que trabaja o que busca un empleo, aumentó del 47.4% en mayo al 53.1% en junio.

La población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para ofertar más horas de trabajo que las que su  ocupación actual le permite, alcanzó 20.1% de toda la ocupada, inferior al 29.9% reportado en mayo pero superior al 7.6% de junio del año pasado.

Las personas en la economía informal alcanzaron los 25.6 millones, lo que representa el 53% de la población ocupada en junio, mayor al 51.8 % de mayo.

En junio, el 13.2% de la población ocupada se dedicó al sector primario, el 23.4% al sector secundario y el 63.1% al terciario, mientras que el 0.4% restante no se especificó.

Las remesas aumentaron 11.1% en junio en comparación con el mismo mes de 2019, reportó este lunes el Banco de México (Banxico).

El monto de los envíos sumó 3,536 millones de dólares, frente a los 3,184 que se registraron en junio del año pasado.

El aumento se da a pesar de que la economía de Estados Unidos registró una contracción histórica en el segundo trimestre por los efectos devastadores de la pandemia en el consumo y en las empresas.

En marzo, el ingreso de remesas tuvo un récord de 4,000 millones de dólares, desde que se inició el registro en 1995.

Sin embargo, el flujo mensual muestra una menor fuerza desde los 3,379 millones que enviaron los trabajadores en mayo.

El promedio de los envíos de dinero fue en junio de 340 dólares, frente a los 319 dólares del mes previo y el número total de operaciones fue de 10.3 millones, de acuerdo con el reporte difundido por Banxico este lunes.

En el primer semestre del año, las remesas sumaron 19 mil 074 millones de dólares, lo que representa un aumento de 10.55% respecto al mismo periodo de 2019.

Los ingresos por remesas compiten con aquellos generados por las exportaciones petroleras y la industria turística como las principales fuentes de divisas en el país, éste último severamente afectado por la pandemia. Representan, además, alrededor del 3% del PIB de México.

En 2019, esos envíos sumaron 36,045 millones de dólares, según datos del Banco de México.

En Estados Unidos viven 12 millones de personas nacidas en México y 26 millones de segunda o tercera generación.

La entrada de esas divisas se produce en momentos en los que la economía mexicana registró una caída histórica de 17.3% en el segundo trimestre de 2020, arrastrada por la parálisis en la que aún se encuentra México por los estragos causados por el virus Covid-19.

El Banco de México (Banxico) publicó este lunes la encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado correspondiente a julio de 2020, en la que los encuestados ajustaron a la baja su previsión de crecimiento para la economía mexicana.

Los analistas consultados proyectaron una contracción de 10.02% para la economía en 2020, desde el 8.97% que habían anticipado en la encuesta anterior.

Y aunque los especialistas redujeron su perspectiva de crecimiento para este año, para 2021 anticiparon que el Producto Interno Bruto (PIB) pueda crecer en 2.88%, cifra mayor a la estimada el mes pasado, cuando proyectaron un repunte del 2.79%.

Para la inflación general correspondiente al cierre de 2020, los especialistas consultados disminuyeron en relación a la encuesta previa la probabilidad otorgada a los intervalos de 2.6 y 3.0% y de 3.1 a 3.5%, al tiempo que aumentaron la probabilidad asignada a los intervalos de 3.6 a 4.0% y de 4.1 a 4.5%, siendo el intervalo de 3.6 a 4.0% al que mayor probabilidad se otorgó en esta ocasión.

Así, los encuestados esperan que la inflación llegue a un nivel de 3.64% este año, por encima del 3.31% estimado en junio pasado.

Para el cierre de 2021, los analistas aumentaron con respecto a junio la probabilidad asignada al intervalo de 3.6 a 4.0%, en tanto que disminuyeron la probabilidad otorgada al intervalo de 3.1 a 3.5%, siendo este último intervalo al que mayor probabilidad se continuó asignando.

Se prevé que la inflación en 2021 llegue a un nivel de 3.56%, ligeramente mayor a lo expresado en la encuesta anterior que fue de 3.55%.

En cuanto al tipo de cambio, los analistas prevén que se cierre el año en 22.69 pesos por dólar, mientras que en 2021, estiman que el cierre sea de 22.68 pesos por dólar.

Al ser consultados sobre los factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México en los próximos seis meses, los especialistas consideran que, a nivel general, los principales factores se asocian con las condiciones económicas internas (40%), la gobernanza (25%) y las condiciones externas (24%).

A nivel particular, los principales factores son la debilidad del mercado externo y la economía mundial (22% de las respuestas); la debilidad en el mercado interno (18% de las respuestas); la incertidumbre sobre la situación económica interna (16% de las respuestas); la incertidumbre política interna (13% de las respuestas); y los problemas de inseguridad pública (8% de las respuestas).

La dirigencia nacional del PAN afirmó que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) quitó a Carlos Salinas de Gortari, el título de padre de la desigualdad moderna.

El vocero del partido, Fernando Herrera, aseguró que las cifras que reveló ayer el INEGI en relación al PIB, hacen oficial que México ha perdido diez años de crecimiento económico.

Además, señaló que muchos analistas coinciden en que se requerirán, por lo menos, otros diez años para recuperar el nivel que México tenía en el 2018.

El blanquiazul señaló que el presidente López Obrador ha logrado cosas que nadie había conseguido antes, como perder en seis meses 606 mil millones de pesos en Pemex, donde nombró a un «amigo agrónomo» para dirigirla.

“Esta cantidad representa diez veces la pérdida de 2018 en el mismo lapso”, puntualizó el vocero del partido.

Como es natural, añadió Herrera Ávila, el naufragio económico incrementa la desigualdad social, disminuye la clase media y una parte de ella cae en pobreza mientras una parte de pobres cae en la miseria y la desesperación.

De esta manera, precisó, el presidente López Obrador ya rebasó a su peor pesadilla, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, en eso de ser el padre de la desigualdad moderna. Basta señalar que 12 millones de mexicanos no tienen ningún ingreso y 15 millones no tienen trabajo ni esperanza de encontrarlo.

«Los números no mienten: tenemos un presidente de diez bajo cero», concluyó el panista.

RAYMUNDO RIVA PALACIO

EL FINANCIERO

Termina la semana de Emilio Lozoya, pero los merolicos siguieron inyectando involuntariamente combustible al sarcasmo, y mostrándose desarticulados, sin ejes claros, con ocurrencias que luego tienen que corregirse, e intentos vehementes para tratar de explicar que estamos mejor que antes, aunque estemos peor que nunca.

Los números no mienten: nunca se destruyó tanto valor en tan poco tiempo como ahora; nunca hubo un periodo más violento en nuestra historia, que en los primeros 18 meses de este gobierno; nunca se tiró tanto dinero público a la basura –¿dónde quedaron los 300 mil millones de pesos que le dejó en caja el gobierno anterior?–, y nunca se gobernó con tantas ocurrencias y contradicciones.

Se apela a que nunca más dependeremos de hidrocarburos del exterior, por lo que se construirán refinerías y se dejará de vender petróleo al mundo, porque la soberanía nacional –con su marco de referencia de hace casi medio siglo– está por encima de todas las cosas. Pero de repente, como el inquilino del Palacio dice que las empresas farmacéuticas son unas sanguijuelas que formaron parte de la corrupción del pasado, se anuncia que México se va a comprar medicinas al mundo, quedando subordinados al extranjero en medicinas.

El Honorable Congreso celebra una sesión extraordinaria para aprobar los caprichos del Presidente. La industria farmacéutica con la que no va a tratar en México es la misma a la que le comprarán lo mismo, a mayor costo, en el extranjero. Si alguien en Palacio revisara los antecedentes, sabría que hubo gobiernos anteriores que hicieron cosas similares y salió peor y más caro. Hoy no importa. Las medidas a rajatabla construyen imaginarios, no atajan realidades. Si se aduce corrupción, debería atacarse la corrupción y dejarse de balandronadas. Si para evitar que la gangrena suba del pie, ¿por qué se asesina al individuo?

La nueva decisión es reconocimiento implícito de que la política de compras consolidadas desde la Oficialía Mayor de Hacienda fracasó. En el caso de las medicinas, el asesor fue el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, que a las facturas que tendrá que pagar por el manejo del Covid-19, se le sumará el desabasto de medicinas para el cáncer y para el VIH. Los muertos que se acumularán por esa decisión de gobierno podrían vincularse con la política que decidieron tres personas, porque el primer inquilino de Palacio asumió la punta de la cadena de mando, y plantear en una corte internacional que hubo una política de Estado que tuvo como objetivo un grupo específico de personas que, como resultado, fallecieron. No será Ruanda o Bosnia, pero el principio –aunque aquí por ignorancia o incompetencia– es el mismo.

De palabras estamos llenos. A mediados de junio decía el Presidente que los indicadores de la economía iban mejorando y que ya se había tocado fondo. Ayer, el Inegi reportó que el segundo trimestre del año, al que se refería el inquilino del Palacio, provocó una caída de 17.3 por ciento en términos reales, y 18.9 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2019, que es el peor resultado en la historia. Pero como siempre sucede, la fuga es hacia delante. “Ya esperábamos estos datos”, dijo el inquilino de Palacio, desmintiéndose a sí mismo de su afirmación hace cinco semanas. Y para no olvidar, otra perla: la caída en el crecimiento no genera más pobreza. Para Premio Nobel de Economía.

Pero vamos a estar mejor, de cualquier forma, porque la economía repuntará en agosto. Ya veremos, no si tiene razón, sino qué dirá cuando los datos digan lo contrario. Si el primer trimestre del año estuvo mal, el segundo peor, y el tercero no será mejor y arrastrará al cuarto, quizás los bancos, organismos internacionales e instituciones mexicanas, así como los economistas más cercanos a sus proyectos, tienen razón y la contracción alcanzará los dos dígitos. La única forma como podría haber una buena y rápida recuperación es si el rebrote de Covid-19 no es tan severo como en otros países.

Pero sobre esto no sabemos, porque vivimos en la dimensión desconocida, por cortesía del merolico mayor que cobra como subsecretario de Salud, que como dice una cosa dice otra, y luego dice que nunca dijo lo que sí dijo. Pero, en abono a él, es la marca de la casa. ¿Se acuerda cuando la violencia iba a desaparecer en los primeros seis meses de 2019 porque todo se trataba de que los sicarios descubrieran que sembrando árboles o consiguiendo una beca de jóvenes iba a cambiar su modus vivendi?

Ya sabemos qué sucedió. En los primeros 18 meses de este gobierno, casi 100 personas fueron asesinadas cada 24 horas, para un total de 53 mil 628 personas, dos veces las registradas en el gobierno de Felipe Calderón, a quien los fieles del inquilino de Palacio llaman diariamente “asesino”, y 55 por ciento más alta que en el de Enrique Peña Nieto. Todo esto, sin añadir la entrega extraoficial del país a los cárteles de la droga, que como contraprestación, piensa uno, le permiten al inquilino del Palacio viajar sin problema por todo el país, repartiendo abrazos y saludos a quienes, en el pasado eran enemigos del Estado mexicano. Ahora ya no. Los enemigos pagan impuestos y viven bajo el imperio de la ley. Los nuevos amigos son criminales.

Discurso contra realidad es el nombre del juego, mentiras para ocultar verdades. La memoria histórica no existe en el Zócalo, y en algún momento la fuerza de la palabra de los parlanchines llegará al shock de confianza y colapsará. No está cerca ese horizonte, pero la acelerada degradación de la vida en México llevará a ese punto invariablemente. Es cuestión de tiempo, si no cambia el Presidente de administrar un caos creciente, a gobernar. Por cierto, esto no es mala idea.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo el jueves que esperaba la caída del PIB del país en el segundo trimestre por la pandemia del coronavirus, pero dijo que ya comenzó la recuperación económica

«Ya esperábamos estos datos porque se está midiendo abril, mayo y junio, qué son los tres meses peores. Si ustedes recuerdan la pandemia comienza afectar en marzo, ya nos afectó en el primer trimestre, se cayó la economía pero se tocó fondo en abril y mayo», dijo López Obrador.

Explicó que además del dato que da a conocer el INEGI, la afectación económica se podía ir previendo en el dato de empleos, pues por la pandemia se cerraron las actividades productivas, «se paró la economía».

Sin embargo señaló que la propuesta del gobierno federal para enfrentar la crisis «nos está resultando favorable». Indicó que se había proyectado que a partir de julio «empezamos a levantarnos y ya hay signos en ese sentido».

Afirmó que hay otros indicadores que señalan que el país comienza a ir hacia adelante. Pidió esperar a septiembre próximo cuando se de a conocer el próximo reporte del PIB, el cual confía muestre la recuperación que ya comienza a darse.

«Qué qué puedo decirle la gente: que ya pasó lo peor y qué funcionó la estrategia, y que ya nos estamos recuperando». Precisó que la caída económica no es algo exclusivo de México, pues sucedió lo mismo con todas las economías del mundo.

Insistió en que la recuperación que la economía mexicana tendrá será de «V», pues tras la caída que se tuvo, y que se refleja en el dato del PIB, el país ya se está recuperando y para muestra, dijo, la creación de empleos, la política de apoyar a los pobres, que no se ha recurrido a deuda, se tienen finanzas públicas sanas, no hay falta de recursos, y que incluso las remesas han aumentado.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer esta mañana los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) correspondiente al segundo trimestre del año.

El reporte indica que el PIB disminuyó 17.3% en términos reales frente al trimestre previo, con cifras ajustadas por estacionalidad. Sin embargo, en su comparación anual, el retroceso real fue de 18.9%.

El dato publicado por el INEGI representa la caída más profunda de la actividad económica en un segundo trimestre de año en la historia.

El dato más próximo conocido hasta ahora fue el que se registró en el segundo trimestre de 1995, cuando la economía se desplomó 8.6%, y el de 2009 cuando cayó 7.7%.

El desplome de la economía fue propiciado por los efectos de la pandemia de Covid-19, pues fue en abril cuando la contingencia sanitaria se implementó, con el paro de actividades no esenciales y las medidas de confinamiento.

Por componentes, el PIB de las Actividades Secundarias descendió 23.6%, el de las Terciarias 14.5% y el de las Actividades Primarias 2.5% en el segundo trimestre de este año con relación al trimestre que le precede. En la comparación anual, las Actividades Secundarias cayeron 26%, el de las Terciarias 15.6% y el de las Actividades Primarias 0.3%.

El INEGI aclaró que las estimaciones podrían cambiar respecto a las cifras generadas para el PIB trimestral tradicional, las cuales se publicarán el próximo 26 de agosto.

Julio Santaella, director del INEGI, indicó que con la severa contracción estimada del PIB en el segundo trimestre del año, hilan 5 trimestres consecutivos de variaciones anuales negativas en el indicador.

México recuperará hasta el año 2022 los niveles de producción económica que tenía antes de la aparición del nuevo coronavirus, Covid-19, consideró hoy miércoles el subgobernador del Banco de México (Banxico), Gerardo Esquivel.

En el documento «Los impactos económicos de la pandemia en México», el integrante de la Junta de Gobierno de Banxico estimó una caída del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano para este año de entre el 8.5% y el 10.5% por los efectos de la pandemia.

«La caída en la actividad económica tocó fondo en el mes de mayo y la recuperación comenzó a observarse a partir de junio con la incipiente reapertura de algunos sectores económicos adicionales», indicó el documento difundido por el subgobernador en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, Esquivel indicó que la fase de reapertura económica iniciada en junio está siendo más lenta y gradual de lo que se anticipaba, debido a que los contagios por la pandemia continúan en niveles «relativamente elevados» y a que los temores de un rebrote siguen presentes.

En lo que respecta al impacto sobre la pobreza, el subgobernador de Banxico dijo que el aumento mínimo esperado en México es cercano a 9 millones de personas, al citar estudios de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

«Esto implicaría que podríamos llegar a tener 70 millones de personas pobres en México y una tasa de pobreza por ingresos del 56 por ciento de la población total, es decir, el nivel más alto de pobreza en lo que va del siglo», precisó.

En el marco de la presentación del documento, Banxico anunció la extensión de su línea «swap», mecanismo que busca facilitar el intercambio recíproco de divisas, con la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos hasta marzo de 2021.

El mecanismo «swap» fue acordado entre el Banco de México y la Fed con un volumen por hasta 60,000 millones de dólares y estaba vigente hasta el 30 de septiembre.

«Este mecanismo apoya la provisión de liquidez en dólares de Estados Unidos y, con la extensión que hoy se anuncia, estará vigente al menos hasta el 31 de marzo de 2021, conforme a la documentación legal que se suscriba», indicó Banxico.

La utilización de este mecanismo estará sujeto a las directrices de la Comisión de Cambios, que es el órgano encargado de la política cambiaria en México y está integrada por altos funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el gobernador del Banco de México y dos miembros de la Junta de Gobierno de Banxico.

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México registró un superávit en la balanza comercial de 2,659.1 millones de dólares entre enero y junio de 2020 pese a la caída de exportaciones e importaciones por la pandemia del coronavirus, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el sexto mes del año, se registró un superávit de 5,547 millones de dólares, en buena medida gracias a las exportaciones agropecuarias.

«En junio de 2020 se registró un superávit comercial de 5,547 millones de dólares, saldo que se compara con el superávit de 2,541 millones de dólares obtenido en igual mes de 2019. En los primeros seis meses de este año, la balanza comercial presentó un superávit de 2,659 millones de dólares», destacó el instituto.

El Inegi detalló que en el primer semestre del año las ventas al exterior acumularon 183,053.3 millones, 19.5% menos que en el mismo periodo del año anterior. En estos meses, las exportaciones petroleras se desplomaron 41.8% y sumaron 8,044.1 millones de dólares, mientras que las no petroleras cayeron el 18% y supusieron 175,009.2 millones de dólares.

En tanto, las importaciones totalizaron 180,394.2 millones de dólares, cifra 19.5% menor a la del mismo periodo de 2019. Las importaciones petroleras cayeron 35.7% hasta los 15,725 millones de dólares y las no petroleras sumaron 164,669.2 millones de dólares, un 17.5%

Este primer semestre del año estuvo marcado por la crisis del coronavirus, la paralización de las actividades no esenciales en el país durante abril y mayo y el cierre parcial de fronteras con Estados Unidos, que todavía continúa.

En lo que respecta a junio, el valor de las exportaciones alcanzó los 33,076 millones de dólares, cifra compuesta por 31,818 millones de dólares de exportaciones no petroleras y por 1,258 millones de dólares de petroleras.

Las exportaciones totales mostraron una disminución anual de 12.8%, la cual fue resultado de reducciones de 11.6% en las exportaciones no petroleras y de 35.6% en las petroleras. Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos retrocedieron a una tasa anual de 7.9% y las canalizadas al resto del mundo lo hicieron en 28%.

Con cifras ajustadas por estacionalidad, en el sexto mes de 2020 las exportaciones totales de mercancías reportaron un alza mensual de 75.57%, la cual fue resultado de aumentos de 76.93% en las exportaciones no petroleras y de 49.67% en las petroleras.

En tanto, el valor de las importaciones de mercancías en junio de 2020 fue de 27,530 millones de dólares, monto que implicó una variación anual de -22.2%. Dicha cifra fue reflejo de descensos de 18.2% en las importaciones no petroleras y de 55.4% en las petroleras. Al considerar las importaciones por tipo de bien, se observaron caídas anuales de 43.6% en las importaciones de bienes de consumo, de 19.6% en las de bienes de uso intermedio y de 12.3% en las de bienes de capital.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este viernes que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) cayó un 21.6% en mayo respecto al mismo mes de 2019 afectado por la pandemia de coronavirus.

El IGAE mostró una disminución del 2.6% en términos reales,  respecto a abril pasado, esto con cifras desestacionalizadas.

Por grandes grupos de actividades, las Terciarias cayeron 3.2% y las Secundarias 1.8%, mientras que las Primarias aumentaron 1.6% durante mayo.

En términos anuales, por grandes grupos de actividades, las Secundarias retrocedieron 29.7% y las Terciarias lo hicieron en 19.1%; en contraste, las Primarias se incrementaron 2.5% con relación a igual mes de 2019.

El presidente del Inegi, Julio Santaella, indicó en su cuenta de Twitter que la registrada «en el segundo mes de confinamiento es la mayor contracción en la historia del Indicador Global de Actividad Económica». En abril, el IAGE descendió 19.6%.

Con la cifra revelada este viernes, la actividad económica suma 13 meses consecutivos en terreno negativo.

Debido a la pandemia, las autoridades ordenaron la paralización de todas las actividades no esenciales el mes de abril y mayo.

Este dato se suma a la caída del 30.7% interanual en la producción industrial reportada en el mes de mayo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que la caída de la economía mexicana en 2020 será del 10.5% a consecuencia de la contingencia sanitaria.  Por su parte, BBVA calcula que el PIB sufrirá una contracción del 10% en 2020 y no descarta que el decrecimiento llegue al 12%.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer esta mañana una serie de encuestas para dimensionar el impacto de la pandemia el Covid-19 en la actividad económica y en el mercado laboral del país.

Los tres trabajos que realzó son la Encuesta sobre el Impacto Económico generado por Covid-19 (ECOVID-IE); la Encuesta Nacional de Agencias Funerarias ante Covid-19 (ENAF) y la Encuesta Telefónica sobre Covid-19 y Mercado Laboral (ECOVID-ML).

«El objetivo de la encuesta es generar indicadores cualitativos a partir de las opiniones de los dirigentes empresariales, que permitan conocer de forma oportuna, el impacto registrado en el país y contribuyan en la toma de decisiones de los diversos sectores de la sociedad para superar tal contingencia».

Para el caso de la ECOVID-IE, las encuestas se realizaron del 7 de mayo al 12 de junio de 2020, con un tamaño de muestra de 4,920 empresas grandes y MIPyMES con instalaciones fijas y que realizan actividades económicas correspondientes al sector industria (minería, electricidad, suministro de agua y gas, construcción y manufacturas), comercio y servicios (incluye transportes).

Para la ENAF, las entrevistas se realizaron del 25 de mayo al 12 de junio de 2020, y la muestra se integró por 474 empresas de servicios funerarios. Finalmente, para la ECOVID-ML, las encuestas fueron realizadas en abril de 2020 y el universo de estudio es la población de 18 y más años usuaria de teléfono (68.2 millones de personas); de las cuales, 35 millones forman parte de la Población Económicamente Activa (PEA), cifra que representa una tasa de participación económica del 51.3%.

  • ENCUESTA SOBRE EL IMPACTO ECONÓMICO GENERADO POR COVID-19 (ECOVID-IE)

Se estima que de las empresas en el país estimadas, poco más de la mitad instrumentaron paros técnicos o cierres temporales como medida de prevención, mientras que 40.4% no lo hicieron.

Las empresas consideradas como esenciales y que llevaron a cabo paros técnicos o cierres temporales de 21 días o más, registraron 41.4% y las no esenciales 50.5%.

El 93.2 % de las empresas registró al menos un tipo de afectación debido a la contingencia sanitaria por Covid-19. La mayor afectación fue la disminución de los ingresos, con 91.3% Le siguió la baja demanda que a nivel nacional se  reportó en 72.6% de las empresas consultadas.

La mayoría de las empresas priorizó el no despido de personal, por sobre la reducción de remuneraciones y/o prestaciones con porcentajes a nivel nacional de 19.1% y 15.4% respectivamente.

Solo 7.8% obtuvo algún tipo de apoyo, mientras que el resto (92.2%) no recibió ayuda de ninguna índole. La mayor parte de los apoyos que obtuvieron las empresas (88.8%) provinieron de los gobiernos (federal, estatal o municipal). La causa principal para no recibir apoyos fue porque no tenían conocimiento, con 37.4%.

Se estima que los apoyos que las empresas recibieron fueron por concepto de transferencia en efectivo (54.3%), aplazamiento de pagos a créditos (11.8%) y acceso a créditos nuevos (8.9 por ciento).

Durante abril de 2020, el 60.2% de las empresas instrumentaron acciones operativas, mientras que el 39.8% no lo hizo. La entrega de pedidos a domicilio fue la acción operativa más instrumentada a nivel nacional por el 45.0% de las empresas, seguida de promociones especiales con 33.8%, el trabajo encasa (home office) con 32.6% y las ventas por Internet con 29.6%

  • ENCUESTA NACIONAL DE AGENCIAS FUNERARIAS ANTE COVID-19 (ENAF)

En promedio, una empresa funeraria grande prestó 351 servicios funerarios durante febrero, en tanto que en mayo prestó 516 servicios. Una microempresa realizó 12 servicios funerarios en febrero y 16 mayo.

En la mitad de las empresas de servicios funerarios, los ingresos totales permanecieron sin cambios durante la contingencia originada por Covid-19, en un tercio disminuyeron y en un 17.1% aumentaron.

Cuatro de cada diez empresas realizaron cambios en la duración de la velación de cuerpos, 27.1% aplicó cambios en los trámites, 26.7% modificó los tiempos de espera, 12.5% negó la prestación del servicio y 38% realizó otro tipo de cambios.

Aproximadamente nueve de cada diez empresas realizaron cambios en los protocolos para el manejo de cuerpos por muertes relacionadas con Covid-19 en abril o mayo de 2020.

  • ENCUESTA TELEFÓNICA SOBRE COVID-19 Y MERCADO LABORAL (ECOVID-ML)

En abril de 2020, se estiman 32.9 millones de personas ocupadas, de las cuales 23.5% trabajó desde su casa, 30.3% no trabajó las horas habituales, 46.1% disminuyó su ingreso y 21.8% estuvieron ausentes temporalmente de su trabajo manteniendo un vínculo laboral.

Del 21.8% de ocupados ausentes temporales de su trabajo, en 92.9% de los casos, su ausencia se debió a la pandemia originada por el Covid-19.

De las personas que trabajaron desde su casa, el 70% cuenta con el equipamiento necesario, el 84% cuenta con condiciones se seguridad e higiene y el 27% ha tomado cursos de capacitación para el trabajo.

Se estiman 13.6 millones de personas no ocupadas con disponibilidad para trabajar, pero sin buscar activamente un empleo. De ellos, 11.9 millones de personas son ausentes del trabajo a consecuencia del Covid-19, donde 42.3% considera que retornará a su trabajo al terminar la contingencia.

En 30.4% de las viviendas algún integrante perdió su trabajo por la pandemia y en 65.1% de las viviendas sus ingresos disminuyeron durante la contingencia. De estas viviendas con disminución de ingresos, en 37.4% de ellas, sus integrantes tuvieron que vender algún bien, pedir dinero prestado o recurrir a sus ahorros.

En cuanto a las viviendas y el uso de medidas sanitarias por parte de sus ocupantes, se tiene que en 94.4% de las viviendas, sus integrantes se lavan continuamente las manos, en 81.6% de las viviendas sus integrantes acostumbran a usar cubre bocas, en 76.4% usan gel antibacterial y en 72% mantienen la sana distancia.

Los exdirectores de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Ben Bernanke y Janet Yellen, exhortaron este viernes al Congreso estadounidense a que haga más para ayudar a la economía a lidiar con los efectos devastadores de la pandemia de coronavirus.

Indicaron que son necesarias acciones  tales como extender las prestaciones por desempleo y proveer asistencia a estados y localidades fuertemente afectados, algo a lo que se oponen muchos legisladores republicanos y el presidente Donald Trump.

En sus primeras comparecencias ante una subcomisión del Congreso desde que dejaron el banco central norteamericano, Bernanke y Yellen elogiaron los esfuerzos emprendidos por la Fed y por el Congreso, pero dijeron que ambos deberían estar preparados para ofrecer más, dada la gravedad del golpe sufrido por la economía.

El Congreso, que ha provisto más de 3 billones de dólares en respaldo, comienza la semana próxima negociaciones para definir más ayuda.

En una declaración conjunta ante la subcomisión de supervisión de la Cámara de Representantes, los dos exlíderes dijeron que la nueva medida deberá proveer ayuda a los gobiernos estatales y locales.

El gobierno del presidente Donald Trump y muchos congresistas republicanos han pedido mesura en ese aspecto, diciendo que el gobierno federal no debería estar rescatando a los estados; en su declaración Yellen y Bernanke dijeron que «la enorme pérdida de ingresos causada por la recesión, junto con las nuevas responsabilidades impuestas por la pandemia, han puesto las finanzas de los estados y las municipalidades profundamente en números rojos».

Los dos argumentaron que el Congreso tiene que evitar los errores cometidos durante la Gran Recesión, cuando los gobiernos estatales y locales no recibieron un respaldo federal adecuado y eso empeoró la crisis e hizo la recuperación dolorosamente lenta.

Llamaron a los legisladores a financiar adecuadamente prestaciones mejoradas por desempleo, que se supone expiren para el final del mes y a hacerlo de una manera que permita que la ayuda adicional continúe sin necesidad de acción del Congreso, siempre que la tasa de desempleo permanezca a niveles altos en áreas del país.

Pidieron que el Congreso incremente el respaldo a los estudios médicos contra el virus y a más pruebas, rastreo de contactos y equipo protector, además de suministros necesarios para los hospitales.

Foto: U. Brookings

El avance de la pandemia de Covid-19 en América Latina y el Caribe llevará al PIB regional a contraerse un histórico 9.1% en 2020 y elevará la tasa de desempleo hasta el 13.5%, informó este miércoles la Cepal.

El organismo de la ONU con sede en Santiago, que el pasado abril estimó para este año una recesión regional del 5.3%, explicó que si bien hay países como Uruguay o Paraguay que han recuperado cierta normalidad y levantado las medidas de contención, «otros han debido mantenerlas o incluso intensificarlas ante el persistente aumento de nuevos casos diarios de la enfermedad».

Se trata de la peor contracción de la actividad económica desde que se tienen registros y se traducirá en una caída del PIB per cápita regional hasta niveles del 2010, con un desplome del 9.9%, según el nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Los países más afectados serán Venezuela con una contracción del 26%, Perú (-13%), Argentina (-10.5%), Brasil (-9.2%), Ecuador (-9%), El Salvador (-8.6%), Nicaragua (-8.3%), Cuba (-8%) y Chile (-7.9%).

En el caso de México, la Cepal proyecta una contracción del 9%, colocándose así entre las economías que mayor caída presentarán.

La nueva previsión es peor que la publicada el pasado 21 de abril, cuando la Comisión estimaba una caída del 6.5%.

Adicional, los indicadores laborales también sufrirán un importante deterioro: la tasa de desempleo se ubicaría en torno al 13.5%, lo que implica un aumento del 2% con respecto a la previsión de abril y del 5.4% comparado con 2019.

El número de desempleados se incrementará así en 18 millones con respecto al año pasado y llegará a las 44.1 millones de personas.

Respecto a la pobreza, el organismo calcula que la tasa aumentará este año hasta el 37.3%, con lo que el número de personas en situación de pobreza pasará de 185.5 millones en 2019 a 230.9 millones este año.

Los mayores incrementos de la tasa de pobreza se producirían en Argentina, Brasil, Ecuador, México y Perú, mientras que la pobreza extrema se incrementará en 28.5 millones este año y tendrá un impacto especial en las mujeres.

Por su parte, BBVA México pronosticó que la economía mexicana se contraerá un 10% en 2020, aunque no descartó que la caída llegue al 12% a causa de la crisis derivada de la pandemia.

«México va a tener una caída profunda, sobre todo por el hecho de que no se estén dando ningún tipo de medidas contracíclicas, que va a hacer que la caída sea más profunda y la recuperación sea más lenta», consideró el economista jefe de BBVA en México, Carlos Serrano.

El banco estima una recuperación parcial en 2021, con un crecimiento estimado del PIB en un rango de entre el 2% y el 4%, siendo el 3.7% el caso más probable con los datos actuales.

El informe presentado este miércoles contempla que el PIB decrezca un 15.1% en el segundo trimestre de 2020 frente al primero, cuando la economía ya se contrajo un 1.2% en comparación con el trimestre anterior.

BBVA también proyectó que en el país se van a perder 1.37 millones de empleos formales al cierre de 2020, además de que de igual forma, prevén una lenta recuperación.